La gesta revolucionaria de México tuvo en su arranque una gran multitud de protestantes apoyando sus ideales originales. Entre ella militaron numerosos metodistas, tanto laicos como pastores. Algunos de ellos llegaron a figurar como generales por su capacidad de líderes y sus cualidades personales. En las tropas zapatistas hay que mencionar a José Trinidad Ruiz, Otilio Montaño, Benigno y Ángel Zenteno, Rubén Jaramillo, entre otros. En las tropas constitucionalistas estuvieron Enrique Paniagua, Victoriano D. Báez, Gonzalo Báez Camargo, Abel Carro, Andrés Angulo, Anastacio Maldonado, Daniel Rodríguez, Alfonso Herrera, Benjamín N. Velasco, Andrés, Gregorio y Carlos Osuna; mientras que, en las tropas de Villa, se contó con José Trinidad Rodríguez, Calixto y Lucio Contreras y Severino Ceniceros. Estos son sólo unos cuantos de los que en realidad llegaron a ser líderes.
El contingente protestante, al ser de los primeros en apoyar la revolución, fue también de los primeros en caer bajo las balas de los opositores, de allí que la mayoría de ellos no llegaron a ver el fin de la conflagración armada; sus nombres fueron suplidos por nuevas oleadas de revolucionarios que llenaron las páginas de las noticias mientras que aquellos que fueron los motores de arranque pasaron a un plano segundo y aún fueron olvidados. Entre estos olvidados hoy traigo a nuestra memoria dos casos: Calixto Contreras y Severino Ceniceros. Ambos son originarios de Durango y militaron en la División del Norte. Sus acciones bélicas, en su caso, comenzaron antes del inicio del movimiento revolucionario.
Eclesiastés 3:11 Reina-Valera 1960 “11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin”.
Invito imaginar a ese grupo de mineros de Cornwall en Inglaterra ¿Acaso pensarían lo relevante de su amor a Dios de tal manera, que a 199 años la obra en que les permitió participar, permanecería tanto tiempo?
Saber que dejaron su nación, trajeron sus costumbres y con ellos el amor de Dios con el metodismo que el mismo Juan Wesley les predicó al ser marginados; entre 1743 y 1789, Wesley realizó 32 viajes a Cornwall, donde predicaba y se esforzaba por evangelizar a la población, especialmente a los mineros, pescadores y agricultores. Uno de los lugares más notables de su visita a Cornwall fue Gwennap Pit, un anfiteatro natural donde predicó ante grandes multitudes donde llegó a reunir hasta 32,000 personas (casi un cuarto de la población de Cornualles en ese momento). Sus sermones en Gwennap Pit, donde predicó 18 veces entre 1762 y 1789, ofrecían consuelo espiritual y un sentido de comunidad a los mineros.
En 1773, Wesley escribió en su diario que el lugar estaba «perfectamente adaptado» para reunir a la gente y que la multitud llenaba el anfiteatro «hasta el borde».
Su última predicación en Gwennap Pit fue en 1789, a los 86 años, demostrando su dedicación a la región incluso en la vejez.
Fue transformador, no solo por su impacto religioso, sino también por su influencia en la cohesión social y la identidad cultural de la región. A través de su predicación al aire libre, la creación de sociedades metodistas y su mensaje de fe y justicia, Wesley proporcionó a los mineros un refugio espiritual y un marco ético que resonó profundamente en una comunidad marcada por la adversidad. 1
Emprendieron un viaje que no fue ni cómodo ni sencillo, el primer grupo, llegó a “scoutear”, explorar y evaluar el reto; al frente James Vetch, zarpó de Liverpool el 25 de marzo de 1824 en el barco Corinthian y llegó a Real del Monte el 11 de julio de 1824. Este grupo de 15 técnicos encontró un pueblo en ruinas, descrito como “saqueado por cosacos”. En 1825, una segunda expedición más grande, con el propósito de echar raíces, 123 mineros, 7 mujeres y 3 niños, partió en cuatro barcos (Courier, Melpomene, General Phipps y Harriet) desde Falmouth, llevando 1,500 toneladas de equipo, incluidas nueve máquinas de vapor. Desembarcaron en Mocambo, Veracruz, debido a la ocupación española del Fuerte de San Juan de Ulúa. 2
Al llegar, los mineros enfrentaron un clima tropical húmedo y enfermedades como la fiebre amarilla y el paludismo. Se estima que 20 ingleses murieron en Veracruz debido a estas condiciones. La falta de infraestructura portuaria complicó el desembarco de las 1,500 toneladas de equipo, que incluía piezas pesadas de máquinas de vapor.
