Núm 49, 29 de Septiembre, 2012

Editorial

Puebla, Pue., 29 de Septiembre de 2012         Número 49

Unidos por la comunión,

Principio de una expresión de fe

El domingo 7 de Octubre las iglesias metodistas celebramos el Día de la Comunión Mundial. Y junto con nosotros, presbiterianos, bautistas, nazarenos, congregacionales, episcopales, ortodoxos, hacemos viva nuestra historia evangélica de unirnos en el Día de Comunión.

Y como toda historia podemos apreciarla si nos damos a la tarea de pensar el porqué de esta fiesta de la Iglesia en nuestra denominación. Celebrar un día de comunión mundial es en principio una expresión de fe en el sentido que nuestra iglesia metodista junto otras confesiones de fe, al celebrar la comunión estamos afirmando un contenido central de la fe: que por obra de Cristo somos un solo cuerpo disperso en el mundo.

Esa es la oración de nuestro Salvador, “que todos sean uno” ¡Somos uno en Cristo!

La soberanía nacional y la divina 

están en el corazón

edit soberania de D

El hijo de Dios ama la santidad en todas las cosas. Sabe que es Dios quien le otorga las bendiciones. El impío se ama, se deleita en la vida del mundo.

El hijo de Dios está contento en su condición, en abundancia o en escasez; el impío no está conforme, codicia y envidia constantemente.

El hijo de Dios es puro de corazón, ama, perdona, sirve; el corazón del impío es como una jaula llena de aves de rapiña.

El hijo de Dios camina en libertad en las ordenanzas de Dios, no tiene opresión de vivir ante el mundo; el impío es el sirviente y esclavo del pecado.

El Espíritu Santo dirige el corazón del justo, Satanás rige el corazón del impío.

La palabra y conducta del hijo de Dios provienen del Dios del cielo, la palabra y se sujeta a ella; la conducta del impío es oscura porque se apega a disposiciones del mundo.

De la misma manera que existe una vasta diferencia en sus principios y prácticas, ella también existe en el destino eterno de ellos.

¿Quién gobierna tu corazón, hermano?

Del boletín dominical de El Buen Pastor

Col. Belisario Domínguez, Puebla.

Pastor Cruz Hernández Vargas.

Artículos

 Carlos Martínez García           

Jacques Ellul, profeta contra

la idolatría del poder

  

Ellul aclara de entrada su deslinde y se manifiesta absolutamente pacifista y nos dice cuál es el hilo que corre por el cristianismo anarquista

 

16 DE SEPTIEMBRE DE 2012.- Los lectores ávidos de aprender siempre llegan a los autores y libros esenciales. Esto en sucede con un grupo de cristianos evangélicos jóvenes en México, que me han estado urgiendo para que tengamos sesiones de lectura y discusión sobre Jacques Ellul. Desean que analicemos sus obras, particularmente las que desnudan la lógica opresiva de los poderes políticos y económicos.

 Les he sugerido que iniciemos por un volumen breve, sobre el que escribí en  Protestante Digital  hace poco más de seis años. Reproduzco el escrito con pequeñas modificaciones.

 Es de bolsillo, de pocas páginas y editado en castellano por una pequeña editorial mexicana. Se trata del libro  Anarquía y cristianismo, del pensador y activista cristiano francés (1912-1994) Jaques Ellul. Fue publicado el año 2005 por Editorial Jus, y apareció originalmente en francés en 1988. La excelente traducción es de Javier Sicilia. Hace poco más de una década yo lo leí en su versión inglesa, la de Eerdmans Publishing Company.

 Considero que el radical y provocativo librito debiera ser estudiado con sensibilidad por quienes buscan tener bases bíblico teológicas del poder y la participación política. De la misma manera tendría que ser punto de referencia para los protestantes/evangélicos interesados en alcanzar altos puestos gubernamentales y ocupados en crear partidos políticos de pretendida orientación cristiana.

 En México el filósofo, sociólogo y teólogo Ellul es poco conocido. Escritos suyos, sobre todo artículos, han sido publicados por revistas como la que dirigió Octavio Paz, me refiero a  Vuelta. La mayor difusión de su pensamiento, entre lectores evangélicos, en América Latina fue la que hizo la Fraternidad Teológica Latinoamericana, cuyo número del  Boletín Teológico  dedicado al escritor de confesión reformada se convirtió en referencia obligada para una generación que estaba formando su marco teológico en un Continente convulsionado.

Recuerdo las peripecias para tratar de conseguir títulos en nuestra lengua de la autoría de Ellul, entre ellos  La sociedad tecnológica  (Editorial Labor), y La ciudad, (Editorial La Aurora).  La razón de ser: meditaciones sobre el Eclesiastés  (Editorial Herder). Cuando alguien en nuestro grupo cristiano universitario lograba hacerse de una copia, los demás integrantes le urgíamos para que terminara de leerla y entonces pudiera pasar a manos y ojos de un nuevo e impaciente lector.

 Ya dijimos que Jaques Ellul fue reformado, e incluso desde 1953 formó parte del Consejo Nacional de la Iglesia Reformada de Francia. Sin embargo su carácter reformado, es decir calvinista, fue atípico porque las ideas de Calvino no fueron, para él, cuerpo de creencias incuestionables o para ponerse en práctica a rajatabla.

 En muchos momentos su hermenéutica es anabautista, radical y contra las teologías protestantes que en el siglo XVI se plegaron al modelo de iglesias magisteriales y territoriales.

 No cabe duda que su calvinismo es distinto al de aquellos que se formaron en países donde esa confesión fue declarada oficial. Como francés, Ellul era consciente que su fe reformada era del tipo Iglesia de creyentes, de una minoría que desarrolla su vida cotidiana en un contexto hostil.  Él mismo, al inicio de la obra que venimos comentando, nos dice que su compromiso de fe  NO  fue resultado de una herencia eclesiástica: “Soy cristiano, no de origen ni de familia, sino por conversión… a partir de la conversión estamos comprometidos con cierto estilo de vida y por otra parte, con cierto servicio que Dios pide. Así, la adhesión a la fe cristiana no es de ninguna forma un privilegio en relación con las otras, sino una carga suplementaria, una responsabilidad, un trabajo nuevo.”

 De lo que yo llamo el pensamiento  reformado/anabautista  —que desde las clasificaciones teológicas rígidas es un contrasentido y un despropósito— de Jacques Ellul, encuentro nítida evidencia en otra obra suya (devastadora por su radical crítica al cristianismo institucionalizado que da la espalda al Evangelio) y en la que escribe, “Ahora bien: el pensamiento evangélico es lo opuesto exacto a esto (la tentación del poder, de ejercer la violencia y la dominación). Uno se hace cristiano únicamente por la conversión. Por la acción del Espíritu Santo se opera una mutación del hombre viejo, naturalmente perverso, y se hace de él un hombre nuevo. Sólo la conversión, y cuando es ésta consciente, reconocida, cuando hay ‘fe del corazón y confesión de la boca’, produce un cristiano. A este nuevo nacimiento, opuesto al nacimiento natural, lo confirma el signo exterior del bautismo que implicaba, al parecer, un reconocimiento expreso de la fe” (La subversión del cristianismo, Ediciones Carlos Lohlé).

 Nuestro personaje fue profesor universitario, en Burdeos, y por ende participó en las polémicas ideológicas de los dos tercios finales del siglo XX. Se comprometió en los años de la ocupación nazi (1940-1944) con la resistencia y el régimen de Vichy lo despojó de su puesto en la universidad.

 Fue crítico de los totalitarismos, tanto fascistas como de izquierda. Muy temprano vio contradicciones en los marxistas que negaban la existencia de un nuevo autoritarismo, en nombre de la clase trabajadora, en la Unión Soviética. Pero su crítica del comunismo  no  significó integración a los puntos de vista que veían en la sociedad moderna y capitalista la mejor opción para el desarrollo de los seres humanos.

 Fue un duro crítico de esas sociedades, cuyo centro es la divinización de Mammón, y dejó constancia de ello en su libro  Dinero y poder. Al mismo tiempo que su intensa actividad docente en la universidad, y su dedicación a la producción intelectual, que dejó más de cuarenta libros, Ellul fue un personaje comprometido con la comunidad de fe que se reunía en su casa, el grupo lo componían mayormente trabajadores y sus familias.

 En  Anarquía y cristianismo, Ellul desarrolla una incisiva crítica de los poderes políticos. Hace, a partir de una panorámica bíblica y no nada más a partir de algunos textos aislados, lo que podríamos llamar una  desacralización  del poder. Dice que su postura, además, tiene constante presencia en la historia cristiana, ya que aunque a veces muy disminuido siempre ha existido un anarquismo cristiano en todas las épocas.

 De nueva cuenta refiere al anabautismo del siglo XVI, al de perfil pacífico y contrario a la unión Iglesia-Estado, al que erróneamente se ha tenido por apolítico cuando era anarquista “con un matiz que citaré por ironía: Las ‘autoridades’ son enviadas por Dios como una plaga para castigar al hombre malo. Pero los cristianos, desde el momento en que se conducen bien y no son malos (¡!) no tienen porque obedecer en nada a las autoridades políticas, y deben organizarse en comunidades autónomas, al margen de la sociedad y los poderes” (la cita es tomada por Ellul del libro  Christian Anarchy , de Vernard Eller)

 Dado que existe una percepción popular y generalizada del anarquismo como sinónimo de exacerbado desorden y violencia, Ellul aclara de entrada su deslinde y se manifiesta absolutamente pacifista y nos dice cuál es el hilo que corre por el cristianismo anarquista que proclama : “…implica primero la ‘objeción de conciencia’ a todo aquello que constituye nuestra sociedad capitalista (o socialista degenerada) e imperialista (por igual, sea burguesa o comunista, blanca, amarilla o negra).” Nos llama a desenmascarar los mecanismos de poder y dominio establecidos por toda organización humana, así como el derecho a denunciar su propaganda que reduce el pensamiento critico y pretende la uniformización intelectual.

 Pero una cosa es la crítica a los poderes constituidos y otra un idealismo que lleva a crear imágenes románticas de los seres humanos, que serían capaces de organizarse socialmente sin principios de autoridad. Por cierto que es necesario redimir el concepto autoridad, que generalmente se concibe como control y dominio cuando, nos dice Fernando Savater, la palabra tiene un origen distinto y significa hacer crecer.

 Por lo tanto el anarquismo de Ellul, a la vez que una crítica de los poderes constituidos es un llamado a construir nuevos principios de autoridad lejanos a la jerarquización verticalista y dominadora, y en su lugar ir armando otros modelos de servicio . Por eso nos subraya que él “no cree en la sociedad anarquista pura, sino en la posibilidad de crear un nuevo modelo social… entre más aumente el poder del Estado y de la burocracia, más necesaria será la afirmación de la anarquía, única y última defensa del individuo,  es decir, del hombre”.

El anarquismo por el que aboga Ellul se nutre de la Palabra, así lo deja en claro en el capítulo “La Biblia, fuente de anarquía”.  El autor hace un estimulante recorrido por Las Escrituras, y demuestra, así lo considero, que la crítica del poder en la Biblia es una constante, lo mismo que el llamado para que en el pueblo de Dios  no  se divinice al poder ni a quienes lo detentan. En concordancia con John Howard Yoder, en su  The Politics of Jesus, Ellul rescata la vía política de Jesús y establece su normatividad para los seguidores del Cordero inmolado: “Todos los jefes de las naciones, cualquiera que sea la nación, cualquiera que sea el régimen político, las tiranizan. No puede haber poder político sin tiranía. A los ojos de Jesús es una evidencia y una certeza. En otras palabras, no hay poder político bueno cuando hay jefes poderosos… Jesús  no  aconseja salir de la sociedad e ir al desierto, sino permanecer dentro constituyendo comunidades que obedecen a otras reglas. Lo que se basa en la convicción de que no podemos cambiar el fenómeno del poder. Esto es de alguna manera profético si pensamos en lo que se convirtió la Iglesia tan pronto entró en el terreno político y comenzó a  hacer política. Se corrompió por la relación con el poder como por la creación en ella misma de esas  autoridades”.

 Cuando en muchas iglesias protestantes/evangélicas existe una idealización del poder político y domina la ilusión de que la sociedad cambiará automáticamente con la llegada de los cristianos al gobierno, la lectura del libro de Ellul se vuelve una corriente de aire fresco que pudiera contribuir a diseminar tantos humos que impiden ver la dimensión real del mundo de la política y su ejercicio.

 Autores: Carlos Martínez García            ©Protestante Digital 2012

Publica la UNAM

Obra colectiva sobre el Estado Laico y los Derechos Humanos

 

Leopoldo Cervantes-Ortiz

 

Ciudad de México, jueves, 20 de septiembre de 2012 (ALC) – Coordinado por las profesoras Margarita Moreno-Bonett y Rosa María Álvarez de Lara, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) publicó El Estado laico y los derechos humanos en México: 1810-2010, en dos tomos, cuya versión impresa se dio a conocer el pasado 13 de septiembre. Moreno Bonett es docente de la Facultad de Filosofía y Letras, y Álvarez de Lara en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, ambas de misma universidad. La obra es el fruto del Seminario Permanente que se realizó como parte de las celebraciones del bicentenario de la Independencia de México y reúne más de 30 colaboraciones.

En la presentación escriben Gloria Villegas y Héctor Fix: “Esta obra […] reúne estudios de alto nivel académico, elaborados por especialistas reconocidos que contribuyen de manera destacada al debate histórico-jurídico de categorías necesarias para la comprensión de lo que hoy se entiende por derechos humanos: Estado secularización, laicismo, garantía individual, derecho social, entre otras. De igual manera, los textos que aquí se ocupan de la construcción del Estado laico mexicano, configuran un generoso conjunto que da cuenta del espíritu interdisciplinario con el que fue concebida esta obra y que se plasma en las sugerentes reflexiones contenidas en ellas acerca de los conceptos de legitimidad política, impartición de justicia e igualdad de los individuos ante la ley, como aspiraciones básica del Estado mexicano moderno”.

Las secciones en que se divide el contenido son: Estado laico, tolerancia, laicidad y secularización; La construcción histórica y conceptual de los derechos humanos; La iglesia en la independencia y en la formación del estado liberal; La definición de libertad religiosa y Estado laico: 1856-1930; El reconocimiento y respeto de los derechos humanos en un Estado laico; La masonería y el Estado laico; De las reformas secularizadoras a la tolerancia religiosa; La construcción histórica y conceptual de los derechos humanos, el estado laico y el laicismo; La construcción del estado liberal republicano y su relación con la iglesia; La relación Iglesia-Estado durante el Porfiriato y la Revolución Mexicana: connivencia o cisma; Las otras ideologías y los derechos humanos en un Estado laico; Estado laico, religión, movimientos sociales y los derechos de los grupos vulnerables; Estado liberal y educación laica: siglos XIX-XXI; La historia de la relación Iglesia-Estado a través de la literatura; Iglesia, argumentos religiosos, movilización y sociedad; Apreciaciones sobre el estado laico y los derechos humanos entre las iglesias; Una mirada a la articulación de aspectos religiosos y laicos en el ámbito social; Reflexiones jurídicas en torno al Estado laico en el siglo XXI; y Las reformas de Carlos Salinas y su repercusión en la actualidad.

Dentro del gran número de textos, valiosos todos, destacan los siguientes: “La construcción del Estado laico mexicano” (Patricia Galeana), “Estado laico y libertad religiosa” (Jorge Adame Goddard), “Teología de la modernidad: el discurso mundial de los derechos humanos ante una era postmoderna. Paradojas y contradicciones” (Gabriel Paris León García, Gabriel), “Reacción social a las Leyes de reforma (1855-1860) (Marta Eugenia García Ugarte), “Apreciaciones sobre el estado laico y los derechos humanos: coinciden¬cias y divergencias entre los católicos en el México contemporáneo” (Alejandro Castillo Morga), “Estado laico, fundamentalismos religiosos y derechos de las mujeres en México” (José Guadalupe Sánchez Suárez), “La reforma del artículo 40 constitucional” (Ruperto Patiño Manffer), “Antecedentes históricos del proceso de reforma de Salinas en materia religiosa” (Juan Carlos Guzmán Rodríguez) y “Laicidad en México. Las reformas en materia religiosa” (Alan Arias Marín).

La temática protestante o afín está representada por: “Establecimiento de la Iglesia anglicana en México” (José Manuel Villalpando) y “Tolerancia de cultos en Michoacán y la difusión de un protestantismo liberal en el oriente del estado, 1851-1911” (Eduardo N. Mijangos Díaz y Leticia Mendoza García), y las participaciones de autores/as protestantes son: “Rupturas y continuidades en las políticas religiosas del liberalismo triunfante” (Rubén Ruiz Guerra), “Laicidad y libertad de conciencia. El vínculo histórico de las Iglesias protestantes en México” (Ariel Corpus), “Teología y derechos humanos. Una agenda reformada urgente en México” (L. Cervantes-Ortiz, Leopoldo) y “Sobre el Estado laico y la laicidad en los evangélicos mexicanos” (Deyssy Jael de la Luz García).

Los dos volúmenes se pueden descargar, íntegros, en los sitios: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=3100 y http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=3101.

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Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)

Proyecto 2020, en Málaga

España tendrá su primera

universidad evangélica  

 

Integrada en el Centro de Encuentro Andaluz, en Málaga, la Universidad Iberoamericana comenzaría a ofrecer una maestría en Estudios Interculturales en el 2013

 

10 DE SEPTIEMBRE DE 2012, MÁLAGA.- El Instituto Iberoamericano de Estudios Interculturales (IIBET), dirigido actualmente por Rudy Girón, se convertirá en la primera universidad evangélica de España, con el nombre de Universidad Iberoamericana, con sede en Málaga.

 La inversión estimada para el edificio es de  36 millones de dólares  y el mismo se levantará en el terreno de 16.000 metros cuadrados cedidos por el Ayuntamiento al Centro de Encuentro Andaluz, del Consejo Evangélico de Andalucía (CEA). A su vez, esta entidad ha cedido al IIBET 5.000 m2 para la construcción de la universidad.

 PROYECTO INTEGRAL

 El terreno del CEA está situado en una inmejorable ubicación, a la entrada de la ciudad de Málaga .  La iniciativa propone la construcción de un complejo arquitectónico que incluye un módulo de atención social y el mayor auditorio de la ciudad, acondicionado para la celebración de eventos especiales y la realización de actividades propias de la comunidad cristiana evangélica andaluza.

 En la  página web del CEA pueden verse imágenes virtuales del Proyecto 2020.

 Entre los objetivos del mismo se señalan los siguientes: Contribuir con los proyectos sociales en beneficio de la sociedad y en particular de los núcleos de población menos favorecidos; proporcionar a la juventud medios, recursos e infraestructura para la realización de actividades y eventos socioculturales; facilitar al pueblo evangélico andaluz un lugar adecuado para la celebración de encuentros, congresos, conferencias y eventos especiales; proporcionar espacios preparados y acondicionados para la enseñanza, desarrollo de talleres y cursos de formación.

 RUDY GIRÓN

 El misionero Rudy Girón, de nacionalidad guatemalteca, es arquitecto y ha construido 40 iglesias en distintos lugares del mundo y también el primer seminario evangélico autorizado por el Gobierno, en Moscú, Rusia, con edificio propio de 3.000 m2 e inversión de 1,6 millones de dólares.

 En una conferencia ofrecida recientemente en Buenos Aires, de paso a Chile,  Girón estimó que para finales de 2013 la Universidad Evangélica Española podrá iniciar una maestría en Estudios Interculturales.

 Fuentes: Pulso Cristiano               © Protestante Digital 2012

Comunidad menonita planea migrar del país

 

El Universal – D. F.

 

Mennonites/ Menonitas-Chihuahua.- Parte de la comunidad menonita chihuahuense pretende volver a sus orígenes y planea regresar a Rusia, de donde partieron hace dos siglos, en busca de mejores oportunidades.

 Una delegación de este grupo se reunió en días pasados con autoridades de Tartaristán, una república de la ex Unión Soviética, rica en petróleo y vasta en recursos naturales como agua y tierras fértiles, a fin de acordar la compra de terrenos y gestionar apoyos gubernamentales para establecer una comunidad en aquella latitud a partir de 2014.

 Luego de sufrir las consecuencias de una intensa sequía, además de una serie de conflictos con grupos de productores mestizos que los acusan de explotar pozos agrícolas ilegales, a lo que los menonitas refieren que fueron timados por personal de la Comisión Nacional del Agua (CNA), que les vendió títulos apócrifos, han decidido emigrar de la entidad.

 Durante tres semanas líderes de la comunidad recorrieron los distritos de Kazan, Yelabuga, y Alabuga. A la par que revisaron oportunidades de negocio en Orenburgo, Samara y Moskovskaya, en Rusia, según consignó la prensa tartara.

 Autoridades desconocen casos

 El gobierno de Chihuahua informó que desconoce los planes de los menonitas, cuya población se estima en alrededor de 90 mil personas en el estado, y sostuvo que las condiciones económicas actuales no son un factor que obligue a ningún productor local a abandonar la región.

 El gobernador César Duarte resaltó que se está trabajando en importantes obras de infraestructura hidráulica, a fin de que en toda la entidad los agricultores y ganaderos tengan abasto de agua, recurso que escasea a raíz de la sequía que se padece desde hace 18 meses.

 Los menonitas se establecieron en Chihuahua en 1922, provenientes de Canadá, donde a la vez llegaron de Rusia. No eran peregrinos; tampoco eran inmigrantes. Ellos vinieron a la segura. Se trasladaron familias completas con sus pertenencias, costumbres, aspiraciones y privilegios. Sus dirigentes organizaron todo de antemano: Se asentaron en la región noroeste, principalmente en el municipio de Cuauhtémoc, aunque ya se han extendido a otras zonas.

 Se dedican a la agricultura, de hecho son los productores de 60% de la avena que se cosecha en el país; y se distinguen por su tradición en la elaboración de quesos. Son un grupo tradicionalista, en donde todos los miembros de la comunidad visten de la misma manera, y su gobierno interno está basado en la religión. No usan televisión, teléfono u otros dispositivos “modernos”.

 Prácticamente la totalidad de los menonitas de Chihuahua hablan español, alemán bajo, alemán alto e inglés o francés, dependiendo de la zona de Canadá de la que hubieran emigrado sus familias.

 Uno de los incentivos que tienen para migrar a Tartaristán es que allá existe una comunidad menonita que mantiene sus mismas costumbres e idiomas, por lo que no les sería difícil adaptarse, reconocieron miembros de la comitiva.

 Los medios tártaros difundieron que en las próximas semanas habrá nuevas comitivas que visiten la zona para seguir con las gestiones para comprar tierras. Se detalló que las autoridades les han ofrecido tarifas eléctricas bajas, incentivos fiscales y otros beneficios, debido a que la región agrícola es poco explotada.

¿Sabías que…?

¿Sabías que, en la Biblia…?

Hno. Gamaliel Hernández Loera

1.- ¿Que la Biblia es el libro más leído en la actualidad?

 2.- ¿Que la Biblia completa se encuentra en por lo menos 53 idiomas principales?

 3.- ¿Que una porción de la Biblia se encuentra en más de 2,000  dialectos?

 4.- ¿Que más de 200 naciones tienen la Biblia, o una porción de  ella, como uno de los evangelios?

 5.- ¿Que muchos han testificado que estaban dispuestos   a  suicidarse, pero que encontraron una Biblia, y su lectura les salvó la vida, y buscaron la salvación de su alma?

 6.- ¿Que Dios tardó unos 1,500 años para formar la  Biblia?

7.- ¿Que Dios escogió  a unos 40 hombres para escribir la Biblia?   Todos descendientes de  Abraham, excepto el doctor Lucas.

 8.- ¿Que la Biblia se compone de 66 libros? (Hay 7  libros  apócrifos,  y adiciones a los libros de Esther y de Daniel que tienen las bíblicas católico-romanas).

 9.- ¿Que la Biblia tiene 1189 capítulos, y 31,163 versículos?

10.- ¿Que la Biblia originalmente fue escrita en tres idiomas, que   fueron el hebreo, el arameo y el griego?

CIEMAL

 Noticias latinoamericanas

(La Redacción de El Evangelista Mexicano agradece envío del boletín noticioso de CIEMAL)

 

Chile reúne pastores/as en convenio con Perú 

La Iglesia Metodista de Chile ha realizado, en los días 04 al 06 de septiembre, el Instituto de Pastores y Pastoras Metodistas, en la Casa de Retiro “San Ignacio de Loyola”, en Santiago de Chile, bajo el lema “La tensión entre Ekklesía e Iglesia”.

En este encuentro pastoral a nivel nacional asistieron casi ochenta pastores y pastoras de la Iglesia. Además asistió la delegación metodista de Perú, integrada por el Obispo Jorge Bravo, Rev. Carlos Gastelú, Rev. Luis Baldeón y Rev. Edilberto Huamaní; además asistió la Rev. Cristina Dinoto de la Iglesia Metodista Argentina.

Las ponencias estuvieron a cargo del Dr. Nestor Miguez. Durante los tres días se tuvieron momentos de devocional, grupos de trabajo y plenarios. Los temas expuestos fueron:

 1. Aproximación bíblica teológica al concepto de Iglesia y a la evolución institucional en el Nuevo Testamento.

 2. La relevancia de la Iglesia-Comunidad y el lugar instrumental de la Iglesia-Institución.

 3. Iglesia, carisma, tradición y poder.

 El Obispo Mario Martínez, de Chile, dió lugar a la apertura del Instituto con una reflexión y palabras de bienvenida. La participación de la delegación metodista peruana se debió a una invitación del Obispo Martínez en el marco del Convenio firmado entre las dos Iglesias, firmado en Enero del 2012. La presencia de la delegación de Perú sirvió para reafirmar los lazos fraternos y la voluntad de trababjar juntos en la Misión, en esta parte del continente.

Uruguay elige el Rev. Oscar Bolioli como Presidente 

 La XXII Asamblea General de la Iglesia Metodista de Uruguay – IMU, fue realizada en los días 24 al 26 de Agosto, en Montevideo, bajo el lema “En la misión la Iglesia se renueva” y el texto bíblico de Hebreos 12.1-2. La celebración de apertura tuvo la Santa Cena ministrada por el Presidente de la Iglesia hasta ese entonces, el Rev. Raúl Sosa.

 Aproximadamente 50 personas participaron, siendo 35 los delegados presentes con derecho a voto. Entre los representantes internacionales, participaron el Obispo Frank de Nully Brown, de Argentina, Obispo Stanley da Silva Moraes, de Brasil, el Rev. Juan Gattinoni, de GBGM, y la Revda. Joyce Torres, de CIEMAL.

 Un proyecto de reforma de la Constitución de la IMU ha sido presentado y, entre otros temas, ha sido aprobado un cambio para ampliar el plazo de gobierno, de dos para cuatro años. Las nuevas autoridades elegidas en la XXII Asamblea pasan a tener cuatro años de mandato.

  

El Rev. Raúl Sosa (ex-presidente), el Rev. Oscar Bolioli (Presidente elegido)

y la Hna. Evelyn Wibmer (Vicepresidente)

 El Rev. Oscar Bolioli ha sido elegido Presidente de la IMU, y la Vicepresidente es la hermana Evelyn Wibmer. Integrando la Junta Nacional de Vida y Misión, han sido elegidos los/as pastores/as Iris Moreira, Inés Simeone y Adolfo Tomé, y los/as laicos/as Zully de los Santos, Marcela Robaina José Brandón y Adiz Aceredo.

 En el momento de su elección, el Presidente Oscar Bolioli ha declarado su compromiso con la formación de la juventud de la Iglesia, de tal manera que sea posible su renovación a través de nuevos líderes.

 En ese sentido, un momento significativo ha sido la ordenación del  joven pastor Néstor Olivera como Presbítero de la IMU, por unanimidad. “En la vida hay momentos que te marcan, pero ninguno como este”, afirmó el nuevo presbítero. “Oro para enfrentar a los desafíos de renovación en la IMU junto a los hermanos/as y a través del trabajo en la comunidad. CIEMAL ha sido uno de los intermediarios para firmar mi vocación”, concluye Néstor.

Joven en Misión realiza Bi-Regional en Honduras 

Latinoamerica para Cristo

 [Texto adaptado: Esperanza Araya Cruz, México]

 Entre el 24 de julio y 2 de agosto, 52 jóvenes de siete países – Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Puerto Rico y República Dominicana, se reunieron en Tegucigalpa, Honduras para llevar a cabo el Encuentro Bi Regional de Capacitación Lideres del Programa Joven en Misión de Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe – CIEMAL.

 

 Foto Oficial del Encuentro Bi-Regional de Joven en Misión en Honduras

 El Programa Joven en Misión organiza este evento en dos etapas: capacitación biblico-teológica y aplicación – trabajo misionero. En los primeros cuatro días estuvimos reunidos en el Campamento Monte Carlo, donde se impartieron temas teóricos y prácticos como Identidad Metodista por Rev. Bernabé Morán (México), Discipulado por la  Revda. Joyce Torres (Brasil, CIEMAL), Liderazgo por Gustavo Alí (Bolivia, Coord. Continental) y Rafiné Moreno (Puerto Rico, Coord. Caribe) Evangelismo por el Pbro. Efraín Reyes Bonilla (México) y  Justicia y Sociedad por Dr. Héctor Figueroa (Honduras).

El Encuentro Nacional de Pastores y Pastoras de Iglesia Metodista

reunió cerca de 1.100 mil ministros/as de todo Brasil en el Sesc de Guarapari – Espírito Santo entre los días 14 y 17 de agosto. Cuatro días de ministraciones, alabanzas, talleres y seminarios bajo el tema “Discipulado: identidad, compromiso y crecimiento”.

 

 En el último día, la celebración da Santa Cena marcó la unidad del cuerpo pastoral. “Experimentamos cuan maravilloso es ser parte de un cuerpo que tiene una misión específica en Brasil. En este encuentro, fuimos confrontados en nuestra experiencia como discípulos y discípulas de Jesús y trillamos un camino de santificación. Yo salí renovado en mi compromiso con Jesús, con el cuerpo pastoral, con la Iglesia Metodista y con toda Iglesia Cristiana”, dice el Secretario Ejecutivo del Colegio Episcopal, Obispo Stanley da Silva Moraes.

 Nuestro objetivo es ir más allá del libro, o sea, es preciso una vida de espiritualidad cimentada en la Palabra de Dios, en la gracia y en el conocimiento del Evangelio”, apunta el Obispo Emérito de Iglesia Metodista, Adriel de Souza Maia.

 Los conferencistas del Encuentro Nacional, Obispo Raúl Ochoa – de México, Obispo Paulo Lockmann y Obispo João Carlos – ambos de Brasil, trajeron para el cuerpo pastoral de la Iglesia palabras sabias y edificantes que sumadas a los talleres ofrecidas, motivaron los/as pastores/as reunidos/as en el encuentro.

 El Obispo Adonías sufrió un infarto agudo de miocardio en el día 5 de agosto en Cuiabá – Mato Gross y fue sometido a el cateterismo en el Hospital Santa Rosa. Él fue transferido para el Instituto de Molestias Cardiovasculares (IMC), en la ciudad de São José do Rio Preto – São Paulo, en el día 16 de agosto, donde realizó la cirugía de injertos de arteria mamaria. “La vida nos sorprende, pero quiero decir que estoy bien, después de pasar por este periodo. Todo esta en control, Dios esta en el control! Hemos recibido noticias de oraciones de la Iglesia. Estoy en paz!”, dice Obispo Adonías en el video. En el día 29 de agosto, fue dado de alta del hospital, ya está en su casa, y está bien.

El Obispo Raúl Garcia, de México, y la Revda. Joyce Torres como traductora

 Familia – El Obispo Raúl Garcia, de México, ministró la Palabra en el primer día del encuentro nacional. Él habló sobre la importancia de la familia para el ministerio pastoral. “El Señor nos llamó para atender a las familias en primer lugar. La primera célula debe ser nuestra familia. Debemos investir en relacionamientos con hijos, esposa y maridos”, dice el Obispo Raúl.

  En muchos ministerios, el pastor o pastora dedica tiempo y atención al trabajo, la iglesia, los líderes y las actividades y deja  hijos/as y cónyuge en segundo plano. Después de la ministración de Obispo Raúl, los participantes pidieron perdón por las faltas con las familias. Momentos de arrepentimiento, quebrantamiento y oración. “Muchos hijos de pastores salieron de la iglesia porque no tuvieron este tipo de pastoreo.

 El tema propuesto por Obispo Raúl trajo un despertamiento importante para nosotros”, dice la Revda. Fabiana Oliveira. El pastor Glenn Yungli de Itapeva – São Paulo, también reforzó la importancia de discutir este tipo de tema. “Se queremos el crecimiento de la iglesia a partir de grupos pequeños, la primera célula debe ser la familia pastoral”.

 “La familia es la célula principal del discipulado. Si yo no estoy en sintonía con Dios y la Familia, como vamos cuidar de la Iglesia del Señor?” cuestiona Lunalva Ribeiro, pastora de la Iglesia Metodista en Mutirão – Amazonas.

 Devocional – “Cerca de 17 horas para preparar un sermón”, dice el Obispo Raúl al compartir la experiencia de un amigo pastor. Para el pastor Rui Simões, el devocional pastoral es fundamental. “Las ministraciones tocaron mi corazón porque el pastor precisa tener esta vida devocional y el obrero precisa ser capacitado cada día. Vivemos en un mundo que exige esta capacitación y contextualización para alcanzar personas en varias camadas de la sociedad. Es necesario actuar en este tiempo postmoderno”, afirma el pastor misionero en Porto Seguro – Bahia.

 El Encuentro Nacional de Pastores y Pastoras de Iglesia Metodista ocurre a cada cinco años con el propósito de dar unidad y fortalecimiento al cuerpo pastoral de la iglesia.

 MARCHA elige nuevas autoridades 

Nuevas autoridades elegidas

Los Metodistas Asociados Representando la Causa Hispano-Americana – MARCHA, realizaron su Asamblea Anual en los días 2 al 5 de Agosto en el Lake Junaluska, Carolina del Norte, para elegir sus nuevas autoridades y desarrollar los demás temas concernientes.

   MARCHA es el caucus nacional hispano/latino dentro de la Iglesia Metodista Unida y la Iglesia Metodista de Puerto Rico, cuyo propósito es abogar y afirmar el respeto a la dignidad del pueblo hispano/latino dentro y fuera de la Iglesia, asimismo ofrecer acompañamiento y apoyo mutuo al pueblo en la organización del mismo, oportunidades de formación, creación de espacios de reflexión sobre la pastoral hispana/latina, promover el respeto a los derechos humanos, el compromiso con la paz, la justicia, la libertad y la igualdad, solidarizándose con las Iglesias de América Latina y el Caribe.

 El propósito de MARCHA es de ser un instrumento de abogacía del pueblo metodista hispano/latino que asegure que las contribuciones y valores culturales del pueblo hispano/latino sean recibidas y apreciadas en la Iglesia y en la sociedad, en tierras de los Estados Unidos.

 El Obispo Rafael Moreno, de la Iglesia Metodista de Puerto Rico, ha predicado en el culto de Apertura. La Obispa Cynthia Harvey, recién elegida para el ministerio episcopal, celebra su primera Santa Cena como Obispa, en la Asamblea de MARCHA, junto al Obispo Moreno.

 ALAIME celebra 15 aniversarios con Asamblea y Congreso Pedagógico

ALAIME – Asociación Latinoamericana de Instituciones Metodistas de Educación está integrada por las asociaciones nacionales o regionales e instituciones metodistas de educación de América Latina. Fue oficialmente instalada en la Asamblea Constitutiva celebrada en la ciudad de Santiago de Chile del 14 al 16 de mayo de 1997. En esa oportunidad la Prof. Alba Salgado Belotto (Brasil), expresó:

 “…este momento es un nuevo tiempo. Tiempo de afirmar juntos nuestra identidad y misión educacional. Sentimos la necesidad de institucionalizar nuestras relaciones para vivir la cultura de la globalización cuyos resultados son imprevisibles. Sentimos que, fortaleciendo juntos nuestras raíces históricas metodistas, tendremos más fuerza para enfrentar los desafíos educacionales del nuevo siglo y tejer juntos nuestros sueños y esperanzas a favor de la vida”.

 En el marco de su 15 aniversario, será realizada la VI Asamblea General y el VII Congreso Pedagógico. La Asamblea será realizada en la mañana del día 4 de Octubre, en la Universidad Metodista de São Paulo, Brasil. El Congreso Pedagógico será realizado a partir de la tarde del día 4, hasta el día 6 de Octubre. El lema es “Nuevos tiempos, nuevas posibilidades y desafíos”.

 Las inscripciones serán realizadas vía internet. Es necesario entrar en la página http://www.cogeime.org.br y en el lado derecho encontrará el afiche del VII Congreso Pedagógico. Cliqueando el afiche se busca la página de la divulgación e inscripciones del Congreso. Allí se encuentran todas las indicaciones para completar la ficha de inscripción.

 Invitación de COGEIME:

 El COGEIME – Instituto Metodista de Servicios Educacionales, tiene la satisfacción de invitar para la programación alusiva a los 45 años de fundación de esta entidad. En el día 21 de Septiembre, ocurrirá en Piracicaba, en las comodidades de UNIMEP, Campus Taquaral, el XII Encuentro Nacional Metodista de Educadores (ENAME) y uno culto de acción de gracias por el aniversario.

 NUEVAS POSIBILIDADES Y DESAFÍOS:

 LA EDUCACIÓN METODISTA EN TIEMPOS DE UNA CULTURA CONVERGENTE

 Hablar de “cultura de la convergencia”, es referirse a un cambio de paradigma, donde “los contenidos fluyen por canales mediáticos, se da una interdependencia entre los sistemas de comunicación, existen múltiples modos de acceder a los contenidos mediáticos, la cultura se convierte en participativa de abajo hacia arriba y el consumo es una práctica en red”.

 “Los fans figuran entre los consumidores más activos, creativos, críticamente comprometidos y socialmente conectados de la cultura popular”. Son “los representantes de vanguardia de una nueva relación con los medios de comunicación de masas”.

15 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE ALAIME 

SANTIAGO DE CHILE 1997 – SAO BERNARDO DO CAMPO 2012

P R O G R A M A

Comienzo de las actividades jueves 4 de octubre a las 14 horas., finalizando el sábado 6 al mediodía.

 Momentos de adoración y alabanza

 Ponencias, a cargo de destacados oradores y académicos de nivel internacional.

 Análisis, reflexión y discusión de los temas presentados,

 Participación y/o presentación de ponencias y talleres libres.

 Se llevará a cabo un acto de reconocimiento a las hermanas y los hermanos que fundaron ALAIME y le acompañaron en sus primeros tiempos.

 Cena especial de conmemoración de los 15 años de ALAIME.

 Presentaciones culturales y artísticas.

 Momentos para la camaradería y el encuentro fraterno con colegas y amigos.

 Cuota de inscripción: U$S 70 hasta el 15 de setiembre inclusive. U$S 85 a partir del 16 de setiembre. La inscripción de abona al comienzo del VII Congreso Pedagógico.

 TEMAS PARA PONENCIAS LIBRES Y TALLERES

 1. Evaluación

 2. Programas y proyectos de Educación a Distancia

 3. Propuestas de Educación Cristiana y Capellanía en las Instituciones Educativas Metodistas de América Latina.

 4. Propuestas pedagógicas y/ o de comunicación en las Instituciones Educativas Metodistas de América Latina

  DECLARACION Y COMPROMISO DE EVANGELISMO MISIONAL

Isaías 54:2-3

“Nada tenéis que hacer sino evangelizar, gastad y gastaos en esta Obra” (John Wesley)

 Comprendiendo que somos parte de la tarea iniciada por Jesús (la Gran Comisión) y considerando la realidad de nuestros países, iglesias y vida personal, nos comprometemos a planificar, organizar e implementar una evangelización misional que involucre a toda la Iglesia en sus diferentes áreas, acorde a cada contexto y que el centro de la evangelización sean todas las personas.

 Durante esta semana, hemos sido re-evangelizados a la luz de la Palabra y, no podemos callar ni guardar estas Buenas Noticias de salvación: al igual que muchos personajes de la Biblia como la mujer samaritana, iremos a compartir todas las enseñanzas recibidas con nuestros líderes y miembros de la Iglesia, proponiendo siete días de oración y ayuno, buscando la voluntad de Dios antes de poner por escrito un Plan de Evangelización en nuestras Iglesias. Para esto realizaremos las siguientes tareas:

 PONER EN PRACTICA LOS MEDIOS DE GRACIA

 Con el propósito de confirmar la visión de ser una Iglesia Misional, haciendo  énfasis en la oración y el ayuno. Para la oración, estableceremos grupos de oración en las Iglesias locales y hogares y se promoverá las jornadas de ayuno personal y comunitario.

 RENOVACION

 a. De la Organización

 Compartir la visión de ser una iglesia misional con los Obispos, Superintendentes, pastores y líderes con poder de decisión para que en el espíritu de renovar a nuestra Iglesia, reorientando los Programas hacia la visión evangelizadora, como tarea primordial,  teniendo en cuenta que es un ministerio Holístico: en la Palabra, Obras y Señales. Para así compartir el Evangelio del Cristo encarnado.

Modernizar las estructuras administrativas para que orienten su accionar al crecimiento de la Iglesia.

 Involucrar  al liderazgo formal y emergente, capacitarlos y motivarlos  a participar en la tarea evangelizadora de acuerdo a los dones y talentos de cada uno.

Generar un movimiento que desarrolle la evangelización misional en cada país representado.

 b. Del Programa

 Que el Programa de la Iglesia esté orientado a trabajar con y por las personas, no que las personas trabajen por el Programa.

 c. De los miembros de la Iglesia (Mt. 28:19-20)

 Refrescar la visión evangelizadora que implique la unidad, reconciliación y transformación, trabajando juntos para pensar y actuar a favor de todo aquel que necesita de Dios.

 Como instrumentos de Dios, debemos mostrar con nuestras vidas lo que el Espíritu Santo hace por cada ser humano y la creación, ser sensibles al dolor del prójimo y siempre dispuestos(as) a servir a toda persona como amor, humildad y paciencia.

 PLANIFICACION

 Ser una Iglesia misional – intencional: elaborar un plan en conjunto con las bases, que considere las necesidades de las comunidades y el respeto a sus creencias y costumbres e involucrándolas en las acciones para que se facilite el cambio.

 Ser una Iglesia abierta – inclusiva, que vive con la comunidad y busca promover la justicia para transformar los sistemas que oprimen a nuestro prójimo.

 ACCION

 Crear células (pequeños grupos) de evangelización y discipulado en todas las Iglesias locales y hogares de la comunidad.

 Fomentar espacios de evangelización para todos los grupos (niños, mujeres, varones, jóvenes) de acuerdo a sus necesidades, practicando la obra misionera holística.

Usar medios de comunicación modernos para llegar a otras personas.

 Compartir nuestra fe en todos los lugares que participemos, en los hogares, universidades, escuelas, generando espacios públicos de evangelización, utilizando todos los métodos disponibles; evangelización casa por casa, teatro, títeres, charlas café, estudio bíblico en un lugar público, las redes sociales, etc.

 Ampliar nuestra visión para no pensar solo en adicionar personas sino en multiplicar exponencialmente.

 Que a la luz de Cristo y en señal de acuerdo se implemente este compromiso, firmamos líneas abajo esta declaración y compromiso, teniendo en cuenta que somos parte de una Iglesia que busca llegar a ser misional.

 Callao, 20 de agosto de 2012.

 Seminario Internacional Metodista de Evangelización

 Del 14 al 21 de Agosto se realizó el Seminario Internacional Metodista de Evangelización, cuyo lema fue: “Que el mundo pueda conocer a Jesucristo”, auspiciado por la World Methodist Evangelism Institute y la Iglesia Metodista del Perú, en las instalaciones de la Unión Bíblica del Perú/Centro de Esparcimiento-Kawai, Mala (km 90, Panamericana Sur).

 Se tuvo la presencia de hermanos y hermanas de las iglesias metodistas de Colombia, Chile y Bolivia, Perú, Brasil y Estados Unidos. En el Seminario se desarrollarán doce temas principales, se tuvieron momentos de devocional, comunión, grupos wesleyanos, grupos de conversación y momentos de testimonio personal; además el fin de semana se visitaron las iglesias del Distrito de Lima y Callao.

 Los temas principales que se desarrollaron

 Tema 1: El Discipulado Cristiano, Obispo Jorge Bravo C.

 Tema 2: Contexto de la Evangelización en el Perú, Rev. Dennis Rojas.

 Tema 3: Los Pequeños Grupos, Rev. Luciano Pereira.

 Tema 4: Jesús y los Desheredados: Mutismo e Individualidad, Dr. Gregory C.

            Ellison.

  Tema 5: Compartiendo la Fe I, Dr. H. Eddie Fox.

 Tema 6: iniciando Nuevas Iglesias, Bishop Michael Watson.

 Tema 7: La Educación como una herramienta para la Evangelización, Mag.

            Rebeca Luza.

 Tema 8: Compartiendo la Fe II, Dr. H. Eddie Fox.

 Tema 9: Los Medios de Comunicación Moderna y la Evangelización, Mr. Cary

            Loesing.

 Tema 10: Crecimiento de la Iglesia I, Obispo Paulo Lockmann.

 Tema 11: Crecimiento de la Iglesia II, Obispo Paulo Lockmann.

 Tema 12: Llegando a ser cada vez más un misionero para Cristo, Dr. Winston

            Worrell.

 CIEMAL en la Internet 

 Con el propósito de facilitar la comunicación a través de los recursos de la internet, a partir de ahora CIEMAL tiene una pagina en el Facebook: http://www.facebook.com/ciemaloficial

 Para conocer ese recurso, entre en el link del Facebook mencionado y haga click en “Me Gusta” para acompañar las noticias y novedades en nuestro sitio!

Conoce tu Biblia

 HNO. GAMALIEL HERNANDEZ LOERA

Abimelec, el rey espurio de Israel

                                                          

JUECES 9:1-57

Todo el capítulo 9 de libro de los Jueces habla sobre este Abimelec, cuyo nombre significa padre del rey pero es necesario saber que hubo otras tres personas que llevaron ese nombre, siendo el principal de los otros tres un rey cananeo, de Gerar, que tuvo buenos tratos con Abraham, y después con su hijo Isaac. Otro es un hijo del sacerdote Abiatar, que vivió en los tiempos del rey David; y también es otro nombre para el rey filisteo Aquis, que en cierta forma ayudó a David (título del Salmo 52. Aunque en español cambia una letra).

 La historia del Abimelec de nuestra lección es muy triste, pero nos deja al descubierto el corazón de la gente de los tiempos posteriores al gran Gedeón. Dice la Biblia que a la muerte de Gedeón el pueblo volvió a hacer lo malo ante los ojos de Dios, y no sólo eso, sino que hicieron  suyo un ídolo, o dios falso, llamado Baal-berit, que significa señor de los pactos,  y su santuario principal estaba en  la ciudad de Siquem, la primera ciudad donde Abraham levantó un altar a Jehová, cuando venía de Harán hacia la tierra de Canaán, guiado por Dios.

 Dijimos en  la  lección pasada que Gedeón tuvo 71 hijos, incluyendo al hijo de una concubina de Siquem, la cual le dio un hijo llamado Abimelec. Este Abimelec, cuando murió su padre, hizo pacto con los varones de Siquem, y consiguió un grupo de varones vagabundos que andaban siguiéndolo. Ayudado por ellos fue a Ofra, la ciudad de su padre, y tomó a todos los hijos de su padre, y los mató en la misma peña sólo que se escapó el menor llamado Jotam.

 Una vez que terminó de matar a todos sus hermanos, que él pensó que eran todos, la gente de las ciudades de Siquem y de Milo, se juntaron y proclamaron rey de Israel a Abimelec, Este creyó que era rey, y principió a hacer algunos movimientos, y estuvo dominando a Israel por tres años. Pero una vez que supo Jotam que habían elegido por rey a Abimelec, Jotam se subió a la cumbre de monte Gerizim, el cual es el monte de las bendiciones, y les dijo una fábula, en la cual descubría a Abimelec, y al terminar su discurso les dice:  si con verdad y con integridad habéis procedido hoy contra Jerobaal, y con su casa, que gocéis de Abimelec, y él goce de vosotros; y si no, fuego salga de Abimelec, que consuma a Siquem, y a la casa de Milo; y fuego salga de los de Siquem, y a la casa de Milo, que consuma a Abimelec.

 Tenemos que recordar que el nombramiento de este rey no era ordenado por Dios, y lo que no es ordenado por Dios pronto fracasa. Así que Dios envió un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los hombres de Milo. Los mismos que le habían elegido por rey; se levantaron contra él y ahora eran enemigos. Pero eso fue para castigar tanto a Abimelec como a la gente que lo eligió por rey. Los de Siquem principiaron a poner emboscadas a toda la gente, y robaban a toda persona que pasara cerca de ellos. Abimelec fue avisado, y quiso poner orden, pero no le fue posible porque ya tenía una rebelión en grande, dirigida por un personaje llamado  Gaal. Pero vino Abimelec y combatió la rebelión y mató a muchos de los de Siquem.

 Siguió combatiendo a la ciudad hasta que venció y mató a la mayoría de ellos, y luego hizo algo que acostumbraban hacer los líderes malvados, y es que sembró de sal toda la ciudad. Pero hubo un caso de mayor crueldad, y fue que  la gente principal de Siquem se subió a la torre de la ciudad y  se encerraron. Pero este Abimelec fue y cortó un palo del monte, y pidió a sus seguidores que hicieran lo mismo, y le obedecieron.  Luego fueron y amontonaron todos los palos al pie de la torre donde estaban como mil personas refugiadas, y quemó la torre con toda la gente. Esta era la forma que este hombre, que se creía rey de Israel, trataba a las personas.

 Una vez que termina su labor en Siquem, y que la deja destruida, entonces se va a otra ciudad que no quiere someterse a él, esta ciudad se llama Tebes. Esta ciudad, según algunos comentaristas, se encontraba a unos 16 kilómetros al norte de Siquem. En Tebes también había una torre bien resguardada, pero Abimelec, con su ejército llegó hasta la puerta de la torre, e intentaba prenderle fuego, pero aquí pasó lo inesperado, y lo cual sabemos que fue la voluntad de Dios, pues el hombre puede hacer mal sólo hasta cierto punto. Donde  Dios dice basta, entonces el hombre principia a sufrir, o muere.

 Estando Abimelec a la puerta de la torre de la ciudad de Tebes, y con todas las intenciones de prenderle fuego, y así también acabar con toda aquella gente que estaba refugiada en ella, una mujer que estaba en el techo de la torre tiró hacia abajo un pedazo de una rueda de molino, la cual le cayó en la mera cabeza de Abimelec, y le rompió el cráneo. No había servicios de emergencia como los tenemos ahora, pero esa gran herida era de muerte, y Abimelec lo sabía. Pero dentro de su machismo, o su hombría, no quería que él pasara a la historia como “que una mujer lo había matado,” así que le ordena a su escudero: Saca tu espada y mátame.  Y el escudero como era fiel, sacó su espada y traspasó a Abimelec, y así murió el rey espurio, el primer rey que tuvo Israel, el cual fue verdaderamente un castigo, por no andar Israel en los caminos que Dios les había señalado.

 Dice el versículo 57 que todo  el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas, y vino sobre ellos la maldición  de Jotam hijo de Jerobaal.  Así que este tiempo del reinado de Abimelec, hijo de Gedeón, fue un tiempo de crisis, fue un tiempo en el cual Dios castigó al pueblo por alejarse de El, y por rendir culto a una imagen. Dios aborrece la idolatría, y  el pueblo no quería entender.

 Para mejorar un poco la situación, a la muerte de  Abimelec, Dios levantó para salvar o libertar  a Israel de esa situación a otro juez, que fue el séptimo; su nombre fue Tola, hijo de Fúa, hijo de Dodo, varón de la tribu de Isacar. Este varón que Dios escogió para su servicio, juzgó, o gobernó a Israel por 23 años. El hecho que se mencione esto en la Biblia quiere decir que fue un varón que Dios encontró apto para proteger y encaminar a su pueblo hacia buenas acciones. Cada uno de los jueces que Dios levantó fueron personas que Él supo que tenían la capacidad de gobernar, y aunque unos fueron sobresalientes, y otros poco conocidos, cuando dice la Biblia que Dios los levantó, es porque El los escogió, e hicieron lo recto delante de Sus ojos.

 CUESTIONARIO

1.- Todo el capítulo 9 del libro de los Jueces habla de ______________________ Aunque debemos saber que hay otros _______ personajes que llevan el mismo nombre.

2.- Después de la muerte de Gedeón el pueblo de Israel se fue tras los ídolos, y adoraron al dios ___________________ que tenía su santuario principal en _______________

3.- Este Abimelec, hijo de Gedeón, consiguió a hombres vagabundos, y con ellos fue a la ciudad de _________________ y mató a ____________ hermanos suyos, hijos de su padre.

4.- Este Abimelec hizo pacto con la gente de _______________ y de _________ quienes lo declararon rey de Israel, y reinó por ___________________________

5.- Al matar a sus hermanos, se escapó el menor de nombre _______________, y éste cuando supo que habían  hecho rey a Abimelec, les dio una _____________

6.- Dios envió un mal espíritu entre Abimelec y los de Siquem y Milo, los que en un tiempo eran muy amigos se habían convertido en _________________________

7.- Abimelec con su gente atacó a la ciudad de  ____________________, quemó la torre con unas _____________________, y luego la sembró de ____________

8.- Después Abimelec fue a atacar a la ciudad de ___________________y la gente principal se subió a una torre, y una mujer tiró un ____________________

9.- Ese objeto tirado por una mujer cayó en la cabeza de Abimelec y le __________________________________. Inmediatamente pidió a su escudero que lo matara.

10.- El tiempo del reinado de Abimelec en Israel, fue realmente un tiempo de ____________ por haberse alejado de los caminos establecidos por Dios.

11.- Después de la muerte de Abimelec, juzgó a Israel _______________ por ________ años.

Crónicas 

IGLESIA METODISTA DE MEXICO A.R

 XXVII Conferencia Anual Septentrional

 

12-15 DE JULIO DEL 2012

 

“LA SANTISIMA TRINIDAD” LA LUZ GTO. CRÓNICA

 

“Mirad, cuán bueno, y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía” Salmo 133:1

Muy amados consiervos y hermanos en Cristo, es un verdadero privilegio haber sido elegida para hacer la crónica de esta conferencia, la cual estuvo llena de amor, de servicio, y por primera vez a la par se estuvo dando conferencias y atendiendo a las esposas de pastores, que se vieron beneficiadas gratamente. Felicitamos a todos los que con amor nos recibieron, atendieron, alimentaron y hospedaron al igual que al pastor Juan Hernández y su esposa Paula Ramírez.

Inscripciones de Delegados a la Conferencia

Pues bien, iniciamos el día jueves 12 de Julio con las inscripciones y posteriormente a las 14:00 horas pasamos a saborear la comida y a las 15:30 tuvimos nuestro primer devocional que dirigió el Distrito Altiplano e iniciamos con la primera sesión  contando con 45 miembros oficiales  y 32 miembros asociados. Al contestar la pregunta C. el Consejo de la Interpretación de la Disciplina quedaron los hermanos Pbros. Isaías Ramos Corona; Basilio F: Herrera y los Hnos. Esteban Aguilar y el Profr. Abdón  Baltazar Ramírez.

En la pregunta D las comisiones quedaron de la siguiente manera: Comisión de presentaciones: Rebeca Ramos; de fotografía: Daniel Vergara; de tiempo: Agustín Acosta; de cortesía: Estela López; de oración: Topiltzin Hernández Alonso; crónica: Beatriz Jaimes; ujieres: Graciela Olvera y Ma. Estela de Beltrán; de música: Isidro Martínez; de candidatura: Pbra. Garicey Santa; Pbro. José Zayas; Pbro. Samuel Librado y los hnos: Eliud Zamorano; Célida Pérez; comunicado a la sociedad: Pbro. Raúl Ruíz, Isaí Ramos Aguilar; e Isaías Ramos Corona; comunicado a las iglesias locales y saludo a las conferencias anuales: Pbro. Gilberto Carballo.

Pregunta E. Presentación del programa, éste se aprueba con las modificaciones que se den.  Se hacen las preguntas a la Comisión de Relaciones Ñ.- ¿Quiénes han sido recibidos por traslado? ninguno; ¿Quiénes han sido recibidos con credenciales? Ninguno; ¿Quiénes han sido readmitidos? Ninguno.

Siendo las 17:45 horas se llega a la elección de los Superintendentes con los incisos a) propuesta de Elección de 5 Superintendentes y la b) Elección de 8 Superintendentes. Se abre el espacio para comentarios. El Pbro. Isaías Ramos dice tomar las dos propuestas y trabajarlo; el pastor Arístides Ramírez, sugiere conocer el perfil de los Superintendentes; el Obispo comenta que de acuerdo a Gabinete General, se admitirán a los Pbros. Locales; el Pbro. Basilio F: Herrera, comentó que en Actopan se acordó trabajar con 8 distritos, el año pasado, pensamos si no se admite a los presbiterios locales ¿Qué hacemos? Y por eso se pidió reducir a 5 distritos, sin embargo si ya se aprobó adelante. El Pbro. Raúl Ruiz propone evaluar por la dualidad de función Iglesia local y distrito. Después de más comentarios el Obispo da los datos del crecimiento en Miembros en Plena Comunión a nivel conferencial y es del 6.2%. Por Distritos, 25% Norte de Veracruz; Altiplano 12% y Bajío Norte 12%; Comarca Minera y Valle del Mezquital, Bajio Centro; Mezquital sierra y Bajío Sur 0%, y opina a mí me gustaría que se quedaran sobre todo los que han crecido y están trabajando bien, pues hay proyectos.

Agustín Quiroz Representante Laico Conferencial opina que hay que analizar a los candidatos y la Comisión de Relaciones estudie cada caso en particular. Acto seguido la Comisión de Relaciones da los nombres de los elegibles: Abigaíl Arredondo; Rogelio Hernández; Basilio F. Herrera; Gilberto Carballo; Garicey Santa; Samuel Librado; Angelito Nava; Agustín Acosta, Topiltzin Hernández, Beatriz Jaimes.  A lo que el Pbro. Basilio propone se haga un análisis más profundo si es diezmero fiel, ¿cómo están los distritos? El Obispo responde que Norte de Veracruz, Bajío centro y Bajío Norte han cumplido. Se llega al acuerdo que la Comisión de Relaciones trabaje conjuntamente con finanzas para valorar si los elegible son diezmeros en tiempo y forma. Con 31 votos se pospone la elección de Superintendentes, para el día siguiente. Hay un receso de 15 minutos e iniciamos a las 18:45 con el informe del Obispo para adelantar los trabajos de la Conferencia siendo las 19:05 el Pbro. Basilio Herrera toma la presidencia, el Pbro Isaías Ramos apoya en la computadora y así se proyecta el informe del Obispo; se da por recibido el informe y pasa a la Comisión de Análisis. Se termina la sesión a las 19:50 horas.

Predicación en el culto de apertura. Obispo Juan Pluma Morales  Culto de adoración y santa comunión: Dirigió: Pbro. Adolfo Ramírez Cruz, Música: Pbro. Isidro Martínez y Predicó el Obispo Juan Pluma Morales. “Con la potencia salvadora de tu diestra” Salmo 20:1-9; Nos habló de la seguridad de David que aunque tenía un ejército confiaba en Dios, en que es con él la victoria, y nosotros tenemos luchas diarias, que tenemos que orar y confiar en Dios, algunos en las iglesias son como el hermano del hijo prodigo, que estando con su padre no tenía relación con él, se vuelven apáticos, pasivos. En las luchas diarias  algunos caen y no se levantan pero nosotros nos levantamos y decir como el salmista “Jehová cumplirá su propósito en mi”; tenemos que esta seguros con la potencia salvadora del Señor y seguir creciendo como iglesia del Señor. Dios sigue haciendo grandes cosas. Después de disfrutar una deliciosa cena nos fuimos a descansar unos en hogares y otros en hotel.

