(Este artículo nos fue enviado por el autor casi cuando subimos al internet el número anterior, y por eso no pudimos incluirlo. Aunque ahora extemporáneo, no obstante su idea es pertinente para todo tiempo, por lo que con interés de nuestra parte lo incluimos ahora).
Algunas personas me han expresado que no debemos criticar a los gobernantes sino someternos a ellos y orar por ellos. Usan como base Romanos 13:1-2. Olvidan el contexto bíblico, y pregunto:
¿Qué hubiera pasado si Moisés no hubiera confrontado al Faraón con la Palabra de Dios? Éxodo 5:1-3. ¿Qué hubiera pasado si los soldados de Saúl no hubieran impedido que el Rey Saúl matara a su propio hijo por el terrible delito de comer un poco de miel en medio de la guerra? I Samuel 14:45
¿Qué hubiera pasado si los profetas como Isaías, Jeremías o Jonás se hubieran quedado callados ante la corrupción del pueblo y los gobernantes de Nínive? (Libros de Isaías, Jeremías y Jonás). ¿Qué hubiera pasado si Daniel se hubiera sometido ciegamente a los reyes Nabucodonosor, Belzasar y Darío?
¿Qué hubiera pasado si Jesucristo se hubiera sujetado al Sanedrín o a Pilatos, y no hubiera dicho la bienaventuranza sobre los que tienen hambre y sed de justicia? Mateo 5:6. ¿Qué hubiera pasado si Pedro y Juan hubieran obedecido a los gobernantes y al pueblo? (Hechos 4).
Lo que ha pasado es que leemos los textos sin su contexto, lo que convierte el discipulado en algo cómodo y de moda. Miqueas 3:8 es muy claro: ¨Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Dios, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado¨.
Por otro lado, el apóstol Pedro dijo, ¨Sed sobrios y velad (estar bien informados y conscientes de lo que pasa a nuestro derredor)…¨ (1ª Pedro 5:8). ¿Cuál es tu fuente de información? ¿Televisa o TV Azteca? Ve a las redes sociales y a las fuentes de información internacionales, para saber lo que realmente pasa en México. Por otro lado, las autoridades supremas a las que me someto como cristiano y mexicano son la Biblia y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. ¿Conoces bien y a fondo estas dos autoridades? Te insto a que busques en oración la dirección de Dios al ejercer tu voto, este 7 de junio, para que Dios levante a verdaderos gobernantes y legisladores conforme al corazón de Dios y que conozcan estas dos autoridades supremas.
El Pbro. Raúl Ruiz Ávila radica en Tequisquiapan, Qro. con su esposa Judith, por lo que son miembros de la CAS.
Aparte de ser pastor, y de haber sido uno de nuestros obispos, es conferencista y asesor matrimonial. Él y su esposa organizan y celebran retiros matrimoniales, como también con otras temáticas
Artículo fue escrito por el Dr. Ernesto Contreras Pulido, médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante quimioterapia y radioterapia. Fue líder laico metodista dentro de la CANO mientras vivió en Playas de Tijuana, B. C. Actualmente vive con su familia en San Diego, California, E. U. A., donde colabora con la Iglesia de Las Asambleas de Dios.
Cualquier varón fértil, aunque ni siquiera sepa leer o escribir, puede hacer la parte puramente biológica, necesaria para engendrar un hijo.
Pero científicamente, sabemos que para que finalmente se lleve a cabo la concepción, y sin accidentes su hijo llegue, después de unos nueve meses, a feliz término en el vientre materno, y sin accidentes sea dado a luz con éxito, tras la tremenda experiencia del parto hasta llegar al emocionante momento en que el hijo respira por primera vez el aire de este mundo, y ya llenos sus pulmones, llora, se mueve, se oxigena, y torna sus piel ceniza en un precioso color rosado, se necesita muchísimo más que una relación sexual.
Ahora sabemos, por ejemplo, que en primer lugar, la mujer sólo es fértil unas dos horas al mes (el día de la ovulación, alrededor del día 14 antes de cada ciclo menstrual), y que es una verdadera odisea la que tienen que completar con éxito, los espermatozoides depositados oportunamente en el vaso vaginal, si pretenden alcanzar al óvulo, en la primera porción de la Trompa de Falopio (conducto en forma de tubo, que lleva al óvulo o célula reproductora femenina, desde el ovario hasta el interior de la matriz), que es el único lugar en que puede ser fertilizado con éxito.