El traslado de la carga fue un reto. Los mineros contrataron mulas, carros y trabajadores locales para transportar el equipo, pero la coordinación fue lenta debido a las barreras lingüísticas y la falta de caminos adecuados.
Desde Mocambo hasta Real del Monte, a 2,800 metros de altitud, fue épico y tomó casi un año, completándose el 1 de mayo de 1826. La ruta atravesaba la Sierra Madre Oriental, pasando por terrenos pantanosos, selvas, ríos y pendientes pronunciadas.
Enfrentaron lluvias torrenciales, inundaciones, derrumbes y calor extremo en las tierras bajas, seguidos de frío en las alturas. Las mulas y carros improvisados apenas podían manejar el peso de las máquinas de vapor, algunas de las cuales se descompusieron o quedaron atascadas.
La falta de caminos obligó a abrir senderos y construir puentes temporales. Los mineros ingleses, poco familiarizados con el terreno, dependían de guías locales, lo que generó tensiones ocasionales por diferencias culturales.
Sufrieron pérdidas por enfermedades y agotamiento. Las mujeres y niños, aunque pocos, soportaron las mismas penurias, y su presencia refleja la intención de algunos mineros de establecerse permanentemente.
Finalmente, el 1 de mayo de 1826, los mineros llegaron a Real del Monte, donde fueron recibidos con entusiasmo por la población local. Las campanas de las iglesias repicaron, y hubo música y celebraciones, ya que su llegada prometía revitalizar la economía minera. Sin embargo, encontraron las minas en un estado deplorable, inundadas y con infraestructura colapsada, lo que marcó el inicio de nuevos desafíos.
Como leemos en Josué 1:9 «Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.»
Se tomaron de tan esperanzadora promesa para esforzarse en mantener su fe y amor a Dios, de tal manera que compartieron esa transformación de vida, refugio espiritual, sentido de sociedad justa y digna a los mineros nativos proveyendo mediante los medios de gracia el crecimiento espiritual que permanece hasta nuestros días.
Tal vez como dice Eclesiastés 3:11, no alcanzaron a entender la obra de Dios de la que serían parte, pero a pesar de la adversidad, sin duda que fue hermoso en ese tiempo, tanto que hoy nos toca participar de tan grande obra, entendiendo la eternidad del amor en el corazón de aquellos, ayudándonos a vislumbrar la nuestra propia, hecha por Dios desde el principio.
Gran privilegio participar en “Emmanuel” Mineral del Monte, de los preparativos para celebrar el próximo 2026, el Bicentenario del arribo del metodismo, invitando a todos aquellos que por la diáspora provocada por el declive de la minería en la década de los 50’s salieron de éste lugar privilegiado, llevando el evangelio, sus dones y ministerios a participar y edificar comunidades cristianas en otros lares, a ser parte de tan honrosa celebración poniéndose en contacto, ya sea a través de la página de Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100064593103628 o al mail:
Donde con gusto integraremos su participación en tan magna celebración del metodismo en México.
Siempre con agradecimiento a Dios, poder atestiguar su amor que sin duda perdurará hasta el final de los tiempos y por la eternidad, Salmos 100:5 Reina-Valera 1960 5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.
Pablo Ordaz
1.In the Footsteps of John Wesley – Faith & Culture
2. Randall, R. W. (1972). Real del Monte: A British Mining Venture in México. Austin: University of Texas Press.
“Dejad a los niños venir a mí y no se los impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos”. Mateo 19:14.
“Cuidemos de nuestros niños, porque de ellos son el futuro”
Cuántas veces hemos escuchado esta frase que de hecho pareciera más un slogan vacío que una encomienda de gran valor; y es que es cierto que los tiempos que corren no son para nada fáciles, como no lo han sido los que les anteceden. Hablar del futuro y de la niñez es un tema por demás importante, en tiempos en los que la tecnología y la reeducación prima no sólo en las escuelas sino en nuestros hogares.
A toda época de la vida en el tiempo, Dios y las circunstancias le corren diferentes vicisitudes. En el pasado, a nuestros abuelos los asustaban para alinear su comportamiento con cosas como “te va a llevar el coco”, “va a venir por ti el señor del costal”; o en regaños en la calle les decían sentencias como “si no te comportas le voy a decir a la señora (o señor) que te lleve”. Lo anterior era suficiente para que los infantes se condicionaran al orden del buen comportamiento.
EL NACIMIENTO DE LA CONGREGACIÓN KOINONIA EN CHOLULA, PUEBLA
Al mirar el camino recorrido, nos damos cuenta de que resulta casi imposible relatar uno a uno los testimonios del Poder de Dios y aquí una muestra de ello.
