Plan Rector Nacional, CANCEN

PRN cancen

Datos de la obra misionera Metodista en el norte de México.

Las fotografías del Dr. Alejandro Sutherland y de algunas páginas del Libro de Registro de la Obra Misionera del siglo XIX, nos fueron enviadas a nuestra solicitud por nuestro amigo el Rev. John Feagins, Pastor de la Iglesia Metodista Unida La Trinidad, en San Antonio, Texas.

Cuando la Iglesia Metodista Episcopal del Sur quiso asegurar los trabajos misioneros en el norte de México, creó en 1874 el Distrito Fronterizo, y enseguida, el Obispo Keener designó al Dr. Alejandro Sutherland como su primer Superintendente. Curiosamente, en aquellos tiempos el Distrito abarcaba tanto territorio norteamericano como mexicano, por lo que los pastores recibían nombramiento para las iglesias de un lado como del otro lado de la frontera, de modo que también las convocaciones oficiales sucedían por igual al norte o al sur de la frontera.

El Dr. Sutherland fundó directamente nuevas iglesias y supervisó el establecimiento de otras. En su tiempo se abrió campo metodista en ciudades como Monterrey, Saltillo, Monclova, Chihuahua y varias más. En las páginas que se muestran en esta edición de El Evangelista Mexicano podemos observar los reportes de membresía y su crecimiento, durante la última parte del siglo XIX.

Una de las iglesias que fundó el Superintendente fue la de La Trinidad en San Antonio, Tex., en 1876. Esa es la razón por la que en esa iglesia hay documentos guardados en una caja fuerte. Nuestro amigo, el Rev. Feagins, no fotografió más páginas que las que hoy mostramos, debido a que tomó la precaución de no deteriorar los libros que representan un tesoro histórico que impone respeto, pero le agradecemos que se haya tomado el trabajo de fotografiar y de enviarnos las que compartimos hoy para provecho de nuestros lectores.

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El Precio de la Gracia (parte 11)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.
Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ← décima parte o puede ir al inicio de la serie.

b) El carácter oculto de la oración.

Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará públicamente. Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis, pues, como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo (Mt 6, 5-8).

Jesús enseña a sus discípulos a orar. ¿Qué significa esto? El que nos esté permitido orar no es algo evidente. La oración es una necesidad natural del corazón humano, pero esto no la justifica delante de Dios. Incluso donde es hecha como una disciplina y una práctica sólida, puede ser estéril, carecer de promesas. Los discípulos pueden rezar porque se lo dice Jesús, que conoce al Padre. Él les promete que Dios los escuchará.
Los discípulos oran únicamente porque permanecen en comunión con Jesús y le siguen. Quien se encuentra vinculado a Jesús en el seguimiento tiene, por él, acceso al Padre. Por eso, toda oración auténtica pasa por un intermediario. No es posible rezar sin intermediario. Ni siquiera en la oración se da un acceso inmediato al Padre. El presupuesto de la oración es la fe, la vinculación a Cristo. Él es el único mediador de nuestra oración. Oramos basándonos en su palabra. De forma que nuestra oración está siempre ligada a su palabra.
Rezamos a Dios, en quien creemos por Cristo. Por eso, nuestra oración nunca puede ser una adjuración de Dios, no necesitamos ya presentarnos ante él. Podemos creer que sabe lo que necesitamos antes de pedírselo. Este hecho da a nuestra oración una mayor confianza, una certeza gozosa. Lo que atrae al corazón paternal de Dios no son las fórmulas, ni la abundancia de palabras, sino la fe.
La verdadera oración no es una obra, una práctica, una actitud piadosa, sino la súplica del niño dirigida al corazón de su Padre. Por eso la oración nunca es ostentosa, ni ante Dios, ni ante nosotros mismos, ni ante los demás. Si Dios no supiese lo que necesitamos, tendríamos que reflexionar sobre cómo se lo vamos a decir, sobre qué le vamos a decir y sobre si se lo diremos. Pero la fe por la que rezamos excluye toda reflexión y toda ostentación.
La oración es algo secreto. Se opone a cualquier clase de publicidad. Quien reza no se conoce a sí mismo, sólo conoce a Dios, a quien invoca. Dado que la oración no tiene una influencia en el mundo, sino que se dirige únicamente hacia Dios, es el acto menos ostentoso.
También existe una transformación de la oración en ostentación, por la que se manifiesta lo oculto. Esto no ocurre solamente cuando la oración pública se convierte en pura palabrería. Este caso se da raras veces en nuestros días. Pero la situación es idéntica, e incluso mucho más grave, cuando me convierto a mí mismo en espectador de mi propia oración, cuando rezo delante de mí mismo, bien goce de esta situación como un espectador satisfecho, o bien, asombrado y avergonzado, me sorprenda en semejante actitud. La publicidad de la calle es sólo una forma más ingenua de la publicidad que despliego ante mí mismo.
Incluso en mi aposento puedo organizarme una enorme manifestación. ¡Hasta tal punto podemos desfigurar las palabras de Jesús! La publicidad que me busco a mí mismo consiste en el hecho de que soy, a la vez, el que reza y el que escucha. Me escucho a mí mismo, me ruego a mí mismo. Como no quiero esperar a que Dios me escuche, como no quiero que Dios me muestre un día que ha oído mi oración, me decido a escucharme a mí mismo. Constato que he rezado con piedad y en esta constatación radica la satisfacción del ruego. Mi oración es escuchada. Tengo mi recompensa. Por haberme escuchado a mí mismo, Dios no me escuchará; por haberme dado la recompensa de la publicidad, Dios no me dará otra recompensa.
¿Qué significa este aposento, del que habla Jesús, si no estoy seguro de mí mismo? ¿Cómo puedo cerrarlo con suficiente solidez para que nadie venga a destruir el secreto de la creación y a robarme la recompensa de la oración secreta? ¿Cómo protegerme de mí mismo, de mi reflexión? ¿Cómo destruir la reflexión con mi reflexión? La respuesta es: el deseo que tengo de imponerme a mí mismo de una forma o de otra por medio de mi oración debe morir, debe ser destruido. Donde sólo la voluntad de Jesús reina en mí y donde toda mi voluntad propia es abandonada en la suya, en la comunión con Jesús, en el seguimiento, muere mi voluntad.
Puedo rezar entonces para que se cumpla la voluntad de aquel que sabe lo que necesito antes de que se lo pida. Mi oración es segura, fuerte y pura sólo cuando procede de la voluntad de Jesús. Entonces, la oración es realmente una súplica. El niño suplica a su Padre, a quien conoce. La esencia de la oración cristiana no es una adoración general, sino la súplica. A la actitud del hombre ante Dios corresponde el suplicar, con las manos extendidas, a aquel del que sabe que tiene un corazón paternal.
Aunque la verdadera oración sea un asunto secreto, esto no excluye ciertamente la comunidad de oración, por evidentes que puedan ser los peligros. A fin de cuentas, ella no depende de la calle ni del aposento, de las oraciones largas o breves, bien sean las letanías de la Iglesia o el suspiro del que no sabe qué pedir, no depende del individuo ni de la comunidad, sino sólo de este conocimiento: Vuestro Padre sabe lo que necesitáis. Esto dirige la oración hacia solo Dios. Esto libera al discípulo del falso activismo.

Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque a ti pertenecen el Reino, el poder y la gloria por los siglos. Amén. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas (Mt 6, 9-15). [En el versículo 13 inserta Bonhoeffer, siguiendo la traducción alemana que utiliza, unas palabras de influencia litúrgica que sólo aparecen en algunos códices del Nuevo Testamento (N. del T.)].

Jesús no ha dicho a sus discípulos solamente cómo deben orar, sino también lo que deben orar. El padrenuestro no es un ejemplo para la oración de los discípulos, sino que hay que rezar como él lo enseñó. Con esta oración es seguro que serán escuchados por Dios. El padrenuestro es la oración por excelencia. Toda oración de los discípulos encuentra en él su esencia y sus límites. Jesús no los deja en la incertidumbre; con el padrenuestro los conduce a la claridad perfecta de la oración.
«Padre nuestro que estás en los cielos». Los discípulos invocan juntos al Padre celestial, que sabe ya todo lo que necesitan sus amados hijos. La llamada de Jesús, que les une, los ha convertido en hermanos. En Jesús han reconocido la amabilidad del Padre. En nombre del Hijo de Dios les está permitido llamar a Dios Padre. Ellos están en la tierra y su Padre está en los cielos. Él inclina su mirada hacia ellos, ellos elevan sus ojos hacia él.
«Santificado sea tu nombre». El nombre paternal de Dios, tal como es revelado en Jesucristo a los que le siguen, debe ser tenido por santo entre los discípulos; porque en este nombre se contiene todo el Evangelio. No permita Dios que su santo Evangelio sea oscurecido y alterado por una falsa doctrina o una vida impura. Que se digne manifestar continuamente su santo nombre a los discípulos, en Jesucristo. Que conduzca a todos los predicadores a la predicación pura del Evangelio, que nos hace felices. Que se oponga a los seductores y convierta a los enemigos de su nombre.
«Venga tu Reino». Los discípulos han experimentado en Jesucristo la irrupción del reino de Dios sobre la tierra. Satán es vencido aquí, el poder del mundo, del pecado y de la muerte es destrozado. El reino de Dios se encuentra aún en medio del sufrimiento y del combate. La pequeña comunidad de los que han sido llamados toma parte en ellos. Bajo la soberanía de Dios, se hallan en una justicia nueva, pero con persecuciones. Quiera Dios que el reino de Jesucristo sobre la tierra crezca en su Iglesia, que se digne poner un rápido fin a los reinos de este mundo, e instaurar su Reino en el poder y la gloria.
«Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo». En la comunión con Jesucristo, los seguidores han abandonado totalmente su voluntad a la voluntad de Dios. Piden que la voluntad de Dios sea hecha en toda la tierra, que ninguna criatura oponga resistencia. Pero como incluso en el discípulo sigue viva la voluntad mala, que quiere arrancarle de la comunión con Jesús, piden también que la voluntad de Dios se apodere de ellos cada día más y rompa toda oposición. Finalmente, el mundo entero deberá someterse a la voluntad divina, adorarla agradecido en el sufrimiento y en la alegría. El cielo y la tierra deberán someterse a Dios.
Los discípulos de Jesús deben rezar ante todo por el nombre de Dios, por el reino de Dios y por la voluntad de Dios. Ciertamente el Padre no necesita para nada esta oración, pero mediante ella los discípulos participarán de los bienes celestes que piden. También pueden, con tal oración, acelerar el fin.
«El pan nuestro de cada día, dánosle hoy». Mientras los discípulos se encuentren en la tierra no deben avergonzarse de pedir a su Padre celeste los bienes de la vida material. El que ha creado a los hombres sobre la tierra quiere conservar y proteger sus cuerpos. No quiere que su creación se vuelva despreciable. Lo que piden los discípulos es un pan común. Nadie puede tenerlo para sí solo. Y también piden a Dios que dé su pan diario a todos sus hijos sobre la tierra, porque son sus hermanos según la carne. Los discípulos saben que el pan producido por la tierra viene, en realidad, de arriba, es don exclusivo de Dios. Por eso no cogen el pan, sino que lo piden. Por ser el pan de Dios, llega cada día de nuevo. Los se¬guidores de Jesús no piden provisiones, sino el don cotidiano de Dios, con el que pueden prolongar sus vidas en la comunión con Cristo, y por el que glorifican la bondad clemente de Dios. En esta súplica es puesta a prueba la fe de los discípulos en la actividad viva de Dios sobre la tierra, que busca su bien.
«Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores». El conocimiento de su falta constituye la queja diaria de los seguidores. Los que deberían vivir sin pecado en la comunión con Jesús pecan cada día con toda clase de incredulidad, de pereza en la oración, de indisciplina corporal, con toda clase de autosatisfacción, de envidia, de odio, de ambición. Por eso deben pedir cada día el perdón de Dios. Pero este sólo escuchará su oración si ellos se perdonan también unos a otros sus faltas, fraternalmente y con buen corazón. Así llevan en común sus ofensas ante Dios y piden gracia en común. No quiera Dios perdonarme las ofensas a mí solo, sino también a todos los otros.
«No nos dejes caer en la tentación». Las tentaciones de los discípulos de Jesús son muy diversas. Satanás los ataca por todas partes, quiere hacerlos caer. Los tientan la falsa seguridad y la duda impía. Los discípulos, que conocen su debilidad, no provocan la tentación para probar la fuerza de su fe. Piden a Dios que no tiente su débil fe y los guarde en la hora de la prueba.
«Más líbranos del mal». Por último, los discípulos deben rezar para ser liberados de este mundo malo y heredar el reino celeste. Es la oración por un final feliz, por la salvación de la Iglesia en los últimos tiempos de este mundo.
«Porque tuyo es el Reino…». Los discípulos reciben esta certeza, diariamente renovada, que les viene de la comunión con Jesucristo, en quien se cumplen todas sus oraciones. En él es santificado el nombre de Dios, en él viene el reino de Dios, en él se cumple la voluntad divina. Por él es conservada la vida material de los discípulos, por él reciben el perdón de los pecados; por su fuerza son guardados en la tentación, por su fuerza son salvados para la vida eterna. A él pertenecen el Reino, el poder y la gloria por todos los siglos y en la comunión del Padre. Los discípulos están seguros de esto.
Como para resumir la oración, Jesús dice una vez más que todo esto depende de que ellos reciban el perdón, y que este perdón sólo les es concedido en cuanto fraternidad de los pecadores.

