Reflexiones

De PEDRO GARCÍA CARLOS

 

«De mañana oirás mi voz»    

(Día 17 de Julio)

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Salmo 5:3

La mañana es el mejor tiempo para encontrarnos con Dios. Es cuando la mente y el cuerpo están descansados y podemos orar y adorarle más libremente.

Orar por la mañana es santificar el día que Dios nos da; y empezarlo, no con nuestras propias fuerzas, sino con la fortaleza que Dios nos da en la oración.

Buscar el rostro del Señor por la mañana, es ponerle en primer lugar en nuestra vida.

Orar por la mañana es ver hacia adelante y poner en las manos de Dios las cosas que el dia pueda traer.

Orar por la mañana es ganar de rodillas la primera victoria del dia.

Los hombres y mujeres que más han hecho por Dios en este mundo, se han encontrado muy de mañana sobre sus rodillas.

Busca al Señor y espera en El por la mañana «cuando el alma del día es más hermosa». Vivirás el día fortalecido y con alegría por haberlo comenzado de tan buena manera, en la presencia de Dios…

Hazme florecer…      (18)

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Caminando por una céntrica calle de la ciudad de Panamá, me llamo la atención un poster que estaba en el escaparate de una librería. Se trataba de un bello paisaje donde se veía de cerca la cima de una montaña, con un hermoso fondo azul del cielo. Entre las rocas de ese lugar, había pequeños grupos de lirios blancos y rojos que embellecían lo abrupto de aquel terreno montañoso. En la parte inferior del poster, tenía escrita una breve oración que decía: «SENOR, HAZME FLORECER DONDE ME HAS PUESTO»

Reflexione en el significado de este mensaje y me quede pensando como cambiaria nuestra vida, si tuviéramos esa filosofía, si nos apropiáramos de esa significativa oración.

‘FLORECER DONDE ME HAS PUESTO»… renunciar a todo espíritu de inconformidad, poner todo mi esfuerzo en servir, dar lo mejor de mí mismo, hacer todo con amor…

¡Florecer! No en otro lugar, ni en otro tiempo, sino aquí y ahora, para cumplir el propósito de Dios, en este mundo creado por El…

Un silbo apacible     (23)

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1 Reyes 19:12

La depresión o el desaliento es una experiencia universal. Tarde o temprano todos hemos pasado por esta difícil experiencia. El profeta Elías en el Antiguo Testamento tuvo un periodo en que la depresión hizo presa de él. Después de alcanzar una gran victoria para la causa del Reino de Dios en el Monte Carmelo, Elías se desanimó cuando recibió amenazas de muerte de la reina Jezabel. Huyo al desierto deseando morirse.

Dios trato de dos maneras al profeta desalentado. Envió a un ángel que lo toco, los despertó y le dio comida para que se fortaleciera para continuar su camino. Más tarde el Señor tuvo un encuentro personal con él, en el Monte Horeb.  El relato bíblico menciona que en ese lugar se presentaron tres fenómenos extraordinarios de la naturaleza: un viento tan fuerte que partía las rocas, un terremoto que sacudía la tierra, y un fuego abrazador. “Pero Dios no estaba allí”, aclara el escritor bíblico, es decir, Dios no estaba en ninguno de estos acontecimientos. Pero vino un “silbo apacible y delicado” donde si estaba Dios y dialogó pacientemente con el profeta y lo animó para que continuara cumpliendo sus propósitos eternos.

En este encuentro que tuvo Dios con el profeta, le cambio su perspectiva teológica. Elías estaba acostumbrado a ver a Dios en hechos extraordinarios y grandes milagros, pero en el “silbo apacible y delicado” Dios le estaba enseñando que él también se manifiesta en las cosas pequeñas o sencillas de la vida.

 Aprendamos a oír la  voz del Señor en los acontecimientos comunes pero significativos de la vida, son “los silbos apacibles” de Dios… un luminoso amanecer… la belleza de la amistad… el amor de la familia… la sonrisa inocente de un niño… cuando recibimos una ayuda oportuna…en una oración contestada o en una bendición inesperada. “Silbos apacibles” que son manifestaciones del amor de Dios y que nos animan a seguir adelante, porque El todavía no termina su obra con nosotros y quiere rodearnos de bendiciones nuevas cada día…

De Juan Pluma Morales

 

Las luchas     (Día 21)

 

refl.lasluchasÉxodo 14:13-31

TESTIMONIO Y MEDITACIÓN

Una ocasión en una iglesia, vino a la oficina una hermana bastante molesta y reclamando airadamente por qué la maestra de Escuela Dominical de su niño no lo había cuidado, ya que unos niños de ese grupo lo habían golpeado, -los golpes no eran tan serios, pero eso no dejaba de ser un problema-  Desconocí a la hermana, estaba transformada, nunca la había visto así, gritó y gritó, fue difícil calmarla, pero poco después se calmó un poco y pudimos platicar.

Los ataques del enemigo a veces son muchos e intensos, pero Dios defiende a sus hijos, dice la Biblia que Dios pelea por nosotros, estad quietos. Efectivamente vivimos en un mundo donde tenemos luchas y batallas y a veces reunimos todas las armas posibles para luchar contra el enemigo: conocimiento, argumentos, soberbia, altivez, orgullo y valor, y nos ponemos al frente para emprender la lucha. Sin embargo, dice el apóstol Pablo en Efesios 6:12 que tenemos una armadura, la cual debemos usar, pero además en el pasaje arriba citado, dice que debemos estar quietos, no ponernos al frente de la batalla, porque podemos ser heridos, quien está al frente es nuestro Dios, es Jesús.

CONTEXTO DEL TEXTO BÍBLICO

Atrapados contra el mar, los israelitas se enfrentaron al ejército egipcio que arrasaba con violencia para matarlos. Seiscientos carros de guerra egipcios caían encima de los indefensos israelitas, que se encontraban atrapados entre las montañas y el mar. Estos carros de guerra llevaban dos personas, uno manejaba y el otro luchaba. Pero aun con su poder no eran rival para Dios, que destruyó tanto a los carros como a los soldados.

Los israelitas pensaron que estaban definitivamente perdidos. Después de haber visto la poderosa mano de Dios librándolos de Egipto, su única respuesta fue el temor, los gemidos y la desesperación. Dios ha preservado estos ejemplos en las Escrituras para que aprendamos a confiar en El. Pues Él lucha por nosotros.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

1. Que vivimos en un mundo violento.

2. La lucha no es contra una persona en especial, sino contra el enemigo que controla a esa persona o personas que me atacan.

3. Que debo estar quieto y confiar en que Dios pelea por mí y Él ganará la batalla. ¡Así es; gloria a Dios!

ORACIÓN

Señor gracias por poner tu atención en mí, que no soy digno, gracias por tomar mi lugar en la batalla, gracias porque sé que un ataque a mí, es un ataque a ti. Ayúdame a tener tu armadura, y en especial a tenerte a ti. Te alabo y bendigo, sabiendo que no estoy solo, cuento contigo y tu cuenta conmigo. Y así juntos seguiremos no sólo peleando, sino extendiendo tu proyecto del Reino en esta sociedad violenta y perversa. En tu nombre. Amén.

Como el agua     (23)

 

refl.comoelaguaRomanos 12:9. El amor sea sin fingimiento.  Aborreced lo malo,  seguid lo bueno.

TESTIMONIOY MEDITACIÓN

Aprende del agua porque el agua es humilde y generosa con cualquiera, aprende del agua que toma la forma de lo que la abriga: en el mar es ancha; angosta y rápida en el río, apretada en la copa; sin embargo, siendo blanda, taladra la piedra dura.

 Aprende del agua que por graciosa se te escurre entre tus dedos, tan graciosa como la espiga que se somete  a los caprichos del viento y se dobla hasta tocar con su punta la tierra, pero pasado el viento la espiga recupera su erguida postura, mientras el roble, que por duro no se doblega, es quebrado por el viento.

Se blando como el agua para que el Señor pueda moverte graciosamente en cumplimiento de tu destino, y serás eterno como EL, porque sólo el que se deja trascender por lo trascendental será  trascendente. Facundo Cabral.

Dice un proverbio chino, «la gente se arregla todos los días el cabello ¿por qué no el corazón? La humildad, el amor, la justicia, el odio, la soberbia y la hipocresía, todas estas actitudes provienen del corazón.  Lo que tengas en el corazón saldrá a mostrarse en el momento más oportuno e inoportuno. Si no tienes a Jesús, saldrán la hipocresía, la soberbia y el odio, pero si tienes a Jesús, saldrán la humildad, el amor y la justicia.

CONTEXTO DEL TEXTO

El mensaje de Pablo en este capítulo es profundo, presenta el mensaje del evangelio más práctico y comienza con la exhortación a salir del status o del confort, es decir a no vivir como vive la sociedad falsa e hipócrita, sino a vivir la vida cristiana en verdad, a no seguir con una vida parecida a la cristiana, por ello, exhorta a vivir una vida cristiana verdadera. Así como en los tiempos de Pablo se vivía en hipocresía en las iglesias, hoy es igual desafortunadamente, por ello el Señor desea urgentemente un cambio en las iglesias, en los pastores, en todos, una transformación del corazón y del entendimiento.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

1. Que como seres humanos fingimos.

2. El fingimiento lleva a la hipocresía y eso el Señor lo desecha

3. Si tengo a Cristo en mi corazón, diré como una ocasión Martín Lutero dijo: «Si alguien toca a mi corazón y pregunta: ¿Quién vive aquí? yo debería contestar. Aquí no vive Martín Lutero, aquí vive el Señor Jesús» Eso lo cambia todo.

ORACIÓN

Señor Jesús gracias por darme la bendición de reconocer mis errores, y si no lo hago, por favor, repréndeme. Gracias porque me ayudas a perdonar a quienes me ofenden y a seguir en tu camino que no es fácil. Señor permíteme ser ejemplo en esta sociedad hipócrita y perversa y con ello vea una sociedad justa, llena del amor y la justicia tuyos. En tu nombre. Amén.

Dios con nosotros     (24)

refl.DiosconnosDeuteronomio 1:30-31.

Jehová vuestro Dios,  el cual va delante de vosotros,  él peleará por vosotros,  conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos.  Y en el desierto has visto que Jehová tu Dios te ha traído,  como trae el hombre a su hijo,  por todo el camino que habéis andado,  hasta llegar a este lugar.

TESTIMONIO Y MEDITACIÓN

El general Dwight D. Eisenhower no  solamente ganó reputación por su coraje durante la segunda guerra mundial, sino también por la manera como trataba a sus soldados. Siendo comandante por las Fuerzas Aliadas, se mezclaba con sus tropas para darles ánimo y apoyo. Se cuenta que durante una de las mayores luchas ofensivas contra las fuerzas nazis, el general Eisenhower estaba caminando cerca del río Rin, cuando, de pronto, avanzó precipitadamente hacia un soldado que parecía estar desanimado y abatido. -¿Cómo te sientes, hijo? -le preguntó.  -General, estoy terriblemente nervioso -fue la respuesta -Bueno, entonces tú y yo formamos una dupla, porque me siento exactamente igual. Creo que si hacemos una caminata juntos nos haría bien a ambos. Samaan, Philip G. El Método de Cristo para testificar. 1990. Pág.58

CONTEXTO DEL TEXTO BÍBLICO

Los israelitas pasaron cuarenta años en un viaje que debió haber durado once días. No fue la distancia lo que se interpuso entre ellos y la tierra prometida. Fue la condición de sus corazones. El propósito de Dios era más profundo que simplemente trasladar a un gran grupo de personas a una nueva tierra. El los estaba preparando para que vivieran en obediencia a Él una vez que llegaran. El viaje fue una parte dolorosa pero necesaria en su preparación. Por medio de él, Dios enseñó a los israelitas quién era El: el Dios viviente, el Líder de la nación. También les enseñó quiénes eran ellos: una raza caída, pecadora, pronta para la rebelión y la duda. Quizá tu peregrinaje espiritual sea largo y quizás tenga que enfrentar dolor, desaliento y dificultades. Pero recuerda que Dios no está simplemente tratando de mantenerte vivo. Quiere prepararte para que vivas una vida de servicio y devoción a Él.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO

1. Que en mi caminar y en las luchas Dios camina conmigo y lucha por mí.

2. Ese caminar es un caminar doloroso, pero estoy seguro que Él va conmigo, como mi padre.

3. Que si Él va delante y dejo hacer su voluntad, la batalla será ganada, que si yo quiero hacer mi voluntad, la batalla estará perdida.

