Categoría: Opiniones y Comentarios

Madres Niñas

Ante las recientes celebraciones del Día del Niño y del Día de las Madres, uno se pregunta cómo podrían relacionarse ambas realidades. Es fácil responder diciendo que la relación está en que los niños tienen a sus mamás, pero hay otras maneras como interactúan ambas realidades, algunas de manera lamentable, como lo es el caso del presente artículo. Hay tanto trabajo que tenemos que hacer para que las mamás sean mamás y las niñas sean niñas.


Madres niñas

Por: Lilia Cisneros Luján
20 de abril de 2015

Por si no lo han notado, desde este mes del niño, está ya en curso la publicidad para el día de las madres. ¿Será que los mercadólogos han encontrado un nicho de comercio por el disparo de embarazos precoces[1] en países como Estados Unidos e Inglaterra? La relevancia de este hecho, que trae al mundo más o menos 13 millones[2] de bebés hijos de mujeres menores de edad, va más allá de que sólo el 10% de tales nacimientos estén ocurriendo en países desarrollados. La OCDE, ha llamado la atención sobre el incremento del fenómeno en las naciones que he mencionado, al tiempo que resalta la cifra de más de 200 embarazos por cada mil adolescentes en Nigeria o el Congo, en tanto que las dos Coreas y Japón apenas tienen de 1 a 3 eventos por la misma tasa. Y el dato debe verse de manera integral, pues los embarazos de adolescentes son la principal causa de mortalidad en este grupo poblacional independientemente que la tendencia sea casarse en poblaciones africanas o se trate de uniones libres y elección de maternidad con soltería como se vislumbra en Europa y muchos países de América Latina.

madres1El tema sin embargo no se agota sólo en las consecuencias físicas–mortalidad de la madre y el recién nacido, bajo peso de éste, complicaciones de la madre como preclampsia o anemia, pues en el aspecto emocional hay mucha tela de donde cortar. La mayoría de estos embarazos no han sido deseados. En países como India y ciertos musulmanes al igual que en algunas poblaciones sobre todo rurales de la República Mexicana[3], a las niñas se les compromete en matrimonio desde muy pequeñas. Dependiendo del origen étnico y el peso de la niña, esta puede tener su menarquia a los once años y aun antes como resultado de una alimentación llena de hormonas. El perfil de “esposos” en un alto porcentaje es alguien mayor a la púber, cuando menos una década; lo cual agrega a los factores biológicos una serie de consecuencias asociadas con lo social, familiar y personal.

Si bien es cierto que el fenómeno se asocia con diversos estadios de pobreza y aun en los países desarrollados ocurre donde el acceso educativo es muy limitado, en estas naciones se suman situaciones de inestabilidad familiar y social. Los estudios encaminados a disminuir el problema, han encontrado que por lo general ocurre fuera del matrimonio, conlleva un cierto estigma social –agudizado si la adolescente pertenece a algún grupo religiosos rígido- que son más vulnerables la niñas huérfanas –lo mismo si vienen de alguna institución[4] o las que fueron adoptadas desde temprana edad- y las que cursan esta etapa de la vida en hogares donde alguno de los padres está ausente por divorcio, encarcelamiento o muerte.

madres2Un factor predisponerte del embarazo precoz es el maltrato del menor. Niños que sufrieron abandono –por padres que pasan la mayor parte de su tiempo fuera del hogar bien por trabajo bien por vicios, que fueron molestados sexualmente e incluso aquellos que fueron tratados con cualquier tipo de violencia, encuentran en la relación sexual precoz una forma de evadirse de una realidad que les lastima aun cuando esté reprimida.

La mayoría de estos niños, no han tenido una información responsable acerca de las consecuencias de las relaciones sexuales tempranas. Si los familiares que les rodean -tíos, primos, hermanos de diferente madre o padre- están afectados o son más inestables emocionalmente; tales adolescentes serán más susceptibles de terminar en un embarazo, con todos los riesgos que ello implica. Si bien la altísima tasa de embarazo adolescente ha disminuido desde la década de 1950[5], el aumento de nacimientos fuera de matrimonio hoy por hoy va a la alza, lo mismo que las interrupciones, espontáneas o inducidas, de la gestación.

Los esfuerzos educativos en todo el mundo –como el Centro de Orientación para Adolescentes (CORA) iniciado por Anameli Monroy hace 37 años en México- han detenido la explosión de este fenómeno promoviendo básicamente el uso tanto del condón como los medicamentos anti conceptivos; pero a varias décadas de dicho logro, los índices de infertilidad también se están disparando iniciándose toda una corriente de estudio que interpreta el embarazo precoz como una forma natural no pensada de preservación de la especie[6]. Si usted es responsable de la felicidad y vida óptima de un adolescente es conveniente que esté enterado de que una buena educación sexual incluye, además de la escuela, la sociedad o los medios, a la familia cuya conducta es una forma de educación.

Fundamentalmente los padres, y los abuelos deben saber que según la Kaiser Family Foundation, en los Estados Unidos un 29% de adolescentes se sintió presionado a tener relaciones sexuales, el 24% declaró en el estudio que “había hecho algo sexual que realmente no quería hacer”, en tanto que el 33% del grupo estudiado simplemente pensaba que mantenía “una relación normal en donde las cosas se movían demasiado rápido”. En la mayoría de los estudios no sólo de este país sino en el mundo, aparece la presión de los compañeros así como el consumo de alcohol y otras drogas, como el factor que alienta tales acciones de riesgo y por supuesto problemas de conducta como la vergüenza de hablar del tema con alguien informado y con autoridad.


[1] Se produce al comienzo de la edad fértil –entre la pubertad y el final de la adolescencia- es decir entre los 10 y los 19 años, según definición de la OMS. En ciertos países, las mujeres en tal condición no han alcanzado la mayoría de edad en términos jurídicos y viven dependiendo de su familia de origen.
[2] Save the Children.
[3] En el 2006 la tasa de embarazo en niñas y adolescentes de entre 12 a 19 años fue de 79 por cada mil mujeres. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSyN). Otros informes como el de «La infancia cuenta en México 2006» de la Red por los Derechos de la Infancia en México, en el año 2000 hubo 179 413 adolescentes entre 15 y 17 años de edad con al menos un hijo, y en 2005 se registraron 164 108.
[4] Las niñas criadas en hospicios, orfanato y centros de acogida son más propensas a quedar embarazadas en la adolescencia que las educadas en núcleos familiares. El Estudio nacional de Antiguos Alumnos Casey, con alumnos de orfanatos de 23 comunidades en EE.UU. demostró que la natalidad de adolescentes es mayor al doble de la media de niños fuera de dichos centros.
[5] En Estados Unidos, en pleno siglo XXI la tasa de natalidad entre menores de 19 años es la más alta del mundo desarrollado, también es muy alta la tasa de abortos en la adolescencia.
[6] Según opinión de Soledad Díaz Fernández, de instituto de medicina reproductiva de Chile, hay más dificultades para acceder a servicios de planificación familiar y métodos anticonceptivos, en América del norte que en algunos países de Europa, donde se promueve una educación sexual comprensiva, promotora de la abstinencia a edad tempranas y difusión de una visión de las menores de edad como personas valiosas y responsables.

Acerca de la renuncia del presidente (4)

Hace dos números de este órgano informativo publicamos la opinión del Lic. Iram Pérez Cano sobre la viabilidad o no de la renuncia del Presidente Enrique Peña Nieto a su cargo como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, debido a la ramificada crisis social que sufre la nación. Esa publicación suscitó algunos comentarios a favor y otros en contra del escrito. Principalmente, originó una respuesta bien razonada y extensa del Pastor Edgar F. Solís, la cual tuvo su contra-respuesta del Lic. Pérez. Estamos ahora colocando aquí por iniciativa nuestra, sin petición de nadie, la respuesta final del Pastor Edgar.
Nuestra intención es, por un lado, tomar conciencia de la variedad en los puntos de vista entre los metodistas, ya que no somos iguales todos; y por otro lado, fortalecer nuestras posturas o modificarlas a través del manejo de datos y razonamientos de nuestros hermanos contendientes. Por nuestra parte, el tema lo consideramos suficientemente discutido, por lo que ya no exhibiremos más réplicas ni contra-réplicas. Cada quien puede compartir sus buenas ideas en la sección de comentarios debajo de cada artículo.