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Sanidad en la tierra o en el cielo

de la garma
Lety de De la Garma

Conocemos a una persona cristiana, perteneciente a una familia metodista de generaciones, radicando en San Pedro Garza García, N. L. (en el Área Metropolitana de Monterrey).  Se llama Leticia Torres de De la Garma (para sus amigos, Lety). Durante una crisis de salud sufrida hace pocos meses, escribió unas listas de pensamientos espontáneos que revelan una edificante espiritualidad. Se parecen al Salmo 25 que, como lo podremos observar, es un acróstico basado en el abecedario hebreo. Ningún versículo da seguimiento al anterior, pues se trata de una colección de pensamientos independientes hacia Dios y sobre Dios. El relato de su vivencia consta de 16 páginas, pero ha sido condensado para ofrecerlo a nuestros lectores


Sin contar con diagnóstico alguno, pasaron dos días en su casa con muchos dolores en el abdomen, náuseas y otros malestares, estaba tan débil que no podía ni pararse de la cama. Al verla su hija Raquel se preocupó, ya que esto no era normal. Decidió hablarle al médico de la familia quien, después de revisarla y ver si los síntomas eran por intoxicación, insistió en que se le hiciera un análisis de sangre y orina, para poder hacer un diagnóstico más acertado, pensando que existía la posibilidad de que fuera pancreatitis. Lety estaba en comunicación constante con el Señor y en su interior aceptó que si tenía que ser como su tío Carlos, el cual padeció de Parkinson y pancreatitis y murió dos días después de ser diagnosticado, ella pensó: «Está bien. Si es de Dios, lo acepto».

Como no podía levantarse de la cama, algunas enfermeras del Hospital San José vinieron a su casa para poder hacer las pruebas. Mientras tanto, otra hija de ella, también de nombre Lety, llamó a un médico que es familiar de ellas, el cual ordenó que se hiciera un tórex y una radiografía abdominal. Decidieron llevarla al lugar más cercano, el Hospital Zambrano, donde llegó el médico miembro de la familia, para dirigir las pruebas ya mencionadas, además de radiografías, ecografías y tact. Al determinarse que estaba en estado crítico, eligieron al mejor cirujano especializado en el área para realizar la cirugía, pero el plan se deshizo cuando se le advirtió poca sensibilidad y tacto profesional en el manejo de la situación pre-operatoria.

Por otro lado, el médico miembro de la familia desistió de practicar la cirugía al determinar que ella estaba en una condición de empeoramiento, y advirtió que la muerte podría ser una posibilidad. Previó la enorme carga si es que su prima muriera en sus propias manos, así que armó un equipo de cirujanos y médicos para que se realizara la cirugía sin él. Lo que siguió fue la entrada por turnos de los familiares para alentar a Lety con oraciones y palabras de confianza. Finalmente, el médico pariente de ella pidió que todos salieran para hablarle a solas, con estas palabras: «Lety, esta es una operación muy peligrosa, podrías morir, o tal vez salir con vida mediante cuidados intensivos, conectada a tubos y con una bolsa para los desechos orgánicos al menos durante seis meses. Por lo general eres fuerte, y siempre has estado bien de salud, pero esta cirugía es complicada, y sin embargo, te veo muy tranquila y con mucha paz interior». Ella le respondió: «El Señor sana aquí en la tierra o en el cielo. Todo está bien, no te preocupes, haz lo que tengas que hacer, este no es mi momento. Dios me dijo que este no era mi momento. Hay muchas cosas pendientes aún por cumplir en mi vida, así que no te preocupes, todo va a estar bien. Adelante, tengo confianza… que me operen.”

El médico dijo después que ella había hablado con mucha convicción y fe. No podía creer lo que estaba oyendo, y al principio pensó que ella no había entendido la magnitud, seriedad y dificultad de la operación. Pero ella había entendido, incluso sabía que el mal de Parkinson que padecía hacía aun más riesgosa la operación. Él habló con la familia para que estuviesen preparados para cualquier desenlace o circunstancia difícil. Antes de entrar al quirófano, fue ella quien alentó a sus hijas, y dejó un mensaje para su esposo ausente de la ciudad: «Díganle a Toño que lo amo». Las oraciones siguieron entre lágrimas. Entró al quirófano a las 2:00 a. m., en su mente recitaba, «No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada» (Salmos 91:10). Se quitó la mascarilla, tomó las manos de los médicos, y oró para que fueran instrumentos guiados por el Señor en su operación.

A eso de las 4:00 a.m., la operación terminó y la familia pudo hablar con el médico quien tenía buenas noticias: Se trataba de una sección del colon con un crecimiento anormal del tamaño de un melón, debido a una malformación de nacimiento, la que se le extrajo y se hizo la reconexión exitosamente, pero con una también sería circunstancia, había una peritonitis y una hernia de esófago, que hacía que la mitad del estómago estuviese dentro del esófago. Luego de la operación, no necesitaría cuidados intensivos, ni sería entubada, y tampoco requeriría alguna bolsa exterior para desechos. Se logró armonizar la anestesia con los medicamentos para el mal de Parkinson, y en 48 horas estaría fuera de peligro. Cuando despertó horas más tarde, ni siquiera sufrió los trastornos pos-operatorios comunes como lo son náuseas, vómitos, trastornos del habla, temblores, fiebre, somnolencia, etc. Vinieron días de alegría y alabanzas, donde se les compartió el evangelio a las enfermeras, logrando algunas conversiones, se repartieron biblias y aquello se volvió tema de conversación en el hospital.

Una mañana, Lety sintió un río de gratitud, fe y alabanza brotar de su corazón. Pidió a una de las enfermeras que tomara papel y pluma, y comenzó a dictarle:

Gracias Señor…

  1. Porque cuando me despierto puedo sentir tus grandes misericordias cada mañana.
  2. Puedo ver el milagro de la vida.
  3. Estoy lista para agradecer, para alabar y bendecir tu nombre.
  4. Te doy gracias porque entre la vida y la muerte escogiste, Señor, la vida para mí.
  5. Entendí que tengo que hacer mucho más cosas más para tu reino.
  6. Pude compartir tu palabra en momentos y en un lugar inesperado para mí.
  7. He podido estar más agradecida que nunca contigo.
  8. He podido sentir tu presencia en esta habitación más que nunca antes en mi vida.
  9. He podido sentir tu paz que sobrepasa todo entendimiento en estas circunstancias tan adversas.
  10. Mi corazón está totalmente contrito y humillado.
  11. Has escudriñado mi corazón hasta lo más profundo.
  12. Me has puesto a las personas que más amo para pedirles perdón y sanar heridas inimaginables.
  13. He clamado a ti y he visto tu respuesta amorosa.
  14. Me has quitado todo orgullo y pudor cuando soy atendida por otras manos.
  15. Me has rodeado de personas escogidas por ti para mi cuidado.
  16. Me has llevado hasta el fondo para podar mi árbol de vida, y sé que saliendo de aquí será hermoso y estará lleno de fruto.
  17. He podido crecer en fe y en obediencia a Ti.
  18. He podido rendirme a tus pies.
  19. He podido entender tu Palabra de una manera inexplicable.
  20. He podido sentir a mis hijas más amorosas que nunca.
  21. He podido sentir cómo has trabajado en el corazón de Toño.
  22. Aun cuando ya te servía, ahora quiero hacerlo más bajo tu divina dirección.
  23. Te he puesto como jinete sobre mi caballo de batalla.
  24. Aun cuando ya sabía cuál era el propósito de mi vida, ahora lo tomaré con más seriedad que nunca.
  25. Sentí más que nunca el amor de mis nietos.
  26. Usaste las manos de mis doctores como instrumentos tuyos para mi operación.
  27. Te aceptaron a ti como su único y suficiente Salvador varias personas, y te pido Señor que tú completes la obra.
  28. Sé que no solamente yo crecí en fe sino otros también.
  29. Me pude poner a cuentas contigo.
  30. Tuve que ver tu rostro para no ver la marea y no hundirme.
  31. Aunque anduve en valle de sombra de muerte, me ayudaste a no temer.
  32. Palpé como el amor echa fuera todo temor.
  33. Vi cómo las oraciones llegan ti como olor fragante y tú las respondes.
  34. Tengo la confianza en mi corazón de que vas a hacer el milagro completo de sanidad.
  35. Sé que tendré que ser dirigida por ti cuando salga del hospital.
  36. Amo más que nunca a mi maestra Dina, porque ha sido una pieza clave en mi vida.
  37. Veo cómo cuidas a mi mamá a pesar de no estar allí con ella para hacerlo yo.
  38. Siento que pusiste más amor en el corazón de las enfermeras de mi mamá.
  39. Mi familia ya la veo reestructurada como tú me lo dijiste al principio de mi enfermedad.
  40. Han cambiado mis prioridades de vida.
  41. Te amo más que nunca.
  42. Tengo aun más vida ahora que cuando estaba sana.
  43. Tengo más sed y hambre de tu palabra.
  44. Pude sacar por las «puertas del Muladar» las cosas vanas de mi vida (Nehemías 2:13).
  45. Amo más que nunca a mi esposo y a mis hijas.

El torrente de alabanza llegó de nuevo en la noche de aquel mismo día, y de nuevo llamó a la misma enfermera, para seguir dictándole. Pero esta vez las frases se referían a Dios en tercera persona, y de pronto las frases vinieron como provenientes del Señor del mismo modo como el Espíritu Santo nos habla a todos dentro de nuestro ser:

  1. No tengo qué complacer a nadie en la sociedad, sólo a mi Dios bueno y generoso.
  2. Puedo ver el mundo espiritual de una manera más clara y evidente.
  3. Presencié una batalla espiritual en una noche donde acechaba la muerte, y la victoria fue del Señor.
  4. Me está dejando discernir el buen o mal del espíritu de las personas.
  5. Estoy más sensible a su voz.

Luego el Señor hablaba:

  1. No más abusos del mundo en tu vida. Así he dicho.
  2. Disciplina con mucho amor a la gente que tú quieres y amas.
  3. Te doy sabiduría para tus próximas decisiones ante la vida.
  4. Te quebranté tu corazón y acudiste a mí.
  5. Me has dado toda la honra y gloria a mí.
  6. Tú eres mi hija amada.
  7. Estoy muy complacido en ti.
  8. Habrá que caminar todavía por sendas que no serán tan fáciles, pero tu bendición será tmuy grande.
  9. Mantén tu corazón abierto a mí. Escucha mi voz que voy a estar hablando.
  10. El velo ya fue rasgado y tu discernimiento será mayor.
  11. Confía solamente en mí.
  12. Sé que será difícil tolerar personas del mundo, pero ten compasión de ellas.
  13. Te abrazaré bajo mis alas en momentos de soledad.
  14. Eres ya una nueva persona que exalta mi nombre.
  15. Escogeré a tus amistades.
  16. Tu recompensa ya viene.
  17. El reino está abierto. Mi Padre, y yo que estoy sentado a su diestra, y el Espíritu Santo que está morando en tu templo (cuerpo), nos uniremos hacia un mismo fin en ti.
  18. Cosas grandes y ocultas te mostraré.
  19. Te hablaré de las necesidades de tu prójimo para que ores por ellas.
  20. No estés preocupada.
  21. ¡Yo soy tu Dios!

 Y luego, ya en casa recuperándose, de nuevo un día por la mañana vinieron frases en forma de oración y confianza. La misma enfermera que la cuidó en el hospital se hacía cargo de ella en casa, y por tercera vez tomó el dictado que decía:

  1. Sé que tengo que disciplinar a las personas más importantes de mi vida. Sé que será muy difícil, pero tú me pondrás el momento y el lugar adecuado.
  2. Le estás permitiendo a Satanás que haga supurar la herida de mi operación, para ver si dudo de ti, Señor, pero yo sé que mi Salvador vive y que esta situación es sólo para que la herida no se infecte.
  3. Nos estás permitiendo escudriñar tu Palabra, y nos vas a permitir descubrir cosas inimaginables, grandes y ocultas (dirigido a la enfermera también).
  4. Nos vas a seguir mostrando el camino de la verdad.
  5. Vas a poner en nuestra boca las palabras que tú nos des para las personas a las que tú quieres que les hablemos.

Hoy, Lety nos dice: «Doy gracias al Señor por esta experiencia, porque pasé por el valle de sombra de muerte y él eligió la vida para mí. Viví un milagro, oí su voz. No lo cambiaría por nada del mundo.»

Trataban mal al pastor

06refl correo equivocadoPor el Obispo Juan Pluma Morales, de la Conferencia Anual Septentrional (CAS)

“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para
que la excelencia del poder sea de Dios, y no de
nosotros, que estamos atribulados en todo, mas
no angustiados; en apuros, mas no desesperados;
perseguidos, mas no desamparados; derribados,
pero no destruidos” (II Corintios 4:7-9).

Un pastor se quejaba amargamente con un predicador
visitante, contándole acerca de la forma en que era tratado
por su congregación. Luego de escucharle durante un rato, el predicador le dijo: –¿Le han escupido en la cara alguna vez? –No, hasta ese punto no han llegado. –¿Le han azotado? –Tampoco –¿Le han coronado con espinas? Esta última pregunta el hombre ya no la contestó. Y su visitante prosiguió: –A su Señor y al mío lo trataron de esa manera, y sin embargo, “no abrió su boca” (Narrado por D. L. Moody).