ORACIÓN

Señor gracias por el nuevo día, gracias porque sé que en mi caminar, caminas dentro de mí, al lado mío y frente a mí, gracias porque hay ocasiones que no tengo apoyo pero tú me tomas de la mano como el gran Padre que eres. Señor esta sociedad, donde hay buenos y malos, necesita de Tí, dame la sabiduría para compartirles tu amor y tu salvación, para seguir construyendo tu Reino. En tu nombre. Amén.

Golpe de estado     (25)

refl.golpe_de_estadoLucas 19:12-14

Supongamos que se va usted a un largo viaje y deja su residencia bajo la supervisión y cuidado de un trabajador, a quien le confía todas sus pertenencias. Mientras está usted fuera, este individuo se muda a tu casa y afirma que le pertenece, coloca su nombre en el buzón y se apropia de todas las cuentas. Coloca los pies sucios sobre su mesa de centro e invita a sus amigos a dormir en su cama. Eso es un asalto a su propiedad pero además, le envía el siguiente mensaje: No vuelvas. Ahora yo soy quien maneja las cosas en esta casa. Le dice a Dios que se vaya, que desaparezca y que no vuelva. Eso, la Biblia lo llama pecado, que no es una lamentable equivocación, es un golpe de estado contra el régimen de Dios.

Max Lucado en su libro «Gracia» narra lo anterior para mostrar nuestra actitud de pecado, en realidad cuando nos separamos de Dios, queremos decir «Dios no quiero que reines sobre mí, prefiero un reino sin rey. O mejor aún, un reino en el cual yo sea al rey». Generalmente eso es lo que hacemos. Consciente o inconscientemente, no deseamos que nadie nos mande, porque no deseamos obedecer, no deseamos estar sujetos a nadie, echamos a Jesús y nos ponemos al frente.

CONTEXTO DEL TEXTO

La gente seguía esperando un líder político que llegara a establecer un reino terrenal y que los librara del dominio de Roma. La parábola de Jesús mostró que su Reino no tendría esta característica de inmediato. Primero, se ausentaría por un tiempo y se requería de sus seguidores que fueran fieles y productivos durante su ausencia. Su regreso establecería el Reino más poderoso y justo que jamás hayan imaginado.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

1. Que Dios nos ha puesto bajo su autoridad y bajo la autoridad de los bienes que nos da

2. Que algunos de nosotros, nos hemos quedado con todo lo que nos ha dado y no le damos el lugar a Él.

3. Que aún así, el Señor es misericordioso, sin embargo, desea que podamos trabajar lo que nos ha dado y multiplicarlo para su gloria.

ORACIÓN

Señor  Dios gracias por mostrarme que a veces yo hago las cosas a mi manera, y no te consulto, ayúdame a hacer tu voluntad y no la mía. Sé que no es fácil, requiere de humildad, amor y obediencia, pero dame esa bendición. El mundo necesita de hombres y mujeres que hagan tu voluntad, ayúdame a enseñarles en tu nombre. Amén.

La Conferencia Anual     (28)

1a Conferencia General de la IMM en Gante, 1930
1a Conferencia General de la IMM en Gante, 1930

Hechos 6:1-7

TESTIMONIO Y MEDITACIÓN

En noviembre de 1739 nació una práctica que se volvió muy importante para el movimiento metodista, un modelo de organización que hoy vivimos. Sin planearlo, Juan Wesley, Juan Gambold y Juan Robinson los tres juanes del Club de Oxford, al principio plantearon reunir al movimiento trimestralmente después de Pentecostés. A esas reuniones deberían tener relatos mensuales de las actividades del movimiento, además hicieron una relación de personas invitadas.

A pesar de que la idea de la Conferencia anual nació en 1739, se estableció en agosto de 1745 como práctica. En esa conferencia los temas fueron asuntos de gobierno y doctrina. Sin embargo, el tema que les llevó más tiempo, fue la discusión del contenido de la prédica metodista, debido a que los predicadores laicos estaban dando «énfasis excesivo  a la ira de Dios y muy poco a su amor». En las actas de esta Conferencia consta la siguiente recomendación: «Ustedes no tienen nada que hacer más que salvar almas, por lo tanto, gasten y sean pródigos en esta obra. Deben ir siempre no solamente al encuentro de los que necesitan de ustedes, sino de los que necesitan más».

En la Conferencia de 1748 el tema fue el establecimiento de reglas y el currículo de la Escuela de Kingswood. En la Conferencia siguiente realizada en Londres, el tema fue «La unión general de las sociedades en toda Inglaterra en el espíritu de amor y devoción». La última Conferencia anual que contó con la participación de Wesley fue en 1790. El método de nombramiento de los predicadores fue el mismo, Wesley sacó de su bolsillo una hoja manuscrita, que había escrito en Newcastle camino a la Conferencia. En aquel año el metodismo en la Gran Bretaña contaba con casi 300 predicadores y unos 71,463 miembros. («Adoro la Sabiduría de Dios»  José Carlos Barbosa Págs. 332-333).

CONTEXTO DEL TEXTO

La iglesia primitiva tuvo problemas como los que tenemos hoy. Ninguna iglesia ha sido ni será perfecta hasta que Cristo y su Iglesia se unan en su Segunda Venida. Todas las iglesias tienen problemas. Si los inconvenientes de su iglesia lo desaniman, pregúntese: «¿Me permitirá una iglesia perfecta ser su miembro?» Luego haga lo que esté a su alcance para que su iglesia sea mejor. Una iglesia no tiene que ser perfecta para ser fiel.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

1. Que las iglesias no son perfectas, sino perfectibles

2. Que la organización es muy importante para la iglesia y su misión

3. Que a veces la organización es más importante que la misión.  Y a veces se quiere imponer el deseo y voluntad humana sin tomar en cuenta la voluntad de Dios. 

ORACIÓN

Señor gracias por la Iglesia Metodista de México, a quien has entregado una gran misión, perdónanos todos los errores que hemos cometido tanto pastores como laicos, deseando imponer nuestra voluntad sobre la tuya, eso ha hecho crisis. Pero gracias porque tienes el control. Por favor, a los pastores danos amor, humildad y entrega absoluta a ti y a tu obra, no permitas que seamos asalariados ni dedicados al show business,  sino a tu obra. Enciende el fuego de tu espíritu en nosotros, en tu nombre. Amén  .

La justicia torcida (30)  

Mateo 23:25-28

refl.justic torcidaTESTIMONIO Y MEDITACIÓN

En el texto «Un nuevo llamado fervoroso a las personas razonables y religiosas II», Juan Wesley cuestiona el papel de los abogados, de los jueces y de la justicia misma y dice: La justicia siempre está al lado del más fuerte, del más poderoso, y los pobres jamás conseguirán ser atendidos» y continúa «Hagamos de cuenta que hay un magistrado cuya función específica es hacer justicia a la persona perjudicada y oprimida. Esta persona va donde él, cuenta su caso, busca reparación y presenta innumerables pruebas. La respuesta que recibirá será !Un momento, tienes que obedecer la formalidad¡ Si la persona no tiene condiciones financieras para entrar y participar en ese juego jurídico, no va a conseguir nada, le cerrarán la puerta en la cara.

Cuando sea necesario contratará un abogado, ¿será que encontrará a alguien honesto?  Lo más común es encontrar profesionales inescrupulosos que promueven y llevan adelante pleitos innecesarios, defienden causas injustas, hacen peticiones falsas, prolongan el pleito hasta arruinar al demandante, cobran precios exorbitantes, elevando los costos del proceso y dispendio inexistentes»

La sociedad en la época de Wesley estaba en el inicio de la industrialización y con ello el capitalismo, los dueños del capital explotando a otros, pero a la par va la corrupción y la injusticia, los más poderosos no pueden hacer sus fortunas sin contar con un grupo corrupto e injusto. Eso critica Wesley.  Así hoy, en nuestra sociedad, hay pocos ricos y muchos pobres porque la riqueza de ellos tiene un gran soporte en la injusticia y en la corrupción. Eso sucede con las reformas actuales, los poderosos se apoderan de la riqueza del país, manejando la ley y la justicia a su favor, ellos cuentan, y manejan abogados, ministros, diputados, senadores, televisoras, etc. la corrupción es enorme en bien de los poderosos. ¿Cuándo cesará esta situación? cuando nuestra conciencia y educación sea del nivel que nos abra los ojos.

CONTEXTO DEL TEXTO

Ser un líder religioso en Jerusalén era muy diferente a ser un pastor en una sociedad secular como la de hoy. La historia de la nación, su cultura y la vida cotidiana estaban centradas alrededor de la relación con Dios. Los líderes religiosos eran los más conocidos, poderosos y respetados de todos los líderes. Jesús lanzó su punzante acusación contra este grupo porque parecían buenos, respetuosos, pero manejaban sus influencias y la injusticia porque el hambre de poder, dinero y posición de aquellos líderes los había llevado a perder de vista a Dios, y su ceguedad se esparcía por toda la nación.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

1. Que siempre ha habido un grupo ventajoso que se aprovecha de otro, menos favorecido.

2. Que no importa el lugar, en la religión o fuera de ella el hombre es igual de injusto

3. Que el Señor Jesús los critica fuertemente, porque Él trae otro proyecto de vida, basado en la justicia, en la verdad, la transparencia y en el amor. Eso tenemos que seguir los cristianos.

ORACIÓN

Señor, vivo en una sociedad injusta y cruel, donde los dueños del dinero de la ley y la justicia la tuercen a su favor, para acumular más riqueza, fama y poder, en detrimento de la mayoría. Sé que tus juicios en Mateo 23 son contra ellos, pero ven Señor Jesús y muestra tu justicia a través de tus hijos y siervos para que el proyecto de tu Reino continúe extendiéndose y no retroceda a estas prácticas de gente inescrupulosa y soberbia. Señor, que las mafias de cuello blanco, escuchen tu voz y tu justicia y vivamos en tu proyecto de paz y amor. En tu nombre. Amén.

El amigo     (31)

Juan 15:14

refl.31 julTESTIMONIO Y MEDITACIÓN

Juan Wesley terminó la traducción de un libro sobre la vida de Martín Lutero el 19 de julio de 1749, al respecto del famoso reformador, escribe lo siguiente: «Sin duda él fue un hombre altamente favorecido por Dios y un bendito instrumento en sus manos. Sin embargo, ¡qué lástima el hecho de que no tuvo ningún amigo fiel! Alguien que pudiera aconsejarlo con simplicidad y agudeza al respecto de su espíritu rudo e intratable y el celo cortante de sus opiniones, cosas que tanto perjudican la obra de Dios».

Por cierto, Martín Lutero ejemplificando a Jesús en su vida, dijo: Si alguien toca a mi corazón y pregunta ¡Quién vive aquí? yo debería contestar. Aquí no vive Martín Lutero, aquí vive el Señor Jesucristo.