Este excepcional logro de los espermatozoides, se ha comparado con la hazaña del alpinista que llega con éxito a la cima del Everest, o al súper atleta que compite y triunfa en un triatlón, o en una competencia de resistencia extrema, como la llamada “hombre de hierro,” pues los obstáculos y retos que tienen que enfrentar los espermatozoides, y las probabilidades de llegar al lugar correcto son mínimas, ya que tiene que atinarle a la trompa de Falopio, que corresponde al ovario que produjo el óvulo ese mes (los ovarios generalmente se alternan: Un mes, el ovario derecho ovula, y al siguiente mes lo hace el izquierdo), y lograrlo en el mínimo de tiempo disponible (los mejores espermatozoides, los más sanos y fuertes, no viven más de 72 horas).
Por tanto, sólo los espermatozoides más sanos, mejor capacitados, y depositados en el tiempo correcto, superan tan monumental reto. Además, como en cualquiera de las competencias “de alto rendimiento,” de los pocos miles que llegan a la meta a tiempo, sólo uno, de más de doscientos millones iniciales, es seleccionado para llevarse el premio, la gloria, y el galardón de fecundar al óvulo, y así engendrar un hijo.
Pero si ese fuera el único reto que enfrenta un varón para merecerse el título de ser padre, aun con las dificultades mencionadas antes, casi cualquiera lo podría lograr.
Prácticamente todos en nuestra sociedad (desgraciadamente), saben muy bien cuál es la diferencia entre un “padre biológico” y un verdadero padre; entre uno que a manera de semental, ni siquiera se entera de qué sucede con la simiente que anduvo irresponsable y cobardemente, regando por todos lados, y el varón que, como un buen padre, responsablemente se encarga de hacer su parte, para que el hijo (que a veces ni siquiera es su hijo biológico), no sólo nazca en las mejores condiciones posibles, sino crezca con las mejores posibilidades de llegar a ser gente decente, cristiana, útil, necesaria y enteramente preparada para toda buena obra.
Este reto, no es menos demandante que el que enfrentan los espermatozoides ya mencionados, y exige así mismo, que el varón cumpla con su labor de padre, supliendo 24 horas al día, 365 días del año, por un periodo rara vez menor de 25 años por cada hijo, todas las necesidades que la madre y el hijo tienen, y que literalmente, significan una inversión de millones de pesos, que frecuentemente sólo puede proveer felizmente el padre, tras trabajar perseverantemente, 8 y más horas diarias.
Pero no es sólo dinero, lo que necesita el hijo para llegar a la meta, pues aún después de las horas de arduo trabajo, un buen padre, sacrificialmente, debe darse el tiempo para disciplinadamente, convivir, jugar, distraerse, darle buenos ejemplos, y educar a su hijo, y es por eso que cuando al fin lo ve graduarse, trabajar, y casarse como Dios manda, no puede menos que gozar legítimamente y en compañía de la madre, el suave olor del éxito, el dulce sabor de la victoria, el premio, gloria y galardón, que sólo los verdaderos padres se merecen y pueden gozar.
Así, es bueno que reconozcamos que tener un buen padre en esta Tierra, no es nada menos que una inmensa bendición de Dios, y un motivo más, para celebrar la vida, y festejar el día del padre, honrando, con palabra, conducta y hechos, al que no sólo nos engendró, sino amorosa y pacientemente, nos crió como Dios manda.
Al respecto, me permito compartirles una composición que le hice, en vida, a mi papito lindo, el Dr. Ernesto Contreras Rodríguez:
“Como todos, cuando niño, soñaba ser policía, bombero, famoso artista, pero sobre todo, un día, quería llegar a ser grande para ser como papá. Aunque les parezca raro, siendo ya un adolescente, y hasta un joven y estudiante, seguía encontrando razones para ser más adelante, un hombre como papá.
Lo que sí es extraordinario, es que siendo ya un adulto, casado y profesionista, aunque pasaban los años, seguía esperando, algún día ser grande como papá. Y ahora que ya soy abuelo, jubilado y pensionado, por más cosas que he alcanzado a lo largo de mi vida, todavía no he logrado ser como es mi papá.
Y es que habiendo trabajado junto a él, por tantos años, sigo pensando como antes, que si llego yo a ser grande, verdaderamente grande, quiero ser como papá. Y no es porque sea perfecto ni el mejor de los humanos, pero si es extraordinario: gente decente y cristiano, respetable, y admirable, cumplido y muy responsable.
Su vida es un buen ejemplo, es un reto y una meta; siempre un oportuno apoyo, y un estímulo que anima a querer ser aún mejores, así como es mi papá. No muchos a mi edad pueden tener este privilegio de honrar en vida, a su padre, diciendo, como yo digo: -Papá: Cuando yo sea grande, verdaderamente grande, ¡yo quiero ser como tú!”
Dietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.
Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.
(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).
Y Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la buena nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a los discípulos: La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies (Mt 9, 35-38).