Viernes 13 de julio.  La mayoría ayunamos y Siendo las 8.15 Horas iniciamos con un devocional, dirigido por el Probando el pastor Luis López Camacho y en la introducción nos dijo: “La Palabra de Dios nos enseñe, sea nuestra guía, hay opiniones que no concuerdan con la escritura, El Espíritu de Dios nos guíe”.

Siendo las 8:35 el Pbro. Raúl Ruiz nos dio el tema: los salmos y la evangelización. Prov. 11:30, El fruto del justo es árbol de vida y el que gana almas es sabio”, Así inició y nos dio los resultados de la encuesta entre los pastores que como comisión de relaciones hicieron dando lo siguiente: 99% de los Pbros locales  evangelizaron; el 55% Pbros itinerantes; 26% PREDICADORES LOCALES;  de estos sólo el 55% dio nombres, y el 36%  solo números. El  ser diezmero está bien pero ser honesto en ganar almas es mucho mejor,  las dos cosas son importantes. Reflexionemos ¿cómo está mi trabajo? ¿qué cuentas le voy a rendir al Señor?  Amados  las 3 participaciones  sábado 9.00horas y 18:00;  del Pbro. Raúl Ruiz fueron de gran bendición para nuestras vidas, fueron motivo de reflexión, les invitaría a solicitarle a él se las enviara, nos fueron de gran ayuda, y motivación para seguir sirviéndole al Señor con profunda entrega, amor y valor!. Gracias a Dios por el privilegio de tenerle entre nosotros y ser enseñados por él.

Reunión de esposas de pastores paralela a la Conferencia       

Siendo las 9:40 iniciamos la segunda sesión con 44 miembros afiliados y 22 asociados. A las 10:00 horas se presentó la Comisión de Relaciones que junto con la de Finanzas y Administración trabajaron para ver si los Presbíteros son diezmeros en tiempo y forma, para ser candidatos. Se entrega la siguiente lista: Agustín Acosta; Angelito Benítez; Garicey Santa; Topiltzin Hernández; Basilio F:Herrera; Beatriz Jaimes; Samuel Librado, David Peralta Ramos. Quedando fuera Abigail Arredondo; Gilberto Carballo y Rogelio Hernández.

Surgen comentarios y Rogelio pide se aclare que el si diezma y no quiere quedar ante la Asamblea como incumplidor, el Pbro. Gilberto Carballo no dice nada pero una congregante aclara que el pastor si diezma y no se envió a tiempo, ante las consecuencias que pudieran quedar como mal antecedente para los pastores se solicita a la Comisión de Relaciones de su veredicto sobre su carácter la Comisión al responder nombre por nombre nada en su contra, por lo que se muestra incongruencia porque si no es fiel diezmero debe haber algo en su contra, también el Pbro. Basilio F: Herrera solicita no ser considerado en la terna de superintendentes dado el cargo de Programa Conferencial que tiene. Después de más opiniones vuelve a salir la Comisión de Relaciones con Finanzas para aclarar todas las situaciones presentadas.  Se vuelve a posponer la elección, mientras estas comisiones trabajan, se adelantó el programa.

El Gabinete Conferencial presentó su informe a través del secretario de la conferencia en ausencia del Hno. Marco Antonio Guerrero, Secretario del Gabinete y se aprobó, para pasarse a la Comisión de Estudio Análisis y Evaluación de Informes; así mismo la Hna. Graciela Valle presentó el informe de jubilados e igual pasó a la C.E.A.E.I.

Siendo las 11:45 después de un receso iniciamos con el informe de Programa en donde el Presidente de la Comisión nos habla sobre cada proyecto. Y se recibe para su evaluación. El Hno. Pedro Campos informa sobre la estadística de la iglesia y aclara que hay datos que no le llegaron a tiempo y dice que el 40% no está asistiendo al Culto y nos exhorta a los pastores a visitarles e invitarles. El Obispo dice que estamos creciendo pero no es suficiente. También se presenta el informe de Voluntarios en Misión y en ella se ven que no han venido grupos debido a la violencia que impera en el país y los que han venido son grupos independientes, se da por recibido. El informe de la página de internet lo hace el Hno. Pedro Campos y aclara que no se ha realizado pero que tiene pensado de manera personal ver la economía por el costo y llevarlo a cabo. Surgen varios comentarios de las redes sociales, la idea es tener fotografías de las fachadas de los Templos, se propone que Gabinete retome este asunto.

Siendo las 12:50 la Comisión de Relaciones propone para evitar que el diezmo del pastor no llegue en tiempo y forma que se tenga mejor relación de trabajo y que cada pastor diezme a la CAS con un número especial que lo identifique y enviar el Boucher a finanzas conferencial. Se acepta la propuesta de ambas comisiones.

Siendo las 13:00 horas se presenta el informe de los Superintendentes para después tomar la decisión si se sigue trabajando en 8 distritos o en 5 y tener la elección de Superintendentes. Así cada uno de los 8 superintendentes en forma gráfica o visual, muestran los adelantos, retos de cada distrito.

En seguida, se retoma la elección de Superintendentes y para ello se inicia por definir el número de Distritos, se propone y acepta que se tengan tres comentarios a favor y en contra de 8 o 5 Distritos, al término de esto se va a votación quedando 16 votos a favor de los cinco y 20 por los ocho.

Se procede a la elección con la terna presentada por los distritos y para no favorecer a nadie se pide sean escritos los nombres en una hoja y se haga por sorteo para ver qué Distrito se elige primero y así sucesivamente. Iniciando Altiplano quedando como superintendente: David Peralta con 19 votos; Bajío Centro, Rogelio Hdez. con 20; Bajío Sur: Samuel Librado con 29; Mezquital Sierra Topiltzin Hdez. con 23; Valle de Mezquital Garicey Santa con 23; Bajío Norte: Gilberto Carballo con 19; Comarca Minera:  Angelito Benítez con 19; Norte de Veracruz: Agustín Acosta con 21. Después de esta elección que concluyó hasta las 15:40 fuimos a disfrutar los deliciosos alimentos.

Consagración de Superintendentes

Después de los deliciosos alimentos se continuó la sesión y a las preguntas que se hacen incluye en donde se reunirá la próxima Conferencia Anual y la iglesia de Chicavasco hace la invitación. Se trabaja en grupos en base  a las propuestas en la conferencia pasada y  para ello se divide en grupos que son asignados  y traerán el resumen de sus propuestas. Y se adelanta el Informe de Impulsora de Cultura y Servicio Social, A. C. por el hno. Benjamín Martínez. . En este día se presenta el Gabinete Nacional de la Fraternidad de Hombres Metodistas,

informan sobre sus actividades y motiva a los varones a formar su fraternidad y asistir en Marzo 2013 al festival de música y poesía aprobado por el gabinete nacional en San Carlos Sonora.  Costo $1,600.00. También el presidente de las ligas conferenciales invita al campamento del 2-5 de agosto en el Rosario y del 6-10 es la semana de la juventud el 11 de agosto salvando México, salir a la calle llevar el mensaje de Cristo, y el 12 es día internacional de la juventud. Y nos habla de planes en octubre se hará campamento de limpieza en Guanajuato, y evangelizar. También se eligen a los representantes laicos del Distrito Valle del mezquital Jesús Pérez Garnica sigue Distrito mezquital Sierra Pedro Zamorano por mayoría se aprueba. Se ora por el que entrega y el que recibe es el Pbro. Raúl Ruiz quien eleva esta oración. También se elige Sociedad Misionera Mexicana el Hno. Juan Francisco. Ortiz es nombrado siendo aprobado por 29 votos. Se termina la sesión a las 19:10

A las 19:30 iniciamos el culto del seminario, se da lugar a los avisos. Dirigen los seminaristas; predica Lic. Luis Artemio López Camacho; Director del Seminario: Pbro. Edgar Gutiérrez Torres.

La preparación del Culto fue muy edificante, y ya la predicación nos movió a responder ante el llamado divino como lo hizo Isaías en su tiempo con sus limitaciones y pecados. ¡Necesitamos que Dios nos limpie, sin embargo la gracia de Dios es grande, y nos invita a este llamado Isaías responde con firmeza “Heme aquí, envíame a mí”, si Dios te llama nunca te va a abandonar. Una sociedad común hermanos en Cristo. Más allá de opiniones somos parte del cuerpo de Cristo, ¿cuántos reciben este llamado? El Señor nos quiere usar como instrumentos! Hizo el llamado y pasaron tres hermanos. Así después de ser bendecidos con la Palabra de Dios. Nos fuimos a cenar y unos a descansar y el Gabinete a sesionar.

El Sábado 14 de julio iniciamos con un devocional a cargo del Distrito Mezquital de la Sierra dirigió Juan Zumaya y fue muy edificante la Palabra expuesta por el Pbro. Gilberto Carballo. II Timoteo 3: 16-17 el liderazgo rechaza la palabra corregir, pero es para nosotros la enseñanza, ¡para instruir en justicia! ¡y no estamos siendo justos!¡aplicamos la justicia nuestra y no la de Dios !En Hechos 2 habla de personas que fueron impactadas por el poder y autoridad del Espíritu Santo, lo que ahí se oyeron fueron lenguas humanas para dar el mensaje de salvación! Hechos 2:42 nos habla de perseveran en la doctrina, nos habla de convivencia, una oportunidad de servir, de ir con autoridad, de poner las manos sobre los enfermos y sanen, hay señales, hay unidad. ¡Yo necesito esta gracia! ¡Necesito que el Espíritu Santo este sobre mí.

Después del estudio, siendo las 10:15 Hrs. Iniciamos la cuarta sesión con el Quórum necesario. Informa nuestra hermana Rebeca Camacho de Tesorería Conferencial y se recibe con felicitaciones y después de varios comentarios y aclaraciones, la Presidenta d eFinanzas y Adminisgtración, Hna. Rocío Cadena nos presenta un análisis financiero. Se nos entregan las hojas para que cada iglesia vea su relación de envíos y como está en entrega de papelería.   Se da paso a la Comisión de Candidatura y se presentan una terna para la Comisión de Música a Jorge Lira siendo aprobado por mayoría y a Eliud Zamorano para Desarrollo cristiano y es aprobado por la mayoría. Se presenta el informe  de Educación y Servicio Hno. Juan Balderas Chimal. El Hno. Benjamín Martínez nos dice que el libro del maestro del material de escuela dominical lo puede encontrar en internet HTTP/WWW.CAM desarrollo cristiano. blogs pot.com/. También la Comisión del Comunicado a la sociedad, que se titula Pronunciamiento en cuanto a las elecciones del 1º. de julio, nos lo presenta y se le pide hagan correcciones después de oír varios comentarios, y así lo aprueba la asamblea, con 27 votos.

El momento de las suculentas comidas

Posteriormente después de los alimentos tuvimos el canto congregacional con el Pastor Jorge Lira y dimos inicio a la quinta sesión con una asistencia de 52 miembros afiliados. Dando paso a la Comisión de Evaluación de Informes. Quedando como sigue: Informe episcopal se evalúa en 83.30% se aprueba por mayoría; informe de programa se evalúa en un 45.22%  Se pide tener el semestre julio-dic. del 2011, a lo que el presidente de programa aclara que se trabaja no por año conferencial, como se había sugerido sino conforme al año del calendario civil. Se aprueba por mayoría.

Se evalúa el informe del Gabinete Conferencial con felicitaciones aprueba la mayoría. Se felicita el informe de fondo de jubilados y se aprueba por mayoría, el de página de internet  no hay trabajo, y el de tesorería es aprobado. El informe de servicio social se recibe y se aprueba y el de voluntarios en misión se recibe no hay avance ¿qué está pasando? Una vez más el estudio de los salmos y la evangelización nos motiva a realizar como iglesia la adecuación en nuestro llamado para hacer la voluntad de Dios y no perdernos en otras cosas. El Pbro. Raúl Ruiz nos deja grandes enseñanzas ¡ahora a ponerlas en práctica!.

Qué sorprendidos nos hemos quedado ante tantos detalles de nuestros anfitriones y uno de ellos fue el momento cultural que nos proporcionaron, trayendo a esta comunidad a integrantes de la casa de la cultura de Salvatierra, al ballet folklórico y a una rondalla. El ballet nos proporcionó bailables típicos de Salvatierra y con ellos la mojiganga bailarina. ¡Todo un espectáculo cultural. Y la rondalla también nos deleito de tal manera que se le pidió varias veces que siguiera tocando.  Entre aplausos y gran alegría nos fuimos a cenar y unos a descansar ¡y el Gabinete a sesionar! ¡Vaya que manera de ponernos de acuerdo, y no terminar! ¡No cabe duda que la oración es muy importante y no olvidarnos de su gracia divina, para llevar a cabo la voluntad humana!

Domingo 15 de julio  siendo las 8:00horas iniciamos el devocional dirigido por Bajío Norte y con la reflexión: “conozco mi futuro” nos dijo que la Palabra de Dios nos muestra cada paso que demos tiene consecuencias en la eternidad, somos hijos de Dios y coherederos de la gracia. Si nosotros hacemos morir “la carne” viviremos y tenemos que andar en el Espíritu, sufrir como Jesús, no en pensamiento, padecer = sufrir con él. Andar en el Espíritu es entender, actuar; primero es el Señor aunque  me duela, me enoje o no me guste tengo que obedecer.

Siendo las 9:10 horas El Obispo pide cantemos Dios está aquí y hace  una oración y nos presenta al Teólogo Néstor Migues Argentino hijo del teólogo José Migues Bonino, recién fallecido. Nos presenta el tema: Para que tengan vida. Nos lleva a la misión de la iglesia que no sólo es la idea de evangelización sino otras tareas y nos enseña Misión= mitre= envío. Misión en griego es = a apóstol= enviado La misión es un envío con un encargo a cumplir una tarea hay 4 instancias:

Predicación del Dr. José Miguez, teólogo

metodista argentino

1.- el que envía

2.- el que es enviado con el mensaje

3.- la tarea que tiene o sea el agente, grupo

4.- el receptor a quien es dirigido.

Nos habló de la Primera Misión que se encuentra en génesis 1:28 una misión del Dios Creador dada a toda la humanidad.  CUIDAR LA VIDA DE TODA LA CREACIÓN

1ª. EL QUE ENVIA ES EL Dios Creador,

2ª. es enviado el ser humano

3ª. cuidar de la creación somos pro-creadores con Dios, sin embargo  el hombre destruye el sustento que Dios le da.

4ª.- El receptor es la naturaleza ¡Para que tengamos vida, hay que cumplir con el cuidado de la naturaleza. Esta es una misión compartida con toda la humanidad.

La Segunda Misión es dada a Abraham Génesis 12. Una vez más el que envía es Dios; el agente es Abraham, la tarea es formar un pueblo, una nación y el receptor familias de todas las naciones es ser humano está para vivir en pueblos Génesis 10 ¡qué necesidad que los pueblos sean bendecidos; somos parte de pueblos cuando uno recibe la bendición somos bendecidos. Si hay maldición nos alcanza, no nos podemos encerrar en 4 paredes. Hay pastores que les gusta más la maldición y los manda al infierno. Misión de Dios dar vida.

El Tercer envío es la profética Isaías 1:11-15; Jehová envía, la tarea es hacer justicia, el agente es el profeta y el receptor son los pobres, los desvalidos, Dios es protector de los débiles Dt. 14 la primera parte del diezmo para la viuda y el huérfano ¡PARA QUE TENGAN VIDA LOS POBRES Y LOS DESVALIDOS! Diría Dios: no me lo den a mí ¡lo quiero distribuido en los que tienen hambre! Mateo 25 tuve hambre y me diste de comer etc. El Cuarto envío Isaías 61:1 El reino del Señor está cerca. El envío lo hace el Espíritu Santo; la tarea anunciar el reino 3 el agente Jesús y ahora la iglesia, 4 el receptor: todos y todas. I Juan 4 como Jesús es en el mundo asó somos nosotros, Para que tengan vida incluye estas cuatro cosas. Vida- la creación- los pueblos- hacer justicia en plenitud y abundante vida eterna- SOMOS RESPONSABLES DE ESTOS ENVÍOS: CON TODA LA HUMANIDAD, LO COMPARTIMOS CON NUESTRO PUEBLO EL HACER JUSTICIA CON TODOS LOS COMPARTIMOS CON AQUELLOS QUE ASÍ LO VIVAN Y 4 LO COMPARTIMOS CON TODA LA IGLESIA,HAY UNA PROMESA DE CREACIÓN NUEVA “yo estoy aquí para cumplir los mandatos del Señor; no lo que a mí me gusta” El Reino de Dios no es lugar y tiempo es la relación entre nosotros de amor y se hace presente.  Para que tengan vida es toda la vida discipulación que incluye todos los elementos.

XXVII Conferencia Anual Septentrional

 

            Siendo las 11:00 horas iniciamos la sexta sesión con 42 presentes afiliados y 24 asociados. Se presenta la contadora Ma. Del Rocío Cadena, Presidenta de Finanzas y Administración Conferencial con el tabulador de salarios que incluye el mínimo y el máximo, se hacen comentarios tanto a favor de que se quite el máximo como que se conserve. También se le dio tiempo a la Comisión de Relaciones dado que se reunió y se aprobó que se reciba de presbítero itinerante a Paula Ramírez Salazar; y que entra en jubilación el Pbro. Local Daniel Vergara.

Una vez terminada la sesión se dio un receso para dar paso al Culto de Clausura con el Tema: el Evangelio del Reino y nuestra misión pastoral que dirigió el representante laico: Agustín Quiroz, y se tuvo la participación del coro de la Iglesia de “el Divino Salvador de Pachuca Hgo. “Shekinah”,  el teólogo Néstor Migues nos compartió el mensaje   siendo de rica bendición pero sobre todo de profunda reflexión. Y así se dan los nombramientos pastorales. Y así se concluye esta conferencia, después de disfrutar una deliciosa comida y agradecimiento durante el culto por la Comisión de Cortesía Hna. Estela López todo el amor, esfuerzo, atención y dedicación de la iglesia local y a la familia pastoral.  Tuvimos los autobuses listos para que nos llevarán a la central camionera en Salvatierra. ¡muchas gracias por todas su finas atenciones! ¡Y así Dios mediante nos vemos en nuestra próxima conferencia anual.

Su Consierva en Cristo, Pbra. LTC. Beatriz Jaimes Jiménez

Disciplina de la IMM

 Con este número comenzamos a publicar, en seis partes, la Disciplina de nuestra Iglesia.

El Plantel Puebla del Seminario Metodista Dr. Gonzalo Báez Camargo, al estar cursando esta materia del plan de estudios de la licenciatura en Teología, encontró que ya se han terminado los ejemplares de la edición que publicó CUPSA.

Por este motivo, y con el deseo de que la Disciplina tenga una más amplia difusión entre el pueblo metodista la estaremos publicando. Usted puede leerla, imprimirla, o recordar que en la Sección de “Números anteriores”, a partir de este número 49, y hasta el número 54, de El Evangelista Mexicano, puede consultarla en cualquier tiempo, vía internet.

Deseamos comenzar con un párrafo del discurso pronunciado por el autor, cuyo nombre lleva honrosamente nuestro Seminario Metodista, en una conferencia que dio a la juventud metodista durante la Conferencia Anual del Centro, en la Ciudad de Pachuca, Hgo, en el mes de Enero del Año Wesleyano, 1953; hace casi 60 años.

Disciplina de la Iglesia Metodista de México

“Para Wesley y el metodismo original, la Disciplina no es precisamente la afirmación de un principio de autoridad jerárquica o la institución de poderes autocráticos en quienes gobiernan la Iglesia; la Disciplina es cosa más bien de dominio propio, de autogobierno personal, de orden y eficiencia práctica para servir mejor los intereses del Evangelio.

Por eso el verdadero centro y base de la Disciplina Metodista, lo constituyen las reglas de disciplina y conducta personal, de carácter y comportamiento éticos, que Wesley aconsejó a los predicadores y a los fieles.

Pretender hacer de la Disciplina una coraza de acero, una especie de Talmud estricto y autoritario, es falsear su verdadero espíritu y sentido.

Gonzalo Báez Camargo

El reto de Juan Wesley a los metodistas de hoy

Secretaría de Educación Cristiana de la IMM/CUPSA. 1953

Parte primera

Disciplina de la Iglesia Metodista de México, A. R.

2010-2014

A 150 años de Metodismo  en México,

en Cristo, Reformando la Nación.

PRESENTACIÓN

El libro de la Disciplina es la expresión escrita de los más profundos pensamientos que dan a conocer la doctrina y práctica de los metodistas mexicanos.  Es un libro dinámico que devela la vida de la iglesia misma como parte del cuerpo de Cristo, sus luchas y necesidades internas, así como sus retos de práctica del ministerio en medio de una sociedad cambiante, necesitada y extraviada.

La Iglesia Metodista se distingue de muchas otras ramas del cristianismo por su capacidad de auto reforma y la manera en que la ejerce.  Desde el Gabinete General y los Obispos hasta el más nuevo de sus miembros en plena comunión, tienen la facultad de hacer propuestas que pueden culminar en cambios en este libro, para que se dirija la vida de la Iglesia en una forma más adecuada para lograr su misión.

Con la XX Conferencia General se abre de nuevo ante nosotros un horizonte que nos llevará cuatro años recorrer.  Nuestra máxima asamblea una vez más ha sesionado, tratado asuntos y decidido lo propio; ahora nos corresponde dirigirnos con sabiduría, inteligencia, valor y prontitud al logro de los objetivos y metas que nos hemos trazado.

En el desarrollo de nuestra labor para este cuadrienio, todos, feligreses y pastores, seguimos enarbolando una visión fundamental: “Reformar a la nación por medio de la santidad escritural”.  El laicado de la Iglesia Metodista de México, A. R., no debe considerarse a sí mismo como un grupo de voluntarios sin compromiso u obligación.  Los laicos son servidores, no solo dentro de las iglesias, sino en sus propios ámbitos de acción productiva, empresarial, de trabajo.  Desde la labor en el hogar y la actividad de estudiante hasta la función más encumbrada del servicio público y privado, los laicos llenos del Espíritu Santo y obedientes a Él, son el más grande capital que tiene la iglesia para el cumplimiento de la misión.

Los pastores debemos dedicarnos hoy más que nunca a nuestra función básica de equipar y enviar a los discípulos para que a su vez, hagan más discípulos del Señor Jesús.  Nuestra labor pastoral tendrá que ir decididamente más allá de la visitación a los miembros de las iglesias y la predicación dominical.  Habremos de invertir espíritu, alma, cuerpo, dinero, tiempo y todo tipo de recursos en la formación de discípulos que sepan compartir su fe y hacer discípulos fieles de Jesús.  Nosotros mismos hemos de trazar el ejemplo de cómo realizar esto, trayendo personas a los pies de Cristo y guiándolos en el camino de la fe.

Los tiempos que vivimos son peligrosos, pero también son emocionantes; presentan grandes obstáculos, pero también el mismo número y tamaño de oportunidades de triunfo y victoria.  “Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros” (Juan Wesley), y “En Dios haremos proezas” (Salmo 60:12).  Si somos fieles en este tiempo, habremos de ver grandes maravillas hechas entre nosotros por la poderosa mano de Dios. Hagamos de este cuadrienio el más intenso hasta ahora, en nuestra búsqueda del rostro de Dios y el más gozoso y satisfactorio en la cosecha que obtengamos de Él y para Él.

Gabinete General

Obispo Raúl García de Ochoa

Presidente

PREÁMBULO

Gracias a Dios, la Iglesia Metodista cuenta con este libro que llamamos Disciplina, es parte de “la hermosa heredad que nos ha tocado” (Sal. 16:6)

Este ejemplar contiene:  Antecedentes históricos, ¿Quiénes somos los cristianos metodistas?,  los Artículos de fe o de religión, las Reglas Generales, la Constitución, la Legislación, el Manual de Procedimientos para las Juntas de Administradores, y las Constituciones de las Organizaciones Oficiales. El ritual se publica por separado para facilitar su  manejo en los oficios religiosos.

Creemos que las normas, leyes y reglamentos le dan orden, formalidad, unidad y trascendencia a nuestra comunidad de fe, pero esta legislación debe ir cimentada y envuelta en fe, convicción, compromiso y amor en agradecimiento a Aquel que no escatimó a su propio Hijo, para sufrir muerte de cruz y darnos perdón, adopción, regeneración y santidad.

Recomendamos en el amor de nuestro Dios, pero de manera enfática, que la Disciplina sea estudiada en cada hogar, punto de predicación, congregación y organización del pueblo llamado metodista, y esta reflexión nos lleve a conocer mejor el amor de Dios derramado al paso de los años.  Hagamos nuestros los retos y oportunidades del presente,  y vivamos más plenamente la fe y el amor en nosotros y a través de nosotros como Cuerpo del Cristo Resucitado.

Cada cuatro años, en nuestra reunión nacional que llamamos Conferencia General, todo metodista tiene el privilegio y la oportunidad de expresar y proponer las adecuaciones a los tiempos, las correcciones y los cambios que al dinamismo de nuestra Iglesia convienen, y que cual organismo vivo, va exigiendo.  Nuestra Disciplina no es perfecta, pero sí perfectible.

Al esforzarnos los metodistas por conocer nuestra Disciplina no pretendemos uniformarnos en estilo de conducta, sino lograr la unidad, contando con la belleza y fortaleza de la diversidad, ser asertivos y respetuosos en la libertad, y enriquecernos en la pluralidad incluyente, pues creemos firmemente en la Universalidad de la Gracia de Dios que nos acepta a todos, tal como Él nos ha creado.

Es una enorme alegría poder trabajar juntos en este ministerio que tiene una clara visión de la unidad de la iglesia, sirve en el poder del Espíritu Santo y busca la excelencia en sus acciones, cumpliendo la misión que Dios nos ha encomendado: “En Cristo reformar a la nación”.

A Dios sea la gloria.

Gabinete General

 

            Obispos                                                                     Conferencia

Andrés Hernández Miranda                                           Conferencia Anual de México

David Ibarra Álvarez                                                     Conferencia Anual Norcentral

Eduardo Alberto Carrillo González                                  Conferencia Anual Noroeste

Raúl García de Ochoa                                                  Conferencia Anual Oriental

Juan Pluma  Morales                                                    Conferencia Anual Septentrional

Manuel Hernández Ramírez                                           Conferencia Anual Sureste

 

            Representantes Laicos                                               Conferencia

Gerardo Moreno Hernández                                           Conferencia Anual de México

Jorge Ordóñez Rascón                                                 Conferencia Anual Norcentral

Esther Cano Pérez                                                       Conferencia Anual Noroeste

Josué Gilberto Peña Martínez                                       Conferencia Anual Oriental

Agustín Quiroz Martínez                                               Conferencia Anual Septentrional

Jorge Chávez Leyva                                                     Conferencia Anual Sureste

 

Pbro. Rafael Murillo Paniagua.                                      Presidente Coord. Nacional de Programa

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN                                                                                                   7

PREÁMBULO                                                                                                         8

SÍNTESIS HISTÓRICA                                                                                          10

NUESTRO QUEHACER TEOLÓGICO                                                                24

REGLAS GENERALES                                                                                         29

ARTÍCULOS DE RELIGIÓN                                                                                             31

CREDO SOCIAL                                                                                                    36

CONSTITUCIÓN                                                                                                    40

 

 

LEGISLACIÓN

 

SECCIÓN PRIMERA

MIEMBROS DE LA IGLESIA

 

CAPÍTULO I

Miembros a Prueba                                                                                               58

CAPÍTULO II                        

Miembros en Plena Comunión                                                                             59

CAPÍTULO III

Miembros Afiliados

CAPÍTULO IV

Bautismo de Infantes                                                                                            61

CAPÍTULO V

Traslado de los Miembros                                                                                    63

CAPÍTULO VI                                                                                 

Miembros Inactivos                                                                                               64

CAPÍTULO VII

Término de relaciones con la Iglesia                                                                   64

 

SECCIÓN SEGUNDA

ORGANIZACIÓN Y GOBIERNO

CUERPOS GUBERNAMENTALES

 

CAPÍTULO I

Conferencia de Iglesia                                                                                           67

CAPÍTULO II

Junta de Administradores                                                                                    70

CAPÍTULO III

Conferencia de Cargo Pastoral                                                                            73

CAPÍTULO IV

Conferencias de Distrito                                                                                       76

CAPÍTULO V

Gabinete Distrital                                                                                                   82

CAPÍTULO VI

Conferencia Anual                                                                                                 84       

CAPÍTULO VII

Conferencia Electoral Pastoral                                                                            92

CAPÍTULO VIII

Conferencia Electoral Laica                                                                                 93

CAPÍTULO IX

Gabinete Conferencial                                                                                          94

CAPÍTULO X

Conferencia General                                                                                              95

CAPÍTULO XI                                                                                                                     

Gabinete General                                                                                                   100

 

SECCIÓN TERCERA

ÁREAS EPISCOPALES, OBISPOS,

CONSEJO EPISCOPAL,

SUPERINTENDENTES DE DISTRITO Y

PASTORADO

 

CAPÍTULO I

Áreas Episcopales                                                                                                 103

CAPÍTULO II

Obispos                                                                                                                   104

CAPÍTULO III

Colegio de Obispos                                                                                               107

CAPÍTULO IV

Consejo Episcopal                                                                                                 108

CAPÍTULO V

Superintendentes de Distrito                                                                               109

CAPÍTULO VI                      

Pastorado                                                                                                               110

 

SECCIÓN CUARTA

PROGRAMA DE LA IGLESIA

 

CAPÍTULO I

Programa                                                                                                                125

CAPÍTULO II

Área de Desarrollo Cristiano                                                                                128

Comisiones de Continuidad y Capacitación en Ministerios

Instituciones de Preparación Teológica

CAPÍTULO III

Área de Testimonio Cristiano                                                                              144

Sociedad Misionera Mexicana

Instituciones de Servicio Social de la Iglesia

CAPÍTULO IV

Área de Finanzas y la Administración                                                                155

 

SECCIÓN QUINTA

ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA

 

CAPÍTULO I

Pensiones y los Funerales                                                                                    164

CAPÍTULO II

Templos                                                                                                                  166

CAPÍTULO III

Comunicaciones                                                                                                    167

Dirección de Literatura y Comunicaciones

Órgano Oficial “El Evangelista Mexicano”

Página Web

CAPÍTULO IV

Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo                                              169

CAPÍTULO V

Dirección de Archivo e Historia

CAPÍTULO VI

Comisión Permanente de Revisión

y Consulta de la Disciplina                                                                                   172

 

SECCIÓN SEXTA

ORGANIZACIONES OFICIALES

 

CAPÍTULO I

Fraternidad de Hombres Metodistas                                                                   173

CAPÍTULO II

Sociedad Misionera Femenil                                                                                174

CAPÍTULO III

Legión Blanca de Servicio Cristiano                                                                   176

CAPÍTULO IV

Liga Metodista de Jóvenes e Intermedios                                                          177

CAPÍTULO V

Grupo de Matrimonios                                                                                          179

 

 

SECCIÓN SÉPTIMA

RECONCILIACIÓN Y RESTAURACIÓN

 

CAPÍTULO I

Generalidades                                                                                                        181

CAPÍTULO II

Organismos Encargados de la

Reconciliación y Restauración                                                                            182

CAPÍTULO III

Faltas                                                                                                                       183

CAPÍTULO IV

Procedimiento                                                                                                        185

CAPÍTULO V

Apelación                                                                                                                188

 

SECCIÓN OCTAVA

ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

PROCESOS Y PENAS

CAPÍTULO I

Generalidades                                                                                                        189

CAPÍTULO II

Penas                                                                                                                       190

CAPÍTULO III

Faltas Eclesiásticas y sus Penas                                                                         191

CAPITULO IV

Proceso Judicial                                                                                                    194

CAPÍTULO V

Tribunales Eclesiásticos                                                                                       200

 

SECCIÓN NOVENA

RELACIONES CON EL ESTADO MEXICANO

 

CAPÍTULO I

Nombre, Domicilio y Objetivo de la IMMAR                                                       205

CAPÍTULO II

Representación Legal                                                                                           206

CAPÍTULO III

Oficina de Representación                                                                                   206

CAPÍTULO IV                                                                                 

Apoderado Legal                                                                                                   207

 

ANEXOS

 

ANEXO Nº 1  Relaciones de la IMMAR con el Estado Mexicano                    208

ANEXO Nº 2  Concordato con la Iglesia Metodista Unida                                            

ANEXO Nº 3  Políticas contables, fiscales y laborales                                      209

ANEXO Nº 4  Reconciliación, restauración, Admón. de justicia                      212

ANEXO Nº 5  Organigrama                                                                                              214

Glosario                                                                                                                  274

OBISPOS DE LA IMMAR

 

            NOMBRE                              ELECTO                       NOMBRE                           ELECTO

Dr. Juan Nicanor Pascoe Gómez          1930

Pbro. Sixto Ávila Villalpando                1934

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1938

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1942

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1946

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1950

Pbro. Rolando Zapata Olivares             1954

Dr.  Eleazar Guerra Olivares                  1958

Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz                  1962

Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz                  1966

Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz                  1970

Pbro. Joel Mora Peña                          1974

Dr. Alejandro Ruiz Muñoz                     1974

Pbro. Joel Mora Peña                          1978

Dr. Ulises Hernández Bautista               1978

Pbro. Miguel Hernández Sánchez          1982

Dr. Alejandro Ruiz Muñoz                     1982

Pbro. Miguel Hernández Sánchez          1986

Pbro. Raúl Ruiz Ávila                            1986

Pbro. Daniel de la Cruz Aréizaga           1990

Pbro. Baltasar González Carrillo            1990

Pbro. Ricardo Esparza Zuno                 1990

Pbro. Raúl Ruiz Ávila                            1990

Dr. Ulises Hernández Bautista               1990

Pbro. Fidel Ramírez Sánchez                1991

Pbro. Antonio Aguiña Márquez             1994

Pbro. Baltasar González Carrillo            1994

Pbro. Ricardo Esparza Zuno                 1994

Pbro. Octaviano Espinosa Fierro          1994

Pbra. Graciela Álvarez Delgado            1994

Pbro. Fidel Ramírez Sánchez                1994

Pbro. Antonio Aguiña Márquez             1998

Pbro. Gabriel Lozada Valdez                1998

Pbro. Raúl Rosas González                  1998

Pbro. Isaías Ramos Corona                  1998

Pbra. Graciela Álvarez Delgado            1998

Pbro. Enrique Flores Barrera                 1998

Pbro. Jaime Vázquez Olmeda               2002

Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta     2002

Pbro. Raúl Rosas González                  2002

Pbro. Basilio Filemón Herrera López     2002

Pbro. Moisés Valderrama Gómez          2002

Pbro. Pedro Moreno Cano                    2002

Pbro. Jaime Vázquez Olmeda               2006

Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta     2006

Pbro. Raúl García de Ochoa                 2006

Pbro. Basilio Filemón Herrera López     2006

Pbro. Moisés Valderrama Gómez          2006

Pbro. Manuel Hernández Ramírez          2006

Pbro. Eduardo A. Carrillo González       2010

Pbro. David Ibarra Álvarez                    2010

Pbro. Raúl García de Ochoa                 2010

Pbro. Juan Pluma Morales                    2010

Pbro. Andrés Hernández Miranda          2010

Pbro. Manuel Hernández Ramírez          2010

SÍNTESIS HISTÓRICA

Iglesia Metodista de México, A. R., es una Iglesia cristiana en la cual se predica la Palabra de Dios y se administran debidamente los sacramentos.  Pertenece al gran movimiento Metodista que actualmente es una de las ramas más importantes del protestantismo.  El Metodismo surgió en el seno de la Iglesia Anglicana del siglo XVIII que a su vez tuvo su antecedente en la Reforma Protestante del siglo XVI.

I.  EL  METODISMO  EN  LA  GRAN  BRETAÑA

El movimiento Metodista se inició con el gran avivamiento evangélico que conmovió y transformó a la Inglaterra del siglo XVIII.

El Espíritu Santo usó como iniciador de este movimiento al Rvdo. Juan Wesley (1703-1791), presbítero de la Iglesia oficial y catedrático asociado en la ciudad universitaria de Oxford. Nació en un hogar esmeradamente piadoso, fue criado en un ambiente de austeras costumbres y elevados ideales y se educó en el Colegio de Christ Church y el Lincoln en Oxford.  El joven Juan Wesley, como un segundo Saulo de Tarso, buscaba afanosamente, pero en vano, la satisfacción espiritual mediante el estricto cumplimiento de las reglas de la religión y las ordenanzas de la Iglesia.

La mayor experiencia de su vida se efectuó en una reunión de oración celebrada en una casa  de las calles de Aldersgate, en Londres, el 24 de mayo de 1738. Pasó por la experiencia paulina de que no es por el propio esfuerzo, por muy sincero o intenso que sea, que el hombre alcanza la vida y la paz, sino por la gracia de Dios en Cristo Jesús mediante la fe personal.  Fue tan intensa la experiencia de su conversión evangélica que él mismo sintió que su corazón ardía con un fuego extraño. Lo que sucedió aquella noche Juan Wesley lo expresa en su Diario con las siguientes palabras: “Siento que en verdad confío solamente en Cristo para ser salvo; y me ha sido dada la certidumbre de que Cristo me ha redimido de mis propios pecados, y que me salva de la ley del pecado y de la muerte”.

Wesley inmediatamente comenzó a proclamar a otros el evangelio que él mismo había experimentado tan vehementemente; primero a sus compañeros que buscaban les ayudase, y luego a círculos más amplios que lo llevaron a todas partes de la Gran Bretaña.

Su mensaje tenía dos rasgos muy señalados, los mismos que siguen caracterizando al Metodismo hasta el día de hoy: Primero estaba el evangelio de la gracia de Dios, ofrecido a todo el género humano por igual, y suficiente para todas sus necesidades.  En seguida estaba el ideal moral que este evangelio presenta a la humanidad.  “La Biblia, afirmaba él, no sabe otra salvación que no sea la salvación del pecado”.  Wesley llamaba a la gente a la santidad de vida y esta santidad, insistía él, es “santidad social”, que se expresa en el amor y el servicio a los semejantes.  El Metodismo era “Cristianismo en verdad”.

Wesley jamás pensó organizar una nueva Iglesia.  En su obra siguió, igual que Pablo, la clara dirección de Dios: Primero, predicar el evangelio a las clases menesterosas y que además no eran atendidas por la Iglesia oficial ni por su clero; y segundo, cuidar de aquellos que se iniciaban en la vida cristiana.

Los trabajos de Juan y Carlos Wesley fueron bendecidos por excepcional influencia divina.  Otros eminentes ministros anglicanos como Jorge Whitefield (1714-1770), y Juan Fletcher (1729-1785) se unieron con ellos en la gran empresa de convertir a los pecadores al servicio de Dios; todo esto por medio de constante oración, incesante predicación e infatigable actividad.  En los cincuenta años de su ministerio itinerante, Juan Wesley viajó 400,000 kilómetros y predicó más de 50,000 sermones; mientras que Carlos Wesley compuso cerca de 6,000 himnos; en el caso de Whitefield, además de extensas giras por todo el Reino Unido, hizo siete viajes de evangelización a América del Norte, y en sus treinta y ocho años de servicio predicó unos 18,000 sermones; y Fletcher, el vicario de Madeley, admirablemente demostró en su propia vida la excelencia de la santidad expresada en amor y rectitud.

Gradual y vigorosamente, el Metodismo llegó a ser el gran movimiento religioso que sacudió y regeneró a Inglaterra. Wesley organizó a sus seguidores en grupos, clases y sociedades. Redactó las Reglas Generales a fines de 1739, cuando se habían organizado los primeros grupos Metodistas que él llamó sociedades.  Aunque estas Reglas contienen algunos preceptos de otro contexto, se presentan más adelante en su forma original porque son la expresión de un elevado concepto de conducta cristiana.  Es importante decir que él nombraba a los directores de dichas sociedades.

Wesley también halló varones listos a predicar el Evangelio a las masas, lo mismo en las calles y en los campos abiertos, que en casas particulares; estos varones no eran ministros ordenados, sino predicadores laicos o “predicadores locales” como se les llamó.  El los elegía, les enseñaba tareas específicas e inspeccionaba sus trabajos. Una vez al año, a partir de 1744, reunía a todos, ministros y laicos, para celebrar juntos una Conferencia cuyo objeto era revisar la obra, a la vez que hallar inspiración espiritual.

La primera Conferencia se reunió en la capilla de la Fundición en Londres, del 25 al 30 de junio de 1744, donde quedaron aceptadas las Reglas de Conducta de los Predicadores; las Recomendaciones para el Culto, presentadas por el mismo Juan Wesley, fueron aprobadas durante las sesiones de 1746; y las Preguntas a los Candidatos al Pastorado, pasaron idéntico proceso en el período de sesiones de 1747.  El texto de los tres documentos aquí citados se incluye más adelante en la sección de Ministerio Cristiano, que se encuentra dentro de la Legislación General de la Disciplina.

En Wesley convergían de manera extraordinaria tres facultades.  Una era la evangelización, que expresó  muy acertadamente con la frase “el mundo es mi parroquia”; sus predicadores iban al pueblo sin esperar que el pueblo viniera a ellos, y Wesley mismo conocía los caminos y las veredas de Inglaterra mejor que cualquier otro en sus tiempos.  La segunda era la organización y la administración, por cuyo medio se conservaban los frutos de la predicación y se extendía el radio de influencia del Evangelio.  La tercera era su aprecio por la educación y la página impresa: convirtió a la imprenta en la sierva de la Iglesia, y fue el iniciador de la circulación en masa de libros baratos y de folletos y periódicos fácilmente accesibles al pueblo.

Así, por toda Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda, se formaron las primitivas Sociedades Unidas, cada una de las cuales era una compañía de personas que teniendo y buscando el poder de la santidad se reunían a orar, para recibir la palabra de exhortación, y para vigilarse mutuamente en amor, a fin de ayudarse unos a otros en la obra de su salvación. (Juan Wesley)

Estas Sociedades Unidas constituyen el poderoso movimiento Metodista que tantos triunfos han logrado y sigue alcanzando en el Reino Unido de la Gran Bretaña.  En 1795, cuatro años después de la muerte de Juan Wesley, este movimiento se independizó de la Iglesia Anglicana.  Después se dividió en varios grupos; pero en 1932 se unificaron las diversas ramas del Metodismo británico.

II. EL METODISMO EN LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA

 

1. LOS PRINCIPIOS

En el año de 1766, Felipe Embury, predicador local oriundo de Irlanda, empezó a predicar en la ciudad de Nueva York, y formó una Sociedad Metodista, que hoy día es la Iglesia de la Calle John. Otro predicador local, Tomás Webb, capitán del ejército británico, se unió a Embury y predicó en esa y otras ciudades.  Por esos tiempos, Roberto Strawbridge, procedente de Irlanda, se estableció en el condado de Frederick en la colonia de Maryland y comenzó a predicar y a organizar Sociedades.

En 1769 el Reverendo Wesley envió dos predicadores itinerantes a América: los  Reverendos Ricardo Boardman y José Pilmoor; y en 1771 envió a otros dos, los Reverendos Roberto Wright y Francisco Asbury, quien llegó a ser el más grande adalid del Metodismo norteamericano.

El Metodismo se adaptaba providencialmente a la vida de la incipiente nación americana.  Los predicadores itinerantes servían al pueblo, como no podía hacerlo un ministro: porque predicaban el Evangelio, visitaban los establecimientos diseminados en el vasto territorio de las colonias, acudían a los hogares escondidos en los bosques, seguían la marea de la migración rumbo a los territorios del oeste, fundaban Sociedades, establecían puntos de predicación y los organizaban en circuitos.  La obra así iniciada fue notablemente bendecida por Dios, de tal manera que al terminar la guerra de independencia, había cerca de 80 predicadores itinerantes y alrededor de 15,000 miembros en las Sociedades Unidas.

Con la consumación de la independencia de los Estados Unidos en 1783, los Metodistas norteamericanos, que en su mayor parte eran miembros de la Iglesia Anglicana, se hallaron – según la declaración de Wesley- “Totalmente desligados tanto del Estado inglés como de la jerarquía anglicana”; y después agregó: “Ahora tienen la completa libertad para seguir las Escrituras y a la Iglesia Primitiva; y juzgamos que lo mejor para ellos es que permanezcan firmes en aquella libertad con que Dios los ha hecho libres de manera tan extraordinaria”.

Los metodistas norteamericanos, como consecuencia de la emancipación nacional, carecían del número suficiente de ministros ordenados para desempeñar la obra Pastoral y administrar los sacramentos.  Entonces acudieron a Wesley en demanda de consejo y auxilio, éste suplicó al Obispo de Londres que confiriera las órdenes sagradas a algunos de los predicadores Metodistas que no las tenían, pero el prelado inglés se negó.  Como resultado de esto Wesley decidió ordenar él mismo como presbíteros para los Estados Unidos de Norteamérica a los señores Ricardo Whatcoat y Tomás Vassey.  Puesto que Wesley prefería la forma de gobierno eclesiástico episcopal, por la oración y la imposición de manos consagró como superintendente para presidir la “grey de Cristo”, al Reverendo Tomás Coke que era doctor en Derecho Civil y presbítero de la Iglesia Anglicana.  En estos actos Wesley fue ayudado por otros ministros ordenados.  También comisionó al doctor Coke para que consagrara como superintendente asociado al Reverendo Francisco Asbury, quien entonces era el ayudante general de las Sociedades en Norteamérica. Wesley también preparó unos Artículos de Religión y un Servicio Dominical, extractándolos del Libro de Oración Común de la Iglesia Anglicana, e incluyó igualmente una forma para la administración de los sacramentos y la ordenación de ministros. Junto con todo esto, también envió una colección de salmos e himnos.

En la llamada Conferencia de Navidad, que se inauguró en Baltimore, estado de Maryland, el día 24 de diciembre de 1784, se reunieron sesenta ministros con el doctor Coke y sus compañeros.  La decisión de Wesley de dejarlos en libertad para que se organizaran como ellos mejor lo creyeran, fue sometida a la consideración de todos, y fue cordialmente aprobada por unanimidad. Enseguida fundaron y organizaron un nuevo cuerpo eclesiástico con el nombre de Iglesia Metodista Episcopal, y se adoptaron los Artículos de Religión y el Servicio Dominical preparados por Wesley.  Añadieron a los artículos uno en que se reconocía al nuevo gobierno civil, e insertaron en el ritual una plegaria en favor de las autoridades supremas de los Estados Unidos. También promulgaron las leyes para el gobierno de la nueva Iglesia, reconocieron como obispo al Reverendo Tomás Coke, y luego eligieron como obispo adjunto al Reverendo Francisco Asbury, el cual fue consagrado como tal por el doctor Coke ayudado por varios presbíteros.  También en esta misma ceremonia tres personas fueron ordenadas presbíteros y otros diáconos; dos de ellos para la obra misionera de la Nueva Escocia, y uno para la misma labor en la isla de Antigua, de las Indias Occidentales Británicas.

Tal fue el origen de la Iglesia Metodista Episcopal.  Esta continuó trabajando con santo fervor y creciendo asombrosamente en número y vigor.  Ejemplo de esta singular actividad la hallamos en el obispo Francisco Asbury: en los cuarenta y cinco años de su ministerio en los Estados Unidos, predicó unos 16,500 sermones, viajó 532 mil kilómetros, presidió no menos de 224 Conferencias Anuales y ordenó cuando menos cuatro mil ministros. El año de su consagración como obispo, 1784, la Iglesia Metodista contaba con unos 15,000 miembros; en el año de su fallecimiento en 1816, esta Iglesia tenía más de 214,000 miembros y unos 700 predicadores itinerantes y 2,000 predicadores locales.

2. LA SECESIÓN

En 1828, un grupo de metodistas sinceros y piadosos, movidos en la mayor parte por la insistencia sobre la necesidad de la representación de los laicos, se independizó y se constituyó en la llamada Iglesia Protestante Metodista.

En 1844 surgió otra división.  La causa fue, según unos, la cuestión de la esclavitud; y según otros, un conflicto constitucional respecto de los poderes episcopales.  En la Conferencia General celebrada ese año se acordó el plan de separación.  El día primero de mayo de 1845 se reunieron en Louisville, estado de Kentucky, los representantes oficiales de catorce Conferencias Anuales del Sur de los Estados Unidos.  Esta Conferencia Constituyente procedió a establecer la llamada Iglesia Metodista Episcopal del Sur. La primera Conferencia General de esta nueva Iglesia se reunió en Petersburgo, estado de Virginia, en mayo de 1846.

Tanto la Iglesia Protestante Metodista como la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, conservaron los postulados arminianos, las doctrinas wesleyanas, los usos peculiares y la organización general de la Iglesia Metodista Episcopal.

 

3. LA UNIFICACIÓN

La Iglesia Metodista Episcopal logró muchas y señaladas victorias en el evangelio de Cristo Jesús; se desarrolló notablemente en los Estados Unidos y su labor misionera se extendió por todo el mundo. La Conferencia General de esta Iglesia, reunida en Columbus, Ohio, en mayo de 1936, aprobó por una gran mayoría de votos el llamado Plan de Unión.

La Iglesia Protestante Metodista tuvo poco más de un siglo de vida digna y de fruto abundante en el reino de Dios.  Con la convicción de que había desaparecido el conflicto que la llevó a la independencia, también esta Iglesia aprobó por aplastante mayoría de votos el Plan de Unión.

La Iglesia Metodista Episcopal del Sur ministró especialmente en los estados meridionales de la Unión Norteamericana y sus labores se extendieron hasta  cubrir muchos países.  El 13 de abril de 1938 su Conferencia General también aprobó por gran mayoría de votos el Plan de Unión.

Así pues, en la llamada Conferencia Unificadora, reunida en Kansas, estado de Missouri, el 10 de mayo de 1939, se declararon unidas en una sola.  La Iglesia Metodista Episcopal, la Iglesia Metodista Episcopal del Sur y la Iglesia Protestante Metodista formaron un cuerpo eclesiástico consolidado, que llevó desde entonces el nombre oficial de Iglesia Metodista.

4. NUEVA UNIFICACIÓN

La Iglesia Evangélica de los Hermanos Unidos surgió de la alianza de la Iglesia conocida como Hermanos Unidos en Cristo (grupo fundado por Philip William Otterbein) con la Iglesia Evangélica (fundada por Jacobo Albright).  Ellos trabajaron entre gente de habla alemana, pero con énfasis en una experiencia personal y con semejanzas estructurales e históricas que los emparentaban con los Metodistas.

La Iglesia Metodista, continuando con ese espíritu de apertura a la voluntad y dirección del Señor, celebró otra Conferencia de Unificación en Dallas, Texas, del 21 de abril al 4 de mayo de 1968, en la que se unió formalmente con la Iglesia Evangélica de los Hermanos Unidos.  Fue así como surgió la actual Iglesia Metodista Unida.

 

III. EL METODISMO EN LA REPÚBLICA MEXICANA

 

1. LOS PRINCIPIOS

La Iglesia Metodista de los Estados Unidos, estableció las primeras sociedades (no se llamaban iglesias en ese entonces), en la República Mexicana, en el otoño de 1815, siendo así la primera denominación evangélica que trajo el Evangelio a nuestro país.  El primer predicador fue William Stevenson, quien cruzó el Río Rojo –que era el límite geográfico entre México y Arkansas– y fundó las primeras sociedades metodistas en asentamientos de colonos estadounidenses.  A este predicador le siguieron Thomas Tennant y Henry Stephenson (1819 y 1824 respectivamente).  Posteriormente el obispo Elías Hedding y la Sociedad Misionera en Nueva York enviaron tres misioneros (1837).  Otros ministros continuaron la tarea viniendo por el lado de Louisiana.  La extensión del trabajo demandó la formación de dos distritos.  Sin embargo hay que aclarar que todas las sociedades fueron establecidas en colonias norteamericanas, dado que las leyes de México prohibían todo tipo de trabajo religioso ajeno al catolicismo en nuestro territorio.   Sólo por excepción asistieron a las reuniones algunos mexicanos.  Toda la obra metodista de este tiempo se llevó a cabo en Texas, por ser entonces parte de México.

Con la independencia de Texas, el metodismo expandió su territorio, pero dejó de figurar dentro de nuestro país.  Las leyes pro católicas de México siguieron impidiendo el establecimiento de iglesias protestantes, pero con la posterior aplicación de las Leyes de Reforma, bajo la presidencia de Benito Juárez, la tolerancia de otras religiones se hizo efectiva y el metodismo consideró la posibilidad de retomar trabajo en México.

 

  1. LA IGLESIA METODISTA EPISCOPAL (NORTE)

Después que la Junta de Misiones de esta Iglesia estableció labores evangélicas en quince países, tanto en los grandes imperios de Oriente, como en Europa, África, América del Sur y las Islas del Océano Pacífico, decidió establecer la obra misionera en la República Mexicana.

Para tal empresa fue nombrado el Dr. Guillermo Butler, quien en 1856, había fundado la obra Metodista en la India.  Como él no pudo partir inmediatamente, el obispo Mateo Simpson pidió al obispo Gilberto Haven visitara México y le informara acerca de las perspectivas del trabajo.  El Obispo Haven viajó como pasajero del primer ferrocarril que corrió del puerto de Veracruz a la capital mexicana.  Llegó a la ciudad de México en la Navidad de 1872, y regresó a su país en marzo de 1873. En su informe dijo que la oportunidad era brillante.

El 21 de febrero de 1873 llegó Guillermo Butler a la ciudad de México.  De una manera providencial logró comprar el edificio de la calle de Gante No. 5, y en la Navidad de 1873 ese edificio fue dedicado al servicio público de Dios.  Así fue fundada la obra de la Iglesia Metodista Episcopal en la República Mexicana.

Guillermo Butler halló en México un buen número de personas que ya eran protestantes prominentes.  Entre ellas se cuenta a los ex sacerdotes católico-romanos Agustín Palacios y José María González; también es muy digno de mención el eminente Dr. Marcelino Guerrero.  Al fundarse la obra evangélica Metodista, todos ellos se unieron de buen agrado y sirvieron fielmente al Señor.

Puebla, Pachuca, Orizaba, Querétaro, Guanajuato y Oaxaca, fueron las primeras ciudades a las que se extendió la obra Metodista.  Pronto surgieron en ellas congregaciones florecientes, templos magníficos y escuelas excelentes.  La sangre de los mártires fecundó esta labor porque el fanatismo romanista llegó hasta el crimen en su afán de combatir a esta nueva fe, y muchos evangélicos perecieron por causa de ella.  El protomártir de los ministros Metodistas fue Epigmenio Monroy asesinado el 8 de abril de 1881, por exaltados romanistas en el camino de Apizaco a Santa Anita Huiloac, en Tlaxcala.

  1. LA IGLESIA METODISTA EPISCOPAL DEL SUR

El obispo Juan C. Keener llegó a la ciudad de México en enero de 1873, enviado por la Junta de Misiones de esta Iglesia. Hizo el viaje del puerto de Veracruz a la capital mexicana, en la tercera corrida del primer ferrocarril que unió ambas terminales.  Inmediatamente el obispo Juan C. Keener inició sus labores de fundador y compró la primera propiedad metodista en México, la Capilla de San Andrés, ubicada en la Calle de la Estampa de San Andrés y Callejón del 57, el 26 de febrero de 1873. Este templo fue compartido en ese año por las congregaciones de ambas ramas del metodismo como hermosa señal de cooperación, entre tanto se concretaba la compra y adaptación del edificio de Gante 5, por parte de la Iglesia Metodista Episcopal.  Mientras tanto, en las ciudades fronterizas del norte del país, y en otras ciudades norteñas, se empezó la obra de evangelización por misioneros y laicos de esta misma Iglesia.  Los dos obreros que en aquellos tiempos primitivos hicieron más por la divulgación del evangelio en la frontera norte y en el centro del país fueron los Reverendos Alejandro H. Sutherland y Guillermo M. Patterson.

Tal como el Dr. Guillermo Butler halló protestantes mexicanos que luego se unieron a la Iglesia Metodista Episcopal, así también el obispo Keener encontró notables elementos protestantes, como los señores José Elías Mota y Sóstenes Juárez, que con gran gozo se unieron a la Iglesia Metodista Episcopal del Sur y fueron distinguidos ministros de ella.  Mención especial merece Alejo Hernández, quien fue enviado por el Obispo Keener para ser el primer pastor de la congregación metodista que se reunía en la Capilla de San Andrés en el Distrito Federal.

Toluca, el Oro, Guadalajara, San Luis Potosí, Monterrey, Saltillo, Nuevo Laredo, Torreón, Chihuahua, Cd. Juárez y Durango fueron las primeras ciudades a las que se extendió la obra Metodista sureña.  Pronto se formaron en ellas prósperas congregaciones, se construyeron hermosos templos (como el bello santuario de la calle de Balderas No. 47, en la ciudad de México), y se establecieron instituciones docentes y de servicio social.

2. EL DESARROLLO

El 18 de enero de 1885, se organizó en la Ciudad de México la I Conferencia Anual de la Iglesia Metodista Episcopal, que fue presidida por el Obispo Guillermo L. Harris, con 18 Pastores y 1,209 miembros en plena comunión.  Al celebrarse las bodas de plata de la llegada del Metodismo a México, en la Conferencia Anual de 1898, bajo la presidencia del obispo Jaime N. Fitzgerald, había 26 Pastores y 4,094 miembros en plena comunión.  Cuando se celebraron las bodas de oro en la Conferencia Anual de 1923, bajo la presidencia del obispo Guillermo F. Oldham, había 46 Pastores y 9,652 miembros en plena comunión.

El 29 de octubre de 1885 se organizó la primera Conferencia Anual de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, bajo la presidencia del obispo Holand N. McTyre, que incluyó los estados de Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.  El 25 de febrero de 1886 el obispo Keener organizó y presidió la I Conferencia  Anual que abarcó los estados del centro.  Esta se organizó en seis distritos: México, San Luis Potosí, Puebla, Toluca, Morelos y Guadalajara.  En ese mismo año de 1886, ambas Conferencias Anuales tenían 58 ministros, 18 predicadores locales, 113 lugares de predicación, 3,332 miembros en plena comunión y 122 escuelas dominicales.  De 1886 a 1918 se celebraron 32 períodos de sesiones de Conferencias Anuales.   En la segunda mitad de ese período, la Iglesia Metodista Episcopal del Sur se distinguió por su excelente y profusa producción de literatura religiosa.  En esta magna tarea cooperaron brillantemente los profesores Andrés Osuna y Primitivo A. Rodríguez, entre otros.

3. LA NUEVA DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL

En 1917, las principales denominaciones evangélicas que tenían trabajo en la República Mexicana, firmaron y aprobaron el llamado Plan de Cincinnati, por haber sido formulado en la ciudad de ese nombre, en el estado de Ohio, de la Unión Americana.  Según este convenio, fruto de profundos estudios, las denominaciones pactantes circunscribirían sus labores a determinadas jurisdicciones del territorio nacional. De esta manera no se duplicarían esfuerzos, se evitarían fricciones, se economizaría dinero y se haría una labor más eficaz.  En este plan entraron ambas Iglesias Metodistas, junto con las grandes denominaciones evangélicas: Amigos, Congregacionales, Discípulos, Peregrinos, Presbiterianos y Presbiterianos Asociados Reformados. De este modo se pretendía una cooperación más fraternal.

La Iglesia Metodista Episcopal quedó limitada a los estados de Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, México, Morelos, Puebla y Tlaxcala, además del Distrito Federal; y renunció a sus trabajos establecidos en los estados de Oaxaca y Veracruz.  Por su parte, la Iglesia Metodista Episcopal del Sur renunció a sus labores establecidas en los estados del centro y quedó circunscrita a los estados de Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.  Esto significó dar de baja a buen número de miembros, además de la cesión de propiedades e instituciones.

Por otro lado, laudable consecuencia de este plan fue la fundación del Seminario Evangélico Unido, de la Casa Unida de Publicaciones, de la Imprenta respectiva, del Concilio Nacional Evangélico y del memorable periódico interdenominacional El Mundo Cristiano (para crearlo, la Iglesia Metodista Episcopal y la Iglesia Metodista Episcopal del Sur finiquitaron sus respectivos órganos oficiales: El Abogado Cristiano y El Evangelista Mexicano).

