Autor: Evangelista Mexicano

Conexionalidad

06conex1Pbro. Abner Alaniz Rangel

La presente ponencia fue expuesta por el Obispo Aldo Etchegoyen, de la Iglesia Metodista de Argentina, quien fuera en su país declarado el año pasado Personalidad Destacada en los Derechos Humanos, y es una aportación que nos envió el Pbro. Abner Alaniz Rangel, de la Conferencia Anual de México (CAM).

LA CONEXIONALIDAD

En nuestro entorno eclesial, en varias ocasiones he escuchado decir: “Es que somos conexionales” y, al cuestionar a los parlantes que utilizan el término, sólo se han encogido de hombres, y no han acertado a saber qué decir. Para una clarificación certera de esta premisa tan utilizada, he recurrido a la Disciplina actual de nuestra iglesia, y sólo descubrí que la palabra se usa una sola vez, en la Sección Soberanía y Miembros, Capítulo I, Soberanía y Poderes, Afiliación y Relaciones, Art. 11. Veámoslo:

 Art. 11. CONCORDATO. La conexionalidad de la Iglesia Metodista de México, A. R. con la Iglesia Metodista Unida, se regirá mediante un concordato mutuamente convenido y periódicamente actualizado, por ambas Iglesias Metodistas, con los procedimientos y características que se establecen en la Legislación.

Salvo que alguien resulte más acucioso que yo, es la única referencia que se encuentra en la Disciplina. A fin de dilucidar el término, me permito echar manos de una ponencia, que un dilecto amigo, el Rev. Aldo Etchegoyen, tuvo a bien presentar en la Consulta de CIEMAL-JMG, celebrada en el Centro de Recreación de Huampaní, en Lima, Perú, en septiembre de 1983. Hago votos para que a mis compañeros pastores, y a mis lectores en general, les resulte de suma utilidad.

Pbro. Abner Alaniz Rangel

CONEXIONALIDAD, AUTONOMÍA Y MUTUO APOYO (*)

Por Rev. Aldo Etchegoyen

Creemos en un Dios conexional.

Ser conexional, ¿qué es?

  • Es salir de uno mismo.
  • Es encontrarse con el otro.
  • Es hablar con él y saber escucharle.
  • Es dialogar, conocer su manera de pensar.
  • Es respetar su propia identidad.
  • Es proyectar juntos y trabajar juntos en mutuo apoyo.

Creemos en un Dios conexional.

Dios sale de sí mismo para dar lugar a la Creación y como culminación de ella, crea al hombre, con él dialoga, programa y trabaja. Ese Dios conexional ha creado al ser humano y el centro de la identidad humana, es haber sido creado a «imagen y semejanza» de Dios. Por tanto, uno de los elementos que componen la identidad del ser humano es su capacidad de ser conexional. «Hagamos al hombre a imagen y semejanza de Dios, varón y mujer los creó» (Génesis 1:17).

Él hombre es un ser creado en dos mitades conexiónales.

Dos mitades capaces de salir de sí mismas, de encontrarse con el otro, dialogar y trabajar juntos.

Cuando vemos la metodología del trabajo de Dios, descubrimos que es una metodología conexional.

Llama a Abraham y junto con él crea un pueblo. Su pueblo. Su comunidad. Comunidad de Dios que es liberada de la esclavitud y conducida a la tierra prometida.

 En todo esto descubrimos que el proyecto de Dios es llevado a cabo en forma conexional entre Dios y Su pueblo.

En ese panorama también descubrimos una cosa muy interesante: LA ESENCIA DEL PECADO ES VOLVERSE ANTI-CONEXIONAL.

¿Qué hace Adán cuando se revela contra Dios?

Corta su conexionalidad con Dios y se esconde.

¿Qué hace Caín?

  • Corta su conexionalidad con su hermano y lo mata. Luego se esconde bajo su indiferencia: “¿soy acaso guarda de mi hermano?”

 Cuando estudiamos el ministerio profético en Israel descubrimos que la palabra profética va contra todo aquello que es «anti-conexionalidad».

  • La opresión.
  • La injusticia a los débiles.
  • La violencia contra la vida en toda forma.

 El profeta Isaías cuando habla del Siervo Sufriente toca también este asunto: ¿Por qué sufre el Siervo?

«Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada uno se apartó por su camino» (Isaías 53:6a). La esencia del pecado es apartarse cada uno por su camino aun cuando Dios nos llama a caminar juntos en Su Camino.

 Jesucristo comienza su Ministerio llamando a quienes serán sus discípulos.

Por su llamado los convoca a salir de sí mismos para seguirle y ser incorporados a su proyecto de unidad y finalmente, el objetivo final de Dios en Cristo, es reunir en Él todas las cosas.

 Su Iglesia es una comunidad conexional de fe y cuando Jesús ora por sus seguidores ruega que sean uno para que el mundo crea. Más aún esa unidad está basada en la conexionalidad de Dios el Padre y Jesucristo el Hijo.

En un mundo lleno de divisiones, con miles de formas distintas de expresiones «anti-conexionales» somos llamados a tomar muy en serio esta metodología de Dios para trabajar.

Nuestra misión consiste en comprometerse con la misión de Dios que quiere crear un mundo conexional en el cual todo hombre y su comunidad se encuentren con Dios y con su prójimo.

Cuando analizamos todo esto, bíblica y teológicamente nos damos cuenta que la conexionalidad no es un invento nuestro –como Iglesia Metodista– sino proviene de Dios. Es la forma como Dios trabaja.

Es la forma como Dios combina la variada identidad de cada uno de los suyos, como sus dones, y carismas para la edificación de todos y el cumplimiento de la Misión.

 En ese «marco conexional» está nuestra identidad personal y también como Iglesias ubicadas en diferentes regiones y países del mundo. Creo que lo expresa muy bien el Apóstol Pablo cuando habla de la Iglesia como cuerpo de Jesucristo.

Él pone  en su Iglesia personas distintas, pastores, maestros, profetas. Cada uno con un «toque» distinto. He allí la riqueza de la variedad, pero no para ser independientes o autónomos los unos a los otros, sino para ser como los miembros del cuerpo: conexiónales unos a otros.

Permítanme ahora aplicar todo esto a nosotros y a nuestras iglesias.

Cada una de nuestras iglesias tiene su propia identidad. No es lo mismo la iglesia uruguaya a la chilena, ni la mexicana a la peruana, ni la norteamericana a la brasilera. Cada una tiene su propia historia, liderazgo y forma de testimonio.

Creo que esta identidad propia es indispensable, y por ella podemos lograr una mayor y mejor encarnación en la realidad de cada uno de nuestros países.

Debemos crecer en nuestra identidad, cada una de nuestras Iglesias tiene un aporte muy valioso que hacer para el bien de todos y nadie pondrá ese aporte por nosotros.

Pero, al mismo tiempo, debemos comprender que la Iglesia no termina en la frontera de nuestro país. Termina allí nuestro lugar de testimonio nacional, pero cruza la frontera nuestra conexionalidad de hermanos en Jesucristo.

En ese mismo marco conexional tenemos que poner nuestro mutuo apoyo, no sólo en el sentido de lo que debemos dar de nosotros para enriquecer a nuestros hermanos, sino también lo mucho que puedo humildemente recibir de mi hermano para un mejor testimonio de Jesucristo.

Cada vez me convenzo con más fuerza que esa conexionalidad que lleva consigo la unidad en medio de las muchas divisiones que sacuden nuestro continente por la liberación de nuestros pueblos.

 Es muy importante recordar que el punto opuesto de la conexionalidad es la división, además, para llegar a la dominación de un pueblo es importantísimo dividirlo. Uno de los primeros pasos para llegar a la dominación del continente es instrumentar la división. Cuanto más dividido está un pueblo, más fácil será dominarlo.

Frente a todo esto, la conexionalidad y unidad de la Iglesia es un indispensable aporte, por un lado, para evitar la dominación y por otro, para favorecer la liberación.

Quiero subrayar entonces muy claramente que la conexionalidad de la Iglesia no sólo tiene significado eclesiástico (para nosotros solamente) sino secular (para nuestras naciones y comunidades).

No es por casualidad que estén proliferando las sectas protestantes en América Latina, muy especialmente en América Central. Desde 1980 se registra un aumento masivo de nuevas sectas que crean divisiones nuevas y enajenan y marginan a la gente de la participación política y social.

Esta irrupción masiva de sectas protestantes tiene una significación política, está muy bien programada y planificada, con mucho dinero detrás.

Ante este hecho, nuevamente el testimonio bíblico nos recuerda que el «trabajo conexional» de Dios conduce a la liberación.

Para terminar, quiero formular una pregunta: ¿La conexionalidad metodista es una actitud antiecuménica?

Ciertamente puede ser un peligro, pero, por otro lado, un gran beneficio.

Un peligro, si olvidamos que una de las características definidas del metodismo es su amplitud ecuménica, su capacidad de pensar con libertad y dejar pensar con respeto.

Creo por otro lado, que nuestra conexionalidad debe ser un beneficio ecuménico. De hecho lo es, lo vemos en la gran participación metodista en todo proyecto ecuménico continental y mundial.

Debemos continuar esta participación con creciente madurez y responsabilidad en dos direcciones: la eclesiástica y la secular.

Dentro de la Iglesia y junto con otras Iglesias como también fuera de la Iglesia.

Fuera de la Iglesia hay hambre y sed por la participación de la Iglesia en palabra y acción hacia el bien y plenitud de la vida junto a movimientos y organizaciones no religiosas Éste es un espacio ecuménico que no debemos dejar vacío.

Por tanto, la conexionalidad metodista debe ser entrenamiento para una mayor y mejor participación ecuménica.

Pienso que el mutuo apoyo que podamos darnos entre nosotros no ha de ser exclusivamente para fortalecernos interiormente, sino en última instancia, para nuestro testimonio y acción en favor de una vida plena para nuestros pueblos.

(*) Ponencia presentada en la Consulta CIEMAL-JMG realizada en el Centro de Recreación de Huampaní, Lima, Perú, septiembre de 1983.

Hallazgos de la orientación escatológica en Juan Wesley

IGLESIA METODISTA DE MÉXICO, A.R. CONFERENCIA ANUAL NORCENTRAL

III CONGRESO CONFERENCIAL DE DOCTRINA METODISTA.  OCTUBRE 17 – 18,  DE 2014

Templo “Jesús de Nazareth”, Durango, Dgo.

“HALLAZGOS DE LA ORIENTACIÓN ESCATOLÓGICA DE JUAN WESLEY”

Conferencia expuesta por el Pbro. Rubén Pedro Rivera                                               06HALLAZGOS DE LA

“Creo que Dios perdona todos los pecados de aquellos que verdaderamente se arrepienten y creen sinceramente en su santo Evangelio; y que en el día final todos los hombres resucitaran, cada uno con su propio cuerpo.

Creo que (Jesús) al fin descenderá del cielo para juzgar a todo hombre según sus obras, tanto a aquellos que están vivos, como a los que hayan muerto antes de aquel día.

Creo que así como después de la resurrección los injustos serán atormentados en el infierno por la eternidad, los justos gozaran de inconcebible felicidad en la presencia  de Dios por toda la eternidad”

Carta a un caballero católico romano.

“Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos, volvió a tomar su cuerpo –con todo lo perteneciente a la perfección de la naturaleza humana-  con el que subió al cielo, y ahí está sentado hasta que regrese para juzgar a todas las personas en el día postrero”

Artículo de Religión  número III

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INTRODUCCIÓN AL TEMA:

1.- VIGENCIA DE LA ESCATOLOGÍA. A lo largo de la historia humana, siempre ha  existido un interés profundo respecto al conocimiento de las cosas futuras que habrán de ocurrir en el mundo. Esta curiosidad no es privativa del cristianismo, sino que se ha dado en todas las religiones, las cuales –a su manera-  han producido  respuestas, a veces fantasiosas, a veces  increíbles respecto a esta materia.  Cuando las personas carecen de una verdadera fe, esta curiosidad se encauza hacia los caminos torcidos de la superstición, la magia y el satanismo. Esto explica el florecimiento actual de  la adivinación en sus formas diversas., y aún en la multitud de cristianos de las iglesias evangélicas que  acuden a los profetas modernos para conocer algo sobre el futuro personal.