La persecución de los metodistas en Inglaterra fue muy fuerte, sobre todo en la fase inicial del movimiento. Uno de los testimonios de Juan Wesley en “El Cristianismo Moderno Manifestado en Wednesbury y en Otros Lugares Vecinos de Staffordshire”, describe el sufrimiento de Thomas Parkes, su esposa y sus 7 hijos. “El grupo de alborotadores llegó a la casa de Parkes el 7 de febrero de 1744, 5 hombres todos armados con garrotes, exigían que firmara un documento en el que se comprometía a nunca reunirse para leer, cantar u orar, ni escuchar al Sr. Wesley u otro predicador. Se negó a firmarlo, pero éstos destruyeron su casa, Parkes al ver cómo quedó su casa, toda en ruinas, dijo haber sentido en el corazón un amor muy grande por los destructores y perseguidores y a pesar de todo, reconocía que Dios lo amaba y de todo corazón alababa al Señor. (Tomado de “Adoro la Sabiduría de Dios”, José Carlos Barbosa, pág. 58).

Así como el apóstol Pablo enfrentó sufrimientos, pruebas, angustias por predicar a Jesús, igualmente Wesley y todos los cristianos que hoy predican a Jesús, han pasado grandes angustias, sufrimientos y dolores. Gloria a Dios porque nosotros vivimos en otros tiempos, pero tal vez por eso mismo, varios de nosotros no siempre hemos valorado el amor de Dios.

CONTEXTO DEL TEXTO
El mensaje invaluable de salvación en Jesucristo ha sido confiado por Dios a hombres frágiles y falibles («vasos de barro»). El enfoque de Pablo, sin embargo, no era en un envase perecedero, sino en su valioso contenido: el poder de Dios obrando en nosotros. Aun siendo débiles, Dios nos usa para difundir las buenas nuevas y nos da poder para cumplir con la obra. Nuestra responsabilidad es dejar que la gente vea a Dios por medio nuestro.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO
1. Que soy frágil, pero si tengo a Jesús en mi vida, tengo lo más importante
2. Que aunque vengan golpes, tristezas y dolor, Dios siempre, me sacará adelante
3. Que he sufrido, pero no al grado de Jesús, y si fuera así, por Jesús lo haría. Ese grado de amor mostrado por Jesús me lleva a vivir y compartir el amor, la justicia y la paz.
ORACIÓN
Señor, gracias porque mis sufrimientos por tu causa no se comparan con la de otros siervos o hijos tuyos, mucho menos con el tuyo, valoro lo que hiciste por mí. Padre, ven y alivia los dolores de quienes sufren por amarte, por proclamar tu justicia y tu paz, y sigue enviando a hombres y mujeres a construir un mundo mejor, en el nombre de tu Hijo, amén.

Reglas y premisas de una reunión

  1. Rafael MurilloQue la reunión sea un campo de trabajo y no un campo de batalla.
  2. La reunión no debe tener por objeto el cuestionar a la persona o personas que hablan, sino la construcción de propuestas que permitan cumplir los objetivos
  3. La reunión de trabajo, es de trabajo y no para expresar -con la excusa de los temas a tratar- la opinión sobre los demás.
  4. Escuchar para entender y responder objetivamente.
  5. Ser positivos. No estar a la defensiva.
  6. Respeto a las opiniones de los demás.
  7. Respetar el orden de la palabra, no interrumpir.
  8. Puntualidad.
  9. INTERRUPCIONES: Teléfonos celulares desconectados y «mail» cerrado, lo más importante es lo que los asistentes están haciendo en la reunión.
  10. NO HAY TEMAS TABÚ: No se eludirá ningún tema aunque se sepa que si se proponen cambios pueden molestar a miembros de peso en el equipo. Claridad y transparencia.
  11. CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS: La resolución de problemas ha de ofrecer soluciones competitivas, los asistentes pueden mostrar
    su desacuerdo pero siempre de forma constructiva.
  12. CONFIDENCIALIDAD: Al ser sensibles, algunas cuestiones se deben de discutir con total libertad sabiendo que los asuntos se
    van a quedar en este nivel.
  13. ORIENTACIÓN A LA ACCIÓN: Las Organizaciones y participantes no asisten para discutir. Su verdadera finalidad es actuar para
    cumplir su misión y obtener resultados.
  14. Confiar en que Dios es el Señor de la Iglesia y buscar la mayor honra y gloria a su Santo Nombre.                                                                                                                                                      –  Pbro. y Dr. Rafael Murillo Paniagua –

Los niños de probeta

Dr. Ernesto ContrerasDr. Ernesto Contreras Pulido, médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante 
quimioterapia y radioterapia. Fue líder laico metodista dentro de la CANO mientras vivió en 
Playas de Tijuana, B. C. Actualmente vive con su familia en San Diego, California, E. U. A., donde 
colabora con la Iglesia de Las Asambleas de Dios.

En Inglaterra, para 1977, Lesley (de 29 años de edad), y John Brown, llevaban ya nueve años intentando sin éxito, concebir un hijo, pues se los impedía la obstrucción severa de sus trompas de Falopio (estructuras tubulares que se encargan normalmente y en forma alternada, de transportar, tras la ovulación el día catorce antes de cada menstruación, los óvulos desde los ovarios hasta el interior de la matriz).

Por eso, cuando se enteraron que el Ginecólogo Patrick Steptoe (único que entonces era capaz de extraer o cosechar óvulos por Laparoscopía: exploración del abdomen con una mini-cámara colocada al final de un delgado tubo flexible de fibra óptica), y el Fisiólogo Dr. Robert Edwards, de la Universidad de Cambridge, estaban investigando un método para resolver algunas causas de infertilidad, Lesley y John se ofrecieron como voluntarios, y el 25 de Julio de 1978, en el Hospital General de Oldham, de Láncashire, cerca de Manchester (Reino Unido), Lesley dio a luz por operación cesárea, a su primogénita Louise Brown, una niña perfectamente sana, que pesó 2. 608 Kg, y que era la primera persona concebida por fertilización in vitro (FIV), o sea, fuera de la matriz y en un frasco de cristal (una caja de Petri y no en una probeta o tubo de ensayo, como se difundió en las noticias). En 1980, Edwards y Steptoe (1913-1988), abrieron en Cambridge, la Bourne Hall Clinic, el primer centro de reproducción asistida del mundo.

Cuatro años después de Louise, su hermana menor, Natalie Brown, fue la persona número 40, concebida por FIV; y en 1999, Natalie fue la primera “niña de probeta” que dio a luz, por vía natural, a su hija Casey. Cuando en el 2004, Louise se casó, también concibió y el 20 de diciembre del 2006, dio a luz por vía natural, a su hijo Cameron (2.7 Kg). Edwards (1925-2013), que desde 1958, había estado desarrollando su técnica y a partir de 1972, junto con Steptoe había tenido más de cuarenta intentos fallidos, antes de tener éxito con la concepción de Louise, recibió, por estos extraordinarios logros, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, en 2010.