Los años de 1918 a 1930 fueron de reorganización y progreso.  En 1923, ambas ramas del Metodismo celebraron con grandes festividades, pero cada una por su lado, sus primeros cincuenta años de vida.  También fue muy brillante y de óptimos resultados la conmemoración del primer centenario del movimiento misionero de la Iglesia Metodista Episcopal.  Este se celebró en México con un elaborado plan de 5 años (1919-1923) que incluyó actividades de evangelización, preparación de líderes, mayordomía cristiana, finanzas, producción y difusión de literatura cristiana, educación, servicio social, construcción de templos, fundación de nuevas instituciones y asuntos semejantes.  Entre estas últimas, es muy digno de mencionar el establecimiento de la entonces llamada Sociedad Mexicana de Evangelización Nacional, y que hoy día lleva el nombre de Sociedad Misionera Mexicana.  Lo mejor de todo fue que Dios estuvo con los suyos durante todo ese tiempo.

4. LA UNIFICACIÓN

Tras la Revolución de 1910 y la promulgación de la Constitución de 1917, las Iglesias se vieron en la disyuntiva de obedecer las disposiciones legales que en varios sentidos restringieron su misión, o desobedecerlas y crear un nuevo conflicto que podría degenerar en otro movimiento bélico.  La opción de las denominaciones evangélicas fue obedecer la ley.  Consecuentemente el liderazgo norteamericano hubo de entregar paulatinamente el mando a los líderes nacionales.  Proceso que no fue fácil y que acarreó pérdida de escuelas, iglesias y otras instituciones de servicio social, por la falta de recursos humanos y económicos para sostenerlas.  Esto alentó un sentido nacionalista de muchos metodistas quienes deseaban con creciente intensidad que la obra eclesiástica llegara a ser totalmente dirigida y sostenida por nacionales.

Aunado al fenómeno anterior se dio en los Estados Unidos el colapso económico de 1929 que limitó gravemente las finanzas de las dos denominaciones metodistas que trabajaban en México, imposibilitándolas para enviar nuevos recursos y personal misionero, o siquiera para sostener al que ya estaba en el país.  Las Juntas Misioneras consideraron necesario apoyar la inquietud nacionalista mexicana, aunque de cualquier manera no había recursos para sostener la presencia misionera, no solo en México, sino aún en los demás países donde el Metodismo había establecido su trabajo.

Fue así como las dos denominaciones metodistas convinieron en nombrar comisiones integradas por nacionales y misioneros norteamericanos, para dar forma a un metodismo nacional unificado.

En 1925 el obispo Jorge A. Miller, de la Iglesia Metodista Episcopal, redactó un proyecto de unificación de ambos Metodismos en la República Mexicana.  En el bosquejo de este proyecto cooperó eficazmente el obispo Guillermo B. Beauchamp, de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur. Una vez que ambas ramas Metodistas aprobaron en principio, este plan, sus representantes oficiales se reunieron en Puebla, en febrero de 1926, a fin de elaborarlo mejor en todos sus detalles.  De parte de la Iglesia Metodista Episcopal concurrieron el obispo Jorge A. Miller, los doctores R. F. Diffendorfer, Vicente Mendoza y J. P.Hauser y los Reverendos Raymundo A. Carhart, Epigmenio Velasco y Miguel Z. Garza; y de parte de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur asistieron el obispo Jaime Cannon, los doctores Rawlings y Rawls, la señorita Esther Case y el Reverendo Ezequiel B. Vargas.

Las Conferencias Generales de ambas Iglesias en los Estados Unidos, reunidas respectivamente en mayo de 1928 y mayo de 1930, tomaron los acuerdos encaminados a realizar la unión.  Cada una de ellas nombró una comisión de cinco miembros presididas respectivamente por los obispos Jorge A. Miller y Warren A. Candler.  Cada una autorizó a su respectiva Conferencia Anual en México a nombrar una comisión de cinco miembros presidida una por el Reverendo Epigmenio Velasco y la otra por el Reverendo Benjamín Fernández.

Estas cuatro comisiones oficiales se reunieron en la ciudad de México, los días 8 y 9 de julio de 1930; los 20 delegados fueron: los Obispos Jorge A. Miller y Francisco J. McConnel (ausentes), el doctor R. F. Diffendorfer, la señorita Julieta H. Knox y el señor F. S. Wallace (ausentes), los obispos Warren A. Candler y Samuel R. Hay, los doctores F. S. Onderdonk y O. E. Goddard, y el Reverendo C. A. Bickley; los Reverendos Epigmenio Velasco y José T. Ramírez, y los doctores Victoriano D. Báez, Vicente Mendoza y J. P. Hauser; y los Reverendos Benjamín Fernández, F. S. Montelongo, Edelmiro Espinosa, Josué de la Fuente y Juan N. Pascoe.  Presidió el Obispo Candler.  De esta manera se constituyó la Comisión Unificadora del Metodismo en México, la cual acordó siete asuntos principales:

Uno.   La declaración de unificación y establecimiento de la Iglesia Metodista de México.

Dos.  La forma como se integraría la primera Conferencia General de esta Iglesia.

Tres.  Lugar y fecha de las sesiones de esta Conferencia General a la cual se le confería autoridad para definir su organización.

Cuatro. La autorización para elegir y consagrar un obispo, de la manera y en el tiempo que ella misma determinara.

Cinco.  La autorización para que la Conferencia General enviara y recibiera delegados fraternales a y de las conferencias generales de la Iglesia Metodista Episcopal y de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur.

Seis.  La creación de un Consejo de Cooperación que sirviera de vínculo entre las Iglesias progenitoras y la Iglesia Metodista de México.

Siete. La promulgación de la Constitución Fundamental de la nueva Iglesia que incluiría: a) Los Artículos de Religión; b) Las Reglas Generales; y c) Los Artículos de Organización y Gobierno.

Así, por la gracia de Dios, se reunió en la ciudad de México, el 16 de septiembre de 1930, en el templo de La Santísima Trinidad (Gante 5), la primera Conferencia General de la Iglesia Metodista de México; la cual legisló y reglamentó su primera Disciplina, formuló sus planes de trabajo y eligió y consagró a su primer obispo, en la persona del Rvdo. Juan Nicanor Pascoe Gómez.

5. LA NUEVA IGLESIA

La Iglesia Metodista de México inició su vida autónoma contando con una considerable herencia consistente en un extenso campo de congregaciones, numerosos templos, casas Pastorales, edificios y dependencias de las instituciones.  El tesoro más grande, sin embargo, fue el tener la conciencia de ser una Iglesia autónoma, estar constituida por un gran número de Metodistas y contar con un cuerpo bien definido de Pastores y de obreros laicos.

La Iglesia se organizó en dos conferencias: La Conferencia Anual Fronteriza y la Conferencia Anual del Centro. Aquélla con dos distritos y ésta con tres.  Los colegios, centros sociales, hospitales y hogares estudiantiles constituyeron un valioso instrumento de la Iglesia para la expansión de su testimonio.  Toda esta obra era sostenida y dirigida en su mayor parte con fondos y personal misionero.

Debe observarse, sin embargo, que para continuar su funcionamiento se necesitaba de recursos humanos y económicos que sobrepasaban la capacidad de la Iglesia nacional.  La situación se había agravado desde la depresión económica de 1929, esto obligó a la Junta de Misiones de los Estados Unidos a disminuir considerablemente los fondos misioneros y a retirar a un buen número del personal.  La prueba fue difícil para la Iglesia Metodista de México en esos primeros años de vida autónoma, pero gracias a Dios que fue un desafío al valor, a la fe en el Señor y al amor a su santa causa, pues la obra no sólo se sostuvo, sino que progresó.

6. PERIODOS EPISCOPALES

En la primera Conferencia General fue electo al episcopado el Dr. Juan N. Pascoe cuyo período fue de gran importancia, ya que implicaba tareas como crear el sentimiento de unidad entre los Pastores y obreros del norte y del centro, y encauzar las actividades de evangelización, educación cristiana y mayordomía.  Sabiendo que su ejercicio como obispo sentaba precedentes, procuró dirigir a la Iglesia con apego a la Disciplina.  “Es cierto que en ocasiones tuvo que sufrir la sorda hostilidad y la abierta oposición de algunos elementos inconformes, mas él cumplió fielmente con su trabajo con toda actividad, energía y persistencia”. (Bodas de Diamante…Pág. 70).

El segundo período episcopal fue desempeñado bajo el título de Superintendente General por el presbítero Sixto Ávila Villalpando, electo en la Conferencia General reunida en Saltillo, en 1934. Su amabilidad, sencillez y gran capacidad de ganar amigos, le granjearon la simpatía de propios y extraños.  Con su diligencia y atención a los múltiples aspectos de la obra y su atildada presentación personal, dignificó al ministerio.  Su labor fue la de acercamiento, de comprensión y de consolidación de la Iglesia.

La III Conferencia General, reunida en Puebla de los Ángeles en 1938, eligió al presbítero Eleazar Guerra Olivares al cargo episcopal.  Con él, la Iglesia cobró un nuevo ímpetu en todos sus frentes de trabajo, pues el nuevo obispo estaba lleno de planes y entusiasmo para el desarrollo de la obra. Creó el Plan de Avance que enfatizaba las actividades en tres puntos capitales: la evangelización, las finanzas y la extensión del campo Metodista.  El mismo obispo Guerra, evangelista nato y entendido en negocios, fue el factor determinante en estos planes pues logró la afluencia de fondos especiales para realizarlos.  Así se abrieron nuevos campos de predicación y se erigieron templos y casas Pastorales.  Fue reelecto en 1942 (Monterrey) y en 1946 (Gante) para dichos períodos episcopales.

El obispo Guerra fomentó la cooperación de los laicos y organizó las Fraternidades de Hombres Metodistas.  Estando en su tercer período episcopal, en 1948, tuvo lugar la celebración de las Bodas de Diamante del Metodismo, que tuvo el lema de Recordación, Afirmación y Acción, la que resultó un fausto acontecimiento.  La VI Conferencia General, celebrada en 1950 en Torreón, Coahuila, reeligió como obispo al hermano Guerra. Sin embargo, durante ese cuadrienio, se creó inquietud y descontento en el seno de la Iglesia al surgir en algunos un fuerte sentimiento anti reeleccionista.

En la VII Conferencia General reunida en la Ciudad de México en 1954, no se alcanzó la mayoría de votos requerida para la elección de obispo después de 33 rondas de votaciones.  Entonces surgió, en el ejercicio electoral, el nombre del presbítero Rolando Zapata Olivares, quien finalmente resultó electo.  Conociendo las circunstancias que se habían creado tanto en el cuerpo ministerial, como en la Iglesia en general, presidió la obra con toda prudencia y sabiduría.

La VIII Conferencia General se reunió en la ciudad de Monterrey, N. L., en 1958 y eligió por quinta vez al Dr. Eleazar Guerra Olivares.  Al iniciarse la reunión de la Conferencia Anual del Centro, inmediata a la Conferencia General, los partidarios de la no-reelección objetaron la investidura episcopal del presbítero Guerra, porque éste rehusó el rito de la consagración ordenado por la Disciplina, aduciendo que ya había sido consagrado obispo con anterioridad.  Hubo repetidas pláticas de avenimiento entre los representantes respectivos, sin obtener ningún resultado positivo.  Estaba en peligro la unidad de la Iglesia Metodista de México. Por esa razón, el obispo Rolando Zapata Olivares solicitó que vinieran en plan de conciliadores el obispo Richard C. Raines, el doctor James K. Mathews y el doctor James E. Ellis, secretario para la América Latina de la Junta de Misiones de la Iglesia Metodista de los Estados Unidos de Norteamérica.

Gracias a la participación de estos hermanos se llegó a un acuerdo a través del cual, cumpliéndose algunos requisitos por uno y otro grupo, la Iglesia continuó unida.  Así el Dr. Eleazar Guerra Olivares ejercería el episcopado por última vez.

El presbítero Alejandro Ruiz Muñoz fue electo obispo en la Conferencia General de 1962, y entonces renació un espíritu de cooperación en todos los ámbitos de trabajo.  Posteriormente fue reelecto por tres períodos consecutivos al episcopado.  En este tiempo hubo logros importantes en todo el ámbito nacional: Se consolidó la obra en Baja California, Guadalajara, y Oaxaca; se aceptó trabajo en la sierra de Guerrero; se regularizó la Obra Institucional (en la actualidad es el Servicio Social); y se estableció un sistema de pensiones para el personal, tanto del campo ministerial como del institucional.

7. EL CENTENARIO

En 1973, la obra Metodista en la República Mexicana cumplió su primer Centenario.  Este acontecimiento fue celebrado con un programa de actos especiales como cultos de recordación, avivamiento y acción de gracias.  Se realizaron también eventos culturales y deportivos, incluyendo el traslado de una antorcha en manos de atletas Metodistas que corrieron a pie la ruta que siguió el primer misionero Metodista que llegó a nuestro país.  Esta fue llevada desde el puerto de Veracruz hasta el histórico templo de La Santísima Trinidad en la ciudad de México, para encender el fuego inaugural de la magna celebración.  Hubo conciertos de coros Metodistas nacionales y extranjeros, así como asistencia de representantes de la Iglesia Metodista Unida (EE.UU.) y numerosos visitantes fraternales.  Fue una celebración digna de un centenario.

8. NUEVAS ESTRUCTURAS

Buscando la manera de actualizar y agilizar el gobierno y administración de la Iglesia según las demandas de los tiempos modernos, en 1972 se convocó a una Conferencia General extraordinaria.  En ella se reformó, en parte, la estructura orgánica de la Iglesia Metodista de México al establecer dos Áreas Episcopales, y autorizando a las respectivas Conferencias Anuales a elegir al obispo respectivo.  Esto era un cambio radical en la estructura de la Iglesia Metodista de México.  Desde ese entonces ya no se elegiría a los obispos en la Conferencia General (como una Iglesia en el ámbito nacional) sino en las respectivas Conferencias Anuales (como una Iglesia regionalizada).

La Conferencia Anual Fronteriza, reunida en el templo de El Mesías (Monterrey, N. L.), del 21 al 25 de julio de 1974, eligió como su obispo al presbítero Joel Mora Peña para el cuadrienio 1974-1978.

La Conferencia Anual del Centro, reunida en el Templo de El Divino Salvador (Pachuca, Hgo.), del 28 de julio al 1o. de agosto del mismo año, eligió al Dr. Alejandro Ruiz Muñoz como obispo del área del Centro para el cuadrienio citado.

Las Conferencias Anuales de 1978, celebradas respectivamente en el templo de La Santísima Trinidad (Gante 5, D. F.), y de La Trinidad (Monterrey, N. L.), otorgaron la responsabilidad episcopal al doctor Ulises Hernández Bautista para el área del Centro; y por segunda ocasión al presbítero Joel Mora Peña para el área del Norte.

En 1982, la Conferencia Anual del Centro, reunida en el templo Emmanuel (Puebla, Pue.), los días 28 de julio al 1o. de agosto, reeligió para el cargo de obispo al doctor Alejandro Ruiz Muñoz; y la Conferencia Anual Fronteriza, congregada en el templo de La Trinidad (Chihuahua, Chih.), los días 4 al 8 de agosto, eligió como su obispo al presbítero Miguel Hernández Sánchez.

Durante agosto de 1986, en el Templo de La Trinidad (Monterrey, N. L.), la Conferencia Anual Fronteriza reeligió como obispo al presbítero Miguel Hernández Sánchez; y en el templo de La Santísima Trinidad (Gante 5, D. F.) se eligió al presbítero Raúl Ruiz Ávila para la responsabilidad episcopal por la Conferencia Anual del Centro.

Dentro de esa nueva estructura, la XV Conferencia General autorizó la conformación de nuevas Conferencias Anuales.  Con ello concluyó su existencia la Conferencia Anual del Centro en su LVII período de sesiones.  Así, en dicha área, nació la Conferencia Anual del Sureste, la Conferencia Anual de México y la Conferencia Anual Septentrional.

En el caso de la Conferencia Anual Fronteriza, ésta concluyó su existencia dos años después con su LIX período de sesiones, dejando su lugar a las nacientes Conferencia Anual del Noroeste, Conferencia Anual Norcentral y Conferencia Anual Oriental.

La XVI Conferencia General, celebrada en el centro vacacional del IMSS en Metepec, Puebla en junio de 1990, aprobó la elección de un obispo para cada una de las  Conferencias Anuales.

Durante la celebración de las Conferencias Anuales inmediatas en julio de 1990, se eligieron a los presbíteros Daniel de la Cruz Aréizaga para la Conferencia Anual del Noroeste, a Baltasar González Carrillo para la Norcentral, y a Ricardo Esparza Zuno para la Oriental; y se reeligió a los presbíteros Raúl Ruiz Ávila en la Septentrional y a Ulises Hernández Bautista en la de México.  Por su parte, la Conferencia Anual del Sureste postergó su ejercicio electoral hasta que estuviera en condiciones de elegir a su propio obispo y lograr la superación de algunas limitantes que consideró de capital importancia.  Debido a ello, solicitó al Gabinete General la designación de un obispo que les brindara la atención episcopal, esta responsabilidad recayó en la persona del obispo Ulises Hernández Bautista.

Sin embargo, un año después, al celebrarse en julio la asamblea de la Conferencia Anual del Sureste, ésta consideró que estaba preparada y en condiciones de llevar a cabo la elección de su propio obispo.  Esta elección se dio en la persona del presbítero Fidel Ramírez Sánchez.

En las Conferencias Anuales respectivas en el verano de 1994, fueron electos Obispo para la del Noroeste el Pbro. Antonio Aguiña Márquez, para la Norcentral es reelecto el Pbro. Baltasar González Carrillo, para la Oriental es reelecto el Pbro. Ricardo Esparza Zuno, para la septentrional es electo el Pbro. Octaviano Espinosa Fierro, para la del Sureste es reelecto el Pbro. Fidel Ramírez Sánchez y para la Conferencia Anual de México es electa la Pbra. Graciela Álvarez Delgado, convirtiéndose así en la primera mujer electa y consagrada Obispa en la América latina y el Caribe.  Su elección, si bien es cierto despertó algunas inconformidades, las Iglesias Metodistas de México y América se congratularon por tal deferencia hacia una de las presbíteras con una larga trayectoria como Pastora, funcionaria y líder en la Conferencia Anual del Centro primero y después en la de México.

En este cuadrienio 1994-1998, el Obispo Baltasar González Carrillo por designación del Gabinete General y del Colegio de Obispos presidió ambos organismos, ello coadyuvó: 1) A la consolidación del trabajo de la Iglesia Metodista en sus seis Conferencias Anuales. 2) En una mayor coordinación del Servicio Social en el ámbito nacional a través del Organismo Multidisciplinario.  3) La Comisión Nacional de Programa asimismo elaboró: objetivos, metas y un calendario de actividades para su ejecución en todos los ámbitos, nacional, conferencial, distrital e iglesias locales. 4) La edición y publicación del órgano oficial El Evangelista Mexicano fue sistemática e ininterrumpida y mantuvo informadas a las iglesias de todo el país sobre los acuerdos oficiales y contuvo artículos de interés.  La XVIII Conferencia General de la IMMAR se celebró en Pachuca, Hgo. Del 22 al 28 de mayo de 1998, bajo la presidencia de los obispos mencionados y en el marco de los 260 años de vida del Movimiento Metodista, iniciado en Inglaterra el 24 de mayo de 1738.

Los trabajos de la XVIII Conferencia General incluyeron tiempo para legislar y tiempo para programar, se decidió el lema para el cuadrienio 1998-2002 Cada metodista, un evangelista, se fijaron las metas: crecimiento a seis años del 150% en feligresía y 75% en nuevas iglesias, se elaboró el objetivo general “La Iglesia Metodista de México, A. R., extenderá el Reino de Dios mediante la proclamación del Evangelio y la afirmación de la Doctrina, haciendo de esto un estilo de vida, proyectado en crecimiento en feligresía y servicio a la comunidad”; y se dieron los lineamientos generales de trabajo para los siguientes cuatro años, con el lema, metas, objetivo y programa.  La Conferencia General decidió que la persona que ocupara el cargo de Presidente Nacional de Programa fuera de tiempo completo, tal responsabilidad recayó en el Ing. Horacio Aguilar Madrid.

Con los elementos anteriores y una vez nombrados en las seis Conferencias Anuales de julio de 1998 los siguientes Pastores al cargo de Obispo: Pbro. Antonio Aguiña Márquez, reelecto para la del Noroeste y nombrado Presidente del Gabinete General; Pbro. Gabriel Lozada Valdez, electo para la Norcentral; Pbro. Raúl Rosas González, electo para la Oriental; Pbro. Isaías Ramos Corona, electo para la Septentrional; Pbra. Graciela Álvarez Delgado, reelecta para la de México y nombrada Presidenta del Colegio de Obispos; y Pbro. Enrique Flores Barrera para la del Sureste; la IMMAR se puso a trabajar en sus Organizaciones Oficiales, en sus seis Conferencias y en sus quince Distritos, así como en la totalidad de sus Iglesias Locales.

Obispos, Superintendentes, Pastores, funcionarios y pueblo metodista de México participaban tomando en cuenta un programa y lineamientos que venían del ámbito nacional y pasaban por las Conferencias, los Distritos y los Subdistritos, llegando a cada uno de los Cargos Pastorales.

Se tuvieron seminarios de evangelización y discipulado en el país apoyados por CIEMAL y Evangelismo Mundial Metodista del Concilio Mundial Metodista; reuniones de diakonía con las instituciones de servicio social con el auxilio de la Junta General de Ministerio de la Iglesia Metodista Unida; talleres de educación cristiana, una magna celebración en mayo del 2000 donde se presentó un informe general de la marcha de la Iglesia a medio cuadrienio: se elaboró una credencial única para Pastores y funcionarios; y desde septiembre del 2001 se cuenta con la página oficial de la IMMAR en internet. Las organizaciones de intermedios y jóvenes, de mujeres y de varones realizaron talleres y concentraciones, congresos y asambleas, encuentros bíblicos, culturales y deportivos, destacando el I Encuentro Nacional de Mujeres Metodistas celebrado en Pachuca, Hgo., del 27 al 29 de abril del 2001 con la asistencia de 2500 personas, más de 2000 mujeres declarando ¡Victoria en Cristo Jesús! Se llevaron a cabo dos Encuentros Nacionales de Instituciones Metodistas de Servicio Social promovidos por el Organismo Multidisciplinario.  Se incrementaron las relaciones internacionales al participar en noviembre de 1999 en el Evento del Milenio en Houston, Texas,  y en julio del 2001 en Brighton, Inglaterra en la Conferencia Mundial Metodista, ambos eventos promovidos por el Concilio Mundial Metodista. Se acompañó en su caminar a la Iglesia Evangélica Nacional Metodista Primitiva de Guatemala a solicitud de Ministerios Globales de la IMU.  En octubre del 2001 la IMMAR fue sede del Taller para Obispos de CIEMAL.  Igualmente fue invitada a participar en la Conferencia General de la Iglesia Metodista Unida, de la Iglesia Metodista de Gran Bretaña, de la Iglesia Evangélica Metodista de Costa Rica, de la Iglesia Metodista en Cuba. En la XIX Conferencia General de la IMM, A. R. en mayo del 2002 celebrada en Chihuahua, Chih. Se consagró por el Dr. H. Eddie Fox, Director de Evangelismo Mundial Metodista del Concilio Mundial Metodista, el Nuevo Testamento y Salmos para compartir la fe, traducido al español, como una herramienta más para que el pueblo metodista trabaje en la evangelización y el discipulado, que es mandato de Jesucristo a todos sus discípulos.

El cuadrienio 2002-2006 fue encabezado por los siguientes Obispos: Pbro. Moisés Valderrama Gómez por la Conferencia Anual de México, Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta por la Conferencia Anual Norcentral, Pbro. Jaime Vázquez Olmeda por la Conferencia Anual del Noroeste, Pbro. Raúl Rosas González reelecto por la Conferencia Anual Oriental, Pbro. Basilio Filemón Herrera López por la Conferencia Anual Septentrional y el Pbro. Pedro Moreno Cano por la Conferencia Anual del Sureste.  El Programa Nacional fue coordinado en este periodo por la Hermana Beatriz Flores Garza.

El 25 de enero de 2002 durmió en el Señor el Dr. Manuel V. Flores, hombre singular para la educación cristiana de México y Latinoamérica, entusiasta y juvenil, escritor prolífico, pintor, himnógrafo, periodista y Pastor.  El Obispo Dr. Alejandro Ruiz Muñoz, quien fue Presidente del Consejo de Iglesias  Evangélicas Metodistas de América Latina (CIEMAL), uno de los seis presidentes mundiales de la Conferencia Mundial Metodista y representante del metodismo mexicano en numerosos eventos de carácter mundial, fue llamado a la presencia de Dios el 23 de julio de 2005.

En septiembre del 2005 la grey que se identifica con el pensamiento wesleyano, celebró los primeros 75 años de vida autónoma como Iglesia Metodista de México (1930 – 2005).  Para conmemorar tan fastuoso acontecimiento, se editó un hermoso libro conmemorativo y se convocó a una serie de reuniones masivas en diferentes ciudades del país, clausurando dicha celebración,  en el Templo de la Santísima Trinidad, ubicado en la céntrica calle de Gante Núm. 5.

Bajo la dirección y poder del Espíritu Santo la IMMAR ha continuado con el ministerio de la reconciliación del ser humano con el Creador. Del 19 al 27 de mayo de 2006 se celebró la XX Conferencia General en San Juan Acozac, Puebla, fecha en que se refrendó la doctrina Wesleyana – Metodista al adoptar el lema: “A 150 años del Metodismo en México, en Cristo, reformando la nación (1873 – 2023)”. En septiembre de 2006 la IMMAR fue sede de los trabajos de la Comisión Directiva de CIEMAL.  Siguió otra reunión en la que se proclamó la unidad del Metodismo a través del evento anual de Obispos y Presidentes de la Iglesia Metodista de América Latina y El Caribe, celebrado en el Templo “La Santísima Trinidad” Gante 5, Centro Histórico de la capital de la República, del 28 de septiembre al 1 de octubre de 2006, que fue un medio idóneo para consolidar su unidad con el Metodismo de América Latina y el Caribe.  De esta manera la IMMAR refrendó el principio bíblico de que: “Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres.”  (Salmo 126:3)

En este periodo (2006-2010) la visión metodista se amplió, proyectando su labor no para un cuadrienio –como era usual-, sino contemplando el sesquicentenario del establecimiento del metodismo en México, fecha que habrá de cumplirse en 2023.  Con este hecho en mente toda la acción denominacional se enfocó en metas que se cumplirán en la fecha mencionada.  La visión, se concretó en la frase “Reformar a la nación, extendiendo la santidad escritural”.

En este cuadrienio (2006-2010), la responsabilidad de presidir las Conferencias Anuales recayó en los siguientes Obispos que fueron reelectos por sus respectivas Conferencias Anuales: Pbro. Moisés Valderrama Gómez, por la de México, Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta por la Norcentral, Pbro. Jaime Vázquez Olmeda por la del Noroeste y Pbro. Basilio Filemón Herrera López por la Septentrional.  Por su parte la Conferencia Anual Oriental eligió al Pbro. Raúl García de Ochoa y la Conferencia Anual del Sureste al Pbro. Manuel Hernández Ramírez.  La Comisión Nacional de Programa estuvo nuevamente a cargo de la Hermana Beatriz Flores Garza.

Por otra parte, en consonancia con los festejos patrióticos que a lo largo y ancho del país efectuó nuestra patria con motivo del Bicentenario del inicio de la lucha por nuestra Independencia Nacional (1810-2010), y del Centenario de la Revolución Mexicana (1910-2010), nuestra iglesia promovió celebraciones conferenciales y nacionales, que destacaron durante el año de 2010 el fervor patriótico, recordando también la notable participación del metodismo en la gesta revolucionaria.  Como parte de estos festejos, el Colegio Sara Alarcón en la ciudad de México, publicó un libro conmemorativo con motivo de su primer centenario.

El cuadrienio culminó con la asamblea de la XXI Conferencia General celebrada en el Templo “El Mesías” de la ciudad de Saltillo, Coah., durante los días 22 al 29 de mayo del año 2010.  En ella se trataron asuntos de importancia nacional que habrán de afectar positivamente las formas de trabajo de nuestra denominación.  Se estudiaron y aprobaron en su caso un buen número de leyes, todo dentro de un sano compañerismo y unidad que son ya promesas de tiempos mejores.

Tras la Conferencia General celebrada en la ciudad de Saltillo, Coah., en mayo de 2010, las seis Conferencias Anuales del metodismo mexicano procedieron en su momento a elegir a sus respectivos obispos.  De esta manera la Conferencia Anual Oriental (CAO), reeligió al Pbro. Raúl García de Ochoa; la Conferencia Anual Norcentral (CANCEN), eligió al Pbro. David Ibarra Álvarez; la Conferencia Anual del Noroeste (CANO), eligió al Pbro. Eduardo Carrillo González; la Conferencia Anual Septentrional (CAS), eligió al Pbro. Juan Pluma Morales; la Conferencia Anual de México (CAM), eligió al Pbro. Andrés Hernández Miranda y la Conferencia Anual del Sureste (CASE), reeligió al Pbro. Manuel Hernández Ramírez.  La responsabilidad de coordinar el Programa Nacional se designó en la persona del Pbro. Rafael Murillo Paniagua.

De esta manera, la Iglesia Metodista de México, A.R., principia un nuevo periodo de labores con la visión wesleyana de “reformar a la nación extendiendo la santidad escritural”, en ruta hacia el sesquicentenario del inicio del trabajo metodista en México, fecha que habrá de cumplirse, D.M. en el año de 2023.

9. RELACIONES

La Iglesia Metodista de México mantiene relaciones fraternales con Iglesias evangélicas del país, relaciones de miembro del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina (CIEMAL), el Concilio Mundial Metodista y el Consejo Mundial de Iglesias (en este último caso, la relación está suspendida provisionalmente por acuerdo de la XVII Conferencia General de 1994; acuerdo que fue ratificado por la XX Conferencia General de 2006).  Su relación con la Iglesia Metodista Unida (EE.UU.), es cada vez más fraternal, más comprensiva y de más cooperación reteniendo su calidad de Iglesia Autónoma Afiliada.

10. ASOCIACIÓN RELIGIOSA

Debido a los cambios constitucionales del país publicados el 28 de enero de 1992, a la expedición de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público publicada el 15 de julio de 1992, y de acuerdo con la voluntad de la Segunda Conferencia General Extraordinaria celebrada en noviembre de 1992, en San Juan Acozac, Pue., se tomó la decisión de registrar a la Iglesia Metodista de México como Asociación Religiosa.  Otorgado el registro constitutivo con el número SGAR/6/93, de fecha 19 de febrero de 1993, la ahora Iglesia Metodista de México, A. R., se ajusta a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, conforme a todos los derechos y obligaciones que ella le otorga y según se especifica más adelante en la ConstituciónLegislación y Anexos del presente libro de la Disciplina.

11. CONSIDERACIONES FINALES

El Metodismo siempre ha creído que la única prueba infalible del carácter legítimo de cualquier rama de la Iglesia Cristiana, es su capacidad de buscar y salvar a los perdidos, de propagar el espíritu y la vida del Pentecostés, de extender la santidad bíblica sobre toda la tierra, y de transformar al mundo por el Evangelio de Cristo Jesús.

Siempre ha puesto su énfasis principal, no en las formas de la religión, sino en sus elementos esenciales. Cree que las diversas ramas de la Iglesia de Cristo pueden diferenciarse entre sí en ceremonias, en órdenes ministeriales y en gobierno e, incluso, concede a sus miembros libertad de elegir entre los varios modos de recibir el Bautismo y la Cena del Señor.  Su culto ordinario no es litúrgico sino libre y espontáneo; pero para la administración de los sacramentos, la ordenación de Pastores, la bendición nupcial, la sepultura de los muertos y otros actos especiales, tiene un ritual, que en su mayor parte ha sido aceptado desde tiempos muy remotos por la Iglesia Universal.

El objeto de las reglas, ordenanzas, usos y costumbres del Metodismo es que, por medio de su aplicación y cumplimiento, la Iglesia pueda ejercer siempre y en todas partes su divina y original vocación de liderazgo en la predicación del evangelio; en ser pionera de toda saludable reforma; y en la promoción de las relaciones fraternales con todas las ramas de la única y verdadera Iglesia de Cristo.  Así pues, la Iglesia Metodista de México, A. R., se declara hermana y colaboradora de todo grupo o institución cuya prioridad sea la proclamación y búsqueda de la redención del mundo entero por el Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo.

NUESTRO QUEHACER TEOLÓGICO

En la presente sección se señala la manera en que dentro de la IMMAR, llegamos a nuestras doctrinas y cuáles son las más prominentes entre ellas.  Describiremos algunos de los grandes énfasis doctrinales fundamentados en la Escritura provenientes del avivamiento religioso que se dio en la Inglaterra del siglo XVIII, gracias al influjo del Espíritu Santo, y que al paso del tiempo han corroborado su veracidad.

Fue durante el año 1738, que brotó un avivamiento evangélico entre las masas de Inglaterra.  Este movimiento tuvo líderes que le infundieron características particulares.  Entre ellos se encontraban los hermanos Juan y Carlos Wesley, ambos sacerdotes ordenados de la Iglesia Anglicana.

Durante la semana de Pentecostés de aquel año, precisamente el día 24 de mayo, Juan Wesley asistió a la sesión de una sociedad religiosa que se reunía en la calle de Aldersgate en Londres. Faltando quince minutos para las nueve de la noche, y mientras alguien leía el Prefacio a la Epístola de San Pablo a los Romanos, escrito por Martín Lutero, en el que se describía el cambio que Dios obra en el corazón por la fe en Cristo, Juan Wesley se apropió libre y definitivamente de la declaración del apóstol Pablo en esa carta de que “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (5:1).  En ese momento, nos dice Wesley en su diario, “sentí arder mi corazón de una manera extraña…  recibí la seguridad de que Dios había perdonado mis pecados y que me salvaba a mí de la ley del pecado y de la muerte”.

Su hermano menor, Carlos, también había pasado por una experiencia similar tres días antes, pero por estar enfermo y en cama no pudo compartir la experiencia junto a Juan.

En febrero de 1739, Jorge Whitefield – uno de los líderes de ese despertar evangélico- predicó por primera vez al aire libre a los rudos e iletrados mineros de Kingswood.  Para el mes de abril, Wesley se paraba en el mismo lugar para continuar con la obra de la predicación a las masas y al aire libre.  A partir de entonces, el avivamiento evangélico cobró un impulso imposible de detener y a través del cual la nación inglesa sería transformada.

Cuando la experiencia de la salvación por la fe fue predicada a las masas, el soplo del Espíritu Santo hizo brotar un espontáneo avivamiento del Evangelio que se extendió por el reino de la Gran Bretaña.  Este avivamiento tomó una forma concreta cuando Juan organizó a los convertidos en grupos -que llamó sociedadesclases y bandas– donde buscaban conservar su fe, su nueva forma de vida, y mantenerse en el camino hacia la santidad.

Ese mismo año de 1739, nuestro prócer redactó dos documentos que serían básicos para el desarrollo y la identidad de quienes se unirían al movimiento: Las Reglas Generales para las Sociedades Unidas y El Carácter de un Metodista.  En el primero se establecen aquellas cosas que: a) el/la Metodista debe evitar: todo lo malo; b) el/la Metodista debe procurar hacer: todo lo bueno; c) el/la Metodista debe hacer para fomentar su comunión con Dios.  Por tanto, ellas deben, en la actualidad, informar y nutrir nuestro deseo y señalar el camino para “llegar a la estatura del varón perfecto”.

En El Carácter, el segundo documento, Wesley enfáticamente declara que la marca de una persona Metodista es que “el amor de Dios ha sido derramado en su corazón por el Espíritu Santo que le fue dado” (Ro. 5:5).  Así pues, la/el Metodista halla su felicidad solamente en Dios, ora sin cesar, está siempre gozoso, da gracias en todo, ama a su prójimo como a sí mismo haciendo bien no sólo a sus almas sino a sus cuerpos también, y “no hace su voluntad sino la de Aquel que lo envió” (Jn. 5:30), y todo lo que hace, lo hace para la gloria de Dios.  Un Metodista, entonces, “piensa, habla, y vive de acuerdo al método establecido en la revelación de Jesucristo. Su alma ha sido renovada en la imagen de Dios, en justicia y en toda verdadera santidad.  Y teniendo la mente que hubo en Cristo, anda como Cristo anduvo”.  Por tanto, “en cuanto a todas las opiniones que no lesionen la raíz del cristianismo, nosotros pensamos y dejamos pensar… Por opiniones, o términos no destruyamos la obra de Dios”.

Estas últimas frases confirman que la IMMAR mantiene firmes creencias en lo que es esencial al cristianismo y no se detiene a contender en lo que es superficial.  En otras palabras, el Metodismo no abandona ni sus principios, ni sus doctrinas bíblico-teológicas en favor de la tolerancia.  Pero, eso sí, es tolerante.

Esta afirmación sirve de introducción para enunciar las fuentes de las que extraemos nuestra teología y las doctrinas que enfatizamos en esta denominación.  Entre las fuentes hallamos: las Sagradas Escrituras, la Razón, la Experiencia Personal, y la Tradición. En cuanto a las doctrinas podemos mencionar la Universalidad de la Gracia, la Salvación por la Sola Fe, el Testimonio del Espíritu, y la Santidad o Perfección Cristiana.  En seguida describiremos brevemente tanto las fuentes como las doctrinas.

En cuanto a las Sagradas Escrituras afirmamos, junto con Juan Wesley, que como Metodistas “no tenemos otros principios que los revelados en la Palabra de Dios”.  Porque toda la Escritura es inspirada por Dios, esta viene a ser la regla cristiana para diferenciar entre lo bueno y lo malo; la Biblia es la fuente central de donde brota y con la que se confirma o rechaza lo que las otras fuentes proveen. Dios mismo nos enseña el camino al cielo, y lo ha escrito en ese libro.

La Razón es otra fuente importante para la Iglesia Metodista en el proceso de hacer teología.  No se necesita renunciar a la razón para creer, porque renunciar a ella también significaría renunciar a la fe cristiana.  Más bien la fe y la razón van de la mano puesto que toda fe irracional es una fe falsa. Nuestra razón es un don de Dios que debemos usar tanto como podamos.  Sin embargo, debemos tener en cuenta que aún empleando la razón hasta sus límites, ésta no podrá producir ni fe, ni esperanza, ni amor, ni ninguna otra virtud; tampoco producirá verdadera felicidad en nosotros, puesto que todo esto es un don de Dios.

Esta última afirmación, a pesar de todo, no descalifica a la razón como una parte integral en la manera de hacer teología dentro de la Iglesia Metodista, debido a que, en las palabras de Wesley,

Por la razón aprendemos lo que es el nuevo nacimiento, sin el cual no podemos entrar en el reino de los cielos; y qué es la santidad sin la cual nadie verá al Señor.

Por el adecuado uso de la razón llegamos a saber cuáles son las características que tiene la santidad interna; y lo que significa ser santo externamente, santo en toda manera de conversación.  En otras palabras, llegamos a comprender cuál era la mente que estaba en Cristo y qué significa andar como Cristo anduvo.

La siguiente fuente teológica representa la mayor aportación del movimiento Metodista a la teología cristiana: la Experiencia. La Iglesia Metodista no se queda en el campo de las formulaciones teológicas teóricas por sí mismas. Más bien es una Iglesia vivencial, es una Iglesia que afirma y elabora sobre aquello que le consta, aquello que ha vivido.  Pero aquella experiencia no se limita al campo de lo personal, subjetivo e interno; sino que tiene su expresión externa en la vida de la persona que resulta en la transformación de la sociedad.  El Metodismo no es un cristianismo puramente cerebral, también es una fe del corazón.  Pero para que la experiencia sea válida debe estar fundamentada en la Escritura.  Es decir, la experiencia solamente confirma aquello que la Escritura establece.  Una vez más, Wesley dice que:

La experiencia es suficiente para confirmar una doctrina que está fundada sobre la Escritura… y aunque muchos fantaseen experimentar lo que en verdad no ha sucedido, esto no debe ser un prejuicio en contra de la verdadera experiencia.

Así pues, Wesley advierte sobre lo importante que es la experiencia, pero también advierte sobre llegar a creer que las manifestaciones externas de una experiencia dada, por sí solas, pueden ser justificables.  La experiencia es una categoría vital, no como fuente de doctrina, sino como prueba de si estamos viviendo las promesas de las cuales habla la doctrina.  La norma para considerar la autenticidad de las manifestaciones de cualquier experiencia siempre debe ser la Palabra de Dios. Lo que se experimenta debe estar claramente enunciado y contenido en la Biblia.  De esta manera vemos, una vez más, la primacía que las Sagradas Escrituras tienen sobre la vida y teología de la Iglesia Metodista.

La cuarta fuente que usamos para hacer teología es la Tradición.  Esta debe entenderse como la revelación de Dios a su Iglesia a través de su historia.  La tradición, entonces, es la historia de la organización, interpretación y formulación de las doctrinas emanadas de las Sagradas Escrituras que la Iglesia cristiana ha elaborado durante casi dos milenios bajo la dirección del Espíritu Santo. Y aunque la tradición pueda ser falible, es el mejor juez sobre el significado de la Escritura de lo que cualquier interpretación privada actual pudiera ser.  Necesitamos considerar los asuntos organizacionales, doctrinales y teológicos en su perspectiva histórica, puesto que al hacerlo así podemos descubrir, aclarar o confirmar la verdad o error de una premisa teológica.  Y, sin embargo, diría Wesley una vez más, “… yo juzgo toda doctrina por la Biblia.  Esta es la Palabra por la cual seremos juzgados en aquel día”.

Debemos mencionar que una forma de llegar al conocimiento de Dios puede ser la contemplación de la Creación Natural.  Esta nos sirve para descubrir o reconocer que hay un Creador, un Señor de todo.  En la creación natural, en las cosas visibles, aún los analfabetos pueden ver la presencia del Dios invisible.  Sin embargo, esta no es una fuente – en el mismo sentido que las otras cuatro ya mencionadas- para hacer teología debido a que la creación natural, por sí sola, deja sin respuesta la pregunta que en verdad es importante “¿Qué tipo de Dios es ese?”.

Estas son las fuentes que nutren nuestra teología y doctrina.  Pero, como vemos, las Sagradas Escrituras siempre permanecen como la fuente por excelencia.  Las Escrituras siempre son el centro alrededor del cual giran los otros aspectos.  Esto podemos ilustrarlo de la siguiente manera

Es esta centralidad de las Escrituras, y el continuo influjo del Espíritu Santo, lo que ha mantenido la coherencia, ha informado la doctrina, ha impulsado la prédica y ha sostenido la obra del Metodismo en todos los países donde éste se ha naturalizado hasta el día de hoy.  Así pues, podemos declarar que como cristianos Metodistas la base de nuestra doctrina no es otra que la Palabra escrita de Dios contenida en los libros del Antiguo y Nuevo Testamentos.

Es de las Sagradas Escrituras, entonces, que brotan las doctrinas cristianas Metodistas que se confirman en la experiencia personal, corrobora y ordena la razón humana, se corrigen o complementan en la tradición y que nuestra denominación enfatiza de forma tan especial.  A continuación describiremos brevemente esos énfasis doctrinales.

La Universalidad de la Gracia, es la doctrina que establece que el amor de Dios no está limitado ni a un número ni a un tipo especial de persona.  Es decir, que el sacrificio de Cristo es universal en cuanto a su extensión y éste cubre cualquier pecado de cualquiera y de todos los seres humanos desde el principio y hasta el fin del tiempo.

Cristo murió por todos los hombres y mujeres y, por tanto, todos están en condición de ser salvos. Todos son bienvenidos para gozar del favor de Dios y de la vida eterna (Juan 3:16-17; 2 Corintios 5:14-15; 1Timoteo 2:3-6; Tito 2:11-14, Hebreos 2:9; 1 Juan 2:1-2).  Así pues, hallamos que la misericordia de Dios está en ofrecer la redención a través de Cristo de forma completa, gratuita y universal

La Justificación por la Sola Fe, es la doctrina que declara que el perdón de Dios se obtiene por la fe en la obra expiatoria de Cristo en la cruz. Pero incluso esta fe en Cristo es un don de Dios.  Nosotros no merecemos nada sino la condenación eterna.  No existen méritos en el hombre o la mujer que propicien o nos ganen ni el amor ni el perdón de Dios.

La justificación por la fe, el perdón del pecador, es la liberación de la culpa y la condenación por la expiación de Cristo aplicada al alma del pecador que ahora cree en él, y una liberación del poder del pecado a través de que Cristo ha sido “formado en su corazón”.

La apropiación personal de los méritos de Cristo en la cruz es esencial para ser perdonado y esto se expresa en la “confianza y seguridad de que Cristo murió por mis pecados, de que me amó y se dio a sí mismo por mí”.

La fe es “lo único sin lo cual nadie puede ser justificado, lo único que es inmediato, indispensable y absolutamente un requisito para el perdón” (en el Sermón Justificación por la Fe).  La justificación es lo que Dios hace por nosotros, y esta justificación es la única base real para el comienzo de la vida cristiana (Hechos 13:38-39; 16:30-31, Romanos 3:28,30; 4:5; 5:1-2; 10:4).

La obra del Espíritu Santo comienza en su intento de convencer a la persona de pecado y continúa su obra en la regeneración – nuevo nacimiento- que experimenta la persona en la justificación por la sola fe.  Pero su oficio principal es la obra que realiza en los ya creyentes. Así pues, de la obra del Espíritu Santo se desprende otra doctrina que enfatiza nuestra denominación: el Testimonio del Espíritu. Esta doctrina nos dice que nadie puede creer en Cristo si no es por la intervención del Espíritu Santo y que nadie puede estar seguro de ser hijo o hija de Dios si no es porque el Espíritu le da testimonio de que esto es así.  El Espíritu Santo nos da la certidumbre de que nuestros pecados han sido perdonados, hemos nacido de nuevo y bajo su dirección vamos en camino a la santidad tanto interna como externa (Romanos 5:5; 8:16; Gálatas 4:5-7; 1Juan 5:9-10).

Ante la posibilidad de que alguien se engañe a sí mismo suponiendo que el Espíritu Santo le convence de algo que no tiene, el Reverendo Wesley explicó la interdependencia de los dos aspectos del mismo testimonio del Espíritu: el testimonio directo a nuestro espíritu, y el testimonio indirecto, o sea, la paz que da a nuestra conciencia el Espíritu cuando nos muestra su propio fruto producido en nosotros

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La Santidad Perfección Cristiana es, según Wesley, el tesoro que Dios le ha dado a la Iglesia Metodista.  Por tanto, su misión especial es mantener “y extender (esta doctrina de) la santidad escritural sobre la tierra”.  La santidad es la meta y corona de la vida cristiana.  Es decir, la santidad no es solamente esencial, sino que es la culminación de la vida cristiana.  La santificación, en las palabras de Wesley, también es la obra de la gracia de Dios que se nos concede por la fe:

“…somos santificados por la fe tal y como somos justificados por la fe…” Exactamente como somos justificados por la fe, así también somos santificados por la fe.  La fe es la condición, y la única condición, de la santificación, exactamente como lo es de la justificación.

La vida santa, entonces, es “¡Amar a Dios y al prójimo con todo tu corazón, confiar completamente en los méritos de Cristo, y vivir gozosamente en el Espíritu!” (Albert Outler).  Podemos resumir, en las palabras de Wesley, que la santidad “es el amor gobernando el corazón y la vida, destilándose en nuestro carácter, palabras y acciones” (en La Perfección Cristiana, p. 47).

La santificación no es una mera experiencia subjetiva, interna, íntima del corazón.  La santidad encuentra su realidad en la vida cotidiana; la santidad se demuestra en el cambio de nuestro carácter, palabras y actos de todos los días.

La santidad debe tener señales externas que confirmen que la experiencia interna no es falsa o que es un mero momento emocional.  La santidad, entonces, es el amor de Dios derramado completamente en nuestros corazones “porque si el amor ocupa todo el corazón, ¿qué lugar hay para el pecado?” (Romanos 6:22; 2 Corintios 7:1; 1 Tesalonicenses 3:13-14; 4:3-7; 5:23-24; Tito 2:14; Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:15-16).

Estas son las doctrinas que nuestra denominación enfatiza.

Como Metodistas, afirmamos que nuestro quehacer teológico tiene como eje a la Escritura, alrededor de ésta están la Razón, la Experiencia y la Tradición (historia de la Iglesia Cristiana) y que cada una de ellas halla su confirmación en la Palabra de Dios.  Hacer teología usando estas fuentes le ha dado a nuestra denominación las características y las doctrinas que la hacen un miembro útil en el Cuerpo de Cristo.  Como una denominación evangélica afirmamos que es por la gracia de Dios por quien “vivimos, y nos movemos y somos” (Hch. 17:28), y por nadie más.  Y que todo lo que hacemos, lo hacemos “de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiremos la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servimos” (Col. 3:23-24). Amén.

LAS REGLAS GENERALES

Juan Wesley, el fundador del Metodismo, redactó estas reglas a fines de 1739, cuando se organizaron las primeras congregaciones o iglesias metodistas, que él llamó Sociedades.  Aunque estas reglas tienen algunos preceptos que no aplicamos literalmente hoy en día, deseamos retenerlas en su forma original porque son la expresión de un elevado concepto de conducta cristiana.

 

1. LAS REGLAS NEGATIVAS

No hay más que una condición que se requiere previamente de aquellos que deseen ingresar en estas Sociedades, y es “el deseo de huir de la ira que vendrá, y de ser salvos de sus pecados”. Siempre que esto realmente domine en el alma, se echará de ver por sus frutos.

Por tanto, se espera que todos aquellos que continúen en ellas, sigan manifestando su deseo de salvación.

Primero: No haciendo ningún daño; evitando toda clase de mal, especialmente aquello que más se practica tal como:

Tomar el nombre de Dios en vano.

Profanar el día del Señor, haciendo en él trabajo ordinario, o comprando o vendiendo en él.

Embriagarse; comprar o vender bebidas alcohólicas, o beberlas, a menos que sea en caso de extrema necesidad.

Tener esclavos; comprar o vender esclavos.

Reñir, armar contiendas, provocar alborotos, acusar ante la ley al hermano; devolver mal por mal, o injuria por injuria; regatear al comprar o vender.

Comprar o vender efectos que no hayan pagado los derechos.

Dar o tomar cosas mediante la usura, es decir, con interés ilegal.

Entregarse a conversaciones frívolas o faltas de caridad; particularmente el hablar mal de los magistrados o de los ministros.

Hacer a otros lo que nosotros no quisiéramos que nos hicieran.

Hacer aquellas cosas que ellos saben que no conducen a la gloria de Dios, tales como:

Ataviarse con oro y vestidos lujosos.

Hacer uso de diversiones en las cuales no se pueda invocar el nombre del Señor Jesús.

Cantar canciones o leer libros que no tiendan al conocimiento del amor de Dios.

Entregarse a la molicie o a innecesaria complacencia consigo mismo.

Acumular tesoros sobre la tierra.

Pedir prestado sin probabilidad de pagar, o tomar efectos a crédito sin la probabilidad de pagar por ellos.

2. LAS REGLAS POSITIVAS

Se espera que todos los que deseen continuar en estas Sociedades, sigan manifestando su deseo de salvación.

Segundo: Haciendo lo bueno; siendo misericordiosos de cuanta manera les sea posible, y haciendo toda clase de bien conforme tengan oportunidad, y en cuanto puedan, a todos los hombres.

A sus cuerpos, según la posibilidad  que Dios les conceda, dando de comer al hambriento, vistiendo al desnudo, y visitando y socorriendo a los enfermos y a los presos.

A sus almas, instruyendo, reprendiendo o exhortando a todos aquellos con los cuales tengan ellos relación, hollando aquella doctrina fanática que dice que “no hemos de hacer el bien, a menos que a ello nos mueva el corazón”.

Haciendo el bien, especialmente a los que pertenecen a la familia de la fe y a aquellos que anhelan pertenecer a ella, dándoles la preferencia en los empleos, comprando los unos de los otros; ayudándose mutuamente en los negocios, y tanto más cuando que el mundo ama a los suyos, y a ellos solamente.

Practicando toda diligencia y frugalidad posible, para que el evangelio no sea vituperado.

Corriendo con paciencia la carrera que les es propuesta, negándose a sí mismos y tomando diariamente su cruz, resignándose a sufrir el reproche por amor de Cristo, y a ser como la hez y la escoria del mundo, sin extrañarse de que los hombres digan de ellos todo mal por causa del Señor, mintiendo.

3. LAS REGLAS RELIGIOSAS

Se espera que todos los que deseen continuar en estas Sociedades, sigan manifestando su deseo de salvación,

Tercero: Haciendo uso de las ordenanzas de Dios, tales como:

El culto público de Dios.

El ministerio de la Palabra de Dios, ya sea leída o ya sea explicada.

La Cena del Señor.

La oración de familia y la oración privada.

El escudriñamiento de las Escrituras.

El ayuno o la abstinencia.

Estas son las reglas generales de nuestras Sociedades; y Dios nos enseña a observarlas, todas ellas, en su Palabra escrita, que es la regla única y suficiente lo mismo de nuestra fe que de nuestra práctica.  Y sabemos que el Espíritu las imprime, todas ellas, en los corazones verdaderamente despiertos.  Si hay alguno entre nosotros que no las obedezca, o que habitualmente quebrante alguna de ellas, háganselo saber a aquellos que velan por esa alma como responsables de ella.  Le amonestaremos del error de su camino.  Le tendremos paciencia por algún tiempo.  Pero si entonces no se arrepiente, ya no tendrá lugar entre nosotros.  Habremos librado nuestra alma.

ARTÍCULOS DE RELIGIÓN

DE LA IGLESIA METODISTA

DE MÉXICO, A. R.

 

 

I

DE LA FE EN LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Hay un solo Dios vivo, verdadero y eterno; sin cuerpo, ni partes, de infinito poder, sabiduría y bondad. Es el Creador y Conservador de todas las cosas, tanto de las visibles como de las invisibles. Y en la unidad de esta Divinidad hay tres Personas de una misma esencia, poder y eternidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 

II

DEL VERBO, O HIJO DE DIOS,

QUE FUE HECHO VERDADERO HOMBRE

El Hijo –quien es el Verbo del Padre, verdadero y eterno Dios, y de una misma sustancia con el Padre– tomó la naturaleza humana en el vientre de la bienaventurada Virgen. De esta manera, dos naturalezas enteras y perfectas, la divina y la humana, se unieron en una sola persona para jamás ser separadas. Por lo tanto, hay un solo Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, quien en verdad padeció, fue crucificado, muerto y sepultado, para reconciliar a su Padre con nosotros; y para ser sacrificio, no sólo por la culpa original, sino también por los pecados personales de los hombres.

 

III

DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos, volvió a tomar su cuerpo –con todo lo perteneciente a la perfección de la naturaleza humana– con el que subió al cielo, y ahí está sentado hasta que regrese para juzgar a todas las personas en el día postrero.

 

IV

DEL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo, quien procede del Padre y del Hijo, es de la misma esencia, majestad y gloria que el Padre y el Hijo, y por lo tanto verdadero y eterno Dios.

 

V

DE LA SUFICIENCIA DE LAS SAGRADAS  ESCRITURAS

PARA LA SALVACIÓN

Las Sagradas Escrituras contienen todo lo necesario para la salvación. Por lo tanto, a nadie se le debe exigir que reciba como artículo de fe, o considere como requisito o algo  necesario para la salvación, cualquier cosa que no se lea en ellas o no pueda ser probado por ellas.

Consideramos como Sagradas Escrituras a los libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento de cuya autoridad nunca hubo duda en la Iglesia.

Los nombres de los libros canónicos son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Ruth, 1º de Samuel, 2º de Samuel, 1º de los Reyes, 2º de los Reyes, 1º de las Crónicas, 2º de las Crónicas, Esdras, Nehemías, Esther, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías.

Y todos los libros del Nuevo Testamento –tal como son aceptados generalmente– nosotros los recibimos y los consideramos canónicos.

 

VI

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

El Antiguo Testamento no es contrario al Nuevo Testamento, puesto que en ambos testamentos se ofrece vida eterna a la humanidad a través de Cristo, quien es el único Mediador entre Dios y el ser humano, por ser al mismo tiempo Dios y Hombre.

Por lo tanto, no se debe escuchar a quienes inventan que los antiguos patriarcas solamente tenían puesta su esperanza en promesas transitorias.

Aunque la Ley Divina –dada a través de Moisés– no obliga a los cristianos en lo que respecta a ritos  y ceremonias, y aunque tampoco necesariamente se deben aceptar sus preceptos civiles en algún estado o nación, a pesar de ello, ningún cristiano queda exento de obedecer los mandamientos considerados como morales.

 

VII

DEL PECADO ORIGINAL O DE NACIMIENTO

El pecado original o de nacimiento, no consiste en la imitación de Adán (como falsamente aseveran los pelagianos). Más bien, creemos que consiste en la corrupción de la naturaleza de toda persona que ha sido engendrada naturalmente como descendiente de Adán. Debido a esto, el ser humano está muy apartado de la rectitud original, y por su misma naturaleza se inclina al mal, y eso continuamente.

VIII

DEL LIBRE ALBEDRÍO

Después de la caída de Adán, la condición de la humanidad es tal que no puede volverse ni puede prepararse –por sus propias fuerzas y obras– para ejercer la fe e invocar a Dios.

Por lo tanto, no tenemos poder para hacer buenas obras que sean agradables y aceptables a Dios, a no ser que la misma gracia de Dios –a través de  Cristo– nos prepare para tener una buena disposición de voluntad, y actúe junto con nosotros cuando tengamos esa buena disposición de voluntad.

 

IX

DE LA JUSTIFICACIÓN DEL HOMBRE

Solamente somos tenidos por justos delante de Dios, por los méritos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo por medio de la fe, y no por nuestras propias obras o nuestro merecimiento. Por lo tanto, la doctrina de que somos justificados solamente por la fe es muy saludable y llena de consuelo.

X

DE LAS BUENAS OBRAS

Aunque las buenas obras son fruto de la fe y siguen a la justificación, no pueden librarnos de nuestros pecados, ni soportar la severidad del juicio de Dios. Sin embargo, son aceptadas y agradables a Dios por medio de Cristo y surgen de una fe viva y verdadera, de tal manera que por ellas una fe viva se puede conocer tan evidentemente como se conoce al árbol por su fruto.

 

XI

DE LAS OBRAS DE SUPEREROGACIÓN

No se puede enseñar sobre las obras voluntarias, también llamadas obras de supererogación (=obras adicionales, o que superan a los mandamientos de Dios), sin caer en la arrogancia e impiedad.

Pues, de acuerdo con esto, los creyentes no sólo manifiestan que rinden a Dios todo lo que están obligados a hacer, sino que por amor a Dios, hacen más de lo que el deber les requiere; aunque Cristo claramente nos dice: “Cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: ‘Siervos inútiles somos…’” (Lc. 17:10).

 

 

 

XII

DEL PECADO DESPUÉS DE  LA JUSTIFICACIÓN

No cualquier pecado cometido voluntariamente después de la justificación es el pecado contra el Espíritu Santo, e imperdonable. Por lo tanto, a quienes han caído en pecado después de la justificación, no se les debe negar el privilegio del arrepentimiento. Sin embargo, después de que hemos recibido al Espíritu Santo, es posible que nos apartemos de la gracia dada y caer en pecado; y por la gracia de Dios levantarnos otra vez y enmendar nuestra vida. Por lo tanto, son de condenar quienes dicen que ya no pueden pecar más mientras vivan aquí, o que niegan la oportunidad del perdón a quienes verdaderamente se arrepienten.

 

XIII

DE LA IGLESIA

La Iglesia visible de Cristo es una congregación de personas fieles donde se predica la Palabra pura de Dios, y se administran debidamente los sacramentos de acuerdo a la ordenanza de Cristo en todo lo que necesariamente se requiere para ello.

 

XIV

DEL PURGATORIO

Las doctrinas romanas sobre el purgatorio, la absolución, el culto y la adoración tanto de imágenes como de reliquias, lo mismo que la invocación a los santos, son supersticiones, vanas invenciones sin fundamento en las Escrituras y contrarias a la Palabra de Dios.