De igual manera se nota un mayor  interés  cuando hay una crisis socio religiosa o un avivamiento espiritual,  mismo  que disminuye cuando tal crisis o avivamiento vienen a menos. Por lo que toca a nuestra Iglesia hoy día, la inquietud escatológica  está latente y se manifiesta en diferente medida a lo largo y ancho del territorio metodista mexicano. Hay pastores y feligreses que sienten un interés vivo por este tema y lo tratan  con frecuencia. Otros en cambio  soslayan el tema por no ser de su interés primordial, y por ello muy rara vez lo tocan. No es que carezcamos de una posición oficial a la cual referirnos como propia y definitiva, sino que dicha posición no se hace pública ni se difunde con la amplitud necesaria. Esto da ocasión a que los criterios fluctúen desde  la posición que niega el que tales eventos hayan de ocurrir, hasta la  aceptación de los mismos,  sin discernirlos a la luz de la Biblia y las interpretaciones serias y confiables que hoy abundan.

Esta ausencia de un criterio escatológico oficial  tiene, hasta cierto punto, una explicación histórica. El consenso general de los estudiosos del metodismo afirma que la especulación  acerca de los eventos finales del mundo cae fuera del terreno  de lo que es el wesleyanismo tradicional. Y no es que los hermanos Wesley y sus primeros predicadores  no consideraran tales  inquietudes en lo absoluto,  sino que siendo la  escatología una disciplina teológica especulativa por naturaleza, no fue  fundamental en el ánimo de los metodistas originales, dado que su profundo y básico interés era la soteriología, es decir la doctrina de la salvación, de la cual derivaron todas las demás, mismas que sólo eran relevantes en tanto tuvieran qué ver con la  salvación del hombre. Para Wesley tendría poco sentido lógico el insistir  en la dinámica de la Gracia Divina y la Cooperación humana, dentro de su soteriología donde el Libre Albedrío  es fundamental,  para luego suscribir una posición escatológica  en donde la humanidad  pasivamente espera la acción de eventos pre ordenados y predeterminados por la soberanía  Absoluta de Dios, en  forma  casi ajena a la voluntad humana.

Pero como ya dije anteriormente,  el interés por los eventos del porvenir,  sí estuvo presente en los sermones y escritos de los hermanos Wesley y sus predicadores, aunque no de manera preferencial.

2.- ¿QUÉ ES LA ESCATOLOGÍA? La palabra se deriva del griego “éskaton”, que significa “los últimos días” o “las últimas cosas”, y “logos”, que significa, “palabra,  tratado o estudio  acerca de algún asunto”; así que la escatología es el estudio de las cosas  finales del hombre y el mundo.

3.- FUENTES DE LA ESCATOLOGÍA WESLEYANA.  Es obvio que no había mucha literatura teológica sobre esta materia, en el siglo XVIII, la época de los Wesley. Lo que  había  era  de cuna católica medieval o luterana y calvinista así como pietista. Unas y otras se aferraban a sus particulares interpretaciones que a veces rayaban en la cerrazón fanática intolerante ante las posiciones  ajenas. La ausencia de comprobaciones  científicas y racionales que son imposibles de obtener en esta disciplina especulativa, condujo a Wesley hacia una posición de cautela que le evitó caer en interpretaciones simplistas. Así lo explica en el siguiente  escrito de su autoría: “La atención que dediquemos a estos pasajes (básicamente del Apocalipsis), jamás será suficiente. …por otra parte no les había  yo prestado mayor atención por muchos años, porque desesperaba  de poder comprenderlas, al ver los muchos intentos infructuosos de tantos  estudiosos buenos y sabios…” (1) Obras de Wesley, Tomo X, p. 437.  Sin embargo forzado por la necesidad de explicar a sus  seguidores lo que pensaba sobre esta materia, se dio a estudiar con detenimiento lo que la Biblia dice y lo que los mejores pensadores de su tiempo interpretaban,  determinando sus fuentes del conocimiento escatológico fijándolo en tres  campos: La biblia, en primer lugar. En segundo lugar los pocos libros de  cristianos que trataron esta materia; y  la propia reflexión, en tercer lugar.

4.- En cuanto a la Biblia, Wesley prefirió ser  congruente con su criterio de ser “homo unius libri”, dando a Las Sagradas Escrituras el principal valor en esta cuestión. Por ello trató de interpretar literalmente los libros proféticos,  tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos, que tratan esta materia, procurando no arriesgar interpretaciones sin sustento bíblico suficiente.  Esto se echa de ver claramente en sus notas sobre Daniel, Ezequiel, Mateo y Apocalipsis, además de sus comentarios a las breves referencias  que otros libros bíblicos hacen al respecto.

En general la escatología bíblica wesleyana  tiene las siguientes características: 1.- Es literal, es decir opta por lo que los textos dicen, evitando las alegorías  e interpretaciones dudosas. 2.- Es inmediata, es decir la aplica a los hechos y momentos en que vivieron los judíos, al tiempo en  que se escribieron las profecías y muy poco después.    Ejemplos de lo anterior:

a.- “Vendrán muchos en mi nombre… (Mateo 24:5) primeramente, falsos cristos; luego, falsos profetas, finalmente ambos a la vez. Y, verdaderamente, pocas veces  han aparecido tantos impostores en el mundo  como pocos años antes de la destrucción de Jerusalén, indudablemente porque era el tiempo en que los judíos en general esperaban al Mesías”.

b.- “Será predicado este evangelio…en todo el mundo… y entonces vendrá el fin (Mateo 24:14). Todavía no universalmente sino en general, en diversas partes del mundo y no sólo en Judea. Lo hicieron San Pablo y los otros apóstoles, antes de la destrucción de Jerusalén, de la ciudad y del templo, bajo Tito en el año 70 de nuestra era”

c.- Cuando Wesley se refiere a la “abominación desoladora” de que habla Daniel, la interpreta como la presencia de los estandartes que las legiones romanas portaban y que   estuvieron transitoriamente  en el templo de Jerusalén al tiempo de la destrucción de esa ciudad.

Notas al Nuevo Testamento, Tomo IX Obras de Wesley, pp. 382-385

El respeto de Wesley hacia las Santas Escrituras es de ver en la introducción a sus notas bíblicas, en donde afirma:”…La Escritura del Antiguo y Nuevo Testamentos, es un sistema sólido  y precioso de verdad divina. Toda porción de ella es  digna de Dios, y toda ella es un solo cuerpo  sin defecto ni exceso. Es la fuente de la sabiduría celestial, de modo que quienes la prueban  la prefieren a todos los escritos  de los humanos por muy sabios, entendidos o santos que sean”

Prefacio. Tomo IX Obras de Wesley p. 313

En cuanto al Juicio Final, el infierno eterno, la Segunda venida del Rey Jesús, hay que resaltar sus convicciones claramente  expresadas en su Carta a un católico romano, donde -entre otras cosas  afirma- “Creo (que Jesucristo)  en el final de los tiempos, descenderá del cielo  para juzgar a cada persona  según sus obras, tanto a los vivos como a los que hayan muerto antes de su venida… creo que en Aquel día, toda persona resucitará, cada una con su propio cuerpo.  Creo que así como  los injustos, luego de su resurrección, serán atormentados en el infierno por siempre, así los justos gozaran de dicha indescriptible en la presencia del Señor por la eternidad”

Carta a un católico romano  Obras de Wesley Tomo VIII pp. 172, 173

En cuanto al criterio wesleyano de la salvación final y eterna,  sus conceptos  dan suficiente base  a la convicción  de que tal salvación, como todo regalo de Dios- puede ser rechazada, menospreciada,  o invalidada, por cuanto  el libre albedrío (o libertad humana), implica  estas posibilidades, o no habría tal libertad. Por esto se atribuye a la teología wesleyana la aseveración de “si una persona naufragó de la fe, Dios lo eliminará de Su libro a pesar de que los nombres  fueron escritos antes de la fundación del mundo”, es decir se pierde la salvación, no porque Dios la quite, sino porque el hombre la rechaza.

Teología de John Wesley  Wikipedia

Sobre la resurrección de los muertos,  Wesley incluyó en el Orden  para sepultura de los muertos, las siguientes frases:”Misericordioso Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es la resurrección y la vida; en quien todo aquel que cree en él, no morirá eternamente. Te suplicamos… que en la resurrección  general el día final, seamos aceptables delante de tus ojos…” Esta oración se conserva hasta nuestros días como parte del Ritual. En él se confirma la creencia de Juan en  la resurrección y la vida eterna.

Obras de Juan Wesley. Tomo IX p. 152

En cuanto a la Segunda Venida de nuestro Señor y los diversos eventos que la  acompañan, Wesley dedicó amplia consideración en sus sermones 43 “La vía de la salvación”, 64 “La nueva creación” y  66 “Los signos de los tiempos” en los cuales afirma su creencia en el regreso de nuestro Señor, al fin de los tiempos, acompañado de las señales previas de que hablan Apocalipsis 21 y Mateo 16, aceptándolas tal cual están escritas en La Biblia.

Mientras Juan enseñaba, Carlos  le ponía notas musicales a la teología de su hermano. Quizá los mejores himnos que hablan de la Segunda Venida y el juicio final son los titulados: ”Vendrá el Señor y temblará la tierra”, y “Ved del cielo descendiendo” Unas líneas de cada uno basten para el caso:

Vendrá el Señor y temblará la tierra,                       Ved del cielo descendiendo

Temblaran en su base roca y sierra…                            al triunfante Redentor

Vendrá de enojo y de terror ceñido,                               en su majestad, tremendo

será borrasca y nube su vestido                                        aparece el Salvador.

Para juzgar y sentenciar al hombre…                              ¡Aleluya, aleluya!

Dios por siempre reinará.

Independientemente de lo anterior,  Wesley creía –como todos los protestantes- en un estado intermedio entre la muerte y el juicio final, (pero no en un lugar intermedio), donde las personas que rechazaron a Cristo, estarían conscientes de su condenación posterior, aunque el veredicto final aún no se hubiera  pronunciado; y los creyentes en Cristo  compartirían el “Seno de Abraham” o “paraíso” en donde continuarían creciendo en  su santificación, aunque aún la “Felicidad Eterna”  no se habría declarado; en ambos casos  la declaración se pronunciará en el Juicio Final.  Esta posición no debe  confundirse con el Purgatorio con el cual no guarda  semejanza. Causa  sorpresa darnos cuenta que Wesley creía en la perpetua virginidad de María y por lo tanto los “hermanos de Jesús” de que hablan los Evangelios, los atribuye a una hermana de María.

5.- En  cuanto a fuentes escatológicas wesleyanas de  autores y libros aparte de la Biblia, el mismo Juan reconoce  a los siguientes escritores como  sustento de su criterio escatológico, si bien siempre en segundo lugar tras la Biblia. Menciona en primer término a John Albert Bengel (o Bengelio), 1687-1752, quien escribió una obra magistral titulada “Gnomi Novi Testamenti”, en 1742; la opinión de Wesley sobre este escritor es elogiosa: “Al principio pensé escribir mis propias ideas, sin consultar sino a los escritores sagrados. Pero tan pronto conocí la obra de esa lumbrera  del mundo  cristiano (recientemente partido  hacia su recompensa), Bengelio, cambié de idea, puesto que me convencí  de que con solo traducir  su obra  le prestaría mayor servicio a la causa  de la religión que si escribiera muchos volúmenes”.   “De igual modo -sigue escribiendo Wesley- reconozco mi deuda  a las “Conferencias teológicas” del Dr Heylin, de donde he tomado algunas observaciones útiles. Muchas más he tomado  del Dr. Guyse, y del Expositor de la Familia, del fallecido y pio Dr. Doddridge.