El Comité internacional para la Monitorización de las Técnicas de Reproducción Asistida, calculó, que a partir de 1980 y hasta el 2012, se habían concebido 5 millones de bebés, por este método (10,242 niños hasta marzo de 2004, en el Reino Unido). Aunque está reportado el caso de la rumana Adriana Iliescu que tras nueve años de hormonoterapia para revertir su menopausia (cesación de la menstruación), logró en 2005, por FIV, concebir y posteriormente dar a luz una hija sana a los 66 años de edad, la mayoría de las clínicas han establecido los 50 años, como edad máxima para las candidatas a este procedimiento, que es el principal y más exitoso tratamiento para la infertilidad, cuando otros métodos (relaciones sexuales o inseminación artificial en el día de la ovulación), no han tenido éxito.

Más por ignorancia que por otra cosa, contrario a la idea de que la Fertilización in vitro, es un procedimiento contrario a la naturaleza, se ha comprobado que no es sino una alternativa, que en manos expertas, no trae ningún riesgo significativo para el bebé concebido, ni de complicaciones para la madre en cuya matriz es oportuna y exitosamente implantado el embrión producto de un óvulo y un espermatozoide (las células reproductoras de su padre y madre biológicos), cuyo huevo o cigoto, ha sido incubado por unos pocos días, fuera del útero. Tras la implantación o nidación, el desarrollo intrauterino o gestación del bebé, es exactamente igual al de un bebé que habiendo sido concebido en el tercio inicial de la trompa de Falopio (por la unión del óvulo y espermatozoide de sus padres biológicos), tras unos cuantos días de migración y crecimiento), llega y se anida exitosamente, en la matriz  materna.

El procedimiento se inicia en el día de la ovulación (14 días antes de la siguiente menstruación),   con la cosecha o extracción de los óvulos producidos en los ovarios maternos, los cuales, a temperatura controlada y en condiciones de estricta esterilidad ambiental, se colocan en una placa plana de plástico o vidrio (Caja de Petri), en un medio líquido, rico en glucosa y espermatozoides del padre, para que uno de ellos, al penetrar en el óvulo, lo fecunde o fertilice, concibiéndose así un nuevo ser humano, que en forma cuidadosa, unas 48 horas después (en fase de embrión), es colocado en el fondo uterino, con la esperanza de que logre sin contratiempos, anidarse en el endometrio (recubrimiento interior del útero), para establecer así un embarazo. Es frecuente que para que obtener más de un óvulo fértil, se le administre a la mujer (durante unos 10 días anteriores a la ovulación), hormonas que ejerzan el efecto de la Hormona Folículo Estimulante, que normalmente es la responsable de la maduración de un ovocito (célula precursora del óvulo); con esto, se provoca que maduraren simultáneamente, más de un ovocito, y así el día de la ovulación, se puedan cosechar más óvulos maduros, de tal manera que las posibilidades de obtener más concepciones (huevos), y, posteriormente, más nidaciones, sean mejores, al introducir varios huevos o cigotos simultáneamente en la matriz. Si se llegan a anidar más de un huevo, el resultado será el desarrollo de gemelos fraternos (no idénticos).

En resumen, para que un tratamiento de FIV tenga éxito, es necesario disponer de óvulos sanos, espermatozoides que puedan fecundarlos, y un útero que pueda mantener un embarazo. Cuando la matriz de la madre biológica (la que dona el óvulo), tiene alteraciones que le impiden anidar en su seno a su hijo concebido por FIV, también es posible lograr el embarazo y el parto de un hijo, usando la matriz de una madre subrogada (que presta su útero para que en ella se desarrolle un hijo ajeno). Otra alternativa es implantar en la matriz de la mujer estéril, un embrión concebido por otra pareja, pero que a partir del momento de la nidación, lo considerará como su hijo adoptivo.

Todo esto se dice fácil; pero la probabilidad de que una pareja infértil conciba un bebé por FIV es de una sobre cinco, prácticamente la misma que tiene una pareja sana de concebir de forma natural (in vivo). En E.U.A., la tasa de nacidos vivos tras una FIV es de alrededor del 27% de los intentos (con una tasa de nidación exitosa y embarazo del 33%). Además, las posibilidades de éxito varían mucho dependiendo de la edad de la mujer, siendo mayor el éxito de la FIV en mujeres menores de 35 años (43% de nidación exitosa, y 36.5% de nacidos vivos), y drásticamente menor en las mujeres mayores de 40 años (4%).

El principal problema desde el punto vista ético, es el de los embriones no usados y conservados en congelación, lo cual dejaría de ser problema, si se pusieran todos a disposición de las miles de parejas estériles que desean adoptarlos. El problema es que el concebirlos y conservarlos cuesta más de lo que la mayoría de las parejas candidatas, pueden pagar por obtenerlos.

La controversia alrededor de este procedimiento que indiscutiblemente ha beneficiado a millones de parejas hasta entonces estériles y sin ninguna otra alternativa práctica para poder concebir, engendrar, y dar a luz a hijos, sigue siendo muy válida y acalorada.

Como en otras situaciones parecidas en que no tenemos respuestas definitivas a la luz de la Biblia, seguimos pidiéndole a Dios que nos conceda guía al respecto y solución para el problema principal: Los embriones (personas), que a razón de más de medio millón actualmente, están congelados, esperando ser adoptados antes de que pasen 5 años de haber sido concebidos, que será cuando dejarán de ser candidatos para ser anidados. Y usted ¿qué opina?

Pensamientos Episcopales

06obispo Fernando Fuentes

Los siguientes comentarios breves no fueron redactados para su publicación en este órgano informativo, sino localizados y rescatados de diferentes comunicados que el Obispo Fuentes envió mediante las redes sociales a su área episcopal. Es iniciativa de este periódico su publicación, ya que su contenido tiene un valor pastoral aprovechable para todos nosotros.

Obispo Fernando Fuentes Amador
Electo para el período 2014-2018
Conferencia Anual Oriental (CAO) 

LA PRIMERA PALABRA DESDE LA CRUZ

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:24).

Al reflexionar sobre esta palabra que me tocó predicar este viernes, se me vino un pensamiento: ¿Que tan bueno ha de ser el perdón que el mismo Dios dice: «Te perdono tu iniquidad por amor a mí mismo?” (Isaías 43:25). El perdón es tan saludable que nuestro mismo Dios establece que porque él se ama a si mismo, perdona.

La falta del perdón nos corroe, corrompe, daña, lastima, quebranta, mata; nos hace odiarnos a nosotros mismos, pero EL PERDONAR nos libera, protege, limpia, santifica, trae salud, abre puertas; nos reconcilia, nos acerca a Dios y a los demás, nos hace amarnos un poquita a nosotros mismos.

¿A quién beneficia más el perdón? A nosotros mismos, más que a otros. Definitivamente, la primera frase de Cristo en la cruz tenía que ser ésta, la que abre puertas, produce acercamiento, y nos reconcilia con Dios y los hombres.

Obispo Fernando Fuentes A.

 LA TERCERA PALABRA DESDE LA CRUZ

«Mujer he ahí tu hijo, hijo he ahí tu madre» (Juan 19:26,27).