 

XV

DEL HABLAR EN LA CONGREGACIÓN

EN LENGUA QUE EL PUEBLO ENTIENDA

Es claramente contradictorio –tanto con la Palabra de Dios como con la costumbre de la Iglesia Primitiva– hacer oraciones públicas en la Iglesia o administrar los sacramentos en una lengua que el pueblo no entienda.

 

XVI

DE LOS SACRAMENTOS

Los sacramentos instituidos por Cristo no solamente son signos o señales de la profesión de fe de los cristianos, también son señales seguras de la gracia y la buena voluntad de Dios para con nosotros.  Por medio de ellos, Dios obra invisiblemente en nosotros, y no sólo despierta, sino que también fortalece y confirma nuestra fe en Dios.

De acuerdo con el Evangelio, son dos los sacramentos instituidos por Cristo nuestro Señor, estos son: el Bautismo y la Cena del Señor.

Aunque comúnmente otros cinco –la Confirmación, la Penitencia, el Orden Sacerdotal, el Matrimonio y la Extremaunción– son llamados sacramentos, no se les debe considerar como sacramentos del evangelio, porque parcialmente surgieron de un equivocado seguimiento apostólico y porque parcialmente son estados de vida aprobados en las Escrituras, pero no tienen la misma naturaleza que el Bautismo y la Cena del Señor porque carecen de toda señal visible o ceremonia ordenada por Dios.

Los sacramentos no fueron instituidos por Cristo para que fueran contemplados, ni para ser llevados en procesión, sino para que los usemos debidamente. Y sólo en quienes los reciben dignamente, producen un efecto u obra saludable; pero quienes los reciben indignamente, adquieren condenación para sí mismos, tal como dice San Pablo (1 Corintios 11:29).

 

XVII

DEL BAUTISMO

El Bautismo no solamente es una señal de profesión y una marca de diferencia por medio de la cual los cristianos se distinguen de quienes no han sido bautizados; también es una señal de la regeneración o nuevo nacimiento.

El bautismo de los niños debe ser retenido en la Iglesia (Ver Art. 109 de la Disciplina).

 

XVIII

DE LA CENA DEL SEÑOR

La Cena del Señor no es solamente una señal del amor que los cristianos deben tenerse entre sí; más bien es el sacramento de nuestra redención por la muerte de Cristo. Tan es así, que para quienes debida, dignamente y con fe reciben este sacramento, el pan que partimos nos hace participar del cuerpo de Cristo; al igual que la copa de bendición nos hace participar de la sangre de Cristo.

La transubstanciación (el cambio de la sustancia del pan y del vino en la Cena del Señor), además de que no puede ser probada por la Sagrada Escritura, también es contraria a las claras palabras de la Escritura, porque destruye la naturaleza del sacramento, y ha dado lugar a muchas supersticiones.

El sacramento de la Cena del Señor no fue instituido por Cristo para que fuese reservado, llevado en procesión, alzado o adorado.

 

XIX

DE LAS DOS ESPECIES

La copa del Señor no se debe negar a los laicos, porque por expresa ordenanza y mandamiento de Cristo, ambas especies de la Cena del Señor deben ser administradas a todos los cristianos por igual.

XX

DE LA ÚNICA OBLACIÓN DE CRISTO

CONSUMADA EN LA CRUZ

La ofrenda de Cristo, una vez hecha, es esa perfecta redención, propiciación y satisfacción por todos los pecados de todo el mundo, tanto del pecado original como de los personales. Y no hay ninguna otra satisfacción para el pecado sino solamente esa. Por lo tanto, el sacrificio de la misa, donde se dice que el sacerdote ofrece a Cristo por los vivos y los muertos para que obtengan remisión de la pena o la culpa, es una invención blasfema y un peligroso engaño.

 

XXI

DEL MATRIMONIO DE LOS MINISTROS

La Ley de Dios no manda que los ministros de Cristo hagan voto de celibato o que se abstengan del matrimonio. Por lo tanto, es lícito para ellos, lo mismo que para todos los cristianos, contraer matrimonio según su criterio, y conforme consideren que les sirva mejor para su devoción.

 

XXII

DE LOS RITOS Y LAS CEREMONIAS DE LAS IGLESIAS

No es necesario que en todos los lugares los ritos y las ceremonias sean los mismos o exactamente iguales, porque siempre han sido diferentes; y pueden ser cambiados de acuerdo con la diversidad de los países, los tiempos y las costumbres humanas, con tal de que nada se ordene contrario a la Palabra de Dios.

Cualquier persona que por su propio juicio, voluntaria, intencional y públicamente quebrante los ritos y las ceremonias de la Iglesia a la cual pertenece (que no sean contrarios a la palabra de Dios y que estén ordenados y aprobados por una autoridad común), deberá ser reprendido públicamente como alguien que ofende el orden común de la Iglesia, hiere la conciencia de sus hermanos débiles, y para que otros teman y no hagan lo mismo.

Toda Iglesia debidamente constituida puede instituir, cambiar o abrogar ritos y ceremonias, con tal de que todo se haga para edificación.

 

XXIII

DEL GOBIERNO CIVIL

En lo que respecta a los asuntos civiles, creemos que es deber de todo cristiano –y especialmente de todos los ministros cristianos– respetar y obedecer  a la autoridad suprema del país donde residan, y usar de todos los medios legítimos para promover la obediencia a los poderes constituidos.

XXIV

DE LOS BIENES DE LOS CRISTIANOS

Las riquezas y los bienes de los cristianos, como falsamente aseveran algunos, no son comunes en cuanto al derecho, título y posesión de los mismos. Sin embargo, de lo que posee  y según sus posibilidades, todo cristiano debe dar generosamente limosna a los pobres.

 

XXV

DEL JURAMENTO DEL CRISTIANO

Así como confesamos que nuestro Señor Jesucristo y su apóstol Santiago prohíben a los cristianos jurar en vano e imprudentemente, también consideramos que la religión cristiana no prohíbe que lo haga cuando un magistrado lo requiera por motivos de fe y caridad, con tal de que se haga de acuerdo con la enseñanza del profeta: con verdad, con juicio y con justicia.

 

CREDO SOCIAL

Nuestro Señor Jesucristo declaró enfáticamente que nosotros sus seguidores somos la sal y la luz en este mundo (Mt. 5:13,14), y que como sus seguidores debemos hacer buenas obras para que otros, al verlas, glorifiquen al Padre (Mt. 5:16).

Es decir, que nuestro testimonio como cristianos en el mundo debe ser una señal de que el Reino de los cielos se encuentra ya entre nosotros (Lc. 17:20,21; Mt. 4:17). De aquí, pues, parte nuestra preocupación social, nuestro interés en los acontecimientos que convulsionan el mundo al que nuestro Señor Jesucristo nos ha enviado (Jn. 17:18), y el deseo y responsabilidad de aliviar sus enfermedades, carencias y dolores (Mt. 25:31-46; Mr. 6:7-13; Jn. 20:21,22; Hch. 2:43-47; Ro. 15:26,27;  I Co. 16:1-14).

El Metodismo ha mostrado esta preocupación social desde sus inicios. Juan Wesley dedicaba sus recursos personales, su tiempo, su dinero y ganancias para aliviar las necesidades tanto espirituales como materiales de los pobres. En sus sociedades, constituidas en su mayoría por pobres, se recogían ofrendas para los más pobres, los enfermos y los extranjeros sin amigos.

Pero Wesley también realizaba proyectos tipo cooperativa en los que se les proveía de trabajo a los más necesitados y mediante su labor ganaban un sueldo. Así mismo había una rudimentaria “caja de ahorro” que prestaba dinero a los que deseaban emprender su propio negocio e ir pagando el préstamo- sin intereses- poco a poco. Proveyó, también, medios para que la gente recibiera atención médica, fundando una “clínica” y escribiendo un manual pequeño de remedios caseros y naturales que tituló Primitive Physick, y que fue uno de sus libros más leídos.

Además de este tipo de proyectos para aliviar las carencias y dolores de los pobres, también se pronunció en contra de las personas, profesiones y hechos que corroían a su nación y afectaban a los más débiles: Se declaró, por ejemplo, en contra de los comerciantes deshonestos y los productores de licores que lograban su riqueza aumentando la miseria de los pobres; en contra de los médicos y farmacéuticos que se hacían ricos prolongando la enfermedad de sus pacientes y vendiendo remedios a los que añadían otras cosas para hacerlos más caros pero no más efectivos; en contra de los abogados que obtenían sus ganancias sacrificando y explotando a sus clientes; protestaba contra la guerra a la que consideraba irracional, absurda; también estaba contra el brutal colonialismo que practicaba su nación; y especialmente estaba en contra de la villanía de las villanías que era la esclavitud a la que eran sometidos los africanos.

De esta manera vemos cómo Wesley, y con él todos aquellos que se unieron en defensa de los más débiles e indefensos, se convirtieron en la luz y la sal de ese mundo donde Dios le había puesto.

Muchos de los convertidos a Cristo y que se unieron al movimiento Metodista siguiendo el ejemplo del compromiso social de Wesley estuvieron dispuestos a enfrentar insultos, acusaciones, a sufrir condenas de trabajos forzados, o incluso a morir por defender aquello que estaban seguros era la voluntad de Dios para todos: Conservar la dignidad de todo ser humano.

Su fe, que se concretaba en la preocupación por extender el reino de los cielos en esta tierra, también impulsó a esos Metodistas a luchar por cambiar legislaciones injustas, a unirse en protestas, huelgas e incluso la lucha armada. Allí está Lord Shaftesbury y Ricardo Oastler, quienes trabajaron para emancipar a los “esclavos industriales” y a los menores de edad explotados en las fábricas que provocó la revolución industrial. Tenemos también a tres predicadores locales y dos congregantes de la Iglesia Metodista en la villa de Toldpuddle, Inglaterra, que al fundar un sindicato agrario fueron considerados fuera de la ley y sentenciados a siete años de trabajos forzados en las colonias penales de Australia. Hallamos también a Samuel Fielden, un Metodista que se encontraba entre los huelguistas que ahora son conocidos como los mártires de Chicago de 1886.

Cuando examinamos la historia de nuestro propio país, nos damos cuenta de que en el movimiento Revolucionario que se inició en 1910, muchos Metodistas participaron activamente. Por mencionar sólo a algunos de ellos, dirijamos nuestra atención al Pastor José Trinidad Ruiz y al maestro de escuela Metodista Otilio Montaño que ayudaron a redactar el Plan de Ayala; a los maestros de escuela y Pastores Metodistas Andrés y Gregorio Osuna. Más adelante encontramos a Rubén Jaramillo que organizó a una serie de movimientos sociales en el estado de Morelos entre los años 1938 a 1962, cuando sufrió el martirio junto con su familia.

El compromiso de la Iglesia Metodista de México, A. R., con las necesidades y movimientos sociales queda demostrado desde Juan Wesley hasta aquellos que han aceptado que el evangelio del Señor hace bien a las almas y cuerpos de los que tienen hambre y sed de justicia. (Mt. 5:6, 10-12).

Durante una época en que la situación social requería la influencia de los valores cristianos, la Iglesia Metodista de los Estados Unidos lanzó a en 1908 las dieciséis declaraciones que formaron su Credo Social. En ese tiempo estas declaraciones fueron revolucionarias pues señalan y atacan frontalmente los problemas sociales de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, que fueron: la injusticia, el racismo, la desintegración familiar, la explotación, la corrupción; y define la valiente oposición de un organismo eclesiástico contra todo ello.

Precisamente por su valor histórico y porque estas declaraciones marcan la senda para el compromiso social de la Iglesia Metodista desde aquel entonces, queremos presentarlas en su forma original:

a.- Iguales derechos y aplicación por parejo de la justicia a todos los hombres, en todos los estados de la vida.

b.- Protección de la familia por la simple norma de la pureza moral. Reglamentación adecuada del matrimonio. Leyes específicas acerca del divorcio. Habitaciones sanas, cómodas, bellas.

c.- La mejor oportunidad posible para el crecimiento físico, intelectual y moral del niño y del joven, por todos los medios legítimos que estén a nuestro alcance.

d.- Abolición del trabajo dañoso para los niños.

e.- Reglamentación adecuada del trabajo de las mujeres, especialmente de las madres, y salvaguardia de su ambiente físico y moral.

f.- Disminución y prevención de la pobreza.

g.- Protección del individuo y de la sociedad contra la desintegración social, económica y moral que ocasionan las bebidas alcohólicas, el tabaco y la drogadicción.

h.- Conservación de la salud.

i.- Protección del obrero contra la maquinaria, los elementos y las obras insalubres o que pongan en peligro los miembros o la vida.

j.- El derecho de todos los hombres de gozar la oportunidad de procurarse a sí mismos su sostenimiento y asegurarse este derecho contra todo abuso o explotación.

k.- Protección de los trabajadores en caso de falta de empleo. Adecuada previsión para la vejez de los trabajadores y para aquellos que hubieren quedado imposibilitados por accidente o por enfermedad profesional.

l.- El derecho a organizarse tanto los obreros como los patrones y de usar los medios justos de conciliación y arbitraje en los conflictos industriales.

m.- Un día de descanso a la semana, preferentemente el domingo.

n.- Reducción razonable de las horas de trabajo para el descanso y recuperación indispensable al mejoramiento de la vida humana.

ñ.- Un salario adecuado para cubrir las necesidades del individuo; y el salario máximo que las industrias puedan pagar.

o.- Mayor énfasis en la aplicación de los principios cristianos relativos a la adquisición y el uso de la propiedad y finalmente, la repartición equitativa del producto de la industria.

La Iglesia Metodista de México, A. R. adoptó dicho Credo voluntariamente y se comprometió a sostener y cumplir esos principios. Sin embargo, la distancia histórica, cultural y contextual, debe ser salvada haciendo una revisión y actualización periódica de los principios que orientan nuestra actuación en la sociedad. Después de hacer dicha revisión, declaramos que actualmente como Iglesia Metodista de México, A. R., profesamos los siguientes principios sociales:

1.- El mundo visible es creación de Dios y nos ha encargado su cuidado. Somos mayordomos de la creación, no sus dueños. Por tanto, cualquier interés o práctica que perjudique el ambiente, la naturaleza, la vida silvestre y la dignidad humana, es un atentado contra la creación del Señor, y debe ser prevenido, detenida y combatida.

2.- Todos los hombres y mujeres, por haber sido creados a la imagen y semejanza de Dios, tienen derechos que son inalienables. Fuera del ambiente de la iglesia cristiana estos son conocidos como derechos humanos. Defenderemos estos derechos.

3.- Realizaremos todos aquellos programas o actividades que prevengan, detengan o combatan intereses y prácticas que lesionen y degraden la dignidad humana, tales como: El tabaquismo, el alcoholismo, la drogadicción, la pornografía, la prostitución, la homosexualidad, el racismo, la discriminación, la explotación humana, la guerra, el terrorismo, la miseria y cosas semejantes a estas. Amamos al pecador, pero no al pecado.

4.- La familia es el fundamento de la sociedad humana. Por tanto, protegeremos y fomentaremos a la familia de manera que cada uno de los miembros que la conforman sea de enriquecimiento y desarrollo el uno para el otro. Prácticas tales como el divorcio, el abuso y explotación sexual y emocional de la pareja o de los menores en la familia, atentan contra esta unidad básica; por lo cual presentaremos un frente unido para prevenir, ayudar a solucionar y acompañar a las familias que estén atravesando por estas situaciones o similares.

5.- Todos los hombres y mujeres tienen derecho a que se imparta por igual la justicia, sin que su situación social o económica, preferencia religiosa o política, ni su raza, ni su grado de educación sea un obstáculo o argumento para negársela.

6.- Deben aplicarse los principios cristianos en justicia, mayordomía y bienestar común en la adquisición y uso de la propiedad.

7.- Estaremos atentos a las necesidades de los campesinos e indígenas en su lucha por una vida digna, y declaramos el respeto al estilo de vida de los diferentes grupos étnicos del país.

8.- Declaramos que todos los hombres y mujeres tienen derecho al trabajo como una manera de obtener un mejor nivel de vida. Por tanto, se protegerá al trabajador y su libertad para organizarse en pro de la defensa de su trabajo y su demanda de salarios que le permitan mejores condiciones de vida.

9.- Defenderemos el derecho a la información de todos los habitantes del país. Dado que los medios masivos de comunicación son un instrumento que influye en la educación, cultura y formas de entretenimiento de la población, se hace necesario que éstos sean democráticos para asegurar que la información sea veraz, esté al alcance de todos y tenga una influencia positiva en la población.

10.- Afirmamos que los ancianos y los niños tienen derecho a la vida en las mejores condiciones de vivienda, salud, alimentación, educación, seguridad y protección.

11.- Ampararemos el derecho de todos los seres humanos de recibir atención en favor de su salud, y desarrollaremos todos aquellos programas de atención Pastoral, médica y psicológica que tiendan hacia el cuidado, la consolación y solidaridad aun con aquellos que padezcan enfermedades terminales tan terribles como el cáncer, SIDA, ébola, entre otras.

La Disciplina de la Iglesia Metodista

Con este número comenzamos a publicar, en seis partes, la Disciplina de nuestra Iglesia.

El Plantel Puebla del Seminario Metodista Dr. Gonzalo Báez Camargo, al estar cursando esta materia del plan de estudios de la licenciatura en Teología, encontró que ya se han terminado los ejemplares de la edición que publicó CUPSA.

Por este motivo, y con el deseo de que la Disciplina tenga una más amplia difusión entre el pueblo metodista la estaremos publicando. Usted puede leerla, imprimirla, o recordar que en la Sección de “Números anteriores”, a partir de este número 49, y hasta el número 54, de El Evangelista Mexicano, puede consultarla en cualquier tiempo, vía internet.

Deseamos comenzar con un párrafo del discurso pronunciado por el autor, cuyo nombre lleva honrosamente nuestro Seminario Metodista, en una conferencia que dio a la juventud metodista durante la Conferencia Anual del Centro, en la Ciudad de Pachuca, Hgo, en el mes de Enero del Año Wesleyano, 1953; hace casi 60 años.

Disciplina de la Iglesia Metodista de México

“Para Wesley y el metodismo original, la Disciplina no es precisamente la afirmación de un principio de autoridad jerárquica o la institución de poderes autocráticos en quienes gobiernan la Iglesia; la Disciplina es cosa más bien de dominio propio, de autogobierno personal, de orden y eficiencia práctica para servir mejor los intereses del Evangelio.

Por eso el verdadero centro y base de la Disciplina Metodista, lo constituyen las reglas de disciplina y conducta personal, de carácter y comportamiento éticos, que Wesley aconsejó a los predicadores y a los fieles.

Pretender hacer de la Disciplina una coraza de acero, una especie de Talmud estricto y autoritario, es falsear su verdadero espíritu y sentido.

Gonzalo Báez Camargo

El reto de Juan Wesley a los metodistas de hoy

Secretaría de Educación Cristiana de la IMM/CUPSA. 1953

Parte primera

de la

Iglesia Metodista de México, A. R.

 

2010-2014

A 150 años de Metodismo

 

en México,

 

 

en Cristo,

 

Reformando la Nación.

 

PRESENTACIÓN

El libro de la Disciplina es la expresión escrita de los más profundos pensamientos que dan a conocer la doctrina y práctica de los metodistas mexicanos.  Es un libro dinámico que devela la vida de la iglesia misma como parte del cuerpo de Cristo, sus luchas y necesidades internas, así como sus retos de práctica del ministerio en medio de una sociedad cambiante, necesitada y extraviada.

La Iglesia Metodista se distingue de muchas otras ramas del cristianismo por su capacidad de auto reforma y la manera en que la ejerce.  Desde el Gabinete General y los Obispos hasta el más nuevo de sus miembros en plena comunión, tienen la facultad de hacer propuestas que pueden culminar en cambios en este libro, para que se dirija la vida de la Iglesia en una forma más adecuada para lograr su misión.

Con la XX Conferencia General se abre de nuevo ante nosotros un horizonte que nos llevará cuatro años recorrer.  Nuestra máxima asamblea una vez más ha sesionado, tratado asuntos y decidido lo propio; ahora nos corresponde dirigirnos con sabiduría, inteligencia, valor y prontitud al logro de los objetivos y metas que nos hemos trazado.

En el desarrollo de nuestra labor para este cuadrienio, todos, feligreses y pastores, seguimos enarbolando una visión fundamental: “Reformar a la nación por medio de la santidad escritural”.  El laicado de la Iglesia Metodista de México, A. R., no debe considerarse a sí mismo como un grupo de voluntarios sin compromiso u obligación.  Los laicos son servidores, no solo dentro de las iglesias, sino en sus propios ámbitos de acción productiva, empresarial, de trabajo.  Desde la labor en el hogar y la actividad de estudiante hasta la función más encumbrada del servicio público y privado, los laicos llenos del Espíritu Santo y obedientes a Él, son el más grande capital que tiene la iglesia para el cumplimiento de la misión.

Los pastores debemos dedicarnos hoy más que nunca a nuestra función básica de equipar y enviar a los discípulos para que a su vez, hagan más discípulos del Señor Jesús.  Nuestra labor pastoral tendrá que ir decididamente más allá de la visitación a los miembros de las iglesias y la predicación dominical.  Habremos de invertir espíritu, alma, cuerpo, dinero, tiempo y todo tipo de recursos en la formación de discípulos que sepan compartir su fe y hacer discípulos fieles de Jesús.  Nosotros mismos hemos de trazar el ejemplo de cómo realizar esto, trayendo personas a los pies de Cristo y guiándolos en el camino de la fe.

Los tiempos que vivimos son peligrosos, pero también son emocionantes; presentan grandes obstáculos, pero también el mismo número y tamaño de oportunidades de triunfo y victoria.  “Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros” (Juan Wesley), y “En Dios haremos proezas” (Salmo 60:12).  Si somos fieles en este tiempo, habremos de ver grandes maravillas hechas entre nosotros por la poderosa mano de Dios. Hagamos de este cuadrienio el más intenso hasta ahora, en nuestra búsqueda del rostro de Dios y el más gozoso y satisfactorio en la cosecha que obtengamos de Él y para Él.

Gabinete General

Obispo Raúl García de Ochoa

Presidente

 

 

 

 

 

 

 

PREÁMBULO

Gracias a Dios, la Iglesia Metodista cuenta con este libro que llamamos Disciplina, es parte de “la hermosa heredad que nos ha tocado” (Sal. 16:6)

Este ejemplar contiene:  Antecedentes históricos, ¿Quiénes somos los cristianos metodistas?,  los Artículos de fe o de religión, las Reglas Generales, la Constitución, la Legislación, el Manual de Procedimientos para las Juntas de Administradores, y las Constituciones de las Organizaciones Oficiales. El ritual se publica por separado para facilitar su  manejo en los oficios religiosos.

Creemos que las normas, leyes y reglamentos le dan orden, formalidad, unidad y trascendencia a nuestra comunidad de fe, pero esta legislación debe ir cimentada y envuelta en fe, convicción, compromiso y amor en agradecimiento a Aquel que no escatimó a su propio Hijo, para sufrir muerte de cruz y darnos perdón, adopción, regeneración y santidad.

Recomendamos en el amor de nuestro Dios, pero de manera enfática, que la Disciplina sea estudiada en cada hogar, punto de predicación, congregación y organización del pueblo llamado metodista, y esta reflexión nos lleve a conocer mejor el amor de Dios derramado al paso de los años.  Hagamos nuestros los retos y oportunidades del presente,  y vivamos más plenamente la fe y el amor en nosotros y a través de nosotros como Cuerpo del Cristo Resucitado.

Cada cuatro años, en nuestra reunión nacional que llamamos Conferencia General, todo metodista tiene el privilegio y la oportunidad de expresar y proponer las adecuaciones a los tiempos, las correcciones y los cambios que al dinamismo de nuestra Iglesia convienen, y que cual organismo vivo, va exigiendo.  Nuestra Disciplina no es perfecta, pero sí perfectible.

Al esforzarnos los metodistas por conocer nuestra Disciplina no pretendemos uniformarnos en estilo de conducta, sino lograr la unidad, contando con la belleza y fortaleza de la diversidad, ser asertivos y respetuosos en la libertad, y enriquecernos en la pluralidad incluyente, pues creemos firmemente en la Universalidad de la Gracia de Dios que nos acepta a todos, tal como Él nos ha creado.

Es una enorme alegría poder trabajar juntos en este ministerio que tiene una clara visión de la unidad de la iglesia, sirve en el poder del Espíritu Santo y busca la excelencia en sus acciones, cumpliendo la misión que Dios nos ha encomendado: “En Cristo reformar a la nación”.

A Dios sea la gloria.

Gabinete General

 

            Obispos                                                                     Conferencia

Andrés Hernández Miranda                                           Conferencia Anual de México

David Ibarra Álvarez                                                     Conferencia Anual Norcentral

Eduardo Alberto Carrillo González                                  Conferencia Anual Noroeste

Raúl García de Ochoa                                                  Conferencia Anual Oriental

Juan Pluma  Morales                                                    Conferencia Anual Septentrional

Manuel Hernández Ramírez                                           Conferencia Anual Sureste

 

            Representantes Laicos                                               Conferencia

Gerardo Moreno Hernández                                           Conferencia Anual de México

Jorge Ordóñez Rascón                                                 Conferencia Anual Norcentral

Esther Cano Pérez                                                       Conferencia Anual Noroeste

Josué Gilberto Peña Martínez                                       Conferencia Anual Oriental

Agustín Quiroz Martínez                                               Conferencia Anual Septentrional

Jorge Chávez Leyva                                                     Conferencia Anual Sureste

 

Pbro. Rafael Murillo Paniagua.                                      Presidente Coord. Nacional de Programa

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN                                                                                                   7

PREÁMBULO                                                                                                         8

SÍNTESIS HISTÓRICA                                                                                          10

NUESTRO QUEHACER TEOLÓGICO                                                                24

REGLAS GENERALES                                                                                         29

ARTÍCULOS DE RELIGIÓN                                                                                             31

CREDO SOCIAL                                                                                                    36

CONSTITUCIÓN                                                                                                    40

 

 

LEGISLACIÓN

 

SECCIÓN PRIMERA

MIEMBROS DE LA IGLESIA

 

CAPÍTULO I

Miembros a Prueba                                                                                               58

CAPÍTULO II                        

Miembros en Plena Comunión                                                                             59

CAPÍTULO III

Miembros Afiliados

CAPÍTULO IV

Bautismo de Infantes                                                                                            61

CAPÍTULO V

Traslado de los Miembros                                                                                    63

CAPÍTULO VI                                                                                 

Miembros Inactivos                                                                                               64

CAPÍTULO VII

Término de relaciones con la Iglesia                                                                   64

 

SECCIÓN SEGUNDA

ORGANIZACIÓN Y GOBIERNO

CUERPOS GUBERNAMENTALES

 

CAPÍTULO I

Conferencia de Iglesia                                                                                           67

CAPÍTULO II

Junta de Administradores                                                                                    70

CAPÍTULO III

Conferencia de Cargo Pastoral                                                                            73

CAPÍTULO IV

Conferencias de Distrito                                                                                       76

CAPÍTULO V

Gabinete Distrital                                                                                                   82

CAPÍTULO VI

Conferencia Anual                                                                                                 84       

CAPÍTULO VII

Conferencia Electoral Pastoral                                                                            92

CAPÍTULO VIII

Conferencia Electoral Laica                                                                                 93

CAPÍTULO IX

Gabinete Conferencial                                                                                          94

CAPÍTULO X

Conferencia General                                                                                              95

CAPÍTULO XI                                                                                                                     

Gabinete General                                                                                                   100

 

SECCIÓN TERCERA

ÁREAS EPISCOPALES, OBISPOS,

CONSEJO EPISCOPAL,

SUPERINTENDENTES DE DISTRITO Y

PASTORADO

 

CAPÍTULO I

Áreas Episcopales                                                                                                 103

CAPÍTULO II

Obispos                                                                                                                   104

CAPÍTULO III

Colegio de Obispos                                                                                               107

CAPÍTULO IV

Consejo Episcopal                                                                                                 108

CAPÍTULO V

Superintendentes de Distrito                                                                               109

CAPÍTULO VI                      

Pastorado                                                                                                               110

 

SECCIÓN CUARTA

PROGRAMA DE LA IGLESIA

 

CAPÍTULO I

Programa                                                                                                                125

CAPÍTULO II

Área de Desarrollo Cristiano                                                                                128

Comisiones de Continuidad y Capacitación en Ministerios

Instituciones de Preparación Teológica

CAPÍTULO III

Área de Testimonio Cristiano                                                                              144

Sociedad Misionera Mexicana

Instituciones de Servicio Social de la Iglesia

CAPÍTULO IV

Área de Finanzas y la Administración                                                                155

 

SECCIÓN QUINTA

ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA

 

CAPÍTULO I

Pensiones y los Funerales                                                                                    164

CAPÍTULO II

Templos                                                                                                                  166

CAPÍTULO III

Comunicaciones                                                                                                    167

Dirección de Literatura y Comunicaciones

Órgano Oficial “El Evangelista Mexicano”

Página Web

CAPÍTULO IV

Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo                                              169

CAPÍTULO V

Dirección de Archivo e Historia

CAPÍTULO VI

Comisión Permanente de Revisión

y Consulta de la Disciplina                                                                                   172

 

SECCIÓN SEXTA

ORGANIZACIONES OFICIALES

 

CAPÍTULO I

Fraternidad de Hombres Metodistas                                                                   173

CAPÍTULO II

Sociedad Misionera Femenil                                                                                174

CAPÍTULO III

Legión Blanca de Servicio Cristiano                                                                   176

CAPÍTULO IV

Liga Metodista de Jóvenes e Intermedios                                                          177

CAPÍTULO V

Grupo de Matrimonios                                                                                          179

 

 

SECCIÓN SÉPTIMA

RECONCILIACIÓN Y RESTAURACIÓN

 

CAPÍTULO I

Generalidades                                                                                                        181

CAPÍTULO II

Organismos Encargados de la

Reconciliación y Restauración                                                                            182

CAPÍTULO III

Faltas                                                                                                                       183

CAPÍTULO IV

Procedimiento                                                                                                        185

CAPÍTULO V

Apelación                                                                                                                188

 

SECCIÓN OCTAVA

ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

PROCESOS Y PENAS

CAPÍTULO I

Generalidades                                                                                                        189

CAPÍTULO II

Penas                                                                                                                       190

CAPÍTULO III

Faltas Eclesiásticas y sus Penas                                                                         191

CAPITULO IV

Proceso Judicial                                                                                                    194

CAPÍTULO V

Tribunales Eclesiásticos                                                                                       200

 

SECCIÓN NOVENA

RELACIONES CON EL ESTADO MEXICANO

 

CAPÍTULO I

Nombre, Domicilio y Objetivo de la IMMAR                                                       205

CAPÍTULO II

Representación Legal                                                                                           206

CAPÍTULO III

Oficina de Representación                                                                                   206

CAPÍTULO IV                                                                                 

Apoderado Legal                                                                                                   207

 

ANEXOS

 

ANEXO Nº 1  Relaciones de la IMMAR con el Estado Mexicano                    208

ANEXO Nº 2  Concordato con la Iglesia Metodista Unida                                            

ANEXO Nº 3  Políticas contables, fiscales y laborales                                      209

ANEXO Nº 4  Reconciliación, restauración, Admón. de justicia                      212

ANEXO Nº 5  Organigrama                                                                                              214

Glosario                                                                                                                  274

 

OBISPOS DE LA IMMAR

 

            NOMBRE                              ELECTO                       NOMBRE                           ELECTO

Dr. Juan Nicanor Pascoe Gómez          1930

Pbro. Sixto Ávila Villalpando                1934

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1938

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1942

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1946

Pbro. Eleazar Guerra Olivares               1950

Pbro. Rolando Zapata Olivares             1954

Dr.  Eleazar Guerra Olivares                  1958

Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz                  1962

Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz                  1966

Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz                  1970

Pbro. Joel Mora Peña                          1974

Dr. Alejandro Ruiz Muñoz                     1974

Pbro. Joel Mora Peña                          1978

Dr. Ulises Hernández Bautista               1978

Pbro. Miguel Hernández Sánchez          1982

Dr. Alejandro Ruiz Muñoz                     1982

Pbro. Miguel Hernández Sánchez          1986

Pbro. Raúl Ruiz Ávila                            1986

Pbro. Daniel de la Cruz Aréizaga           1990

Pbro. Baltasar González Carrillo            1990

Pbro. Ricardo Esparza Zuno                 1990

Pbro. Raúl Ruiz Ávila                            1990

Dr. Ulises Hernández Bautista               1990

Pbro. Fidel Ramírez Sánchez                1991

Pbro. Antonio Aguiña Márquez             1994

Pbro. Baltasar González Carrillo            1994

Pbro. Ricardo Esparza Zuno                 1994

Pbro. Octaviano Espinosa Fierro          1994

Pbra. Graciela Álvarez Delgado            1994

Pbro. Fidel Ramírez Sánchez                1994

Pbro. Antonio Aguiña Márquez             1998

Pbro. Gabriel Lozada Valdez                1998

Pbro. Raúl Rosas González                  1998

Pbro. Isaías Ramos Corona                  1998

Pbra. Graciela Álvarez Delgado            1998

Pbro. Enrique Flores Barrera                 1998

Pbro. Jaime Vázquez Olmeda               2002

Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta     2002

Pbro. Raúl Rosas González                  2002

Pbro. Basilio Filemón Herrera López     2002

Pbro. Moisés Valderrama Gómez          2002

Pbro. Pedro Moreno Cano                    2002

Pbro. Jaime Vázquez Olmeda               2006

Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta     2006

Pbro. Raúl García de Ochoa                 2006

Pbro. Basilio Filemón Herrera López     2006

Pbro. Moisés Valderrama Gómez          2006

Pbro. Manuel Hernández Ramírez          2006

Pbro. Eduardo A. Carrillo González       2010

Pbro. David Ibarra Álvarez                    2010

Pbro. Raúl García de Ochoa                 2010

Pbro. Juan Pluma Morales                    2010

Pbro. Andrés Hernández Miranda          2010

Pbro. Manuel Hernández Ramírez          2010

SÍNTESIS HISTÓRICA

Iglesia Metodista de México, A. R., es una Iglesia cristiana en la cual se predica la Palabra de Dios y se administran debidamente los sacramentos.  Pertenece al gran movimiento Metodista que actualmente es una de las ramas más importantes del protestantismo.  El Metodismo surgió en el seno de la Iglesia Anglicana del siglo XVIII que a su vez tuvo su antecedente en la Reforma Protestante del siglo XVI.

I.  EL  METODISMO  EN  LA  GRAN  BRETAÑA

El movimiento Metodista se inició con el gran avivamiento evangélico que conmovió y transformó a la Inglaterra del siglo XVIII.

El Espíritu Santo usó como iniciador de este movimiento al Rvdo. Juan Wesley (1703-1791), presbítero de la Iglesia oficial y catedrático asociado en la ciudad universitaria de Oxford. Nació en un hogar esmeradamente piadoso, fue criado en un ambiente de austeras costumbres y elevados ideales y se educó en el Colegio de Christ Church y el Lincoln en Oxford.  El joven Juan Wesley, como un segundo Saulo de Tarso, buscaba afanosamente, pero en vano, la satisfacción espiritual mediante el estricto cumplimiento de las reglas de la religión y las ordenanzas de la Iglesia.

La mayor experiencia de su vida se efectuó en una reunión de oración celebrada en una casa  de las calles de Aldersgate, en Londres, el 24 de mayo de 1738. Pasó por la experiencia paulina de que no es por el propio esfuerzo, por muy sincero o intenso que sea, que el hombre alcanza la vida y la paz, sino por la gracia de Dios en Cristo Jesús mediante la fe personal.  Fue tan intensa la experiencia de su conversión evangélica que él mismo sintió que su corazón ardía con un fuego extraño. Lo que sucedió aquella noche Juan Wesley lo expresa en su Diario con las siguientes palabras: “Siento que en verdad confío solamente en Cristo para ser salvo; y me ha sido dada la certidumbre de que Cristo me ha redimido de mis propios pecados, y que me salva de la ley del pecado y de la muerte”.

Wesley inmediatamente comenzó a proclamar a otros el evangelio que él mismo había experimentado tan vehementemente; primero a sus compañeros que buscaban les ayudase, y luego a círculos más amplios que lo llevaron a todas partes de la Gran Bretaña.

Su mensaje tenía dos rasgos muy señalados, los mismos que siguen caracterizando al Metodismo hasta el día de hoy: Primero estaba el evangelio de la gracia de Dios, ofrecido a todo el género humano por igual, y suficiente para todas sus necesidades.  En seguida estaba el ideal moral que este evangelio presenta a la humanidad.  “La Biblia, afirmaba él, no sabe otra salvación que no sea la salvación del pecado”.  Wesley llamaba a la gente a la santidad de vida y esta santidad, insistía él, es “santidad social”, que se expresa en el amor y el servicio a los semejantes.  El Metodismo era “Cristianismo en verdad”.

Wesley jamás pensó organizar una nueva Iglesia.  En su obra siguió, igual que Pablo, la clara dirección de Dios: Primero, predicar el evangelio a las clases menesterosas y que además no eran atendidas por la Iglesia oficial ni por su clero; y segundo, cuidar de aquellos que se iniciaban en la vida cristiana.

Los trabajos de Juan y Carlos Wesley fueron bendecidos por excepcional influencia divina.  Otros eminentes ministros anglicanos como Jorge Whitefield (1714-1770), y Juan Fletcher (1729-1785) se unieron con ellos en la gran empresa de convertir a los pecadores al servicio de Dios; todo esto por medio de constante oración, incesante predicación e infatigable actividad.  En los cincuenta años de su ministerio itinerante, Juan Wesley viajó 400,000 kilómetros y predicó más de 50,000 sermones; mientras que Carlos Wesley compuso cerca de 6,000 himnos; en el caso de Whitefield, además de extensas giras por todo el Reino Unido, hizo siete viajes de evangelización a América del Norte, y en sus treinta y ocho años de servicio predicó unos 18,000 sermones; y Fletcher, el vicario de Madeley, admirablemente demostró en su propia vida la excelencia de la santidad expresada en amor y rectitud.

Gradual y vigorosamente, el Metodismo llegó a ser el gran movimiento religioso que sacudió y regeneró a Inglaterra. Wesley organizó a sus seguidores en grupos, clases y sociedades. Redactó las Reglas Generales a fines de 1739, cuando se habían organizado los primeros grupos Metodistas que él llamó sociedades.  Aunque estas Reglas contienen algunos preceptos de otro contexto, se presentan más adelante en su forma original porque son la expresión de un elevado concepto de conducta cristiana.  Es importante decir que él nombraba a los directores de dichas sociedades.

Wesley también halló varones listos a predicar el Evangelio a las masas, lo mismo en las calles y en los campos abiertos, que en casas particulares; estos varones no eran ministros ordenados, sino predicadores laicos o “predicadores locales” como se les llamó.  El los elegía, les enseñaba tareas específicas e inspeccionaba sus trabajos. Una vez al año, a partir de 1744, reunía a todos, ministros y laicos, para celebrar juntos una Conferencia cuyo objeto era revisar la obra, a la vez que hallar inspiración espiritual.

La primera Conferencia se reunió en la capilla de la Fundición en Londres, del 25 al 30 de junio de 1744, donde quedaron aceptadas las Reglas de Conducta de los Predicadores; las Recomendaciones para el Culto, presentadas por el mismo Juan Wesley, fueron aprobadas durante las sesiones de 1746; y las Preguntas a los Candidatos al Pastorado, pasaron idéntico proceso en el período de sesiones de 1747.  El texto de los tres documentos aquí citados se incluye más adelante en la sección de Ministerio Cristiano, que se encuentra dentro de la Legislación General de la Disciplina.

En Wesley convergían de manera extraordinaria tres facultades.  Una era la evangelización, que expresó  muy acertadamente con la frase “el mundo es mi parroquia”; sus predicadores iban al pueblo sin esperar que el pueblo viniera a ellos, y Wesley mismo conocía los caminos y las veredas de Inglaterra mejor que cualquier otro en sus tiempos.  La segunda era la organización y la administración, por cuyo medio se conservaban los frutos de la predicación y se extendía el radio de influencia del Evangelio.  La tercera era su aprecio por la educación y la página impresa: convirtió a la imprenta en la sierva de la Iglesia, y fue el iniciador de la circulación en masa de libros baratos y de folletos y periódicos fácilmente accesibles al pueblo.

Así, por toda Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda, se formaron las primitivas Sociedades Unidas, cada una de las cuales era una compañía de personas que teniendo y buscando el poder de la santidad se reunían a orar, para recibir la palabra de exhortación, y para vigilarse mutuamente en amor, a fin de ayudarse unos a otros en la obra de su salvación. (Juan Wesley)

Estas Sociedades Unidas constituyen el poderoso movimiento Metodista que tantos triunfos han logrado y sigue alcanzando en el Reino Unido de la Gran Bretaña.  En 1795, cuatro años después de la muerte de Juan Wesley, este movimiento se independizó de la Iglesia Anglicana.  Después se dividió en varios grupos; pero en 1932 se unificaron las diversas ramas del Metodismo británico.

II. EL METODISMO EN LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA

 

1. LOS PRINCIPIOS

En el año de 1766, Felipe Embury, predicador local oriundo de Irlanda, empezó a predicar en la ciudad de Nueva York, y formó una Sociedad Metodista, que hoy día es la Iglesia de la Calle John. Otro predicador local, Tomás Webb, capitán del ejército británico, se unió a Embury y predicó en esa y otras ciudades.  Por esos tiempos, Roberto Strawbridge, procedente de Irlanda, se estableció en el condado de Frederick en la colonia de Maryland y comenzó a predicar y a organizar Sociedades.

En 1769 el Reverendo Wesley envió dos predicadores itinerantes a América: los  Reverendos Ricardo Boardman y José Pilmoor; y en 1771 envió a otros dos, los Reverendos Roberto Wright y Francisco Asbury, quien llegó a ser el más grande adalid del Metodismo norteamericano.

El Metodismo se adaptaba providencialmente a la vida de la incipiente nación americana.  Los predicadores itinerantes servían al pueblo, como no podía hacerlo un ministro: porque predicaban el Evangelio, visitaban los establecimientos diseminados en el vasto territorio de las colonias, acudían a los hogares escondidos en los bosques, seguían la marea de la migración rumbo a los territorios del oeste, fundaban Sociedades, establecían puntos de predicación y los organizaban en circuitos.  La obra así iniciada fue notablemente bendecida por Dios, de tal manera que al terminar la guerra de independencia, había cerca de 80 predicadores itinerantes y alrededor de 15,000 miembros en las Sociedades Unidas.

Con la consumación de la independencia de los Estados Unidos en 1783, los Metodistas norteamericanos, que en su mayor parte eran miembros de la Iglesia Anglicana, se hallaron – según la declaración de Wesley- “Totalmente desligados tanto del Estado inglés como de la jerarquía anglicana”; y después agregó: “Ahora tienen la completa libertad para seguir las Escrituras y a la Iglesia Primitiva; y juzgamos que lo mejor para ellos es que permanezcan firmes en aquella libertad con que Dios los ha hecho libres de manera tan extraordinaria”.

Los metodistas norteamericanos, como consecuencia de la emancipación nacional, carecían del número suficiente de ministros ordenados para desempeñar la obra Pastoral y administrar los sacramentos.  Entonces acudieron a Wesley en demanda de consejo y auxilio, éste suplicó al Obispo de Londres que confiriera las órdenes sagradas a algunos de los predicadores Metodistas que no las tenían, pero el prelado inglés se negó.  Como resultado de esto Wesley decidió ordenar él mismo como presbíteros para los Estados Unidos de Norteamérica a los señores Ricardo Whatcoat y Tomás Vassey.  Puesto que Wesley prefería la forma de gobierno eclesiástico episcopal, por la oración y la imposición de manos consagró como superintendente para presidir la “grey de Cristo”, al Reverendo Tomás Coke que era doctor en Derecho Civil y presbítero de la Iglesia Anglicana.  En estos actos Wesley fue ayudado por otros ministros ordenados.  También comisionó al doctor Coke para que consagrara como superintendente asociado al Reverendo Francisco Asbury, quien entonces era el ayudante general de las Sociedades en Norteamérica. Wesley también preparó unos Artículos de Religión y un Servicio Dominical, extractándolos del Libro de Oración Común de la Iglesia Anglicana, e incluyó igualmente una forma para la administración de los sacramentos y la ordenación de ministros. Junto con todo esto, también envió una colección de salmos e himnos.

En la llamada Conferencia de Navidad, que se inauguró en Baltimore, estado de Maryland, el día 24 de diciembre de 1784, se reunieron sesenta ministros con el doctor Coke y sus compañeros.  La decisión de Wesley de dejarlos en libertad para que se organizaran como ellos mejor lo creyeran, fue sometida a la consideración de todos, y fue cordialmente aprobada por unanimidad. Enseguida fundaron y organizaron un nuevo cuerpo eclesiástico con el nombre de Iglesia Metodista Episcopal, y se adoptaron los Artículos de Religión y el Servicio Dominical preparados por Wesley.  Añadieron a los artículos uno en que se reconocía al nuevo gobierno civil, e insertaron en el ritual una plegaria en favor de las autoridades supremas de los Estados Unidos. También promulgaron las leyes para el gobierno de la nueva Iglesia, reconocieron como obispo al Reverendo Tomás Coke, y luego eligieron como obispo adjunto al Reverendo Francisco Asbury, el cual fue consagrado como tal por el doctor Coke ayudado por varios presbíteros.  También en esta misma ceremonia tres personas fueron ordenadas presbíteros y otros diáconos; dos de ellos para la obra misionera de la Nueva Escocia, y uno para la misma labor en la isla de Antigua, de las Indias Occidentales Británicas.

Tal fue el origen de la Iglesia Metodista Episcopal.  Esta continuó trabajando con santo fervor y creciendo asombrosamente en número y vigor.  Ejemplo de esta singular actividad la hallamos en el obispo Francisco Asbury: en los cuarenta y cinco años de su ministerio en los Estados Unidos, predicó unos 16,500 sermones, viajó 532 mil kilómetros, presidió no menos de 224 Conferencias Anuales y ordenó cuando menos cuatro mil ministros. El año de su consagración como obispo, 1784, la Iglesia Metodista contaba con unos 15,000 miembros; en el año de su fallecimiento en 1816, esta Iglesia tenía más de 214,000 miembros y unos 700 predicadores itinerantes y 2,000 predicadores locales.

2. LA SECESIÓN

En 1828, un grupo de metodistas sinceros y piadosos, movidos en la mayor parte por la insistencia sobre la necesidad de la representación de los laicos, se independizó y se constituyó en la llamada Iglesia Protestante Metodista.

En 1844 surgió otra división.  La causa fue, según unos, la cuestión de la esclavitud; y según otros, un conflicto constitucional respecto de los poderes episcopales.  En la Conferencia General celebrada ese año se acordó el plan de separación.  El día primero de mayo de 1845 se reunieron en Louisville, estado de Kentucky, los representantes oficiales de catorce Conferencias Anuales del Sur de los Estados Unidos.  Esta Conferencia Constituyente procedió a establecer la llamada Iglesia Metodista Episcopal del Sur. La primera Conferencia General de esta nueva Iglesia se reunió en Petersburgo, estado de Virginia, en mayo de 1846.

Tanto la Iglesia Protestante Metodista como la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, conservaron los postulados arminianos, las doctrinas wesleyanas, los usos peculiares y la organización general de la Iglesia Metodista Episcopal.

 

3. LA UNIFICACIÓN

La Iglesia Metodista Episcopal logró muchas y señaladas victorias en el evangelio de Cristo Jesús; se desarrolló notablemente en los Estados Unidos y su labor misionera se extendió por todo el mundo. La Conferencia General de esta Iglesia, reunida en Columbus, Ohio, en mayo de 1936, aprobó por una gran mayoría de votos el llamado Plan de Unión.

La Iglesia Protestante Metodista tuvo poco más de un siglo de vida digna y de fruto abundante en el reino de Dios.  Con la convicción de que había desaparecido el conflicto que la llevó a la independencia, también esta Iglesia aprobó por aplastante mayoría de votos el Plan de Unión.

La Iglesia Metodista Episcopal del Sur ministró especialmente en los estados meridionales de la Unión Norteamericana y sus labores se extendieron hasta  cubrir muchos países.  El 13 de abril de 1938 su Conferencia General también aprobó por gran mayoría de votos el Plan de Unión.

Así pues, en la llamada Conferencia Unificadora, reunida en Kansas, estado de Missouri, el 10 de mayo de 1939, se declararon unidas en una sola.  La Iglesia Metodista Episcopal, la Iglesia Metodista Episcopal del Sur y la Iglesia Protestante Metodista formaron un cuerpo eclesiástico consolidado, que llevó desde entonces el nombre oficial de Iglesia Metodista.

4. NUEVA UNIFICACIÓN

La Iglesia Evangélica de los Hermanos Unidos surgió de la alianza de la Iglesia conocida como Hermanos Unidos en Cristo (grupo fundado por Philip William Otterbein) con la Iglesia Evangélica (fundada por Jacobo Albright).  Ellos trabajaron entre gente de habla alemana, pero con énfasis en una experiencia personal y con semejanzas estructurales e históricas que los emparentaban con los Metodistas.

La Iglesia Metodista, continuando con ese espíritu de apertura a la voluntad y dirección del Señor, celebró otra Conferencia de Unificación en Dallas, Texas, del 21 de abril al 4 de mayo de 1968, en la que se unió formalmente con la Iglesia Evangélica de los Hermanos Unidos.  Fue así como surgió la actual Iglesia Metodista Unida.

 

III. EL METODISMO EN LA REPÚBLICA MEXICANA

 

1. LOS PRINCIPIOS

La Iglesia Metodista de los Estados Unidos, estableció las primeras sociedades (no se llamaban iglesias en ese entonces), en la República Mexicana, en el otoño de 1815, siendo así la primera denominación evangélica que trajo el Evangelio a nuestro país.  El primer predicador fue William Stevenson, quien cruzó el Río Rojo –que era el límite geográfico entre México y Arkansas– y fundó las primeras sociedades metodistas en asentamientos de colonos estadounidenses.  A este predicador le siguieron Thomas Tennant y Henry Stephenson (1819 y 1824 respectivamente).  Posteriormente el obispo Elías Hedding y la Sociedad Misionera en Nueva York enviaron tres misioneros (1837).  Otros ministros continuaron la tarea viniendo por el lado de Louisiana.  La extensión del trabajo demandó la formación de dos distritos.  Sin embargo hay que aclarar que todas las sociedades fueron establecidas en colonias norteamericanas, dado que las leyes de México prohibían todo tipo de trabajo religioso ajeno al catolicismo en nuestro territorio.   Sólo por excepción asistieron a las reuniones algunos mexicanos.  Toda la obra metodista de este tiempo se llevó a cabo en Texas, por ser entonces parte de México.

Con la independencia de Texas, el metodismo expandió su territorio, pero dejó de figurar dentro de nuestro país.  Las leyes pro católicas de México siguieron impidiendo el establecimiento de iglesias protestantes, pero con la posterior aplicación de las Leyes de Reforma, bajo la presidencia de Benito Juárez, la tolerancia de otras religiones se hizo efectiva y el metodismo consideró la posibilidad de retomar trabajo en México.

 

  1. LA IGLESIA METODISTA EPISCOPAL (NORTE)

Después que la Junta de Misiones de esta Iglesia estableció labores evangélicas en quince países, tanto en los grandes imperios de Oriente, como en Europa, África, América del Sur y las Islas del Océano Pacífico, decidió establecer la obra misionera en la República Mexicana.

Para tal empresa fue nombrado el Dr. Guillermo Butler, quien en 1856, había fundado la obra Metodista en la India.  Como él no pudo partir inmediatamente, el obispo Mateo Simpson pidió al obispo Gilberto Haven visitara México y le informara acerca de las perspectivas del trabajo.  El Obispo Haven viajó como pasajero del primer ferrocarril que corrió del puerto de Veracruz a la capital mexicana.  Llegó a la ciudad de México en la Navidad de 1872, y regresó a su país en marzo de 1873. En su informe dijo que la oportunidad era brillante.

El 21 de febrero de 1873 llegó Guillermo Butler a la ciudad de México.  De una manera providencial logró comprar el edificio de la calle de Gante No. 5, y en la Navidad de 1873 ese edificio fue dedicado al servicio público de Dios.  Así fue fundada la obra de la Iglesia Metodista Episcopal en la República Mexicana.

Guillermo Butler halló en México un buen número de personas que ya eran protestantes prominentes.  Entre ellas se cuenta a los ex sacerdotes católico-romanos Agustín Palacios y José María González; también es muy digno de mención el eminente Dr. Marcelino Guerrero.  Al fundarse la obra evangélica Metodista, todos ellos se unieron de buen agrado y sirvieron fielmente al Señor.

Puebla, Pachuca, Orizaba, Querétaro, Guanajuato y Oaxaca, fueron las primeras ciudades a las que se extendió la obra Metodista.  Pronto surgieron en ellas congregaciones florecientes, templos magníficos y escuelas excelentes.  La sangre de los mártires fecundó esta labor porque el fanatismo romanista llegó hasta el crimen en su afán de combatir a esta nueva fe, y muchos evangélicos perecieron por causa de ella.  El protomártir de los ministros Metodistas fue Epigmenio Monroy asesinado el 8 de abril de 1881, por exaltados romanistas en el camino de Apizaco a Santa Anita Huiloac, en Tlaxcala.

  1. LA IGLESIA METODISTA EPISCOPAL DEL SUR

El obispo Juan C. Keener llegó a la ciudad de México en enero de 1873, enviado por la Junta de Misiones de esta Iglesia. Hizo el viaje del puerto de Veracruz a la capital mexicana, en la tercera corrida del primer ferrocarril que unió ambas terminales.  Inmediatamente el obispo Juan C. Keener inició sus labores de fundador y compró la primera propiedad metodista en México, la Capilla de San Andrés, ubicada en la Calle de la Estampa de San Andrés y Callejón del 57, el 26 de febrero de 1873. Este templo fue compartido en ese año por las congregaciones de ambas ramas del metodismo como hermosa señal de cooperación, entre tanto se concretaba la compra y adaptación del edificio de Gante 5, por parte de la Iglesia Metodista Episcopal.  Mientras tanto, en las ciudades fronterizas del norte del país, y en otras ciudades norteñas, se empezó la obra de evangelización por misioneros y laicos de esta misma Iglesia.  Los dos obreros que en aquellos tiempos primitivos hicieron más por la divulgación del evangelio en la frontera norte y en el centro del país fueron los Reverendos Alejandro H. Sutherland y Guillermo M. Patterson.

Tal como el Dr. Guillermo Butler halló protestantes mexicanos que luego se unieron a la Iglesia Metodista Episcopal, así también el obispo Keener encontró notables elementos protestantes, como los señores José Elías Mota y Sóstenes Juárez, que con gran gozo se unieron a la Iglesia Metodista Episcopal del Sur y fueron distinguidos ministros de ella.  Mención especial merece Alejo Hernández, quien fue enviado por el Obispo Keener para ser el primer pastor de la congregación metodista que se reunía en la Capilla de San Andrés en el Distrito Federal.

Toluca, el Oro, Guadalajara, San Luis Potosí, Monterrey, Saltillo, Nuevo Laredo, Torreón, Chihuahua, Cd. Juárez y Durango fueron las primeras ciudades a las que se extendió la obra Metodista sureña.  Pronto se formaron en ellas prósperas congregaciones, se construyeron hermosos templos (como el bello santuario de la calle de Balderas No. 47, en la ciudad de México), y se establecieron instituciones docentes y de servicio social.

2. EL DESARROLLO

El 18 de enero de 1885, se organizó en la Ciudad de México la I Conferencia Anual de la Iglesia Metodista Episcopal, que fue presidida por el Obispo Guillermo L. Harris, con 18 Pastores y 1,209 miembros en plena comunión.  Al celebrarse las bodas de plata de la llegada del Metodismo a México, en la Conferencia Anual de 1898, bajo la presidencia del obispo Jaime N. Fitzgerald, había 26 Pastores y 4,094 miembros en plena comunión.  Cuando se celebraron las bodas de oro en la Conferencia Anual de 1923, bajo la presidencia del obispo Guillermo F. Oldham, había 46 Pastores y 9,652 miembros en plena comunión.

El 29 de octubre de 1885 se organizó la primera Conferencia Anual de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, bajo la presidencia del obispo Holand N. McTyre, que incluyó los estados de Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.  El 25 de febrero de 1886 el obispo Keener organizó y presidió la I Conferencia  Anual que abarcó los estados del centro.  Esta se organizó en seis distritos: México, San Luis Potosí, Puebla, Toluca, Morelos y Guadalajara.  En ese mismo año de 1886, ambas Conferencias Anuales tenían 58 ministros, 18 predicadores locales, 113 lugares de predicación, 3,332 miembros en plena comunión y 122 escuelas dominicales.  De 1886 a 1918 se celebraron 32 períodos de sesiones de Conferencias Anuales.   En la segunda mitad de ese período, la Iglesia Metodista Episcopal del Sur se distinguió por su excelente y profusa producción de literatura religiosa.  En esta magna tarea cooperaron brillantemente los profesores Andrés Osuna y Primitivo A. Rodríguez, entre otros.

3. LA NUEVA DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL

En 1917, las principales denominaciones evangélicas que tenían trabajo en la República Mexicana, firmaron y aprobaron el llamado Plan de Cincinnati, por haber sido formulado en la ciudad de ese nombre, en el estado de Ohio, de la Unión Americana.  Según este convenio, fruto de profundos estudios, las denominaciones pactantes circunscribirían sus labores a determinadas jurisdicciones del territorio nacional. De esta manera no se duplicarían esfuerzos, se evitarían fricciones, se economizaría dinero y se haría una labor más eficaz.  En este plan entraron ambas Iglesias Metodistas, junto con las grandes denominaciones evangélicas: Amigos, Congregacionales, Discípulos, Peregrinos, Presbiterianos y Presbiterianos Asociados Reformados. De este modo se pretendía una cooperación más fraternal.

La Iglesia Metodista Episcopal quedó limitada a los estados de Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, México, Morelos, Puebla y Tlaxcala, además del Distrito Federal; y renunció a sus trabajos establecidos en los estados de Oaxaca y Veracruz.  Por su parte, la Iglesia Metodista Episcopal del Sur renunció a sus labores establecidas en los estados del centro y quedó circunscrita a los estados de Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.  Esto significó dar de baja a buen número de miembros, además de la cesión de propiedades e instituciones.

Por otro lado, laudable consecuencia de este plan fue la fundación del Seminario Evangélico Unido, de la Casa Unida de Publicaciones, de la Imprenta respectiva, del Concilio Nacional Evangélico y del memorable periódico interdenominacional El Mundo Cristiano (para crearlo, la Iglesia Metodista Episcopal y la Iglesia Metodista Episcopal del Sur finiquitaron sus respectivos órganos oficiales: El Abogado Cristiano y El Evangelista Mexicano).

Los años de 1918 a 1930 fueron de reorganización y progreso.  En 1923, ambas ramas del Metodismo celebraron con grandes festividades, pero cada una por su lado, sus primeros cincuenta años de vida.  También fue muy brillante y de óptimos resultados la conmemoración del primer centenario del movimiento misionero de la Iglesia Metodista Episcopal.  Este se celebró en México con un elaborado plan de 5 años (1919-1923) que incluyó actividades de evangelización, preparación de líderes, mayordomía cristiana, finanzas, producción y difusión de literatura cristiana, educación, servicio social, construcción de templos, fundación de nuevas instituciones y asuntos semejantes.  Entre estas últimas, es muy digno de mencionar el establecimiento de la entonces llamada Sociedad Mexicana de Evangelización Nacional, y que hoy día lleva el nombre de Sociedad Misionera Mexicana.  Lo mejor de todo fue que Dios estuvo con los suyos durante todo ese tiempo.

4. LA UNIFICACIÓN

Tras la Revolución de 1910 y la promulgación de la Constitución de 1917, las Iglesias se vieron en la disyuntiva de obedecer las disposiciones legales que en varios sentidos restringieron su misión, o desobedecerlas y crear un nuevo conflicto que podría degenerar en otro movimiento bélico.  La opción de las denominaciones evangélicas fue obedecer la ley.  Consecuentemente el liderazgo norteamericano hubo de entregar paulatinamente el mando a los líderes nacionales.  Proceso que no fue fácil y que acarreó pérdida de escuelas, iglesias y otras instituciones de servicio social, por la falta de recursos humanos y económicos para sostenerlas.  Esto alentó un sentido nacionalista de muchos metodistas quienes deseaban con creciente intensidad que la obra eclesiástica llegara a ser totalmente dirigida y sostenida por nacionales.