Al contrario de Lutero, Wesley siempre tuvo muchos amigos con los cuales mantenía asidua correspondencia. En la carta escrita a Mary Chapman, en marzo de 1737, dice «no hay duda de que la amistad es más fuerte que la muerte, pues su amistad perdura, a pesar de tanta oposición y de los millares de kilómetros que nos separan». Otro amigo de Wesley fue John Newton, persona de muchas cualidades, sin embargo, su amistad quedó estremecida a causa de algunos chismes hechos por el Sr. Cudoworth, quien pintó a Wesley como un monstruo terrible.

Como Jesucristo es Señor y Amo, debiera llamarnos siervos; pero nos llama amigos. Cuánto consuelo y seguridad nos da que el Señor nos haya escogido como amigos de Cristo. Como El es Señor y Amo, le debemos nuestra obediencia plena. Pero por sobre todo, Jesús nos pide que le obedezcamos por amor.

CONTEXTO DEL TEXTO

Según el evangelio de Juan, esta es la última semana de Jesús, y está hablando muy de cerca con sus discípulos, desde el capítulo 12 y hasta el 17. La licenciatura intensiva de 3 años para sus discípulos estaba terminando, por ello se ha acercado tanto a ellos, lavándoles los pies, dándoles la promesa del Espíritu Santo, orando por ellos  y ahora llamándolos ya no sus discípulos, sino sus amigos. Gracias a Dios porque Jesús eso también hace con nosotros.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

1. Que Jesús me llame amigo, es lo mejor que me pueda pasar.

2. Jesús al considerarme su amigo me compromete a confiarle lo que soy y él en reciprocidad igual hace los suyo.

3. Hagamos amigos donde el vínculo sea Jesús, y la sociedad será distinta.

ORACIÓN

Señor Jesús gracias por considerarme tu amigo, gracias porque me confías lo que eres y yo te digo lo que soy, a pesar de que lo sepas. Gracias porque a mi alrededor también tengo amigos que confían en ti. Ayúdame a conquistar más amigos para ti, de modo que tengas más amigos de esta sociedad injusta y malvada y la transformes para tu gloria. En tu nombre. Amén.

 

 

 

 

 

Sabías que…

GAMALIEL HERNANDEZ LOERA


¿sabías que....

… En la Biblia

sab.mujeresdemoab

437.- Que estando Israel cerca de Moab, las mujeres de Moab invitaban a los varones de Israel a sus fiestas, y ellos fueron y fornicaron con ellas y adoraron a sus dioses. Números 25:1-2.

 sab.438

438.- Que por la maldad del pueblo de Israel por fornicar con las madianitas y adorar a sus dioses, Dios mató a 24,000 varones. Números 25:9.

 sab.439

439.- Que los hijos de  Aarón fueron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar, y quien tomó el lugar de Aarón, al morir, fue Eleazar. Números 26:60, y 63.

 sab.440

440.- Que hubo un varón de nombre Zelofehad quien no tuvo hijos varones, sino sólo 5 hijas llamadas: Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. Num. 27:1.

 sab.441

441.-   Que el día anual de la expiación era en el mes 7º., a los 10 días del mes, que en nuestro calendario es  septiembre. Números 29:7.

 

442.- Que si una mujer casada hacia voto o juramento a Dios, si su marido lo sabía, él podía confirmarlo o anularlo. Números 30:13.

 sab.443

443.- Que el profeta falso Balaam murió a espada por el ejército de Israel en una batalla contra Madián. Números 31:2 y 8.

 sab.444

444.- Que sólo nueve tribus y media se establecieron en  Canaán, pues dos tribus y media se establecieron en Basán, al oriente del Río Jordán, un reino conquistado bajo las órdenes de Moisés. Números 32:33.

 sab.445

445.- Los hombres de guerra de las dos tribus y media fueron con el resto para la conquista de Canaán, hasta terminarla. 32:20-23.

 sab.446

446.- Que poco antes de cruzar el rio Jordán murió Aarón a los 40 años de haber salido de Egipto, a los 123 años de edad. Números 33:38-39.

 sab.447

447.- Que por orden de Dios, Josué, el sacerdote Eleazar y un príncipe de cada tribu, repartirían la tierra de Canaán. Números 34:16-18.

 sab.448Levitas

448.- Que los levitas tendrían 48 ciudades en todo el territorio. Núm. 35:7.

 sab.449

449.- Que cuando un hombre no tuviese hijo varón y heredase sus tierras a sus hijas, éstas deberían casarse con varones de su misma tribu, de lo contrario perderían sus heredades. Números 36:6-7. 

 sab.450.deuter

450.- Que la palabra Deuteronomio quiere decir la segunda ley. Y fue dada porque había muchos adultos que no escucharon la ley dada en el monte Sinaí, porque aun no habían nacido.

Conoce tu Biblia

  1. GAMALIEL HERNANDEZ LOERA

 

Amós, el profeta que era boyero

                                                            conoc.amos2

AMOS 7:1-17

Muchos estudiosos de la Biblia ven al profeta Amós como el primer siervo de Dios que haya dejado una serie de sermones escritos. Parece que los que fueron antes que él solamente hablaron la palabra, y eso era todo, pero  Amós dejó sus notas escritas. Este siervo de Dios era de la tierra de Judá, de un pequeño pueblo de nombre Tecoa, el cual se encuentra a unos 8 kilómetros al sur de Belén. Tecoa es famoso por dos incidentes, además  de ser el lugar de origen del profeta: tiempo antes, Joab usó a una mujer astuta de ese lugar a fin de convencer al rey David de hacer volver a su hijo Absalón que había huido, (II Samuel 14:1-20). Además, después del cautiverio varios varones de Tecoa se presentaron para ayudar en la  reconstrucción de los muros de la ciudad de Jerusalén, bajo las órdenes de Nehemías, (Nehemías 3:27.

La palabra Amós quiere decir portador de cargas, y el profeta es el principal en la Biblia, que lleva ese nombre, aunque se menciona otro en la genealogía de Cristo, pero es desconocido. Hay que hacer notar que el padre del profeta Isaías lleva un  nombre muy parecido que es Amoz, o sea con z. y su ministerio se llevó a efecto entre los años 760 a 750 antes de Cristo.

conoc.jeroboamIIEl reino de Israel, o sea  la parte norte del país, se había alejado de  Dios, pero Dios nunca se alejó de ellos, pues los amaba, y buscaba la forma de cómo bendecirlos. Y en los tiempos del profeta Amós reinaba en Israel un rey de nombre Jeroboam II, que  llevó el mismo nombre del rey que dividió el reino, y que había establecido a dos ciudades para rendir culto a dos becerros: en el norte era Dan, y en el sur era Betel. El rey Jeroboam II había llevado al reino a una posición muy privilegiada, pues había mucha prosperidad, así que no se veía posibilidad de ningún sufrimiento del pueblo. Fue en Betel en donde  se presenta el profeta y da al pueblo los mensajes que Dios le había dado, pero especialmente para el reino de Israel.

Amós se presenta en la ciudad de Betel, y principia dando un discurso muy único, pues conforme habla, el oído de  los individuos se va abriendo para escuchar lo que este siervo de Dios tiene que decir. Principia hablando de castigos que Dios va a traer a naciones que están circundando a Israel. Principia hablando contra Damasco, luego en contra de Gaza, continúa en contra de  Tiro, y sigue con Edom, en seguida contra Amón, y luego contra Moab. Todo eso suena muy bonito a sus oídos, pero cuando habla de los castigos que recibirá Judá, parece que la gente se alegra más, pues aunque habían sido parte del mismo reino, los de Israel sentían un profundo odio en contra de Judá, y deseaban todo el mal posible para ese país.

conoc.amosPensaban que todo iría mejor, pero luego el profeta da vuelta a la tortilla y habla de todos los pecados que Dios ha visto en el reino de Israel, y el castigo que les espera es terrible. Dijimos que el reino estaba en lo mejor de sus tiempos, así que no veían ninguna posibilidad de que algo semejante fuera a pasarles a ellos; así que en vez de meditar en las palabras del profeta, se le avisa al rey, el cual ordena que se le corra de su reino, pues no quiere problemas.

conoc.amasiasUna vez que el mensaje le llegó muy hondo a la gente, el sacerdote pagano Amasías quien ministraba en Betel, dijo al profeta Amós: Vidente, vete, huye a la tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Betel, porque es santuario del rey, y capital del reino, 7:12-13. A esto Amós contesta, ungido por el Espíritu de Dios, a este sacerdote: Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a espada, y tu tierra será repartida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra, 7:17. El  sacerdote Amasías se sentía muy importante, o intocable, porque era el principal de la religión en Israel; pero estoy seguro que la sentencia que le dio el profeta Amós le llenó de pánico, porque fue muy dura, y eso era lo que iba a pasar, pues el pueblo de Israel hizo  caso omiso al mensaje que  Dios envió por el profeta.

Amós confiesa clara y llanamente que él no era profeta ni hijo de profeta. Con eso él estaba diciendo que no pertenecía a la educación de profetas que se había desarrollado en Israel; pues desde el tiempo  de Samuel se sabe que había escuelas de profetas, y muchos jóvenes se preparaban para servir al Señor. Amós no niega su trabajo que es muy humilde, él dice que era boyero, que algunos comentaristas dicen que la palabra incluye no sólo bueyes y vacas, sino también ovejas. Y que se dedicaba a juntar higos silvestres. Pero sí estaba seguro que Dios le había llamado para ir a Israel, y anunciar lo que en unos 30 años sucedería a ese reino.

Aunque conocemos que Amós fue enviado al reino del norte, también  hace énfasis a las actividades no aceptables delante de Dios, del reino del sur, o sea Judá. Y haciendo un resumen de lo que habla el profeta diremos que denuncia la conducta de  los dos pueblos en la forma siguiente, según Amós 2:4-12:

1.- Habían menospreciado la ley de Jehová, después de recibir sólo bendiciones de parte de Él.

2.- No guardaron Sus ordenanzas, siendo que éstas son las mejores en todo el mundo.

3.- A ellos y a sus padres les hicieron  errar sus mentiras. Las mentiras destruyen todo.

4.- Vendieron por dinero al justo. Una injusticia  de las más grandes, es vender a  los justos.

5.- Vendieron al pobre por un par de zapatos. Aprovecharse de la pobreza es cruel.

6.- Pisotearon en la tierra las  cabezas de los desvalidos, es humillar a los que no tienen nada.

7.- Torcieron el camino de los humildes. Por burla o por maldad, pero lo practicaban.

8.- El hijo y el padre tenían relaciones sexuales con  la misma joven. Esto es abominable.

9.-  Sobre las ropas empeñadas se acostaban junto a cualquier altar. Dios lo había prohibido.

10.- El vino de  los multados bebían en la casa de sus dioses. Eran idólatras.

11.- Dieron a beber vino a los nazareos. Ellos deberían  mantenerse lejos del fruto de la vid.

12.- A los profetas dijeron: ^no profeticéis.^ Habían sido llamados por Dios a profetizar.

El hombre Amós cumplió con lo que Dios le encomendó, fue a Israel y dio su mensaje, pero el pueblo no le hizo caso, y unos cuantos años más tarde se cumplió lo profetizado, porque esa era la palabra de  Dios para el pueblo de Israel. Sin embargo al leer el libro de Amós nos damos cuenta que tiene muchas exhortaciones para todos los hijos de Dios.

CUESTIONARIO

1.- El profeta Amós fue originario de __________________ un pueblo que   se encuentra a unos ________ kilómetros al sur __________________________.

2.- La palabra Amós quiere decir _______________________________. Hay otro  Amós, pero desconocido que aparece en __________________________.

3.- Gobernaba entonces a Israel _____________________________ y el pueblo vivía en ____________________________ no creían que sufrirían más tarde.

4.- Antes de hablar Amós en contra de Judá y de Israel, el mencionó castigos para estos pueblos

5.- La gente de Israel no veía ninguna posibilidad de que ellos _______________________.