María es una mujer santa, fiel y bienaventurada. El marianismo es un legado erróneo de la época cristiana patrística. Comenzó atribuyendo a María lo que la Biblia sólo atribuye a Cristo, aplicando el pensamiento silogístico: lo que se dice de Jesús, se puede decir de María; y lo que se dice de María se puede decir de Jesús.

Después, la historia nos muestra que en los Concilios de las diferentes épocas, todos los títulos divinos que la Biblia sólo atribuye a Cristo, ahora se comenzaron a atribuir a María (la inmaculada concepción y la ascensión son parte de estos dogmas humanos no bíblicos). Jesús nunca llamó a María “madre”, sólo “mujer”; y la misma María, según la Biblia, dijo: «Mi espíritu se regocija en DIOS MI SALVADOR«. Si es su salvador, ¿por qué algunos ahora dicen que ella es la madre de Dios? El mismo rezo tradicional dice: «Dios te salve María«.

Nos está claro que ella misma se sentía pecadora y necesitaba salvación. María, sin duda, fue una mujer santa, fiel, escogida por Dios, llena de gracia, y debemos llamarla “bienaventurada”, pero no le digamos exclamaciones ni la pongamos en un lugar que ella no pidió, y que la Biblia jamás le otorgó.

Los evangélicos no debemos odiar a María por lo que otros han querido hacer de ella, honremos a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo por la vida de ella, Pero SÓLO HAY UN MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, JESUCRISTO HOMBRE.

Obispo Fernando Fuentes A.

Hoy estarás conmigo en el paraíso

pedro garcia carlosEl Pbro. Pedro García Carlos es pastor jubilado de la Conferencia Anual Oriental (IMMAR), y luego jubilado también de la Conferencia de Río Grande (IMU) de los Estados Unidos.
Vive en el Estado de Texas con su esposa Velia Isáis de García. Se ocupa principalmente en ministrar talleres para matrimonios.

 

 
El relato de la crucifixión de Jesús nos dice que las autoridades lo crucificaron entre dos conocidos criminales con el propósitode humillarlo frente a la multitud, y para que fuera contado entre los ladrones.En el dialogo que estos dos ladrones tuvieron mientras estaban en la cruz, manifestaron una actitud diferente ante Jesús. Uno de ellos lo injuriaba. El otro, en un acto de arrepentimiento, humilde y fervorosamente le pidió al Señor una cosa: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”. A esta súplica de fe, sigue la respuesta del amor. Cristo le hace su promesa formal: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”. –Lucas 23:43-. Así

Jesús le estaba perdonando y el ladrón estaba experimentando la gloria del perdón. El perdón es la restauración del hombre a
su propia humanidad. La restauración equivale a ser arrancados de un reino de tinieblas y odio, a un reino de amor y de luz. A este reino
el Señor le llama Paraíso.

En esta promesa, el Señor no está pensando en términos geográficos, ni estaba prometiendo un lugar determinado en un jardín celestial. Está usando un lenguaje ricamente simbólico. Bíblicamente hablando, el paraíso es la palabra para referirse al estado perfecto del hombre, el estado en el cual se mantiene una relación ideal con Dios. Paraíso es lo que tenían Adán y Eva antes de romper la comunicación con el Creador por causa de su pecado.

Este ladrón arrepentido venia de un reino de falsedades, donde la violencia y el mal eran el centro de su vida. Como consecuencia, se había creado un infierno. Pero ahora Cristo le promete el regreso al paraíso, porque cada vez que el hombre trate de crear un paraíso sin Dios, crea un infierno.

Lo que aprendemos de esta historia es que el paraíso se puede vivir aquí y ahora, cuando somos amados, perdonados y restaurados por él. Esta es la mayor bendición que el hombre puede tener. No es que se tenga la ausencia de problemas o de sufrimientos. Es un cambio de espíritu para hacerle frente a todo y salir victoriosamente. Este paraíso que Cristo ofrece, es para ti, te lo recomiendo de todo corazón…

Pedro García Carlos

 

 

¿Bonhoeffer era evangélico?

WILL GRAHAM

¿Bonhoeffer era evangélico?

bonhoffer

Estoy cada vez más preocupado por una apropiación no crítica de los escritos de Bonhoeffer en nuestros círculos protestantes.

BRISA FRESCA AUTOR Will Graham 04 DE ABRIL DE 2015 21:30 h

El 9 de abril celebramos los setenta años de la muerte del renombrado teólogo luterano alemán Dietrich Bonhoeffer (1906-45). Con razón nos acordamos de su vida con gratitud y admiramos su valentía en resistir al régimen nazi. No obstante, estoy cada vez más preocupado por una apropiación no crítica de los escritos de Bonhoeffer en nuestros círculos protestantes (sobre todo a causa del Bonhoeffer ‘modificado’ presentado por Eric Metaxas en su bestseller Bonhoeffer: Pastor, mártir, profeta, publicado en 2010). A lo largo de los últimos años he llegado a la sorprendente conclusión de que el santo del protestantismo del siglo XX no es para nada ortodoxo en cuanto a su teología evangélica.

¿Bonhoeffer era evangélico?

En realidad se trata una cuestión de terminología. Es cierto que Bonhoeffer perteneció a la rama evangélica de la Iglesia alemana de su tiempo, sin embargo, lo que pasa por evangélico en Alemania sería considerado liberal en España. La dificultad principal relacionada con la teología de Bonhoeffer es que sigue la división neo-kantiana entre historia secular por un lado (historie) e historia religiosa por el otro (geschichte). A nivel práctico, esto quiere decir que los grandes actos divinos registrados en las Escrituras no tienen por qué corresponder a la realidad espacio-temporal tal y como lo conocemos.

Los evangélicos de España tenemos varios problemas con las ideas de Bonhoeffer.

Hoy quiero nombrar solamente algunas de ellas.

1.- Bonhoeffer no creyó en la inspiración verbal de las Escrituras Puesto que la revelación es un evento, Bonhoeffer no cree que las palabras de la Biblia puedan ser revelación de Dios. Además, las Escrituras –opina nuestro teólogo- están repletas de mitos poco fidedignos. Los primeros tres capítulos de Génesis, por ejemplo, no son nada más que una simple leyenda ficticia.[1] En 1933 comentó que las herramientas de la crítica bíblica son mucho más valiosas que cualquier doctrina de inspiración divina.