Por otro lado el documento presentado en esa ocasión es extenso y su manejo poco práctico para nuestra presentación digital, por lo que presentamos a continuación las primeras líneas del escrito, si desea continuar su lectura de click en el vínculo que encontrará al pie del articulo, el documento completo se abrirá en una nueva ventana para que usted pueda continuar su lectura o descargar el archivo PDF con el documento completo.


Edgar E SolisEl pastor Edgar E. Solís fue pastor en la IMMAR, egresado del Seminario Metodista Juan Wesley.

En la actualidad vive en Muscatine, en el Estado de Iowa, E. U. A. Es miembro de la Iowa Annual Conference. Estudia la Maestría en Divinidades en el Garrett-Evangelical Thelogical Seminary en Chicago, Ill.

 

 


Respuesta a la réplica de Iram Pérez publicada en “El Evangelista Mexicano” con el título “Cambio de presidente 3”

Nota: Los números corresponden a los artículos y réplicas de “Cambio de presidente” Lo que sería el artículo denominado como “1” de Iram Pérez aparece en el numero anterior en “El Evangelista Mexicano”

2. Iram Pérez- Como el hermano Edgar Solís hizo alusión directa a mi persona, aquí está mi réplica a sus comentarios. Trataré de contestar punto por punto, en la medida de lo posible, así que señalaré qué es lo que él escribió, y cuál es mi respuesta:

2. Edgar F. Solís- La referencia a tu persona era obvia pues tu autorizaste a “El Evangelista Mexicano” la publicación de tu artículo con nombre y apellido, por lo tanto mi escrito y reacción a tu publicación debía incluir el nombre del autor.

1. Edgar Solís: Su opinión me parece valiosa, sin embargo me gustaría precisar algunos puntos importantes y entablar un dialogo respetoso pero contrastante con usted. De entrada le digo que en mi opinión usted pareciera apoyar las casusa legitimas que provocan la indignación del pueblo mexicano, pero por otro lado pareciera que ese apoyo es más bien solo un asentamiento condescendiente, mas no comprometido a la transformación y el verdadero cambio que necesita nuestra nación. También le pregunto: ¿Es sensato pronunciarse del lado de las causas de indignación y por otro lado expresarse a favor del “status quo” y del aparente orden de cosas?

2. Iram Pérez: Para cubrir varias de tus preguntas y posiciones, te adelanto que yo me considero institucional. No creo, de ninguna manera, que nuestras instituciones políticas y de gobierno sean perfectas, pero tampoco creo que destruirlas sea la solución. Se les debe respetar, obedecer y, por supuesto, reformar. Sólo hay una cosa peor que instituciones que funcionan mal, y esto es que no haya instituciones, pues caeríamos en la anarquía. De ahí salen mis posturas y afirmaciones.

2. Edgar F. Solís: En ningún momento se señaló o siquiera se sugirió la destrucción de instituciones, pues estoy de acuerdo en que para que un país funcione con orden y bajo la ley, es necesario la creación y el funcionamiento correcto de instituciones. El problema en México, como es bien sabido, muchas de las instituciones sencillamente no funcionan, por varias razones; están secuestradas por intereses mezquinos personales o de grupo. Son usadas para el pago de cuotas de poder y corrupción, o simplemente son ineficaces. Entonces la validación de las instituciones por su sola o propia existencia sin la participación reguladora y vigilante de la sociedad y sin la crítica puntual de sus deficiencia no tiene sentido. No solo debe haber instituciones, sino que estas deben ser moralmente solventes y capaces de rendir cuentas a los organismos ciudadanos a los que se deben.

2. Iram Pérez- ¿Esto me hace parcial, sesgado? Puede ser. Sin embargo, tú estás en la misma situación, pues partes de supuestos diferentes a los míos, y de ahí interpretas los problemas que tiene el país. ¿Es esto malo? En ningún modo. Es normal, pues cada quién tiene una forma de entender lo que pasa a su alrededor. No obstante, debemos partir de aceptar que no existe algo como una “hermenéutica imparcial”, o una interpretación completamente objetiva. El entendimiento y las posturas a las que lleguemos, tanto de cuestiones bíblicas, cuanto de los problemas presentes en nuestra nación, dependerá de nuestra formación académica, de nuestro estudio bíblico, etc.

2. Edgar F. Solís- En el primer párrafo de tu respuesta te autodefines como “Institucional” y yo te pregunto; ¿A qué institución exactamente te refieres o perteneces? ¿A una institución gubernamental? ¿O a un partido institucional? ¿Cuál es ese partido o cuál es esa institución? Creo que cualquiera que sea tu opinión o reacción será inclinada hacia esa o esas instituciones, porque tu así te defines y eso mismo ya te pone en una posición bastante parcial, todo lo que digas estará fundamentado sobre un sistema y un funcionamiento orgánico que te hará posicionarte en la defensa de esa plataforma, por lo tanto mi critica (o la de cualquiera) al sistema puede considerarse como un ataque o amenaza a tus propios intereses “institucionales” y cualquier cosa que puedas opinar será necesariamente imparcial.
Yo en cambio no tengo afiliación partidista y me considero un ciudadano “de a pie” con una fe arraigada en el protestantismo Metodista, tengo criterio propio, y no trato de proteger alguna institución o sesgo partidista, mi postura es más bien de enfoque teológico y no político, critico al sistema corrupto mexicano desde mi convicción teológica de la justicia social, claro que parto de una crítica aguda, no al gobierno en su conjunto, (pues reconozco que hay buenas y heroicas excepciones) si no a las instituciones que no funcionan por los criterios arriba mencionados.
Ahora bien si te refieres a la iglesia como institución humana, pues te recomiendo partir de la definición de la misma como entidad espiritual y no solo como organismo social. Para definir a la iglesia como institución de Dios en la tierra se debe partir de la definición teológica de la naturaleza de la iglesia y no desde la plataforma sociológica para definirla solo en términos humanos.
Aquí la definición de plataformas debe ser clara. Tu eres un ciudadano cristiano, (y creo Metodista) pero con un sesgo político bien definido que parte de tu propia ideología “institucional” (Cualquier cosa que eso signifique) y claro también de la protección de tu trinchera de privilegios. Tus recursos académicos son notables, pero creo que tu sesgo “Institucional” te descalifica para ser imparcial en cuanto a la opinión de la crítica hacia el sistema.
Yo en cambio intento partir de la teología para dar sentido y voz al rechazo generalizado de un sistema de gobierno ineficiente y corrupto, por obvias razones incursiono en el ámbito de la política, por que ésta tiene un impacto social contundente, aunque esa no sea mi área de especialización como es la tuya. Reconozcamos entonces las plataformas desde las cuales se da este intercambio de enfoques.
Por lo que escribes percibo que tú eres un político tratando de hacer un discurso teológico. Yo soy un estudiante de teología tratando de dar voz y razón a los inconformes de la realidad política en México, no de hacer política. Tú estás de lado de las Instituciones y tratarás de proteger el sistema, yo me declaro del lado de los agraviados con un sistema que permite por ineficiencia o por maldad la corrupción, el robo, la represión y el asesinato, insisto ya sea por maldad o por ineficiencia el resultado es el mismo.
Mis cuestionamientos que son comentados, mas no contestados por ti, parten de una simple premisa; La congruencia de la ética cristiana con respecto a la posición de muchos (aclaro, NO TODOS) cristianos metodistas de México. Su posición y su voz frente a los problemas sociales de violencia, injusticia, impunidad y corrupción que imperan en el sistema político mexicano que nos gobierna. Mis “supuestos” como tú los llamas parten de eso, no de la defensa de ningún partido o institución humana.
En cuanto a que no existe una “Hermenéutica imparcial”, disiento contigo. Es obvio que la hermenéutica puede ser usada para varios campos de estudio, el tuyo es la política y es obvio que en política los sesgos de interés y de ideología van a predominar en cualquier esfuerzo de interpretación de cualquier documento, ¡incluso hasta de la misma Biblia! por que conviene a sus intereses.
Supongo que tú, como buen político tratas de inclinar la balanza para “ganar” y desacreditar al que piensa diferente, a mí no me interesa ganar esta discusión contigo, mi primer interés es que no solo sea escuchada la voz de la “institución”, porque ésta siempre protegerá sus intereses. No me sorprende, ya que ésta es una práctica común de aquellos que detentan el poder y lo quieren perpetuar para su beneficio.
Cuando hablamos especialmente de la hermenéutica Bíblica, (Área en la que quisiste incursionar y cuyo método utilizado nunca definiste. Yo te lo puedo decir, pero prefiero que aprendas a identificarlo ) esta debe ser imparcial porque su interpretación y la aplicación de sus principios pueden partir te contextos particulares y definidos pero se extenderán a un entendimiento de carácter universal, que en los mejores de los casos deben ser contextualizados, de otro modo al interpretarla con sesgos o intereses particulares (En este caso el posicionamiento a favor de un sistema político) corremos el riesgo de un tipo de interpretación equivocada. (Más adelante voy a hablar un poco más de interpretación Bíblica.)
Tener posiciones bien definidas con respecto a la interpretación Bíblica es saludable para un claro entendimiento y discusión. La tarea de interpretación Bíblica para aspectos cruciales puede llevarnos años y aun siglos de trabajo interpretativo. En la edad media hubo debates de interpretación Bíblica y filosófica y estos fueron álgidos y propiciaron sismas en la iglesia.
Los grandes debates doctrinales terminaron después de muchos procesos difíciles de interpretación, de descalificación, y de acusaciones mutuas entre quienes defendían sus diferentes posiciones doctrinales. Pero aquí no se discute una doctrina, sino un posicionamiento político a partir de una interpretación Bíblica, la cual pienso yo, puede ser riesgosa porque tiende a la manipulación.
Tenemos muchos ejemplos históricos. Los esclavistas europeos y americanos “cristianos” usaban pasajes y referencias de la Biblia para someter, denigrar a las personas, principalmente de raza negra haciéndolos sus esclavos y perpetuar así un sistema económico rentable, pero totalmente inhumano, opresor y anticristiano, se pueden tener más referencias y datos en muchos textos y compendios históricos. Te recomiendo buscar más al respecto en “Christianity, a social and cultural history” de Howard Clarck Kee, Emily Albu, Carter Lindberg, W. Frost y Dana L. Robert. Además si viste la película “12 años de esclavo” basada en un hecho real, recordarás como los hacendados blancos creían casi ciegamente que ellos tenían el privilegio divino de poseer esclavos y usaban textos enteros de la Biblia para legitimar su horrendo crimen. Con esto queda más que confirmado que el mal uso y la mala interpretación bíblica puede ser usada por quienes ostentan el poder político, económico y social, para someter y abusar de pueblos enteros.