El relato del nacimiento de la congregación en Cholula Puebla, nos hace recordar que en los años 80 ya había una congregación que estaba floreciendo. Me consta porque el pastor Elias Herrera me enviaba a apoyar en la prédica; pero por motivos contrastantes de pensamiento institucional, optaron por irse, dejando este vacío.
Quien relata este nacimiento de la nueva congregación, es un hermano a quien de cariño le digo “norteño”: Gilberto Galván (Gil)
Y sí, en verdad es un norteño que por movimientos de su empresa lo movieron a la ciudad de Puebla. Entre diálogos nació esa gran idea y desafío de pisar otra vez Cholula, y el hermano aceptó el reto mientras “se acomodaba” en la ciudad con su familia.
Walter “Red” Smith preguntó una vez si escribir una columna deportiva diaria no era una tarea exigente. Con cara seria, Red respondió: “Pues no, simplemente te sientas ante la máquina de escribir, te abres las venas y sangras”.
La sabiduría de Smith sobre la escritura se aplica maravillosamente a la dirección de grupos celulares. Como líder, la transparencia se consigue de forma muy parecida. Si quieres un compartir abierto y auténtico que resulte en transformación, puede que tengas que abrirte una vena.
Aprendí esta lección cuando unos amigos me pidieron que dirigiera una reunión para un grupo de sus vecinos. Sabía que mis amigos vivían en un barrio de clase alta, así que pregunté: “¿Quiénes son estas personas?”. Resultaron ser un grupo de Ivy Leaguers (universitarios de instituciones prestigiosas). Uno de los vecinos era comisario de sanidad del condado. Su mujer tenía un doctorado en educación y formaba a médicos.
“Francisco parecía estar muy cerca, pero en realidad estaba muy lejos del evangelio”
El teólogo y pastor Leonardo De Chirico, especialista mundial en catolicismo, nos da su opinión sobre el Papa, su doctrina, su trayectoria, y el futuro de la Iglesia Católica Romana.
El fallecimiento del Papa Francisco está generando una cascada de reacciones y opiniones alrededor del mundo, al tratarse de una figura de impacto mundial.
El mundo evangélico tampoco es ajeno a ello. Tal vez este sea el papa que más cercanía ha mostrado a los evangélicos, y por eso resulta relevante considerar cuidadosamente su legado.
Nuestro segundo artículo de religión dice, al referirse a Jesús:
Del Verbo, o Hijo de Dios, que fue hecho Verdadero Hombre El Hijo –quien es el Verbo del Padre, verdadero y eterno Dios, y de una misma sustancia con el Padre– tomó la naturaleza humana en el vientre de la bienaventurada Virgen. De esta manera, dos naturalezas enteras y perfectas, la divina y la humana, se unieron en una sola persona para jamás ser separadas. Por lo tanto, hay un solo Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, quien en verdad padeció, fue crucificado, muerto y sepultado, para reconciliar a su Padre con nosotros; y para ser sacrificio, no sólo por la culpa original, sino también por los pecados personales de los hombres. (Disciplina 2022-2026, p.42)
La doble naturaleza de Jesús, divina y humana, fue dada a conocer a este mundo hace más de dos mil años y en la llamada Semana Santa hacemos un memorial de los sucesos relacionados con su última semana de vida terrenal. Y recordamos que la mayoría de las veces que se refirió a sí mismo, lo hizo mencionando la frase “el Hijo del Hombre”. En esa plena fusión de naturalezas, la divina y la humana, sin embargo, vemos completamente manifestada la manera como un ser humano debe vivir: de manera muy distinta a como lo hizo el primer Adán, éste, el segundo Adán, se ganó a pulso -perdónesenos la expresión- el “derecho” -terrible derecho- de ser el sacrificio perfecto por nuestros pecados. Es de esa plena humanidad de Jesús, la que el Padre quiso desde el principio que todos viviéramos, pero que fue degradada por el pecado de la desobediencia, que queremos escribir ahora:
En esa plena humanidad, Jesús experimentó las sensaciones físicas de un ser humano: nació como un bebé (Lucas 2:6-7), tuvo hambre (Lucas 4:2), sueño (Lucas 8:23), sed (Juan 4:7). Ciertamente, tuvo las vivencias físicas que todos hemos llegado a tener.
El pasado sábado 12 de abril de 2025, se llevó a cabo la II Conferencia de Distrito del Distrito Juan en la Iglesia Eben Ezer de Ciudad Madero, Tamaulipas. Este evento contó con la presencia de la Superintendente, la Pbro. Rosa Eva Gutiérrez, el cuerpo pastoral y los laicos de nuestro distrito.