6.- El sacerdote pagano Amasías le dijo al profeta Amós: No profetices más en Betel porque ____________________________________________

7.- El profeta Amós le Aseguró a Amasías que su mujer ________________________. Y que sus hijos y sus hijas  _______________________________.

8.- El profeta Amós no niega su trabajo sencillo y humilde. El dice que él se dedicaba a ______________________________ y a ________________________.

9.- Tanto Judá como Israel, según dice el profeta Amós, ambos pueblos habían menospreciado ______________________________ que era la mejor del mundo.

10.- Los de Israel vendieron al justo por _________________________________.  Y también vendieron al pobre por _______________________________.

11.- Pero algo asqueroso que hicieron en Israel, es que el hijo y el padre _________________

 

 

 

 

 

 

Artículos

LUPA PROTESTANTE – ALEXANDER CABEZAS • 24/07/2014

 

Etsi Deus non daretur:

¡Vivir como si Dios no existiera!

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La expresión se le atribuye al  teólogo y pastor, Dietrich Bonhoeffer (1906-1945).  Sin embargo, la autoría le corresponde al jurista, escritor, poeta y teólogo holandés, Hugo Grocio, quien la pronunciaría tres siglos atrás. Por supuesto, Bonhoeffer la retoma y la contextualiza desde la realidad de su cautiverio: prisionero en la celda número 92, de dos por tres metros cuadrados, en la cárcel de Tegel, en Berlín, Alemania.

“Vivir como si Dios no existiera…”. La frase a simple vista podría sonar como una provocación paradójica, una especulación que apela a la vacuidad teológica. O, podría interpretarse como el último grito de un teísta que ha consumido su presupuesto de fe y se ha rendido ante el abandono, la decepción, la desilusión y se transforma en un ateísta reconociendo que Dios es un concepto, una invención de  la humanidad, inútil de sustentar.

Por ello, la expresión y su contenido, requieren del análisis para encontrar su relevancia para nosotros, los del presente siglo.

Para este hombre, de 39 años en ese entonces, esta declaración es un llamado a considerar al ser humano en su relación con Dios y la cristología.

Su legado o testamento teológico, expresado en tan solo cincuenta páginas de cartas que sacó de contrabando de la prisión -posteriormente se publicaría como Resistencia y Sumisión-, tiene que ver con esa acción divina y misteriosa que en demasiadas ocasiones es para nosotros  ininteligible.  Es esa analogía de un Dios que se esconde, calla y decide a sabiendas de nuestras necesidades, permanecer en silencio.  Es el Dios que se manifiesta en su no manifestación y deja sin solución lo insoluble. En síntesis, ¡dejar a Dios ser Dios!

Esta deconstrucción teológica no procede de un pensador que cavila en la comodidad de su escritorio y en un ambiente de relativa paz. Es el convencimiento de un seguidor de Jesús quien arremete desde su experiencia límite y como prisionero sentenciado a muerte.

Feldmann (2007), uno de sus biógrafos, en su libro Tendríamos que haber gritado, comparte que la teología de Bonhoeffer se yergue desde las tinieblas y crece en la noche. Es el “diálogo obstinado y lleno de confianza con un Dios que se oculta mientras, en apariencia, el único en escuchar es el Diablo y la muerte se agazapa en la puerta de la celda” (pág. 233).

Quizás por ello, Bonhoeffer apelaba a la radicalidad: “El silencio de Dios se ha convertido en una experiencia embarazosa para la mayoría de cristianos. Tener fe parece una cosa arriesgada y difícil, y aún imposible”. Más adelante diría: “No puede haber fe sin riesgo”.

¿Por qué no toleramos ese tal llamado silencio de Dios? ¿Por qué no puede coexistir la fe sin el riesgo? Por lo que parece una respuesta simple es a la vez compleja.  Bregamos con paradigmas que se han encargado de ofrecernos a un Dios amorfo muy distante al que la Biblia nos modela.

Nos hemos encargado de fabricarnos a un dios a nuestra imagen y semejanza que se sujeta a nuestras exigencias y pretensiones. Nada más cercano a ese dios tapagujeros –otra metáfora utilizada por Bonhoeffer-, que se rinde ante nuestros altares consumistas y por ello ensalzamos a ese salvador más como un mago que como Dios. Por supuesto, siempre sobraran en las filas compradores de ese producto que llaman dios.

Nos equivocamos al creer que tenemos la franquicia o el monopolio de Dios y pensar que él va a bendecir todas nuestras incursiones. ¿Creerán los israelíes que Dios pelea a favor de ellos en los actuales atentados contra una pequeña franja de tierra llamada Gaza? O, ¿Estarán pensando los más extremistas de Hamás (Movimiento Islámico de Resistencia), que en nombre de su Dios, tienen la bendición para acechar a sus contrincantes?

Lo cierto es que la fe en Dios y con Dios es una relación que no podemos manipular a nuestro antojo o conveniencia. “Se abusa cuando hablamos de Dios como si lo tuviéramos en todo momento a nuestra disposición y nos hubiéramos sentado en su consejo” (Feldmann, 245).

Por otro lado, nos conformamos más con el Dios que rechaza el dolor, la soledad y el sufrimiento, cuando ciertamente lo asume, lo carga y lo padece en el abandono de su cruz (Mateo 8:17, 27:46). Lo paradójico es que a partir de su marginación encontramos nuestra reconciliación y liberación.

En esta misma línea, seis años antes de ser acusado por el régimen nazi, Bonhoeffer escribió unas cuantas líneas estando en Nueva York: Por haberse hecho Dios un hombre pobre, miserable, desconocido y fracasado, y no haber querido desde entonces que se le encuentre sino en esa pobreza, en la cruz, por eso precisamente no podemos desentendernos del hombre y del mundo, por eso precisamente amamos a nuestros hermanos” (Feldmann, pág. 235).

Nos asustan esas pausas silenciosas divinas porque demandamos justas respuestas, pero si no llegan, siempre encontraremos a quien responsabilizar por nuestra falta de fe y, eximimos a Dios quien quizás es quien se abstuvo de actuar.  Y así, limitamos nuestra concepción de Dios y perdemos la oportunidad de vivir con su consecuencias, situando la fe como un estilo de vida y no solo como especulación religiosa.

La fe es un riesgo porque ella no nos garantiza, como se ha dicho,  nuestra seguridad y mucho menos la solución a todos los planteamientos humanos. Debemos recordar que el seguimiento de Jesús se ejercita en la realidad de la vida disfrutando de los beneficios del mundo, así como de las tribulaciones que éste ofrece.

El profeta Habacuc fue testigo de  vivir como si Dios no existiera. Ante el panorama desolador y marchito de lo profundo exclamó: “Con todo, yo me alegraré Yahveh, y me gozaré en el Dios de mi salvación.” (Habacuc 3: 17).  Sadrac, Mesac y Abednego también reconocieron lo que era una vida con y sin Dios (Daniel 3:18 c). Sin embargo, Dios tenía un plan trazado y por eso los rescató. En caso  contrario estos jóvenes estarían engrosando la lista de los mártires que menciona la Biblia.

Y, ¿qué decir de Bonhoeffer, quien durante casi dos años de prisión hasta su muerte, convivió con Dios y sin Dios hasta el último aliento de vida?

Eberhard Bethge, amigo del mártir, retrata en su biografía las palabras del último testigo de la sentencia ejecutada. Éste fue un médico del campamento, cuya opinión, por cierto, no estaba parcializada. En ese entonces para él Bonhoeffer era una víctima anónima que enfrentaba la horca. Diez años después escribiría: “…en mis casi cincuenta años de actividad profesional como médico no he visto a nadie morir con una entrega tan total a Dios” (Bethge 1970, 1246).

La muerte de Dietrich Bonhoeffer, es la evidencia de un hombre que se abandona no a un destino incierto, sino a las manos de Dios y a su soberanía, con gracia, entrega, amor y convicción.

Estemos de acuerdo o no con la teología bonhoefferiana, su reflexión infunde respeto, pues es el pensamiento de un hombre que esculpió su fe tanto en las mejores alboradas de sus días, como en las más profundas noches de su vida. “Este es el fin; para mí el principio de la vida…” Fueron las últimas palabras de este mártir.

Referencia

Bethge, Eberhard. (1970). Dietrich Bonhoeffer. Teologo-Cristiano-Actual. (T. Ambrosio Berasian).   Bilbao, España: Editorial Desclée de Brouwer, S.A.

Feldmann, Christian. (2007). Tendríamos que Haber Gritado. La vida de Dietrich Bonhoeffer. (T.Rafael Fernández de Maruri). Bilbao, España: Editorial Desclée de Brouwer, S.A.

Ecumenismo

María Teresa Brachetta

PROYECTO: DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO II

 

Ecumenismo Latinoamericano

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El ecumenismo ha sido definido por Julio de Santa Ana como “el intenso empeño que algunos sectores sociales han manifestado por derribar las barreras que dividen a las naciones, las culturas, las razas, los sistemas político-ideológicos, a los hombres y a las mujeres, así como también a las iglesias”. A través de ese empecinamiento por la unidad de quienes coexisten en el mundo habitado fue tomando forma el “movimiento ecuménico” que –como señala el autor uruguayo- no es exclusivo de las comunidades eclesiales, aunque ha encontrado entre ellas sus mejores exponentes, sus militantes más activos y consagrados.

Desde una perspectiva un poco más restringida el ecumenismo puede ser entendido como el movimiento que, nacido del seno de las comunidades eclesiales, trabaja por la unidad y la reconciliación de las iglesias cristianas, como expresión de la universalidad del cristianismo y como signo visible para mantener la fe. No se trata sólo de una mayor tolerancia, o incluso de benevolencia y amistad entre cristianos (que también son presupuestos irrenunciables), sino de un movimiento encaminado hacia la reconciliación entre las diversas Iglesias cristianas, con el fin de que puedan dar un testimonio más creíble de reconciliación en el mundo. Como ha señalado recientemente uno de los fundadores del movimiento ecuménico latinoamericano el Obispo metodista Federico Pagura: “el movimiento ecuménico demostró ser la respuesta fiel al imperativo evangélico de que todos sean uno para que el mundo crea”. No obstante, se puede afirmar que el movimiento ecuménico ha trascendido el límite de la práctica eclesial y su larga experiencia dibuja, como señalara Oscar Bracelis, “su verdadero rostro: la respuesta de muchos al escándalo de la división entre los cristianos y más allá, entre todos los hombres”.

Surgido en principio como un movimiento de unificación entre protestantes, evoluciona a lo largo del siglo XX como una agrupación que reúne a los cristianos, luego incluye en sus relaciones a distintas religiones y finalmente se piensa como incorporando a todos los hombres comprometidos con generosidad en la superación de situaciones de desigualdad o injusticia social y discriminación social, racial, religiosa, sexual y en la defensa de los derechos humanos. En la agenda ecuménica de la actualidad entran no solamente las confesiones cristianas, sino también la familia abrahamámica, con el judaísmo y el islamismo. También abarca lo que Pedro Casaldáliga llama “macro-ecumenismo”, las religiones de los pueblos originarios de América y las grandes religiones universales, las orientales, y de modo especial las afro-americanas. Muchas y diversas resultan ser las fórmulas para la unidad, pero lo que hegemoniza la preocupación del movimiento ecuménico pasa esencialmente por lograr comunidad en el testimonio, en el servicio, y sobre todo, en la actividad pastoral.