Si usted desea seguir leyendo este artículo de click aqui: Acerca de la renuncia del Presidente (4)

Pronunciamiento ante la Sociedad Mexicana

PRONUNCIAMIENTO DEL DISTRITO CHIHUAHUA DE LA IMMAR  ANTE LAS AUTORIDADES Y LA NACIÓN MEXICANA

La Conferencia del Distrito Chihuahua de la Iglesia Metodista de México, A. R. (IMMAR) se reunió los días 28 al 30 de noviembre de 2014, en Cd. Juárez, Chih. Este Distrito Chihuahua está integrado por todas las iglesias metodistas que se encuentran en el Estado de Chihuahua, y a su Conferencia acudieron a sesionar los pastores y líderes laicos representantes de cada una de las congregaciones. En la estructura de la IMMAR, un Distrito es presidido por un Superintendente de Distrito, que en nuestro caso es el Pbro. Carlos Samuel Flores Chávez; un Distrito pertenece a la vez a un territorio más grande, que denominamos Área Episcopal y es presidida por un Obispo, que en nuestro caso es el Pbro. David Ibarra Álvarez

Uno de los acuerdos que tomamos en esta Conferencia es notificar a las autoridades federales de la nación, como lo son el Presidente de la República, el Procurador General de la República, la Comisión Especial de la Cámara de Diputados para la Investigación del Caso Ayotzinapa, y otras instancias responsables de llevar la investigación sobre los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero; y al público en general, lo siguiente:

 1.  Que lamentamos que México esté sufriendo hoy un clima de tristeza y rabia por los sucesos registrados en Iguala, Guerrero, el pasado 26 de septiembre de 2014.

2.  Que entendemos que dicha tragedia ha despertado la indignación nacional e internacional por lo que representa, a saber, que algunos a quienes el voto popular colocó en un puesto público para que ejerzan su autoridad en pro de la justicia, en realidad estén aliándose con fuerzas oscuras para brindarse apoyo entre sí, con el fin de enriquecerse aunque, si lo necesitaren, destruyan tantas vidas humanas como se requiera para conseguirlo.

El caso Ayotzinapa es sólo una parte de un mal muy extendido y escalofriante, porque resulta en que algunos de los actores de la clase política representan un peligro en lugar de una protección para sus comunidades. Esto lleva a un pueblo a un angustioso sentido de impotencia y orfandad.

 Dentro de este marco de inseguridad y corrupción, transcurre la vida en nuestro Estado de Chihuahua, ubicado como la entidad federativa donde las personas tienen en promedio el menor pronóstico de vida entre las otras entidades, y que en este momento está clasificado en el tercer lugar como terreno peligroso dentro del país (datos del INEGI citados por la encuestadora Mitofsky).

3.  Que debe insistirse con firmeza que los 43 desaparecidos no son víctimas del crimen organizado nada más, sino que se trata, como lo ha señalado repetidas veces el Presidente de la Comisión Nacional de los Derecho Humanos en una “desaparición forzada”, figura jurídica que señala a ciudadanos siendo secuestrados por gente de las esferas poderosas del gobierno. Esto se llama corrupción, y si las instancias federales no llegan al esclarecimiento total del caso, entonces le sumaríamos la impunidad.

4.  Que comprendemos que lo anterior es lo que ha puesto a la gente en las calles, a veces con episodios de desorden, pero debido a su desesperación por no sentirse considerada en serio de otro modo.

5.  Que no podrá llegar a nuestro pueblo alguna esperanza de que eventos como el del 26 de septiembre no se repetirán, por la vía de discursos y promesas, porque son cada vez menos creíbles, ni a través de leyes antiguas o nuevas, puesto que podrían quedarse en el papel, sino sólo a través de un esclarecimiento completo de lo que sucedió, hasta llegar a quienes sean responsables sin importar quiénes ni cuántos sean, y se les lleve a juicio. Y después habría que ir por todos los demás, aquellos que estén en circunstancias semejantes de corrupción e impunidad.

 6.  Que no se les puede pedir a los familiares de los desparecidos, ni a la nación, que se guarden en paz así nada más porque sí. Pues Dios ha señalado el camino hacia la paz en Isaías 32:17, al decir: “El efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre”. Por eso, por un lado rechazamos toda anarquía, todo desorden, especialmente si daña a terceros, y toda forma de violencia; pero por otro lado afirmamos que Dios no está de acuerdo en que se trate de imponer la paz sin imponer antes la justicia, ya que una es la que trae a la otra, y la negación de una impedirá a la otra.

7.  Que hemos orado por las facetas de este problema multiforme, así como los seis obispos mexicanos de la IMMAR nos lo han pedido. Hemos llorado literalmente ante Dios por el dolor de los familiares de los 43 normalistas desparecidos; hemos clamado porque la clase gobernante se arrepienta de sus pecados y abandonen su alianza con la cultura de la mentira y la muerte; hemos suplicado porque el Presidente de México, el Procurador General de la República, la Comisión Especial de la Cámara de Diputados para la investigación de las desapariciones, y las demás instancias federales encargadas de la investigación, encuentren a los desaparecidos, y a la vez persigan de manera inexorable a toda la red implicada; hemos suplicado porque no se pierda el orden social.

8.  En conclusión, sin faltar a lo determinado por el Art. 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y por el Art.14 de la Ley de Asociaciones Religiosa y Culto Público, que estamos solidarizados con el sufrimiento de las familias de los normalistas desaparecidos forzadamente, que reclamamos junto con la sociedad mexicana la impartición de justicia, que juntos evitaremos que cualquier atentado contra nuestra población se eche al olvido, y que continuaremos orando a Dios por la vida de los 43 normalistas para que esta insoportable incertidumbre se acabe, así como porque lleguemos a tener una clase política que se desenvuelva con mayor integridad y servicio hacia sus semejantes.