2.- Bonhoeffer no creyó en el nacimiento virginal de Cristo Bonhoeffer criticó a su maestro neo-ortodoxo Karl Barth (1886-1968) cuando éste empezó a hacer hincapié en el nacimiento virginal de Cristo.[2] Bonhoeffer puso la doctrina en tela de juicio por razones históricas y dogmáticas, aseverando que el Nuevo Testamento no aclara bien el asunto. El nacimiento virginal del Señor tiene que ser una “cuestión abierta” para nosotros ya que se trata de una “cuestión abierta” en la Biblia.[3]

3.- Bonhoeffer no creyó en la historicidad de la resurrección Persuadido de que la vida de Cristo señalada en el Nuevo Testamento está llena de leyendas, Bonhoeffer no creía que se pudiese escribir una historia auténtica de Jesús. Incluso la resurrección de Cristo resulta problemática para el alemán. “Vacía o no vacía [la tumba de Jesús] sigue siendo una piedra de tropiezo. No podemos estar seguros de su historicidad”.[4] Y de nuevo, “La confusión entre las afirmaciones ontológicas y el testimonio que anuncia el Evangelio constituye la esencia de todo entusiasmo fanático. La frase: Cristo resucitó y está presente, entendida ontológicamente, representa la abolición de la unidad de la Escritura”.[5] Según Bonhoeffer, es erróneo entender la resurrección de Cristo como una realidad ontológica, esto es, algo que de verdad aconteció en la historia real. No fue un acto propiamente histórico en el sentido empírico de la palabra.

4.- Bonhoeffer alabó a Rudolf Bultmann Contrariamente a muchos de los predicadores conservadores de su generación, Bonhoeffer habló positivamente acerca del proyecto de desmitologización del teólogo luterano Rudolf Bultmann. ¿De qué va? Se trata de una interpretación existencialista del contenido bíblico donde se sacrifica todo lo milagroso en el nombre del hombre moderno para que éste responda con fe ante la llamada de Cristo (que llega a través del kerigma). Bultmann quería quitar todo el ropaje mítico de las Escrituras con el fin de reformular el mensaje cristiano para el siglo XX. Bonhoeffer compartió su visión. De hecho, en sus Cartas desde la cárcel Bonhoeffer llegó a reprochar a Bultmann por haberse “quedado corto” con su método.

5.- Bonhoeffer no creyó en principios éticos absolutos Bonhoeffer propone un modelo ético que podríamos llamar ‘ética de la situación’ o ‘ética contextual’. En vez de seguir una ética tradicional basada en los decretos de la Biblia (no matarás, no adulterarás, no robarás, etc.), la nueva ética propuesta por Bonhoeffer resalta más bien la situación en la cual uno se encuentra. Lo que hace falta es seguir a Jesús y ser “un hombre para los demás” encarnando el amor. El amor, pues, se convierte en la medida de la ética cristiana (y no la obediencia gozosa a un mandato absoluto). Bonhoeffer no creía que la Biblia ofreciese contenido para tomar decisiones morales en el siglo XX. Lo que hace falta es oír la voz de Dios en cada situación para saber cómo actuar en ella.

6.- Bonhoeffer no creyó en un Dios de poder Escribiendo desde la cárcel, Bonhoeffer negó la idea de que Dios nos ayudara por medio de Su poder. Fundamentándose en Mateo 8:17 el teólogo razona que, “Cristo no nos ayuda en base a su omnipotencia, sino por su debilidad y sus sufrimientos”.[6] Bonhoeffer ya no creía en un Dios de milagros, de proezas, de hazañas maravillosas. Declaró que, “Dios, clavado en la cruz, permite que le echen del mundo. Dios es impotente y débil en el mundo y precisamente es así que está con nosotros y nos ayuda”.[7] Conclusión Además de los seis puntos mencionados, se sigue debatiendo sobre si Bonhoeffer era universalista (alguien que cree que todos serán salvos). Creyó en el bautismo de los niños y cuestionó si la salvación individual en realidad era tan importante en los escritos bíblicos.

Finalmente estaba muy abierto al diálogo ecuménico con el Catolicismo. Con todo, setenta años después de la muerte del pensador, creo que los evangélicos de España haríamos bien en darnos cuenta de estas áreas preocupantes en el pensamiento de Bonhoeffer. Recordemos el principio apostólico registrado en 1 Tesalonicenses 5:21, “Examinadlo todo; retened lo bueno”. Esto es, desechar lo malo también.

Así que de nuevo, demos gracias a Dios por su valentía en oponerse a Hitler; pero tengamos cuidado a la hora de leer su teología.  

[1] Ver Creación y caída (1933).
[2] BONHOEFFER, Letters from Prison, p. 286.
[3] BONHOEFFER, D., Christology (Collins: London, 1966), p. 105.
[4] Ibíd., p. 112.
[5] BONHOFFER, D., Precio de gracia (Sígueme: Salamanca, 1968), p. 164.
[6] BONHOEFFER, D., Letters from Prison (Touchstone: New York, 2007), pp. 360-361. (Traducción propia)

[7] Ibíd. (Traducción propia)

Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/35767/Bonhoeffer_era_evangelico

¿Sabías que… ?

Gamaliel HernándezEsta sección está a cargo del Hno. Gamaliel Hernández Loera es Pastor bautista jubilado en los EstadosUnidos de Norteamérica, quien ahora radica en Puebla, Pue. Su esposa, la Dra. Elizabeth González Mtz.,es originaria de la IMMAR Emanuel de la misma ciudad. El Pastor Gamaliel se ocupa actualmente de varios ministerios dentro de algunas congregaciones metodistas: Escribe libros sobre estudios bíblicos, produce discos compactos, y más.

601.- Que cuando el rey David estaba viejo, tuvo un grave problema de hipotermia; con nada podía calentar su cuerpo. I Reyes 1:1-4.

602.- Que otro hijo de David de nombre Adonías, se proclamó rey de Israel antes que Salomón, pero fracasó, y luego astutamente pidió a Abisag por esposa, y Salomón lo mandó matar. I Reyes 2:24,25.

603.- Que habiendo muchas mujeres bellas en Israel, Salomón tuvo como esposa principal a una egipcia. No se sabe su nombre. I Reyes 3:1,2.

604.- Que para la comida de cada día para la mesa del rey Salomón, se usaban: 30 coros (8,640 litros) de flor de harina; 60 coros de harina (17,280 litros); 10 bueyes gordos, 20 bueyes de pasto, 100 ovejas, además de ciervos, gacelas, corsos y aves gordas. I Reyes 4:22,23.

templo j605.- Que para construir el templo de Jerusalén Salomón tenía 153,300 personas, para hacer las diferentes tareas. I Reyes 5:15,16.

606.- Que el hermoso templo de Jerusalén fue construido en 7 años y medio. I Reyes 6:1; 37,38.

607.- Que después de construir el templo, Salomón construyó una casa para él, y que le llevó 13 años en hacerla. I Reyes 7:1.

608.- Que en la dedicación del templo de Jerusalén ofrecieron en sacrificio a Jehová 22,000 bueyes y 120,000 ovejas. I Reyes 8:63.

609.- Que tanto Saúl, como David y Salomón gobernaron 40 años cada uno sobre todo Israel. Es decir, 120 años entre los tres.

610.- Que tanto el rey Hiram de Tiro, como la reina de Sabá, regalaron a Salomón 120 talentos de oro (un talento 34 kg). I Reyes 10:10; 9:14.