Diversas investigaciones sitúan los orígenes del movimiento ecuménico a principios del siglo XIX, sin embargo su despliegue y desarrollo se dará durante el siglo XX, alcanzando su madurez en los años sesenta y setenta. Un movimiento que, desde la conferencia de Edimburgo de 1910, imbuido de la preocupación misionera de expandir el mensaje evangélico, centralmente protestante y occidental, se deja interpelar por el pluralismo cultural de la periferia europea y del Tercer Mundo. Recusando los nacionalismos y racismos imperantes durante las décadas del ’30 y ’40 en Europa, constituye el Consejo Mundial de Iglesias en 1948 en Amsterdam, fruto de un arduo trabajo de más de 20 años de comisiones de trabajo cooperativo. El CEI (Consejo Ecuménico de Iglesias) o CMI (Consejo Mundial de Iglesias) se define a sí mismo como “una comunidad de Iglesias”, no pretende ser una “supe iglesia”, sino un espacio eclesial que crea las condiciones para que las Iglesias estén en contacto vivo entre sí, una comunidad fraterna, una koinonía (comunión) de Iglesias.

El giro doctrinal y pastoral fundamental del Concilio Vaticano II significará la apertura ecuménica de la Iglesia Católica Romana. El pronunciamiento por un sentido más agudo de la misión en términos de servicio, una relación no ya de antagonismo, sino de solidaridad con el mundo en el que tiene que actuar, una relación de diálogo y de búsqueda activa de la unidad con las otras comunidades cristianas y una relación de diálogo y de colaboración también con las grandes tradiciones religiosas de la humanidad, que manifiestan los documentos conciliares, se concretarán con la sanción de decreto conciliar “Unitatis Redintegratio” (1964), considerado por la mayoría de los estudiosos como la manifestación clara del compromiso de la Iglesia católica con la causa ecuménica.

En Latinoamérica el movimiento ecuménico también ha dado muestras a lo largo del siglo XX de progresar crecientemente desde la inicial vocación misionera, a la construcción y búsqueda de una unidad que comprometa a las comunidades eclesiales en la superación de las estructuras de injusticia, desigualdad y opresión que han caracterizado la realidad continental. Ha resultado central en este proceso la construcción de una conciencia y una identidad común de las iglesias latinoamericanas, que han tenido como protagonistas a las iglesias evangélicas, reunidas primero en el Comité de cooperación latinoamericana (CCLA) y luego en la constitución de distintas instituciones reconocidas por su compromiso en la renovación religiosa, como el ULAJE (Unión Latinoamericana de Juventudes Ecuménicas) en 1941, el UNELAM (Unión Ecuménica Latinoamericana ) en 1944, la CELADEC (Comisión Ecuménica de Educación Cristiana) o también la constitución de ISAL (Movimiento Iglesia y sociedad en América Latina en 1941. La década del ’60, que señaló el surgimiento en el cristianismo latinoamericano de una nueva visión y la necesidad de cambios estructurales frente a la situación general de subdesarrollo en la que se hallaba sumido el continente. Esta tendencia creció amparada sin duda en la nueva actitud que había asumido la Iglesia católica como resultado de las conclusiones del Concilio Vaticano II y de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano celebrada en Medellín, Colombia (1968).

ecum.latinoamLas asambleas de Puebla (Iglesia Católica) y Oaxtepec (Iglesias protestantes) a fines de los ’70, y la formación del CLAI (Consejo Latinoamericano de Iglesias) refuerzan la vitalidad del movimiento ecuménico que deberá enfrentar el duro embate de las dictaduras que asolan a Latinoamérica en los ’70 y los ’80, cumpliendo un papel decisivo en la resistencia, la protección de los perseguidos, la reivindicación y defensa de los derechos humanos. La represión dictatorial y el asedio a los valores de la solidaridad y el compromiso que han supuesto la implantación de modelos neoliberales excluyentes han dejado su huella en el movimiento ecuménico en los ’90. Sin embargo el agravamiento de la situación de los países por la implantación del capitalismo salvaje está volviendo a sacudir a las comunidades eclesiales, como ha señalado Federico Pagura “sacándolas de su larga siesta, para asumir la responsabilidad que nos cabe en atender a las víctimas de este sistema. En alertar y denunciar todo el daño que el sistema produce, no sólo a la vida de la gente, sino por convertirse en un genocidio social”.

El ecumenismo, como todo movimiento rico y plural, suscita y contiene en su interior una serie de debates que han ido creciendo y alimentándose a lo largo de casi ya un siglo de historia; estos debates, que tienen como eje la dialéctica entre la dinámica del movimiento y su institucionalización. Entendido muchas veces como movimiento para eclesial, no obstante ha desarrollado un conjunto de estructuras institucionales que son hoy herramientas fundamentales en la consolidación del movimiento. En este proceso se han desplegado diferentes debates. Desde los que aportan para encontrar fórmulas de unidad en lo teológico y doctrinal, pasando por aquellos más preocupados en la construcción de prácticas pastorales y de culto que estimulen el encuentro, la cooperación y el diálogo. Estos sectores sienten como un desafío penetrar a las iglesias oficiales y sobre todo a las jerarquías, cual espíritu ecuménico. Desde una perspectiva más radical, el destino del ecumenismo no fluye principalmente por las superestructuras eclesiales y las curias sino, por las comunidades de base, pequeñas organizaciones y grupos de estudio, en los que cristianos y gentes de diferentes religiones o ideologías se encuentran entre sí, en torno a mensajes que redescubren y a compromisos concretos. Para estas visiones más críticas el peligro del ecumenismo oficial se halla en la burocratización de sus estructuras, en el énfasis que se pone en la unidad institucional y en el centramiento eclesial, que nunca debería estar por encima del compromiso y el servicio en la lucha por la justicia. Sin agotar la totalidad de perspectivas cabe agregar a quienes desde una mirada latinoamericana abogan por un ecumenismo “desde abajo”, que reúna las experiencias del ecumenismo interpretativo (unidad doctrinal) y del ecumenismo práctico (experiencia de servicio a la liberación) y que asumiendo la conflictividad que atraviesa tanto a las jerarquías de las iglesias como a la base, permita el despliegue del maravilloso fruto que surge de la experiencia de compromiso con los pobres. En este sentido piensan que la reflexión teológica latinoamericana -más concretamente la teología de la liberación- testimonia sobre una fe que se deja interpelar permanentemente por esa práctica de compromiso con los excluidos.

Fuentes: CEDEP (Centro de Documentación, Estudios y Publicaciones) Fundación Ecuménica de Cuyo, Oscar Bracelis (comp.), El ecumenismo. Serie Cuadernos de Pastoral I: El Ecumenismo y Serie Cuadernos II: El movimiento ecuménico y los grandes problemas del mundo, Mendoza, 1982; Julio de Santa Ana, Mauricio López, Homo Oecumenicus, en: Mauricio A. López, Los Cristianos y el cambio social en la Argentina, Mendoza, APE –FEC, 1989; AA. VV., Puebla y Oaxtepec. Una crítica protestante y católica, Buenos Aires, Tierra Nueva, 1980; Julio Barreiro, Oscar Bolioli y Jorge E. Monterroso, El futuro del ecumenismo en América Latina, Buenos Aires, Tierra Nueva, 1977; Zwinglio Dias, “Evaluación crítica de la práctica ecuménica latinoamericana”, Cristianismo y sociedad, nº 60; Carlos Arboleda Mora, El Ecumenismo en preguntas, http://www.seminariomies.org.co/; Manuel Lasanta Ruiz, El Ecumenismo, http://www.angelfire.com.co/; Luis E. Odell, “Setenta y cinco años de ecumenismo en América Latina 1913-1988”, Pasos, nº.25, Costa Rica, DEI (Departamento Ecuménico de Investigaciones), 2004.

Vida y obra de Wesley

Sermón 93

Redimiendo el tiempo

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Efesios 5.16

Redimiendo el tiempo

1. «Mirad, pues, con diligencia cómo andéis», dice el apóstol en el versículo precedente, «no como necios, sino como sabios, redimiendo el tiempo»; rescatando todo el tiempo que podáis para los mejores propósitos; comprando cada momento fugaz de las manos del pecado y Satanás, de las manos de la molicie, la comodidad, el placer, los negocios mundanos; lo más diligentemente posible porque los días actuales son malos, días de las más burdas ignorancia, inmoralidad e impiedad.

2. Este parece ser el significado general de estas palabras. Pero ahora me propongo considerar sólo una manera particular de «redimir el tiempo», esto es, redimirlo del sueño.

3. En apariencia este aspecto ha sido considerado muy escasamente, aun por las personas piadosas. Muchos que han tenido clara conciencia en otros aspectos no la han tenido también en este. Parece que pensaban que era una cuestión indiferente si dormían más o menos, y nunca lo vieron desde el verdadero punto de vista, como un aspecto importante de la templanza cristiana.

Para que tengamos un concepto más justo de esto, me esforzaré por mostrar:

I. Qué es «redimir el tiempo» del sueño.

II. El mal que hay en no redimirlo; y

III. La manera más eficaz de hacerlo.

vyow.3I.1. Y primero, ¿qué es «redimir el tiempo» del sueño? Es, en general, dormir tanto cada noche como lo requiere la naturaleza, y no más; una medida de sueño que sea la que mejor conduzca a la salud y al vigor tanto del cuerpo como de la mente.

2. Pero algunos objetan: «Una misma medida no es adecuada a todas las personas: algunos requieren considerablemente más que otros. Ni tampoco la misma medida bastará inclusive a la misma persona en diferentes momentos. Cuando una persona está enferma, o si no lo está en un momento dado pero se halla debilitada por una enfermedad precedente, ciertamente que necesita más de este restaurador natural que cuando estaba en perfecta salud. Y lo mismo necesitará cuando su fuerza y su ánimo están exhaustos por el trabajo duro y prolongado.»

3. Todo esto es incuestionablemente cierto y confirmado por mil experimentos. Por lo tanto, aquellos que han intentado fijar una medida de sueño para todas las personas no entendían la naturaleza del cuerpo humano, tan ampliamente diferente en las distintas personas; como tampoco la entendieron quienes imaginaron que la misma medida de sueño se adecuaría a la misma persona en todos los momentos. Uno se asombra de que un gran hombre como el obispo Taylor se haya imaginado algo tan extraño, y mucho más de que la medida de sueño que ha asignado como norma general sea solamente de tres horas cada veinticuatro. Ese hombre bueno y sensato, el Sr. Baxter, no estaba mucho más cerca de la verdad al suponer que cuatro horas cada veinticuatro serían suficientes para cualquier persona. Conocí a un hombre extremadamente sensato que estaba absolutamente persuadido de que nadie necesitaba dormir más de cinco horas cada veinticuatro. Pero cuando él mismo hizo el experimento renunció rápidamente a dicha opinión. Y estoy plenamente convencido, por una observación continua de más de cincuenta años, que cualquier cosa que puedan hacer las personas extraordinarias, o hacerlo en algunos casos extraordinarios (en los cuales algunas personas han subsistido con muy poco sueño por algunas semanas y hasta meses), un cuerpo humano apenas podrá continuar con salud y vigor sin por lo menos seis horas de sueño cada veinticuatro. Estoy seguro porque nunca me encontré con tal ejemplo: nunca hallé un hombre o una mujer que mantuviera una salud vigorosa durante un año sin una medida de sueño como ésta.

4. Y por mucho tiempo he observado que las mujeres, en general, necesitan un poco más de sueño que los hombres, quizás porque son comúnmente de un humor corporal más débil y más húmedo. Por lo tanto, si uno se aventurase a mencionar una norma (aunque sujeta a muchas excepciones y a alteraciones ocasionales) me inclino a pensar que lo siguiente andaría cerca del blanco: los hombres sanos, en general, necesitan un poco más de seis horas de sueño, y las mujeres un poco más de siete, cada veinticuatro horas. Yo mismo necesito seis horas y media, y no puedo subsistir bien con menos.