Obispo David Ibarra Álvarez

Pbro. Carlos Samuel Flores Chávez

Pastores y Líderes Laicos representantes del Distrito Chihuahua de la IMMAR

Acerca de la renuncia del presidente (2)

En nuestro número anterior publicamos un artículo del Lic. Iram Pérez Cano, con la aclaración de que no nos fue enviado por él, sino que lo encontramos como parte de una discusión en el facebook sostenida entre varias personas alrededor de la petición que varias personas le hacían al Presidente de la República. Nosotros rescatamos de la red social citada su comentario, y luego de obtener su permiso, lo publicamos. Hicimos también el comentario de que nos había parecido sensata su redacción, puesto que habíamos visto varias frases sin fundamento y faltas de respeto sobre el tema.

Como reacción a ese artículo, en la sección de comentarios el Pastor Edgar E. Solís R., con el mismo respeto y con su debida fundamentación, manifestó un punto de vista contrario. Posteriormente, otro de nuestros lectores nos expresó su deseo de que publicáramos en el actual número de El Evangelista Mexicano ese comentario. Y es así que lo ofrecemos en seguida a nuestros lectores.

Incluimos este artículo sin sentirnos presionados en absoluto. Lo hacemos únicamente para que se dé el equilibrio de opiniones entre dos puntos de vista, ambos sostenidos por personas cristianas metodistas identificadas de alguna manera con la suerte que nuestro México corre en la actualidad. San Pablo nos ha invitado a escudriñarlo todo para que podamos retener lo bueno (1ª Ts. 5:21), de modo que invitamos a nuestros compatriotas y hermanos en la fe a hacerlo, para elaborar nuestros puntos de vista particulares.

Puesto que en esta discusión se hacen referencias a uno de los partidos políticos del país, hacemos la aclaración de que las opiniones pertenecen a los escritores, pero no
necesariamente a este periódico, el cual, por pertenecer a una Asociación Religiosa, se abstiene de pronunciarse a favor o en contra de cualquiera de los partidos políticos de México. De esta manera nos apegamos a lo dispuesto en el Art. 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y al Art. 14 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.


Edgar E SolisEl pastor Edgar E. Solís fue pastor en la IMMAR, egresado del Seminario Metodista Juan Wesley.

En la actualidad vive en Muscatine, en el Estado de Iowa, E. U. A. Es miembro de la Iowa Annual Conference. Estudia la Maestría en Divinidades en el Garrett-Evangelical Thelogical Seminary en Chicago, Ill.

Respuesta y dialogo con el Lic. Iram Pérez Cano. acerca del artículo “Cambio de presidente” publicado por el “Evangelista Mexicano”. Su opinión me parece valiosa, sin embargo me gustaría precisar algunos puntos importantes y entablar un diálogo respetuoso pero contrastante con usted.


 

De entrada le digo que en mi opinión usted pareciera apoyar las causa legitimas que provocan la indignación del pueblo mexicano, pero por otro lado pareciera que ese apoyo es más bien sólo un asentamiento condescendiente, mas no comprometido a la transformación y el verdadero cambio que necesita nuestra nación. También le pregunto: ¿Es sensato pronunciarse del lado de las causas de indignación y por otro lado expresarse a favor del “status quo” y del aparente orden de cosas? ¿Es congruente la aparente apología de un fallido sistema de gobierno institucional que en la práctica cotidiana se expresa en injusticia, corrupción y violencia impuesta desde ese mismo sistema? ¿La argumentación parcial e inclinada hacia el sistema de opresión, es compatible con los principios de justicia social del evangelio? ¿Cuál sistema de interpretación bíblica siguió para la citación de Romanos 13:1-5, 1ª Pedro 2:13-14, y 1ª Timoteo 2:2?

También podemos decir que la Biblia es muy clara con respecto a la justicia y la verdad, es muy clara en muchos temas de dignidad humana y de justicia social, en el Nuevo Testamento sobre todo con respecto al establecimiento del reino de Dios sobre la tierra a través de la predicación del Evangelio y no a través del gobierno humano, porque éste siempre tendrá la tendencia de ser corrupto y opresor. En mi opinión veo como muy tendencioso el hecho de apoyar algún sistema de gobierno humano con solo la citación de pasajes Bíblicos, sin contexto histórico y sin una hermenéutica imparcial. No podemos ejercer una interpretación alejada de la contextualización.
Si utilizamos una interpretación literal de todos los pasajes bíblicos viviríamos en un caos fundamentalista. Bajo esta simple y literal lectura del pasaje e interpretación del mismo deberíamos respetar a todos los diferentes gobiernos opresores del mundo a lo largo de toda la historia de la humanidad. Incluyendo imperios asesinos, emperadores, reyes corruptos e injustos, regímenes totalitarios o autoritarios, lideres autócratas y dictadores.

Bajo esta óptica nuestra independencia (1810) y revolución (1910) serían eventos totalmente opuestos al plan de Dios y nuestros héroes mexicanos serían (o son?) unos malditos rebeldes.
El testimonio del pasado es que a través de la historia de la iglesia y su interpretación de las escrituras se han logrado importantes cambios en las estructuras sociales, solo por citar algunos ejemplos: Los derechos de las mujeres, los niños y la abolición de la esclavitud, etc.

La citación de romanos 13 para una sujeción y respeto del gobierno debe ser leída en su contexto histórico: Esta enseñanza del Apóstol Pablo acerca de la obediencia a los gobernantes debe ser vista a la luz de las realidades políticas del primer siglo. Algunos eventos importantes como el éxito de las revueltas macabeas del segundo siglo antes de Cristo y el alzamiento del partido Zelote en el primer siglo levantó las aspiraciones de la autonomía judía y su liberación de la opresión del imperio Romano. En el primer siglo estos sentimientos de libertad incitaron a los Judíos (Seguidores de la tradición religiosa Judía) a propiciar revueltas fiscales (o sea no pagar impuestos) además de insurrecciones y revueltas en Roma y Alejandría.
También se registran protestas en contra del emperador Calígula y del prefecto de Palestina; Poncio Pilatos. Menos de una década de que Pablo escribiera la carta a los Romanos los judíos fueron expulsados de Roma por el emperador Claudio, y menos de una década después de que Pablo escribiera la misma carta los Judíos Zelotes lanzarían una guerra mayor en contra de la ocupación romana de Palestina en el año 66 D.C.

Fue a la luz de estas convulsiones sociales que Pablo insta los creyentes a obedecer a las autoridades gobernantes sólo como “Servidores de Dios para bien” V. 4, subrayo PARA BIEN pero ¿Qué pasa cuando la autoridad ejerce su dominio de manera corrupta y no para castigar al malo sino para infundir temor al bueno? En una abierta contradicción al verso 3 de Romanos 13 que dice: “Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo…” ¿Qué pasa entonces con Romanos 12? Donde somos llamados a no amoldarnos a este sistema corrupto? y donde debemos comprobar cuál sea la BUENA voluntad de Dios agradable y PERFECTA? ¿Qué pasa con Romanos 12: 9 donde nos dice: “Aborreced lo malo y seguid lo bueno? Esto no es una invitación a seguir a los líderes políticos sino a obedecer a Dios, quien es un ser moral muy superior a cualquier autoridad gobernante.

Que yo sepa hasta ahora ningún evangélico responsable ha pedido una revolución armada. (Me gustaría leer al tal autor y entrar en dialogo con él). El repudio generalizado a las prácticas tradicionales de muchos de los abusos del PRI (Aclaro que no afirmo ni generalizo que todas las personas del PRI sean malas, puede haber algunos miembros de este partido que sean personas honestas, pero en general el sistema es corruptor) es totalmente legítimo y diría yo hasta necesario y moralmente obligado de parte de los cristianos Metodistas, creo que es por lo menos debatible no estar indignado con un sistema de partido que representa lo peor de la clase política de este país.