La mirada del salvador se posa compasivamente sobre su pueblo, sobre el pueblo de Dios. No podía bastarle el que unos pocos hubiesen oído su llamada y le hubiesen seguido. No podía pensar en apartarse aristocráticamente con sus discípulos y, a la manera de los grandes fundadores de religiones, transmitirles la doctrina del conocimiento supremo y de la vida perfecta. Jesús vino, trabajó y sufrió por todo su pueblo. Y los discípulos, que quieren poseerlo en exclusiva, que desean evitarle todas las molestias provocadas por los niños que le presentan y por los pobres suplicantes que encuentran a lo largo del camino (Mc 10, 48), deben reconocer que Jesús no se deja limitar por ellos en su actitud de servicio. Su Evangelio del reino de Dios y su poder curativo pertenecían a los pobres y enfermos, en cualquier parte donde se encontrasen.
La vista de la multitud, que en los discípulos quizás provocaba repugnancia, ira o desprecio, llenó el corazón de Jesús de profunda misericordia y compasión. Ningún reproche, ninguna acusación. El amado pueblo de Dios yace maltratado, y la culpa de esto la tienen los que debían preocuparse del servicio divino. No han sido los romanos los causantes de esta situación, sino el abuso de la palabra de Dios cometido por los ministros de dicha palabra. Ya no había pastores. Jesús encontró a su pueblo como un rebaño que no es conducido a frescas aguas, cuya sed sigue insatisfecha, como ovejas que no son protegidas del lobo por ningún pastor, sino que se arrastran por el suelo, vejadas y heridas, llenas de temor y de angustia bajo el duro bastón de sus pastores.
Había muchas preguntas, pero ninguna respuesta; necesidad, pero ninguna ayuda; angustia de conciencia, pero ninguna liberación; lágrimas, y ningún consuelo; pecados, y ninguna remisión. ¿Dónde estaba el buen pastor que necesitaba este pueblo? ¿De qué le servía el que hubiese escribas que obligaban duramente al pueblo a asistir a las escuelas, que los celosos de la ley condenasen con energía a los pecadores sin ayudarles, que existiesen predicadores e intérpretes de la palabra de Dios, si no estaban llenos de misericordia y compasión por este pueblo vejado y abatido? ¿Qué son los escribas, los piadosos de la ley, los predicadores, cuando a la comunidad le faltan pastores? El rebaño necesita pastores, buenos pastores. «Apacienta mis corderos», es el último encargo de Jesús a Pedro. El buen pastor lucha por su rebaño contra el lobo; no huye, sino que da su vida por las ovejas. Las conoce a todas por su nombre y las ama. Sabe sus necesidades, su debilidad. Cura a la que está herida, da de beber a la sedienta, levanta a la que cae. Las apacienta amablemente, no con dureza. Las dirige por el buen camino. Busca a la oveja perdida y la devuelve al rebaño. Los malos pastores, por el contrario, abusan de su poder, olvidan al rebaño y buscan sus propios intereses. Jesús busca buenos pastores, y he aquí que no los encuentra.
Esto le llega al corazón. Su divina misericordia se extiende a todo el rebaño olvidado, a la multitud del pueblo que le rodea. Desde un punto de vista humano constituye un cuadro desprovisto de esperanza. Más no para Jesús. En el pueblo maltratado, miserable y sufriente, descubre la mies madura de Dios. «La mies es mucha». Está madura para ser llevada a los graneros. Ha llegado la hora de que los pobres y miserables sean introducidos en el reino de Dios. Jesús ve que la promesa de Dios irrumpe sobre la masa del pueblo. Los escribas y los celosos de la ley sólo ven en ellos un terreno árido, calcinado, destrozado. Jesús ve el campo maduro y ondulante del reino de Dios. La mies es mucha. Sólo su misericordia lo observa.
No hay que perder tiempo. El trabajo de la siega no admite dilaciones. «Pero los obreros son pocos». ¿No resulta admirable que sean tan pocos los que poseen esta mirada misericordiosa de Jesús? ¿Quién puede dedicarse a esta labor, sino el que participa de los sentimientos del corazón de Jesús, el que ha recibido la capacidad de contemplar las cosas como él las ve?
Jesús busca ayuda. No puede realizar solo la tarea. ¿Quiénes son los colaboradores que le ayudarán? Sólo Dios los conoce, y él se los entregará a su Hijo. ¿Quién podría ofrecerse por sí mismo para ayudar a Jesús? Ni siquiera los discípulos pueden hacerlo. Ellos deben pedir al Señor de la mies que envíe obreros en el momento oportuno; porque ha llegado la hora.
b) Los apóstoles
Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce apóstoles son: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó (Mt 10, 1-4).