5. Si alguien desea conocer exactamente la cantidad de sueño que su propia constitución requiere, puede hacer muy fácilmente el experimento que yo hice hace unos sesenta años. Me despertaba cada noche alrededor de las doce o de la una, y me quedaba acostado y despierto por un tiempo. Pronto deduje que esto sucedía porque yo permanecía en la cama más tiempo que lo que mi naturaleza requería. Para convencerme me procuré un reloj despertador que me despertó en la mañana siguiente a las siete, aproximadamente una hora más temprano de lo que me había despertado la mañana anterior; sin embargo, volví a desvelarme un tiempo aquella noche. La segunda mañana me levanté a las seis; pero a pesar de esto volví a desvelarme la segunda noche. La tercera mañana me levanté a las cinco; pero no obstante estuve un tiempo despierto la tercera noche. La cuarta mañana me levanté a las cuatro (como, por la gracia de Dios, he hecho desde entonces), y ya nunca más me desvelé. Y ahora permanezco despierto en la cama (considerando el año completo) menos de un cuarto de hora al mes. Con el mismo experimento, levantándose algo más temprano cada mañana, cualquier persona puede hallar cuánto sueño realmente necesita.

vyow.2II.1. «¿Pero por qué debe uno preocuparse tanto? ¿Qué necesidad hay de ser tan escrupuloso? ¿Por qué debemos ponernos tan meticulosos? ¿Qué daño produce hacer como hacen nuestros vecinos? Supongamos: ¿Qué daño hay en dormir desde las diez hasta las seis o las siete de la mañana en verano, y hasta las ocho o las nueve en invierno?»

2. Si quieres considerar esta cuestión equitativamente, necesitarás una buena porción de candor y de imparcialidad, puesto que lo que voy a decir probablemente será enteramente nuevo y diferente a cualquier cosa que hayas oído en toda tu vida; diferente del juicio, y por lo menos del ejemplo, de tus padres y de tus parientes más cercanos, y quizás de las personas más religiosas con que alguna vez te relacionaste. Levanta pues tu corazón al Espíritu de verdad,1 y ruégale que resplandezca sobre él, para que sin hacer diferencia entre personas, puedas ver y seguir la verdad que está en Jesús.2

3. ¿Realmente deseas saber que daño hay en no rescatarle todo el tiempo que puedas al sueño? Supongamos: ¿Qué daño hay en emplear en él una hora diaria más de lo que la naturaleza requiere? Pues, en primer lugar, daña tu haber. Equivale a desperdiciar seis horas semanales que podrían agregarse a alguna cuenta temporal. Si puedes hacer cualquier trabajo, puedes ganar algo en ese tiempo, aunque sea poco. Y no tienes necesidad de desechar ni siquiera esto. Si no lo necesitas para ti, dáselo a quienes lo necesitan: conoces a algunos que no han de estar muy lejos. Si no tienes ningún oficio, aun así puedes emplear el tiempo de tal manera que proporcione dinero o un valor equivalente para ti mismo o para otros.

4. En segundo lugar, no rescatarle al sueño todo el tiempo que puedas e invertir más tiempo en él que lo que tu constitución necesariamente requiere, daña a tu salud. Nada puede ser más cierto que esto, aunque no es comúnmente observado. No es comúnmente observado porque el mal te va deteriorando en grado lento e insensible. De esta manera gradual e imperceptible pone el fundamento de muchas enfermedades. Es la causa verdadera y principal, aunque insospechada, de todas las enfermedades nerviosas en particular. Se han hecho muchas investigaciones para explicar por qué los trastornos nerviosos son más comunes entre nosotros que entre nuestros antepasados.

Frecuentemente pueden concurrir otras causas, pero la principal es que permanecemos más tiempo en cama. En vez de levantarnos a las cuatro, la mayoría de nosotros, los que no estamos obligados a trabajar por nuestro pan, nos quedamos acostados hasta las siete, las ocho o las nueve. No necesitamos investigar más lejos. Esto explica suficientemente el gran incremento de estos penosos trastornos.

5. Puede observarse que la mayoría de ellos surge, no solamente de dormir demasiado, sino también de lo que nos imaginamos como enteramente inofensivo: permanecer demasiado tiempo en cama. Remojándonos (como se lo llama enfáticamente) tanto tiempo entre las sábanas tibias es como si nuestra carne fuera semihervida, y se vuelve blanda y fofa. Durante ese tiempo los nervios se desatan y todo el conjunto de síntomas de melancolía: languidez, temblores, ánimo decaído (así llamado), sobrevienen, hasta que la vida misma es una carga.

6. Un efecto común de dormir demasiado o de quedarse en la cama es el debilitamiento de la vista, especialmente una debilidad de carácter nervioso. Cuando yo era joven mi vista era notablemente débil. ¿Por qué es más aguda ahora que hace cuarenta años? Atribuyo esto primordialmente a la bendición de Dios, quien nos hace aptos para cualquier cosa a la cual nos llame. Pero indudablemente el medio exterior que tuvo el agrado de bendecir fue el levantarme temprano por la mañana.

7. Una objeción todavía más fuerte a levantarse tarde, a no rescatarle todo el tiempo que podemos al sueño, es que daña el alma tanto como al cuerpo; es un pecado contra Dios. Y por cierto que necesariamente tiene que ser así, tomando en cuenta las dos explicaciones precedentes. Porque no podemos malgastar o (lo cual viene a ser lo mismo) dejar de mejorar cualquier parte de nuestros bienes mundanos, ni podemos perjudicar nuestra propia salud sin pecar contra él.

8. Pero esta intemperancia tan de moda daña al alma de otra manera más directa. Siembra las semillas de deseos necios y dañinos, e inflama peligrosamente nuestros apetitos naturales, a los cuales una persona que se estira y bosteza en la cama está precisamente preparada para gratificar. Engendra y acrecienta continuamente la molicie, tan a menudo objetada en la nación inglesa. Abre el camino y prepara el alma a toda otra clase de intemperancia. Cría una blandura universal y languidez de espíritu, haciéndonos temerosos de cualquier pequeño inconveniente, nada dispuestos a negarnos a nosotros mismos cualquier placer, o a tomar y sobrellevar alguna cruz. ¿Y entonces cómo seremos capaces (sin lo cual debemos caer en el infierno) de arrebatar el reino de Dios con violencia?3 Nos incapacita para sufrir penalidades como buenos soldados de Jesucristo;4 y en consecuencia, para pelear la buena batalla de la fe y echar mano de la vida eterna.5

9. ¡En qué manera tan hermosa ese gran hombre, el Sr. Law, considera este asunto tan importante! No puedo sino adjuntar aquí parte de sus palabras para uso de todo lector sensible:6 Doy por sentado que todo cristiano sano se levanta temprano en la mañana; porque es mucho más razonable suponer que una persona se levanta temprano porque es cristiana, que porque es trabajador, comerciante o sirviente. Concebimos como aborrecible que una persona esté en cama cuando debiera estar en su trabajo. No podemos pensar bien de alguien que es tan esclavo de la somnolencia como para descuidar su ocupación por causa de ella.

vyow.4.Por lo tanto, que esto nos enseñe a concebir cuán odiosos debemos parecerle a Dios si estamos en la cama y nos encerramos en el sueño cuando debiéramos estar alabando a Dios, y que seamos tan esclavos de la somnolencia como para descuidar nuestras devociones por causa de ella. El sueño es un estado de vida tan embotado y estúpido que hasta despreciamos más a aquellos animales que son más dormilones. Por consiguiente, quien escoge extender la perezosa indolencia del sueño antes que llegar temprano a sus devociones escoge el refrigerio más torpe del cuerpo antes que el ejercicio más noble del alma. Escoge aquel estado que es reproche a los simples animales antes que el ejercicio que es la gloria de los ángeles.

10. Además, quien no puede negarse a sí mismo esta indulgencia somnolienta no está más preparado para la oración que lo que está preparado para el ayuno o cualquier otro acto de autonegación. Ciertamente que puede leer por encima una oración del ritual más fácilmente que lo que puede cumplir estos deberes, pero no está más dispuesto para el espíritu de oración que lo que está dispuesto para ayunar. Porque el sueño, así consentido, transmite blandura a todas nuestros estados de ánimo, y nos hace incapaces de deleitarnos en nada que no se adapte a un estado ocioso de la mente, como lo hace el sueño. De tal modo que una persona que es esclava de esta ociosidad se halla en el mismo estado de ánimo cuando se levanta. Todo lo que sea ocioso o sensual le complace. Y todo lo que requiere molestia o auto negación le resulta odioso, por la misma razón que aborrece levantarse.

11. No es posible que un epicúreo sea verdaderamente devoto. Debe renunciar a su sensualidad antes que pueda saborear la felicidad de la devoción. Ahora bien, el que hace del sueño una ociosa indulgencia hace tanto para corromper su alma y para hacerla esclava de sus apetitos corporales como lo hace un epicúreo. Ello no desordena su vida, como los actos notorios de intemperancia lo hacen, pero como cualquier costumbre más moderada de indulgencia va desgastando silenciosa y gradualmente el espíritu religioso y hunde al alma en el embotamiento y la sensualidad.

La auto negación de toda índole es la mismísima alma y vida de la piedad, pero el que no la tiene en grado suficiente como para ser capaz de estar temprano en oración no puede pensar que ha tomado su cruz y que sigue a Cristo.

¿Qué conquista ha logrado sobre sí mismo? ¿Cuál es la mano derecha que se ha cortado? ¿Para qué pruebas está preparado? ¿Qué sacrificios está preparado para ofrecer a Dios quien no puede ser tan cruel para consigo mismo como para levantarse a orar al mismo tiempo que una parte del mundo monótonamente se conforma con levantarse para trabajar?

12. Algunas personas no tendrán escrúpulos en decirte que practican la auto indulgencia del sueño porque no tienen nada que hacer, y que si tuvieran algún asunto en qué ocuparse no perderían tanto tiempo durmiendo. Pero se les debe decir que equivocan la cuestión; que tienen una gran cantidad de tareas a realizar; tienen que cambiar un corazón endurecido; tienen que adquirir todo el espíritu de la religión. Seguramente que a quien piensa que no tiene nada que hacer, porque lo único son sus oraciones, se le puede justamente decir que todavía tiene que buscar todo el espíritu de la religión.

Por lo tanto, no debes considerar cuán leve falta es levantarse tarde, sino cuán gran miseria es carecer de espíritu religioso y vivir en tal facilismo y tal ociosidad que te vuelven incapaz de cumplir con los deberes fundamentales del cristianismo. Si yo deseara que no estudiases la gratificación de tu paladar, no insistiría en el pecado de malgastar tu dinero, aunque es importante, sino que desearía que renunciases a ese modo de vida porque te mantiene en tal estado de sensualidad que te vuelve incapaz de deleitarte en las doctrinas más esenciales de la religión.

Por la misma razón no insisto mucho en el pecado de malgastar tu tiempo en el sueño, aunque es considerable, pero deseo que renuncies a esta indulgencia porque transmite blandura y ociosidad a tu alma, y es tan contraria a ese espíritu vivo, celoso y despierto que se niega a sí mismo, el cual era no sólo el espíritu de Cristo y sus apóstoles, y el espíritu de todos los santos y mártires que hubo siempre entre los humanos, sino que debe ser el espíritu de todos aquellos que no quieren hundirse en la corrupción corriente del mundo.

13. Aquí, por lo tanto, debemos establecer nuestra acusación contra esta práctica. Debemos culparla, no de causar tal o cual mal, sino de ser un hábito general que se extiende a través de todo el espíritu y sostiene un estado mental que es totalmente erróneo. Es contrario a la piedad, no como los deslices o errores accidentales en la vida son también contrarios, sino tal como un estado enfermo del cuerpo es contrario a la salud.

Por otro lado, si te levantases temprano cada mañana como ejemplo de autonegación, como método de renunciar a la indulgencia, como un medio de redimir tu tiempo y de adaptar tu espíritu para la oración, pronto hallarías su ventaja. Este método, aunque parece apenas una pequeña circunstancia, puede ser un medio de gran piedad. Mantendría constantemente en tu mente la convicción de que el facilismo y la indolencia son la ruina de la religión.