Percibo que usted dibuja una clara preferencia política, y no muestra imparcialidad, usted está en desacuerdo con el repudio ciudadano de un partido, que ente otros males ha sido el originador y precursor del sistema corrupto y corruptor en México, el de los fraudes electorales, de las cuotas de poder de la corrupción económica, el de los asesinatos y crímenes, el de las matanzas del 68, de Aguas Blancas en los noventas, de la persecución y asesinato de las voces disidentes, el de Díaz Ordaz. Echeverría, López Portillo, Salinas De Gortari, Ernesto Zedillo, el de Tlatlaya y Ayotzinapa, la larga lista de los males de este sistema y las fechorías de estos personaje sería interminable, me conmocionó y me pregunto ¿Cómo alguien (Cristiano, pastor o lo que sea) puede apoyar a un partido cualquiera que este sea (PRI, PAN, PRD, PT, MORENA ETC.) cuando este representa lo peor de la historia política de nuestra nación? ¿Cómo dice no apoyar a la opinión que se manifiesta en contra de todo lo horrendo que representa a este partido lleno de prácticas corruptas?

Pero no leo críticas directas de su parte al sistema que sostiene la impunidad y la corrupción.
Usted dice: “Es más, a pesar de la corrupción de la clase política mexicana, nuestro sistema actual no se compara, ni por asomo, con el autoritarismo que se vivió entre 1930 y finales del siglo pasado.” Y yo le contesto que tal vez no en números pero si en prácticas. Aquí sí creo que usted me perdió totalmente. ¿Qué es según usted un sistema totalitario? Una rápida búsqueda de estudiante de secundaria en Wikipedia nos da una idea general:
El totalitarismo es una forma de estado es decir, una forma de organizar los cuatro componentes del mismo (Territorio, población, gobierno poder y según el autor, también el jurídico o el derecho). El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno es una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, toda una forma de estado, de tipo no democrático que se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos humanos. Sin embargo, se diferencia del autoritarismo en que en el totalitarismo existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana, convirtiendo las clases sociales en masas.

Me pregunto si ¿puede ser sutilmente influida por los medio de comunicación? El totalitarismo considera el estado como un fin en sí mismo, y por tanto lo maximiza, y dado que el poder existe para el fin de las cosas, si consideramos al Estado un fin, estos dos componentes de la política son correlativos, como consecuencia un Estado más grande nos da un poder más grande. Así el poder del estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo. Mussolini (que usó por primera vez el término “totalitarismo”) graficó esto en el eslogan “todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado”. No es el Estado para las personas, sino que las personas son para el Estado.

Yo pienso que en el sistema o en la promoción claro que en México se vive un muchos componentes de un autoritarismo, y hasta muy probables tintes de totalitarismo de estado político. Porque en palabras de Octavio Paz, se pueden ver fuertes rasgos de un “Sistema hegemónico”, recordemos que Paz tuvo el valor de renunciar a ser embajador de México en la India tras los vergonzoso actos represores y TOTALITARIOS del 68. Este sistema se ha perpetuado en lo que Vargas Llosa denominó como una “dictadura perfecta” y que si bien no ha sido ejercido por un solo personaje, sí ha usado a todo el sistema político para proteger sus privilegios, incluso usando a la supuesta “oposición” para ejercer su dominio.

Recientemente el director de HRW (Human Rigth Watch) José Manuel Vivanco en entrevista con el periodista Jorge Ramos hizo fuertes declaraciones acerca del grado de degradación con respecto los derechos humanos en México. Entre otras cosas Dijo: “En México la impunidad es la regla”. “No cabe la duda alguna de que el caso de Ayotzinapa es un Crimen de ESTADO”. “México es un estado que no ofrece resultados en materia de derechos humanos y seguridad ciudadana.”

México es y tiene un sistema represor y corruptor. Es indignante que usted nos sugiera que porque no tenemos el nivel de represión de la Alemania Nazi no nos debemos de indignar. Usted dice en otro párrafo: “…tampoco tenemos a un Bonhoeffer. Al contrario, sólo veo a unos cuantos ingenuos que piden “Revolución”, sin saber lo que eso implicaría.” Esto me parece un comentario desafortunado, no conozco hasta ahora a un cristiano contemporáneo bien cimentado en la piedad cristiana que pida una revolución armada. Aunque si los hay en la historia del metodismo mexicano. De todos modos no se necesita tener a un teólogo famoso o intelectual renombrado para legitimar la indignación y la protesta ciudadana. Además en México claro que hay muchos intelectuales que no tal vez Teólogos en profesión pero si líderes de alto calado intelectual en una clara oposición al sistema corrupto y corruptor del PRI- gobierno.

Recordemos que en México la teología no ha alcanzado los niveles de reconocimiento institucional e intelectual como en Europa o los Estados Unidos, sin embargo esto no significa que las voces o plumas conscientes de alta preparación académica no sean valoradas por la ciudadanía, incluyendo a muchos cristianos evangélicos. Por otro lado creo que hace bien en decir que no debemos citar a Wesley para justificar luchas armadas, lo celebro y lo apoyo, el problema es que tampoco he leído eso en ningún lado.

Hasta la fecha yo no he leído o escuchado nadie que haya citado erróneamente a Wesley para justificar ningún movimiento revolucionario armado, pero si para ejemplificar su COMPROMISO social de lado de los marginados, pobres, y esclavos; es decir la obra de Wesley fue fundamental para la transformación ciudadana de sus tiempo y de su entorno social. Además su clara oposición al esclavismo lo posiciona como un predicador comprometido con el derrocamiento de las estructuras económicas corruptas e inhumanas de su época. Sin embargo por mi parte y en mi opinión se quedó muy corto en cuanto a la denuncia de los excesos de la Monarquía Inglesa. De hecho para Wesley la independencia de los EU de Inglaterra no era bien vista, porque pensaba que Dios había puesto al Rey de Inglaterra como la autoridad puesta por Dios.

Con menosprecio usted dice: “Mentes simplonas piden la renuncia de Peña Nieto, y dicen que, quitándolo, se pone a cualquier otra persona en su lugar y todo se solucionará.” Pedir la renuncia de EPN no es producto de una “mente simplona.” Para empezar todos estamos de acuerdo que cualquier persona que muestre incompetencia, o deshonestidad en cualquier trabajo se le puede despedir o se le exige la renuncia. Tal vez usted mucho más que yo debe conocer la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, y ésta abre la oportunidad para que se dé una dimisión o renuncia.

Además usted sabe que según el artículo 39 de la constitución política de México, es el pueblo quien tiene la soberanía de la nación, no el presidente en turno y quien además en su toma de protesta dice: “Protesto guardar y hacer guardar la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la nación me lo demande.” Pedir la renuncia del presidente no es producto de una mente “simplona”, más bien creo que es más simplón una mentalidad conformista y entreguista a la serie de injusticias y corrupción de la que todos los mexicanos hemos sido víctimas. Permanecer igual y no reaccionar o denunciar la injusticia, impunidad y corrupción eso si es simplón.

La responsabilidad y el cumplimiento cabal de quien ostenta el poder ejecutivo en México debe ser exigida y monitoreada por todo el pueblo. Le pregunto: ¿Serán mentes simplonas la de los miles de agravados y desposeídos en México? ¿Serán mentes simplonas los familiares de las víctimas de la impunidad? ¿Serán mentes simplonas los millones de afectados por la inseguridad y la ineptitud de un gobierno que se aferra al poder como un perro a su hueso? ¿Serán mentes simplonas las de las familias de los muertos y desaparecidos? ¿Serán mentes simplonas las de la gran e inmensa mayoría de los intelectuales de este país que han exigido un desempeño íntegro y justo del presidente y su gobierno como; Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Armando Bartra, entre muchos otros? ¿O politólogos expertos como Denissse Dresser, Jesús Silva Herzog Marques. Alfredo Jalife, etc? Además recordemos que ha habido claros opositores al sistema corrupto del PRI-gobierno que ya fallecieron, y que eran todo, menos “mentes simplonas” como Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y que además este último era metodista. Creo que decir que todos los que exigimos un cambio en este sistema somos “mentes simplonas” lo pone en una posición muy comprometida con respecto al conocimiento de la magnitud del problema.

Cambiar al presidente, definitivamente no creará por arte de magia el honor y la justicia que se necesita en México, pero sería un paso contundente para la transformación política de este país y es una demanda justa de quienes nos sentimos agraviados por este régimen corrupto, e impune.
En México existen condiciones constitucionales para lograr cambios.