La oración ha sido escuchada. El Padre ha revelado al Hijo su voluntad. Jesucristo llama a sus doce discípulos y los envía a la mies. Los convierte en «apóstoles», en sus mensajeros y colaboradores. «Y les dio poder». En la práctica, lo importante es el poder. Los apóstoles no reciben sólo una palabra, una doctrina, sino un poder activo. ¿Cómo podrían realizar su trabajo sin este poder? Debe tratarse de un poder que supere al que domina en la tierra, el demonio. Los discípulos saben que el demonio es poderoso, aunque su mayor deseo es negar su fuerza y sugerir a los hombres que no existe. Lo que hay que tener más en cuenta es precisamente este peligrosísimo ejercicio de su poder. El demonio debe ser puesto en evidencia y ha de ser vencido con la fuerza de Cristo. Por eso los discípulos se acercan al Señor. Deben ayudarle en su obra, y Jesús no les niega para esta tarea el mayor de sus dones; la participación en su poder sobre los espíritus inmundos, sobre el demonio que se ha apoderado de los hombres. En esta misión los apóstoles son asemejados a Cristo. Realizan su obra.
Los nombres de estos primeros mensajeros se conservarán en el mundo hasta el último día. Doce tribus contaba el pueblo de Dios. Doce mensajeros son los que realizarán la obra de Cristo. Doce tronos les estarán preparados en el reino de Dios para que juzguen a Israel (Mt 19, 28). Doce puertas tendrá la Jerusalén celestial en la que entrará el pueblo santo, y sobre las cuales podrán leerse los nombres de las tribus. Sobre doce piedras se asentará la muralla de la ciudad, y en ellas estarán escritos los nombres de los apóstoles (Ap 21, 12.14).
Sólo el llamamiento de Jesús ha reunido a los doce. Simón, la roca; Mateo, el publicano; Simón el zelote, el defensor del derecho y de la ley contra la opresión de los paganos; Juan, al que amaba Jesús y se apoyó en su pecho, y los otros, de los que sólo conser-‘ vamos los nombres. Finalmente, Judas Iscariote, el que le traicionó. Nada en el mundo podría haber reunido a estos hombres para la misma obra sino el llamamiento de Jesús; toda la anterior desunión quedó superada, formándose una comunidad nueva y firme en Cristo. El que también Judas marchase a realizar la obra de Jesús sigue siendo un oscuro enigma y una advertencia terrible.
c) El trabajo
A estos doce envió Jesús después de haberles dado estas instrucciones: No toméis el camino de los gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigios más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mt 10, 5.6).
Los discípulos, como colaboradores de Jesús, dependen en su actividad de las claras órdenes del Señor. No se les deja libres para concebir y realizar su tarea. La obra de Cristo, que han de poner en práctica, obliga totalmente a los mensajeros a seguir la voluntad de Jesús. Sobre todo a ellos, que tienen por misión este mandato y están libres de propios cálculos y pareceres.
Ya la primera palabra impone a los mensajeros una limitación en su trabajo, que debió resultarles extraña y dura. No pueden elegir por sí mismos el campo de operaciones. Lo importante no es el sitio adonde les impulsa su corazón, sino el lugar adonde son enviados. Con esto queda totalmente claro que la obra que han de realizar no es la suya propia, sino la de Dios. ¿No resultaría más seductor acercarse a los paganos y a los samaritanos, ya que estaban especialmente necesitados de la buena nueva? Aunque fuese cierto, no es ésta la misión. Y la obra de Dios no puede realizarse sin una misión; de lo contrario, la harían sin promesa. Pero ¿no es válida en todas partes la promesa y la misión para predicar el Evangelio? Ambas cosas sólo tienen valor allí donde Dios ha encargado que se haga. ¿No es el amor de Cristo el que nos impulsa a proclamar ilimitadamente el mensaje? Sí, pero el amor de Cristo se distingue de la pasión y del celo del propio corazón en que se somete a la tarea impuesta.
No es por amor a nuestros hermanos o a los paganos de países extranjeros por lo que les llevamos la salvación del Evangelio, sino por amor a la misión que el Señor nos ha impuesto. Sólo la misión nos muestra el lugar en que se encuentra la promesa. Si Cristo no quiere que yo predique aquí o allá el Evangelio, debo abandonarlo todo y aferrarme a la voluntad y a la palabra del Señor. De este modo, los apóstoles quedan ligados a la palabra, a la misión. Únicamente deben encontrarse allí donde les indica la palabra y la misión de Cristo. «No toméis el camino de los gentiles ni entréis en ciudades de samaritanos; más bien dirigíos a las ovejas perdidas de la casa de Israel». Seguir leyendo «El Precio de la Gracia (parte 15)»→
En el año 1968, las Sociedades Bíblicas en América Latina editaron una obra con parte de la producción literaria y poética de Luis D. Salem, cuyo nombre real es Aristómeno Porras Maynes, con el tema de la Biblia, como una de las guías más antiguas de la humanidad. Consiste en pequeñas obras de teatro y poesías con base en los libros de la Biblia.