Aunado al fenómeno anterior se dio en los Estados Unidos el colapso económico de 1929 que limitó gravemente las finanzas de las dos denominaciones metodistas que trabajaban en México, imposibilitándolas para enviar nuevos recursos y personal misionero, o siquiera para sostener al que ya estaba en el país.  Las Juntas Misioneras consideraron necesario apoyar la inquietud nacionalista mexicana, aunque de cualquier manera no había recursos para sostener la presencia misionera, no solo en México, sino aún en los demás países donde el Metodismo había establecido su trabajo.

Fue así como las dos denominaciones metodistas convinieron en nombrar comisiones integradas por nacionales y misioneros norteamericanos, para dar forma a un metodismo nacional unificado.

En 1925 el obispo Jorge A. Miller, de la Iglesia Metodista Episcopal, redactó un proyecto de unificación de ambos Metodismos en la República Mexicana.  En el bosquejo de este proyecto cooperó eficazmente el obispo Guillermo B. Beauchamp, de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur. Una vez que ambas ramas Metodistas aprobaron en principio, este plan, sus representantes oficiales se reunieron en Puebla, en febrero de 1926, a fin de elaborarlo mejor en todos sus detalles.  De parte de la Iglesia Metodista Episcopal concurrieron el obispo Jorge A. Miller, los doctores R. F. Diffendorfer, Vicente Mendoza y J. P.Hauser y los Reverendos Raymundo A. Carhart, Epigmenio Velasco y Miguel Z. Garza; y de parte de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur asistieron el obispo Jaime Cannon, los doctores Rawlings y Rawls, la señorita Esther Case y el Reverendo Ezequiel B. Vargas.

Las Conferencias Generales de ambas Iglesias en los Estados Unidos, reunidas respectivamente en mayo de 1928 y mayo de 1930, tomaron los acuerdos encaminados a realizar la unión.  Cada una de ellas nombró una comisión de cinco miembros presididas respectivamente por los obispos Jorge A. Miller y Warren A. Candler.  Cada una autorizó a su respectiva Conferencia Anual en México a nombrar una comisión de cinco miembros presidida una por el Reverendo Epigmenio Velasco y la otra por el Reverendo Benjamín Fernández.

Estas cuatro comisiones oficiales se reunieron en la ciudad de México, los días 8 y 9 de julio de 1930; los 20 delegados fueron: los Obispos Jorge A. Miller y Francisco J. McConnel (ausentes), el doctor R. F. Diffendorfer, la señorita Julieta H. Knox y el señor F. S. Wallace (ausentes), los obispos Warren A. Candler y Samuel R. Hay, los doctores F. S. Onderdonk y O. E. Goddard, y el Reverendo C. A. Bickley; los Reverendos Epigmenio Velasco y José T. Ramírez, y los doctores Victoriano D. Báez, Vicente Mendoza y J. P. Hauser; y los Reverendos Benjamín Fernández, F. S. Montelongo, Edelmiro Espinosa, Josué de la Fuente y Juan N. Pascoe.  Presidió el Obispo Candler.  De esta manera se constituyó la Comisión Unificadora del Metodismo en México, la cual acordó siete asuntos principales:

Uno.   La declaración de unificación y establecimiento de la Iglesia Metodista de México.

Dos.  La forma como se integraría la primera Conferencia General de esta Iglesia.

Tres.  Lugar y fecha de las sesiones de esta Conferencia General a la cual se le confería autoridad para definir su organización.

Cuatro. La autorización para elegir y consagrar un obispo, de la manera y en el tiempo que ella misma determinara.

Cinco.  La autorización para que la Conferencia General enviara y recibiera delegados fraternales a y de las conferencias generales de la Iglesia Metodista Episcopal y de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur.

Seis.  La creación de un Consejo de Cooperación que sirviera de vínculo entre las Iglesias progenitoras y la Iglesia Metodista de México.

Siete. La promulgación de la Constitución Fundamental de la nueva Iglesia que incluiría: a) Los Artículos de Religión; b) Las Reglas Generales; y c) Los Artículos de Organización y Gobierno.

Así, por la gracia de Dios, se reunió en la ciudad de México, el 16 de septiembre de 1930, en el templo de La Santísima Trinidad (Gante 5), la primera Conferencia General de la Iglesia Metodista de México; la cual legisló y reglamentó su primera Disciplina, formuló sus planes de trabajo y eligió y consagró a su primer obispo, en la persona del Rvdo. Juan Nicanor Pascoe Gómez.

5. LA NUEVA IGLESIA

La Iglesia Metodista de México inició su vida autónoma contando con una considerable herencia consistente en un extenso campo de congregaciones, numerosos templos, casas Pastorales, edificios y dependencias de las instituciones.  El tesoro más grande, sin embargo, fue el tener la conciencia de ser una Iglesia autónoma, estar constituida por un gran número de Metodistas y contar con un cuerpo bien definido de Pastores y de obreros laicos.

La Iglesia se organizó en dos conferencias: La Conferencia Anual Fronteriza y la Conferencia Anual del Centro. Aquélla con dos distritos y ésta con tres.  Los colegios, centros sociales, hospitales y hogares estudiantiles constituyeron un valioso instrumento de la Iglesia para la expansión de su testimonio.  Toda esta obra era sostenida y dirigida en su mayor parte con fondos y personal misionero.

Debe observarse, sin embargo, que para continuar su funcionamiento se necesitaba de recursos humanos y económicos que sobrepasaban la capacidad de la Iglesia nacional.  La situación se había agravado desde la depresión económica de 1929, esto obligó a la Junta de Misiones de los Estados Unidos a disminuir considerablemente los fondos misioneros y a retirar a un buen número del personal.  La prueba fue difícil para la Iglesia Metodista de México en esos primeros años de vida autónoma, pero gracias a Dios que fue un desafío al valor, a la fe en el Señor y al amor a su santa causa, pues la obra no sólo se sostuvo, sino que progresó.

6. PERIODOS EPISCOPALES

En la primera Conferencia General fue electo al episcopado el Dr. Juan N. Pascoe cuyo período fue de gran importancia, ya que implicaba tareas como crear el sentimiento de unidad entre los Pastores y obreros del norte y del centro, y encauzar las actividades de evangelización, educación cristiana y mayordomía.  Sabiendo que su ejercicio como obispo sentaba precedentes, procuró dirigir a la Iglesia con apego a la Disciplina.  “Es cierto que en ocasiones tuvo que sufrir la sorda hostilidad y la abierta oposición de algunos elementos inconformes, mas él cumplió fielmente con su trabajo con toda actividad, energía y persistencia”. (Bodas de Diamante…Pág. 70).

El segundo período episcopal fue desempeñado bajo el título de Superintendente General por el presbítero Sixto Ávila Villalpando, electo en la Conferencia General reunida en Saltillo, en 1934. Su amabilidad, sencillez y gran capacidad de ganar amigos, le granjearon la simpatía de propios y extraños.  Con su diligencia y atención a los múltiples aspectos de la obra y su atildada presentación personal, dignificó al ministerio.  Su labor fue la de acercamiento, de comprensión y de consolidación de la Iglesia.

La III Conferencia General, reunida en Puebla de los Ángeles en 1938, eligió al presbítero Eleazar Guerra Olivares al cargo episcopal.  Con él, la Iglesia cobró un nuevo ímpetu en todos sus frentes de trabajo, pues el nuevo obispo estaba lleno de planes y entusiasmo para el desarrollo de la obra. Creó el Plan de Avance que enfatizaba las actividades en tres puntos capitales: la evangelización, las finanzas y la extensión del campo Metodista.  El mismo obispo Guerra, evangelista nato y entendido en negocios, fue el factor determinante en estos planes pues logró la afluencia de fondos especiales para realizarlos.  Así se abrieron nuevos campos de predicación y se erigieron templos y casas Pastorales.  Fue reelecto en 1942 (Monterrey) y en 1946 (Gante) para dichos períodos episcopales.

El obispo Guerra fomentó la cooperación de los laicos y organizó las Fraternidades de Hombres Metodistas.  Estando en su tercer período episcopal, en 1948, tuvo lugar la celebración de las Bodas de Diamante del Metodismo, que tuvo el lema de Recordación, Afirmación y Acción, la que resultó un fausto acontecimiento.  La VI Conferencia General, celebrada en 1950 en Torreón, Coahuila, reeligió como obispo al hermano Guerra. Sin embargo, durante ese cuadrienio, se creó inquietud y descontento en el seno de la Iglesia al surgir en algunos un fuerte sentimiento anti reeleccionista.

En la VII Conferencia General reunida en la Ciudad de México en 1954, no se alcanzó la mayoría de votos requerida para la elección de obispo después de 33 rondas de votaciones.  Entonces surgió, en el ejercicio electoral, el nombre del presbítero Rolando Zapata Olivares, quien finalmente resultó electo.  Conociendo las circunstancias que se habían creado tanto en el cuerpo ministerial, como en la Iglesia en general, presidió la obra con toda prudencia y sabiduría.

La VIII Conferencia General se reunió en la ciudad de Monterrey, N. L., en 1958 y eligió por quinta vez al Dr. Eleazar Guerra Olivares.  Al iniciarse la reunión de la Conferencia Anual del Centro, inmediata a la Conferencia General, los partidarios de la no-reelección objetaron la investidura episcopal del presbítero Guerra, porque éste rehusó el rito de la consagración ordenado por la Disciplina, aduciendo que ya había sido consagrado obispo con anterioridad.  Hubo repetidas pláticas de avenimiento entre los representantes respectivos, sin obtener ningún resultado positivo.  Estaba en peligro la unidad de la Iglesia Metodista de México. Por esa razón, el obispo Rolando Zapata Olivares solicitó que vinieran en plan de conciliadores el obispo Richard C. Raines, el doctor James K. Mathews y el doctor James E. Ellis, secretario para la América Latina de la Junta de Misiones de la Iglesia Metodista de los Estados Unidos de Norteamérica.

Gracias a la participación de estos hermanos se llegó a un acuerdo a través del cual, cumpliéndose algunos requisitos por uno y otro grupo, la Iglesia continuó unida.  Así el Dr. Eleazar Guerra Olivares ejercería el episcopado por última vez.

El presbítero Alejandro Ruiz Muñoz fue electo obispo en la Conferencia General de 1962, y entonces renació un espíritu de cooperación en todos los ámbitos de trabajo.  Posteriormente fue reelecto por tres períodos consecutivos al episcopado.  En este tiempo hubo logros importantes en todo el ámbito nacional: Se consolidó la obra en Baja California, Guadalajara, y Oaxaca; se aceptó trabajo en la sierra de Guerrero; se regularizó la Obra Institucional (en la actualidad es el Servicio Social); y se estableció un sistema de pensiones para el personal, tanto del campo ministerial como del institucional.

7. EL CENTENARIO

En 1973, la obra Metodista en la República Mexicana cumplió su primer Centenario.  Este acontecimiento fue celebrado con un programa de actos especiales como cultos de recordación, avivamiento y acción de gracias.  Se realizaron también eventos culturales y deportivos, incluyendo el traslado de una antorcha en manos de atletas Metodistas que corrieron a pie la ruta que siguió el primer misionero Metodista que llegó a nuestro país.  Esta fue llevada desde el puerto de Veracruz hasta el histórico templo de La Santísima Trinidad en la ciudad de México, para encender el fuego inaugural de la magna celebración.  Hubo conciertos de coros Metodistas nacionales y extranjeros, así como asistencia de representantes de la Iglesia Metodista Unida (EE.UU.) y numerosos visitantes fraternales.  Fue una celebración digna de un centenario.

8. NUEVAS ESTRUCTURAS

Buscando la manera de actualizar y agilizar el gobierno y administración de la Iglesia según las demandas de los tiempos modernos, en 1972 se convocó a una Conferencia General extraordinaria.  En ella se reformó, en parte, la estructura orgánica de la Iglesia Metodista de México al establecer dos Áreas Episcopales, y autorizando a las respectivas Conferencias Anuales a elegir al obispo respectivo.  Esto era un cambio radical en la estructura de la Iglesia Metodista de México.  Desde ese entonces ya no se elegiría a los obispos en la Conferencia General (como una Iglesia en el ámbito nacional) sino en las respectivas Conferencias Anuales (como una Iglesia regionalizada).

La Conferencia Anual Fronteriza, reunida en el templo de El Mesías (Monterrey, N. L.), del 21 al 25 de julio de 1974, eligió como su obispo al presbítero Joel Mora Peña para el cuadrienio 1974-1978.

La Conferencia Anual del Centro, reunida en el Templo de El Divino Salvador (Pachuca, Hgo.), del 28 de julio al 1o. de agosto del mismo año, eligió al Dr. Alejandro Ruiz Muñoz como obispo del área del Centro para el cuadrienio citado.

Las Conferencias Anuales de 1978, celebradas respectivamente en el templo de La Santísima Trinidad (Gante 5, D. F.), y de La Trinidad (Monterrey, N. L.), otorgaron la responsabilidad episcopal al doctor Ulises Hernández Bautista para el área del Centro; y por segunda ocasión al presbítero Joel Mora Peña para el área del Norte.

En 1982, la Conferencia Anual del Centro, reunida en el templo Emmanuel (Puebla, Pue.), los días 28 de julio al 1o. de agosto, reeligió para el cargo de obispo al doctor Alejandro Ruiz Muñoz; y la Conferencia Anual Fronteriza, congregada en el templo de La Trinidad (Chihuahua, Chih.), los días 4 al 8 de agosto, eligió como su obispo al presbítero Miguel Hernández Sánchez.

Durante agosto de 1986, en el Templo de La Trinidad (Monterrey, N. L.), la Conferencia Anual Fronteriza reeligió como obispo al presbítero Miguel Hernández Sánchez; y en el templo de La Santísima Trinidad (Gante 5, D. F.) se eligió al presbítero Raúl Ruiz Ávila para la responsabilidad episcopal por la Conferencia Anual del Centro.

Dentro de esa nueva estructura, la XV Conferencia General autorizó la conformación de nuevas Conferencias Anuales.  Con ello concluyó su existencia la Conferencia Anual del Centro en su LVII período de sesiones.  Así, en dicha área, nació la Conferencia Anual del Sureste, la Conferencia Anual de México y la Conferencia Anual Septentrional.

En el caso de la Conferencia Anual Fronteriza, ésta concluyó su existencia dos años después con su LIX período de sesiones, dejando su lugar a las nacientes Conferencia Anual del Noroeste, Conferencia Anual Norcentral y Conferencia Anual Oriental.

La XVI Conferencia General, celebrada en el centro vacacional del IMSS en Metepec, Puebla en junio de 1990, aprobó la elección de un obispo para cada una de las  Conferencias Anuales.

Durante la celebración de las Conferencias Anuales inmediatas en julio de 1990, se eligieron a los presbíteros Daniel de la Cruz Aréizaga para la Conferencia Anual del Noroeste, a Baltasar González Carrillo para la Norcentral, y a Ricardo Esparza Zuno para la Oriental; y se reeligió a los presbíteros Raúl Ruiz Ávila en la Septentrional y a Ulises Hernández Bautista en la de México.  Por su parte, la Conferencia Anual del Sureste postergó su ejercicio electoral hasta que estuviera en condiciones de elegir a su propio obispo y lograr la superación de algunas limitantes que consideró de capital importancia.  Debido a ello, solicitó al Gabinete General la designación de un obispo que les brindara la atención episcopal, esta responsabilidad recayó en la persona del obispo Ulises Hernández Bautista.

Sin embargo, un año después, al celebrarse en julio la asamblea de la Conferencia Anual del Sureste, ésta consideró que estaba preparada y en condiciones de llevar a cabo la elección de su propio obispo.  Esta elección se dio en la persona del presbítero Fidel Ramírez Sánchez.

En las Conferencias Anuales respectivas en el verano de 1994, fueron electos Obispo para la del Noroeste el Pbro. Antonio Aguiña Márquez, para la Norcentral es reelecto el Pbro. Baltasar González Carrillo, para la Oriental es reelecto el Pbro. Ricardo Esparza Zuno, para la septentrional es electo el Pbro. Octaviano Espinosa Fierro, para la del Sureste es reelecto el Pbro. Fidel Ramírez Sánchez y para la Conferencia Anual de México es electa la Pbra. Graciela Álvarez Delgado, convirtiéndose así en la primera mujer electa y consagrada Obispa en la América latina y el Caribe.  Su elección, si bien es cierto despertó algunas inconformidades, las Iglesias Metodistas de México y América se congratularon por tal deferencia hacia una de las presbíteras con una larga trayectoria como Pastora, funcionaria y líder en la Conferencia Anual del Centro primero y después en la de México.

En este cuadrienio 1994-1998, el Obispo Baltasar González Carrillo por designación del Gabinete General y del Colegio de Obispos presidió ambos organismos, ello coadyuvó: 1) A la consolidación del trabajo de la Iglesia Metodista en sus seis Conferencias Anuales. 2) En una mayor coordinación del Servicio Social en el ámbito nacional a través del Organismo Multidisciplinario.  3) La Comisión Nacional de Programa asimismo elaboró: objetivos, metas y un calendario de actividades para su ejecución en todos los ámbitos, nacional, conferencial, distrital e iglesias locales. 4) La edición y publicación del órgano oficial El Evangelista Mexicano fue sistemática e ininterrumpida y mantuvo informadas a las iglesias de todo el país sobre los acuerdos oficiales y contuvo artículos de interés.  La XVIII Conferencia General de la IMMAR se celebró en Pachuca, Hgo. Del 22 al 28 de mayo de 1998, bajo la presidencia de los obispos mencionados y en el marco de los 260 años de vida del Movimiento Metodista, iniciado en Inglaterra el 24 de mayo de 1738.

Los trabajos de la XVIII Conferencia General incluyeron tiempo para legislar y tiempo para programar, se decidió el lema para el cuadrienio 1998-2002 Cada metodista, un evangelista, se fijaron las metas: crecimiento a seis años del 150% en feligresía y 75% en nuevas iglesias, se elaboró el objetivo general “La Iglesia Metodista de México, A. R., extenderá el Reino de Dios mediante la proclamación del Evangelio y la afirmación de la Doctrina, haciendo de esto un estilo de vida, proyectado en crecimiento en feligresía y servicio a la comunidad”; y se dieron los lineamientos generales de trabajo para los siguientes cuatro años, con el lema, metas, objetivo y programa.  La Conferencia General decidió que la persona que ocupara el cargo de Presidente Nacional de Programa fuera de tiempo completo, tal responsabilidad recayó en el Ing. Horacio Aguilar Madrid.

Con los elementos anteriores y una vez nombrados en las seis Conferencias Anuales de julio de 1998 los siguientes Pastores al cargo de Obispo: Pbro. Antonio Aguiña Márquez, reelecto para la del Noroeste y nombrado Presidente del Gabinete General; Pbro. Gabriel Lozada Valdez, electo para la Norcentral; Pbro. Raúl Rosas González, electo para la Oriental; Pbro. Isaías Ramos Corona, electo para la Septentrional; Pbra. Graciela Álvarez Delgado, reelecta para la de México y nombrada Presidenta del Colegio de Obispos; y Pbro. Enrique Flores Barrera para la del Sureste; la IMMAR se puso a trabajar en sus Organizaciones Oficiales, en sus seis Conferencias y en sus quince Distritos, así como en la totalidad de sus Iglesias Locales.

Obispos, Superintendentes, Pastores, funcionarios y pueblo metodista de México participaban tomando en cuenta un programa y lineamientos que venían del ámbito nacional y pasaban por las Conferencias, los Distritos y los Subdistritos, llegando a cada uno de los Cargos Pastorales.

Se tuvieron seminarios de evangelización y discipulado en el país apoyados por CIEMAL y Evangelismo Mundial Metodista del Concilio Mundial Metodista; reuniones de diakonía con las instituciones de servicio social con el auxilio de la Junta General de Ministerio de la Iglesia Metodista Unida; talleres de educación cristiana, una magna celebración en mayo del 2000 donde se presentó un informe general de la marcha de la Iglesia a medio cuadrienio: se elaboró una credencial única para Pastores y funcionarios; y desde septiembre del 2001 se cuenta con la página oficial de la IMMAR en internet. Las organizaciones de intermedios y jóvenes, de mujeres y de varones realizaron talleres y concentraciones, congresos y asambleas, encuentros bíblicos, culturales y deportivos, destacando el I Encuentro Nacional de Mujeres Metodistas celebrado en Pachuca, Hgo., del 27 al 29 de abril del 2001 con la asistencia de 2500 personas, más de 2000 mujeres declarando ¡Victoria en Cristo Jesús! Se llevaron a cabo dos Encuentros Nacionales de Instituciones Metodistas de Servicio Social promovidos por el Organismo Multidisciplinario.  Se incrementaron las relaciones internacionales al participar en noviembre de 1999 en el Evento del Milenio en Houston, Texas,  y en julio del 2001 en Brighton, Inglaterra en la Conferencia Mundial Metodista, ambos eventos promovidos por el Concilio Mundial Metodista. Se acompañó en su caminar a la Iglesia Evangélica Nacional Metodista Primitiva de Guatemala a solicitud de Ministerios Globales de la IMU.  En octubre del 2001 la IMMAR fue sede del Taller para Obispos de CIEMAL.  Igualmente fue invitada a participar en la Conferencia General de la Iglesia Metodista Unida, de la Iglesia Metodista de Gran Bretaña, de la Iglesia Evangélica Metodista de Costa Rica, de la Iglesia Metodista en Cuba. En la XIX Conferencia General de la IMM, A. R. en mayo del 2002 celebrada en Chihuahua, Chih. Se consagró por el Dr. H. Eddie Fox, Director de Evangelismo Mundial Metodista del Concilio Mundial Metodista, el Nuevo Testamento y Salmos para compartir la fe, traducido al español, como una herramienta más para que el pueblo metodista trabaje en la evangelización y el discipulado, que es mandato de Jesucristo a todos sus discípulos.

El cuadrienio 2002-2006 fue encabezado por los siguientes Obispos: Pbro. Moisés Valderrama Gómez por la Conferencia Anual de México, Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta por la Conferencia Anual Norcentral, Pbro. Jaime Vázquez Olmeda por la Conferencia Anual del Noroeste, Pbro. Raúl Rosas González reelecto por la Conferencia Anual Oriental, Pbro. Basilio Filemón Herrera López por la Conferencia Anual Septentrional y el Pbro. Pedro Moreno Cano por la Conferencia Anual del Sureste.  El Programa Nacional fue coordinado en este periodo por la Hermana Beatriz Flores Garza.

El 25 de enero de 2002 durmió en el Señor el Dr. Manuel V. Flores, hombre singular para la educación cristiana de México y Latinoamérica, entusiasta y juvenil, escritor prolífico, pintor, himnógrafo, periodista y Pastor.  El Obispo Dr. Alejandro Ruiz Muñoz, quien fue Presidente del Consejo de Iglesias  Evangélicas Metodistas de América Latina (CIEMAL), uno de los seis presidentes mundiales de la Conferencia Mundial Metodista y representante del metodismo mexicano en numerosos eventos de carácter mundial, fue llamado a la presencia de Dios el 23 de julio de 2005.

En septiembre del 2005 la grey que se identifica con el pensamiento wesleyano, celebró los primeros 75 años de vida autónoma como Iglesia Metodista de México (1930 – 2005).  Para conmemorar tan fastuoso acontecimiento, se editó un hermoso libro conmemorativo y se convocó a una serie de reuniones masivas en diferentes ciudades del país, clausurando dicha celebración,  en el Templo de la Santísima Trinidad, ubicado en la céntrica calle de Gante Núm. 5.

Bajo la dirección y poder del Espíritu Santo la IMMAR ha continuado con el ministerio de la reconciliación del ser humano con el Creador. Del 19 al 27 de mayo de 2006 se celebró la XX Conferencia General en San Juan Acozac, Puebla, fecha en que se refrendó la doctrina Wesleyana – Metodista al adoptar el lema: “A 150 años del Metodismo en México, en Cristo, reformando la nación (1873 – 2023)”. En septiembre de 2006 la IMMAR fue sede de los trabajos de la Comisión Directiva de CIEMAL.  Siguió otra reunión en la que se proclamó la unidad del Metodismo a través del evento anual de Obispos y Presidentes de la Iglesia Metodista de América Latina y El Caribe, celebrado en el Templo “La Santísima Trinidad” Gante 5, Centro Histórico de la capital de la República, del 28 de septiembre al 1 de octubre de 2006, que fue un medio idóneo para consolidar su unidad con el Metodismo de América Latina y el Caribe.  De esta manera la IMMAR refrendó el principio bíblico de que: “Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres.”  (Salmo 126:3)

En este periodo (2006-2010) la visión metodista se amplió, proyectando su labor no para un cuadrienio –como era usual-, sino contemplando el sesquicentenario del establecimiento del metodismo en México, fecha que habrá de cumplirse en 2023.  Con este hecho en mente toda la acción denominacional se enfocó en metas que se cumplirán en la fecha mencionada.  La visión, se concretó en la frase “Reformar a la nación, extendiendo la santidad escritural”.

En este cuadrienio (2006-2010), la responsabilidad de presidir las Conferencias Anuales recayó en los siguientes Obispos que fueron reelectos por sus respectivas Conferencias Anuales: Pbro. Moisés Valderrama Gómez, por la de México, Pbro. Juan Milton Velasco Legorreta por la Norcentral, Pbro. Jaime Vázquez Olmeda por la del Noroeste y Pbro. Basilio Filemón Herrera López por la Septentrional.  Por su parte la Conferencia Anual Oriental eligió al Pbro. Raúl García de Ochoa y la Conferencia Anual del Sureste al Pbro. Manuel Hernández Ramírez.  La Comisión Nacional de Programa estuvo nuevamente a cargo de la Hermana Beatriz Flores Garza.

Por otra parte, en consonancia con los festejos patrióticos que a lo largo y ancho del país efectuó nuestra patria con motivo del Bicentenario del inicio de la lucha por nuestra Independencia Nacional (1810-2010), y del Centenario de la Revolución Mexicana (1910-2010), nuestra iglesia promovió celebraciones conferenciales y nacionales, que destacaron durante el año de 2010 el fervor patriótico, recordando también la notable participación del metodismo en la gesta revolucionaria.  Como parte de estos festejos, el Colegio Sara Alarcón en la ciudad de México, publicó un libro conmemorativo con motivo de su primer centenario.

El cuadrienio culminó con la asamblea de la XXI Conferencia General celebrada en el Templo “El Mesías” de la ciudad de Saltillo, Coah., durante los días 22 al 29 de mayo del año 2010.  En ella se trataron asuntos de importancia nacional que habrán de afectar positivamente las formas de trabajo de nuestra denominación.  Se estudiaron y aprobaron en su caso un buen número de leyes, todo dentro de un sano compañerismo y unidad que son ya promesas de tiempos mejores.

Tras la Conferencia General celebrada en la ciudad de Saltillo, Coah., en mayo de 2010, las seis Conferencias Anuales del metodismo mexicano procedieron en su momento a elegir a sus respectivos obispos.  De esta manera la Conferencia Anual Oriental (CAO), reeligió al Pbro. Raúl García de Ochoa; la Conferencia Anual Norcentral (CANCEN), eligió al Pbro. David Ibarra Álvarez; la Conferencia Anual del Noroeste (CANO), eligió al Pbro. Eduardo Carrillo González; la Conferencia Anual Septentrional (CAS), eligió al Pbro. Juan Pluma Morales; la Conferencia Anual de México (CAM), eligió al Pbro. Andrés Hernández Miranda y la Conferencia Anual del Sureste (CASE), reeligió al Pbro. Manuel Hernández Ramírez.  La responsabilidad de coordinar el Programa Nacional se designó en la persona del Pbro. Rafael Murillo Paniagua.

De esta manera, la Iglesia Metodista de México, A.R., principia un nuevo periodo de labores con la visión wesleyana de “reformar a la nación extendiendo la santidad escritural”, en ruta hacia el sesquicentenario del inicio del trabajo metodista en México, fecha que habrá de cumplirse, D.M. en el año de 2023.

9. RELACIONES

La Iglesia Metodista de México mantiene relaciones fraternales con Iglesias evangélicas del país, relaciones de miembro del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina (CIEMAL), el Concilio Mundial Metodista y el Consejo Mundial de Iglesias (en este último caso, la relación está suspendida provisionalmente por acuerdo de la XVII Conferencia General de 1994; acuerdo que fue ratificado por la XX Conferencia General de 2006).  Su relación con la Iglesia Metodista Unida (EE.UU.), es cada vez más fraternal, más comprensiva y de más cooperación reteniendo su calidad de Iglesia Autónoma Afiliada.

10. ASOCIACIÓN RELIGIOSA

Debido a los cambios constitucionales del país publicados el 28 de enero de 1992, a la expedición de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público publicada el 15 de julio de 1992, y de acuerdo con la voluntad de la Segunda Conferencia General Extraordinaria celebrada en noviembre de 1992, en San Juan Acozac, Pue., se tomó la decisión de registrar a la Iglesia Metodista de México como Asociación Religiosa.  Otorgado el registro constitutivo con el número SGAR/6/93, de fecha 19 de febrero de 1993, la ahora Iglesia Metodista de México, A. R., se ajusta a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, conforme a todos los derechos y obligaciones que ella le otorga y según se especifica más adelante en la ConstituciónLegislación y Anexos del presente libro de la Disciplina.

11. CONSIDERACIONES FINALES

El Metodismo siempre ha creído que la única prueba infalible del carácter legítimo de cualquier rama de la Iglesia Cristiana, es su capacidad de buscar y salvar a los perdidos, de propagar el espíritu y la vida del Pentecostés, de extender la santidad bíblica sobre toda la tierra, y de transformar al mundo por el Evangelio de Cristo Jesús.

Siempre ha puesto su énfasis principal, no en las formas de la religión, sino en sus elementos esenciales. Cree que las diversas ramas de la Iglesia de Cristo pueden diferenciarse entre sí en ceremonias, en órdenes ministeriales y en gobierno e, incluso, concede a sus miembros libertad de elegir entre los varios modos de recibir el Bautismo y la Cena del Señor.  Su culto ordinario no es litúrgico sino libre y espontáneo; pero para la administración de los sacramentos, la ordenación de Pastores, la bendición nupcial, la sepultura de los muertos y otros actos especiales, tiene un ritual, que en su mayor parte ha sido aceptado desde tiempos muy remotos por la Iglesia Universal.

El objeto de las reglas, ordenanzas, usos y costumbres del Metodismo es que, por medio de su aplicación y cumplimiento, la Iglesia pueda ejercer siempre y en todas partes su divina y original vocación de liderazgo en la predicación del evangelio; en ser pionera de toda saludable reforma; y en la promoción de las relaciones fraternales con todas las ramas de la única y verdadera Iglesia de Cristo.  Así pues, la Iglesia Metodista de México, A. R., se declara hermana y colaboradora de todo grupo o institución cuya prioridad sea la proclamación y búsqueda de la redención del mundo entero por el Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo.

NUESTRO QUEHACER TEOLÓGICO

En la presente sección se señala la manera en que dentro de la IMMAR, llegamos a nuestras doctrinas y cuáles son las más prominentes entre ellas.  Describiremos algunos de los grandes énfasis doctrinales fundamentados en la Escritura provenientes del avivamiento religioso que se dio en la Inglaterra del siglo XVIII, gracias al influjo del Espíritu Santo, y que al paso del tiempo han corroborado su veracidad.

Fue durante el año 1738, que brotó un avivamiento evangélico entre las masas de Inglaterra.  Este movimiento tuvo líderes que le infundieron características particulares.  Entre ellos se encontraban los hermanos Juan y Carlos Wesley, ambos sacerdotes ordenados de la Iglesia Anglicana.

Durante la semana de Pentecostés de aquel año, precisamente el día 24 de mayo, Juan Wesley asistió a la sesión de una sociedad religiosa que se reunía en la calle de Aldersgate en Londres. Faltando quince minutos para las nueve de la noche, y mientras alguien leía el Prefacio a la Epístola de San Pablo a los Romanos, escrito por Martín Lutero, en el que se describía el cambio que Dios obra en el corazón por la fe en Cristo, Juan Wesley se apropió libre y definitivamente de la declaración del apóstol Pablo en esa carta de que “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (5:1).  En ese momento, nos dice Wesley en su diario, “sentí arder mi corazón de una manera extraña…  recibí la seguridad de que Dios había perdonado mis pecados y que me salvaba a mí de la ley del pecado y de la muerte”.

Su hermano menor, Carlos, también había pasado por una experiencia similar tres días antes, pero por estar enfermo y en cama no pudo compartir la experiencia junto a Juan.

En febrero de 1739, Jorge Whitefield – uno de los líderes de ese despertar evangélico- predicó por primera vez al aire libre a los rudos e iletrados mineros de Kingswood.  Para el mes de abril, Wesley se paraba en el mismo lugar para continuar con la obra de la predicación a las masas y al aire libre.  A partir de entonces, el avivamiento evangélico cobró un impulso imposible de detener y a través del cual la nación inglesa sería transformada.

Cuando la experiencia de la salvación por la fe fue predicada a las masas, el soplo del Espíritu Santo hizo brotar un espontáneo avivamiento del Evangelio que se extendió por el reino de la Gran Bretaña.  Este avivamiento tomó una forma concreta cuando Juan organizó a los convertidos en grupos -que llamó sociedadesclases y bandas– donde buscaban conservar su fe, su nueva forma de vida, y mantenerse en el camino hacia la santidad.

Ese mismo año de 1739, nuestro prócer redactó dos documentos que serían básicos para el desarrollo y la identidad de quienes se unirían al movimiento: Las Reglas Generales para las Sociedades Unidas y El Carácter de un Metodista.  En el primero se establecen aquellas cosas que: a) el/la Metodista debe evitar: todo lo malo; b) el/la Metodista debe procurar hacer: todo lo bueno; c) el/la Metodista debe hacer para fomentar su comunión con Dios.  Por tanto, ellas deben, en la actualidad, informar y nutrir nuestro deseo y señalar el camino para “llegar a la estatura del varón perfecto”.

En El Carácter, el segundo documento, Wesley enfáticamente declara que la marca de una persona Metodista es que “el amor de Dios ha sido derramado en su corazón por el Espíritu Santo que le fue dado” (Ro. 5:5).  Así pues, la/el Metodista halla su felicidad solamente en Dios, ora sin cesar, está siempre gozoso, da gracias en todo, ama a su prójimo como a sí mismo haciendo bien no sólo a sus almas sino a sus cuerpos también, y “no hace su voluntad sino la de Aquel que lo envió” (Jn. 5:30), y todo lo que hace, lo hace para la gloria de Dios.  Un Metodista, entonces, “piensa, habla, y vive de acuerdo al método establecido en la revelación de Jesucristo. Su alma ha sido renovada en la imagen de Dios, en justicia y en toda verdadera santidad.  Y teniendo la mente que hubo en Cristo, anda como Cristo anduvo”.  Por tanto, “en cuanto a todas las opiniones que no lesionen la raíz del cristianismo, nosotros pensamos y dejamos pensar… Por opiniones, o términos no destruyamos la obra de Dios”.

Estas últimas frases confirman que la IMMAR mantiene firmes creencias en lo que es esencial al cristianismo y no se detiene a contender en lo que es superficial.  En otras palabras, el Metodismo no abandona ni sus principios, ni sus doctrinas bíblico-teológicas en favor de la tolerancia.  Pero, eso sí, es tolerante.

Esta afirmación sirve de introducción para enunciar las fuentes de las que extraemos nuestra teología y las doctrinas que enfatizamos en esta denominación.  Entre las fuentes hallamos: las Sagradas Escrituras, la Razón, la Experiencia Personal, y la Tradición. En cuanto a las doctrinas podemos mencionar la Universalidad de la Gracia, la Salvación por la Sola Fe, el Testimonio del Espíritu, y la Santidad o Perfección Cristiana.  En seguida describiremos brevemente tanto las fuentes como las doctrinas.

En cuanto a las Sagradas Escrituras afirmamos, junto con Juan Wesley, que como Metodistas “no tenemos otros principios que los revelados en la Palabra de Dios”.  Porque toda la Escritura es inspirada por Dios, esta viene a ser la regla cristiana para diferenciar entre lo bueno y lo malo; la Biblia es la fuente central de donde brota y con la que se confirma o rechaza lo que las otras fuentes proveen. Dios mismo nos enseña el camino al cielo, y lo ha escrito en ese libro.

La Razón es otra fuente importante para la Iglesia Metodista en el proceso de hacer teología.  No se necesita renunciar a la razón para creer, porque renunciar a ella también significaría renunciar a la fe cristiana.  Más bien la fe y la razón van de la mano puesto que toda fe irracional es una fe falsa. Nuestra razón es un don de Dios que debemos usar tanto como podamos.  Sin embargo, debemos tener en cuenta que aún empleando la razón hasta sus límites, ésta no podrá producir ni fe, ni esperanza, ni amor, ni ninguna otra virtud; tampoco producirá verdadera felicidad en nosotros, puesto que todo esto es un don de Dios.

Esta última afirmación, a pesar de todo, no descalifica a la razón como una parte integral en la manera de hacer teología dentro de la Iglesia Metodista, debido a que, en las palabras de Wesley,

Por la razón aprendemos lo que es el nuevo nacimiento, sin el cual no podemos entrar en el reino de los cielos; y qué es la santidad sin la cual nadie verá al Señor.

Por el adecuado uso de la razón llegamos a saber cuáles son las características que tiene la santidad interna; y lo que significa ser santo externamente, santo en toda manera de conversación.  En otras palabras, llegamos a comprender cuál era la mente que estaba en Cristo y qué significa andar como Cristo anduvo.

La siguiente fuente teológica representa la mayor aportación del movimiento Metodista a la teología cristiana: la Experiencia. La Iglesia Metodista no se queda en el campo de las formulaciones teológicas teóricas por sí mismas. Más bien es una Iglesia vivencial, es una Iglesia que afirma y elabora sobre aquello que le consta, aquello que ha vivido.  Pero aquella experiencia no se limita al campo de lo personal, subjetivo e interno; sino que tiene su expresión externa en la vida de la persona que resulta en la transformación de la sociedad.  El Metodismo no es un cristianismo puramente cerebral, también es una fe del corazón.  Pero para que la experiencia sea válida debe estar fundamentada en la Escritura.  Es decir, la experiencia solamente confirma aquello que la Escritura establece.  Una vez más, Wesley dice que:

La experiencia es suficiente para confirmar una doctrina que está fundada sobre la Escritura… y aunque muchos fantaseen experimentar lo que en verdad no ha sucedido, esto no debe ser un prejuicio en contra de la verdadera experiencia.

Así pues, Wesley advierte sobre lo importante que es la experiencia, pero también advierte sobre llegar a creer que las manifestaciones externas de una experiencia dada, por sí solas, pueden ser justificables.  La experiencia es una categoría vital, no como fuente de doctrina, sino como prueba de si estamos viviendo las promesas de las cuales habla la doctrina.  La norma para considerar la autenticidad de las manifestaciones de cualquier experiencia siempre debe ser la Palabra de Dios. Lo que se experimenta debe estar claramente enunciado y contenido en la Biblia.  De esta manera vemos, una vez más, la primacía que las Sagradas Escrituras tienen sobre la vida y teología de la Iglesia Metodista.

La cuarta fuente que usamos para hacer teología es la Tradición.  Esta debe entenderse como la revelación de Dios a su Iglesia a través de su historia.  La tradición, entonces, es la historia de la organización, interpretación y formulación de las doctrinas emanadas de las Sagradas Escrituras que la Iglesia cristiana ha elaborado durante casi dos milenios bajo la dirección del Espíritu Santo. Y aunque la tradición pueda ser falible, es el mejor juez sobre el significado de la Escritura de lo que cualquier interpretación privada actual pudiera ser.  Necesitamos considerar los asuntos organizacionales, doctrinales y teológicos en su perspectiva histórica, puesto que al hacerlo así podemos descubrir, aclarar o confirmar la verdad o error de una premisa teológica.  Y, sin embargo, diría Wesley una vez más, “… yo juzgo toda doctrina por la Biblia.  Esta es la Palabra por la cual seremos juzgados en aquel día”.

Debemos mencionar que una forma de llegar al conocimiento de Dios puede ser la contemplación de la Creación Natural.  Esta nos sirve para descubrir o reconocer que hay un Creador, un Señor de todo.  En la creación natural, en las cosas visibles, aún los analfabetos pueden ver la presencia del Dios invisible.  Sin embargo, esta no es una fuente – en el mismo sentido que las otras cuatro ya mencionadas- para hacer teología debido a que la creación natural, por sí sola, deja sin respuesta la pregunta que en verdad es importante “¿Qué tipo de Dios es ese?”.

Estas son las fuentes que nutren nuestra teología y doctrina.  Pero, como vemos, las Sagradas Escrituras siempre permanecen como la fuente por excelencia.  Las Escrituras siempre son el centro alrededor del cual giran los otros aspectos.  Esto podemos ilustrarlo de la siguiente manera

Es esta centralidad de las Escrituras, y el continuo influjo del Espíritu Santo, lo que ha mantenido la coherencia, ha informado la doctrina, ha impulsado la prédica y ha sostenido la obra del Metodismo en todos los países donde éste se ha naturalizado hasta el día de hoy.  Así pues, podemos declarar que como cristianos Metodistas la base de nuestra doctrina no es otra que la Palabra escrita de Dios contenida en los libros del Antiguo y Nuevo Testamentos.

Es de las Sagradas Escrituras, entonces, que brotan las doctrinas cristianas Metodistas que se confirman en la experiencia personal, corrobora y ordena la razón humana, se corrigen o complementan en la tradición y que nuestra denominación enfatiza de forma tan especial.  A continuación describiremos brevemente esos énfasis doctrinales.

La Universalidad de la Gracia, es la doctrina que establece que el amor de Dios no está limitado ni a un número ni a un tipo especial de persona.  Es decir, que el sacrificio de Cristo es universal en cuanto a su extensión y éste cubre cualquier pecado de cualquiera y de todos los seres humanos desde el principio y hasta el fin del tiempo.

Cristo murió por todos los hombres y mujeres y, por tanto, todos están en condición de ser salvos. Todos son bienvenidos para gozar del favor de Dios y de la vida eterna (Juan 3:16-17; 2 Corintios 5:14-15; 1Timoteo 2:3-6; Tito 2:11-14, Hebreos 2:9; 1 Juan 2:1-2).  Así pues, hallamos que la misericordia de Dios está en ofrecer la redención a través de Cristo de forma completa, gratuita y universal

La Justificación por la Sola Fe, es la doctrina que declara que el perdón de Dios se obtiene por la fe en la obra expiatoria de Cristo en la cruz. Pero incluso esta fe en Cristo es un don de Dios.  Nosotros no merecemos nada sino la condenación eterna.  No existen méritos en el hombre o la mujer que propicien o nos ganen ni el amor ni el perdón de Dios.

La justificación por la fe, el perdón del pecador, es la liberación de la culpa y la condenación por la expiación de Cristo aplicada al alma del pecador que ahora cree en él, y una liberación del poder del pecado a través de que Cristo ha sido “formado en su corazón”.

La apropiación personal de los méritos de Cristo en la cruz es esencial para ser perdonado y esto se expresa en la “confianza y seguridad de que Cristo murió por mis pecados, de que me amó y se dio a sí mismo por mí”.

La fe es “lo único sin lo cual nadie puede ser justificado, lo único que es inmediato, indispensable y absolutamente un requisito para el perdón” (en el Sermón Justificación por la Fe).  La justificación es lo que Dios hace por nosotros, y esta justificación es la única base real para el comienzo de la vida cristiana (Hechos 13:38-39; 16:30-31, Romanos 3:28,30; 4:5; 5:1-2; 10:4).

La obra del Espíritu Santo comienza en su intento de convencer a la persona de pecado y continúa su obra en la regeneración – nuevo nacimiento- que experimenta la persona en la justificación por la sola fe.  Pero su oficio principal es la obra que realiza en los ya creyentes. Así pues, de la obra del Espíritu Santo se desprende otra doctrina que enfatiza nuestra denominación: el Testimonio del Espíritu. Esta doctrina nos dice que nadie puede creer en Cristo si no es por la intervención del Espíritu Santo y que nadie puede estar seguro de ser hijo o hija de Dios si no es porque el Espíritu le da testimonio de que esto es así.  El Espíritu Santo nos da la certidumbre de que nuestros pecados han sido perdonados, hemos nacido de nuevo y bajo su dirección vamos en camino a la santidad tanto interna como externa (Romanos 5:5; 8:16; Gálatas 4:5-7; 1Juan 5:9-10).

Ante la posibilidad de que alguien se engañe a sí mismo suponiendo que el Espíritu Santo le convence de algo que no tiene, el Reverendo Wesley explicó la interdependencia de los dos aspectos del mismo testimonio del Espíritu: el testimonio directo a nuestro espíritu, y el testimonio indirecto, o sea, la paz que da a nuestra conciencia el Espíritu cuando nos muestra su propio fruto producido en nosotros

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La Santidad Perfección Cristiana es, según Wesley, el tesoro que Dios le ha dado a la Iglesia Metodista.  Por tanto, su misión especial es mantener “y extender (esta doctrina de) la santidad escritural sobre la tierra”.  La santidad es la meta y corona de la vida cristiana.  Es decir, la santidad no es solamente esencial, sino que es la culminación de la vida cristiana.  La santificación, en las palabras de Wesley, también es la obra de la gracia de Dios que se nos concede por la fe:

“…somos santificados por la fe tal y como somos justificados por la fe…” Exactamente como somos justificados por la fe, así también somos santificados por la fe.  La fe es la condición, y la única condición, de la santificación, exactamente como lo es de la justificación.

La vida santa, entonces, es “¡Amar a Dios y al prójimo con todo tu corazón, confiar completamente en los méritos de Cristo, y vivir gozosamente en el Espíritu!” (Albert Outler).  Podemos resumir, en las palabras de Wesley, que la santidad “es el amor gobernando el corazón y la vida, destilándose en nuestro carácter, palabras y acciones” (en La Perfección Cristiana, p. 47).

La santificación no es una mera experiencia subjetiva, interna, íntima del corazón.  La santidad encuentra su realidad en la vida cotidiana; la santidad se demuestra en el cambio de nuestro carácter, palabras y actos de todos los días.

La santidad debe tener señales externas que confirmen que la experiencia interna no es falsa o que es un mero momento emocional.  La santidad, entonces, es el amor de Dios derramado completamente en nuestros corazones “porque si el amor ocupa todo el corazón, ¿qué lugar hay para el pecado?” (Romanos 6:22; 2 Corintios 7:1; 1 Tesalonicenses 3:13-14; 4:3-7; 5:23-24; Tito 2:14; Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:15-16).

Estas son las doctrinas que nuestra denominación enfatiza.

Como Metodistas, afirmamos que nuestro quehacer teológico tiene como eje a la Escritura, alrededor de ésta están la Razón, la Experiencia y la Tradición (historia de la Iglesia Cristiana) y que cada una de ellas halla su confirmación en la Palabra de Dios.  Hacer teología usando estas fuentes le ha dado a nuestra denominación las características y las doctrinas que la hacen un miembro útil en el Cuerpo de Cristo.  Como una denominación evangélica afirmamos que es por la gracia de Dios por quien “vivimos, y nos movemos y somos” (Hch. 17:28), y por nadie más.  Y que todo lo que hacemos, lo hacemos “de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiremos la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servimos” (Col. 3:23-24). Amén.

LAS REGLAS GENERALES

Juan Wesley, el fundador del Metodismo, redactó estas reglas a fines de 1739, cuando se organizaron las primeras congregaciones o iglesias metodistas, que él llamó Sociedades.  Aunque estas reglas tienen algunos preceptos que no aplicamos literalmente hoy en día, deseamos retenerlas en su forma original porque son la expresión de un elevado concepto de conducta cristiana.

 

1. LAS REGLAS NEGATIVAS

No hay más que una condición que se requiere previamente de aquellos que deseen ingresar en estas Sociedades, y es “el deseo de huir de la ira que vendrá, y de ser salvos de sus pecados”. Siempre que esto realmente domine en el alma, se echará de ver por sus frutos.

Por tanto, se espera que todos aquellos que continúen en ellas, sigan manifestando su deseo de salvación.

Primero: No haciendo ningún daño; evitando toda clase de mal, especialmente aquello que más se practica tal como:

Tomar el nombre de Dios en vano.

Profanar el día del Señor, haciendo en él trabajo ordinario, o comprando o vendiendo en él.

Embriagarse; comprar o vender bebidas alcohólicas, o beberlas, a menos que sea en caso de extrema necesidad.

Tener esclavos; comprar o vender esclavos.

Reñir, armar contiendas, provocar alborotos, acusar ante la ley al hermano; devolver mal por mal, o injuria por injuria; regatear al comprar o vender.

Comprar o vender efectos que no hayan pagado los derechos.

Dar o tomar cosas mediante la usura, es decir, con interés ilegal.

Entregarse a conversaciones frívolas o faltas de caridad; particularmente el hablar mal de los magistrados o de los ministros.

Hacer a otros lo que nosotros no quisiéramos que nos hicieran.

  Hacer aquellas cosas que ellos saben que no conducen a la gloria de Dios, tales como:

Ataviarse con oro y vestidos lujosos.

Hacer uso de diversiones en las cuales no se pueda invocar el nombre del Señor Jesús.

Cantar canciones o leer libros que no tiendan al conocimiento del amor de Dios.

Entregarse a la molicie o a innecesaria complacencia consigo mismo.

Acumular tesoros sobre la tierra.

Pedir prestado sin probabilidad de pagar, o tomar efectos a crédito sin la probabilidad de pagar por ellos.

2. LAS REGLAS POSITIVAS

Se espera que todos los que deseen continuar en estas Sociedades, sigan manifestando su deseo de salvación.

Segundo: Haciendo lo bueno; siendo misericordiosos de cuanta manera les sea posible, y haciendo toda clase de bien conforme tengan oportunidad, y en cuanto puedan, a todos los hombres.

A sus cuerpos, según la posibilidad  que Dios les conceda, dando de comer al hambriento, vistiendo al desnudo, y visitando y socorriendo a los enfermos y a los presos.

A sus almas, instruyendo, reprendiendo o exhortando a todos aquellos con los cuales tengan ellos relación, hollando aquella doctrina fanática que dice que “no hemos de hacer el bien, a menos que a ello nos mueva el corazón”.

Haciendo el bien, especialmente a los que pertenecen a la familia de la fe y a aquellos que anhelan pertenecer a ella, dándoles la preferencia en los empleos, comprando los unos de los otros; ayudándose mutuamente en los negocios, y tanto más cuando que el mundo ama a los suyos, y a ellos solamente.

Practicando toda diligencia y frugalidad posible, para que el evangelio no sea vituperado.

Corriendo con paciencia la carrera que les es propuesta, negándose a sí mismos y tomando diariamente su cruz, resignándose a sufrir el reproche por amor de Cristo, y a ser como la hez y la escoria del mundo, sin extrañarse de que los hombres digan de ellos todo mal por causa del Señor, mintiendo.

3. LAS REGLAS RELIGIOSAS

Se espera que todos los que deseen continuar en estas Sociedades, sigan manifestando su deseo de salvación,

Tercero: Haciendo uso de las ordenanzas de Dios, tales como:

El culto público de Dios.

El ministerio de la Palabra de Dios, ya sea leída o ya sea explicada.

La Cena del Señor.

La oración de familia y la oración privada.

El escudriñamiento de las Escrituras.

El ayuno o la abstinencia.

Estas son las reglas generales de nuestras Sociedades; y Dios nos enseña a observarlas, todas ellas, en su Palabra escrita, que es la regla única y suficiente lo mismo de nuestra fe que de nuestra práctica.  Y sabemos que el Espíritu las imprime, todas ellas, en los corazones verdaderamente despiertos.  Si hay alguno entre nosotros que no las obedezca, o que habitualmente quebrante alguna de ellas, háganselo saber a aquellos que velan por esa alma como responsables de ella.  Le amonestaremos del error de su camino.  Le tendremos paciencia por algún tiempo.  Pero si entonces no se arrepiente, ya no tendrá lugar entre nosotros.  Habremos librado nuestra alma.

ARTÍCULOS DE RELIGIÓN

DE LA IGLESIA METODISTA

DE MÉXICO, A. R.

 

 

I

DE LA FE EN LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Hay un solo Dios vivo, verdadero y eterno; sin cuerpo, ni partes, de infinito poder, sabiduría y bondad. Es el Creador y Conservador de todas las cosas, tanto de las visibles como de las invisibles. Y en la unidad de esta Divinidad hay tres Personas de una misma esencia, poder y eternidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 

II

DEL VERBO, O HIJO DE DIOS,

QUE FUE HECHO VERDADERO HOMBRE

El Hijo –quien es el Verbo del Padre, verdadero y eterno Dios, y de una misma sustancia con el Padre– tomó la naturaleza humana en el vientre de la bienaventurada Virgen. De esta manera, dos naturalezas enteras y perfectas, la divina y la humana, se unieron en una sola persona para jamás ser separadas. Por lo tanto, hay un solo Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, quien en verdad padeció, fue crucificado, muerto y sepultado, para reconciliar a su Padre con nosotros; y para ser sacrificio, no sólo por la culpa original, sino también por los pecados personales de los hombres.

 

III

DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos, volvió a tomar su cuerpo –con todo lo perteneciente a la perfección de la naturaleza humana– con el que subió al cielo, y ahí está sentado hasta que regrese para juzgar a todas las personas en el día postrero.

 

IV

DEL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo, quien procede del Padre y del Hijo, es de la misma esencia, majestad y gloria que el Padre y el Hijo, y por lo tanto verdadero y eterno Dios.

 

V

DE LA SUFICIENCIA DE LAS SAGRADAS  ESCRITURAS

PARA LA SALVACIÓN

Las Sagradas Escrituras contienen todo lo necesario para la salvación. Por lo tanto, a nadie se le debe exigir que reciba como artículo de fe, o considere como requisito o algo  necesario para la salvación, cualquier cosa que no se lea en ellas o no pueda ser probado por ellas.

Consideramos como Sagradas Escrituras a los libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento de cuya autoridad nunca hubo duda en la Iglesia.

Los nombres de los libros canónicos son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Ruth, 1º de Samuel, 2º de Samuel, 1º de los Reyes, 2º de los Reyes, 1º de las Crónicas, 2º de las Crónicas, Esdras, Nehemías, Esther, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías.

Y todos los libros del Nuevo Testamento –tal como son aceptados generalmente– nosotros los recibimos y los consideramos canónicos.

 

VI

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

El Antiguo Testamento no es contrario al Nuevo Testamento, puesto que en ambos testamentos se ofrece vida eterna a la humanidad a través de Cristo, quien es el único Mediador entre Dios y el ser humano, por ser al mismo tiempo Dios y Hombre.

Por lo tanto, no se debe escuchar a quienes inventan que los antiguos patriarcas solamente tenían puesta su esperanza en promesas transitorias.

Aunque la Ley Divina –dada a través de Moisés– no obliga a los cristianos en lo que respecta a ritos  y ceremonias, y aunque tampoco necesariamente se deben aceptar sus preceptos civiles en algún estado o nación, a pesar de ello, ningún cristiano queda exento de obedecer los mandamientos considerados como morales.

 

VII

DEL PECADO ORIGINAL O DE NACIMIENTO

El pecado original o de nacimiento, no consiste en la imitación de Adán (como falsamente aseveran los pelagianos). Más bien, creemos que consiste en la corrupción de la naturaleza de toda persona que ha sido engendrada naturalmente como descendiente de Adán. Debido a esto, el ser humano está muy apartado de la rectitud original, y por su misma naturaleza se inclina al mal, y eso continuamente.

VIII

DEL LIBRE ALBEDRÍO

Después de la caída de Adán, la condición de la humanidad es tal que no puede volverse ni puede prepararse –por sus propias fuerzas y obras– para ejercer la fe e invocar a Dios.

Por lo tanto, no tenemos poder para hacer buenas obras que sean agradables y aceptables a Dios, a no ser que la misma gracia de Dios –a través de  Cristo– nos prepare para tener una buena disposición de voluntad, y actúe junto con nosotros cuando tengamos esa buena disposición de voluntad.

 

IX

DE LA JUSTIFICACIÓN DEL HOMBRE

Solamente somos tenidos por justos delante de Dios, por los méritos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo por medio de la fe, y no por nuestras propias obras o nuestro merecimiento. Por lo tanto, la doctrina de que somos justificados solamente por la fe es muy saludable y llena de consuelo.

X

DE LAS BUENAS OBRAS

Aunque las buenas obras son fruto de la fe y siguen a la justificación, no pueden librarnos de nuestros pecados, ni soportar la severidad del juicio de Dios. Sin embargo, son aceptadas y agradables a Dios por medio de Cristo y surgen de una fe viva y verdadera, de tal manera que por ellas una fe viva se puede conocer tan evidentemente como se conoce al árbol por su fruto.

 

XI

DE LAS OBRAS DE SUPEREROGACIÓN

No se puede enseñar sobre las obras voluntarias, también llamadas obras de supererogación (=obras adicionales, o que superan a los mandamientos de Dios), sin caer en la arrogancia e impiedad.

Pues, de acuerdo con esto, los creyentes no sólo manifiestan que rinden a Dios todo lo que están obligados a hacer, sino que por amor a Dios, hacen más de lo que el deber les requiere; aunque Cristo claramente nos dice: “Cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: ‘Siervos inútiles somos…’” (Lc. 17:10).

 

 

 

XII

DEL PECADO DESPUÉS DE  LA JUSTIFICACIÓN

No cualquier pecado cometido voluntariamente después de la justificación es el pecado contra el Espíritu Santo, e imperdonable. Por lo tanto, a quienes han caído en pecado después de la justificación, no se les debe negar el privilegio del arrepentimiento. Sin embargo, después de que hemos recibido al Espíritu Santo, es posible que nos apartemos de la gracia dada y caer en pecado; y por la gracia de Dios levantarnos otra vez y enmendar nuestra vida. Por lo tanto, son de condenar quienes dicen que ya no pueden pecar más mientras vivan aquí, o que niegan la oportunidad del perdón a quienes verdaderamente se arrepienten.

 

XIII

DE LA IGLESIA

La Iglesia visible de Cristo es una congregación de personas fieles donde se predica la Palabra pura de Dios, y se administran debidamente los sacramentos de acuerdo a la ordenanza de Cristo en todo lo que necesariamente se requiere para ello.

 

XIV

DEL PURGATORIO

Las doctrinas romanas sobre el purgatorio, la absolución, el culto y la adoración tanto de imágenes como de reliquias, lo mismo que la invocación a los santos, son supersticiones, vanas invenciones sin fundamento en las Escrituras y contrarias a la Palabra de Dios.

 

XV

DEL HABLAR EN LA CONGREGACIÓN

EN LENGUA QUE EL PUEBLO ENTIENDA

Es claramente contradictorio –tanto con la Palabra de Dios como con la costumbre de la Iglesia Primitiva– hacer oraciones públicas en la Iglesia o administrar los sacramentos en una lengua que el pueblo no entienda.

 

XVI

DE LOS SACRAMENTOS

Los sacramentos instituidos por Cristo no solamente son signos o señales de la profesión de fe de los cristianos, también son señales seguras de la gracia y la buena voluntad de Dios para con nosotros.  Por medio de ellos, Dios obra invisiblemente en nosotros, y no sólo despierta, sino que también fortalece y confirma nuestra fe en Dios.

De acuerdo con el Evangelio, son dos los sacramentos instituidos por Cristo nuestro Señor, estos son: el Bautismo y la Cena del Señor.

Aunque comúnmente otros cinco –la Confirmación, la Penitencia, el Orden Sacerdotal, el Matrimonio y la Extremaunción– son llamados sacramentos, no se les debe considerar como sacramentos del evangelio, porque parcialmente surgieron de un equivocado seguimiento apostólico y porque parcialmente son estados de vida aprobados en las Escrituras, pero no tienen la misma naturaleza que el Bautismo y la Cena del Señor porque carecen de toda señal visible o ceremonia ordenada por Dios.