Yo personalmente no comparto la idea de que esta transformación deba ser violenta o armada, pero apoyo a aquellos que legítimamente piden que el presidente dimita no solo por incompetencia sino por el recientemente descubierto caso de conflicto de intereses y de corrupción súper millonaria de la llamada “Casa Blanca”, usted sabe que las investigaciones y conexiones de corrupción del mandatario son contundentes, y es moralmente imposible apoyar personas que ostentan el poder para beneficio personal. En cualquier país democrático esto sería un escándalo mayúsculo y suficiente razón para que el presidente renunciara. Esto no es ni nuevo ni imposible, el país más poderoso del mundo, los Estados Unidos de norte América llevó a cabo un juicio en contra del Richard Nixon en la década de los 70, el conocido escándalo del “Water gate” que propició la renuncia del mandatario Estadounidense. ¿Qué paso con Estados Unidos? ¿Se hundió en una crisis financiera o provocó la destrucción de sus instituciones? No, la renuncia fortaleció a la nación y todos supimos que en un país verdaderamente democrático la ley debe ser cumplida por todos incluyendo al presidente.

Pero si verdaderamente aquellos que apoyan la permanencia de EPN aludiendo y aclamando un estado de derecho quieren que se cumpla a cabalidad con las formas constitucionales, y son tan rectos y respetuosos de la autoridad pues deberían por lo menos de exigirle a EPN que empiece por su casa es decir el PRI-Gobierno, y que empiece por meter a la cárcel a sus colaboradores, como lo ha expresado la politóloga Denisse Dresser: “Deberíamos de desestabilizar al pacto de impunidad que se ejerce desde el poder político en México.” Pienso igual, deberíamos de pedir y exigir con todos los medios posibles legítimos y no violentos el estado de derecho.

Pero pedir que el primero en cumplirlo sea el estado y sus gobernantes parece una tarea titánica.
Creo esto es retador para un presidente que representa la impunidad en su más pura expresión, esa impunidad e injusticia que nació y creció y sigue viva en Los Pinos. En meses pasados EPN declaró que la corrupción en México es de “tema cultural.” Según él en México la corrupción le pertenece al pueblo mexicano por herencia cultural. ¿No es esto contrario a la enseñanza cristiana? ¿No debemos oponernos a todo tipo de mal que es en contra de las enseñanzas del reino de Dios? ¿No nos debemos oponer a las ideas corruptas e impías de los Herodes o los Césares modernos?

Como cristiano y líder Cristiano mis oraciones para mi país y mi compromiso de seguir del lado de los oprimidos, despojados, de los desaparecidos, de los pobres, de los indignados, no para acrecentar su indignación, sino para encausarla por medio de la fe y de la esperanza. Hago votos para que la iglesia pueda levantar el estandarte del evangelio como una luz en medio de la oscuridad y que el carácter de Jesucristo sea el modelo a seguir en la iglesia y no el de cualquier líder o gobernante corrupto y opresor.

México no se merece un gobernante corrupto, inmoral, e injusto, eso no puede ser de Dios.
Hago votos para que no se simule una sujeción a la autoridad como excusa para la indiferencia, la apatía, el conformismo, o la convivencia personal, que no se exalte o aclame una mera sujeción ciega e ignorante de ningún ser humano que ostente el poder, que el gobierno sea de Dios en los corazones de los creyentes, que no se haga una entrega vil de los valores de justicia, honor y amor que nuestro pueblo se merece y tanto necesita.

Para el “Evangelista Mexicano”: Creo que el Evangelista Mexicano como un órgano de comunicación que representa a una denominación histórica en México debería ser más imparcial, publicar y dar cabida a más voces que pudieran dar balance a la opinión de la realidad social en México. ¿Dónde están las otras publicaciones que ven desde otra óptica el problema mexicano?

Respetuosamente, Edgar F. Solís R.

Pronunciamiento ante la cumbre Iberoamericana de Jefes de estado

Los días 18 al 20 de noviembre de 2014, en las instalaciones del Seminario Dr. Gonzalo Báez Camargo, se llevó a cabo una reunión internacional convocada por la Junta de Ministerios Globales de la Iglesia Metodista Unida (de los Estados Unidos) para tratar el tema de los migrantes; con la participación de hermanos de los siguientes países: El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras.

Dentro de esta reunión se acordó como punto tres lo siguiente: Emitir un documento a los gobiernos de América Latina y el Caribe mientras se reúnen en la XXIV Cumbre Iberoamericana de  Jefes de Estado y Gobiernos, que se llevará  a cabo el 8 y 9 de diciembre de 2014, en la Ciudad de Veracruz, aquí en México.

El documento es el siguiente:

Pronunciamiento ante la Cumbre Iberoamericana

Acerca de la renuncia del Presidente

¿CAMBIO DE PRESIDENTE?

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El póster que aparece en esta página fue publicada en el Facebook. Más adelante pudimos encontrar también otros pósteres, denuncias y memes. Pero apareció una discusión en la misma red social, con la participación especialmente de jóvenes, definiendo posturas de la iglesia acerca de la petición al Presidente para que renuncie a su cargo ante la crisis que vive nuestro país en el presente. Parte de esta discusión fue la propuesta que transcribimos abajo.

El redactor de ella es el Lic. Iram Pérez Cano, abogado con una Maestría en Ciencia Política por el Colegio de México. Él es metodista, miembro de la Iglesia Bethel de Chihuahua, Chih. Actualmente, por razones de trabajo, vive en el Distrito Federal. Ante la actual situación mexicana, tan deplorable por revelar dos de los más grandes problemas del país, como lo es la corrupción política y la impunidad, varias personas se han dejado dominar por la desesperación, la cólera, la indignación. Dentro de tantas voces que afloran más lo pasional que lo racional, y sobre todo, carentes de trasfondo de orden espiritual, es oportuno escuchar algunas voces permeadas por la sensatez, como lo es la de Iram.

Publicamos este escrito hallado en el Facebook, pero a la vez no abandonamos nuestra protesta y denuncia contra toda la maldad de la que hemos sido objeto, pecado social contra los mexicanos, perpetrada por aquellos a quienes elegimos para que nos gobiernen bajo los criterios de justicia y verdad. Sencillamente, reprobamos toda forma de agresión hacia un pueblo que por décadas ha suspirado por dejar de verse tan impotente y humillado.


Voy a expresar mi opinión en dos partes: una como cristiano, otra como abogado y politólogo.