Obras de Juan Wesley Tomo IX p. 312

6.- LA REFLEXIÓN  PROPIA DE WESLEY: Tales son los libros y autores que Juan Wesley consultó en la elaboración de sus comentarios bíblicos, incluidos los del tema  escatológico. Sin  embargo cualquiera que lea sus sermones, notas, cartas y comentarios, podrá darse cuenta de la amplia erudición de Wesley quien cita con frecuencia un gran número de escritos, tanto de los clásicos griegos y latinos, como de sus contemporáneos, pasando por los místicos, los Reformadores, filósofos, moralistas, científicos, etc.  Este cúmulo de conocimientos le sirvió ciertamente para documentarse en la producción de sus numerosas obras  tanto predicadas como escritas. Por lo que toca a su escatología   el teólogo Greathouse  escribe: “ Wesley en sus notas sobre Daniel armoniza  su punto de vista  con Jesús y Pablo percibiendo una escatología inaugurada, es decir,  el Reino de Dios ya está aquí entre nosotros, pero  la vez está por venir la consumación final. En las ideas escatológicas de Wesley  se nota una larga y seria reflexión a la vez que su indiscutible erudición”

William Greathouse,  John Wesley “View of the last things”

En la escatología wesleyana  no se toca a fondo la especulación del llamado “Rapto de la Iglesia” o “Arrebatamiento”, “La Gran Tribulación”, por ser conceptos e interpretaciones que se originaron en los estudios apocalípticos de tiempos muy posteriores a la época del Primer Metodista. Respecto al “Milenio” ya otros ponentes de este Congreso lo tratan en  tema por separado.

EN RESUMEN:

1.- Juan Wesley y sus contemporáneos no dedicaron una atención esmerada a los asuntos escatológicos, aunque tocan eventualmente sus temas  de forma limitada.

2.- La razón es que la primordial, básica y urgente tarea wesleyana era la salvación de los perdidos, a los cuales se trató de redimir de forma integral, es decir, no solamente en el aspecto espiritual, sino también social, económica y físicamente.

3.- Para  concretar  su pensamiento escatológico, Juan Wesley se sirvió de tres fuentes: A.- La Biblia  B.-  Los escritos de John Albert Bengel, Dr. Heylin, Dr. Guyse y Dr. Doddridge  C.- La reflexión propia.

4.- La interpretación  general que Wesley da a los eventos apocalípticos (salvo el Juicio Final, y la Vida Eterna…) es de una Escatología Inaugurada, es decir ya cumplida, con sólo algunos elementos en proceso para el futuro, aplicando un gran contenido profético a lo sucedido al final del Siglo Primero  y hasta  el ocaso del Imperio Romano.

5.- Wesley no dedicó atención específica a temas como la figura del Anticristo, la Gran Tribulación y  El Rapto o Arrebatamiento, primero, por interpretarlas como cosas acontecidas en los primeros siglos del cristianismo y, segundo porque tales temas se popularizaron en la forma como ahora los conocemos,   muchos años después de la era wesleyana.

EVALUACIÓN: La escatología de Juan Wesley no es ya la del Metodismo contemporáneo. Los acontecimientos  del devenir histórico tanto como las reflexiones teológicas nos han dado nuevas aportaciones que amplían considerablemente nuestro entendimiento en esta materia. Sin embargo la cautela de Wesley al cuidarse de no interpretar apresuradamente los contenidos  apocalípticos de La Biblia, debe conservarse en nuestros estudios al respecto. Otro tanto debe decirse del método seguido por Wesley al estudiar la materia: A.- Conservar a las Sagradas Escrituras como la fuente primaria de nuestra  escatología B.- Recurrir a los escritos de personas genuinamente cristianas y ampliamente reconocidas como interpretes del contenido bíblico C.- Añadir  una seria y consagrada  reflexión personal.

Es de carácter urgente que se dé a conocer el criterio metodista respecto a la serie de acontecimientos que anteceden al fin del mundo, a fin de no dispersarnos en interpretaciones de muy diversos matices que a veces se contradicen entre sí,  como advertí al principio de esta presentación,  y que nos pueden llevar a la negación de algunos aspectos escatológicos innegables, o a la aceptación  ligera de otros que pueden carecer de una base   escrituraria suficiente. Un nuevo Congreso centrado en la escatología metodista contemporánea nos ayudaría para llenar este vacío. El tema presente –como me fue asignado- no tiene este propósito.

Por lo demás no podemos dogmatizar sobre eventos cuya naturaleza, tiempo y características sólo Dios conoce, pero sí podemos predicar y compartir lo que la Biblia señala con claridad sobre el porvenir (inmediato o lejano), de este mundo y del hombre: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasaran con grande estruendo, y los elementos  ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras  que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo  no debéis vosotros  andar en santa y piadosa manera de vivir esperando y apresurándoos para la venida del día de  Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los  elementos, siendo quemados, se fundirán!. Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”.   2ª. Pedro 3:10-13.

¡Shalom y bendiciones al pueblo de Israel y al Israel de Dios (La Iglesia), Maran-atha (El Señor viene)!

ANEXO: Lista de materiales que se sugieren para informarse ampliamente sobre este tema:

Internet: buscar los varios links relacionados con Escatología  Metodista. Libros:

CAMPBELL, Ted A. “Doctrina metodista” Abingdon Press

WESLEY, Juan “Sermones” Vol. I y II  Beacon Hill Press

WESLEY, obras de,  Tomos IV, VIII, IX y XI Ed. Justo González

McKenna, David L. “Wesleyanos en el siglo XXI” Casa Nazarena de Publicaciones

ARTÍCULOS DE RELIGIÓN,  Disciplina de la Iglesia Metodista de México, A.R.

WILEY-CULBERTSON, “Introducción a la teología cristiana” Beacon Hill

CAMPBELL, Ted A. “Wesleyan Beliefs”  Kingswood Books

OUTLER, Albert C. “Theology in the Wesleyan Spirit” Discipleship Resources

RUNYON,Theodore M.  “La Nueva Creación” Abingdon Press

ODEN, Thomas “Doctrinal Standards in the Wesleyan Tradition” Grand Rapids.

Sola Scriptura

06SOLA ESCRIPTURAEste artículo fue escruto por el Dr. Ernesto Contreras Pulido, médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante quimioterapia y radioterapia. Fue líder laico metodista dentro de la CANO mientras vivió en Playas de Tijuana, B. C. Actualmente vive con su familia en San Diego, Ca. USA.

BIBLIA, SÓLO BIBLIA

Drernestocontreras@hotmail.com

Todas las religiones tienen un libro sagrado, y el libro sagrado de los cristianos es la Biblia, una colección de 66 escritos canónicos, o sea inspirados por Dios, escritos por unos 40 varones, todos ellos israelitas, con excepción de Lucas, el médico amado, que era griego.

Entre los primeros libros del Pentateuco (la Torá), escritos por Moisés alrededor del 1,500 a.C., y el último libro, el Apocalipsis de Juan el evangelista, escrito alrededor del año 100 d.C., transcurrieron unos 1,600 años, y a pesar de ello, toda la información contenida en la Biblia, es la Palabra de Dios, pues más de 1,600 veces, los escritores, afirman que lo que dejaron en sus escritos, fue recibido directamente de Dios.

Se le llama revelación al proceso sobrenatural por medio del cual Dios les dio a los 06SOL ESCRIPTURAhumanos, conocimientos que no pudieron haber recibido como fruto de su inteligencia, estudios o experiencia; se llama inspiración, a la capacidad sobrenatural que el Espíritu Santo, les dio a los escritores de la Biblia, para que a pesar de ser humanos tan falibles e imperfectos como todos los demás, pudieran escribir sin error, lo que Dios les había revelado. Se llama iluminación a la capacidad sobrenatural que el Espíritu Santo le da a exclusivamente a los salvos, para comprender y aceptar por fe, el mensaje espiritual de la Biblia.

Es bueno saber que no todo lo revelado quedó por escrito, pues la Biblia enseña que si se escribieran una por una, todas las cosas reveladas, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir; pero que estas han quedado por escrito en los 66 libros canónicos, para que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengamos vida en su nombre (Jn 21:25 y 20:31).

Así, en la Biblia Dios nos dejó por escrito todo lo que Él quiso que supiéramos sobre Dios, el origen del universo, la Tierra y todo lo que en ella hay, y el pasado, presente y futuro del ser humano. El tema central de la Biblia es la salvación, y el personaje central de la Biblia es nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo.

La Biblia no es solamente un libro más en la literatura universal, pues los que saben, reconocen que es el Libro de los libros, preservado milagrosamente a través de los milenios, y que es único en la unidad que presenta, revelando que obviamente, aunque tiene muchos escritores, es el producto de un solo Autor: El omnipotente y Sabio Dios, Creador del cielo y de la Tierra y de todas las cosas que en ellos hay.

Además, es el único libro que tiene profecías que en todos los casos se han cumplido al pié de la letra y sin ambigüedades. La Biblia dice que es la palabra profética más segura, a la cual hacemos bien en estar atentos como una antorcha que alumbra en lugar oscuro. Entendiendo primero ésto, que nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios, hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2ª Pd 1:19-21).

Hay más de 3,000 manuscritos en pergaminos y papiros, con porciones de todos los libros del Antiguo Testamento, y más de 5,000, con porciones de todos los libros del Nuevo Testamento, copiados hasta con mil años de diferencia, y sin embargo, en sus 733,746 palabras, no se han encontrado más de 50 palabras diferentes o ausentes. Por eso, se afirma que aunque no se conservaron ninguno de los originales, podemos confiar en que en la Biblia, encontramos el 98% del texto original.

La Biblia fue el primer libro impreso por Juan Gutenberg en 1450, y desde entonces, a pesar de que entre las 7 mil millones de personas en el mundo, no hay más de 500 millones de evangélicos, cristianos y salvos por la fe, año con año, se venden más biblias que la suma de las ventas de los 10 libros más vendidos juntos.

Solo la Biblia se ha traducido a más de 2 mil idiomas y dialectos. Por eso se dice que nadie puede considerarse realmente sabio, si no ha leído la Biblia, y que hasta el menos instruido de los humanos, que domina el conocimiento de la Biblia, puede legítimamente, avergonzar a los que la ignoran y presumen de ser de los más entendidos en el mundo, porque las verdades de la Biblia son eternas, mientras que los conocimientos de la ciencia, ameritan cada vez con más frecuencia, ser corregidos, actualizados y cambiados. La Biblia es el único libro que para permanecer vigente, jamás, en más de 3,000 años de existencia, ha necesitado una versión corregida, aumentada o modificada.

La recomendación de Dios para todo aquel que sabia y prudentemente quiere vivir como Dios manda, gozar de una vida abundante en la Tierra, y una vida eterna en la gloria celestial, es: Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó.

No te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Serás como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará.

Pablo escribió: Te advierto que como hubo desde antaño falsos profetas entre el pueblo, así habrá entre ustedes falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor Jesucristo que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado; y por avaricia harán mercadería de ustedes con palabras fingidas (Jos 1:7-8; Sa 1:3; 2ª Pd 2:1-3).

Por ello, te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra, o sea la Biblia; que instes a tiempo y fuera de tiempo; convence, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Pues desafortunadamente, aún desde los tiempos mismos de Moisés, han abundado los necios que no se han sujetado a la sana doctrina bíblica, sino que teniendo comezón de oír, se han amontonado con falsos profetas y maestros que tergiversan los pasajes de la Biblia, sacando los textos fuera de contexto, conforme a sus propias concupiscencias, apartando de la verdad el oído y volviéndose a fábulas a veces tan ridículas, que es realmente sorprendente que tantos estén dispuestos a comprometer sus vidas, servicio y destino eterno, por proclamar sus mentiras, interpretaciones apóstatas (apartadas de la sana doctrina), y herejías, o sea, enseñanzas que abiertamente aseguran que Dios miente en algo que claramente dejó por escrito en la Biblia, como decir que Jesucristo no es el Creador, Sustentador de todas las cosas, y el único y verdadero Gran Dios y Salvador (2ª Ti 4:1-4; Juan 1: 1; 1ª Jn 5:20).