Te enseñaría a ejercitar poder sobre ti mismo y a renunciar a otros placeres y tendencias que guerrean contra el alma. Y a lo que así es plantado y regado seguramente Dios le dará el crecimiento.

III.1. Ahora solamente queda indagar, en tercer lugar, cómo podemos redimir el tiempo, y cómo podemos proceder en este asunto tan importante. ¿De qué manera hemos de practicar más eficazmente esta rama tan importante de la templanza? Os aconsejo a todos vosotros, los que estáis plenamente convencidos de la importancia inefable de esto, que no permitáis que esa convicción se extinga, sino que inmediatamente comencéis a actuar conforme a ella. Solamente que no dependáis de vuestra propia fuerza. Si lo hacéis, quedaréis plenamente desconcertados. Sed profundamente conscientes de que así como no sois capaces de hacer nada bueno por vosotros mismos, también aquí, especialmente, todas vuestras fuerzas no valdrán para nada.

Cualquiera que confía en sí mismo será confundido. Nunca encontré una excepción. Nunca conocí a alguien que confiase en sus propias fuerzas y que pudiese mantener su resolución por un año.

2. Os aconsejo, en segundo lugar, que claméis al Fuerte por fortaleza.7 Clamad a aquel que tiene todo poder en cielo y tierra, y creed que él contestará la oración que procede de labios sin engaño.8 Así como no podéis tener demasiado poca confianza en vosotros mismos, tampoco podéis tenerla demasiado en él. Entonces, poneos en marcha con fe, y seguramente que su poder se perfeccionará en vuestra debilidad.9

3. Os aconsejo, en tercer lugar, agregad a vuestra fe, prudencia; emplead los medios más racionales para lograr vuestro propósito. Comenzad especialmente por el lado correcto, de otro modo perderéis vuestro empeño. Si deseáis levantaros temprano, dormid temprano: aseguraos de esto en todos los casos. A pesar de las compañías más queridas y agradables, a pesar de sus requerimientos más sinceros, a pesar de súplicas, burlas o reproches, mantened vuestro horario rigurosamente. Levantaos precisamente a la hora que os habéis fijado, y retiraos sin más protocolo. Mantened vuestra hora, a pesar de los asuntos más urgentes que os presionen: dejad todo de lado hasta la mañana siguiente. Aunque signifique una cruz o una negación tan grande como nunca, mantened vuestra hora o todo se acaba.

4. Os aconsejo, en cuarto lugar, permaneced firmes. Mantened vuestra hora de levantaros, sin interrupción. No os levantéis dos mañanas, y luego os quedéis en cama la tercera; pero lo que hacéis una vez, hacedlo siempre. «Pero es que me duele la cabeza». No te preocupes por eso. Pronto pasará. «Pero es que me encuentro somnoliento como nunca. Tengo los ojos muy pesados.» Es entonces que no debes parlamentar, pues de otro modo es un caso perdido, sino levántate de un salto enseguida. Y si tu somnolencia no se va, acuéstate por un rato, después de una o dos horas. Pero no permitas que nada abra una brecha en esta regla: levántate y vístete a la tu hora.

5. Quizás dirás: «El consejo es bueno, pero llega demasiado tarde. Ya hice una brecha. Me levanté con constancia, y por un tiempo nada me lo impidió. Pero lo fui dejando poco a poco, ¡y ahora lo he abandonado por un tiempo considerable!» ¡Entonces, en nombre de Dios, comienza otra vez! Comienza mañana; o más bien esta noche, yéndote a dormir temprano, a pesar de amistades u ocupaciones. Comienza con más desconfianza en ti mismo que antes, pero con más confianza en Dios. Sigue solamente estas reglas, y ¡mi alma por la tuya!: Dios te dará la victoria. En poco tiempo se acabará la dificultad, pero el beneficio perdurará para siempre.

6. Si dices: «Pero no puedo hacer lo que hice entonces, porque no soy lo que era. Tengo muchos trastornos, mi ánimo está por el suelo, me tiemblan las manos: estoy totalmente flojo.» Contesto: todos estos son síntomas nerviosos, y todos ellos se originan en parte porque duermes demasiado, y no es probable que se quiten a menos que quites la causa. Por lo tanto, teniendo esto en cuenta (y no sólo para castigarte a ti mismo por tu tontería e infidelidad), para recuperar tu salud y tus fuerzas, vuelve a levantarte temprano. No tienes otro camino: no hay ninguna otra cosa que se pueda hacer. No hay otro medio posible para recuperar, en algún grado tolerable, tu salud corporal y mental. No te suicides. ¡No corras por la senda que lleva a los portales de la muerte! Como dije antes, lo digo otra vez: en nombre de Dios, hoy mismo, comienza de nuevo. Es verdad que será más difícil que lo que fue al principio. Pero soporta la dificultad con que te has sobrecargado, y no durará mucho. Pronto nacerá el sol de justicia,10 y sanará tanto tu alma como tu cuerpo.

7. Pero no te imagines que este único asunto, levantarte temprano, bastará para hacerte cristiano. No: aunque ese único asunto, el no levantarte temprano, te conservará pagano, vacío totalmente del espíritu cristiano; aunque esto solo (especialmente si una vez lo habías conquistado) te mantendrá frío, formal, insensible, muerto, y te hará imposible dar un paso más adelante en santidad vital, sin embargo, si levantarte temprano es lo único, te hará adelantar apenas un corto camino para hacer de ti un verdadero cristiano. Es apenas un solo paso entre muchos; pero es uno. Y habiéndolo dado, sigue adelante. Sigue adelante hacia la plena auto negación, a la templanza en todas las cosas,11 a la firme resolución de tomar cada día todas las cruces12 a las cuales seas llamado. Sigue adelante, en plena búsqueda del sentir que hubo en Cristo,13 de la santidad interna y luego de la externa; y entonces serás no casi, sino totalmente cristiano; acabarás tu carrera con gozo,14 y estarás satisfecho cuando despiertes a su semejanza.15

Londres, 20 de enero de 1782.

Teología

Manuel Osorio

Nuestras fuentes de revelación

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Antes de que existiera la Escritura como fuente de revelación, los antiguos encontraron en la Creación su principal fuente. A través de ella pudieron vislumbrar al Dios Creador en su dimensión infinita. La creación atestiguaba sobre la realidad de Su existencia, sobre lo ilimitado de su poder y de su soberanía universal. No necesitaron leerlo en ningún manuscrito para creerlo, bastaba con ver la creación y eso era suficiente. ¿De dónde podría surgir tanta belleza, orden, equilibrio y misterio, si no era del Poder de Dios?

Lo que originalmente era obvio, hoy día es obsoleto. Suponemos que esa fuente de revelación ha perdido vigencia y la hemos reservado para el uso científico. Suponemos que la Escritura es una revelación superior y no una progresión de la anterior, suponemos que la Escritura es otra revelación y no una continuidad complementaria. Lo que de Dios hemos recibido desde el principio es tan valioso como lo que hemos recibido hoy, pues en Dios nada se puede considerar inferior.

teolog.teolog.saludCon esta visión de la teología nos estamos perdiendo mucho de lo que Dios nos dice para nuestra vida diaria. Por ejemplo, nos estamos perdiendo mucho de la teología para la salud y el bienestar de cada día. Desestimamos la forma en que Dios ha diseñado nuestros cuerpos y la manera en que este diseño nos alerta del cuidado que nos conviene tener de nosotros mismos. Cuando vamos al médico este solo confirma o trata de interpretar lo que nuestro cuerpo dice, cuando en realidad el que habla a través de el, es Dios. Alguien dirá ¡Un momento, Dios no habla así hoy día, y no habla de estas cosas! En realidad yo estoy convencido de que Dios hoy sigue hablando a través de su Creación.

Si la ciencia nos ayuda a comprender la creación y su funcionamiento, entonces puede ser también una herramienta hermenéutica que nos ayude a interpretar lo que Dios dice por medio de ella. Si la Creación y las Escrituras son fuentes complementarias y continuas de la revelación entonces mantener un equilibrio y conexión entre ambas nos darán un mensaje más amplio acerca de Dios. Lo cierto es que hay científicos que no ven la fe en lo creado, y creyentes no ven ciencia en lo que creen. Sin embargo con la Creación sucede lo mismo que con la Escrituras, por más que las escudriñamos no terminamos de verlo todo, y pienso que es así, porque ambas apuntan en una misma dirección: testificar de la grandeza del Dios infinito.

Programa nacional

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Agosto

MES DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS

Celebración del adulto en plenitud SMF y LBSC

1 – 3    SMF Junta Comité ejecutivo Unidad México, SEDE. CAS. Querétaro, Qro.

4 – 10 |Ligas Metodistas de Jóvenes e Intermedios. Semana de la Juventud.

             Salvando México LMJI

             Día Internacional de la Juventud

4 – 15  Curso Propedéutico. Seminario “Dr. Gonzalo Báez Camargo”

14–17  Junta Nacional de Testimonio Cristiano SEDE. CAO

             Campamento Vocacional Seminario Juan Wesley.

15–17  Retiro . Seminario “Dr. Gonzalo Báez Camargo”

17        Culto de Apertura del Ciclo Escolar 2014 – 2015, Seminario Juan Wesley, y                              Seminario “Dr. Gonzalo Báez Camargo”

19        Inicio del Semestre Otoño 2014. Seminario Juan Wesley, y Seminario “Dr. Gonzalo                Báez Camargo”

25        Colegio de Obispos. CAM

26-28   Gabinete General. CAM

28-30   Junta Nacional de Desarrollo Cristiano. CASE Puebla, Pue.

31        DÍA DE LA BIBLIA / Ofrenda causa Bíblica. Día del adulto en plenitud

Septiembre

Estudio de la Carta a los Hebreos. (Septiembre a diciembre)

Se elige comisión de candidatura (durante el mes). Art. 143

SMF Celebración especial de Unidad México.

5-6       Junta Nacional de Finanzas y Administración.

5-7       FHM Reunión Nacional de Presidentes Conferenciales y Gabinete Nacional.

16        Día de la Independencia de México.

             LXXXIV Aniversario de la Autonomía de la IMM

18-21   Junta Nacional de Programa, SEDE: CANCEN. Chihuahua. Chih.

20-21   Talleres de Artes y Oficios LBSC

26-28   «Nuevas Generaciones» Congreso Nacional de Testimonio Cristiano. (CANCEN)

28        Día de la Sociedad Misionera Mexicana.

Obituario

Rubem Alves

 obit.rubem alvez

Boa Esperança, 15 de septiembre de 1933 –

Campinas, 19 de julio de 2014,

 

Psicoanalista, educador, teólogo, poeta y escritor brasileño, autor de libros y artículos abordando temas religiosos, pedagógicos y existenciales, además de una serie de libros infantiles.

Universitario y Pastor

Entre 1953 y 1957 estudió Teología en el Seminario Presbiteriano de Campinas. Entre 1958 y 1963 fue profesor del Instituto Presbiteriano Gammon y pastor en la ciudad de Lavras (Minas Gerais). Viajó a Estados Unidos, donde obtuvo la maestría en Teología en el Union Theological Seminary de Nueva York y luego el doctorado en Filosofia, en el Seminario Teológico de Princeton, en 1969, con la tesis de grado Una teología de la esperanza humana.

Profesor y Escritor

De regreso a Brasil, fue nombrado profesor de la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras de Rio Claro. Luego enseñó en el Seminario Presbiteriano de Campinas y desde 1979 en la Universidad Estatal de Campinas, donde recibió el título de Profesor Emérito.3 Publicó numerosas crónicas, ensayos y cuentos, además de ser su propio pensamiento el o tema de diversas tesis, artículos y monografías. Muchos de sus libros han sido publicados en diferentes idiomas.