I. Como cristiano creo lo siguiente:

  1. La Biblia es muy clara: nos ordena respetar a nuestras autoridades, ser buenos ciudadanos y orar por los que nos gobiernan (Romanos 13:1-5, 1ª carta de Pedro 2:13-14, 1ª carta a Timoteo 2:2.).
    Ahora bien, lo anterior no significa que no podamos criticar y cuestionar el desempeño o la función de las personas que ocupan cargos públicos. De hecho, es sano que lo hagamos, pues el ejercicio de vigilar a nuestros gobernantes es parte de ser un buen ciudadano en los sistemas democráticos modernos. Tampoco significa que no podamos manifestarnos, protestar, marchar, hacer público nuestro descontento o, incluso, exigir la renuncia de nuestras autoridades. No obstante, todo esto debe llevarse a cabo en un marco de respeto por los derechos de otras personas que no compartan nuestra preferencia o visión política.
  2. Creo que hay casos excepcionales en los cuales está permitido desobedecer al gobierno, sin que esto sea contrario a la Biblia o al cristianismo:
    (a) Romanos 13:1-5, al hablar de las autoridades, en el versículo 4 señala que son “servidores de Dios para nuestro bien”. En otras palabras, esa es la función de las autoridades, buscar el bien no sólo de los cristianos sino de todos sobre los cuales ejerce poder. Ante esa situación, cuando el gobierno de manera clara se desvía de ese propósito, es válido, legítimo y necesario que todos los ciudadanos, incluidos los cristianos, se opongan al mismo.
    No obstante, muchos critican al actual gobierno, y piden una Revolución, basados más en su repudio al partido gobernante, lo cual, a mi parecer, no es justificación. Un buen ejemplo de resistencia cristiana a un gobierno que no buscaba el bien es Dietrich Bonhoeffer. Él fue un gran pastor y teólogo alemán, que se opuso abiertamente al nazismo y a la iglesia protestante que se hizo cómplice de ese sistema político. Al mismo tiempo, dirigió un seminario ilegal para pastores. Al final, Bonhoeffer fue arrestado y murió ejecutado, acusado de participar en el complot contra Hitler.
    En este punto, para asumir una postura como la de Bonhoeffer veo que faltan dos cosas: por un lado, no tenemos un gobierno represor de corte totalitario. Es más, a pesar de la corrupción de la clase política mexicana, nuestro sistema actual no se compara, ni por asomo, con el autoritarismo que se vivió entre 1930 y finales del siglo pasado. Por el otro, tampoco tenemos a un Bonhoeffer. Al contrario, sólo veo a unos cuantos ingenuos que piden “Revolución”, sin saber lo que eso implicaría. Hay algunos “románticos” que les parece atractiva la idea de un movimiento armado que derroque al gobierno. Al respecto, tuve un tío, primo de mi abuela materna. Él murió tiempo después de cumplir 90 años de edad, y de niño le tocó vivir la Revolución de 1910. Las pláticas que sostuve con él, donde me contaba lo que presenció, en realidad eran estremecedoras. Dios no permita que lleguemos a otra Revolución en este país.
    (b) En la Biblia encontramos un ejemplo muy claro de resistencia al mandato de las autoridades: cuando Pedro y Juan fueron perseguidos por predicar el Evangelio, el Concilio judío les ordenó que no lo hicieran más. En Hechos 5 se relata esta historia, y la respuesta de los apóstoles: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).
    Entonces, mientras el gobierno o las autoridades no nos estén dando una indicación que sea contraria a lo que Dios manda, no tenemos justificación alguna para desobedecer. Reitero, lo anterior no significa que no se pueda criticar el desempeño de nuestras autoridades e, inclusive, pedir la renuncia no sólo del Presidente, sino de toda la clase gobernante (aunque a mí mi parece que esto no es la solución).
  3. Muchos cristianos citan ejemplos de algunos reformadores como hombres que tuvieron determinado comportamiento político con contra del gobierno. En este punto, cabe señalar que, al final, ellos no son nuestra guía, sino lo que dice la Biblia.
    Algunas de las acciones de Lutero, por ejemplo, las podemos considerar reprobables. Martín Lutero no resistió abiertamente a las autoridades políticas. Ahora bien, una de las consecuencias que tuvieron sus tesis fue el alzamiento de campesinos en contra de los príncipes que los gobernaban. Sin embargo, el gran reformador se puso del lado de las autoridades; además, estuvo de acuerdo con la sangrienta represión mediante la cual se acabó con esos levantamientos por parte de los campesinos, masacrando a un buen número de ellos.
    Al ser metodistas, uno de nuestros ejemplos es Juan Wesley. Y aquí, contrario a lo que algunos mal interpretan, debo decir que Wesley no fue ningún revolucionario. Juan Wesley fue un gran maestro, teólogo, evangelista y, por decirlo de algún modo, activista social. Sin embargo, su activismo no se encaminó a desestabilizar al gobierno inglés, sino a transformar a una sociedad mediante la predicación del Evangelio. De hecho, algunos estudiosos consideran que el movimiento wesleyano impidió que en Inglaterra se diera una Revolución. Así que, por favor, no citen a Wesley para justificar la oposición armada y violenta al Estado.

II. Como abogado y politólogo opino lo siguiente:

  1. Estamos ante una de las crisis sociales más importantes de los últimos 20 años. Sin embargo, a mí me parece que fue peor la situación que atravesamos en 1994. Aún en esos momentos el Presidente no renunció y tampoco tuvimos una Revolución.
    Entre 1994-1995 en nuestro país se presentó una crisis económica (el “error de diciembre” y el “efecto tequila”) que afectó al sistema financiero internacional. No obstante, a pesar que el desempeño económico actual de México no es el que esperamos, de ninguna manera se compara con lo que vivimos en 1994. En ese año, además, la crisis fue también política: hubo un grupo armado que abiertamente combatió al Ejército: el EZLN. Por si fuera poco, por primera vez en casi 70 años las disputas por el poder se resolvieron mediante la violencia: el asesinato de Colosio, quien sin duda habría sido el siguiente Presidente, y el asesinato de Francisco Ruiz Massieu, uno de los principales líderes del PRI en ese momento.
    Hoy estamos enfrentando una crisis social, política y de seguridad. Los ciudadanos no confían en sus autoridades desde hace tiempo, pero a diferencia, en esta ocasión los inconformes se manifiestan en diferentes puntos del país. Las instituciones se muestran ineficientes para procesar y atender las demandas de los gobernados. Los índices delictivos y de criminalidad son preocupantes: de 100 delitos, sólo se denuncian 10, y de esos 10, sólo 1 recibe castigo. En otras palabras, tenemos un indicador de impunidad de 99%. A todo lo anterior, se suma la violencia provocada por el narcotráfico, el crimen organizado, la desigualdad social y la corrupción.
  2. Ante este –muy breve e insuficiente- diagnóstico, para tomar cualquier posición política y exigir soluciones, se debe considerar lo siguiente:
    (a) La inseguridad viene de tiempo atrás, y no es responsabilidad exclusiva del actual Presidente. No olvidemos que quien inició la “guerra contra el narcotráfico” fue la administración anterior, y aún estamos viviendo los efectos de esa decisión gubernamental que se tomó sin haber hecho estudios serios al respecto (situación que fue reconocida por el propio Felipe Calderón).
    (b) Impartir justicia y acabar con la criminalidad no es responsabilidad sólo del Presidente. El sistema de justicia se compone de Ministerios Públicos, y Jueces, los cuales tienen una función. Si un juez no sentencia a un criminal, no es culpa del Presidente. Si un Ministerio Público no hace bien una investigación y, por tanto, un criminal sale libre, tampoco se puede señalar directamente al titular del poder ejecutivo. No trato de quitar responsabilidad a EPN, sólo digo que debemos repartir las culpas como corresponde.
    (c) Mentes simplonas piden la renuncia de Peña Nieto, y dicen que, quitándolo, se pone a cualquier otra persona en su lugar y todo se solucionará. En este punto diré dos cosas: en primer lugar, cambiar al Presidente no va a tener el mínimo efecto, pues los problemas que mencioné antes son mucho más complejos y no se resuelven removiendo a un individuo, sino transformando a las instituciones. En segundo lugar, la renuncia del EPN, en estos momentos, sólo acrecentaría la crisis que vivimos pues, en ese caso, hay dos escenarios posibles (ver el artículo 84 constitucional):
  •  Primer escenario. Si al Presidente le pasa algo (muere, renuncia, juicio político, por ejemplo), lo cual le impida continuar su gestión, dentro de los 2 primeros años de su periodo (los que se cumplen, en este caso, el 1 de diciembre de 2014), se tendrían que celebrar nuevas elecciones para nombrar a su substituto. Entonces, pregunto, ¿el país está en condiciones de organizar unos comicios? ¿Vamos a tolerar campañas electorales y asistiremos a las urnas, en medio de la inestabilidad y la violencia?
  • Segundo escenario. Si al Presidente le pasa algo (mismos supuestos) luego de los 2 primeros años de su gobierno, no tendríamos nuevas elecciones sino que el Congreso deberá nombrar a la persona que ocupará la Presidencia y terminará el periodo. De nuevo, pregunto, ¿tenemos las condiciones necesarias en nuestro Congreso de la Unión para que se nombre a un Presidente, de manera rápida? ¿Existe alguien, en este momento, que pueda provocar el consenso de las fuerzas políticas para obtener ese nombramiento, y que al mismo tiempo tenga legitimidad para los ciudadanos? ¿Cuánto tiempo tardarán en encontrar y nombrar a ese individuo? ¿Esa persona nos garantizará enfrentar la crisis de manera adecuada?