La razón por la cual se llevó a cabo la Reforma Protestante o evangélica, que oficialmente fue iniciada por Martín Lutero el 31 de octubre de 1517, tuvo su origen precisamente en esta razón: que la religión cristiana oficial, se alejó de las enseñanzas bíblicas, dándole igual autoridad que la Biblia, a las tradiciones y a lo que el líder expresara ex cátedra, o sea con autoridad divina.

Así, una de las grandes proclamas de la Reforma y que persiste vigente hasta hoy en las iglesias evangélicas, es Sola Scriptura, o sea, “Biblia, sólo Biblia”, queriendo decir con ello, que solo reconocemos a la Biblia, como nuestra única y final autoridad en asuntos de fe y doctrina, y que nada que no esté escrito en ella, o no pueda ser fundamentado en sus escrituras, puede enseñarse como Palabra de Dios.

06SOLA ECRIPTURANuestra Iglesia cristiana evangélica, la Iglesia Metodista de México, heredó este y otros principios fundamentales de la Reforma, como que Jesucristo es Dios; que la salvación es exclusivamente por gracia, y que hay vida después de la muerte: En el infierno para todos los que rechacen necia e imprudentemente la salvación que Dios ofrece gratuitamente con solo tener fe en Jesucristo; y en la gloria celestial, para todos los que sabia y prudentemente decidan creer, recibir y confesar a Jesús como su Gran Dios y Salvador.

Juan Wesley (1703-1791), el iniciador del movimiento cristiano evangélico llamado metodista, fue influido directamente por el prefacio de Martín Lutero (1483-1546), a la Epístola a los Romanos, en donde enfatizaba la salvación por gracia; y a través de Wesley, la Iglesia Metodista, también heredó de la reforma, la teología, o sea la interpretación humana de la doctrina o enseñanza bíblica, propuesta por Jacobo Arminio (1560-1609), que a diferencia de Juan Calvino (1509-1564), su contemporáneo y promotor en extensos escritos, de la única otra teología cristiana evangélica, el Calvinismo, no escribió mucho en su tiempo; pero que gracias a los que sus discípulos dejaron por escrito, 221 años después, Juan Wesley en su extensa literatura, desarrolló en forma congruente, y bien fundamentada bíblicamente, al grado de que actualmente la mayoría de los cristianos evangélicos, siguen la teología Arminiana-Wesleyana. Por último, nuestros artículos de religión, fueron tomados de los 39 Artículos que fueron redactados por los reformadores del siglo XVI.

Lo trascendental de todo esto para nosotros, es que actualmente, como nunca antes en la historia de la iglesia cristiana, se han multiplicado los grupos apóstatas y herejes, que apartándose de la Biblia, predican evangelios espurios y mentirosos, que solo a los ignorantes de las Sagradas Escrituras, pueden engañar. Bien lo expresó Pablo, cuando a los Gálatas les escribió diciendo:

Estoy maravillado de que tan pronto se hayan alejado del que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, les anunciare otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema (maldito). Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno les predica diferente evangelio del que han recibido, sea anatema.

Por eso ahora, hermanos, los encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia con todos los santificados. Y que al Rey de los siglos, inmortal, invisible; al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén (Ga 1:6-9; Hch 20:32; 1ª Ti 1:17)

El Precio de la Gracia (parte 5)

 

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.
Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ←cuarta parte o puede ir al inicio de la serie.

Capítulo 4

El Seguimiento y la Cruz

Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escri­bas, ser condenado a muerte y resucitar a los tres días. Hablaba de esto abiertamente. Entonces Pedro, tomándole aparte, se puso a re­prenderle. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, repren­dió a Pedro, diciéndole: « ¡Quítate de mi vista, Satanás, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!». Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si algu­no quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sí­game. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su alma? Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y peca­dora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles» (Mc 8, 31-38).

La llamada al seguimiento se encuentra aquí en relación con el anuncio de la pasión de Jesús. Jesucristo debe sufrir y ser rechaza­do. Es el imperativo de la promesa de Dios, para que se cumpla la Escritura. Sufrir y ser rechazado no es lo mismo. Jesús podía ser el Cristo glorificado en el sufrimiento. El dolor podría provocar toda la piedad y toda la admiración del mundo. Su carácter trágico po­dría conservar su propio valor, su propia honra, su propia dignidad.

Pero Jesús es el Cristo rechazado en el dolor. El hecho de ser re­chazado quita al sufrimiento toda dignidad y todo honor. Debe ser un sufrimiento sin honor. Sufrir y ser rechazado constituyen la ex­presión que sintetiza la cruz de Jesús. La muerte de cruz significa sufrir y morir rechazado, despreciado. Jesús debe sufrir y ser rechazado por necesidad divina. Todo intento de obstaculizar esta ne­cesidad es satánico. Incluso, y sobre todo, si proviene de los dis­cípulos; porque esto quiere decir que no se deja a Cristo ser el Cris­to. El hecho de que sea Pedro, piedra de la Iglesia, quien resulte culpable inmediatamente después de su confesión de Jesucristo y de ser investido por él, prueba que desde el principio la Iglesia se ha escandalizado del Cristo sufriente. No quiere a tal Señor y, co­mo Iglesia de Cristo, no quiere que su Señor le imponga la ley del sufrimiento. La protesta de Pedro muestra su poco deseo de sumer­girse en el dolor. Con esto Satanás penetra en la Iglesia. Quiere apartarla de la cruz de su Señor.

Jesús se ve obligado a poner en contacto a sus discípulos, de forma clara e inequívoca, con el imperativo del sufrimiento. Igual que Cristo no es el Cristo más que sufriendo y siendo rechazado, del mismo modo el discípulo no es discípulo más que sufriendo, siendo rechazado y crucificado con él. El seguimiento, en cuanto vinculación a la persona de Cristo, sitúa al seguidor bajo la ley de Cristo, es decir, bajo la cruz.

Sin embargo, la comunicación a los discípulos de esta verdad inalienable comienza, de forma curiosa, con el hecho de que Jesús vuelve a dejar a sus discípulos en plena libertad. «Si alguno quiere seguirme», dice Jesús. No se trata de algo natural, ni siquiera entre los discípulos. No se puede forzar a nadie, no se puede esperar es­to de nadie. Por eso dice: «Si alguno» quiere seguirme, desprecian­do todas las otras propuestas que se le hagan. Una vez más, todo depende de la decisión; en medio del seguimiento en que viven los discípulos todo vuelve a quedar en blanco, en vilo, como al princi­pio; nada se espera, nada se impone. Tan radical es lo que ahora va a decirse. Así, una vez más, antes de que sea anunciada la ley del seguimiento, los discípulos deben sentirse completamente libres.

«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo». Lo que Pedro dijo al negar a Cristo -«No conozco a ese hombre»- es lo que debe decir de sí mismo el que le sigue. La negación de sí mismo no consiste en una multitud, por grande que sea, de actos aislados de mortificación o de ejercicios ascéticos; tampoco signi­fica el suicidio, porque también en él puede imponerse la propia voluntad del hombre. Negarse a sí mismo es conocer sólo a Cristo, no a uno mismo; significa fijarnos sólo en aquel que nos precede, no en el camino que nos resulta tan difícil. De nuevo la negación de sí mismo se expresa con las palabras: él va delante, mantente fir­memente unido a él.

«Tome su cruz». Jesús, por su gracia, ha preparado a los dis­cípulos a escuchar estas palabras habiéndoles primero de la nega­ción de sí mismo. Si nos hemos olvidado realmente de nosotros mismos, si no nos conocemos ya, podemos estar dispuestos a llevar la cruz por amor a él. Si sólo le conocemos a él, no conocemos ya los dolores de nuestra cruz, sólo le vemos a él. Si Jesús no nos hu­biese preparado con tanta amabilidad para escuchar esta palabra, no podríamos soportarla. Pero nos ha puesto en situación de perci­bir como una gracia incluso estas duras palabras, que llegan a nos­otros en la alegría del seguimiento y nos consolidan en él.

La cruz no es el mal y el destino penoso, sino el sufrimiento que resulta para nosotros únicamente del hecho de estar vinculados a Jesús. La cruz no es un sufrimiento fortuito, sino necesario. La cruz es un sufrimiento vinculado no a la existencia natural, sino al hecho de ser cristianos. La cruz no es sólo y esencialmente sufrimiento, sino sufrir y ser rechazado; y estrictamente se trata de ser rechaza­do por amor a Jesucristo, y no a causa de cualquier otra conducta o de cualquier otra confesión de fe. Un cristianismo que no toma en serio el seguimiento, que ha hecho del Evangelio sólo un consuelo barato de la fe, y para el que la existencia natural y la cristiana se entremezclan indistintamente, entiende la cruz como un mal coti­diano, como la miseria y el miedo de nuestra vida natural.

Se olvidaba que la cruz siempre significa, simultáneamente, ser rechazado, que el oprobio del sufrimiento forma parte de la cruz. Ser rechazado, despreciado, abandonado por los hombres en el su­frimiento, como dice la queja incesante del salmista, es un signo esencial del sufrimiento de la cruz, imposible de comprender para un cristianismo que no sabe distinguir entre la existencia civil y la existencia cristiana. La cruz es con-sufrir con Cristo, es el sufri­miento de Cristo. Sólo la vinculación a Cristo, tal como se da en el seguimiento, se encuentra seriamente bajo la cruz.

«Tome su cruz»; está preparada desde el principio, sólo falta llevarla. Pero nadie piense que debe buscarse una cruz cualquiera, que debe buscar voluntariamente un sufrimiento, dice Jesús; cada uno tiene preparada su cruz, que Dios le destina y prepara a su medida. Debe llevar la parte de sufrimiento y de repulsa que le ha sido prescrita. La medida es diferente para cada uno. Dios honra a este con un gran sufrimiento, le concede la gracia del martirio, a otro no le permite que sea tentado por encima de sus fuerzas. Sin embargo, es la misma cruz.

Es impuesta a todo cristiano. El primer sufrimiento de Cristo que todos debemos experimentar es la llamada que nos invita a li­berarnos de las ataduras de este mundo. Es la muerte del hombre viejo en su encuentro con Jesucristo. Quien entra en el camino del seguimiento se sitúa en la muerte de Jesús, transforma su vida en muerte; así sucede desde el principio. La cruz no es la meta terrible de una vida piadosa y feliz, sino que se encuentra al comienzo de la comunión con Jesús.

Toda llamada de Cristo conduce a la muerte. Bien sea porque debamos, como los primeros discípulos, dejar nuestra casa y nues­tra profesión para seguirle, bien sea porque, como Lutero, debamos abandonar el claustro para volver al mundo, en ambos casos nos espera la misma muerte, la muerte en Jesucristo, la muerte de nuestro hombre viejo a la llamada de Jesucristo. Puesto que la lla­mada que Jesús dirige al joven rico le trae la muerte, puesto que no le es posible seguir más que en la medida en que ha muerto a su propia voluntad, puesto que todo mandamiento de Jesús nos orde­na morir a todos nuestros deseos y apetitos, y puesto que no pode­mos querer nuestra propia muerte, es preciso que Jesús, en su pa­labra, sea nuestra vida y nuestra muerte.