Estamos publicando en nuestro periódico El Evangelista Mexicano, desde el número 19, una poesía de su autoría, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
Éxodo
La zarza que ardía, con mucha extrañeza,
miró en los desiertos Moisés, el pastor…
El Señor le dijo con honda tristeza:
(Moisés al oírlo su rostro cubrió)
Moisés, siervo mío, mi pueblo humillado
se encuentra en Egipto por dura aflicción…
Oh, ve, yo te envío –yo voy a tu lado-
y rompe los yugos del cruel faraón…
Moisés hacia Egipto su planta encamina
y libra su pueblo. La mano divina,
al pie de un gran monte, paciente lo guió.
En esos instantes, el monte humeaba
y sobre esas cimas Moisés escuchaba
la ley para el pueblo de labios de Dios
Marcos
Nada nos dice del Divino Infante,
ni del pesebre, ni de magos. Habla
de Juan y en el instante mismo
anuncia el tema de su obra magna
Cual en pantalla nuestros ojos miran
todos los hechos que a Jesús señalan
como Hijo de Dios, hechos que admiran
al mundo entero, pero nadie iguala.
“Cristo es Hijo de Dios”, Marcos lo dice,
lo dice el Padre en complacencia grata,
lo grita un centurión de gozo lleno:
llena de emoción lo grita el alma:
¡Sí, sobre esta verdad, eterna y viva,
la Iglesia Cristiana se levanta!
Algunos datos biográficos de don Aristómeno Porras
Nació en Colombia, pasó gran parte de su vida en México. Corría el año 1962 cuando le solicitaron organizar el Departamento de información, promoción y proyectos para las Américas, de las Sociedades Bíblicas Unidas. Dichas oficinas estaban ubicadas en México. Durante 24 años salieron de esa oficina numerosos títulos promocionales, materiales para la celebrar el Día de la Biblia, programas para radio y televisión, lecturas bíblicas diarias, filminas, doblajes de películas al español, y la revista La Biblia en América Latina, de la cual fue director. Don Aristómeno escribió más de veintidós libros y colaboraba como columnistas de varios periódicos. Estudió teología y literatura. Escritor y poeta, que hasta los últimos días de su vida se mantuvo escribiendo y hablando de la Biblia. (compilación tomada de la Revista La Biblia en América Latina, de la SBM).
Se necesita visión,
Nos hace falta un sueño.
¿Dónde nace la esperanza?
Un hombre sin dirección
Es como ayer sin mañana,
Como una nube sin agua.
Andar sólo en el camino,
Caminar por caminar,
Es como fuente vacía.
Nos hace falta soñar,
Darle sentido a la vida.
Dios nos ha dado destino.
Al despertar cada día
Y revisar mi equipaje,
He de encontrarme de nuevo
Con el sueño que ya llevo,
Y he de continuar mi viaje
Lleno de paz y alegría.
Se necesita visión
Para los hijos de Dios.
Y hace falta un sueño
Para los que van al cielo.
A cada quien Dios le ha puesto
Su visión y sueño eterno.
¡Se necesita visión!
Hijos, ¡levanten su vuelo!
Porque los hijos de Dios
Caminan sobre sus sueños,
Con su carga de alegría,
Llenos de paz y de vida.
Pastor Bernabé Morán B.
El Pbro. Bernabé Morán Barrios ha sido por varios años misionero en el país y en el extranjero. Actualmente pastorea la IMMAR La Santísima Trinidad, en Río Bravo, Tamps., donde vive con su esposa Doris. Es miembro de la CAO.
Foto: Salvador González; South Padre Island, Texas
Desde que nace, Dios establece un dialogo con el hombre para dar a conocer su voluntad durante el Camino por la Vida. Asimismo, el hombre también establece diversas formas para dialogar con sus semejantes. En cuanto el hombre deja de comunicarse, hay un retroceso en su desarrollo espiritual y personal.
Cuando el hombre trunca su dialogo con Dios, comete el más grave error trayendo consecuencias en su vida. Por el contrario, si el hombre trunca el dialogo con sus semejantes, se adentra en tierra de soledad, lo cual también acarrea graves consecuencias a su vida. Recordemos que Dios ha creado al hombre para que viva en comunión con El, en amor con sus semejantes y conservando todo lo que le rodea mientras recorre el Camino por la Vida.