Lic. Iram Pérez Cano

El Conflicto de Gaza. Un Problema Europeo

Lupa Protestante – Escrito por Máximo García Ruiz · 31/07/2014

1confgazaEn la zona del desastre algunos se retiran a restañar sus heridas, otros a enterrar a sus muertos o a llorar la pérdida de centenares de hijos, hermanos, padres, vecinos, amigos; algunos contemplan los escombros de sus viviendas y la ruina absoluta de su ya vida mísera anterior, o acuden precipitadamente a  comprar víveres en los puestos callejeros, aprovechando la breve pausa que otorga una guerra a la que nadie encuentra argumentos suficientes para explicar; en la otra orilla del conflicto, centenares, miles de familias se esconden en los búnkeres de sus confortables kibutz, amedrentados por los misiles que les caen del cielo con mayor intensidad que otrora cayeran las codornices cuando sus antepasados atravesaban el desierto camino de la tierra que Dios les había prometido y que también tuvieron que arrebatar a sus legítimos moradores de entonces.

gaza-mapaLos norteamericanos, presionados por el lobby judío, justifican los tanques, la invasión y las muertes, argumentando que Israel tiene derecho a defenderse de los misiles que lanzan los militantes de Hamás; y arguyen que en cada vivienda gazatí se esconde un terrorista, razón suficiente para buscarlos, como si de ratas escondidas en cloacas se tratara, y destruirlas en sus propias madrigueras, indiferentes a los niños, mujeres, ancianos, enfermos y civiles que les acompañen. Y, en paralelo a esta actitud de los norteamericanos, una ingente cantidad de petrodólares procedentes de la inconmensurable riqueza petrolífera de países amigos, siguen nutriendo de misiles a la facción de la Autoridad Palestina que gobierna en Gaza, para que continúe sine die una lucha desproporcionada, cruenta, inhumana, irracional. Y, entre tanto, ¿qué hacen los países europeos, el mundo occidental en general? ¡Miran hacia otro lado! Nombran comisiones, hacen grandilocuentes comunicados, viajan de un lugar a otro, se rasgan las vestiduras, unos a favor de un bando y otros de otro, aunque eso sí, sin dejar de vender a buen precio armas a uno u otro bando.

El problema actual de Palestina, en su origen, es un problema artificial, coyuntural, que se ha convertido en un drama estructural, un problema endémico. No fue artificial el drama del Holocausto nazi contra los judíos, como algunos propugnan (también contra los gitanos, un hecho habitualmente olvidado); un holocausto que dio cobertura moral a las Naciones Unidas para que, al finalizar la II Guerra Mundial, se propusieran curar las heridas y buscar vías de solución al problema judío. Pero fue una solución absolutamente artificial e injusta “inventar” un nuevo estado, el de Israel, e incrustarlo en un territorio que ya tenía su propia estructura social, aunque en esa época fuera bajo el mandato del Imperio británico; un pueblo, el palestino, diverso que tenía sus propias raíces históricas y una cultura autóctona, aunque desigual, en la que convivían con un elevado grado de tolerancia y colaboración los pueblos semitas, ramas de un mismo árbol, practicaran la religión judía, musulmana o cristiana.

¿Qué hacer al finalizar la guerra europea con los centenares de miles de deportados que habían sobrevivido al régimen y al holocausto nazi, víctimas del antisemitismo, procedentes en su mayoría de la Europa central? La situación de quienes buscaron refugio en la zona occidental de Europa y el ansía de libertad y protección que les animaba, fue gestando la idea de que era necesario que los judíos tuvieran su propio estado. El problema era dónde, cómo y cuándo. Si los alemanes habían sido los causantes del horror, y una buena parte de esos judíos eran alemanes (no se olvide este dato), lo más razonable, tal vez, hubiera sido crear un lander alemán expresamente dedicado a formar el nuevo estado judío, poblado inicialmente por alemanes judíos, con todos los derechos y protecciones de las Naciones Unidas. Ya sé que esto suena como una barbaridad, un ex abrupto, incluso una ocurrencia, pero no sería un recurso novedoso en Europa, aunque con matices, especialmente a partir de la Primera Guerra Mundial; una política de desplazamientos específicamente seguida en la Europa oriental, cuyas consecuencias aún se están sufriendo en nuestros días, entre otros lugares, en el Este de Ucrania.

PALESTINIAN-ISRAEL-GAZA-CONFLICTRecurrir a desplazar a los legítimos moradores de las tierras de Palestina para introducir en ellas artificiosamente a una población de polacos, alemanes, austriacos, rusos y otros ciudadanos europeos, practicantes de una determinada religión y hacerlo, como se hizo, invocando que se trataba de “la tierra prometida a los judíos”, es decir, llevarlo a cabo en nombre de una filiación religiosa, despreciando los derechos históricos de la población que llevaba ocupando ese territorio al menos veinte siglos, por muy transcendente que desde el punto de vista de la religión pudiera parecer el hecho de que en ese espacio geográfico estuvo ubicado el estado de Israel hasta que en el año 70 de nuestra era fuera arrasado por las tropas romanas, resulta, al menos, un argumento falaz, prepotente, desmesurado que, como se vio desde un principio, llevaba puesta, y a punto de ser activada, la espoleta de la violencia continua. Para Occidente fue una forma de soltar la patata caliente que le abrasaba las manos y desplazar a tierras lejanas (luego se ha comprobado que ningún problema está lo suficientemente lejano) un conflicto que nadie quería asumir como propio, tal y como se demostró tanto en los Estados Unidos, como en Gran Bretaña y en el resto de los países occidentales que cerraron a cal y canto sus fronteras para evitar la “invasión” de inmigrantes judíos.

No cabe ocuparnos aquí de la historia del éxodo judío hacia Palestina, auspiciado por las agencias sionistas, aunque sí mencionar la connivencia de las Naciones Unidas y de los propios estados occidentales en formas diversas hasta llevar a cabo, en contra de la firme, pero poco efectiva oposición árabe, la creación del Estado de Israel en suelo palestino el 14 de mayo de 1948, con el falaz intento de que pudieran repartirse el territorio entre árabes y judíos y coexistir pacíficamente dos concepciones de la historia, de la política, de la religión y de las relaciones humanas tan dispares. La historia es mucho más compleja, por supuesto, pero el dato relevante es, precisamente, reseñar el “pecado original” del “mundo civilizado” que ha dado inicio al conflicto que surgió el mismo día de la constitución del nuevo estado de Israel y que no sólo no ha cesado desde entonces, sino que nos sitúa en el momento actual en una especie de callejón sin salida, al margen de los argumentos viscerales o religiosos a favor o en contra de una u otra parte del conflicto, que se dan en torno a los dos millones de gazatíes potencialmente víctimas de este genocidio.

gaza2Es evidente que en el momento presente, a 67 años de distancia, la realidad geopolítica de Palestina es la que es. La existencia del estado de Israel es ya algo indiscutible, inevitable, ineluctable; como lo es la existencia de una población a la que hasta ahora no se le ha reconocido el derecho a ser considerada como un estado con todos los derechos que ello implica. Y una realidad es que las fronteras establecidas por las Naciones Unidas en 1948 han sido violadas descarada y permanentemente por Israel, mediante asentamientos de nuevos inmigrantes judíos, procedentes de otras latitudes, fuera del original conflicto europeo que propició su creación; unos asentamientos en territorio palestino más allá de los márgenes asignados al estado judío, impuestos a punta de bayoneta y bajo la presión de los tanques y fuerzas militares israelíes.

Y aún tanto dentro como fuera de Israel, siguen levantándose voces tratando de legitimar esos asentamientos, la invasión de Gaza y la permanente expansión de Israel hasta conquistar todos los territorios que en su día fueron usurpados por sus antepasados procedentes de la esclavitud en Egipto a sus legítimos pobladores; todos aquellos territorios que llegaron a formar parte del reino de Salomón, con su templo correspondiente en el lugar donde hoy se levanta una mezquita. Y todo ello, en nombre de Dios, del Dios de Israel, no del Dios de Jesús de Nazaret, que proclamó la fraternidad universal, en la que “ya no hay judíos ni griegos; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28).

No podemos legitimar la violencia. La violencia crea más violencia. La violencia de los militantes de Hamás matando a cuatro muchachos judíos fue el desencadenante del desastre actual. La reacción de Israel es brutal y desproporcionada. La contumacia de Hamás sirviéndose de sus propios hermanos como escudos humanos, es suicida. La obsesiva postura de los ortodoxos judíos que propician e impulsan tanta violencia en nombre de determinados derechos religiosos, resulta irracional y desmesurada. El empeño de los radicales palestinos queriendo negar la evidencia de un estado israelita poderosamente gazabanderasarmado, es suicida. Todo esto es una locura; ni el Dios de los judíos ni el Alá de los musulmanes, puede ampararlo. Y, al margen de los argumentos de los fanáticos, el mundo occidental, que puso la semilla de este conflicto, tiene la obligación ineludible de buscarle una solución urgente.