La llamada al seguimiento de Jesús, el bautismo en nombre de Jesucristo, son muerte y vida. La llamada de Cristo, el bautismo, sitúan al cristiano en el combate diario contra el pecado y el demo­nio. Cada día, con sus tentaciones de la carne y del mundo, vuelca sobre el cristiano nuevos sufrimientos de Jesucristo. Las heridas que nos son infligidas en esta lucha, las cicatrices que el cristiano conserva de ella, son signos vivos de la comunidad con Cristo en la cruz. Pero hay otro sufrimiento, otra deshonra, que no es ahorrada a ningún cristiano. Es verdad que sólo el sufrimiento de Cristo es un sufrimiento reconciliador; pero como Cristo ha sufrido por cau­sa del pecado del mundo, como todo el peso de la culpa ha caído sobre él, y como Jesús ha imputado el fruto de su sufrimiento a los que le siguen, la tentación y el pecado recaen también sobre el discípulo, le recubren de oprobio y le expulsan, igual que al macho cabrío expiatorio, fuera de las puertas de la ciudad.

De este modo, el cristiano se convierte en portador del pecado y de la culpa en favor de otros hombres. Quedaría aplastado bajo este peso si él mismo no fuese sostenido por el que ha llevado to­dos los pecados. Pero en la fuerza del sufrimiento de Cristo le es posible triunfar de los pecados que recaen sobre él, en la medida en que los perdona. El cristiano se transforma en portador de cargas: «Llevad los unos las cargas de los otros y así cumpliréis la ley de Cristo» (Gal 6, 2).

Igual que Cristo lleva nuestra carga, nosotros debemos llevar las de nuestros hermanos; la ley de Cristo que debemos cumplir consiste en llevar la cruz. El peso de mi hermano, que debo llevar, no es solamente su suerte externa, su forma de ser y sus cualida­des, sino, en el más estricto sentido, su pecado. Y no puedo cargar con él más que perdonándole en la fuerza de la cruz de Cristo, de la que he sido hecho partícipe. De este modo, la llamada de Jesús a llevar la cruz sitúa a todo el que le sigue en la comunión del perdón de los pecados. El perdón de los pecados es el sufrimiento de Cris­to ordenado a los discípulos. Es impuesto a todos los cristianos.

Pero ¿cómo sabrá el discípulo cuál es su cruz? La recibirá cuan­do siga a su Señor sufriente, reconocerá su cruz en la comunión con Jesús.

El sufrimiento se convierte así en signo distintivo de los segui­dores de Cristo. El discípulo no es mayor que su maestro. El se­guimiento es una passio passiva, una obligación de sufrir. Por eso pudo Lutero contar el sufrimiento entre los signos de la verdadera Iglesia. También por eso, un trabajo preliminar a la Confesión de Augsburgo definió a la Iglesia como la comunidad de los que «son perseguidos y martirizados a causa del Evangelio». Quien no quie­re cargar su cruz, quien no quiere entregar su vida al dolor y al desprecio de los hombres, pierde la comunión con Cristo, no le si­gue. Pero quien pierde su vida en el seguimiento, llevando la cruz, la volverá a encontrar en este mismo seguimiento, en la comunión de la cruz con Cristo. Lo contrario del seguimiento es avergonzar­se de Cristo, avergonzarse de la cruz, escandalizarse de ella.

Seguir a Jesús es estar vinculado al Cristo sufriente. Por eso el sufrimiento de los cristianos no tiene nada de desconcertante. Es, más bien, gracia y alegría. Las actas de los primeros mártires dan testimonio de que Cristo transfigura, para los suyos, el instante de mayor sufrimiento con la certeza indescriptible de su proximidad y de su comunión. De suerte que, en medio de los más atroces tor­mentos soportados por su Señor, participan de la alegría suprema y de la felicidad de la comunión con él. Llevar la cruz se les revelaba como la única manera de triunfar del sufrimiento. Y esto es válido para todos los que siguen a Cristo, puesto que fue válido para Cris­to mismo.

Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Pa­dre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú…». Y alejándose de nuevo, por se­gunda vez oró así: «Padre mío, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad» (Mt 26, 39.42).

Jesús pide al Padre que pase de él este cáliz, y el Padre escucha la oración del Hijo. El cáliz del sufrimiento pasará de él, pero única­mente bebiéndolo. Cuando Jesús se arrodilla por segunda vez en Getsemaní, sabe que el sufrimiento pasará en la medida en que lo su­fra. Sólo cargando con él vencerá al sufrimiento, triunfará de él. Su cruz es su triunfo.

El sufrimiento es lejanía de Dios. Por eso, quien se encuentra en comunión con Dios no puede sufrir. Jesús ha afirmado esta frase del Antiguo Testamento. Precisamente por esto toma sobre sí el su­frimiento del mundo entero y, al hacerlo, triunfa de él. Carga con toda la lejanía de Dios. El cáliz pasa porque él lo bebe. Jesús quie­re vencer al sufrimiento del mundo; para ello necesita saborearlo por completo. Así, ciertamente, el sufrimiento sigue siendo lejanía de Dios, pero en la comunión con el sufrimiento de Jesucristo el su­frimiento triunfa del sufrimiento y se otorga la comunión con Dios precisamente en el dolor.

Es preciso llevar el sufrimiento para que este pase. O es el mun­do quien lo lleva, y se hunde, o recae sobre Cristo, y es vencido por él. Así, pues, Cristo sufre en representación del mundo. Sólo su su­frimiento es un sufrimiento redentor. Pero también la Iglesia sabe ahora que el sufrimiento del mundo busca a alguno que lo lleve. De forma que, en el seguimiento de Cristo, el sufrimiento recae sobre la Iglesia y ella lo lleva, siendo llevada al mismo tiempo por Cristo. La Iglesia de Jesucristo representa al mundo ante Dios en la me­dida en que sigue a su Señor cargando con la cruz.

Dios es un Dios que lleva. El Hijo de Dios llevó nuestra carne, llevó la cruz, llevó todos nuestros pecados y, con esto, nos trajo la reconciliación. El que le sigue es llamado igualmente a llevar. Ser cristiano consiste en llevar. Lo mismo que Cristo, al llevar la cruz, conservó su comunión con el Padre, para el que le sigue cargar la cruz significa la comunión con Cristo.

El hombre puede desembarazarse de esta carga que le es im­puesta. Pero con esto no se libera de toda carga; al contrario, lleva un peso mucho más insoportable y pesado. Lleva el yugo de su pro­pio yo, que se ha escogido libremente. A los que están agobiados con toda clase de penas y fatigas, Jesús los ha llamado a desemba­razarse del propio yugo para coger el suyo, que es suave, para coger su peso, que es ligero. Su yugo y su peso es la cruz. Ir bajo ella no significa miseria ni desesperación, sino recreo y paz de las almas, es la alegría suprema. No marchamos ya bajo las leyes y las cargas que nos habíamos fabricado a nosotros mismos, sino bajo el yugo de aquel que nos conoce y comparte ese mismo yugo con nosotros.

Bajo su yugo tenemos la certeza de su proximidad y de su comu­nión. A él es a quien encuentra el seguidor cuando carga con su cruz.

Las cosas no deben suceder según tu razón, sino por encima de tu ra­zón; sumérgete en la sinrazón y yo te daré mi razón. La sinrazón es la razón verdadera; no saber adónde vas es, realmente, saber adónde vas. Mi razón te volverá perfectamente irrazonable. Así fue como abandonó Abraham su patria, sin saber a dónde iba. Se entregó a mi saber, abandonando su propio saber, siguió el verdadero camino pa­ra llegar al fin verdadero. Mira, este es el camino de la cruz; tú no puedes encontrarlo, es preciso que yo te guíe como a un ciego; por eso, no eres tú, ni un hombre, ni una criatura, quien te enseñará el camino que debes seguir; seré yo, yo mismo, con mi Espíritu y mi palabra. Este camino no es el de las obras que te has escogido, ni el sufrimiento que te has imaginado; es el sufrimiento que yo te indico contra tu elección, contra tus pensamientos y deseos. Marcha por él, yo te llamo. Sé discípulo, porque ha llegado el tiempo y tu maestro se acerca (Lutero).

Himnología

Castillo fuerte es nuestro Dios

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Semblanza histórica

Heinrich Heine describió este himno como la Marsellesa de la Reforma Protestante

Johann Sebastian Bach utilizó su melodía como el tema de Cantata BWV 80

Felix Mendelssohn lo incorporó en el último movimiento de su 5a sinfonía.

En la obra Los Huguenotes de Giacomo Meyerbeer, se emplea muchas veces como un Leitmotiv; de la misma manera se emplea en «Friedenstag» de Richard Strauss.

Castillo fuerte es uno de los himnos favoritos de la tradición protestante. Es considerado el «Himno de batalla de la reforma protestante», debido al efecto que produjo en apoyo de la causa.

El himnologista John D. Julian enumera cuatro teorías sobre su origen:

El historiador John M. Merriman propone que el himno «empezó como una canción marcial para animar a los soldados que luchaban contra las fuerzas otomanas» durante las guerras otomanas en Europa.

El más antiguo himnario existente en que aparece este himno es él de Andreas Rauscher (1531), bajo el título de Der xxxxvi. Psalm. Deus noster refugium et virtus. Es probable que apareciera en los himnarios de Josef Klug (1529) y de Hans Weiss (1528), de los cuales no sobreviven ejemplares. Esta evidencia indica que fue escrito entre 1527 y 1529, ya que los himnos de Lutero fueron impresos pronto después de ser escritos.

La tradición dice que el rey Gustavo II Adolfo de Suecia hizo interpretar este himno cuando sus fuerzas marchaban para la Guerra de los Treinta Años. El salmo ya había sido traducido en el idioma sueco antes de 1536. En el siglo XIX fue adoptado como un himno del movimiento socialista sueco.

A pesar de su pedigrí protestante, el himno a veces se usa en misas católicas. Por ejemplo, aparece en la segunda edición del Libro católico de loa publicado por la Conferencia canadiense de obispos católicos.

jdr.- Páginas web de internet

El aprecio hacia el esposo

06aprecio a suesposoColaboración de la Lic. Ma. Elena Silva de  Fuentes, esposa del Obispo Fernando Fuentes Amador, de la CAO

Sobre el aprecio al marido: Les comparto algunos fragmentos del libro «Dejadme ser Mujer»1, de Elizabeth Elliot:

«Yo había sido viuda por trece años cuando el hombre que pasó a ser tu padrastro me propuso que nos casáramos. Esto me pareció a mí como un milagro en el sentido de que no creía que pudiera ocurrir… Le dije a este hombre que había muchas chicas que estaban pensando en él y que podían ofrecerle cosas que yo no disponía -cosas como dinero o belleza-. Pero le dije, <Hay una cosa que ninguna otra mujer puede darte en mayor medida que yo, y esta es aprecio> La perspectiva de la viudez me lo había dado…”

«Hace unos años aparecieron en las cartas a la popular consejera Ann Landers, en el periódico, varias preguntas con relación al tema de los hombres que roncan en la cama. Se ofrecieron varias soluciones al problema, pero la respuesta final llegó en la perspectiva presentada por una carta que decía: <Los ronquidos del marido son una música dulcísima en realidad. Puede cerciorarse de ello preguntándole, si no es así, a cualquier viuda>”
«A veces he estado sentada en una habitación llena de gente, y he oído a una mujer que contradecía, criticaba, rebajaba y aún se burlaba de su marido delante de los demás. Me ha costado quedarme quieta en el asiento sin levantarme, ir hacia esta mujer, sacudirle bien los hombros y decirle: <¿Te das cuenta de lo que tienes?> No se da cuenta. Le falta verlo desde la perspectiva adecuada. Si hubiera manera de que cada esposa pasara por la experiencia de perder a su marido durante un corto tiempo -aún más, que creyera que había muerto- se podría conseguir que obtuviera la perspectiva que necesita para una apreciación auténtica».

Lic. María Elena Silva de Fuentes

 


  • Se trata de un libro clásico, uno de los varios escritos por la viuda del misionero Jim Elliot, muerto en misión hacia los Aucas del Ecuador, a mediados del siglo XX.