Muchas personas se preguntan qué diferencia hace la Escritura en la vida diaria de las personas y con mucho cuidado observan la manera de actuar de los demás, especialmente en los hacedores de la palabra[1]. La finalidad es la de percibir un indicio que les lleve a ver cualquier diferencia con lo que han visto. El Camino por la Vida de un hacedor de la palabra no se asemeja a ninguna persona; solamente busca andar como él anduvo[2].
La vida es bella si se sabe andar como él anduvo. Aun los detalles que parecen insignificantes encierran una lección en el Camino por la Vida. Todo es cuestión de observar y desenmarañar los hilos invisibles que impiden ver con claridad la belleza de la vida. Cuando la belleza de la vida es nítida, se obtiene la enseñanza que ayuda a convertir el Camino por la Vida en algo hermoso.
En cada día que se añade a la vida ciertamente hay equivocaciones ─y muchas─ pero también hay aciertos ─ y muchos─ los cuales hacen que el Camino por la Vida sea algo valioso, único e irrepetible. De las equivocaciones se aprende y aunque pareciera que hay retroceso, la enseñanza es tan enriquecedora que se repite para ser prisionero de ella. Ser prisionero de una equivocación, inevitablemente te llevará a romper la cadena que obstruye a la Verdad para andar como él anduvo. De los aciertos también se aprende y aunque pareciera que hay avance, la enseñanza es tan enriquecedora que se anhela ser prisionero de la humildad para no retroceder. Ser prisionero de la humildad inevitablemente te llevará a la Verdad para andar como él anduvo.
No hay otro Camino por el cual se pueda disfrutar lo que se recibe si se tiene la certeza de quien lo envía. Ciertamente somos peregrinos en el Camino por la Vida porque recorremos una travesía en una sola dirección, caminamos un sendero sin desviación y tenemos un rumbo transparente en el que no hay señal de perdición.
Al final del Camino por la Vida, unos brazos amorosos nos recibirán y nos mostrarán el Camino por la Vida en la eternidad.
Acerca del autor Salvador González está casado con Yadira López y ambos tienen tres hijos: Salvador, Samuel y Abigail. Durante veinte años ejerció diversas funciones gerenciales en el campo secular.
En Junio de 2001 aceptó a Jesucristo como su Señor y suficiente Salvador y los siguientes doce años fue miembro en Plena Comunión activo en la Iglesia Metodista La Santísima Trinidad, de Rio Bravo, Tamaulipas, desempeñando diversas funciones dentro de la misma.
En enero de 2006, inició el Ministerio Radial “Dulce Caminar” que se transmitió durante ocho años por frecuencia de Amplitud Modulada (AM) en varios espacios cristianos del Grupo Radiorama de Reynosa, Tamaulipas. Actualmente, “Dulce Caminar” se transmite por internet a todo el mundo
Terminó sus estudios por extensión en el Seminario Juan Wesley en Junio de 2015.
Actualmente es pastor del Punto de Predicación Jesucristo es el Señor, en Río Bravo, Tamaulipas.
Puedes contactarlo por:
Por el Obispo Juan Pluma Morales, de la Conferencia Anual Septentrional (CAS)
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (I Corintios 15:58).
Un capellán que estaba ministrando a un soldado seriamente herido recibió la petición de parte del moribundo de que escribiera una carta a su antigua maestra de Escuela Dominical. “Dígale que morí como cristiano debido a lo que
ella me enseñó en aquella clase en la iglesia. La memoria de sus llamamientos apremiantes y del calor de su amor al pedirnos que aceptáramos a Jesús ha seguido conmigo. Dígale que nos encontraremos en el cielo”. El capellán envió la misiva y poco tiempo después recibió esta respuesta: “Que Dios me perdone. Precisamente el mes pasado dimití de mi cargo y abandoné a mis alumnos de la Escuela Dominical, porque me embargó el sentimiento de que mis labores habían sido estériles. ¡Cómo lamento mi impaciencia y mi falta de fe! Le pediré a mi pastor que me deje volver a la enseñanza. ¡He aprendido que cuando uno siembra para Dios, la siega está asegurada, y es de gran bendición!”.
CONTEXTO DEL TEXTO
En todo el capítulo Pablo habla de la resurrección, y dice que gracias a la resurrección de Jesús, nada que hagamos es en vano. Algunas veces dudamos en hacer lo bueno porque no vemos resultados, pero si podemos mantener una perspectiva celestial, nos será posible entender que no es frecuente ver lo bueno que viene como resultado de nuestros esfuerzos. Si realmente creemos que Cristo ganó la victoria final, esto debiera afectar la forma en que vivimos ahora. No se desaliente frente a una aparente pérdida de resultados en lo que ha venido haciendo. Mientras tenga oportunidad de hacer lo bueno, hágalo. Su labor tendrá resultados eternos.
LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO
Que a veces me desespero, queriendo ver resultados inmediatos del trabajo que hago en el nombre de Jesús.
Que todo lo que haga en el nombre del Señor no es en vano
Que todo tiene su tiempo, y en su tiempo el Señor hace crecer lo sembrado.
ORACIÓN
Señor, gracias por tu presencia en el trabajo que hacemos en tu nombre. Gracias porque siempre tienes resultados, aunque no siempre los vemos. Dame el aliento para continuar. Dame tu Espíritu para hablar con su poder, y no en mis fuerzas, y dame la bendición de seguir haciéndolo para que otros conozcan que tú eres el que puede cambiar nuestras vidas, y hacer de este mundo un lugar para ti y no para el enemigo. Señor, a veces pareciera que el enemigo gana, pero confío en que pronto lo pondrás todo en su lugar. En el nombre de tu Hijo, amén.
Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe
MANIFIESTO DE SOLIDARIDAD, ACOMPAÑAMIENTO y LLAMADO A LA PROFUNDA ORACIÓN POR LAS FAMILIAS, LA COMUNIDAD Y LA IGLESIA METODISTA EPISCOPAL AFRICANA; ESPECIALMENTE POR LA CONGREGACION “MOTHER EMANUEL AME CHURCH” EN CHARLESTONE, CAROLINA DEL SUR, EUA.
Consternados(as) por la noticia del asesinato de nueve (9) hermanos(as) en la fe durante la celebración de su acostumbrado servicio de oración y estudio de la Palabra en la Iglesia Metodista Episcopal Africana “Madre Emanuel” en Charlestone, Carolina del Sur.
Por la descripción de este episodio de violencia, intolerancia racial y atrocidad manifestada.
Por los seres humanos que viven enajenados del amor y la gracia de la convivencia de todas las razas.
Por las familias que han experimentado en carne propia el dolor, el quebranto y la angustia en el día de ayer ante tal escena.
Por la muerte violenta, cruel y despiadada de estos hermanos(as) en fe.
El Comité Ejecutivo del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe (CIEMAL), queremos manifestar nuestra profunda solidaridad y acompañamiento a todo el pueblo Metodista Episcopal Africano y la Comunidad en Charlestone, Carolina del Sur. Así mismo, manifestamos nuestro más profundo rechazo a todo tipo de atentado contra la vida, deshumanización, vileza y la violencia que generan el caos que atenta contra el bienestar del pueblo de Dios en cualquier parte del mundo. Estos son actos que lastiman profundamente y desvían todo sentido de una cultura de paz y esperanza.
Como pueblo latinoamericano, como creyentes en el Dador de la vida, como gente de fe; hacemos un profundo llamado a toda la Iglesia Cristiana en el mundo para que nos unamos en oración, apoyo y solidaridad con la Iglesia Metodista Episcopal Africana y con la Comunidad en Charleston, Carolina del Sur.
Esta experiencia de profundo dolor, nos coloca ante un gran desafío: “seguir trabajando en la construcción un mundo mejor”. Un mundo donde todas las razas, colores y etnias pueden convivir en colaboración, armonía, esperanza y paz.
Oramos para que impere el respeto por la vida, la libertad de culto y la libertad humana. Oramos para que se cumpla la Palabra de Dios en nuestros días, en nuestros pueblos y en todas las naciones»… Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.» (Gálatas 3: 28 NTV). Oramos seamos comunidades comprometidas con la paz. Siguiendo el consejo de Dios por medio del Salmista: “Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela”. (Salmo 34:14).
¡Que así nos ayude Dios. Así sea, Amén!
Rev. Lizzette Gabriel-Montalvo, Presidenta Caguas, Puerto Rico. 18 de junio de 2015.
“Señalando el Reino de Dios y haciendo discípulos/as en América Latina y el Caribe”
Reunión de obispos de América Latina y el Caribe
Cartagena, Colombia.- El colegio de obispos de Ciemal en sesión con asuntos de Ciemal con la Presidente. Lizzette Gabriel:
Temas.
Trabajo realizado con jóvenes, visitas, proyectos.
Los obispos comentan asuntos crecimiento y discipulado de congregaciones, migración, violencia, la paz, compartimiento de trabajos en Latinoamérica.