Cabe destacar que esta conferencia es la primera en muchos años que se celebra en un solo día. Tradicionalmente, las Conferencias de nuestro extenso Distrito, que abarca desde Ciudad Victoria y Ciudad Mante, la zona de Tampico, Madero y Altamira, la Iglesia de Tuxpan, Veracruz, y las iglesias en la Sierra de San Luis Potosí junto a la Iglesia de Ciudad Valles, se extendían a lo largo de dos días, sábado y domingo.
Este formato de un solo día representó un experimento que, sin duda, resultó exitoso.
La Iglesia Eben Ezer se preparó con anticipación para que esta conferencia de Distrito fuera memorable, ya que habían transcurrido casi 15 años desde la última conferencia de Distrito que se llevó a cabo en la iglesia. Las inscripciones se abrieron a las 9:00 horas y todos en Eben Ezer estaban listos y emocionados por recibir a nuestros hermanos y pastores que nos acompañarían en este día. Los recibimos con un refrigerio para quienes venían de viajar en carretera desde temprano y a las 9:30 horas comenzamos con nuestras actividades. El grupo de alabanza y las panderistas estaban preparados para alabar a Dios en compañía de las voces de nuestros hermanos que venían de fuera para alabar a nuestro Dios. Posteriormente, nuestra Superintendente, la Pbro. Rosa Eva Gutiérrez, nos dirigió un sermón con un mensaje claro y preciso: “Tomemos ánimo, Levantémonos y Edifiquemos”, tomando como base el pasaje de Nehemías 2:18. Un mensaje muy necesario para nuestro Distrito, recordándonos siempre que debemos seguir edificando y trabajando en la obra del Señor.
El texto reseñado corresponde al libro: “El Queso y los Gusanos. El cosmos de un molinero del siglo XVI” del historiador Carlos Ginzburg. El autor se propone el análisis de la mentalidad sobre Dios y la religión (católica) a partir de describir el entorno cotidiano de un individuo situado en la Edad Media tardía en Italia. Esta investigación, que corresponde al género de ensayo histórico, se basa en la vida y expresiones del molinero de la región de Friuli en Italia, cuyo nombre fue Domenico Scandella, mejor conocido como Menocchio, quien nació en el año de 1532 en Montereale, que era un pueblecito entre las colinas de Friuli, al norte de Pordenone, Italia.
Acotaciones.
¿Cómo fue que un simple molinero llegó a ser tan importante y amenazador para el Santo Oficio? ¿Cómo era posible que hablase, desafiara y cuestionara la autoridad y las actividades de la iglesia, con tanta seguridad y con palabras que debatían las enseñanzas hasta ese momento por parte de la Iglesia? Veamos pues a continuación el porqué de dichas preguntas, a cuyo caso son resueltas a medida en que nos adentramos en la lectura.
Nací en un hogar metodista y por ello durante mi niñez y adolescencia recibí la enseñanza cristiana de mis maestros de Escuela Dominical, culto infantil, culto de intermedios y Liga metodista de Jóvenes e intermedios, pero sobre todo del ejemplo de mis padres.
En mi adolescencia recibí a Cristo como mi Salvador y Señor, respondiendo a la invitación de nuestros maestros del culto de intermedios. A los 15 años me bauticé y me recibí como miembro en plena comunión de la IMMAR en el templo Getsemaní de la colonia Anáhuac en la CDMX.
Mi experiencia en Jesucristo se fortaleció cuando al estudiar en el CCH Azcapotzalco el Bachillerato, supe de un grupo de estudiantes cristianos que se reunían para dialogar sobre la fe cristiana y participé con ellos. Para nuestra reflexión leímos el libro Más que un carpintero, de Josh MacDowell.
Conocer y aceptar que el hombre llamado Jesús del cual hablan los evangelios de la Biblia es el Hijo de Dios, el Cristo o Mesías, y que por medio de la fe en él recibimos perdón de pecados, una vida nueva y la vida eterna, impactó mi vida para decidir ser cristiano. Sin embargo, lo que me llevó a una vida de consagración y servicio a Dios y al prójimo fue el conocer el rasgo fundamental de la identidad de Jesús, que hoy descubriremos a través del evangelio según San Marcos.
En el evangelio según san Marcos encontramos varios títulos de Jesús para dar a conocer aspectos de su identidad. Reflexionemos sobre estos nombres y descubramos aquél que nos debe identificar a los cristianos como hijas e hijos de Dios.