Correo Equivocado

06refl correo equivocado

Por: Obispo Juan Pluma Morales

 

Colosenses 4:6, “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”.

 

Siempre que manden e-mail, asegúrense de que la dirección esta correcta para que no haya malentendidos…
Un hombre salió de la nevada ciudad de Chicago para pasar unas vacaciones en el caliente estado de la Florida. Su esposa que estaba de viaje por negocios, planeaba encontrarlo allá el día siguiente. Al llegar al hotel en Florida, el esposo, decide mandar un e-mail a su mujer, como no encontró el papelito donde había anotado el e-mail de ella, trató de recordarlo de memoria y oró para que no estuviera equivocado.

El problema es que se equivocó en una letra, y el mensaje fue a parar a la esposa de un pastor. Ese pastor había muerto el día anterior. Cuando ella fue a revisar sus e-mails, dio una ojeada al monitor, dio un grito de horror y cayo muerta en el piso.

Al oír el grito, su familia corrió para el cuarto y leyó lo siguiente en la pantalla del monitor: «Querida esposa, acabo de llegar. Fue un largo viaje. Aquí todo es muy bonito. Muchos árboles, jardines… A pesar de tener aquí pocas horas, me está gustando mucho.

Ahora voy a descansar. Hablé aquí con el personal y está todo preparado para tu llegada mañana.

Estoy seguro de que te va a encantar. Besos, de tu amoroso esposo

PD: Está haciendo un calor infernal aquí!!!»             Anónimo

CONTEXTO DEL TEXTO

Colosenses, así como Filipenses, Efesios y Filemón, es llamada la epístola de las prisiones porque Pablo la escribió desde la cárcel en Roma. Esta prisión fue en realidad una casa donde Pablo permaneció bajo custodia todo el tiempo (probablemente encadenado a un soldado), pero gozando de ciertas libertades que no se ofrecían a todos los presos. Se le permitió escribir cartas y recibir a cualquier visitante que él quisiera ver. Desde allí habla con optimismo a los Colosenses.

 

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

  1. Que hablemos no con amargura, sino con gracia.
  2. Sazonada con sal, significa incluso con bromas sanas y alegres.
  3. La vida cristiana no es amargura, no es indiferencia, no es seriedad, es alegría, gozo y regocijo. Eso también caracteriza o es testimonio de los cristianos.

 

ORACIÓN

Señor gracias porque me enseñas a vivir la vida cristiana con alegría, gracias porque en mis tristezas por desilusión, por enfermedad o por falta de amor, -mío y de quienes más quiero- me das el ánimo para seguir contigo dándome optimismo, porque al ofrecerme, la paz, el amor, el gozo y la alegría lo haces para hacer mi vida más feliz y que ésta trascienda a mis situaciones. Ayúdanos para que cada familia, cada persona vivamos de esta manera, en este país, que se vayan las tristezas, la violencia y la muerte y que vivamos felices, en tu nombre. Amén.

 

El Cenáculo

cenaculoHoy visitamos en Jerusalén el Cenáculo, conocido también como el gran Aposento Alto, considerado tradicionalmente como el lugar donde se celebró la Ultima Cena.

Puesto que Jesús pudo instituir el sacramento de la Cena del Señor en cualquier momento de su vida ministerial, pero esperó hasta el final de su vida, tenemos que preguntarnos, ¿por qué esperó hasta la ocasión de su última cena con sus discípulos para establecer la Sagrada Comunión?

Los Evangelios nos cuentan que Jesús comió la última cena con sus discípulos en «un aposento alto», seguramente en algún lugar cercano al templo. Durante la cena Jesús tomo su copa de vino y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama» (Lucas 22:20).

cenaculo2La palabra hebrea para pacto es brit, un término político relacionado con un contrato escrito entre un rey y sus súbditos. Muy a menudo se utilizaba la sangre para firmar tales contratos e ilustrar la seriedad del evento, como decir, «Estamos conscientes de que la penalidad por violar este tratado es la muerte». Precisamente esto sucedió en el caso del antiguo pacto cuando Moisés roció a la gente con la sangre de un buey sacrificado (Éxodo 24:8).
Pero Jesús no es tan sólo el nuevo Moisés, sellando un nuevo paco con su sangre. También dice que la sangre «por muchos es derramada para remisión de los pecados» (Mateo 26:28). Esta ofrenda de un sacrificio expiatorio por los pecados, es el mayor don que Jesús pudo dar a sus discípulos y al mundo, y es precisamente la razón de haber esperado hasta el último momento para otorgárselo. 

lipnicJonathan A. Lipnick; es un candidato doctoral en Estudios Cristianos tempranos en la Universidad de Harvard.
Tiene títulos MA en estudios religiosos de la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad de Harvard y una licenciatura en estudios religiosos de la Universidad de Indiana.

El Vaticano decide sobre las parejas gay

Obispos católicos eliminan bienvenida a gays

06VATICANO S PAR GAY

 

 

 

 

 

 

Por Por NICOLE WINFIELD | Associated Press – sáb, 18 oct 2014

Associated Press – El papa Francisco abre la sesión matutina de un sínodo sobre asuntos de la familia en el Vaticano, el sábado 18 de octubre de 2014. (Foto AP/Andrew Medichini)

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — Los obispos católicos eliminaron el sábado su histórica bienvenida a los homosexuales, lo que refleja profundas divisiones al final de un encuentro de dos semanas promovido por el papa Francisco para crear un enfoque más misericordioso en el ministerio a las familias.

Los obispos se negaron a aprobar incluso una sección matizada del ministerio hacia los homosexuales que retiraba el tono de bienvenida contenido en un borrador presentado anteriormente en la semana.

En lugar de considerar a los gays como individuos que tienen dones para ofrecer a la Iglesia, el párrafo revisado se refiere a la homosexualidad como uno de los problemas que las familias católicas deben enfrentar. Señala que «a las personas con tendencias homosexuales se les debe dar la bienvenida con respeto y delicadeza», pero repite la enseñanza de la Iglesia en el sentido de que sólo puede considerarse matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

El párrafo no logró obtener la mayoría de dos tercios en los votos necesaria para ser aprobado.

Otros dos párrafos relativos a otra cuestión delicada en el sínodo —si los divorciados y los católicos vueltos a casar por lo civil pueden recibir la comunión— tampoco fueron aprobados.

El resultado mostró la profunda división existente en la Iglesia en torno a dos de los asuntos más polémicos que enfrentan las familias católicas.

Pareció que la votación de 118-62 en torno a los párrafos dedicados a la cuestión gay podría ser una protesta de los obispos progresistas, quienes se rehusaron a apoyar las frases matizadas. El documento original señalaba que los gays tienen dones que ofrecer a la Iglesia y que sus parejas, aunque moralmente problemáticas, dan a las parejas homosexuales un apoyo «valioso».

El New Ways Ministry, un grupo de defensores de los gays católicos, se dijo «muy decepcionado» de que el informe final se hubiera retractado de las palabras de bienvenida plasmadas en el borrador. No obstante, señaló que el proceso del sínodo y «la apertura a la discusión abren la esperanza de que en el futuro haya más desarrollo, en especial en el sínodo del año próximo, en que el grupo de participantes será mayor y más diverso, incluidos muchos obispos más orientados a la labor pastoral».

El borrador fue escrito por un clérigo nombrado por Francisco, monseñor Bruno Forte, un teólogo conocido por flexibilizar la pastoral para atender a gente que está unida en forma «irregular». El objetivo del borrador era ser una síntesis de las intervenciones de los obispos, pero muchos conservadores se quejaron de que reflejaba las posiciones de una minoría y tenía una postura excesivamente liberal.

Francisco insistió, en defensa de la transparencia, que el documento completo —incluidos los párrafos que no fueron aprobados— sea publicado con todo y el recuento de votos. El documento servirá como base para el debate futuro antes de otra reunión de obispos en octubre del año próximo, la cual producirá un informe final que será enviado al pontífice.

«Personalmente habría estado muy preocupado y entristecido si no hubiera habido estas… animadas discusiones… o si todos hubieran estado de acuerdo o en silencio en una falsa paz aquiescente», dijo Francisco a los asistentes al sínodo tras la votación.

Los grupos conservadores habían criticado duramente el borrador y propusieron amplias revisiones para restaurar la doctrina de la Iglesia, que considera a las relaciones sexuales entre homosexuales como «intrínsecamente desordenadas», pero que a la vez establece que se debe respetar a los gays, y que sólo puede considerarse matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

«Pudimos ver que hay diferentes puntos de vista», dijo el cardenal Oswaldo Gracis, de la India, cuando se le preguntó por las controvertidas secciones del informe sobre los homosexuales y los católicos divorciados y vueltos a casar.

El cardenal alemán Walter Kasper, líder del grupo progresista, dijo que él era «realista» en torno al desenlace

En un gesto inesperado después de la votación, Francisco se acercó a un grupo de periodistas que aguardaban afuera del salón donde se llevó a cabo el sínodo para agradecerles su labor de cobertura.

«Gracias a ustedes y a sus colegas por el trabajo que han hecho», señaló. «Muchas gracias».

Los obispos conservadores habían criticado duramente a los periodistas por reportar el cambio drástico de tono en el borrador, a pesar de que las noticias difundidas por los medios de comunicación simplemente reflejaban el tono del documento.

El gesto de Francisco, y sus palabras dentro del salón del sínodo con las que reprendió a los obispos que están excesivamente apegados a la doctrina y guiados por una «rigidez hostil», así como a esos obispos que mostraron una «santurronería destructiva», indican que está muy consciente de las divisiones que el debate había generado. Su discurso recibió una ovación de pie de cuatro minutos, señalaron los participantes.

Durante la semana pasada, los obispos se dividieron en grupos de trabajo para redactar enmiendas al texto. Fueron casi unánimes en insistir en que la doctrina de la Iglesia sobre la vida familiar sea afirmada con más fuerza y que las familias católicas fieles deberían ser puestas como ejemplo y alentadas, en lugar de que los clérigos se enfoquen en los problemas de la familia y las uniones «irregulares».

Los obispos usaron un tono similar en un mensaje separado dirigido a las familias cristianas el sábado. No hubo mención a familias con hijos gay, mucho menos a padres homosexuales, pero sí se habló de los problemas «complejos y problemáticos» que se presentan cuando los matrimonios se desbaratan y se inician nuevas relaciones.

«Cristo quería que su Iglesia fuera una casa con la puerta siempre abierta para dar la bienvenida a todos, sin excluir a nadie», señaló el mensaje. Curiosamente, la traducción al inglés era menos cálida que el texto oficial en italiano, al concluir la frase luego de la palabra ‘todos’.

El cardenal sudafricano Wilfrid Fox Napier, quien participó en la redacción del documento final, dijo a la Radio Vaticano que el texto refleja una «visión común» que le hacía falta al borrador.

Indicó que las áreas clave de preocupación estaban en «presentar las uniones homosexuales como si fueran algo muy positivo», y la insinuación de que los católicos divorciados y vueltos a casar podrían recibir la comunión sin una anulación.

Se quejó que el borrador fue presentado como la opinión de todo el sínodo, cuando más bien era la de «una o dos personas».

«Y eso hizo enfurecer mucho a la gente (los obispos)», agregó.

Intolerancia religiosa

donato0002Esta Sección sobre Intolerancia Religiosa está a cargo del Hno. Donato Rodríguez Romero.Él es un periodista cristiano quien dirigió este periódico de 2010 a 2014.Vive con su esposa Margarita Velasco en la Ciudad de Puebla, y asisten a la IMMAR El Buen Pastor.Pertenecen a la CASE.

 La intolerable tolerancia

¿Qué podemos decir acerca de eliminar

la tolerancia religiosa para acabar

con la violencia?

int rel.