Los sacramentos no fueron instituidos por Cristo para que fueran contemplados, ni para ser llevados en procesión, sino para que los usemos debidamente. Y sólo en quienes los reciben dignamente, producen un efecto u obra saludable; pero quienes los reciben indignamente, adquieren condenación para sí mismos, tal como dice San Pablo (1 Corintios 11:29).

 

XVII

DEL BAUTISMO

El Bautismo no solamente es una señal de profesión y una marca de diferencia por medio de la cual los cristianos se distinguen de quienes no han sido bautizados; también es una señal de la regeneración o nuevo nacimiento.

El bautismo de los niños debe ser retenido en la Iglesia (Ver Art. 109 de la Disciplina).

 

XVIII

DE LA CENA DEL SEÑOR

La Cena del Señor no es solamente una señal del amor que los cristianos deben tenerse entre sí; más bien es el sacramento de nuestra redención por la muerte de Cristo. Tan es así, que para quienes debida, dignamente y con fe reciben este sacramento, el pan que partimos nos hace participar del cuerpo de Cristo; al igual que la copa de bendición nos hace participar de la sangre de Cristo.

La transubstanciación (el cambio de la sustancia del pan y del vino en la Cena del Señor), además de que no puede ser probada por la Sagrada Escritura, también es contraria a las claras palabras de la Escritura, porque destruye la naturaleza del sacramento, y ha dado lugar a muchas supersticiones.

El sacramento de la Cena del Señor no fue instituido por Cristo para que fuese reservado, llevado en procesión, alzado o adorado.

 

XIX

DE LAS DOS ESPECIES

La copa del Señor no se debe negar a los laicos, porque por expresa ordenanza y mandamiento de Cristo, ambas especies de la Cena del Señor deben ser administradas a todos los cristianos por igual.

XX

DE LA ÚNICA OBLACIÓN DE CRISTO

CONSUMADA EN LA CRUZ

La ofrenda de Cristo, una vez hecha, es esa perfecta redención, propiciación y satisfacción por todos los pecados de todo el mundo, tanto del pecado original como de los personales. Y no hay ninguna otra satisfacción para el pecado sino solamente esa. Por lo tanto, el sacrificio de la misa, donde se dice que el sacerdote ofrece a Cristo por los vivos y los muertos para que obtengan remisión de la pena o la culpa, es una invención blasfema y un peligroso engaño.

 

XXI

DEL MATRIMONIO DE LOS MINISTROS

La Ley de Dios no manda que los ministros de Cristo hagan voto de celibato o que se abstengan del matrimonio. Por lo tanto, es lícito para ellos, lo mismo que para todos los cristianos, contraer matrimonio según su criterio, y conforme consideren que les sirva mejor para su devoción.

 

XXII

DE LOS RITOS Y LAS CEREMONIAS DE LAS IGLESIAS

No es necesario que en todos los lugares los ritos y las ceremonias sean los mismos o exactamente iguales, porque siempre han sido diferentes; y pueden ser cambiados de acuerdo con la diversidad de los países, los tiempos y las costumbres humanas, con tal de que nada se ordene contrario a la Palabra de Dios.

Cualquier persona que por su propio juicio, voluntaria, intencional y públicamente quebrante los ritos y las ceremonias de la Iglesia a la cual pertenece (que no sean contrarios a la palabra de Dios y que estén ordenados y aprobados por una autoridad común), deberá ser reprendido públicamente como alguien que ofende el orden común de la Iglesia, hiere la conciencia de sus hermanos débiles, y para que otros teman y no hagan lo mismo.

Toda Iglesia debidamente constituida puede instituir, cambiar o abrogar ritos y ceremonias, con tal de que todo se haga para edificación.

 

XXIII

DEL GOBIERNO CIVIL

En lo que respecta a los asuntos civiles, creemos que es deber de todo cristiano –y especialmente de todos los ministros cristianos– respetar y obedecer  a la autoridad suprema del país donde residan, y usar de todos los medios legítimos para promover la obediencia a los poderes constituidos.

XXIV

DE LOS BIENES DE LOS CRISTIANOS

Las riquezas y los bienes de los cristianos, como falsamente aseveran algunos, no son comunes en cuanto al derecho, título y posesión de los mismos. Sin embargo, de lo que posee  y según sus posibilidades, todo cristiano debe dar generosamente limosna a los pobres.

 

XXV

DEL JURAMENTO DEL CRISTIANO

Así como confesamos que nuestro Señor Jesucristo y su apóstol Santiago prohíben a los cristianos jurar en vano e imprudentemente, también consideramos que la religión cristiana no prohíbe que lo haga cuando un magistrado lo requiera por motivos de fe y caridad, con tal de que se haga de acuerdo con la enseñanza del profeta: con verdad, con juicio y con justicia.

 

CREDO SOCIAL

Nuestro Señor Jesucristo declaró enfáticamente que nosotros sus seguidores somos la sal y la luz en este mundo (Mt. 5:13,14), y que como sus seguidores debemos hacer buenas obras para que otros, al verlas, glorifiquen al Padre (Mt. 5:16).

Es decir, que nuestro testimonio como cristianos en el mundo debe ser una señal de que el Reino de los cielos se encuentra ya entre nosotros (Lc. 17:20,21; Mt. 4:17). De aquí, pues, parte nuestra preocupación social, nuestro interés en los acontecimientos que convulsionan el mundo al que nuestro Señor Jesucristo nos ha enviado (Jn. 17:18), y el deseo y responsabilidad de aliviar sus enfermedades, carencias y dolores (Mt. 25:31-46; Mr. 6:7-13; Jn. 20:21,22; Hch. 2:43-47; Ro. 15:26,27;  I Co. 16:1-14).

El Metodismo ha mostrado esta preocupación social desde sus inicios. Juan Wesley dedicaba sus recursos personales, su tiempo, su dinero y ganancias para aliviar las necesidades tanto espirituales como materiales de los pobres. En sus sociedades, constituidas en su mayoría por pobres, se recogían ofrendas para los más pobres, los enfermos y los extranjeros sin amigos.

Pero Wesley también realizaba proyectos tipo cooperativa en los que se les proveía de trabajo a los más necesitados y mediante su labor ganaban un sueldo. Así mismo había una rudimentaria “caja de ahorro” que prestaba dinero a los que deseaban emprender su propio negocio e ir pagando el préstamo- sin intereses- poco a poco. Proveyó, también, medios para que la gente recibiera atención médica, fundando una “clínica” y escribiendo un manual pequeño de remedios caseros y naturales que tituló Primitive Physick, y que fue uno de sus libros más leídos.

Además de este tipo de proyectos para aliviar las carencias y dolores de los pobres, también se pronunció en contra de las personas, profesiones y hechos que corroían a su nación y afectaban a los más débiles: Se declaró, por ejemplo, en contra de los comerciantes deshonestos y los productores de licores que lograban su riqueza aumentando la miseria de los pobres; en contra de los médicos y farmacéuticos que se hacían ricos prolongando la enfermedad de sus pacientes y vendiendo remedios a los que añadían otras cosas para hacerlos más caros pero no más efectivos; en contra de los abogados que obtenían sus ganancias sacrificando y explotando a sus clientes; protestaba contra la guerra a la que consideraba irracional, absurda; también estaba contra el brutal colonialismo que practicaba su nación; y especialmente estaba en contra de la villanía de las villanías que era la esclavitud a la que eran sometidos los africanos.

De esta manera vemos cómo Wesley, y con él todos aquellos que se unieron en defensa de los más débiles e indefensos, se convirtieron en la luz y la sal de ese mundo donde Dios le había puesto.

Muchos de los convertidos a Cristo y que se unieron al movimiento Metodista siguiendo el ejemplo del compromiso social de Wesley estuvieron dispuestos a enfrentar insultos, acusaciones, a sufrir condenas de trabajos forzados, o incluso a morir por defender aquello que estaban seguros era la voluntad de Dios para todos: Conservar la dignidad de todo ser humano.

Su fe, que se concretaba en la preocupación por extender el reino de los cielos en esta tierra, también impulsó a esos Metodistas a luchar por cambiar legislaciones injustas, a unirse en protestas, huelgas e incluso la lucha armada. Allí está Lord Shaftesbury y Ricardo Oastler, quienes trabajaron para emancipar a los “esclavos industriales” y a los menores de edad explotados en las fábricas que provocó la revolución industrial. Tenemos también a tres predicadores locales y dos congregantes de la Iglesia Metodista en la villa de Toldpuddle, Inglaterra, que al fundar un sindicato agrario fueron considerados fuera de la ley y sentenciados a siete años de trabajos forzados en las colonias penales de Australia. Hallamos también a Samuel Fielden, un Metodista que se encontraba entre los huelguistas que ahora son conocidos como los mártires de Chicago de 1886.

Cuando examinamos la historia de nuestro propio país, nos damos cuenta de que en el movimiento Revolucionario que se inició en 1910, muchos Metodistas participaron activamente. Por mencionar sólo a algunos de ellos, dirijamos nuestra atención al Pastor José Trinidad Ruiz y al maestro de escuela Metodista Otilio Montaño que ayudaron a redactar el Plan de Ayala; a los maestros de escuela y Pastores Metodistas Andrés y Gregorio Osuna. Más adelante encontramos a Rubén Jaramillo que organizó a una serie de movimientos sociales en el estado de Morelos entre los años 1938 a 1962, cuando sufrió el martirio junto con su familia.

El compromiso de la Iglesia Metodista de México, A. R., con las necesidades y movimientos sociales queda demostrado desde Juan Wesley hasta aquellos que han aceptado que el evangelio del Señor hace bien a las almas y cuerpos de los que tienen hambre y sed de justicia. (Mt. 5:6, 10-12).

Durante una época en que la situación social requería la influencia de los valores cristianos, la Iglesia Metodista de los Estados Unidos lanzó a en 1908 las dieciséis declaraciones que formaron su Credo Social. En ese tiempo estas declaraciones fueron revolucionarias pues señalan y atacan frontalmente los problemas sociales de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, que fueron: la injusticia, el racismo, la desintegración familiar, la explotación, la corrupción; y define la valiente oposición de un organismo eclesiástico contra todo ello.

Precisamente por su valor histórico y porque estas declaraciones marcan la senda para el compromiso social de la Iglesia Metodista desde aquel entonces, queremos presentarlas en su forma original:

a.- Iguales derechos y aplicación por parejo de la justicia a todos los hombres, en todos los estados de la vida.

b.- Protección de la familia por la simple norma de la pureza moral. Reglamentación adecuada del matrimonio. Leyes específicas acerca del divorcio. Habitaciones sanas, cómodas, bellas.

c.- La mejor oportunidad posible para el crecimiento físico, intelectual y moral del niño y del joven, por todos los medios legítimos que estén a nuestro alcance.

d.- Abolición del trabajo dañoso para los niños.

e.- Reglamentación adecuada del trabajo de las mujeres, especialmente de las madres, y salvaguardia de su ambiente físico y moral.

f.- Disminución y prevención de la pobreza.

g.- Protección del individuo y de la sociedad contra la desintegración social, económica y moral que ocasionan las bebidas alcohólicas, el tabaco y la drogadicción.

h.- Conservación de la salud.

i.- Protección del obrero contra la maquinaria, los elementos y las obras insalubres o que pongan en peligro los miembros o la vida.

j.- El derecho de todos los hombres de gozar la oportunidad de procurarse a sí mismos su sostenimiento y asegurarse este derecho contra todo abuso o explotación.

k.- Protección de los trabajadores en caso de falta de empleo. Adecuada previsión para la vejez de los trabajadores y para aquellos que hubieren quedado imposibilitados por accidente o por enfermedad profesional.

l.- El derecho a organizarse tanto los obreros como los patrones y de usar los medios justos de conciliación y arbitraje en los conflictos industriales.

m.- Un día de descanso a la semana, preferentemente el domingo.

n.- Reducción razonable de las horas de trabajo para el descanso y recuperación indispensable al mejoramiento de la vida humana.

ñ.- Un salario adecuado para cubrir las necesidades del individuo; y el salario máximo que las industrias puedan pagar.

o.- Mayor énfasis en la aplicación de los principios cristianos relativos a la adquisición y el uso de la propiedad y finalmente, la repartición equitativa del producto de la industria.

La Iglesia Metodista de México, A. R. adoptó dicho Credo voluntariamente y se comprometió a sostener y cumplir esos principios. Sin embargo, la distancia histórica, cultural y contextual, debe ser salvada haciendo una revisión y actualización periódica de los principios que orientan nuestra actuación en la sociedad. Después de hacer dicha revisión, declaramos que actualmente como Iglesia Metodista de México, A. R., profesamos los siguientes principios sociales:

1.- El mundo visible es creación de Dios y nos ha encargado su cuidado. Somos mayordomos de la creación, no sus dueños. Por tanto, cualquier interés o práctica que perjudique el ambiente, la naturaleza, la vida silvestre y la dignidad humana, es un atentado contra la creación del Señor, y debe ser prevenido, detenida y combatida.

2.- Todos los hombres y mujeres, por haber sido creados a la imagen y semejanza de Dios, tienen derechos que son inalienables. Fuera del ambiente de la iglesia cristiana estos son conocidos como derechos humanos. Defenderemos estos derechos.

3.- Realizaremos todos aquellos programas o actividades que prevengan, detengan o combatan intereses y prácticas que lesionen y degraden la dignidad humana, tales como: El tabaquismo, el alcoholismo, la drogadicción, la pornografía, la prostitución, la homosexualidad, el racismo, la discriminación, la explotación humana, la guerra, el terrorismo, la miseria y cosas semejantes a estas. Amamos al pecador, pero no al pecado.

4.- La familia es el fundamento de la sociedad humana. Por tanto, protegeremos y fomentaremos a la familia de manera que cada uno de los miembros que la conforman sea de enriquecimiento y desarrollo el uno para el otro. Prácticas tales como el divorcio, el abuso y explotación sexual y emocional de la pareja o de los menores en la familia, atentan contra esta unidad básica; por lo cual presentaremos un frente unido para prevenir, ayudar a solucionar y acompañar a las familias que estén atravesando por estas situaciones o similares.

5.- Todos los hombres y mujeres tienen derecho a que se imparta por igual la justicia, sin que su situación social o económica, preferencia religiosa o política, ni su raza, ni su grado de educación sea un obstáculo o argumento para negársela.

6.- Deben aplicarse los principios cristianos en justicia, mayordomía y bienestar común en la adquisición y uso de la propiedad.

7.- Estaremos atentos a las necesidades de los campesinos e indígenas en su lucha por una vida digna, y declaramos el respeto al estilo de vida de los diferentes grupos étnicos del país.

8.- Declaramos que todos los hombres y mujeres tienen derecho al trabajo como una manera de obtener un mejor nivel de vida. Por tanto, se protegerá al trabajador y su libertad para organizarse en pro de la defensa de su trabajo y su demanda de salarios que le permitan mejores condiciones de vida.

9.- Defenderemos el derecho a la información de todos los habitantes del país. Dado que los medios masivos de comunicación son un instrumento que influye en la educación, cultura y formas de entretenimiento de la población, se hace necesario que éstos sean democráticos para asegurar que la información sea veraz, esté al alcance de todos y tenga una influencia positiva en la población.

10.- Afirmamos que los ancianos y los niños tienen derecho a la vida en las mejores condiciones de vivienda, salud, alimentación, educación, seguridad y protección.

11.- Ampararemos el derecho de todos los seres humanos de recibir atención en favor de su salud, y desarrollaremos todos aquellos programas de atención Pastoral, médica y psicológica que tiendan hacia el cuidado, la consolación y solidaridad aun con aquellos que padezcan enfermedades terminales tan terribles como el cáncer, SIDA, ébola, entre otras.

 

 

Doctrina 

Artículos de Religión

Articulo XVII

 

Del libro El bautismo bíblico, su modo y sus sujetos, por A. C. Fairchild, D. D., tomamos cuatro ilustraciones de testimonios descubiertos en las catacumbas, que corresponden a finales del año 200 y siglo III. Hablan no solo de la forma del bautismo, sino de la presencia del bautismo en los niños

Del Bautismo

“El bautismo no es solamente una señal de profesión y una marca de diferencia por medio de la cual se distinguen los cristianos de otros que no han sido bautizados, sino que es también una señal de regeneración o nuevo nacimiento. El bautismo de los niños debe ser retenido en la iglesia”.

Pruebas bíblicas

Cristo ordenó el bautismo. Mateo 28.19, Marcos 16.16; los Apóstoles también, Hechos 2.38-41

El término sacramento, tal como se usa en la teología, significa una señal externa y visible de una gracia interna y espiritual, impartida a nosotros, ordenada por Cristo mismo como un sello para recibir esta gracia o como un acto de seguridad por ella misma. Es un signo de profesión, es Jesucristo el Hijo de Dios. Es una profesión de la fe en todas las doctrinas fundamentales de la salvación enseñadas por Cristo. Hechos 8.36-38.

El bautismo es una nota de distinción con la que se diferencian los cristianos de los no bautizados.

Los judíos se distinguían de los gentiles por la marca significativa, o bien sea por el signo de la circuncisión. En la iglesia cristiana, el bautismo en el nombre de la Trinidad, toma el lugar de la circuncisión.

También es signo de regeneración. El agua purificada es un signo propio del poder pacificador del Espíritu Santo.

La palabra griega que da base al bautismo es BAPTIZEIN, que significa: sumergir, meter dentro del agua, teñir, templar, zambullir, rociar.

Formas del bautismo

Puede efectuarse por inmersión: Mateo 1.9-10, Mateo 3.13-16, Romanos 6.4, Colosenses 2.12

Por efusión o ablución: Hechos 9.18, 10.47-48, 16.31-36

Por aspersión: Marcos 7.4, I Corintios 10.1-2, Ezequiel 36.25-26

Definiciones

Afusión: acción de verter agua desde cierta altura sobre el cuerpo.

Aspersión: acción de asperjar, rociadura.

Inmersión: acto de sumergir en un líquido.

El lugar del bautismo

Puede hacerse en un río, estanque o bautisterio, donde pueda sumergirse el cuerpo. Ejemplos: el bautismo de Jesús, Marcos 1.9-11; el bautismo del etíope, Hechos 8.36-38

Puede hacerse en una casa. Ejemplos: Saulo de Tarso, bautizado por Ananías, Hechos 9.11-18. Muchos gentiles en casa de Cornelio, Hechos 10.47-48; en la cárcel (el carcelero de Filipos), Hechos 16.31-34

Se bautiza en el templo en razón de que ha sido dedicado al culto divino y que el pueblo de Israel efectuaba en la circuncisión. Además en el templo obtuvimos el perdón de nuestros pecados, y hemos hecho los mejores votos de nuestra fidelidad al Señor.

El bautismo de los niños

Conservamos el bautismo de los niños porque consideramos que es una práctica bíblica, que ha perdurado desde los comienzos de la era cristiana, ya que encontramos razones para ello tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

Es cierto que la Biblia no indica que deban bautizarse los niños, pero tampoco lo prohíbe, más bien la historia de la iglesia lo confirma.

Tomado del libro

Artículos de Religión de la Iglesia Metodista de México, A. R.

Pbro. Josué Álvarez Rosales, Edición 1992.

Historia

por Raúl Ruiz Ávila

Crónica de una transición

INTRODUCCIÓN

México ha experimentado muchos cambios, unos para bien, otros para mal. Las iglesias evangélicas que se iniciaron en México y la Iglesia Metodista de México, A.R., han jugado un papel importante en nuestra sociedad buscando cambios positivos para nuestro México. Desde 1873, cuando llegaron los primeros misioneros Metodistas a México, con la proclamación del Evangelio de Jesucristo, contenido en la Santa Biblia, se promovió la lucha contra la ignorancia, la pobreza, el fanatismo y la insalubridad, frutos de la injusticia. La ignorancia fue atacada con el lema “Junto a cada Templo una Escuela”. La pobreza mediante la organización de sociedades cooperativas, el fanatismo por medio de la enseñanza de la Santa Biblia y la insalubridad con el establecimiento de clínicas y hospitales que permitieron a las clases marginadas tener acceso a una educación de calidad, a desarrollar una autosuficiencia económica, a conocer la Verdad en Cristo y a una atención médica de calidad y digna.

 Después de la Revolución de 1910 y la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en Querétaro, el 5 de febrero de 1917, se cerraron escuelas y algunas instituciones de servicio cristiano, debido a la ley de separación de la Iglesia (singular) y el Estado. Sin embargo, las iglesias cristianas evangélicas prosiguieron con su labor apostólica sin sentir que eran atacadas por la ley. Al ajustarse a las nuevas leyes, que garantizaban la libertad de creencia, libertad garantizada por la Constitución de 1860 y promulgada el 4 de diciembre de ese año, la labor de las iglesias cristianas creció y se ha ido fortaleciendo a lo largo del siglo XX y llegando al XXI con mayor impacto social.

 Después de la primera visita del Papa a México (el 26 de enero de 1979 con José López Portillo), se agudizaron los ataques violentos de parte de la alta jerarquía católica romana contra las “sectas protestantes”. Ese ambiente de ataque abierto a través de los medios masivos, nos hizo reaccionar y con La Verdad Bíblica responder a dichos ataques. Posteriormente, a iniciativa de los poderes Ejecutivo y Legislativo del país, se inició un proceso de cambios constitucionales en las relaciones del Estado y las Iglesias (plural). De ese proceso trata este trabajo, esperando que se afirmen los principios de justicia, verdad, equidad y paz que deben regir las relaciones entre los miembros de nuestra sociedad plural.

 Dedico este modesto escrito a la Gloria de Dios, el Dios de la historia cuyo dedo escribió el destino de México, como lo cantamos en nuestro Himno Nacional. En segundo lugar a mi compañera de cuarenta y cuatro años de feliz matrimonio Judith Arriaga Carrasco, a mis tres hijos: Judith, Raúl Arturo y Ruth con sus respectivas familias y a la Iglesia Metodista de México, A.R. que me vio nacer y me ayudó a crecer alimentándome de la fuente de los valores fundamentales de la vida: Las Enseñanzas de nuestro Salvador y Señor, Cristo Jesús.

 Tequisquiapan, Qro.

22 de Septiembre de 2012

 CAPÍTULO I

EL CLIMA PARA LA TRANSICIÓN

 Después de las dos primeras visitas de Juan Pablo II a México (La primera el 26 de enero de 1979 con José López Portillo, la segunda del 6 al 14 de mayo de 1990 con Carlos Salinas), se recrudecieron los ataques tanto verbales como físicos contra los Cristianos Evangélicos en el país, especialmente en Chiapas, Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Estado de México, etc. El nuncio papal en México, Girolamo Prigione fue el principal promotor de esas agresiones. Más adelante narraré cómo actuamos los evangélicos ante esas agresiones.

 Desde pequeño supe lo que es la intolerancia religiosa. Cuando mi padre, Pbro. Raúl Ruiz López, era pastor de la Iglesia Metodista de México “Del Divino Salvador” ubicada en Guerrero Sur #5 en la ciudad de Querétaro (1948-1951), fuimos apedreados, escupidos e insultados. Posteriormente, siendo adolescente, acompañé a mi padre, junto con el Obispo Rolando Zapata Olivares (1955) a San Pedro Yodoyuxi, Oax. a la celebración de bautizos, bodas, etc., en esa ocasión necesitamos ir acompañados por una escolta militar. En Yodoyuxi fueron atacados los hermanos metodistas hasta que intervino el ejército para evitar más agresiones. El registro de ataques al pueblo evangélico, por parte de los conciudadanos católico romanos es muy amplio. Generalmente los ataques han sido promovidos por los sacerdotes o por los líderes políticos que pierden la hegemonía y el negocio del alcohol y las velas, cuando los ciudadanos se convierten a Cristo y comienzan a estudiar la Biblia.

 La primera pregunta que surge, ante este tipo de situaciones es: ¿Por qué se promueve tal intolerancia religiosa? ¿Por qué la iglesia católica se ha distinguido por pretender tener la hegemonía de la verdad? ¿Por qué la intolerancia ha llevado a la iglesia católica e asesinar a quienes no comulgamos con su manera de interpretar el cristianismo a través de la “santa inquisición? Esto nos lleva a los orígenes de la Iglesia Católica Romana, cuyo nombre en sí es una contradicción. Católica (del latín catholicus y este del griego catqolicoz, universal) adj. universal, que comprende y es común a todos. [1] Romana(o) adj.-s. De Roma. || Latin. || adj. Dícese de la religión católica. [2] O se es universal o se es local (de Roma). Además, si analizamos su función, o es Iglesia o es Estado. O se es una cosa o se es otra. En relación a este tema, transcribo un artículo que escribí y que fue publicado en uno de los periódicos de mayor difusión cuando Carlos Salinas de Gortari presentó la iniciativa de restaurar las relaciones del Estado Mexicano con el “Estado” Vaticano.

 ¿SE PUEDE SER IGLESIA Y ESTADO AL MISMO TIEMPO?”

 Mi propósito al escribir este artículo es crear un proceso de reflexión y diálogo respecto a este tema; tema que había sido tabú por mucho tiempo. Doy gracias a Dios porque México ha entrado a una etapa de mayor madurez manifestada en su pluralidad de pensamiento en lo político y en lo religioso. Hace mucho se dejó atrás la época de la “Santa Inquisición” cuando se condenaba, castigaba y aún se ejecutaba a quien no estaba de acuerdo con la manera de pensar del status quo. Con ese espíritu de apertura me propongo compartir mis ideas e inquietudes.

 Cuando el Presidente de la República decidió establecer relaciones diplomáticas con el “Estado” Vaticano, muchas preguntas vinieron a mi mente: ¿Volveremos a cometer los errores del pasado? ¿Se dará trato preferencial a la Iglesia Católica Apostólica y Romana por encima de las demás iglesias cristianas y aun no cristianas con sus consecuencias lógicas? y la pregunta que a la fecha me ha hecho reflexionar más es ¿Es, la Iglesia Católica Apostólica y Romana, una Iglesia o un Estado? ¿Se puede ser las dos cosas al mismo tiempo?

Sociológicamente se me han dado algunas respuestas que todavía no me aclaran muchas dudas; por ejemplo: si la Iglesia Católica Romana es “Estado”, ¿sobre quiénes ejerce su soberanía? Cuando envía sus embajadores dice que envía a sus “príncipes”, ¿Volveremos a reconocer títulos nobiliarios contraviniendo a nuestra Carta Magna? ¿La lealtad de los católico-romanos en México es al Estado Mexicano o al “Estado” Vaticano?

 Puesto que no soy sociólogo, quisiera enfocar la discusión de este tema desde el punto de vista Bíblico-Teológico. La Iglesia Cristiana se define a partir de su fundador: CRISTO. Su persona, su conducta, sus principios, sus enseñanzas y su obra redentora son el FUNDAMENTO DE LA IGLESIA CRISTIANA. Estoy convencido de que a todos los que nos decimos cristianos: católico romanos, protestantes, evangélicos, etc. nos hará mucho bien que revisemos las enseñanzas de Jesucristo tal como están contenidas en el Nuevo Testamento, tomando en cuenta el contexto del Antiguo Testamento, ambos libros forman el contenido completo de la BIBLIA. Así, pues, mis estimados lectores, los invito a comprar un ejemplar de la Biblia, si es que no tienen alguno, un buen diccionario, una libreta de apuntes y muchas ganas de participar compartiendo sus puntos de vista en forma constructiva, analítica y objetiva. Espero contar con sus aportaciones para que este medio informativo, que amablemente nos ha abierto sus páginas para tratar este tema, se convierta en un foro de análisis con la participación de todos sus lectores, para que juntos sigamos construyendo una sociedad madura, plural y tolerante.

 Precisamente evitaré dar puntos de vista dogmáticos, creo que la mejor metodología será plantear preguntas claves y que a la luz de la Biblia y de la Historia Universal, logremos llegar a conclusiones constructivas para todos.

 1. ¿Cuál fue la postura de Jesucristo ante el gobierno establecido de sus tiempos? ¿Se identificó con los débiles o con los poderosos? ¿Aceptó haber venido para ejercer poder político o fue otra su misión? Consultemos la Biblia para encontrar respuestas y analizar la situación actual en forma racional.

    • S. Lucas 2:7.- ¿En qué condiciones nació Cristo y porqué? S. Mateo 1-2
    • S. Lucas 4:5-8.- ¿Qué postura tomó al recibir la oferta de poder político sobre los reinos de este mundo?
    • S. Mateo 21:5.- Cuando se manifestó al pueblo como Rey, ¿Lo hizo en la forma en que lo hacen los políticos? ¿Cómo lo hizo y por qué?

2. En cuanto al acatamiento de las leyes vigentes, ¿Cuál fue la enseñanza y práctica de Jesucristo?

  • S. Mateo 5:27-30.- ¿Vino a abrogar la ley? ¿Fue superficial la interpretación que le dio a la ley? ¿Qué dimensión le dio a la ley en su interpretación?
  • S. Mateo 17:24-27; S. Lucas 20:19-26.- En su actitud y acción en cuanto a los impuestos ¿Qué nos enseña Cristo?

3. En los tiempos de Jesucristo los religiosos judíos detentaban el poder político y religioso de su     pueblo (El Sanedrín)

  • S. Lucas 22:66-71; Hechos de los Apóstoles 4.- ¿Cuál fue la actitud de éstos hacia Cristo? y ¿Cuál fue la reacción de Cristo hacia ellos? ¿Por qué? ¿En qué se parecía el Sanedrín a la “Santa Inquisición”?
  • S. Mateo 23:13-25; S. Lucas 11:39-12:15.- ¿Cuáles fueron los factores fundamentales por los cuales Cristo chocó con los dirigentes político-religiosos de su tiempo? ¿Estaría Cristo de acuerdo en que su iglesia ostente el poder político y religioso (ser iglesia y estado al mismo tiempo) en nuestra época? ¿Por qué?

4. ¿Cómo definió Cristo a la iglesia?

  • S. Mateo 18:20.- ¿Quiénes integran la iglesia cristiana?
  • S. Mateo 22:9-40.- ¿Cuál es la esencia fundamental de la Iglesia Cristiana y cuáles deben ser sus resultados concretos? S. Mateo 25:31-46
  • S. Mateo 9:35-10:42.- De acuerdo al ejemplo y las instrucciones dadas por Cristo, ¿Requiere la Iglesia Cristiana de poder económico o político para cumplir con su misión?

Quizás una última pregunta debería ser: ¿Qué acciones debemos tomar para corregir los errores que estamos cometiendo como Cristianos y como ciudadanos de un país tan hermoso como México? ¿Cómo podemos evitar cometer los errores del pasado y evitar cometer nuevos errores? Creo que con esto tenemos bastante material para empezar a reflexionar e intercambiar puntos de vista. Muchas gracias por su atención y que Dios les bendiga abundantemente.

México D.F. 1990

Respetuosamente

Obispo Raúl Ruiz Ávila’’

Por otro lado, analicemos el verdadero origen de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, el cual nos ha llevado a la práctica de lo que yo llamo, “la teología de la corrupción”. La teología es el estudio de Dios y su relación con el ser humano. La concepción de esa relación llegó a México vía los conquistadores españoles. Para entender esa concepción debemos recordar que en el año 313 D.C., el emperador Constantino decretó al Cristianismo como la religión oficial del Imperio Romano.[3] Los romanos se hicieron cristianos por decreto imperial pero no por convicción. El resultado fue que Roma nunca se cristianizó, sino que el Cristianismo se romanizó.

El cristianismo original no tenía jerarquías, el espíritu de hermandad e igualdad era la característica fundamental de la iglesia primitiva (Leer Hechos de los Apóstoles en la Biblia)[4]. La influencia romanizadora anuló el concepto de “ministerio” ejercido por todo cristiano convencido. La iglesia descrita en el Nuevo Testamento consideraba a cada miembro como igual en importancia dentro de las funciones de un cuerpo vivo y unido por amor. (Leer Romanos 12, I Corintios 12-14, Efesios 4)[5]. El catolicismo romano inventó que en la iglesia hay solamente dos tipos de funciones: la del clero y la del laico. El diccionario define al laico como una persona ajena de los asuntos de la iglesia, persona que no pertenece a la iglesia.[6] Con ello se propició una estructura autocrática, piramidal, nulificando la función de los ministerios que todos los cristianos pueden ejercer para enriquecer a la iglesia misma en servicio a la sociedad. Dicha estructura autocrática está dirigida por un individuo que ha usurpado el lugar, dirección y función del Espíritu Santo prometido por Jesucristo mismo.[7]

El factor más importante es que el centro de la predicación cristiana era y sigue siendo “La Salvación por la fe en Cristo y no por las obras” (Leer las enseñanzas de Jesucristo y los apóstoles, contenidas en el Nuevo Testamento).[8] El amor, la gracia y el perdón de Dios se experimentan cuando el individuo pone su fe en Jesucristo como su único y suficiente Salvador. Las buenas obras son el resultado de una vida transformada por el amor de Dios.

El cristianismo romanizado que nos llegó a México, y a otros países conquistados por los españoles, predica que el perdón de Dios se obtiene mediante las obras: limosnas, indulgencias, peregrinaciones, etc. De acuerdo a esta teología equivocada se llega a creer que se puede sobornar a Dios mediante las obras para obtener su perdón y la vida eterna. Los que practican esta teología, creyéndose ser los buenos, son muy religiosos y creen que con sus limosnas obtienen el favor de Dios. Es por eso que nuestra gran nación sufre de corrupción en sus raíces. Es doloroso ver a tanta gente de buena fe sacrificándose en peregrinaciones y exponiendo su vida y la de los demás, perdiendo días laborales y gastando el poco dinero que tiene para obtener el favor divino. ¿El dinero que llevan a las iglesias romanizadas se utiliza para mejorar las condiciones educativas y económicas de las familias que así se sacrifican?

Fernando Del Paso es muy claro al declarar que “En México, en el Estado laico mexicano, la Iglesia católica está exenta de pagar impuestos. No paga impuesto sobre la renta. No paga IETU. No tiene, siquiera, la obligación de hacer una declaración fiscal anual. Y este extraordinario privilegio, una de las tantas, quizás la peor de las varias aberraciones del sistema tributario mexicano, no fue concedido por un gobierno panista. Viene de lejos. Esto quiere decir que la Iglesia mexicana, de todos esos inmensos ingresos destinados a engordar las arcas del Vaticano y las suyas propias, no dispone de un solo centavo destinado a enriquecer el erario nacional….

…Quiere decir que la Iglesia no participa, ni con una décima de centavo, en la lucha contra la inseguridad y el crimen. Que la Iglesia no contribuye, ni con una centésima de centavo, a la educación del pueblo mexicano. Que la Iglesia, que con sus ingresos le alcanza y sobra para pagar los jugosos salarios de sus obispos, arzobispos y cardenales, sus palacetes, sus viajes a Roma, sus automóviles y sus choferes, sus inscripciones en los clubes de golf, no colabora, ni con la milésima de un centavo, a la salud del pueblo mexicano…

…Y quiere decir que el Estado mexicano financia, cuando menos en una tercera parte, todos los gastos de la Iglesia mexicana. Quiere decir que el Estado que se llama “laico”, es sólo laico a medias. Y esto es una desgracia para México. Esto es corrupción. Corrupción de la Iglesia y corrupción del Estado. Equivale a un soborno que el Estado le paga a la Iglesia para tenerla tranquila y callada.”[9]

La corrupción nace de la ignorancia de las verdaderas enseñanzas de Cristo en la Biblia. Dicha corrupción ha impregnado a México en todos sus niveles: gobierno, educación, política, finanzas, producción, justicia social, LA FAMILIA MEXICANA, etc. La ignorancia de nuestras leyes fundamentales, las cuales emanaron de las enseñanzas bíblicas también. (Estudia los discursos del Constituyente de 1857 y notarás que los diputados liberales fundamentaron sus argumentos en las enseñanzas de Jesucristo para lograr la promulgación de la ley de Libertad de Creencias el 4 de Diciembre de 1860)[10]

El Pastor Metodista Pbro. Zdravko Beslov, de Bulgaria, quien sufrió 27 años de cárcel y tortura bajo el régimen comunista, declaró: “Tanto el comunismo como el capitalismo han querido crear una nueva sociedad y ambos sistemas han fracasado porque una nueva sociedad se da sólo en base a un nuevo hombre y ese nuevo hombre se da sólo en Jesucristo.”

Te invito a: Estudiar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a la luz de las Enseñanzas Bíblicas. A conocer tus derechos y obligaciones como ciudadano mexicano. A dialogar con el diputado de tu distrito (quien te representa ante el poder legislativo) y tomar acciones para cambiar la situación de corrupción que nos está destruyendo. Salvemos a México de la “teología de corrupción” que le ha tenido en cadenas de ignorancia, injusticia y corrupción.

Lamento mucho que la Iglesia Católica Romana pretenda ser la dueña del pensamiento religioso de los mexicanos, pretenda ser la dueña de la verdad, pretenda mantener la hegemonía autocrática del pueblo de México. Para demostrar esa pretensión, adjunto la correspondencia sostenida por el arzobispo de Durango Antonio López Aviña y la Fraternidad de Mujeres Cristianas iniciada en Diciembre 23 de 1987 y terminada por el mismo arzobispo en enero 16 de 1988 con la negativa a aceptar la invitación de reunirse con este grupo de mujeres cristianas.

¿Cuál fue la razón de ese rechazo? ¿Miedo a ser confrontado con la Verdad Bíblica? (S. Juan 14:6) ¿Miedo a dialogar con mujeres preparadas y conocedoras de la Verdad Bíblica? ¿Miedo a reconocer el ministerio de la mujer que Jesucristo exaltó cuando pidió a las mujeres que fueran a anunciar que El había resucitado de los muertos, mensaje que los hombres “valientes” no creyeron? (S. Mateo 28:1-10; S. Marcos 16:1-11; S. Lucas 24:1-12; S. Juan 20:1-18, etc.) ¿Miedo a reconocer que los que han causado la desorientación de los mexicanos son ellos? (¿Quién excomulgó y aplicó los martirios propios de dicha excomunión a los héroes de nuestra patria como a los Curas pensantes Miguel Hidalgo y Costilla, José Ma. Morelos y Pavón, Mariano Matamoros, etc.?) ¿Ha pedido perdón a México la Iglesia Católica por el agravio cometido contra nuestros héroes? ¿Miedo a reconocer que la desunión en las familias proviene de la ignorancia de la Verdad en Cristo? (S. Mateo 16-22) ¿Miedo a que la población despierte a razonar por sí misma y no a engullir lo que otros les dicen como verdad? (Romanos 12:1-2; I Tesalonicenses 5:21, etc.);  ¿Miedo a reconocer que Cristo no prometió dejar a ser humano alguno en su lugar sino al Espíritu Santo? (S. Juan 14:15-27; Hechos de los Apóstoles 1:8, etc.) ¿Miedo a reconocer que no hay otro mediador entre Dios y los hombres más que Jesucristo? (S. Juan 14:6; Hechos de los Apóstoles 4:8-12; Romanos 5:1; I Timoteo 2:5, etc.) ¿Miedo a reconocer que Cristo fundó a su iglesia sobre la verdad que Pedro declaró: “Respondiendo Simón Pedro dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (S. Mateo 16:16) y no sobre el hombre que lo negó? “¿Miedo a reconocer que es más fácil manipular a un pueblo ignorante, idólatra y fanático que a un pueblo preparado y conocedor de la verdad? (S. Juan 8:31-36, etc.) En fin, las cartas a continuación hablan por sí mismo:

Posteriormente, el martes 21 de noviembre de 1989, la iglesia católica promovió un ataque, por los medios de información, contra un libro llamado “Fuerza para Vivir”, en el cual comparten su testimonio personal personajes como Amanda Olivares (Miss México), Francisco Javier “El Abuelo” Cruz (gran futbolista), y Joaquín Capilla (Clavadista Olímpico) de cómo en Dios y su Palabra (La Biblia) encontraron fuerza para vivir. La Condena católica se dejó oír a través de los obispos católicos como el de Zacatecas y presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, Javier Lozano Barragán, Mons. Rafael León Villegas Srio. de la Mitra y remitido a los obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano. [11] En ese artículo periodístico se pretende manipular el pensamiento de los mexicanos atacando las verdades Bíblicas (comprobables en cualquier versión de la Biblia). Lamentablemente la opinión de los clérigos católicos fue apoyada por el gobierno de entonces.

Pudiera adjuntar copias de los recortes periodísticos sobre los ataques a las “sectas protestantes”, como despectivamente trata la jerarquía católica a todas las organizaciones no católico-romanas; pero no invertiremos tiempo en ello, por el momento.

¿Cuál ha sido la trayectoria y la participación de las iglesias cristianas, no católico-romanas, en México? Para entrar al siguiente capítulo, a continuación adjunto una carta del 11 de Diciembre de 1989, dirigida al C. Presidente de la República, Lic. Carlos Salinas de Gortari, por parte de CONEMEX (Confraternidad Evangélica de México que aglutina a más de 50 denominaciones cristianas evangélicas.) y firmada por el Dr. Alejandro Ruiz Munoz, Vicepresidente y encargado de comunicación de CONEMEX, ex Obispo de la Iglesia Metodista de México. En ella hace una síntesis de los principios y funciones que las iglesias cristianas evangélicas han tenido en México.

CAPÍTULO 2

EL QUEHACER DEL PUEBLO CRISTIANO EVANGÉLICO

  En agosto de 1986 asumí la responsabilidad episcopal para el Área Episcopal del Centro, la cual abarcaba las Conferencias Anuales de México (D.F., Edo. de México, Morelos y Guerrero), Septentrional (Nte. de Veracrúz, Nte. de Puebla, Nte. de Tlaxcala, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes, Jalisco, Nayarit) y del Sureste (Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Chiapas). En ese entonces la IMM estaba involucrada activamente en el Programa Metodista de Vivienda (Promevi) para colaborar en la reconstrucción del D.F. a consecuencia del terremoto de 1985; bajo la dirección del Arq. Elías Campos Tafoya y la asesoría del Ing. Oliverio Ruiz Muñoz. De acuerdo a los informes de Promevi, se reconstruyeron 350 viviendas y se repararon otras 300 beneficiando a más de 650 familias que habían quedado sin hogar.

 En esa época recibí una llamada telefónica de la Profra. Graciela Campos de Medina y me dijo: “Obispo, usted no me conoce, soy la presidente del patronato de la Cruz Roja en la Delegación Venustiano Carranza y soy miembro activo de la Iglesia Metodista “El Mesías” en Balderas 47. Vamos a estrenar las nuevas instalaciones de la Cruz Roja y es costumbre que venga un obispo a echar agua bendita, yo quiero que sea el obispo de mi iglesia el que venga a la consagración.” Fijamos la fecha y la hora para dicho acto. Se encontraba el delegado de la Venustiano Carranza, el Dip. Everardo Gamiz, los miembros del patronato, el pastor de Balderas Pbro. Abner Alaniz Rangel y el personal de la Cruz Roja. Al ver que los miembros del Patronato eran en su mayoría metodistas, le pregunté al delegado Gamiz  ¿Por qué tiene tanto protestante en el Patronato? me respondió: “He visto que son trabajadores, cumplidos y honrados, quisiera tener más personas como ellas en la Delegación”. El testimonio de los Metodistas fue muy reconocido por las autoridades del D.F. Debo mencionar que la hermana Medina, junto con su esposo el Profr. Carlos Medina López, entonces director de la Escuela de Capacitación Obrera de la CTM, fueron fundadores de la Unidad Kennedy en la Jardin Balbuena, ambos, junto con sus hijos, han sido miembros muy activos en la Iglesia “El Mesías”. Doy muchas gracias a Dios por familias como la Medina Campos cuya consagración y espíritu de servicio honran a nuestro Dios.

 Hablando del Profr. Medina López, hombre circunspecto, serio, cumplido y formal, pedí que nos diera una conferencia sobre “Qué papel debe desarrollar la Iglesia Metodista en el proceso de los cambios constitucionales”. Esto sucedió en el VII periodo de sesiones de la Conferencia Anual Septentrional celebrada en Pachuca, Hgo., del 8 al 12 de julio de 1992. Al darle la palabra, lo primero que dijo a todos, dejándonos muy sorprendidos, que la CTM había descubierto y detenido un complot para asesinar a los obispos metodistas, especialmente al obispo Raúl Ruiz Ávila, promovido por el nuncio papal, Gerolamo Prigioni.

 El recrudecimiento de los ataques a las “sectas protestantes”, -a través de los medios-, produjo una reacción entre los medios y la población, para cuestionar la virulencia de dichos ataques, a la luz del testimonio de acción de servicio a la comunidad necesitada por parte de las iglesias cristianas evangélicas. Fue por eso que fui invitado a participar en el primer aniversario de la Sección “Ideas” del periódico Excelsior para el 17 de noviembre de 1989. No pude asistir a dicho evento, pero a continuación adjunto mi respuesta a dicha invitación:

 

No sólo Excelsior sino otros medios abrieron sus puertas a nuestra opinión y a los debates que posteriormente se dieron en torno a los cambios constitucionales sobre la relación iglesias estado. Tuve la oportunidad de escribir artículos para Revistas y periódicos, también tuve la oportunidad de participar en programas de televisión como en “Y Usted, ¿Qué Opina?” dirigido por Nino Canún y el programa en el canal 13 de Renward Medrano.

No obstante ello, las agresiones se siguieron dando; como fue el caso del grupo agredido en el Ajusco el 14 de febrero de 1990. El encabezado del periódico Metrópoli de esa fecha decía así: Fanáticos Católicos agreden a un grupo de Evangelistas; 160 Evangélicos Atacados en el Ajusco, Correteados Como Animales y Golpeados. El artículo menciona lo siguiente “fue un milagro que nadie murió, comentó una señorita que sufrió el ataque. Fue una pesadilla. No podía creer todas las personas que nos perseguían con piedras, machetes, palos….”  El artículo continúa diciendo… “Los evangélicos supieron que alrededor de las 9:30 a 10 de la noche, en los pueblos de Xicalco y Magdalena sonaron las campanas de la iglesia católica, se dijo que unos paracaidistas estaban en sus terrenos y que había que desalojarlos de inmediato.” Algunos evangélicos de Xicalco fueron a avisar a los azuzados que no eran paracaidistas sino un grupo de cristianos que tenía una reunión de oración. Gracias a Dios que en esa ocasión se presentó la policía que también sufrió de las agresiones y sus patrullas resultaron con vidrios rotos.

El gran problema que vemos nosotros es que las autoridades, en la gran mayoría de casos similares, no han consignado a los responsables de este tipo de agresiones. ¿Quién provocó y azuzó el ataque si la convocatoria se dio con las campanas de la iglesia católica?

En uno de los programas de Nino Canún surgió la acusación de que los protestantes somos extranjerizantes y que buscamos cambiar la cultura de México. Mi respuesta a esa acusación fue la siguiente: “No somos nosotros, sino el poder de Cristo a través de su acción transformadora y del poder de su Palabra, contenida en la Biblia, la que cambia los usos y costumbres; el que era borracho ya no lo es, el que era violento, mentiroso, corrupto, irresponsable con su familia, derrochador, infiel a su esposa, flojo, ignorante, etc. ya no lo es. En eso tienen ustedes razón, el poder de Dios cambia nuestra cultura para mejorarla.”

En el periódico “Viva” del 3 de mayo de 1990, año 1, No. 28, pg. 13, apareció la entrevista que nos hicieron titulado “¿A que viene Juan Pablo II? Bautistas, Metodistas y Evangelistas Cuestionan a la Iglesia Católica” por Carlos Padilla. Los subtítulos eran “Los Juaristas por excelencia, El Vaticano, Estado Transnacional, El papa con sus ovejas.” Menciono sólo algunos párrafos:

            “Discriminados en un primer momento por el Estado que ellos mismos ayudaron a forjar –         primero en la Reforma Liberal y después en la revolución- los protestantes exigieron su  lugar en el diálogo que protagonizan católicos y gobierno acerca de lasrelaciones Iglesia –           Estado.”

            “Si el medio intelectual, político y social quedó sorprendido el 1º de diciembre de 1988,             cuando se dio a conocer la presencia del clero católico en la toma de posesión de Carlos             Salinas de Gortari, los protestantes quedaron estupefactos. Ellos no habían sido invitados. Su legado juarista y revolucionario fue menospreciado.”

            “Pero no se quedaron quietos. En diciembre pasado, la Confraternidad Evangélica de     México (CONEMEX) que reúne a más de 40 asociaciones de protestantes, envió una carta a       Salinas de Gortari donde le recuerdan la colaboración de sus miembros en el proyecto liberal   de Reforma; la participación de una gran cantidad de evangélicos en las luchas y gobiernos       revolucionarios, su aportación en las expresiones del arte, la cultura, el deporte, la tarea          docente…. entre otras acciones.”

            “Y le piden que … si se han de abrir oportunidades de análisis y diálogo… en el ámbito de        la relación Estado Iglesia, anhelamos ser tomados en cuenta y ser escuchados, alentados por            la Libertad de Creencia que la Constitución Mexicana nos garantiza y en la seguridad de          que nuestro concurso, unido al de otros sectores, ha estado y estará siempre al servicio de       nuestra nación.”

Esta petición fue mencionada en otros medios masivos y el 6 de marzo de ese mismo año fuimos recibidos en Los Pinos por el C. Presidente Salinas quien nos aseguró que de “aquí en adelante se les tomará en cuenta y algo más; la promesa de que continuará la separación Iglesia Estado y el laicismo en la educación. En esa ocasión asistimos representantes de la Iglesia Nacional Presbiteriana Pbro. Ignacio Castañeda Baños, La Convención Nacional Bautista de México Pbro. Jorge Murguía Martínez y la Iglesia Metodista de México Obispo Raúl Ruiz Ávila. Entregamos a Salinas un comunicado oficial que fue publicado por los periódicos nacionales más importantes como Excelsior, Novedades, La Jornada, Uno Más Uno, etc. La promotora de esta reunión fue la entonces Diputada María de los Ángeles Moreno.

A esa reunión también llevé la representación de CONEMEX, de la cual era presidente. Le mencioné al Presidente Salinas que los Bautistas, Presbiterianos y Metodistas éramos la minoría de la minoría y que le llevaba la invitación de más de 40 denominaciones para reunirnos con el y dialogar sobre la situación de intolerancia religiosa y nuestras perspectivas sobre los cambios constitucionales que él proponía. Aceptó la invitación que originalmente sería en un hotel de la ciudad. Posteriormente nos cambió la jugada y nos invitó a desayunar con el en Los Pinos. Este desayuno se llevó a cabo hasta el 10 de diciembre de 1992.

Mientras tanto se tuvieron una serie de reuniones con los directivos en la Secretaría de Gobernación de la Sub Dirección de Asuntos Religiosos, Armas de Fuego y Explosivos que dirigía la Lic. Alicia Edith Barroso, que pasó a ser Dirección de Asuntos Religiosos de la SGOB con el Lic. Carlos Quintana y después el Lic. Nicéforo Guerrero. Al mismo tiempo fueron invitados los representantes de las diversas iglesias cristianas a la presentación del Informe Presidencial ante el Congreso de la Unión, a partir del 2º Informe de Gobierno de CSG.

Debo decir que inicialmente, cuando Salinas presentó su propuesta de restaurar las relaciones diplomáticas con el Vaticano y dar reconocimiento legal a “la iglesia” refiriéndose a la católico romana, nos opusimos rotundamente a ello. Convoqué a una reunión en Apizaco, Tlax., para discutir este asunto y llevar una propuesta al Gabinete General. A esa reunión asistieron, entre otros, El Lic. Joel Hortiales Pacheco, Lic. Samuel Martínez Arias, el Pbro. Ulises Hernández Bautista, Lic. Eleazar Benjamin Ruiz y Ávila, Profr. Cesar Pérez Guzmán y su servidor. Sin embargo, al ver el embate católico romano y la tendencia equivocada del gobierno federal, se decidió participar en todos los frentes para analizar la situación y presentar los puntos de vista del pueblo evangélico de México. Los medios comenzaron a discutir el tema el cual se convirtió en un debate nacional.

A continuación adjunto los documentos relacionados con esa primera reunión que se efectuó el 10 de diciembre de 1992 en Los Pinos y el discurso que pronuncié en esa segunda ocasión:

  

Después de este primer desayuno en Los Pinos, hubo más reuniones con nuestros gobernantes los que quedaron sorprendidos de la gran comunidad Cristiana Evangélica en México.  No obstante ello, se siguieron dando casos graves de intolerancia religiosa en el país. Prueba de ello es la siguiente carta que dirigí al Diputado Profr. Everardo Gamiz:

 

 

A continuación comparto el artículo que escribí sobre La Historia de las Relaciones Iglesias – Estado a la luz del texto de las Constituciones Políticas de México:

 HISTORIA DE LAS RELACIONES IGLESIAS – ESTADO

A LA LUZ DEL TEXTO DE LAS CONSTITUCIONES POLÍTICAS DE MÉXICO

5 de febrero 1993

                 Buscando la objetividad propongo al lector hacer un análisis de las relaciones del Estado y las Iglesias basándonos en el texto de las Constituciones que México ha tenido a través de su historia como nación y en busca de su soberanía e identidad. ¿Qué papel ha jugado la Iglesia Católica Apostólica Romana (singular), y qué papel ha tocado jugar a las Iglesias (plural), en base al nuevo marco jurídico que afirma la tolerancia y la pluralidad, la libertad y el respeto, la soberanía del estado y la educación laica?

 1.- “Decreto Constitucional para la libertad de la América Mexicana”, Apatzingan, Mich. 1814, de José María Morelos y Pavón. Capítulo I, Artículo único: “La religión católica, apostólica, romana es la única que se debe profesar en el estado”.

2.- El Plan de Iguala, Dn. Agustin de Iturbide. El Art. I establece: “La religión católica, apostólica, romana, sin tolerancia de otra alguna”, las tres garantías son: religión, unión (de españoles y mexicanos) e independencia.

 3.- El Congreso del 24 de Febrero de 1822, declaró al instalarse: “La religión católica, apostólica, romana, será la única del Estado, con exclusión de cualquiera otra”.

4.- Acta Constitutiva de la Federación, del 31 de Enero de 1824: “La Religión de la Nación Mexicana es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana”.

 5.- Asi pasó a la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos del 4 de Octubre de 1824.

6.- Las siete leyes constitucionales del 29 de diciembre de 1836 (después de que desapareció el sistema federal); entre las obligaciones de la ciudadanía figuraba la de profesar la religión de su patria, que es la católica, apostólica, romana.

 7.- Bases de organización política de la República Mexicana (bases orgánicas) del 12 de junio de 1843. Artículo 6: “La nación profesa y protege la religión católica, apostólica romana, con exclusión de cualquier otra”.

8.- 1855, Congreso Constituyente: Dn. Juan Antonio De La Fuente, liberal que se opuso a la libertad de cultos porque creía que había de sostener la tradición legislativa por razones de prudencia y patriotismo, teniendo en cuenta el posible amago de una oleada protestante norteamericana, logró que se concluyera: “La nación profesa la religión católica, apostólica, romana y no admite el ejercicio público de ninguna otra”. Emilio Rabasa aplaudió esta disposición porque solo prohibía el ejercicio público de otras religiones, pero garantizaba libertad de enseñanza. Fue el primer paso hacia la libertad de cultos.

 9.- En la Constitución de 1857 se lee, en el Artículo 6: “Toda manifestación de las ideas no puede ser objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque la moral, los derechos de terceros, provoque algún crimen o delito o perturbe el orden público”. Y en el Art. 27: “Ninguna corporación civil o eclesiástica, cualquiera que sea su carácter, denominación u objeto, tendrá capacidad legal para adquirir en propiedad o administrar por si, bienes raíces, con la única excepción de los edificios destinados inmediata y directamente al servicio u objeto de la institución”. Así, la nacionalización de los bienes era para bien público y los sacerdotes quedaban como funcionarios públicos pagados por el Estado. El Dr. José Ma. Luis Mora decía que: “Los bienes de la iglesia, mal e injustamente administrados y distribuidos, fructificarían cuando el Estado se los apropiase y el clero bajo o pobre, ganaría con ello”.

10.- En apoyo a la Constitución de 1857 se promulgaron las Leyes de Reforma: El 12 de Julio de 1859 sobre el matrimonio civil y el 4 de diciembre de 1860 sobre la libertad de cultos.

 11.- Durante el gobierno de Lerdo de Tejada, se agregó: El Estado y la iglesia son independientes entre sí, el 14 de diciembre de 1874 (pp. 157-158) en la Ley Orgánica.

12.- Cambios al Art. 27 durante el gobierno del Gral. Porfirio Díaz, el 24 de abril de 1901.

 13.- En Querétaro 1916-1917, los constituyentes aprobaron la nueva Constitución, el 5 de Febrero de 1917.

14.- Desde entonces los artículos constitucionales que han sido discutidos y objetados por el clero católico son: el 3o. sobre la educación laica y a cargo del Estado; el 24, sobre la libertad de cultos; el 27, sobre los bienes de la iglesia y el 130, sobre los derechos civiles de los clérigos y la propaganda política en los templos.

15.- La actual Constitución, aprobada en 1992 dice: Art. 24.- “Todo hombre es libre de profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos de culto público respectivo, siempre que no constituya un delito o falta penados por la ley. El Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna. Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la Ley Reglamentaria”.

La Biblia nos manda que nos sujetemos a las autoridades superiores. La autoridad superior de nuestro país es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a la cual deben sujetarse los tres poderes y todo ciudadano mexicano. Los cristianos estamos llamados a “ser sobrios y velar”. Debemos estar concientes de nuestra realidad para saber actuar, conforme a la voluntad de Dios, en el cumplimiento de nuestra misión: “Dar a conocer la multiforme sabiduría de Dios” (Efesios 3:10) a través de la Evangelización (Marcos 16:15-20) y el Discipulado (Mateo 28:18-20). Pido a Dios nos de de su Espíritu Santo para que logremos que nuestro país sea salvo por Cristo y que reine la paz con justicia y la justicia con paz.

 Pbro. Raúl Ruiz Ávila.

 CAPÍTULO III

 ALGUNOS RESULTADOS

 En primer lugar debo mencionar que, a nivel de Iglesia Metodista de México, trabajamos en conjunto los Gabinetes General, Conferenciales, un equipo de asesores legales, y miembros de nuestra iglesia, para elaborar las propuestas que sirvieron de modelo en los trabajos que realizaron las iglesias miembros de CONEMEX y otras iglesias independientes. Muchas Iglesias Metodistas respondieron con propuestas por escrito las cuales sirvieron para integrar el documento oficial de la Iglesia Metodista de México ante la Cámara de Diputados y Gobernación.

Realizamos consultas, foros, ruedas de prensa, que dieron como resultado una acción contundente ante los legisladores. Recuerdo que un día había quedado de entregar todas las propuestas de ley de las iglesias miembros de CONEMEX ante la Cámara de Diputados, que se reunía entonces en las instalaciones del IMSS en el Siglo XXI. Me esperaba a la puerta la Dip. Ma. de los Ángeles Moreno quien me ayudó con la mitad del paquete que llevaba. Me dirigió a la Comisión Legislativa para entregar los documentos y el diputado apellidado Santiago me dijo: “No se para que nos va a servir esto ya que el arroz está cocido”. Me enojé y le dije que si cocinaban un arroz que no fuera del agrado y para beneficio del pueblo de México, se los íbamos a vomitar en su cara. Confieso que estaba furioso.

A continuación le pregunté a la Comisión Legislativa si sabían cómo había definido Jesucristo a su iglesia. Me dijeron que realmente no sabían. Les mencioné que “donde están dos o tres congregados en su nombre…” a lo cual pregunté ¿Cómo van a legislar a eso? Les hice ver que la verdadera Iglesia de Jesucristo no necesita ni edificios, ni poder político, ni poder económico ni reconocimiento legal; es por eso que necesitan ustedes de la perspectiva de nosotros como pueblo cristiano evangélico para elaborar leyes justas en tema tan delicado.