Obispos presentes, representantes de doce países latinoamericanos, en el concilio de obispos de Ciemal en Cartagena -Colombia:
Modesto Mamani (Bolivia)
Joao Carlos Lopes, Adonias Pereira do Lago, Jose Perez, Carlos Alberto Tavarez, y Luis Vergilio, de Brasil
Pedro Correa (Chile)
Juan Alberto Cardona (Colombia),
Ricardo Pereira (Cuba)
Silvio Cevallos (Ecuador)
Elias Galván (Honduras)
Felipe de Jesús Ruiz A., Andres Hernández, y Cruz Hernández, de México
Pedro Magalhaes (Paraguay)
Samuel Aguilar (Peru)
Raphael Moreno (Puerto Rico)
Miguel Angelo Cancú (República Dominicana)
sesión de trabajoDe México: obispos Felipe de Jesús Ruiz, Cruz Hernández y Andrés Hernández.obispo Felipe de J. Ruizbienvenidasesión de trabajo
Esta sección está a cargo del Hno. Gamaliel Hernández Loera es pastor bautista jubilado en los Estados Unidos de Norteamérica, quien ahora radica en Puebla, Pue. Su esposa, la Dra. Elizabeth González Mtz.,es originaria de la IMMAR Emanuel de la misma ciudad. El Pastor Gamaliel se ocupa actualmente de varios ministerios dentro de algunas congregaciones metodistas: Escribe libros sobre estudios bíblicos, produce discos compactos, y más.
631.- Que en Samaria por causa de un sitio, una mujer y su vecina se comieron a su propio hijo. II Reyes 6:28-29.
632.- Que una vez que el profeta Eliseo fue a Damasco, Siria, lo recibió con 40 camellos cargados con lo mejor de Damasco. II Reyes 8:7-9.
633.- Que Jezabel, la que una vez era señora de Israel, se la comieron los perros, sólo dejaron la calavera, los pies y las palmas de las manos, cumpliendo la profecía (I Rey 21:23) que había dado Elías. II Reyes 9:30-37.
634.- Que el malvado rey Acab solamente en Samaria tenía 70 hijos, los cuales fueron degollados en un solo día. II Reyes 10:1-7.
635.- Que una mujer llamada Atalía, madre de un rey, cuando éste fue asesinado, ella mandó matar a todos sus nietos. II Reyes11:1.
636.- Que de la matanza de nietos que hizo Atalía, escondieron a uno de un año, quien se llamó Joás y principió a reinar en Judá de 7 años. Y a Atalía, que se había hecho reina, la mataron. II Reyes 11:4 y 12.
637.- Que al morir David dejó más de un millón de soldados, pero por alejarse de Dios, para el reinado de Joacaz, sólo había en Israel 50 hombres de a caballo, 10 carros y 10 mil soldados. II Reyes 13:7.
638.- Que hubo un joven llamado Azarías (Uzías), hijo de un rey de Judá, quien principió a reinar en Jerusalén a los 16 años, pero reinó por 52 años, fue un rey que estuvo leproso como castigo de Dios por querer tomar el papel de sacerdote. II de Reyes 15:1-7. (II Crónicas 26:16-19).
639.- Que hubo en Israel un rey de nombre Salum, quien solamente reinó por un mes, porque lo asesinaron. II Reyes 15:13-1
640.- Que hubo un rey en Egipto de nombre So. II Reyes 17:4.
Jue, jun 11, 2015 Sección: Eventos, de Noticiero MIlamex.
Con la visión de despertar, involucrar y conectar al Cuerpo de Cristo en la misión global de Dios, se inauguró el nuevo Centro Latino de Movilización (CLM), el pasado 7 de junio en sus instalaciones en Matamoros 29, Coyoacán, Ciudad de México.
Alrededor de 150 personas, entre ellos líderes de Juventud con una misión (JUCUM), Compañerismo estudiantil, Jóvenes con Decisión, Comimex, pastores y jóvenes interesados en el proyecto llenaron el recinto.
Bajo la cobertura de Milamex, el CLM opera con los siguientes valores: Cristo céntrico, cultura de honor, integridad, celebrar el riesgo, actitud de servicio, intercesión, trabajo en equipo y excelencia.
Sus objetivos son:
-Crear recursos.
-Desarrollar e implementar un entrenamiento para coaches de misiones (personas llamadas para conectar individuos o iglesias con las oportunidades de servicio y misión).
-Convocar a reuniones estratégicas para la movilización de la Iglesia latina.
-Promover y actualizar una base de datos con oportunidades, contactos, recursos, modelos y más relacionado con misiones en http://www.estuturno.org
-Facilitar reuniones y eventos estratégicas para proponer modelos, estudiar las estadísticas y promover la interacción intergeneracional en cada área de trabajo.
-Crear un café espacio donde jóvenes conozcan y sean retados a una vida más misional en comunidad.
-Comunicar sobre reuniones y capacitaciones de organizaciones y ministerios para que otros se conecten con estas necesidades específicas.
-Crear oportunidades (como una tienda de comercio justo), para ayudar a sustentar proyectos misionales latinos.