Antonio Cruz 18 DE OCTUBRE DE 2014 23:14 h

Según los defensores del Nuevo ateísmo, la idea de Dios debe ser desarraigada por completo de nuestra conciencia porque constituye el peor cáncer que padece actualmente la humanidad. La fe continúa produciendo terror, violencia y muerte en las sociedades avanzadas del siglo XXI. De ahí la necesidad de que los gobiernos se posicionen oficialmente contra cualquier forma de religiosidad. Pero no sólo la fe, también la tolerancia hacia las religiones moderadas, que aparentemente no generan conflictos, debe ser revisada y eliminada porque dicha tolerancia conforma el ambiente propicio para que proliferen las creencias radicales.

Richard Dawkins se expresa en los siguientes términos: “Mientras sigamos aceptando el principio de que esa fe religiosa debe ser aceptada simplemente porque es fe religiosa, será difícil negar el respeto a la fe de Osama Bin Laden y de los terroristas suicidas. La alternativa, tan transparente que no necesita preconizarse, es abandonar el principio del respeto automático por la fe religiosa. Esta es una razón por la que yo hago todo lo que está en mi mano para advertir a la gente contra la fe en sí misma, no sólo contra la llamada fe “extremista”.

Las enseñanzas de la religión “moderada”, aunque no son extremistas en sí mismas, son una invitación abierta para el extremismo.”1 De manera que, desde esta perspectiva, la tradicional tolerancia posmoderna hacia todas las creencias debería transformarse hoy en una intolerancia casi inquisitorial, por el bien de la humanidad. ¿Tienen razón estos nuevos ateos? ¿Se les debería hacer caso? Su propuesta de erradicar la fe, ¿sería la mejor solución para acabar con el terrorismo de matriz religiosa?

A primera vista, resulta razonable que los paladines del ateísmo contemporáneo quieran terminar con la violencia religiosa que prolifera hoy en el mundo. La mayoría de las personas se opone a la imagen de aviones repletos de pasajeros inocentes estrellándose contra las antiguas torres gemelas del World Trade Center en Nueva York. Casi nadie simpatiza con esos matarifes encapuchados del Frente Islámico que portan un cuchillo en las manos, dispuestos a degollar ante la cámara sin ningún remordimiento a algún desdichado ciudadano europeo o norteamericano.

Pero tampoco gustan las declaraciones de ciertos judíos fundamentalistas de Israel convencidos de que Jehová desea matar palestinos o la actitud de algunos protestantes estadounidenses que creen realizar la voluntad de Dios cuando colocan bombas en clínicas abortistas. Por desgracia, el ser humano es muy dado a creer que tales actos de violencia son aprobados por Dios.

Es lógico, pues, que muchos se pregunten cómo construir un mundo en el que tales horrores no tengan cabida. No obstante, el problema es la solución que propone el Nuevo ateísmo: erradicar por completo la fe, quemar los libros sagrados de todas las religiones y clausurar las facultades de teología prohibiendo así su enseñanza porque únicamente el fin de la fe salvaría al mundo. Si la fe se ha vuelto intolerable, ¿se debería decretar una intolerancia radical contra la tolerancia? Esto es precisamente lo que proponen Dawkins y sus correligionarios.

Tal propuesta constituye quizás el único rasgo verdaderamente novedoso de su pensamiento materialista.2 Casi todo lo demás que afirman en sus escritos ya había sido dicho por otros autores ateos con anterioridad pero la propuesta reaccionaria de volver a la intransigencia religiosa e ideológica de otros tiempos no había sido reivindicada seriamente hasta ahora.

¿Qué podemos decir acerca de eliminar la tolerancia religiosa para acabar con la violencia? No sé si nuestros pensadores se ha percatado de que están tirándose piedras sobre sus propios tejados. Si los gobiernos decretaran de forma unánime acabar con todas las ideologías religiosas, ¿no deberían también prohibir el cientificismo y el naturalismo materialista que profesan Dawkins, Harris, Hitchens, Dennett y otros? 

Precisamente, la tolerancia de todos los credos que se disfruta en los países avanzados ha hecho posible, no solo que proliferen las religiones monoteístas y las demás sino también el naturalismo científico y el ateísmo. Estas últimas creencias que rechazan lo trascendente, afirmando que la naturaleza se ha creado a sí misma, únicamente pudieron desarrollarse en un ambiente de tolerancia como el que se gestó en el mundo moderno, gracias a la influencia de la fe cristiana.

Sólo ahí pudo florecer la ciencia y desarrollarse el respeto hacia las particularidades de cada cultura. Si hoy existen librepensadores en el mundo es porque las culturas religiosas, superando los errores inquisitoriales de otras épocas, asumieron finalmente la libertad de credos y la tolerancia ideológica que se desprende del auténtico mensaje evangélico. Los nuevos ateos afirman que su propuesta de intransigencia hacia la religión es legítima porque se basa sobre todo en la razón y no en la fe. ¿Es esto así? Yo pienso que no.

El cientificismo, o la creencia de que los métodos de la ciencia son la única fuente de obtener conocimiento auténtico, constituyen la médula espinal del naturalismo científico. Sin embargo, el cientificismo en sí mismo no es “ciencia” sino “creencia”. No hay manera de ponerlo a prueba. No existen demostraciones científicas suficientes que lo corroboren sin lugar a dudas. Es imposible realizar un experimento que sea capaz de demostrarnos que cualquier proposición verdadera deba estar basada en pruebas empíricas antes que en la fe.

Por tanto, la intolerancia hacia cualquier forma de fe debería aplicarse también al cientificismo de Dawkins y sus colegas. Sabemos que la fe de los científicos en que el universo es inteligible, es decir, que es comprensible y puede ser estudiado, resulta fundamental para que exista la propia ciencia. Sin fe no hay ciencia. Pero es que, además, resulta que la afirmación del Nuevo ateísmo de que “la verdad sólo puede alcanzarse por medio de la razón científica” al margen de la fe, es en sí misma un acto de fe.

cientificismoDe manera que, si hubiera que acabar con todos los tipos de fe, se debería prohibir también el naturalismo y el cientificismo. Algo de lo que los nuevos ateos no quieren ni oír hablar. Por otro lado, cuando se afirma que las creencias religiosas son malas o que el Dios de las religiones monoteístas no es bueno, ¿desde qué fundamentación moral se hace? ¿Quién decide aquello que es moralmente correcto o incorrecto? ¿Dónde han encontrado los nuevos ateos su elevada moralidad? ¿Cómo surgieron esas tablas de piedra con sus diez nuevos mandamientos?

El fervor que ponen al denunciar los males sociales del oscurantismo religioso sólo puede provenir de la conciencia de estar en posesión de la verdad moral. ¿Cuál es el origen de dicha conciencia? ¿Es su moralidad el producto de un consenso social? ¿Cómo podemos saber que tal consenso es de fiar? Otros movimientos sociales, como el nazismo o el antisemitismo, también pretendían basarse en el consenso social. ¿Será quizás la selección natural darwinista quien les haya dotado con sus absolutos morales? ¿Cómo es posible que un mecanismo natural amoral pueda generar la conciencia de lo que es bueno o malo? Y, en cualquier caso, muchas acciones que se podrían considerar moralmente negativas, como mentir, robar, violar o matar, ¿no pueden usarse como óptimos mecanismos evolutivos de carácter adaptativo? ¿Sería sabio seguir los criterios morales propios de la evolución? El darwinismo social intentó hacerlo en el pasado favoreciendo la supervivencia de los más aptos.

Sin embargo, ¿quién defendería hoy semejantes estrategias sociales? Al rechazar la existencia de Dios, los nuevos ateos fundamentan sus valores éticos en la sola razón. Pero las dudas subsisten. ¿Por qué se debería confiar en la razón humana? Si nuestra mente es el producto de la selección natural darwinista, un mecanismo natural ciego y sin propósito tal como ellos lo entienden, ¿podemos confiar en su objetividad moral? Desde este punto de vista evolutivo, quizás se podría argumentar que la mente humana debe tener la capacidad de adaptarse al medio ambiente pero, aparte de esto, el darwinismo es incapaz de explicar por qué nuestra mente es razonable.

Luego entonces, ¿deberíamos hacer caso a nuestras capacidades cognitivas para determinar lo moralmente correcto? ¿Dónde y cómo consiguió el hombre esa elevada estatura moral con la que pretende juzgarlo todo? ¿Acaso no hay que hacer también un salto de fe para aceptar que la sola razón sea el fundamento último de la ética? Sin embargo, cuando la realidad se interpreta desde la perspectiva de la existencia de Dios las cosas cambian. Si el creador nos hizo a su imagen y semejanza, como afirma la Escritura, entonces podemos confiar en nuestra mente humana.

La capacidad que tenemos para entender y descubrir la realidad del mundo está inmersa en la propia inteligibilidad que lo empapa todo. Podemos hacer ciencia, no porque nos apropiemos de la verdad del mundo sino, más bien, porque esa verdad nos posee a nosotros también. La conciencia moral con la que se nos dotó, aunque en ocasiones pueda deformarse, en general será capaz de determinar certeramente entre las acciones buenas y las malas. Al ser Dios es el fundamento último de dicha conciencia moral humana, podemos confiar plenamente en ella.

La indignación que nos produce, por ejemplo, la injusticia o las malas acciones no es obra de nuestro genes ni de la selección natural darwinista, como piensa Dawkins, sino de haber sido conformados con arreglo a ese patrón de bondad hacia el que siempre aspiramos inconscientemente. El anhelo por la verdad y por todo lo moralmente correcto reside en los entresijos del alma humana desde que nos fue implantado por el Sumo Hacedor. Siendo esto así, la fe cristiana no es un salto a ciegas sobre el vacío de la nada, ni tampoco una serie de creencias irracionales carentes de pruebas.

Se trata más bien de la certeza capaz de enfocar nuestro raciocinio sobre una región de la realidad a la que la ciencia no tiene acceso. Una dimensión profunda de la espiritualidad humana. Un área de inagotable sentido trascendente. Una zona donde la existencia del hombre puede aspirar a la verdad y la bondad con mayúsculas. Desde semejante perspectiva es posible constatar que la fe no es enemiga de la razón sino su aliada prematura.

La fe crea el camino para que transite el razonamiento y le ofrece aire puro para que no se ahogue. Los diversos racionalismos, así como el cientificismo, llegan a asfixiar la razón pero la fe le permite respirar en libertad y orientarse con sabiduría. Sólo la fe cristiana puede proporcionarle sentido a la razón y sustento a la moralidad humana.

No, no podemos erradicar la fe. No debemos hacerlo porque sin ella todo se torna relativo y empezamos a caminar sobre las arenas movedizas de la arbitrariedad humana, sin rumbo ni destino eterno

Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/34216/la_intolerable_tolerancia

¿Sabías que… ?

Por: Hno. Gamaliel Hernández Loera

06SABIAS QUE 510.- Que ya estando Israel establecido en su territorio fue conquistado y sirvió a pueblos extranjeros siete veces, y por lo menos 111 años.

511.- Que en el libro de los Jueces se mencionan a 13 jueces, y que el primer juez se llamó Otoniel, quien fue sobrino de Caleb.

512.- Que el período que gobernaron los jueces fue más o menos 440 años.

513.- Que hubo un rey cananeo de nombre Adoni-bezec, que fue muy cruel, pues a 70 reyes les había cortado los pulgares de manos y pies, y que a él le hicieron lo mismo los guerreros de Judá y Simeón. Jueces 1:5-7.

514.- Que  Dios prometió no expulsar a los pueblos paganos que dejó Josué, para que fueran azote a los israelitas. Jueces 2:3.

515.-Que Otoniel, primer juez de Israel, expulsó del país  a Cusan-risataim  y a su ejército, quienes los habían gobernado por 8 años. Jueces 3:10.