LOGROS

  1. De acuerdo a la voluntad de la II Conferencia General Extraordinaria celebrada en noviembre de 1992, en San Juan Acozac, Pue. se acordó registrar a la Iglesia Metodista de México como Asociación Religiosa. El 19 de febrero de 1993 se le otorgó el registro SGAR/6/93 y el abanderamiento en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación, en el D.F.
  2. La Secretaría de Hacienda y C.P. nos pidió apoyo para elaborar el reglamento hacendario para las Asociaciones Religiosas. Por acuerdo del Gabinete General se pidió al C.P. Cuauhtemoc Meneses Stama, en ese entonces Tesorero General de la IMMAR, apoyara en esto, lo cual se hizo.
  3. Las demás iglesias cristianas evangélicas procedieron a hacer su registro. Recuerdo que en una ceremonia de abanderamiento a las Asociaciones Religiosas en Querétaro, se invitó a uno de los pastores bautistas para dar el discurso oficial a nombre de las A.R. ahí presentes, incluyendo la católico romana. Su mensaje fue muy impactante, bíblico y pertinente.
  4. La Constitución de 1992 ya no se refiere en singular “Iglesia” sino en plural “Iglesias”.

 RETOS

  1. México sigue sufriendo de intolerancia religiosa en varios puntos del país.
  2. Durante los pasados gobiernos hemos sufrido agravios y vergüenzas como lo muestra la foto adjunta:

  1. Nuestro país ha caído en una espiral de violencia, corrupción, injusticia, desempleo, desigualdad social, mediocridad educativa, impunidad, etc. etc.
  2. Creo que como iglesia nos hemos quedado callados ante la situación que exige que la voz profética de Dios se escuche, denuncie el pecado, la rebelión y haga un llamado a arrepentimiento para perdón por la gracia de Dios en Cristo. Miqueas 3:8
  3. Es nuestra oportunidad de romper paradigmas y desarrollar nuevas estrategias para que, dirigidos por el Espíritu Santo, traigamos a México una nueva visión y esperanza para que juntos construyamos una herencia mejor para nuestros descendientes.

PALABRA FINAL

Todavía hay mucho que escribir y documentos que adjuntar sobre este tema. Espero poder ampliar esta crónica para que quede memoria de esta importante etapa, no sólo para la IMMAR sino para el pueblo Cristiano Evangélico y la nación entera.

Doy muchas gracias a Dios por la oportunidad de servirle en la IMMAR. Agradezco la colaboración y el apoyo de las iglesias, sus miembros, compañeros pastores mi esposa y mis hijos que nos sostuvieron con sus oraciones y sus puntos de vista. Doy muchas gracias a Dios por el Obispo Miguel Hernández Sánchez, el C.P. Carlos García Pina y los Gabinetes de esa época que fueron equipo clave para el desarrollo de los trabajos realizados durante los dos periodos episcopales (1986-1994) en los cuales serví a Dios y a la IMMAR. También agradezco a los miembros de CONEMEX que participaron activamente y en unidad en este proceso trascendental para nuestro país. Las barreras denominacionales fueron eliminadas para trabajar en unidad como lo anheló nuestro Salvador en su oración intercesora en Juan 17. Hay mucho que hacer todavía. Pido a Dios su visión, inspiración, fortaleza y sabiduría para las nuevas generaciones en liderazgo de nuestra amada Iglesia Metodista de México, A.R. y del Pueblo Cristiano Evangélico en general.


[1] Real Academia Española, “Diccionario de la Lengua Española”, XIX Edición, Madrid, 1970. pg. 281

[2] Ortega Galindo, Luis “Diccionario Porrúa de la Lengua Española”, Vol. Segundo, Grolier International, Inc., Madrid, 1970, pg. 952

[3] Edicto de Milán

[4] Santa Biblia, Lucas 11:10-13; Hechos de los Apóstoles

[5] Santa Biblia, Epístolas a Los Romanos 12, a los Corintios 12, 13, 14, a los Efesios 4

[6] De Toro y Gilbert, Miguel, Diccionario Pequeño Larousse Ilustrado, ed. Larousse, París.

[7] Santa Biblia, Hechos 1:6-8

[8] Santa Biblia, Juan 1:11-12; 14:6; Romanos 5:1; Efesios 2:8-10

[9] Del Paso, Fernando, El Estado laico no necesita el perdón de Dios, La Jornada, 8 de septiembre 2010.

[10] González Calzada, Manuel, coordinador, Los Debates sobre la Libertad de Creencias, (1857)  Reedición por la Facultad de Derecho UNAM, Metropolitana Ediciones, S.A. de C.V. 1994

[11] Periódico a.m. del martes 21 de Noviembre de 1989, León, Gto. pg. 6

Aportación histórica

Nuestro buen amigo y hermano José Tinoco Reyes (mcptinoco@gmail.com), de la  Iglesia Metodista en Cuautla nos comenta una omisión, involuntaria, de nuestra parte al publicar la lista de templos metodistas centenarios. Reproducimos su envío esperando nuevas aportaciones, si es que las hay, a nivel nacional.

SALUDOS…

En el número 40 del año 10 (junio-agosto 2002) de El Evangelista Mexicano, en la página 17 publicaron “Nuestros Templos Centenarios”, y mi comentario es que se omitió la existencia de dos templos centenarios. Por lo que les doy la lista con los templos omitidos, esperando que en futuras ediciones contemplen esto.

“La Santísima Trinidad”, Gante 5 México, D.F.                        1873

“La Santísima Trinidad”, Tepalcingo, Mor.                                1883

“La Santísima Trinidad”, Nombre de Dios, Durango               1888

“La Santísima Trinidad”, Chihuahua, Chihuahua.                 1892

“Templo De Cristo”, Cuautla, Mor.                                              1895

“Casa de Dios”, Panotla, Tlaxcala.                                             1895

“Cristo el Redentor”, Parral. Chihuahua,                                  1896

“El Mesías”, Balderas 47, México D.F.                                   1901

“El Mesías”, Gral. Terán, Nuevo León.                                      1901

“Divino Salvador”, (¿)                                                                   1902

 (Faltan los templos construidos entre 1902 y 1912)

Nota de la Redacción: El templo “Emmanuel” de la Ciudad de Puebla fue construido en el año 1892, pero en 1923 fue consumido por un incendio, y restablecido con la construcción del actual, en 1924. Ya no es templo centenario, pero sí congregación centenaria.

¿Habrá algún otro caso similar?

Las Diaconisas en México

1904 – 1979

15ª parte

Comenzamos en el número 35 y seguiremos hasta el No. 51, del 29 de octubre, con la publicación en esta Sección, en 17 partes, de la tesis que para obtener el grado de Licenciado en Historia presentó nuestro hermano Xeitl Ulises Alvarado López, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en marzo de 2009, con el interesante y poco estudiado tema “Las Diaconisas en México (1904 – 1979)”.

Ulises Alvarado es miembro de número de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México y miembro de la iglesia El Mesías, de Balderas, D. F., aun cuando él pertenece a la congregación del templo   “El Divino Redentor” en el Arenal, estado de Hidalgo.  Agradecemos su autorización para reproducirla en beneficio del conocimiento de la vida del metodismo en México.

hisst.diac.214 a 220

La Biblia

 Esto me conduce a la cuarta guía:

4. Medite en la Biblia

 

La meditación es algo que Dios enseñaba a Su pueblo. La Palabra de Dios había de estar delante de los hijos de Israel todo el tiempo para que meditaran en ella.

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. (Deuteronomio 6:6-9).

 Esta es una declaración admirable, la que el Señor nos ha dado. Les dijo que escribieran la Palabra de Dios en todas partes para que quedara grabada en sus corazones y vidas. En otras palabras, a dondequiera que vieran les era como mirar las vallas anunciadoras.

 No se puede pasear por nuestras calles y carreteras sin ver las vallas anunciadoras que hacen publicidad de las bebidas alcohólicas y los cigarrillos. Ahora se puede comprender porqué las personas hoy en día toman tanto licor, y porqué fuman cigarrillos. Es porque queda delante de su vista todo el tiempo.

 El Señor conoció la naturaleza humana. Nos conoce, y le mandó a Su pueblo poner la Palabra donde la verían. Estaba en sus postes, en sus puertas, la llevaron en los vestidos, y eran de hablar de ella cuando caminaban, cuando se sentaban, y cuando se acostaban. Dios exigió que Su pueblo meditara en la Palabra.

 Ahora, ¿qué significa en verdad meditar en la Palabra de Dios? Hay una declaración muy interesante en el primer Salmo:

 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. (Salmo 1:1, 2).

 El meditar es reflexionar, recordar, y considerar una y otra vez. La vaca reflexiona cuando rumia. Ustedes saben que la vaca sale de mañana y apacienta en las horas cuando el pasto está refrescado. Luego, a la salida del sol, y cuando hace calor, la vaca se echa bajo un árbol, o sea para allí mismo en la sombra. La ve rumiando y se pregunta qué es lo que mastica la vaca. Ella quedará rumiando por una hora, o dos. Bueno, ella está meditando, mi amigo. Se dice que una vaca tiene varios estómagos. Por la mañana ella come el pasto algo de prisa, y lo acumula en uno de los estómagos. Luego, en la tarde cuando hace calor, medita en ello. Lo cambia de un estómago al otro, y en el proceso lo rumia bien de nuevo. Permítanme decirles que eso es lo que necesitamos aprender a hacer respecto a la Palabra de Dios. Hay que tomar lo que hemos leído y estudiado, y luego meditar en ella.

 Al preparar yo un mensaje, muchas veces tomo un versículo de la Escritura y paso horas leyéndolo una y otras veces, y comprobando lo que otros han dicho tocante a ello, y simplemente lo vuelvo a leer. En fin, encuentro que una verdad nueva brotará de aquel pasaje.

 Oí decir al Doctor Harry Ironside que había escuchado un discurso sobre el Cantar de los Cantares, el cual lo dejó descontento. Dijo que leía el Cantar de los Cantares repetidas veces. En efecto, se arrodillaba rogándole al Señor que le diera un entendimiento de ello pues, no lo entendía. Lo leía una y otras veces por unas semanas y meses, y por fin, una nueva luz le salió de aquel libro. Ahora, cuando yo enseño el Cantar de los Cantares, por lo general doy la interpretación de él por dos razones: satisface la mente y el corazón mío más que cualquiera interpretación que haya oído yo, y también sé que el hombre que dio esa interpretación pasaba mucho tiempo en la meditación del libro.

 Hay los que nos escriben diciendo que la esposa escucha nuestro estudio bíblico por radio en el hogar, y que el esposo lo escucha en el trabajo. En la hora de la cena los dos discuten lo que se enseñaba de la Biblia ese día. Esa es la meditación. Es repasarla repetidas veces.

 ¿Cuántos de ustedes, después de tener la lectura devocional, meditan en la misma porción durante el día La mayoría la leen y luego se la olvidan. Pasan unos 30 minutos, y ellos ni recuerdan lo que se leía en el desayuno. O, si la leen de noche, se acuestan en la cama lo más rápido que les sea posible, apagan la luz, y se duermen olvidándosela por completo. La meditación llega siendo un arte casi perdido en nuestra sociedad contemporánea. Francamente, la televisión en muchos hogares elimina la posibilidad de meditar, y está cambiando la vida espiritual de muchas familias. Una de las razones por la cual nuestras iglesias tienen una frialdad y una indiferencia en cuanto a la Palabra de Dios es simplemente debido a la falta de meditación en la Palabra de Dios.

 Ustedes recordarán que aquel eunuco etíope que leía en Isaías mientras que iba por el camino. Realmente estaba estudiando Isaías porque había llegado a una porción que no entendía, y tuvo dificultad con ella. Como no sabía lo que significaba, la volvió a leer muchas veces. Aquí está un hombre, pues, el cual está leyendo y estudiando, y el Espíritu de Dios le abrirá la Palabra de Dios. Por eso, el Espíritu guio a Felipe al etíope para explicarle el capítulo. Le abrió un mundo nuevo y llegó a conocer a Cristo. La narración dice que siguió gozoso. ¿Qué era lo que le hizo regocijar? Estaba meditando, mis amigos. Reflexionaba sobre el capítulo 53 de Isaías. ¿Jamás han meditado ustedes en aquel Cordero que fue llevado como oveja al matadero? ¿Quien era bajó a la tierra y se identificó con nosotros, los cuales nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino. Y Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. ¿Con cuánta frecuencia meditan sobre estas cosas?

Bueno, el etíope sí meditaba. Siempre ha sido una cuestión de especulación en cuanto a lo que hizo el etíope después de confiar en Cristo. La tradición dice que regresó a su tierra y fundó la iglesia cóptica de Etiopía. Eso bien pueda ser, pero no sabemos si es verdad, o no. Lo interesante es que siguió gozoso, y eso nos hace saber que estaba meditando en la Palabra de Dios.

Noticias internacionales 

ARGENTINA

Mes de la Biblia: La presencia del texto sagrado

en las diferentes tradiciones cristianas

 

David Cela Heffel

Buenos Aires, lunes, 17 de septiembre de 2012 (ALC) – La Comisión Ecuménica de Iglesias Cristianas en la Argentina (CEICA) organizó la semana pasada, junto a la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (UCA) y al Instituto Universitario ISEDET una conferencia sobre “La presencia de la Biblia en las diferentes tradiciones cristianas” en el marco de la celebración por el mes de la Biblia.

Alrededor de 40 participantes, entre estudiantes de teología de ambas casas de estudios teológicos y representantes de las Iglesias miembro de la CEICA, se dieron cita en instalaciones de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía en Argentina para compartir experiencias pastorales y visiones propias de cada tradición cristiana en torno al lugar de la Biblia que ocupa en la liturgia, en la pastoral, y en el mensaje cristiano.

El Lic. Luis Rivas, profesor emérito de la UCA, compartió con los presentes una ponencia sobre “El lugar de la Sagrada Escritura en la tradición católica” donde enfatizó que “la Biblia es el alma de la teología” y precisó que la Biblia debería ocupar un lugar más preponderante en el desarrollo teológico y pastoral en la Iglesia Católica Romana.

Por otro lado, el pastor Dr. Dr. René Krüger, profesor del ISEDET, disertó sobre “La Biblia en las Iglesias del Protestantismo histórico y en las demás ramas del amplio panorama evangélico”. Antes de dar cuenta de la centralidad de la Biblia en la tradición protestante, realizó una pequeña reseña histórica sobre las iglesias protestantes históricas en el Río de la Plata y en la Argentina en particular. Para entender el lugar que ocupa la Biblia en la tradición evangélico-protestante es necesario remontarse a Martin Lutero y tener en cuenta su comprensión de las Sagradas Escrituras en tiempos donde la gran

mayoría de los creyentes no sabía leer ni escribir el idioma en que estaba escrita, hasta ese momento, la Biblia: el griego y el hebreo. No sólo fue central la traducción de la Biblia al idioma del pueblo (alemán, en los orígenes de la Reforma protestante) sino también fue central la difusión de la misma. En ese sentido, destacó, además, el rol que han cumplido las Sociedades Bíblicas en todo el mundo al traducir la Biblia a centenares de lenguas y a la distribución de la misma facilitando enormemente la accesibilidad a millones de personas.

Por su parte, el Metropolita Siluan Muci, Arzobispo de Buenos Aires y toda Argentina del Patriarcado de Antioquía; y actual presidente de CEICA, disertó sobre “El lugar de la Biblia y su uso en la Iglesia Ortodoxa”. Muci centró su exposición, particularmente, en el uso de la Biblia en la tradición ortodoxa y en la comprensión patrística que se hace de la misma.

Emitida por TV el 11S

 

Graves ataques a las embajadas de EEUU en Egipto y Libia por la película El juicio a Mahoma  

 

Han asesinado al embajador de EE UU y otros tres funcionarios en el ataque al consulado de Bengasi. En la embajada de EEUU en El Cairo llegó a ondear la enseña de Al-Qaeda.

 

12 DE SEPTIEMBRE DE 2012, NUEVA YORK.- El embajador estadounidense en Libia, J. Christopher Stevens y otros tres empleados de la misión diplomática han muerto tras sufrir un ataque este martes, 11 aniversario del 11-S, en la ciudad de Bengasi (Libia), según ha informado hoy miércoles el ministerio del Interior libio. El Gobierno estadounidense confirmó la muerte de un diplomático en el ataque, pero no ha divulgado todavía su identidad.

 Un grupo de milicianos asaltó el edificio del consulado estadounidense en Bengasi y lo incendió  en protesta por la emisión en la televisión de EE UU de una película sobre la vida de Mahoma que consideran blasfema.

 En el lugar se produjo un “intenso enfrentamiento” con las fuerzas de seguridad libias y con los guardias de seguridad estadounidenses. A pesar de los esfuerzos de los uniformados y de los guardias de seguridad, los combates llegaron al interior del consulado, provocando un incendio en su interior que obligó a evacuar al personal.

 Finalmente, las fuerzas de seguridad tuvieron que abandonar el consulado ante la intensidad del ataque. Poco después, la sede estadounidense fue saqueada.

 EN EL NOMBRE DE MAHOMA

 Atacan embajadas de EEUU en Libia y Egipto el 11S Un grupo de manifestantes armados atacó la noche del martes el consulado de Estados Unidos en Bengasi, en el este de Libia, y le prendió fuego al edificio, asesinando al embajador y tres funcionarios en protesta por la película “El juicio a Mahoma” que según ellos ofende al islam, y que se emitió el 11S en EEUU. Por el mismo motivo miles de egipcios, en su mayoría salafistas, se manifestaron ante la embajada estadounidense en El Cairo.

 El detonante de las manifestaciones ha sido la emisión de una televisión estadounidense de la controvertida película  El juicio a Mahoma, que según sus críticos ofrece una visión muy peyorativa del profeta del Islam. Según informa Al Ahram, su producción corresponde a un grupo de emigrantes cristianos coptos en EE UU, con el apoyo de la iglesia del reverendo Terry Jones, tristemente célebre por haber quemado públicamente un ejemplar del Corán.

 “Estamos hartos de que se ofenda a nuestro profeta, y de que se mienta sobre el Islam”, comentaba en El Cairo Ahmed, un comercial de 33 años. “El problema no es solo que pueda ser insultante su descripción, en nuestra religión se prohíbe su simple representación”, apuntaba un salafista que sostenía una bandera parecida a la de Arabia Saudí, y que estaba acompañado de una mujer cubierta con el niqab, o velo integral. “No es casualidad que el filme lo hayan emitido hoy, el 11-S. Existe la voluntad de identificar el Islam con el terrorismo”, ha dicho.

 Fuentes: Agencias El Pais                © Protestante Digital 2012

 

 Freno a la ley anti-conversión 

 Importante victoria legal para la libertad religiosa en India  

 

Un tribunal revoca dos artículos de la Ley de Religión en el estado de Himachal que permitía multar a los conversos que no notificasen su cambio de creencia en un mes.

 

12 DE SEPTIEMBRE DE 2012, INDIA.- La Confraternidad Evangélica de la India ha salido vencedora del litigio por el que se habían opuesto a una disposición legal del estado de Himachal Pradesh que multaba a toda persona que no hubiese notificado su “conversión” a otra religión con un mes de antelación. El Tribunal Supremo ha estimado que la medida es anticonstitucional y, por tanto, no podrá aplicarse.

 Se trata de una pequeña  victoria a favor de la libertad religiosa  en un país en el que este derecho ha sido amenazado a lo largo de los años desde diversos frentes. A pesar de que la Constitución garantiza la libertad de creencia y de expresión de fe, en la práctica  son varios los Estados que han restringido estos derechos a partir de leyes de religión restrictivas.

 La Ley de Religión del Estado de Himachal Pradesh sigue contando con disposiciones poco favorables para la expansión del cristianismo, pero sin duda las más adversas era las que se encontraban en la Sección 4, en concreto en los artículos 3 y 5, que han sido los que el Tribunal Supremo ha declarado inconstitucionales. Todas las demás disposiciones, en cambio, se han considerado válidas, según el máximo aparato legal del país.

 “Una persona no sólo tiene el derecho de conciencia, el derecho de la creencia, el derecho a cambiar de creencias, sino también tiene el derecho de mantener en secreto su creencia”, explica el tribunal.

 PERSEGUÍA A LOS CONVERTIDOS

La sección 4 de la Ley establecía que la persona que desee convertirse de una religión a otra tiene que  avisar con 30 días de antelación  al juez de distrito. En cambio no se requiere una notificación en caso de que quiera volver a su religión original. Si la persona no lo notifica, sería tratado como un delito punible con una multa de hasta 1.000 rupias (unos 15 euros).

 De acuerdo al artículo 5,  la policía podría intervenir si el juez considerase que la conversión se hubiera realizado utilizando la fuerza o la incitación, o simplemente si esta se realizara sin previo aviso.

 Al comprobar que esta solución propuesta por el Estado podría llegar a ser más dañina que el supuesto problema de conversiones forzadas,  el Tribunal anuló las ordenanzas que perjudican los derechos fundamentales de la persona.

 La Alianza Evangélica Mundial, que desde su Comisión de Libertad Religiosa había seguido el caso de cerca, manifestó en un comunicado su “satisfacción”,  aunque recuerdan que “lamentablemente todas las demás disposiciones de la Ley se consideraron válidas”.

 Además expresó una felicitación expresa de parte de Godfrey Yogarajah, director ejecutivo de la Comisión, a “Richard Howell, Secretario General de la Confraternidad Evangélica de la India, a Arrora Tehmina, y a todo el equipo legal que luchó valientemente este caso por la libertad de religión en la India”.

 Fuentes: WEA             © Protestante Digital 2012

 

 

 El País publica la aclaración de que Moon no era evangélico  

 

Tras una petición en este sentido de la Alianza Evangélica Española, ante el erróneo titular de El País que encabezó la noticia del reciente fallecimiento del líder religioso coreano.

 

11 DE SEPTIEMBRE DE 2012, BARCELONA.- El Defensor del Lector del diario El País ha reproducido -en el blog específico y destacado que tiene en ese diario- la carta que le remitió el portavoz de la Alianza Evangélica, Pedro Tarquis, especificándole que Sun Myung Moon no era evangélico; dado que el titular de El País que informaba del fallecimiento del fundadior de la Iglesia de la Unificación así lo titulaba (“ Obituario: Sun Myung Moon, líder evangélico coreano ”).

 Tomás Delclós, que es quien actualmente ocupa este cargo en el diario El País, ha tenido además la deferencia de comunicarlo a la Alianza Evangélica, confirmando haber cumplido la promesa que realizó de forma verbal en conversación personal con Tarquis. Éste le ha respondido: “Muchísimas gracias. El papel y bien hacer de su labor son inestimables y muy de valorar y agradecer, máxime cuando es un oasis en los medios españoles”.

 LA CARTA PUBLICADA

 “Sun Myung Moon y las iglesias evangélicas . Por: Tomás Delclós | 10 de septiembre de 2012.  Pedro Tarquis, responsable de Comunicación de la Alianza Evangélica Española, me ha remitido una carta a propósito del obituario de Sun Myung Moon, fundador de la Iglesia de la Unificación, del pasado 3 de septiembre, titulado Sun Myung Moon, líder evangélico coreano”.

 La carta publicada expresa que “bajo ningún prisma (teológico o doctrinal, institucional, o histórico) Moon puede ser considerado evangélico (protestante)”  . Explica Tarquis que “Quizás el concepto erróneo surja de la existencia de un gran número de evangélicos en Corea del Sur donde de niño Moon asistía a una iglesia metodista (una rama del cristianismo evangélico), a la que pertenecían sus padres. Pero repito que ni a Moon ni a su Iglesia ninguna entidad o movimiento evangélico los considera como tal bajo ningún aspecto”.

 Se entiende, expresa Tarquis, que “en esta España culturalmente católica, donde el cristianismo evangélico o protestante es tan desconocido, lo `no católico´ tienda a mezclarse o confundirse”.

 Por otro lado,  resalta la carta enviada que los principios de la reforma de Lutero -Sola fe, sola gracia, sola Escritura- son (junto al Credo cristiano, común con el catolicismo) las principales señas de identidad del protestantismo o cristianismo evangélico . “La Iglesia de la Unificación no cumple los mínimos para encajar en estas bases de la fe evangélica, comenzando por la idea de que Moon se consideraba un mesías, algo que choca frontalmente con una iglesia protestante que ni siquiera admite la figura de un Papa”.

 Como marco de referencia, se explica que  dentro de la diversidad y pluralidad que –“como cualquier iglesia, movimiento o institución social o religiosa”- caracteriza al cristianismo evangélico o protestante, “existe un claro consenso de quienes forman parte de su fe y de quienes no lo son , aunque siempre haya una frontera más o menos indefinida pero estrecha. En España entidades como la Alianza Evangélica Española (representante de nuestro país en las Alianzas Evangélicas Europea y Mundial) o la Ferede (Federación evangélica, interlocutora con el Estado con quien firmó unos acuerdos en 1992) son dos referencias que pueden servir de ayuda”.

 Concluye la carta que “La Iglesia de la Unificación y Moon están con total seguridad en el espacio de quienes no forman parte del cristianismo evangélico”.

 Subastada en Manchester

 ¡Una Biblia de 62.000 euros!:

la de Elvis Presley  

 

El libro era parte de sus regalos de la primera Navidad en Graceland en 1957, y se esperaba que alcanzase unos 31.000 euros, pero finalmente llegó a más del doble.

 

09 DE SEPTIEMBRE DE 2012, INGLATERRA.- La Biblia formaba parte de los 100 artículos que subastó Omega Auctions en Manchester, Inglaterra, este pasado 8 de septiembre. Los objetos pertenecían a una fan británica de Presley, y actualmente todos ellos pertenecían al coleccionista británico Paul Fairweather. La colección completa de Elvis se saldó con más de 124.000 euros.

 El libro, que se encuentra bien encuadernado y con cubiertas de piel, contiene notas y pensamientos escritas por el emblemático cantante, y tiene el nombre de Elvis en relieve en letras de oro.

 El postor ganador del libro, que entró en la subasta por teléfono, no quiso ser identificado, y sólo se sabe que fue un estadounidense con sede en el Reino Unido.

 LA BIBLIA DE ELVIS

 El cantante tuvo la Biblia durante 20 años, hasta su muerte. Mucha gente no sabe o no recuerda que Presley creció en el ambiente evangélico del sur de Estados Unidos. Su madre le había acostumbrado a ir a la iglesia, y asistía a la Primera Asamblea de Dios en Tupelo, Mississippi, y luego en Memphis, cuando se mudaron allí en 1948. Por eso no es extraño que comenzase su carrera (y siguió haciéndolo a lo largo de toda ella) cantando canciones gospel.

 En la Navidad de 1957, Vester y Clettes, tíos del cantante, le dieron una Biblia como regalo, la cual llevó Elvis Presley hasta su muerte.

 Durante casi 20 años, leyó y estudió las Sagradas Escrituras, donde el cantante ponía sus anotaciones manuscritas. Una de las líneas escritas por él es de lo más significativa: “Juzgar a un hombre por su punto más débil o dudas, es como juzgar el poder del océano mirando una sola ola”.

 Como relata José de Segovia en su artículo ” Presley, el rey del rock, y el Rey de reyes  ”  su hermanastro, David Stanley, le recuerda leyendo la Biblia a menudo . Solía citar las palabras de 2 Corintios 5:15 sobre la necesidad de vivir para Cristo. David le vio la mañana del día de su muerte de rodillas en el baño. Oraba: “Muéstrame una salida, Señor, estoy cansado y confuso, ¡te necesito!”.

 GARANTÍA DE AUTENTICIDAD 

 La Biblia está acompañada con una carta que certifica su autenticidad, firmada por el tío del cantante que se la regaló, Vester Presley. Por otra parte, se refuerza que es original con un certificado expedido por el Museo de Elvis Presley, firmado por Jimmy Velvet, un amigo de Elvis que durante 22 años, ha sido presidente del Museo.

 Fuentes: Cadena Ser ProtestanteDigitalcom          © Protestante Digital 2012

 

 Tras más de mil días encarcelado

 Irán deja en libertad al pastor Youcef Nadarkhani  

 

Le absuelve de su condena a muerte por apostasía, y le condena a tres años por evangelizar musulmanes, conmutando la pena por su largo encarcelamiento.

 

08 DE SEPTIEMBRE DE 2012, IRÁN.- En un giro inesperado pero largamente deseado de los acontecimientos, una corte iraní decidió este sábado, 8 de septiembre, ordenar la liberación del pastor Youcef Nadarkhani, condenado hasta ahora a muerte bajo la acusación de “apostasía “, al considerar que había abandonado el Islam para abrazar la fe en Jesús.

 El pastor evangélico iraní Youcef Nadarkhani, encarcelado desde hace más de mil días por las autoridades de su país a causa de su fe, fue convocado ante el tribunal, mediante una orden judicial en la que tuvo que responder ante “los cargos presentados contra él”.

 Nadarkhani había sido declarado culpable y condenado a muerte, esencialmente, por convertirse al cristianismo. Cuando los funcionarios iraníes exigieron que se retractase de su fe en Jesús, bajo pena de muerte, él respondió: “No puedo”. El pastor ha permanecido encarcelado y separado de su esposa y sus dos hijos desde 2009, en una acción ilegal aún bajo la Constitución iraní.

 TRIBUNAL ESPECIAL

 La decisión de liberarle fue tomada por un tribunal especial, en un juicio celebrado en la ciudad natal del pastor Nadarkhani, en Rasht, este sábado 8 de septiembre de 2012.

 Miembros de su iglesia manifestaron con enorme alegría que “el pastor Nadarkhani ha sido absuelto de la acusación de apostasía, aunque se le declaró culpable de evangelizar a los musulmanes. Por esto último ha sido condenado a tres años de prisión”.

 Sin embargo, la condena a tres años de encarcelamiento se considerará como “ya cumplida” debido al tiempo que ha permanecido en prisión, explicó Firouz Khandjani un pastor evangélico miembro del Consejo de Iglesias de Irán.

 “Esta es una respuesta a las oraciones”, dijo Firouz Khandjani. Era de esperar que Nadarkhani saliese de prisión en cualquier momento, y  se encuentra ye en su casa con su familia ..

 LIBERTAD NO EXENTA DE PELIGROS

 Khandjani advirtió sin embargo que Nadarkhani todavía puede tener que afrontar serios peligros, y puso como ejemplo un caso similar, el del pastor Mehdi Dibaj hace unas dos décadas, “que sufrió la acusación de apostasía, de la que fue absuelto, para ser asesinado poco después de su liberación”, recordó. Y no es un caso excepcional, añadió, ya que “varios pastores también han sido asesinados”, dijo.

 UNA HISTORIA SEGUIDA POR EL MUNDO ENTERO

 La historia de Youcef Nadarkhani ha desatado una reacción y protesta internacional desde Bruselas hasta Washington, con la Unión Europea y los Estados Unidos instando a Irán a ponerlo en libertad.

 Fuentes: CSW, BosNewsLife              © Protestante Digital 2012

 

 SUIZA

 El secretario general del CMI interpela a los cristianos a rechazar el concepto de “enemigo”

 

Ginebra, lunes, 17 de septiembre de 2012 (ALC) – (CMI) La cuestión de quién es nuestro enemigo es un asunto que afecta a todas las comunidades del mundo, especialmente en lugares como Sarajevo (Bosnia-Herzegovina), que sufrió las consecuencias de una devastadora guerra civil hace casi veinte años.

 Pero fue aquí, el 11 de septiembre, en una ciudad multicultural, multiétnica y multirreligiosa, donde el Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), interpeló a los participantes cristianos del Encuentro Internacional de Oración por la Paz de la Comunidad de Sant’Egidio, antes de que se reunieran con los demás para orar en sus respectivos lugares de culto, a que dejasen a un lado el concepto de “enemigo”.

 La reunión tuvo lugar del 9 al 11 de septiembre.

 «No creo en el concepto de “enemigo”», declaró el Rev. Dr. Tveit al comienzo de su discurso. «Como creyentes en Dios por el testimonio de Jesucristo, no deberíamos creer en el concepto de enemigo».

 Durante la Guerra de los Balcanes, los vecinos de la ciudad de Sarajevo se convirtieron en enemigos, y muchos ciudadanos perdieron la vida.

 «Sarajevo es un ejemplo de que, cuando el concepto de vecino se convierte en el concepto de enemigo, todos pierden, y muchos incluso la vida», subrayó el secretario general.

 También mencionó manifestaciones de violencia más recientes en las que esta opción por el concepto de enemigo ha desembocado en tragedias inconmensurables.

 Este día, el 11 de septiembre, es testimonio de cómo incluso la religión puede ser utilizada como motivo y pretexto para los peores y más crueles atentados contra la humanidad; la consecuencia última de considerarnos como enemigos los unos a los otros», prosiguió. «El terrorismo es terrorismo, sean cuales sean los motivos».

 Con el título de este discurso, “Si Dios está con nosotros, ¿quién está contra nosotros?”, el Rev. Dr. Tveit hizo referencia a la transcendente realidad de que ser enemigos o tener enemigos no es una opción para los cristianos.

 «Como discípulos de Jesucristo, sabemos que algunos pueden vernos como enemigos; Jesús nos dijo que podríamos ser perseguidos en nombre de la justicia, por el reino de los cielos», señaló. «Nos reconciliamos ante Dios a través de la muerte de Jesucristo. Todo, incluso el odio y la muerte, se ven de manera diferente a través del amor de Jesucristo, incluso si estos conceptos no desaparecen».

 El discurso del Rev. Dr. Tveit contribuyó a llevar a su conclusión las discusiones y el diálogo interreligioso que caracterizan al evento auspiciado por la comunidad de Sant’ Egidio. El tema para el evento fue “La convivencia es el futuro: diálogo de religiones y culturas”.

 Como representante del CMI y de sus iglesias miembros en todo el mundo, el Rev. Dr. Tveit también participó en discusiones como la de “El amor por los necesitados: camino hacia el ecumenismo”, y “Expertos en la humanidad: los cristianos en la sociedad”.

 «Somos libres de llevar la cruz de Jesucristo en cualquier circunstancia, con fe, esperanza y amor. No para las cruzadas, sino en solidaridad con el mundo que sufre; en señal de la esencia del mensaje cristiano: Dios está con nosotros», declaró al final de su discurso.

 «Nada puede separarnos del amor de Cristo; por ello, Jesús nos llama a amar a nuestros enemigos», concluyó.

 El encuentro fue organizado conjuntamente por la comunidad de Sant’Egidio, la comunidad islámica de Bosnia-Herzegovina, la Iglesia Ortodoxa Serbia, la Archidiócesis Católica Romana de Vhrbosna-Sarajevo, y la comunidad judía de Bosnia-Herzegovina. El patriarca Irinej, de la Iglesia Ortodoxa Serbia, una iglesia miembro del CMI, también participó en el evento.

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Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)

Noticias nacionales 

Sociedad de Estudios Históricos elige presidente

Por José Carlo Maya

México, D. F., sábado 29 de Septiembre de 2012.- En sesión ordinaria de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México (SEHIMM) fue elegido el Mtro. Rubén Ruiz Guerra como presidente para el cuadrienio 2012 – 2016, sustituye al Pbro. Rubén Pedro Rivera Garza, quien durante el período 2004 – 2012 estuvo al frente de los historiadores de nuestra iglesia desarrollando una encomiable labor que le fue reconocida.

La reunión, además de escuchar el informe del presidente, que fue aprobado con felicitación y reconocimiento, estuvo también encaminada a planear las actividades y la celebración en 2013 del 140 aniversario del metodismo en México y los cuarenta años de la Sociedad, fundada por iniciativa del entonces obispo Alejandro Ruiz Muñoz, en 1973, con motivo del primer centenario del metodismo en nuestro país. Las reuniones fueron fijadas para el 16 de Marzo, en el domicilio del Archivo e Historia, y para el 11 y 12 de Octubre de 2013, en lugares que previamente se darán a conocer.

Un acuerdo editorial fue que el periódico oficial de la IMMAR, El Evangelista Mexicano, en una sección denominada “Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo” comience a publicar los trabajos recepcionales de ingreso que han presentado los Socios.

En el momento apropiado se presentaron a los asistentes las fotografías enmarcadas de los personajes que han sido presidentes de la SEHIMM: Dr. Gonzalo Báez Camargo, Prof. Gustavo A. Velasco Guevara, Pbro. Alejandro Ruiz Muñoz y Dr. Rubén Pedro Rivera Garza

Fue recibido como miembro de número el Lic. Xeitl Ulises Alvarado López, quien presentó un ensayo histórico con el tema “La formación de la niñez y juventud metodista sureña en México, 1873 – 1892”.

Mtro. Rubén Ruiz, presidente electo, Dr. Rubén Pedro Rivera, presidente saliente

Estuvieron presentes, por parte de la CANCEN el Pbro. Rubén Pedro Rivera; de la CAO la hermana Erinna Flores; por la CAS, el Pbro. Raúl Ruiz Avila y el Mtro. Daniel Escorza; por la CAM, la Mtra. Lilia Palos, Lic. Consuelo Castillo, Lic. Samuel Martínez Arias y el Mtro. Rubén Ruiz Guerra; por la CASE, el Mtro. José Donato Rodríguez.

Participantes y visitantes tuvieron la oportunidad de apreciar una vez más el valioso acervo histórico con que cuenta la IMMAR en las instalaciones de Sadi Carnot 73, Col. San Rafael de la Ciudad de México, donde se desarrolló el evento.

Terminamos la nota con las palabras finales del informe del presidente: “… bendigo al Señor por el quehacer histórico de esta Sociedad, única en su género dentro del ámbito evangélico, quehacer, que me apasiona y anhelo que siga adelante con mejores y mayores realizaciones, para la gloria del Creador y Sustentador de la historia: nuestro Dios”.

Primera Bandera Nacional recibida

En respuesta a la convocatoria de la Dirección de Archivo e Historia, se ha recibido la primera donación por parte del templo Emmanuel de la Ciudad de Puebla que entrega la enseña nacional que durante muchos años brindó identidad nacional a su congregación más que centenaria. La Dirección de Archivo e Historia envía por estas líneas su más sincero agradecimiento a los hermanos de la congregación poblana y a su pastor Pbro. Gerardo González. Dicho lábaro fue presentado a los miembros de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México en su reunión de este 29 de septiembre, como la primera bandera que forma parte del Museo Metodista.

Ahora con un Plantel en Puebla

Seminario Metodista “Dr. Gonzalo Báez Camargo” la institución que enseña a conocer, creer y vivir la Biblia

El Seminario DGBC, sucesor del Centro Evangélico Unido (CEU), es el Seminario oficial en la república mexicana, del centro del país, que por más de 90 años ha preparado varias generaciones de pastores que han apacentado la grey de Dios.

Hoy -2012-, el SMDGBC, presenta un plantel pionero en la Ciudad de Puebla,  Conferencia del Sureste, con la licenciatura y bachiller en teología, en el sistema  escolarizado.

Este nuevo Campus del Seminario representa lo que por muchos años se anhelaba como visión que ahora es una realidad  ya que ahora esta funcionando,  para todos aquellos hermanos(as) que desean prepararse como pastores o como mejores líderes para apoyar los trabajos en su congregación, sin el esfuerzo doble de tener que ir al Distrito Federal a tomar clases para su formación.

Del programa en teología. Los maestros están calificados para garantizar que los alumnos (as), reciban su certificado contando con la validez requerida de los estudios teológicos, que imparte el seminario DGBC, quien es el que entregará los certificados, con validez nacional.

Dando a Dios honra y gloria por su presencia y dirección, el día 17 de Septiembre, año de gracia del Señor, se realizó la Apertura escolar del primer año de funcionamiento, misma que oficializó el obispo en la CASE, Pbro. Manuel Hernández Ramírez,  en las instalaciones del templo “El Buen Pastor”, en la ciudad de Puebla (41 Sur 2307, Col. Belisario Domínguez, Puebla, Pue. Este mismo día, se iniciaron las clases, con 7 alumnos.

Para mayores INFORMES: en la oficina de la iglesia “El Buen Pastor”, con el coordinador del programa, Pbro. Cruz Hernández Vargas, correo electrónico: immarelbuenpastor@hotmail.com          Tel. Oficina: 01 (222) 2 303 297

La inscripción tiene un costo de 650 pesos por semestre. El costo de cada materia $ 100.00, por inicio.

Autoridades, alumnos e invitados

Listado de materias del Primer Semestre:

•          Introducción a la filosofía

•          Historia de la iglesia

•          Introducción a la Biblia

•          Exégesis

•          Introducción a la  Psicología Pastoral

•          Lectura y Redacción

•          Música

•          Educación Cristiana

•          Disciplina de la IMMAR

Los días de clase son de lunes a viernes; algunas clases inician desde las 5 pm.

“Nuestro ser se regocija en Dios junto con los seminaristas que algún día dirán; “yo si ingresé al seminario “Dr. Gonzalo Báez Camargo” porque me ofrece preparación bíblico/teológica”

 

MÉXICO

Presentan libro sobre estudios históricos

y teológicos del Pentecostalismo

 

Leopoldo Cervantes-Ortiz

Ciudad de México, lunes, 17 de septiembre de 2012 (ALC) – De la autoría común de Daniel Chiquete y Angélica Barrios, el pasado 7 de septiembre se presentó, en la librería Visión del Centro Histórico de la Ciudad de México, el volumen Entre Cronos y Kairós: estudios históricos y teológicos sobre el pentecostalismo latinoamericano, coeditado por la Red Latinoamericana de Estudios Pentecostales e impreso por la Editorial Manda y patrocinado por la Obra Misionera Evangélica de Alemania y las Iglesias Unidas de Cristo y Discípulos de Cristo.

Chiquete, arquitecto y doctor en teología por la Universidad de Hamburgo y ex profesor de la Universidad Bíblica latinoamericana, docente en la Universidad Autónoma de Sinaloa (noroccidente de México), su entidad natal, y Barrios, chilena, licenciada en Historia y Educación por la Universidad de Valparaíso, escribieron al alimón este libro, dividido en seis “estudios” que abarcan diversos aspectos del pentecostalismo. En la presentación participaron Dan González Ortega, rector de la Comunidad Teológica de México, Ruhama Pedroza, socióloga menonita, profesora del Seminario Metodista de México, y L. Cervantes-Ortiz.

Cervantes-Ortiz hizo un repaso breve de los antecedentes de los autores, así como de otras obras que han precedido a este libro, y observó que el nuevo conjunto de estudios viene a abonar a la profundización cada vez mayor sobre las comunidades pentecostales en el continente y anticipó que se utilizará ampliamente en las instituciones de educación teológica, pues en la mayoría de éstas, por toda América Latina, la mayor parte de estudiantes son pentecostales.

González Ortega se refirió a la importancia de contar con una nueva aportación teológica de Chiquete, reconocido estudioso pentecostal, ahora junto a Barrios, pues además de compartir un proyecto de vida, prometen aportar otros insumos de análisis sobre la dinámica pentecostal tan viva. Hizo particular énfasis en la inquietante relación que propone Chiquete entre un movimiento antiguo, el montanismo, y el pentecostalismo actual. Solicitó al autor que en otras entregas amplíe el abordaje de este asunto.

Cerró la mesa Ruhama Pedroza, quien destacó la forma en que Chiquete y Barrios se explican desde la experiencia personal, pero sin fallar en el rigor académico, la vida de las comunidades pentecostales y llamó la atención a la manera en que se trabaja en la obra el reconocimiento a la actuación de las mujeres, lo que no ha permeado en muchas otras denominaciones, así como a la relevancia de los cantos, temática a la que Barrios dedica un análisis minucioso. Los autores agradecieron la presencia del público y plantearon la posibilidad de continuar con este tipo de estudios en el futuro.

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Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)

Cumple 30 años la Universidad Metodista de México, en Puebla

Priscila Laguna de Vergara, cronista.

Hace treinta años Dios puso en una persona el sueño de que hubiese una universidad metodista.

Muchos pensábamos que ese era un sueño imposible por todo lo que implicaba.  El lugar que se escogió era un lugar a orillas de la ciudad y con pocas vías de comunicación.

Pero los propósitos de Dios eran otros.

El martes 26 de septiembre de 2012 se cumplieron TREINTA AÑOS de ese sueño.  Ahora podemos  ver la gloriosa UNIVERSIDAD MADERO (UMAD) que ilumina el firmamento de la educación,  tanto en Puebla como en su Campus de  Oaxaca, dando fortaleza y luz a las nuevas generaciones de estudiantes, que han tenido el privilegio de pasar por ella.

El crecimiento de la Universidad hizo cambiar los alrededores del lugar.  Ahora toda esta zona se ha poblado y la gloriosa Universidad brilla en ese lugar.

En esta institución se ha enseñado el valor de la verdad y se ha sustentado la libertad así como la dignidad.

En el Plantel Zavaleta, en Puebla, donde se encuentra la Universidad Madero, se han sembrado las semillas del conocimiento en los niños desde pre escolar hasta los jóvenes de la Universidad.

Hemos visto el esfuerzo y valor de directivos, maestros y estudiantes al conseguir premios nacionales que nos llenan de orgullo, ya que han puesto en alto, a nivel nacional la Universidad Madero.

A su vez, esta universidad, que imparte 18 licenciaturas, especialidades, maestrías y doctorado, que cuenta actualmente con más de mil alumnos, forma parte del conglomerado de universidades metodistas alrededor del mundo.

Sería muy interesante y edificante escuchar los testimonios de alumnos de las generaciones que han pasado por esta amada Universidad, pero por ahora el tiempo no nos lo permite.

Damos gracias a Dios porque hay toda una multitud de personas que han sido colaboradores de Dios en este proyecto hecho realidad, como lo mencionó el Rector Maestro Job Cesar Romero en sus palabras de agradecimiento del evento.

Dijo el Apóstol Pablo en su primer carta a los Corintios capítulo 3 versos 6 y 7: ”Yo planté, Apolos regó, pero el crecimiento lo ha dado Dios.  Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento”.

Una página metodista en Antorcha Misionera

La “Revista para toda la familia” Antorcha Misionera publicó en su edición de Julio – Septiembre, Volúmen 136, un reportaje sobre la celebración del centenario de vida del hermano Moy Campos Mendoza, miembro fundador de la congregación de Santa Ana Huiloac:

Poética 

Bendición de un anciano

 

Uno de Octubre, Día Internacional del Mayor

Selecciona: Isabel Pavón (tomado de la Red de Liturgia del ClAI) 

30 DE SEPTIEMBRE DE 2012

Bendito aquel que me ayude sobre todo cuando no se lo haya pedido,

y aquel que me ofrece una sonrisa,

una palabra amable o un poco de su tiempo.

Benditos aquellos que saben hacerme revivir

mis bellos recuerdos de tiempos pasados,

y no me harán sentir el peso de mis lentos pensamientos.

Benditos aquellos que se den cuenta que mi vista se nubla

y me extienden la mano,

y que me hacen entender que todavía hay alguien

que me ama y piensa en mi.

Benditos todos aquellos que toquen la puerta de mi soledad

y que por mi cumpleaños me regalen una flor.

Aquellos que comprenden el temblor de mi mano

y mis días llenos de cansancio.

Aquellos que hablen en voz alta

para ahorrarme la humillación de mi sordera

y me entregan a cada rato el hilo de la conversación.

Benditos aquellos que fingen cortésmente el no haberse percatado

de los granos de frijol que ensuciaron el mantel.

Y aquellos que me escuchan con paciencia, sin hacerme mofa,

cuando repito los recuerdos de mi lejana juventud.

A todos ellos les digo que siempre,

cuando mis ojos han tropezado con su mirada,

en ellas he encontrado la bondad de Dios.

Autor: Anónimo 

©Protestante Digital 2012

Programa 

Octubre

Elección de administradores y gabinetes de organizaciones.

SMF Ofrenda pastores jubilados y viudas de pastores (todo el mes)

 

1 – 5                Aniversario FHM y Semana del Varón.

4-7                  Junta nacional de Programa, CANO Tijuana, BC

7                      Día mundial de Comunión

12                   Día de la Hispanidad México

14                   Aniversario 82  “El Evangelista Mexicano”, (envíele un artículo, o una

noticia cuando menos, de regalo de aniversario).

20 – 21           LBSC Retiro Anual de las Mujeres, CANO

25                   Reunión del Colegio de Obispos. CASE Puebla, Pue.

26-28             Sesión de trabajo Gabinete General. CASE Puebla, Pue.

29-4                Semana de la Reforma Protestante siglo XVI (Ultima semana)

Reportaje 

Nota de la Redacción.-

Aunada a la noticia que nos proporciona Protestante Digital sobre la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, anexamos al final la presentación de una compilación que nuestro director presentó recientemente en la Sociedad Femenil de la iglesia El Buen Pastor, de la Col. Belisario Domínguez, en la Ciudad de Puebla, con motivo del taller de estudio que están realizando las hermanas metodistas sobre diversas docrinas, entre ellas el mormonismo.

 

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Argentina

 El ‘desafío final’ mormón abre y digitaliza archivos históricos  

 

Hasta el momento han recogido 3.500 millones de imágenes tomadas en 120 países, que incluyen el registro de 12 mil millones de nombres.

 

10 DE SEPTIEMBRE DE 2012, CÓRDOBA.- Los mormones siguen su carrera contra el tiempo para obtener los registros genealógicos de todos los seres humanos antes de la llegada del Juicio Final. Como lo viene haciendo desde hace décadas en distintos puntos del planeta, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días estará digitalizando los viejos y abandonados documentos del Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba, Argentina.

 A través de su empresa especializada extendida por todo el planeta Family Search, firmó un acuerdo con el Gobierno local para fotografiar e indexar archivos del periodo colonial y posterior a la Independencia que hasta ahora sólo pueden consultar muy pocas personas en el antiguo formato papel.

 Family Search digitalizará los documentos para sus registros privados, entregará una copia a la Provincia y buena parte de la información estará disponible en la Web en un futuro inmediato.

 Esta tarea tiene por detrás una creencia central en la doctrina de los mormones. La resurrección, el bautismo de las personas muertas y el Juicio Final se vinculan con esta digitalización que la iglesia realiza simultáneamente en más de 100 países del mundo.

 “Para nuestra doctrina las familias son eternas. Los enlaces familiares no terminan con la muerte y todos vamos a vivir juntos en el futuro nuevamente como familias, si somos merecedores de eso”, explicó el brasileño Mario Silva, hasta hace pocos días gerente de Family Search para Sudamérica, durante su paso por Córdoba, en su último viaje en esta función.

 Silva, actualmente gerente de la empresa para Brasil, añadió que la iglesia invierte en conseguir la información de identidad de toda la humanidad “para que cada persona pueda conocer quiénes son sus ancestros, de dónde vienen, y salvarlos antes del Juicio Final”.

 BAUTISMO DE LOS MUERTOS

 Una vez que los mormones identifican a sus familiares muertos, envía sus nombres a la iglesia, donde se hacen las ordenanzas de bautismo en nombre y a favor del muerto. “No se bautiza directamente al muerto, sino a la persona descendiente del muerto. Creemos que esa persona, que en otro lado tiene existencia como espíritu, tendrá luego la libertad de aceptar o no el bautismo que se hace a su favor. Si lo acepta, se lo considera bautizado y el Último Día va a estar entre los salvados”, aclaró Silva.

 Explicó también que no hay límite da familiares a bautizar y lo que se pide a los miembros de la iglesia es que preparen por lo menos cuatro generaciones, incluyendo la propia. “Todo miembro es incentivado a investigar pero no hay límites. Algunos llegan hasta sus familiares de la Edad Media y más atrás también”, dijo.

 MISIÓN CICLÓPEA

 Los mormones desarrollan un trabajo propio de un cuento de Jorge Luis Borges que enlaza una particular creencia religiosa con un viaje genético hacia los orígenes de la humanidad.

 Family Search tiene en funcionamiento 200 cámaras digitalizadoras en 102 países. Cada cámara toma unas 2.500 imágenes por día. Hasta el momento se han recolectado unas 3.500 millones de imágenes tomadas en 120 países, que incluyen el registro de 12 mil millones de nombres.

 La información está guardada en una bóveda subterránea de seis mil metros cuadrados debajo de una montaña ubicada en los alrededores de Salt Lake City, en Utah . “Son instalaciones que fueron construidas especialmente para esta finalidad y que existen desde hace más o menos 50 años. Allí las imágenes están protegidas en cámaras de almacenamiento separadas por puertas de acero y vinculadas por túneles, debajo de más de 200 metros de roca sólida”, informó Silva. “Si hay una catástrofe o hecatombe atómica, no va a afectar los registros”, añadió.

 AMÉRICA, TIERRA BENDECIDA

 Consultado sobre el motivo de la fuerte inversión económica que la iglesia mormona realiza en Latinoamérica, donde no tiene tantos fieles si se la compara con otras religiones, Mario Silva dijo que hay dos razones para ello. “Una es que Latinoamérica es la región donde más estamos creciendo en el mundo, tenemos muchos nuevos bautizados y necesitamos más registros para seguir adelante nuestro trabajo de historia familiar”. La otra razón tiene que ver con el Libro del Mormón que “profetiza que, en los últimos días, las Américas van a ser una tierra bendecida por el Señor, por eso el Evangelio va crecer mucho aquí. Eso ya está sucediendo. Por ejemplo, Brasil, ya es nuestra segunda prioridad mundial, luego de Estados Unidos”.

 La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días nació en 1830 en el estado de Nueva York, luego de que su fundador Joseph Smith, afirmara que recibió unas tablas sagradas de manos de un ángel.

© Protestante Digital 2012

 

De un click sobre la diapositiva y vea un breve repaso a la historia de la iglesia de Los Santos de los Últimos Días:

ppp.Mormonismo 

Vida y obra de Lutero

 Introducción

El Evangelista Mexicano está publicando quincenalmente esta edición que la Iglesia Evangélica Luterana Unida en Argentina y Uruguay tiene el agrado de poner al alcance del lector latinoamericano en versión digital de las Obras de Martin Lutero.

“La Voluntad Determinada” (De Servo Arbitrio) es parte del núcleo central de la teología de la reforma. Entender Martin Lutero es un gran desafío para nuestros días, podríamos decir que esta obra es la “puerta de entrada” a su teología. El marco teórico que propone Lutero es lo que nos ayuda a vislumbrar las posibilidades de la teología en los albores del Siglo XXI, así como nos llama al desafío de contextualizarla en la realidad latinoamericana.

 V – El carácter público de la promulgación del Evangelio

 

En las duras y agitadas luchas provocadas por la Reforma, Erasmo aparece como el paladín de la paz y del amor. Esos “tumultos” eran a criterio suyo señales de una conducción equivocada y de un apasionamiento indebido, de parte de los luteranos. Es muy posible que su alarma ante el carácter “subversivo” de la Reforma haya sido el motivo más profundo y de mayor peso para la reserva en que Erasmo se encerró más y más. Es por ello también que a esta altura de la discusión, las contestaciones de Lutero se caracterizan por su marcada dureza y brusquedad. El tema planteado penetra hondamente en la esfera de lo personal, y aun hoy el lector puede notar que Lutero dio bastante trabajo a sus contemporáneos que quisieron seguir sus pasos, en especial a los cautelosos de entre ellos y a los amantes del orden.

Al leer este capitulo, conviene tener en cuenta tres puntos:

1. El carácter público del testimoniar cristiano es insoslayable. No nació en modo

alguno del deseo de notoriedad de ciertas personas, sino que responde a la voluntad de Dios. Es la expresión de su revelación. “Dios quiso que estas cosas fueran divulgadas”102 (pág. 72:5; WA 18, 632, 22). Por esto, “la verdad y la doctrina (lat. veritas et doctrina) deben darse a conocer siempre, ante todos y sin cejar” (pág. 65:7; WA 18, 628, 27), y nadie, tampoco la iglesia, esta autorizado a limitar esta promulgación por consideraciones hacia personas, tiempos y circunstancias. ! Y ante todo la iglesia no debe hacerlo! No debe hacer el intento de manejar el evangelio a su antojo; pues en esta lucha, ella no es conductora, sino conducida. La iglesia militante cuyo miembro Lutero se confiesa aquí, ha sido arrastrada a esta lid precisamente por la palabra de Dios. La iglesia de la cual Erasmo actúa de vocero, echa cadenas a la palabra de Dios (verbum Dei alligare, WA 18, 629, 23; encadenar la palabra de Dios, pág. 66:14) negociando así la paz con el mundo.

 2. Que la promulgación origine tumultos, no se debe a las personas, sino al hecho de la promulgación en si. “El tumulto aquel tiene su origen en Dios, y Dios es el que permite que siga” (pagina 62:16). Pues el mundo no puede ni quiere tolerar la palabra de Dios, y el Dios verdadero no quiere ni puede callar (pág. 61:25; WA 18, 626, 23). Por consiguiente, la promulgación del evangelio trae consigo la lucha entre dos reinos, y hasta entre dos dioses (“…estos dos dioses están en guerra el uno con el otro”, pág. 61:27; WA 18, 626, 23 Duobus diis bellantibus – Dios contra Satanás). De esto, Lutero saca la siguiente conclusión: “Querer aplacar estos tumultos no es otra cosa que querer abolir la palabra de Dios y prohibir su predicación” 103(pág. 61:29; WA 18, 626, 25).

 3. Por tal razón, Lutero define el clamor por una paz a cualquier precio (pág. 60:8 y sigs.; WA 18, 625, 10 y sigs.) como “tranquilidad carnal” (tranquillitas carnalis) y le opone su resolución de ofrecer tenaz resistencia. “Pero si por un tiempo dejamos a un lado esta palabra, dejamos a un lado temporalmente a Dios mismo, la fe, la salvación y todo lo que el cristianismo implica” (pág. 61:7; WA 18, 626, 3). Este imponente capitulo, que es al mismo tiempo una documentación del carácter enteramente “apolítico” de la reforma de Lutero, hace evidente que esta nunca podrá ser entendida si se la considera solo un descubrimiento de nuevos valores y ordenes de la vida, pues justamente así era como Erasmo se imaginaba la reforma de la iglesia. Lutero empero se siente comprometido a una verdad a la cual, de ser necesario, el esta dispuesto a sacrificar el mundo entero; tan grande es el poder que esta verdad ejerce sobre el. Y esta verdad tiene que ser promulgada sin cortes, “aun cuando el mundo entero no solo se vea envuelto en conflicto y tumulto, sino se derrumbe en un solo caos y quede reducido a nada”104 (pág. 60:14; WA 18, 625, 15). Pues el evangelio de la libre gracia de Dios, y la dicha de las conciencias así liberadas, están por encima de todo lo que hay de creado en este mundo. (Aquí esta el limite para la “teología de los ordenes”; no esta destinada al tálamo nupcial, sino a los sirvientes.)

En el tercer párrafo, sigues convirtiéndonos en esos epicúreos sin pretensiones ni inquietudes; y lo haces mediante un consejo distinto, pero no por eso mas juicioso que los dos mencionados anteriormente. En efecto, dices que “hay ciertas cosas de índole tal que, aun cuando fuesen verdad y pudiesen ser sabidas, sin embargo no convendría exponerlas a oídos profanos”.105 También aquí vuelves a confundir y mezclarlo todo, según tu costumbre, equiparando lo sagrado con lo profano, sin discriminación alguna. Y nuevamente has incurrido en desprecio y afrenta contra las Escrituras y contra Dios.

 Dije antes que lo que en las Sagradas Escrituras se nos trasmite y presenta como verdad probada, es no solo evidente, sino también de provecho para la salvación, de modo que sin temor alguno puede y hasta debe ser divulgado, enseñado y sabido; así que, si con tu “no debe ser expuesto a oídos profanos” te refieres al contenido de las Escrituras, estas completamente errado. Pero si te refieres a otra cosa, no nos importa ni viene al caso, sino que has derrochado papel y tiempo con tus palabras. Sabes además que no concuerdo con los sofistas en ningún punto, de modo que bien podrías dejarme en paz y abstenerte de echarme en cara los abusos de aquella gente. Pues donde debías atacarme era en ese libro tuyo. Se muy bien en qué yerran los sofistas, y no necesito que tu me lo enseñes; además, ya los he reprendido lo suficiente. Esto lo quiero dejar dicho y repetido una vez por todas, para cada ocasión en que me mezcles con los sofistas y graves mi causa con los disparates de ellos. Pues sabes perfectamente que tu proceder es injusto.

 Veamos ahora qué razón das para tu consejo. “Sostienes que Dios está, según su esencia, en el hoyo de un escarabajo o aun en una cloaca (cosa que tu tienes reparos en decir, y culpas a los sofistas de disparatar de esa manera) no menos que en el cielo; aun en el caso de que esto fuese verdad –opinas tú– no obstante seria irracional discutirlo ante las muchedumbres”.106 En primer lugar: Disparate quien quiera disparatar. Nosotros discutimos aquí no acerca de las acciones de los hombres, sino acerca del derecho y la ley; no acerca del hecho de que vivimos, sino acerca del modo como debemos vivir.