516.- Que Aod, un hombre zurdo, mató con un puñal, en Jericó, al rey Eglón, de Moab, quien gobernó a Israel por 18 años. Jueces 3:19-23.

517.- Que Samgar, otro juez de Israel, con una aguijada de bueyes mató a 600 filisteos, salvando a Israel. Jueces 3:31.

518.- Que Débora, quien fue jueza y profetiza en Israel, era una mujer casada, y que su esposo se llamaba Lapidot (antorcha). Jueces 4:4.

519.- Que fue una mujer de nombre Jael (cabra montés), quien dio muerte al gran capitán Sísara, que asustaba al pueblo de Israel. Jueces 4:21.

Noticias internacionales

donato0002Esta Sección sobre Noticias Internacionales está a cargo del Hno. Donato Rodríguez Romero.Él es un periodista cristiano quien dirigió este periódico de 2010 a 2014.Vive con su esposa Margarita Velasco en la Ciudad de Puebla, y asisten a la IMMAR El Buen Pastor. Pertenecen a la CASE.

Iglesias se unen a

Reclamo de excarcelación

de Oscar López Rivera

Por Mariela Fullana Acosta / mfullana@primerahora.com

09/19/2014 | 04:43 p.m.

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Oscar López Rivera es el prisionero político puertorriqueño que más tiempo ha estado tras las rejas en Estados Unidos. (Archivo) 

Oscar López Rivera, de 71 años, fue acusado por cargos de conspiración sediciosa, después que las autoridades estadounidenses lo vincularon con el grupo clandestino Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).

El Concilio de Iglesias de Puerto Rico y la Coalición Ecuménica e Interreligiosa de Puerto Rico se unieron en una sola voz para exigir la excarcelación del preso político puertorriqueño Oscar López Rivera, quien lleva 33 años ingresado en una cárcel federal.

 Rafael Moreno Rivas, obispo de la Iglesia Metodista de Puerto Rico y presidente del Concilio de Iglesias de Puerto Rico, compartió en conferencia de prensa, celebrada este viernes en el Colegio de Abogados de Puerto Rico, que el pasado 28 de agosto visitó a López Rivera a la cárcel de Terre Haute en Indiana, donde se comprometió a trabajar a favor de su excarcelación.

El obispo metodista catalogó este esfuerzo como inclusivo e invitó a otras iglesias y grupos religiosos que “desee, anhele y sueñe, apoyar esta excarcelación de nuestro hermano Oscar”.

De los 33 años que lleva en prisión, ha estado 13 en confinamiento solitario, sin tener contacto con su familia. Además, es el prisionero político puertorriqueño que más tiempo ha estado tras las rejas en Estados Unidos.

Celebra su I Conferencia Internacional 

Policías Cristianos (CPC)

policias cristianos

Al acto inaugural acudieron representantes del Ministerio del Interior.

“No hay profesión más noble que la de proteger a los ciudadanos”, dijo Juan Manuel Nombella, presidente de CPC.

FUENTES Actualidad Evangélica GUADALAJARA 20 DE OCTUBRE DE 2014 17:45 h

Foto de familia de los asistentes a la Conferencia. / MGala

El Hotel Tryp de Guadalajara acogió desde viernes 17 al domingo 19 de octubre de la Primera Conferencia Internacional de Policías Cristianos, contando con la asistencia de representantes del Gobierno nacional y local, así como una nutrida asistencia de agentes.

El acto de inauguración fue solemne y emotivo, con los delegados y participantes de diferentes países luciendo sus uniformes de gala. Juan Manuel Nombella, presidente de la Coordinadora de Policías Cristianos de España (CPC), tuvo a su cargo la presentación y clausura del acto, que comenzó con el tradicional desfile de banderas y la presentación de una ofrenda floral en honor de los policías caídos en acto de servicio. Todo ello acompasado por la Banda de la Policía, que interpretó diferentes marchas, además del Himno Nacional de España.  

El secretario ejecutivo de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede) –entidad a la que está vinculada la CPC–, Mariano Blázquez Burgo, hizo uso de la palabra para destacar la importante aportación que pueden hacer los policías cristianos al servicio del Cuerpo y de la ciudadanía, “no solo desde el cumplimiento de su deber dentro del marco legislativo, sino también desde la ética evangélica, demostrando con su servicio el concepto de que toda persona es digna; que los débiles deben ser protegidos; y la importancia de cuidar de los demás”.

Leer más: http://protestantedigital.com/espana/34227/policias_cristianos_celebraron_su_primera_conferencia_internacional

LIBERTAD RELIGIOSA   

Pastores de Texas son amenazados

por alcaldesa pro LGBT

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Manifestación contra la “Equal Rights Ordenance” liderada por el grupo ‘Texas Values Action’. / CP, Texas Values Action

 La edil de Houston Annise Parker ordenó mediante citaciones judiciales a varios pastores que diesen sus sermones para vigilar su postura sobre homosexualidad o identidad de género.

FUENTES ReL, : The Christian Post AUTOR Redacción P+D HOUSTON

16 DE OCTUBRE DE 2014 19:35 h

Un grupo de pastores de Texas y activistas cristianos se han unido para defender su libertad religiosa, la cual según ellos está siendo violada por la alcaldesa de Houston, Annise Parker. Parker, primera alcaldesa lesbiana electa en esta ciudad, ordenó por medio de citaciones judiciales a varios pastores que entregaran el contenido de sus sermones, discursos y comunicaciones con miembros de sus iglesias. La intención de Parker es llevar a juicio a varios pastores de distintas iglesias cristianas por sus posturas en cuanto temas de homosexualidad o identidad de género.

UNA LEY POLÉMICA El ayuntamiento de Houston aprobó una ley, la “Equal Rights Ordenance”, que ha sido muy criticada por parte de grupos y entidades cristianas. La ley fue aprobada en junio y desde entonces se han recogido firmas, más de 50.000, para que sea derogada. Entre los opositores a la norma se encontraban líderes evangélicos, que esta semana han recibido la citación judicial. David Welch, director ejecutivo del Consejo de Pastores de Texas, es uno de los cinco ministros que ha recibido una citación. “La norma a la que nos oponíamos – explica Welch – realmente es una extralimitación, dado que pretende imponer diversas acciones, bajo una supuesta discriminación basada en la orientación sexual e identidad de género, en el sector privado, de una forma que no tiene precedentes”, explicó Welch.

Los abogados de la Alliance Defending Freedom (Adf), una red legal sin ánimo de lucro especializada en causas que conciernen la libertad religiosa, han decidido defender en este caso a los pastores. Se trata, según la Adf, de un acto “tan inútil como inaudito”

Leer más: http://protestantedigital.com/internacional/34199/pastores_en_texas_son_amenazados_por_alcaldesa_pro_lgbt

Mayoría de pastores creen que la Biblia

aborda temas actuales pero guardan silencio

not int.cierran la boca

«Es hora de que los cristianos reconozcan que estos ministros no son pastores; son directores ejecutivos. Ellos no son maestros de la Biblia son artistas. No son pastores, son mercenarios», dijo el pastor Chuck Baldwin.

Estados Unidos | Viernes 22 de Agosto, 2014 | Por Nínro Ruíz Peña | Not cristianas evangélicas.

La mayoría de los pastores de Estados Unidos creen que la Biblia aborda los temas de actuales de cada día, pero pocos hablan de ello desde el púlpito, de acuerdo con un estudio reciente realizado por una prominente organización de investigación.

George Barna, fue invitado al programa American Family Radio donde se abordó el tópico: “Temas de Hoy”, donde explicó un proyecto de investigación que ha estado trabajando durante los últimos dos años.

En su estudio, la organización Barna, habló con los pastores de todo el país acerca de sus creencias con respecto a la relevancia de las Escrituras, las cuestiones sociales, morales y políticas, y el contenido de sus sermones a la luz de sus creencias.

“‘Lo que encontramos es que cuando les preguntamos si la Biblia aborda todas los temas clave del día, [el 90 por ciento de ellos] nos dijo que sí”, explicó. “Entonces les preguntamos: ‘Bueno, ¿está enseñando a su gente lo que dice la Biblia dice acerca de estos temas? Los números cayeron…menos del 10 por ciento de los pastores dicen que no hablan de ello’”.

Franklin Graham:

“¿Son estas las últimas horas que anuncian la Segunda Venida de Cristo?”

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«No sé si tenemos horas, días, meses o años, pero como cristianos, Dios nos llama a llevar la verdad del Evangelio hasta los confines de la Tierra», Franklin Graham.

Estados Unidos | Martes 9 de Septiembre, 2014 | Por NoticiaCristiana.com |

BGEA.- Como ves las noticias, te sientes como que el mundo está cayendo a pedazos. Parece que nunca terminan las malas noticias. Los musulmanes matando cristianos desde Indonesia a hasta Bangladesh y Pakistán. En China, las iglesias están siendo derribadas. Los cristianos están siendo torturados, decapitados y crucificados en Irak. Las aldeas están siendo quemadas y las iglesias están siendo destruidas, y lo mismo está ocurriendo en Siria.

El pastor estadounidense Saeed Abedini sigue encarcelado en Irán por su fe. A lo largo de África del Norte, Oriente Medio, y en muchas partes del mundo, las iglesias de Jesucristo y cualquier persona o cualquier grupo que lleva su nombre está bajo ataque. En nuestro propio país, existe una gran oposición a la iglesia de Jesucristo. Esto lo vemos a través de los medios de comunicación, la industria del entretenimiento, el gobierno y la política.

Jesús advirtió a sus discípulos en Mateo 24 cuando le preguntaron acerca de las señales del fin de los tiempos. Él dijo que habría guerras y rumores de guerras, hambre, terremotos y pestilencia. Él les dijo: “Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.” (Mateo 24: 9, RV).

Más de la mitad de los divorciados

se arrepienten, revela encuesta

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«Muchas parejas se separan por los impulsos. Cada vez más las personas quieren resolver todo al instante y no tienen al menos paciencia para dedicarse a la relación», dice la terapeuta Daniela Ervolino.

Inglaterra | Martes 2 de Septiembre, 2014 | Por Nínro Ruíz Peña |

Una encuesta realizada en el Reino Unido muestra que más de la mitad de los divorciados se arrepienten haber renunciado a su relación. La encuesta se realizó a 2000 personas, entre hombres y mujeres, que estaban divorciados, cuando se les preguntó si el divorcio había sido la opción correcta, el 54% de ellos dijo que no.

El arrepentimiento es tal que el 42% de ellos considera una nueva oportunidad a la relación y el 21% de ellos regresaron con su antigua pareja.

El jornal Extra habló con Daniela Ervolino, una terapeuta de parejas que reveló que el estudio es similar a encuestas reveladas en Brasil.

La terapeuta entiende que el arrepentimiento por el divorcio ocurre por la falta de diálogo en la relación. “La gente no habla sobre los problemas por temor de iniciar una discusión, por la pereza y creo que la gente debe conocer cierta cosa. Hablar y escuchar es la clave”.

El periódico también planteó las principales razones que generan el arrepentimiento: La ausencia de la persona, sentirse fracasado, todavía no encuentra un amor que reemplace a su ex pareja, se da cuenta que no era razonable en la toma de decisiones, se siente solitario, descubre que la grama del vecino no es siempre más verde, consulta a su ex con una nueva pareja, se dan cuenta de que los dos estaban mejor juntos que separados, reciben daño en la relación al ver que las vidas de los niños se ven afectados.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com

Barco misionero vendido

barco misionero

Dom, oct 26, 2014Sección: Internacionales

 

El MV Doulos de Operación Movilización, que sirvió como barco misionero con la exhibición flotante de libros más grande del mundo, de 1977 a 2010, fue vendido recientemente a la empresa Bintan Resorts de Indonesia que la convertirá en barco-hotel. 

En 2014 cumplió 100 años y el Libro de Récords Guinnesslo reconoce como el barco de pasajeros más antiguo que todavía navega los mares. (Bintan Resorts)