 ¿Quien de nosotros vive y actúa siempre y en todas partes con rectitud? Pero no por eso son condenados el derecho y la doctrina; antes bien, ellos nos condenan a nosotros. Tu, empero, traes de lejos estas cosas extrañas y reúnes penosamente gran cantidad de material de dondequiera que sea porque te tiene a mal traer aquel único punto de la presciencia de Dios; y como resultan infructuosos todos tus esfuerzos por salir airoso en tu discusión de este punto, intentas entretanto cansar al lector con hueca palabrería.

 Y bien, que sea; volvamos al tema que nos ocupa. ¿A qué apuntas con tu opinión de que ciertas cosas no deben divulgarse? ¿Acaso cuentas entre ellas también el asunto del libre albedrio? Entonces se dirigirá contra ti todo lo que acabo de decir respecto de la necesidad de llegar a tener conocimiento del libre albedrio. Además, ¿por qué no sigues tu propio consejo y dejas a un lado tu Disquisición? Si haces bien en tratar el libre albedrio, ¿a qué viene tu vituperar? Si el tratarlo es malo, ¿por qué lo tratas? Pero si no lo cuentas entre las cosas cuya divulgación debe evitarse, nuevamente eludes entre tanto enfocar la realidad del problema [causae statum fugis] y, cual verboso orador, tratas asuntos ajenos al tema en el lugar que no corresponde.

 Sin embargo, tampoco este ejemplo lo tratas en forma conveniente, y condenas como cosa inútil el discutir ante la muchedumbre aquello de que Dios esta presente en un hoyo o en una cloaca; pues tienes en cuanto a Dios pensamientos demasiado humanos.

 Bien, admito que hay ciertos predicadores inescrupulosos que, impulsados no por reverencia ante Dios [religione] o piedad, sino por ansias de gloria, sed de algo novedoso o imposibilidad de guardar silencio, profieren disparates y necedades sin reflexión alguna. Pero estos hombres no agradan ni a Dios ni a los hombres, aunque afirmaran que Dios esta en el más alto de los cielos. Pero donde hay predicadores responsables y piadosos, que enseñan con palabras mesuradas, puras y cuerdas, estos pueden decir tal cosa también ante la muchedumbre, sin peligro, e incluso para gran provecho. ¿Acaso no hemos de enseñar todos nosotros que el Hijo de Dios estuvo en el seno de la virgen y nació de su vientre? Pero ¿cuánta diferencia hay entre el vientre humano y otro lugar inmundo cualquiera? ¿Y quién no podría dar de una definición asquerosa y deshonesta?

Sin embargo, condenamos con justa razón a los que lo hacen, ya que hay suficiente cantidad de palabras inobjetables mediante las cuales podemos expresar la misma función natural también con decoro y elegancia.

 Asimismo, el cuerpo del propio Cristo fue humano al igual que el nuestro. Y ¿qué hay mas asqueroso que nuestro cuerpo? Y bien: ¿acaso por eso habríamos de abstenernos de decir que Dios habitó corporalmente en un cuerpo tal? ! El mismo apóstol Pablo lo dijo!107 Y ¿que cosa mas asquerosa hay que la muerte? ¿o más horrible que el infierno? Sin embargo, el profeta se gloría de que Dios esta con él en la muerte y le asiste en el infierno.108

 Por lo tanto, un corazón piadoso no se horroriza al oír que Dios esta en la muerte o en el infierno, de los cuales cada uno es más horrible y mas asqueroso que un hoyo o una cloaca. Al contrario: cuando la Escritura atestigua que Dios esta en todas partes y lo llena todo,109 ella lo atestigua no meramente para decir que él esta en esos lugares, sino que es necesario que nuestro corazón aprenda y sepa que él esta allí, a no ser que se sostenga que, de ser apresado yo por algún tirano y arrojado a la cárcel o a una cloaca, cosa que sucedió a no pocos santos, no me fuera licito invocar allí a Dios o creer que el me asiste, hasta que hubiere llegado a alguna iglesia bien equipada.

 Si nos enseñas a decir tales disparates en cuanto a Dios, y si te ofendes por los lugares donde él esta presente, al fin y al cabo tampoco permitirás que para nuestro bien resida en el cielo; pues ni el más alto cielo puede darle cabida ni es digno de él. Pero como ya dije: según tu costumbre repartes punzadas con tanto odio para gravar nuestra causa y hacerla aborrecible, al ver que no la puedes superar ni triunfar sobre ella. Respecto de otro ejemplo si admito que es algo chocante, a saber: si se enseña que hay tres Dioses; porque esto no es verdad, ni lo enseñan las Escrituras, sino que los sofistas hablan así e inventaron una nueva dialéctica.

 Pero ¿qué nos importa esto? Queda aquel otro ejemplo de la confesión y satisfacción.110 Es admirable la eximia prudencia con que abogas por tu causa, y como en todas partes andas pisando huevos, como de costumbre, para no dar la impresión de que estas condenando lisa y llanamente la enseñanza nuestra, ni tampoco de que estés atacando la tiranía de los papas, lo que para ti es aun mas arriesgado. Por eso dejas entre tanto a un lado a Dios y a la conciencia (! que le importa a Erasmo lo que quiere Dios en estas cosas, ni lo que es conveniente para la conciencia!) y te lanzas sobre una ficción externa y acusas al vulgo de abusar, conforme a su malicia, de la predicación de que la confesión y satisfacción son cosas libres, para dar rienda suelta a sus inclinaciones carnales, cosa que al decir tuyo la confesión obligatoria al menos cohíbe.

 ! Que argumentación mas brillante y estupenda! .Y a esto llamas enseñar teología? ¿Al ligar con leyes a las almas y (como dice Ezequiel)111 matarlas, almas que Dios no ligo? Indudablemente, con una argumentación así alzas contra nosotros toda la tiranía de las leyes papales como si fuesen útiles y de provecho para la salvación, porque también mediante estas leyes es cohibida la malicia del vulgo.

 Pero no quiero ponerme violento, como ese punto lo merecería. Expondré el asunto brevemente. Un teólogo bueno enseña así: Si el pueblo hace lo malo, debe ser contenido por la fuerza exterior de la espada, como enseña Pablo en Romanos 13;112 pero no debe atraparse la conciencia de la gente con falsas leyes para que se vean atormentados por pecados allí donde Dios quiso que no hubiera pecados. Pues lo único que liga las conciencias es el mandamiento de Dios, de modo que aquella tiranía de los papas que se puso entre medio y que con falsedad aterra y mata las almas en lo interior, y en lo exterior atormenta en vano al cuerpo, debe ser quitada totalmente de en medio.

 Pues si bien por fuera obliga a la confesión y otras prácticas onerosas, no por eso logra cohibir al alma; al contrario, el alma es provocada a un odio aun mayor contra Dios y los hombres. Y en vano mortifica al cuerpo en las cosas exteriores, y no hace mas que convertir a la gente en hipócritas, de modo que los que nos tiranizan con ese tipo de leyes no son otra cosa que lobos rapaces, ladrones y asesinos de las almas.113 Y tu, buen consejero de las almas, nos recomiendas nuevamente a esta gente, vale decir, eres el instigador de los mas crueles asesinos de las almas para que llenen el mundo de hipócritas y de hombres que en su corazón blasfeman de Dios y lo desprecian, aun cuando de fuera sean contenidos hasta cierto punto, como si no hubiese también un modo de contención distinta, un modo que no hace hipócrita a nadie y que se aplica sin perdición para las conciencias, como dije.

 Aquí agregas una selección de ejemplos, con el visible deseo de aparecer como hombre que posee de ellos un rico caudal y que sabe emplearlos muy propiamente: Hay enfermedades, dices, que es más llevadero padecerlas que combatirlas, como la lepra y otras. Añades también el ejemplo de Pablo, quien habría hecho una diferencia entre lo que es licito y lo que aprovecha.114 Es licito afirmas, decir la verdad, pero no es provechoso decirla ante cualquiera, ni en cualquier tiempo, ni de cualquier modo.115  ! Que orador mas rico en imaginación que eres! Y sin embargo no entiendes un ápice de lo que dices.

 En resumen: tratas este problema como si estuvieses en pleito conmigo por una suma de dinero fácilmente restituible o alguna otra bagatela, por cuya pérdida –que con todo seria mucho mas sensible que la de aquella paz exterior– ninguno debiera dejarse conmover tanto que ya no pueda ceder, hacer algo o tolerarlo, según las circunstancias, para ahorrarle al mundo tamaño tumulto. Así que das a entender, sin rodeos, que aquella paz y tranquilidad carnal te parece ser de mucho más valor que la fe, la conciencia, la salvación, la palabra de Dios, la gloria de Cristo, y Dios mismo. Por esto yo te digo, y te ruego que lo guardes en lo mas profundo de tu mente: Para mi, la cuestión que estoy tratando en este pleito es una cuestión seria, necesaria y eterna, una cuestión tal y tan grande que para confesarla [assertam] y defenderla no se ha de retroceder ni ante la muerte misma, aun cuando el mundo entero no solo se vea envuelto en conflicto y tumulto,116 sino se derrumbe en un solo caos y quede reducido a nada. Si tú no logras comprender esto y si no te afecta, entonces ocúpate en los asuntos tuyos y deja que lo comprendan y sientan en lo íntimo aquellos a quienes Dios les ha dado facultad para ello.

 Pues a Dios gracias, yo no soy tan tonto ni tan loco como para que quisiera defender y llevar adelante esta causa por tanto tiempo, con tanta pasión, con tanta constancia que tu llamas obstinación, enfrentando tantos peligros para la vida, tanto odio, tanta insidia, en fin, toda la furia de los hombres y de los diablos. No me pueden inducir a ello ni el dinero, que no tengo ni quiero; ni la gloria, que aunque la apeteciera, no la podría obtener en este mundo que es tan hostil; ni la vida material, que en cualquier momento la puedo perder. ¿O crees que tu solo tienes un corazón que se agita ante estos tumultos?

 Tampoco nosotros somos de piedra, ni hemos nacido de las rocas de Marpeso.117 Pero si es que no puede ser de otra manera, preferimos, confiando alegremente en la gracia divina, batallar en tumulto temporal por la palabra de Dios que debe ser confesada con animo inflexible e incorruptible, porque esto es mucho mejor que ser torturado bajo la ira de Dios en tumulto eterno con tormentos insoportables. Quiera el Señor Jesucristo –así lo deseo y espero– que tu corazón no sea así; tus palabras, por cierto, suenan como si con Epicuro creyeses que la palabra de Dios y la vida futura no son mas que fábulas, ya que mediante tu enseñanza nos quieres inducir a que en obsequio de los papas y príncipes o de esta paz, dejemos a un lado por un tiempo o para siempre, según las circunstancias, la tan firme y cierta palabra de Dios. Pero si por un tiempo dejamos a un lado esta palabra, dejamos a un lado temporalmente a Dios mismo, la fe, la salvación y todo lo que el cristianismo implica. ! Cuánto mas acertada es la admonición de Cristo de despreciar mas antes el mundo entero! 118

 Pero si tu dices tales cosas es porque no lees o no observas que la suerte de la palabra de Dios siempre ha sido y sigue siendo que a causa de ella estallaron tumultos en el mundo. Ya lo afirma Cristo públicamente: “No he venido –dice– para traer paz sino espada”;119 y en Lucas: “He venido para echar fuego en la tierra”. También dice Pablo en 1 Corintios 6; “En tumultos” etc. Y en el Salmo 2, el profeta atestigua lo mismo con muchos detalles, afirmando que “las gentes se amotinan, los pueblos braman [fremere], los reyes se levantan, los príncipes conspiran contra el Señor y su Ungido”, como si quisiera decir: la muchedumbre, lo más distinguido, la riqueza, el poder, la sabiduría, la justicia y todo cuanto hay de elevado en el mundo, se opone a la palabra de Dios.

 Lee en el libro de los Hechos de los Apóstoles qué sucede en el mundo por la palabra del solo Pablo (por no hablar de los demás apóstoles), como él solo excita a gentiles y judíos, o como dicen en aquella ocasión sus mismos enemigos, “trastorna el mundo entero”. Bajo Elías “es turbado el reino de Israel”, según la queja del rey Acab. Y  ! cuan grande tumulto no hubo bajo los demás profetas, cuando todos son muertos o apedreados, cuando Israel es llevado cautivo a Asiria así como Judá a Babilonia! ¿Acaso esto fue paz? El mundo y su dios no pueden ni quieren tolerar la palabra del Dios verdadero, y el Dios verdadero no quiere ni puede callar. Y si estos dos Dioses están en guerra el uno con el otro, ¿qué otra cosa puede producirse en el mundo entero sino tumulto?

 Por lo tanto: querer aplacar estos tumultos no es otra cosa que querer abolir la palabra de Dios y prohibir su predicación. Pues siempre que la palabra de Dios viene, viene para transformar y renovar al mundo. Pero aun los escritores paganos atestiguan que no puede haber ninguna transformación de un estado de cosas sin que se produzca conmoción y tumulto, y mas aún, sin que corra sangre. Y corresponde ahora a los cristianos aguardar y aguantar esto con ánimo impertérrito, como dice Cristo: “Cuando oyereis de guerras y rumores de guerras, no os turbéis; es necesario que estas cosas acontezcan antes, pero todavía no es el fin”.120 Y yo, si no viese estos tumultos, diría que la palabra de Dios esta ausente del mundo. Pero ahora que los veo, me alegro de todo corazón y los miro con desdén, porque estoy segurísimo de que el reino del papa sucumbirá con todos sus adherentes. Pues contra este reino se dirigió el principal ataque de esa palabra de Dios que hoy es difundida por doquier.

  Conozco perfectamente, Erasmo, las quejas en muchos de tus libros de que se estén produciendo estos tumultos, y de que esté desapareciendo la paz y la concordia. Haces además muchos intentos de subsanarlo, y estoy convencido de que los haces con buena intención. Pero esta podagra hace irrisorios los esfuerzos de tu mano curadora; pues aquí en verdad nadas contra la corriente, como tú dices; es más: extingues el incendio con paja. Cesa en tu lamento, deja de aplicar remedios; el tumulto aquel tiene su origen en Dios, y Dios es el que permite que siga; y no terminará hasta que Dios haya convertido en “lodo de las calles”121 a todos los adversarios de su palabra. Esto te lo tuve que decir, aunque es de lamentar que a ti, un teólogo tan grande, haya que recordarle estas cosas como a un alumno, cuando en realidad debieras ser maestro de los demás.

 A esto apunta, pues, tu sentencia no exenta de belleza: “Hay enfermedades que es más llevadero padecerlas que combatirlas”; solo que no la usas convenientemente. Debieras decir: las enfermedades que es más llevadero padecerlas son aquellos tumultos, conmociones, turbaciones, sediciones, divisiones, discordias, guerras y cosas por el estilo, que se produjeron a causa de la palabra de Dios y que sacuden y dividen el mundo entero. Todo esto, digo, por ser pasajero, es más fácil de padecer que hábitos inveterados y malos que inevitablemente traen consigo la perdición de todas las almas si no son cambiados por la palabra de Dios. En cambio, si la palabra de Dios quedara suprimida, ¡serian quitados de en medio los bienes eternos! Dios, Cristo, el Espíritu. Pero !cuánto más vale perder el mundo que perder a Dios, el creador del mundo, que puede volver a hacer innumerables mundos, y que es mejor que infinidad de mundos!

 Pues ¿qué comparación cabe entre lo temporal y lo eterno? Por consiguiente: antes que sean arruinadas y para siempre condenadas todas las almas, y antes que el mundo sea librado y curado de esos tumultos a costa de la sangre y la perdición de aquellas almas; es preferible soportar la lepra de los males temporales; pues ni al precio del mundo entero se podría redimir una sola alma.122 Hermosos y excelentes ejemplos y sentencias tienes.

 Pero cuando tratas cosas sagradas, aplicas estos ejemplos de una manera pueril y hasta errada; porque te arrastras por el suelo y no elevas tu pensamiento mas allá de lo que puede captar la mente humana. En efecto: lo que Dios obra no son cosas pueriles ni civiles ni humanas, sino divinas, que sobrepasan el entendimiento humano. Tú, por ejemplo, no ves que estos tumultos y estas facciones infestan el mundo de acuerdo al plan y a la obra de Dios, y temes que el cielo se venga abajo; en cambio yo, a Dios gracias, veo las cosas correctamente, porque veo otros tumultos mayores en el mundo venidero, comparados con los cuales los de ahora parecen el susurro de una ligera brisa o el quedo murmullo del agua.

 En lo que hace al dogma de que la confesión y la satisfacción deben ser libres,123 o niegas o no sabes que es palabra de Dios. Esto es cuestión aparte. Nosotros sin embargo sabemos, y con certeza, que es la palabra de Dios la que insiste en la libertad cristiana, para que no nos dejemos esclavizar por tradiciones y leyes humanas. Acerca de esto hemos enseñado muchísimo en otras oportunidades; y si tienes interés en saberlo, estamos dispuestos a decírtelo también a ti o entrar en una disputación al respecto. Hay unos cuantos libros nuestros sobre este tema.124 Pero –dirás tú– en obsequio del amor habría que tolerar y observar al mismo tiempo y juntamente también las leyes de los papas, si de esta manera hay cierta posibilidad de que coexistan, sin tumultos, tanto la salvación eterna por medio de la palabra de Dios, como también la paz en el mundo.

 Ya he dicho antes que esto es imposible. El príncipe del mundo no permite al papa y sus obispos observar en libertad las leyes de ellos, sino que su intención es cautivar y atar las conciencias. Esto a su vez no puede permitirlo el Dios verdadero. Así, la palabra de Dios y las tradiciones humanas luchan entre si con implacable discordia, de igual manera como Dios mismo y Satanás combaten uno al otro, y uno destruye las obras e invalida los dogmas del otro, como cuando dos reyes asolan uno el país del otro. “El que no es conmigo –dice Cristo– contra mi es.”125 Pero en cuanto al miedo de que mucha gente proclive al vicio abuse de esa libertad: esto ha de sumarse a los mencionados tumultos, como parte de aquella lepra temporal que debe tolerarse, y del mal que debe sobrellevarse; y no se les debe asignar tanta importancia como para hacer el intento de poner fuera de uso la palabra de Dios a los efectos de eliminar el abuso en cuestión. Si no pueden ser salvados todos los hombres, sin embargo son salvados algunos; y por causa de ellos, vino la palabra de Dios; y estos tienen un amor tanto más ferviente, y un consenso tanto más inviolable. Pues ¿cuánto mal no hicieron también antes los hombres impíos, cuando aun no había palabra?, o mejor dicho, ¿cuánto bien hicieron? ¿Acaso no había en todo tiempo abundancia de guerras, fraude, violencia, discordia y toda clase de crímenes en el mundo, hasta el punto de que Miqueas compare al mejor de entre los hombres con un espino?126 ¿Y qué crees que habrá dicho de los otros? Y ahora que viene el evangelio se le hecha a él la culpa de que el mundo sea malo, cuando lo que pasa en realidad es que por el evangelio bueno sale a la luz cuan malo era el mundo cuando sin el evangelio se debatía aun en sus tinieblas. Así podrían los iletrados culpar a las ciencias porque estas, al florecer, ponen de manifiesto la ignorancia de aquellos. ¡ Esto es nuestro agradecimiento por la palabra de vida y salvación!  ¡ Cuán grande no habrá sido, en opinión nuestra, el temor entre los judíos, cuando el evangelio desligo a todos de la ley de Moisés!

 ¿No parecía aquí que se daba carta blanca a los hombres malos al concederse una libertad tan amplia? Pero no por eso fue puesto a un lado el evangelio; antes bien, a los impíos se los dejo ir por su propio camino; a los piadosos empero se les dijo que no usasen la libertad como ocasión para la carne.127

 Tampoco vale aquella parte de tu consejo o remedio donde dices: “Es licito decir la verdad, pero no es provechoso decirla ante cualquiera, ni en cualquier tiempo, ni de cualquier modo”. Citas también, pero con bastante inepcia, las palabras de Pablo: “Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen”.128 Pues en este pasaje, Pablo no habla de la doctrina o de la verdad que debe enseñarse, como opinas tú desfigurando sus palabras e interpretándolas a tu gusto. Muy al contrario: lo que Pablo quiere es que la verdad se diga en todas partes, en cualquier tiempo, de cualquier modo. Tanto es así que el apóstol se alegra hasta de que “Cristo sea predicado por ocasión o envidia”; y con su propia palabra atestigua públicamente que “sea cual fuere el modo en que se predica a Cristo, él, Pablo, se goza en ello.” Pablo habla de lo que la doctrina hace y como se usa [de facto et usu doctrinae], a saber, de los que se jactaban de la libertad cristiana, y de los que buscaban su propio provecho sin importarles un bledo que su proceder era un tropiezo y una ofensa para los débiles.

 La verdad y la doctrina deben darse a conocer siempre, ante todos y sin cejar; jamás se la debe torcer ni ocultar, porque no hay en ella ningún tropiezo. Pues ella es “el cetro de justicia”. Y ¿quien te dio la potestad o el derecho de ligar la doctrina cristiana a lugares, personas, tiempos u objetos, cuando la voluntad de Cristo era que ella fuese divulgada y reinara en el orbe en forma completamente libre? “La palabra de Dios no está encadenada”, dice Pablo. ¿Y Erasmo la encadenara? Tampoco nos ha dado Dios una palabra que establezca diferencia de lugares, personas y tiempos; cuando Cristo dice: “Id por todo el mundo” no dice ‘id a una parte, y a otra no’, como opina Erasmo. Dice asimismo: “Predicad el evangelio a toda criatura”, y no: entre algunos si, y entre otros no’. En resumen: tu nos prescribes que al ministrar la palabra de Dios hagamos acepción de personas, lugares, modos, tiempos oportunos, cuando en realidad, una parte importante de la gloria inherente en la palabra consiste en esto: que al decir de Pablo “no hay acepción de personas de parte de Dios.” Ves nuevamente con cuanta irreflexión te precipitas sobre la palabra de Dios, como si considerases tus propios sentimientos y consejos muy, muy superiores a ella.

 Y si ahora te pidiéramos que nos digas en forma terminante cuáles son las tiempos oportunos, las personas apropiadas y los modos convenientes para hacer publica la verdad: ¿cuándo lo harás? Antes de que tú hayas establecido una sola regla precisa y terminante, se acabarán los tiempos y el mundo tocara a su fin.129. ¿Dónde queda, entre tanto el ministerio de la enseñanza [docendi officium], y dónde las almas que deben enseñarse? Y cómo podrías tu establecer tal regla, si desconoces todo lo concerniente a personas, tiempos y modos? Y aunque lo conocieras a la perfección, sin embargo no conoces el corazón de los hombres; a no ser que a criterio tuyo, este sea el modo, el tiempo y la persona: que enseñemos la verdad de tal manera que no quede indignado el papa, ni encolerizado el emperador, ni inquietados los obispos y príncipes, ni se produzcan tumultos y conmociones en el mundo, ni se cause ofensa que hace que muchos lleguen a ser peores de lo que fueron antes. Acabas de ver qué clase de consejo es éste. Pero así te plugo poner de manifiesto tu habilidad retórica con palabras inútiles para decir tan siquiera algo. !Cuánto motivo tendríamos pues nosotros, los míseros hombres, de conceder al Dios conocedor de todos los corazones, la gloria de que él mismo prescriba el modo de decir la verdad, las personas a quienes hay que decírsela, y el tiempo oportuno para ello! Pues él mismo sabe qué debe decirse, cuándo, cómo y a quién.

 Ahora empero su prescripción es esta: que su evangelio, tan necesario para todos, no sea prescrito para un determinado lugar y tiempo, sino que sea predicado a todos, en todo tiempo y lugar. Y en párrafos anteriores deje probado que lo transmitido en las Escrituras es accesible al entendimiento de todos, de divulgación necesaria, y de provecho para la salvación; como tu mismo consignaste en tu Paraclesis,130 que en su tiempo fue mejor que tu consejo de ahora: Aquellos que no quieren que las almas sean redimidas, como el papa y sus partidarios, a aquellos les podrá incumbir el encadenar la palabra de Dios e impedir a los hombres el acceso a la vida y al reino de los cielos, a fin de que ellos mismos no entren ni dejen entrar a los demás.131 Y a la locura de esa gente sirves tú, Erasmo, en forma perniciosa con este consejo tuyo.

 No mayor es la prudencia con que mas adelante aconsejas lo siguiente: “Si en los Concilios se tomó una resolución incorrecta en cuanto a algún punto, no debe admitírselo en público, para no dar ocasión a que sufra menoscabo la autoridad de los padres”.132

 Naturalmente, esto es lo que el papa quiso que dijeras, y lo oye con más placer que el evangelio; y muy desagradecido sería si no te confiriese el capelo cardenalicio con los emolumentos* correspondientes, en retribución de honores. Pero, Erasmo, ¿qué harán entre tanto las almas que han sido encadenadas y muertas por aquella resolución incorrecta? ¿No te importa nada ésto? Tu empero opinas constantemente, o pretendes opinar, que pueden observarse sin peligro alguno, uno al lado del otro, resoluciones humanas y la pura palabra de Dios. Si esto fuese posible, yo no tendría ninguna dificultad en adherirme a esta opinión tuya. Así que, si no lo sabes, te lo vuelvo a decir: resoluciones humanas y palabra de Dios no pueden observarse juntamente; porque aquellas atan las conciencias, y esta las desata. Entre ellas se combaten como agua y fuego, a no ser que las resoluciones humanas sean observadas libremente, quiere decir, sin carácter de obligatoriedad. Y esto es precisamente lo que el papa no quiere ni puede querer, si no quiere que se venga abajo y se acabe su dominio que solo descansa sobre los lazos y las ligaduras que se imponen a las conciencias, esas conciencias que según la declaración del evangelio deben ser libres. Por lo tanto debe sernos indiferente la autoridad de los padres; y las resoluciones tomadas incorrectamente –como es incorrecto todo lo que se establece con prescindencia de la palabra de Dios– deben ser hechas pedazos y rechazadas, porque Cristo esta por encima de la autoridad de los padres.

 En resumen: si tu opinión apunta a la palabra de Dios, es opinión impía; si apunta a otra cosa, nada tenemos que ver con esa verbosa diputación que es tu consejo. Nosotros disputamos acerca de la palabra de Dios.

 En la última parte del prólogo nos previenes seriamente contra esta clase de doctrina, y crees estar a un paso de la victoria. Dices:133 “No hay cosa mas inútil que llevar al conocimiento público esta paradoja: ‘Todo cuanto hacemos, lo hacemos no por libre albedrio, sino por mera necesidad’, y aquella declaración de S. Agustín: ‘Dios obra en nosotros tanto lo bueno como lo malo; sus buenas obras en nosotros las recompensa, y sus malas obras en nosotros las castiga.’”134 – Con abundancia de palabras das o mejor dicho exiges cuentas al respecto: “! Qué perspectivas más amplias para volcarse a la impiedad –dices– se abrirían al vulgo si este hecho fuese puesto en circulación entre los mortales! ¿Qué hombre malo enmendaría su vida? ¿Quién creería que Dios le ama?

 ¿Quien lucharía contra su carne?” Me extraña que en tu gran excitación y apasionamiento no te hayas acordado también del tema en discusión para decir: ¿Dónde quedaría entonces el libre albedrio? Erasmo mio, también yo vuelvo a decirte: Si tu crees que estas paradojas son invención humana, ¿por qué te empeñas tanto?, ¿por qué te acaloras?, ¿contra quién diriges tus palabras? ¿O acaso existe en el mundo de hoy día un hombre que haya atacado los dogmas humanos con mayor vehemencia que Lutero? Por lo tanto, no tenemos nada que ver con esa amonestación. En cambio, si crees que estas paradojas son palabra de Dios, ¿dónde queda tu sentido de la vergüenza?, ¿dónde tu pudor?, ¿dónde queda – no digo ya la conocida moderación de Erasmo, sino el temor y la reverencia que se debe al Dios verdadero?

 ¡ Decir que no hay cosa que podría llamarse mas inútil que esta palabra de Dios! ¡ Claro: tu Creador tiene que aprender de ti, su criatura, qué es útil y qué es inútil para ser predicado; y ese Dios tonto o imprudente hasta ahora no sabía qué debía enseñarse hasta que tú, su maestro, le prescribiste el modo como podía llegar a comprender las cosas, y cómo tenia que impartir sus órdenes; como si él mismo hubiese ignorado, de no ensenárselo tú, que lo que tú presentas, sigue de esta paradoja! Por lo tanto: si Dios quiso que tales cosas se dijeran en público y se divulgaran, y que no se reparase en lo que sigue de ellas, ¿quién eres tú para prohibirlo?

 El apóstol Pablo trata las mismas cosas en su carta a los Romanos, no a escondidas, sino en público y ante todo el mundo, sin imponerse ninguna restricción, y además, en términos aun más duros y con toda franqueza, diciendo: “A los que quiere endurecer; endurece” y “Dios, queriendo hacer notoria su ira”,135 etc. ¿Qué palabra más dura hay –pero solo para la carne– que aquella de Cristo: “Muchos son llamados, pero pocos escogidos” y “Yo se a quienes he elegido”?136 Por supuesto, a juicio tuyo todo esto es lo más inútil que puede decirse por la razón de que –así lo crees– induce a los hombres impíos a caer en desesperación, y a odiar a Dios y blasfemar de él.

 Aquí, como veo, tu parecer es que la verdad y la utilidad de las Escrituras deben ser sopesadas y juzgadas conforme a la opinión de los hombres, y de los mas impíos de entre ellos, de suerte que algo es verdad y es divino y es provechoso para la salvación solo si les agrado a ellos o si les pareció tolerable; lo que no les gusto, sin más es tenido por inútil, falso y pernicioso. ¿Qué otro fin persigues con este consejo sino que el albedrio y la autoridad de los hombres sean amo de las palabras de Dios y decidan sobre su validez y nulidad?

 La Escritura al contrario sostiene que todo depende por entero del albedrio y la autoridad de Dios; en una palabra, que delante del Señor calla toda la tierra.137 Así como tú, hablaría seguramente un hombre en cuya imaginación el Dios viviente no es mas que un insignificante e imprudente vocinglero* cualquiera que larga una perorata desde alguna tribuna, y cuyas palabras se pueden interpretar, aceptar o rechazar para el fin que se desee, conforme a la reacción violenta o favorable que es dable constatar en los hombres impíos. Aquí, mi Erasmo, revelas claramente cuan sincero fue el consejo que nos diste de que se debe venerar la majestad de los juicios divinos.

 En aquella ocasión, cuando la discusión giraba en torno de los dogmas de las Escrituras y no había ninguna necesidad de guardar deferencia a cosas abstrusas y ocultas, por la sencilla razón de que no existen dogmas de tal naturaleza, nos hablabas en tono amenazante y con palabras que sonaban a bastante religiosas, de la gruta coriciana,138 para impedir que, picados por la curiosidad, nos introdujésemos en ella, y casi lograste que de puro miedo nos abstuviésemos del todo de leer la Escritura, a pesar de que Cristo y sus apóstoles –y tu mismo en otro lugar– urgen y aconsejan tan enfáticamente que se la lea. Aquí empero, habiéndose llegado no a los dogmas de la Escritura, ni solo a la gruta coriciana, sino realmente a los arcanos venerados de la majestad divina, a saber, por qué Dios obra en la forma que se acaba de describir: aquí violentas los cerrojos y entras a la fuerza, y por poco no incurres en blasfemias. ¡Cuán indignado te muestras con Dios porque no quiere poner a la vista el plan y propósito de este juicio suyo! ¿Por qué no pretextas también aquí la existencia de puntos oscuros y ambiguos? ¿Por qué no te abstienes tu mismo, y desaconsejas severamente a los demás, de investigar aquello que Dios quiso mantener en secreto ante nosotros y por eso no hizo público en las Escrituras?

 Aquí si correspondía sellar los labios con el dedo, guardar respeto ante lo oculto, adorar los designios secretos de la Majestad, y exclamar con Pablo: “Oh hombre, ¿quién eres tu para contender con Dios?”139

 Referencias

 102 Deus voluit ea vulgari.

103 Hos igitur tumultus velle sedare, aliud nihil est, quam velle verbum Dei tollere

            et prohibere.

104 Etiamsi mundus totus non solum conflictari et tumultuari debeat, verum etiam

            in unum cahos ruere et in nihilum redigi.

105 Disquisición, parr. 2

106 Disquisición, parr. 2.

107 Col. 2:9.

108 Sal. 139:8.

109 Jer. 23:24.

110 Erasmo había atacado a Lutero sosteniendo que este, al combatir el sacramento de la penitencia; había hecho caso omiso de la importancia educativa que la penitencia tiene para el pueblo.

111 Ez. 13:19.

112 Ro. 13:4.

113 Ez. 22:27; Mt.. 7:15; Jn. 10:8.

114 1 Co. 6:12; 10:23.

115 Pasaje de la Disquisición, parr. 2.

116 Tumulto: las luchas religiosas del tiempo de la Reforma que amenazaban romper y en efecto rompieron la unidad externa de la iglesia, aquella ‘paz y tranquilidad carnal’ tan amada y tan tenazmente defendida por Erasmo.

117 “Las rocas de Marpeso”; cita, de Virg. Aen. VI, 471. Del monte Marpeso, en la isla de Paros, se arrancaba el hermoso mármol blanco usado por los escultores.

118 Mt. 16:26.

119 Mt. 10:34; las demás citas contenidas en este párrafo son: Lc. 12:49; 2 (!no

            1!) Co. 6:5; Sal. 2:1, 2; Hch. 17:6; 1 R. 18:17.

120 Mt. 24:6.

121 2 S. 22:43.

122 Mt. 16:26.

123 Comp. Obras de Martin Lutero: La Cautividad babilónica de la iglesia, 1520, tomo I, pág. 173; La libertad cristiana, 1520, tomo I, pág. 150&&; Los votos monásticos, 1521, tomo III, pág. 85&&; Von Menschenlehre zu meiden…, 1522.

124 Véase nota anterior.

125 Mt. 12:30.

126 Mi. 7:4.

127 Ga. 5:13.

128 1 Co. 6:12; en el mismo párrafo aparecen además, las siguientes citas: Fil.

            1:15; Fil. 1:18; Sal. 45:6; 2 Ti. 2:9; Mc. 16:15; Ro. 2:11.

129 “Ante suum clauso componet tempore finem mundus”, alusión a Vir. Aen. I,

            375: “Ante diem clauso componet vesper Olympo”.

130 Paraclesis, i.e. adhortatio ad christianae philosophiae studium, obra de

            Erasmo que data del ano 1516.

131 Mt. 23:13.

132 Disquisición, párr. 2. * Emolumento. (Del lat. emolumentum, utilidad, retribución). 1. m. Remuneración adicional que corresponde a un cargo o empleo. U. m. en pl.

133 Disquisición, párr. 3.

134 Comp. De gratia Christi, lib. I, c. 17:18 y 18:19 (Migne, ser. lat. 44, pág. 369 y            sigs.).

135 Ro. 9:18,22.

136 Mt. 20:16; Jn. 13:18.

137 Hab. 2:20. * vocinglero, ra 1. adj. y s. Que da muchas voces; 2. Que habla  mucho e inútilmente.

138 Véase nota 53.

139 Ro. 9:20.

Vida y obra de Wesley

 Sermón 49

 

No difamen a nadie

 

Mateo 18:15-17

 

“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve, repréndele

estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos,

para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a

la iglesia, tenle por gentil y publicano”.

1. «No hablen mal de nadie»,1 dice el apóstol: un mandamiento tan categórico como «No matarás».2 Pero, ¿quién, aún entre los propios cristianos, tiene en cuenta este mandamiento? Más aún, ¿cuántos son los que siquiera llegan a comprenderlo? ¿Qué es «difamar»? Difamar no es lo mismo que mentir o calumniar (aunque algunos así lo crean). Podemos difamar a una persona aun cuando lo que digamos de ella sea tan cierto como lo que dice la Biblia. Esto se explica porque difamar no es ni más ni menos que hablar mal de una persona en su ausencia; contar algo malo que alguien dijo o hizo cuando la persona aludida no está presente. Supongamos que he visto a alguien embriagarse, o lo escuché maldecir o insultar; si hablo acerca de esto en su ausencia, lo estoy difamando. Tenemos otra expresión muy apropiada para esto en nuestra lengua «hablar a espaldas».3 Tampoco existe ninguna diferencia sustancial entre esto y lo que comúnmente llamamos «chisme». Y cuando hablamos con delicadeza y en voz baja (con expresiones de buenos deseos para la persona, y de confianza en que las cosas pueden no ser tan malas como parecen), entonces lo llamamos «murmurar». Pero cualquiera sea la forma en que lo hagamos, el hecho es el mismo. Pueden cambiar las circunstancias, pero la esencia es la misma. No es otra cosa que difamación; burlamos el mandamiento «A nadie difaméis» cada vez que hablamos con alguien acerca de los errores de un tercero que no está presente para defenderse.

 2. Se trata de un pecado tan generalizado que no hace acepción de personas. Los encumbrados y los humildes, ricos y pobres, sabios y necios, instruidos e ignorantes, ¡todos incurren en esto de continuo! Personas que son completamente diferentes entre sí, tienen, sin embargo, esto en común. ¡Qué pequeño el número de los que pueden atestiguar frente al Señor: «Estoy libre de este pecado; siempre he puesto guarda a mi boca, y he guardado la puerta de mis labios.»4 ¿Alguien recuerda haber participado de una conversación de cierta duración en la que no se haya criticado a alguien? Y esto ocurre aun cuando se trate de personas que tienen el temor de Dios delante de sus ojos,5 y que verdaderamente procuran tener una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.6

 3. Precisamente por estar tan generalizado, es un pecado muy difícil de evitar. Estamos rodeados por todas partes, de modo que si no estamos muy alerta frente al peligro, defendiéndonos de él a cada instante, corremos el riesgo de ser arrastrados por la corriente. Con respecto a este tema parece como si toda la humanidad conspirase contra nosotros. No sabemos de qué manera su ejemplo se nos cuela y, sin darnos cuenta, acabamos imitándolos. Además de contar con la aprobación del mundo exterior, también encuentra eco dentro nuestro. Prácticamente no existe aspecto negativo de nuestra personalidad que no sienta satisfacción criticando a otros; por lo tanto, nos sentimos inclinados a hacerlo. Resulta muy halagador para nuestro orgullo enumerar aquellas faltas de otros de las cuales sentimos que estamos libres. Damos rienda suelta a nuestra ira, a nuestro resentimiento y a toda suerte de actitudes cuando hablamos mal de aquellos con quienes estamos disgustados. En muchas ocasiones, haciendo el listado de los pecados de nuestro prójimo, satisfacemos nuestras propias codicias necias y dañosas.7

 4. Resulta muy difícil evitar la difamación porque a menudo se presenta disfrazada. Hablamos, entonces, movidos por la «indignación» (noble, desinteresada, casi «santa», diríamos) que provocan en nosotros estas viles criaturas. Porque odiamos el pecado, ¡caemos en pecado! A causa de nuestro celo por Dios, ¡servimos al diablo! Para castigar a los inicuos, caemos nosotros mismos en iniquidad. Así también «toda pasión se justifica a sí misma»,8 y nos cubre de pecado bajo un velo de aparente santidad.

 5. Más, ¿no hay forma de evitar el peligro? Sin duda que la hay. Nuestro bendito Señor ha trazado claramente el camino para sus seguidores en el versículo citado al comienzo. Jamás participará en habladurías la persona que con constancia y prudencia decida transitar este sendero. Esta norma funciona de manera preventiva o bien como una especie de cura. En los versículos anteriores el Señor había dicho: «¡Ay del mundo por los tropiezos!»9 Esto es fuente de indescriptible dolor en el mundo (entendemos por «tropiezo» todo aquello que desvía, o pone obstáculos, a quienes están en los caminos de Dios.) Porque es necesario que vengan tropiezos,10 tal es la naturaleza de las cosas, tal es la debilidad, necedad y maldad de la especie humana. Pero ¡ay de aquel hombre, pobre de aquél, por quien viene el tropiezo. Por tanto, si tu mano o tu pie, o tu ojo te es ocasión de caer (si aquello que más satisfacción te produce, si la persona que más amas, quien más significa en tu vida, te desviara o pusiera tropiezo en tu camino) sácalo, córtalo, y échalo de ti.11 Pero ¿cómo evitar ofender a otras personas o que ellas nos ofendan a nosotros? Pensemos, especialmente, en los casos en que con nuestros propios ojos vemos que su conducta es completamente errónea. Pues el Señor nos enseña cómo actuar en tales circunstancias; estipuló un método que asegura evitar al mismo tiempo las ofensas y la difamación: Si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.12

 I.1. En primer término, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos. El mejor modo de poner en práctica esta primera regla, es cumplirla al pie de la letra siempre que sea posible. Por tanto, si con tus propios ojos ves a un hermano, un cristiano como tú, cometer un pecado manifiesto e incuestionable, o lo escuchas con tus propios oídos, de tal forma que no tienes ninguna duda al respecto, entonces está claro lo que te corresponde hacer: ve hacia él en la primera oportunidad que se presente, y si puedes, repréndele estando tú y él solos. Por supuesto, debes tener mucho cuidado de hacer esto en el espíritu y modo correctos.

 El éxito de una reprimenda depende en gran medida del espíritu con que se hace. No olvides, por tanto, orar a Dios fervientemente para poder hacerlo con espíritu de humildad, con la profunda, con la absoluta convicción de que si tú actúas de manera diferente es sólo por gracia de Dios, y que si algo bueno se logra durante la conversación, será por obra de Dios. Ora para que él guarde tu corazón, ilumine tu mente, y ponga en tu boca palabras de bendición. Cuida que hables con espíritu de humildad y mansedumbre, porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.13 Si alguien fuere sorprendido en alguna falta, no puede ser restaurado sino con espíritu de mansedumbre.14 Aun en el caso de que se oponga a la verdad, sólo se lo podrá guiar hacia el conocimiento de la misma con mansedumbre.15 Háblale con espíritu de amor, un amor que las muchas aguas no podrán apagar.16 El amor todo lo vence, mas nada lo puede vencer. ¿Acaso se puede medir el poder del amor? El amor puede doblegar la cabeza altiva, a las piedras puede dar vida; Sólo el amor puede ablandar, y derretir, y penetrar y el corazón más duro quebrar.17 Confirma tu amor hacia su persona, pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.18

 2. También debes cuidar tu manera de hablar, para que sea conforme al evangelio de Cristo. Evita toda mirada, gesto, palabra o tono de voz que den la impresión de soberbia o autosuficiencia. Haz tu mejor esfuerzo para evitar caer en dogmatismos o lecciones de estilo magisterial, o en cualquier otra actitud que sea percibida como arrogancia o pretensión. Ten mucho cuidado de no sentir el más mínimo desdén, desprecio o deseo de dominación. Evita asimismo todo rastro de enojo, y si bien debes hablar con claridad y sin rodeos, no debe haber reproches, ni acusaciones; no te dejes guiar por tus emociones sino por el amor. Por sobre todas las cosas, no debe existir la menor sombra de odio o mala disposición; tampoco expresiones de rencor o amargura. Por el contrario, utiliza palabras afectuosas que contribuyan a crear una atmósfera cordial, demostrando así a la otra persona que todo esto nace del amor que hay en tu corazón. Empero esta actitud amable no debe impedir que hables con toda seriedad y solemnidad, en la medida de lo posible utilizando las palabras de las Escrituras (ya que no encontrarás otras más adecuadas), teniendo en cuenta que estás bajo la mirada de aquél que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.19

 3. Si no tienes oportunidad de hablarle personalmente, o no puedes llegar hasta él, puedes hacerlo a través de un mensajero, por intermedio de un amigo común en cuya prudencia y rectitud tengas plena confianza. Una persona con estas características, que hable en tu nombre y en el espíritu y modo anteriormente descritos, puede en buena medida suplirte en la tarea y cumplir la misma misión. Mas ten cuidado de no fingir que no encuentras oportunidad de hacerlo para poder así esquivar tu cruz, ni des por sentado que no podrás acercarte sin siquiera haberlo intentado una vez. Siempre que sea posible, es mucho mejor hablar personalmente. Sin embargo, es preferible hacerlo por intermedio de otro que no hacerlo.

 4. Pero ¿qué hacer si no puedes hablarle en persona y tampoco encuentras un mensajero en quien puedas confiar? Si así fuere, sólo puedes recurrir a la palabra escrita. A decir verdad, existen casos en que una carta es lo más apropiado. Un ejemplo de esto sería cuando la persona con quien debemos hablar es temperamental e impulsiva, y no acepta fácilmente que la corrijan, especialmente si la corrección proviene de alguien en igual o inferior posición. Es posible que el tema pueda introducirse con mayor delicadeza en una carta, y de este modo resulte mucho más fácil de aceptar para la persona. Por otra parte, existen muchas personas que no tienen reparos en leer ciertas cosas que jamás aceptarían escuchar. La palabra escrita no representa un ataque tan directo a su orgullo ni afecta su honor. Aun en el caso de que no provoque ninguna reacción en un primer momento, probablemente hagan una segunda lectura, y al volver a reflexionar sobre el tema, atesoren en su corazón lo que antes habían desechado. Si firmas la carta, tiene prácticamente el mismo valor que una conversación personal. A decir verdad, siempre debieras hacerlo, a menos que por algún motivo muy especial entiendas que no sería correcto.

 5. Es necesario resaltar el hecho de que no se trata sólo de algo que nuestro Señor nos ordena hacer, sino que es lo primero que nos ordena hacer, antes de intentar ninguna otra cosa. No hay otras alternativas, no hay otras opciones: este es el camino, andad por él.20 Es verdad que también sugirió, en caso de ser necesario, otros dos pasos a seguir. Pero deben necesariamente suceder al primero, y ninguno de ellos puede precederlo. Mucho menos debemos pensar en tomar alguna otra medida previa o paralela. Por consiguiente, no cumplir con lo que el Señor nos ordenó, o hacer algo diferente, ambas conductas son igualmente censurables.

 6. No creas que puedes actuar de manera diferente y luego excusarte diciendo «Bueno, no se lo dije a nadie hasta que me sentí tan agobiado que ya no pude contenerme.» ¡Te sentiste agobiado! Y no podía ser de otro modo, a menos que tuvieses la conciencia cauterizada,21 puesto que te sentías culpable del pecado de desobedecer un mandamiento explícito de Dios. Tu deber era ir inmediatamente y reprenderlo estando tú y él solos. Si no lo hiciste, obviamente debiste sentirte agobiado (a menos que tu corazón se hubiese endurecido por completo) al pisotear un mandamiento de Dios y sentir odio por tu hermano en tu corazón.22 Y ¿de qué modo pensaste que podrías aliviarte? Dios te amonesta por un pecado de omisión, por no haber hablado con tu hermano acerca de su falta, y tú encuentras consuelo cometiendo un pecado de acción: ¡contarle a otra persona la falta que cometió tu hermano! La tranquilidad que se compra con el pecado cuesta muy cara. Estoy convencido por mi fe en Dios que no hallarás descanso sino que, por el contrario, te sentirás cada vez más agobiado hasta que te acerques a tu hermano y hables con él, y con nadie más.

 7. Sólo conozco una excepción para esta regla. Puede presentarse un caso muy especial en que sea necesario acusar a la persona culpable, aunque no esté presente, a fin de proteger a un inocente. Imaginemos, por ejemplo, que tienes conocimiento de cierto plan que alguien está tramando contra la propiedad o aún contra la vida de otra persona. Pues bien, según las circunstancias que rodeen el caso, decírselo a la persona afectada puede ser el único modo de impedir que ese plan se lleve a cabo. En este caso, pues, dejamos de lado la regla dada por el apóstol, «A nadie difaméis», y es legítimo hacerlo así. Más aún, es deber ineludible hablar mal de una persona ausente si de esta forma evitamos que dañe a otros y a sí mismo. Pero recuerda, entretanto, que toda difamación es, por su propia naturaleza, un veneno mortal. Por tal motivo, si te ves urgido a usarlo como remedio en determinadas circunstancias, hazlo con temor y temblor, teniendo presente que se trata de algo tan riesgoso que sólo en caso de absoluta necesidad estás autorizado a utilizarlo. Siguiendo tal criterio, recurre a ello lo menos posible y sólo en los casos en que sea imprescindible. Y aun así, no te excedas; sólo utiliza la medida exacta para alcanzar el fin propuesto. En todos los demás casos, ve y repréndele estando tú y él solos.

 II.1. Pero ¿qué ocurre si no te oyere, si devuelve mal por bien, si se enfurece en lugar de resultar convencido? ¿Qué hacer si no atiende razones, y persiste en su mala conducta? Esto no debe sorprendernos. A menudo esto será precisamente lo que sucederá: la reprimenda más gentil y cariñosa no surtirá efecto alguno, pero la bendición que pedimos para otra persona volverá a nosotros.23 ¿Cuál es el siguiente paso? Nuestro Señor nos ha dado instrucciones claras y precisas: «Luego toma aún contigo a una o dos personas más», este es el segundo paso. Lleva contigo una o dos personas que tú sepas que tienen espíritu de amor, que aman a Dios y a su prójimo. Asegúrate, asimismo, de que sean mansos, revestidos de humildad.24 También debes cuidar que sean gentiles, pacientes y sufridos; que no busquen devolver mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendición.25 Escoge personas de buen entendimiento, imbuidos de la sabiduría que viene de lo alto; y personas imparciales, libres de influencias o prejuicios de cualquier índole. Procura, asimismo, que sean personas conocidas por nuestro hermano, que sepa quiénes son y cuál es su forma de actuar. Cuando llegue el momento de elegirlas, otorga preferencia a aquellas personas que él aprecia.

 2. El amor les enseñará de qué manera deben proceder, según las características de cada caso. No es posible establecer un criterio aplicable en todos los casos. Pero tengamos en cuenta la siguiente recomendación de carácter general: antes de abordar el tema en sí, aclaren con toda humildad y afecto que no sienten enojo ni tienen prejuicios contra en su contra, y que es simplemente por una cuestión de buena voluntad que han llegado hasta él y que se preocupan por lo que le sucede. Para que no exista ninguna duda al respecto, luego pueden escuchar con toda calma la repetición de tu primera conversación y lo que el hermano o hermana dijo en su propia defensa, antes de tomar alguna decisión. Hecho esto, estarán en mejor posición para decidir de qué forma proceder, y cuando en boca de dos o tres testigos conste toda palabra, lo que hayas dicho tendrá plena fuerza porque irá acompañado del peso de su autoridad.

 3. Para llevar esto a cabo, podrían (1) repetir en pocas palabras lo que tú dijiste y lo que el hermano respondió; (2) extenderse sobre las razones que tú diste, confirmarlas y aún presentar algunas nuevas; (3) respaldar tu reprimenda demostrando que fue hecha con justicia, con bondad y en el momento oportuno. Y finalmente, pedir que cumpla con los consejos y recomendaciones que tú habías sugerido. Más adelante, estas personas pueden, asimismo, dar testimonio de la conversación si fuese necesario.

 4. Con respecto a este punto, tal como ocurría con la norma anterior, vemos que el Señor no nos permite optar, no nos presenta alternativas, sino que expresamente nos ordena hacerlo así, y no se nos permite otro curso de acción. También nos indica cuándo debemos hacerlo. No se trata de hacerlo en cualquier momento sino después de haber cumplido con el primer paso, y antes de dar el tercero. Sólo entonces estamos autorizados a comentar la mala conducta de otra persona con aquéllos con quienes deseamos compartir esta gran oportunidad de vivir el amor fraternal. Mas debemos ser cuidadosos acerca de cómo hablaremos con otras personas hasta tanto no se hayan cumplido los dos primeros pasos. Si los pasamos por alto, o si tomamos otras medidas, entonces ¡no debemos sorprendernos si continuamos sintiéndonos agobiados! La explicación es que estamos pecando contra Dios y contra nuestro prójimo. No importa cuán hermosamente tratemos de disfrazarlo, si tenemos conciencia, no podremos esconder nuestro pecado y lo sentiremos como una carga en el alma.

 III.1. A fin de que recibiéramos completa instrucción en un asunto de tanta importancia, nuestro Señor nos ha dado otra regla más. Si no los oyere a ellos (sólo entonces, no antes) dilo a la iglesia. Este es el tercer paso. El tema aquí gira en torno a qué se entiende por iglesia en este texto. Pero la propia naturaleza de la situación nos permitirá definirlo más allá de toda duda razonable. No puede uno decírselo a la iglesia nacional, a todo el conjunto de personas que llamamos «la Iglesia de Inglaterra». Aun cuando esto fuese materialmente posible, no respondería a ninguna finalidad desde el punto de vista cristiano, por lo tanto, no es este el significado de la palabra. Tampoco es posible decírselo a todo el conjunto de gente en Inglaterra con quienes tienes una relación más cercana. Esto no cumpliría con ningún buen propósito, de modo que tampoco debemos tomarlo en este sentido. Y no cumpliría ningún fin loable relatar las malas acciones de cada uno de los miembros a la congregación o sociedad, o «iglesia» -si así lo prefieres, que está en Londres. Se desprende, entonces, que debes decírselo al anciano o ancianos de tu iglesia, a aquéllos que guardan el rebaño de Cristo al cual ambos pertenecen, a aquéllos que velan por tu alma y la suya como quienes han de dar cuenta.26 Y esto debe hacerse, siempre que sea posible, en presencia de la persona involucrada, hablando con franqueza, pero al mismo tiempo con todo el cariño y amor posibles según las características de cada caso. Es parte de la tarea de los ancianos tomar decisiones respecto de la conducta de quienes están bajo su cuidado, y reprender, según la gravedad de la falta, con toda autoridad.27 Una vez hecho todo esto, has cumplido con todo lo que la Palabra de Dios o la ley del amor exigen. Ya no tienes parte en su pecado; si él perece, su sangre será sobre su cabeza.28

 2. Respecto de este punto es necesario señalar que de esto, y de ninguna otra cosa, consta el tercer paso. Y que debemos hacerlo en el orden señalado, a continuación de los otros dos; no debe preceder a la segunda instancia, mucho menos a la primera, excepto cuando se trate de alguna situación muy especial. Aunque sí es posible que en algún caso el segundo paso coincida con el tercero pudiendo llegar a ser una misma y única instancia. El anciano o ancianos de la iglesia pueden tener una relación tan cercana con el hermano que cometió la falta que pueden decidir actuar ellos en el lugar de uno o dos testigos. En tal caso, después de haber hablado con tu hermano, tú y él solos, es suficiente que se lo digas a los ancianos.

 3. Después de hacer esto habrás librado tu propia vida.29 Si no oyere a la iglesia, si persiste en su pecado, tenle por gentil y publicano. Ya no debes preocuparte por él, excepto presentarlo a Dios en oración. Ya no es necesario seguir hablando acerca de él. Déjalo en manos de su Señor. Por supuesto, continuarás tratándole con solicitud y buena voluntad, igual que a los demás gentiles. Sé amable con él, y si se presenta la oportunidad bríndale ayuda humanitaria. Pero no tengas trato amistoso o familiar con él; no tengas más relación que la que tendrías con un pagano.

 4. Mas si ésta es la regla que guía a los cristianos, ¿dónde están los cristianos que así viven? Probablemente encontrarás unos pocos, diseminados aquí y allá, que tratan de cumplirla a conciencia. Sin embargo, es un número muy pequeño. ¡Hay tan pocos en el mundo! ¿Dónde encontraremos un grupo de personas que sigan esta regla sin excepciones? ¿Podremos encontrarlo en Europa, o sin ir tan lejos, en Gran Bretaña o en Irlanda? Me temo que no; mucho me temo que podríamos recorrer ambos reinos palmo a palmo y nuestra búsqueda sería en vano. ¡Ay del mundo cristiano! ¡Ay de los protestantes y de los cristianos reformados! ¿Quién se levantará conmigo contra los malignos? ¿Quién estará del lado de Dios en contra de los que hablan iniquidad?30 ¿Eres tú quién lo hará?31 Por la gracia de Dios, ¿podrás tú librarte de ser arrastrado por la corriente? Con la ayuda de Dios, a partir de este momento, ¿estás verdaderamente decidido a poner permanentemente guarda a tu boca y guardar la puerta de tus labios?32 ¿Te guiarás, de ahora en adelante, por la norma «A nadie difaméis»? Si llegases a ver a tu hermano haciendo algo malo, ¿lo reprenderás estando tú y él solos, y luego tomarás uno o dos testigos, y sólo después de haber cumplido con esto se lo dirás a la iglesia? Si te has hecho este propósito en tu corazón, entonces grábate esta enseñanza: No prestes oído a quien habla mal de otra persona. Si no hubiera oyentes tampoco habría difamadores. Según un proverbio popular, el que acepta bienes mal habidos, ¿no es acaso tan deshonesto como el ladrón? Por tanto, si alguien comienza a hablar mal de un tercero en tu presencia, pídele que se detenga inmediatamente. No escuches la voz del encantador, por más hábil que el encantador sea,33 aunque su estilo sea sutil y su tono moderado, expresando toda clase de buenos deseos para aquél a quien está apuñalando en las sombras, hiriéndolo por debajo de la quinta costilla.34 Con toda firmeza rehúsa escuchar su voz, aunque intente argumentar que continuará sintiéndose «agobiado» hasta que pueda hablar. ¡Dices «agobiado» pero actúas como un necio! ¿Acaso tu maldito secreto te angustia y te causa dolores como de una mujer en el parto?35 Pues vé y libérate de tu angustia de la forma que el Señor te ordenó. Primeramente, vé y reprende a tu hermano estando tú y él solos. Luego, toma contigo a uno o dos amigos comunes, y habla con él en su presencia. Si ninguno de estos pasos surte efecto, entonces dilo a la iglesia. Pero a riesgo de perder tu alma, no se lo digas a nadie más, antes o después, excepto en ese único caso cuando sea absolutamente imprescindible proteger a un inocente. ¿Por qué habrías de cargar a otro haciéndolo partícipe de tu propio pecado?

 5. ¡Si todos ustedes que soportan el vituperio de Cristo,36 que burlonamente son llamados «metodistas», fueran un ejemplo para el mundo llamado cristiano, al menos en este punto! Apártense de las habladurías, de los cuentos, de la murmuración, que nada de esto salga de sus labios. Cuídense de no difamar a nadie;37 de los ausentes sólo comenten lo que sea bueno. Si es que van a distinguirse de otras personas, lo quieran o no, procuren que la señal distintiva de un metodista sea ésta: jamás hablan mal de alguien a sus espaldas, y por este fruto los conocerán.38 Si nos negáramos a caer en esta tentación, ¡cuánta bendición sentiríamos inmediatamente en nuestros corazones! Nuestra paz sería como un río,39 si siguiéramos la paz con todos los hombres.40 Cuando afirmamos nuestro amor por nuestros hermanos, el amor de Dios colma nuestro ser. ¡Qué efecto tendría esto en todos los que se reúnen en el nombre de Cristo Jesús! El amor fraternal crecería en forma permanente si pudiésemos liberarlo de este tremendo obstáculo. Todos los miembros del cuerpo místico de Cristo se preocuparían unos por otros naturalmente: Si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan,41 y cada uno amaría a sus hermanos entrañablemente, de corazón puro.42 Y esto no es todo; ¡qué efecto tendría aun en ese mundo que se comporta de modo irreflexivo, que carece de guía para su vida! Muy pronto ellos descubrirían en nosotros precisamente aquello que no pueden encontrar entre tantos miles de sus hermanos, y exclamarían (tal como lo hizo Juliano el apóstata frente a su corte pagana) «¡Vean cómo se aman estos cristianos!» De esta forma Dios podría convencer al mundo y prepararlo para su reino, como lo demuestran claramente las significativas palabras de la última oración que pronunció nuestro Señor: Ruego también por los que han de creer en mí, para que todos sean uno, como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti; para que el mundo crea que tú me enviaste.43 ¡El tiempo apremia! Que el Señor nos ayude a amarnos unos a otros, no sólo de palabra o de lengua, sino de hecho y en verdad,44 así como Cristo nos amó.

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