Con formación múltiple, transitó por la teología, el psicoanálisis, la sociología, la filosofía y la educación. Después de ser profesor universitario, tuvo un restaurante (la culinaria era una de sus pasiones y tema de algunos de sus textos). Vivía en Campinas, donde animaba un grupo llamado Canoeiros, que se reúne semanalmente para leer poesías.

Su mensaje era directo y a veces romántico, explorando la esencia del hombre y el alma del ser. Es algo así como un contrapunto de la visión actual del homo globalizadus que busca satisfacer deseos, muchas veces más allá de sus reales necesidades. En varios de sus textos cita pasajes da la Biblia, valiéndose de metáforas.

Es ciudadano honorario de Campinas, donde recibió la Medalla Carlos Gomes de contribución a la cultura.3

Teología

Autor del libro Teologia de la Esperanza Humana, Rubem Alves es considerado por muchos estudiosos como una de las personalidades más relevantes en el escenario teológico brasilero, propició la reflexión sobre una teología liberadora, la luego llamada Teología de la Liberación. Con la concepción humanista de un mesianismo restaurador, desde los anos 60 participó del movimiento latinoamericano de renovación de la teología.

Su posición liberal le ocasionó graves problemas en sus relaciones con el protestantismo histórico y específicamente con los presbiterianos. Fue cuestionado por sus ideas y tuvo de abandonar el pastorado. Fue de esa experiencia que surgió su libro Protestantismo e Represión, que busca dilucidar los laberintos del recorrido histórico de este movimiento religioso.

Le fue prohibido de predicar en los púlpitos de a Iglesia presbiteriana, lo que no impidió que fuera invitado a predicar en la iglesia presbiteriana de Copacabana, en Río de Janeiro, en 2003, con ocasión de las conmemoraciones de la Reforma Protestante.4

Escribió un libro sobre el futuro de la humanidad, Hijos del Mañana, donde trató de como un futuro libertador dependía de categorías que la ciencia occidental ha despreciado. Lanzó además un libro titulado Variaciones sobre la vida y la muerte, en el cual trata de construir uma teología poética, preocupada por el cuerpo y por la vida en su real dimensión.

Educación

«Enseñar» es descrito por Alves como un acto de alegría, un oficio que debe ser ejercido con pasión y arte. Es como la vida de un payaso que se presenta todos los días con a misión renovada de divertir. Enseñar es hacer de aquel momento único e especial. Ridendo dicere severum: riendo, decir cosas serias5 Mostrando que verdaderamente esta es a forma más eficaz y cierta de transmitir conocimiento. Como mago, pero no como ilusionista. No como alguien que ilusiona y sí como quien cree y hace creer en lo que debe pasar.

Rubem Alves: Teólogo de la alegría

LUPA PROTESTANTE – ESCRITO POR CARMELO ÁLVAREZ · 21/07/2014

obit.rubem“La alegría de vivir me hace encontrar a Dios paseando por el jardín con el viento fresco de la tarde” (Rubem Alves)

Regresando de una semana intensa donde he compartido un curso de introducción a la teología de la liberación en San Luis Potosí, México, recibo consternado la noticia que dice: “Rubem Alves ha fallecido”. Y no es verdad. Rubem sólo ha partido hacia un abrazo eterno con el Misterio y la Alegría de su vida, Dios. Quise llorar y no pude. Deberé hacerlo en algún momento. Probablemente Rubem no me lo permita. Creo que le sonaría irreverente. Sí, estoy triste. Un ser humano extraordinario como Rubem…un genio, nos deja huérfanos. Pero nos ha legado este cúmulo de pensamientos, dudas, búsquedas y afirmaciones.

Esa sonrisa única, y aquellos ojos vivaces, expresivos y conspiradores no se pueden olvidar. Dotado de una imaginación fecunda, Rubem fue portador de sueños y utopías a granel. Era un buceador de aventuras inéditas plasmadas en cuentos y poesías. Con su locuacidad e intensa conversación nos llevaba de la mano al mundo de las maravillas. Un día dijo que era necesario dejarse sorprender por el espanto, el asombro…la sorpresa. Y presentó en Buenos Aires las conferencias en la Cátedra Carnahan en ISEDET, septiembre de 1981, bajo el título, Teología como juego (Buenos Aires, La Aurora, 1982). Las provocaciones, en su mejor sentido, fueron muchas. Se comentó por toda Latinoamérica esta innovadora perspectiva teológica. Rubem ya no quiso hacer más “teología académica”: “He sido poseído por un espíritu extraño que ha echado a perder mi reputación académica”.

En estas breves líneas, que son un tributo a este brasileño portador de la “saudade” y la “brincadeira”, deseo subrayar algunos perfiles de su personalidad y su obra como teólogo, poeta y filósofo. Lo haré relatando algunas anécdotas, fruto de experiencias compartidas.

Rubem ha sido un “protestante obstinado”, como él mismo lo afirmara. Esa afirmación está cimentada en una profunda convicción de que ser protestante es una forma de vivir, de buscar, cantar, afirmarse en la “libertad de Dios”, para de esa manera liberar la conciencia con el espíritu que también libera toda la creación. Ser protestante significa vivir entre la nostalgia y la esperanza (Dogmatismo y tolerancia, Sao Paulo: Ediciones Paulinas, 1982, 9-20)

Ese artículo es la versión portuguesa de una ponencia que Rubem compartió en el VIII Encuentro Latinoamericano de CEHILA, Lima, 1980. El título, muy sugestivo, de la ponencia es: “Las ideas teológicas y sus caminos por los surcos institucionales del protestantismo brasileño”. Apareció en el tomo editado por Pablo Richard, Materiales para una historia de la teología en América Latina. San José: DEI, 1981, 343-366. En ese simposio se incluyó una sección sobre historia de la teología protestante en América Latina con una ponencia de Jean-Pierre Bastián sobre el protestantismo en México y otra sobre el protestantismo en Puerto Rico por este servidor. El debate fue intenso y provechoso. Leopoldo Cervantes-Ortíz considera este período (1975-1982) en la trayectoria intelectual de Rubem como uno de búsquedas. El libro de Leopoldo es una síntesis bien lograda del pensamiento de Rubem, publicado bajo el sugestivo título: La teología ludo-erótico-poética de Rubem Alves. Quito: CLAI, 2003. Rubem escribe una reflexión en ese libro, llena de gratitud a Leopoldo, por la valiosa contribución del mismo, con el título poético, “La belleza de los pájaros al volar…”

Cuando leí por primera vez estos ensayos en versión portuguesa, que Rubem llamó autobiográficos, recordé los lugares en que Rubem los había compartido previamente. Las oportunidades se dieron en aquel simposio de 1980 y posteriormente en 1982 en Manaus, durante una reunión del equipo protestante de CEHILA. Yo fungía como coordinador protestante de CEHILA e invité a Rubem para que nos ayudara a reflexionar sobre el protestantismo latinoamericano y caribeño. Tuvimos la oportunidad de compartir extensamente durante aquella semana. Uno de los momentos más luminosos fue cuando un sacerdote salesiano, amigo de Rubem, nos llevó a una comunidad de base en Manaus. Para nuestra sorpresa el presidente de la comunidad, el “Tío Bernardino”, nos recibió con mucho entusiasmo y expresó: “Si Uds. como pastores protestantes, protestan contra las injusticias que se le infligen a los pobres, entonces son verdaderamente protestantes y bienvenidos a esta comunidad”. Esa tarde hubo alegría, cántico y al final una gran cena. Rubem y yo compartimos unas palabras, y culminamos en un gran círculo de amistad.

Entonces, en 1988, durante la Asamblea General del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) en Indaiatuba, Brasil, se presentó un número especial de la revista del ISER, 32, 1988, Río de Janeiro, bajo el título,”Sobre deuses e caquis. Teología, política e poesía en Rubem Alves.” Un grupo de teólogos y teólogas le rendían un merecido reconocimiento a Rubem. Curiosamente, en una reunión del comité ejecutivo y secretariado del CLAI en Sao Paulo, Brasil, en 1985, Rubem había hablado de los caquis, esa fruta gustosa, como él decía, que trajeron los japoneses a Brasil. Con ese humor y sentido poético de la vida, Rubem inició su charla, con un caqui en la mano y elaborando su reflexión alrededor de aquella fruta.

Esa noche en Indaiatuba Rubem magistralmente, y lleno de alegría, provocó la risa…y la seria reflexión a las personas que nos congregamos con devoción a escucharle. Aquí tengo en mis manos la copia de esa revista de ISER, con una dedicatoria de Rubem: “Para o Carmelo, em memoria de días de prazer em Manaus”.

Rubem Alves, poeta de Dios, hermano en la angustia y la esperanza, maestro de la vida. Te vamos a extrañar. Te vamos a recordar. Esa sonrisa y esos ojos llenos de nostalgia y asombro, nos ayudarán a emularte. Intentaremos “saber” más y “vivir mejor”. Tu sabiduría nos acompañará. Ciertamente en el festín mesiánico con Dios estás. Esa convicción hace más llevadera tu ausencia.

Noticias internacionales

Análisis

 

Reino Unido inicia duro debate

sobre legalizar la eutanasia

 Drugs and vaccines in showcase

Empieza el debate político sobre la eutanasia en el Reino Unido. / IStock

 

Testimonios personales, cartas en diarios, declaraciones políticas… Personalidades de todo tipo se posicionan a favor y en contra de la “muerte asistida”. La Cámara de los Lores marca el inicio de la batalla.

 

18 DE JULIO DE 2014, WESTMINSTER

Diez horas de debate y 130 intervenciones. Así será el debate en la Cámara de los Lores que hoy dará el pistoletazo de salida formal a un debate que lleva meses dándose en la calle. La sociedad británica se plantea aceptar o no como normal la “muerte asistida” (en inglés: ‘assisted dying’). Evangélicos se oponen claramente a la iniciativa, y no sólo por motivos de fe.

 Muchas han sido las voces que se han levantado conforme se acercaba este viernes, día en la que la propuesta de Ley llegaba por primera vez a la Cámara de los Lores del Reino Unido, el lugar en el que germinan las ideas que acaban aprobándose como ley en la Cámara de los Comunes (el equivalente en España al Congreso de los Diputados). La propuesta de legalizar el suicidio asistido la impulsa Lord Falconer.

Diarios de tirada nacional como The Guardian, The Times o el Daily Telegraph han recogido en estos días decenas de artículos de opinión con títulos contrarios al anteproyecto. Títulos como “Un anteproyecto nada sano”, “Una ley con tantos defectos que no se sabe ni por dónde empezar” o “Personas discapacitadas como yo necesitan ayuda para vivir mejor, no para morir” llenaban páginas de los rotativos. Les contrarrestaban otros tantos artículos favorables a la eutanasia: “No es la muerte lo que temo, sino la tortura del proceso de morir”, “Los activistas religiosos tienen demasiada voz sobre nuestro derecho a morir” o “Una muerte digna es nuestro derecho”.

PRIMER MINISTRO CAMERON: “ME PREOCUPA”

 El Primer Ministro David Cameron, que en el futuro podría tener que marcar la línea de actuación dentro del Partido Conservador si el Anteproyecto de Ley avanza, mostraba estos días ha mostrado su “preocupación”.

Pese a que cree que es “necesario tener el debate”, argumentaba: “Yo, personalmente, no estoy convencido que haya que tomar más pasos en esta dirección”. Y añadía: “Me preocuparía la legalización de la eutanasia, porque las personas podrían ser presionadas a hacer cosas que en realidad no querrían hacer por sí mismas”.

PROTESTANTES: GRAN MAYORÍA ABOGA POR CLARO NO

Entre los cristianos protestantes, una mayoría casi absoluta de opiniones se han mostrado contra la propuesta. El arzobispo de Canterbury, el evangélico Justin Welby, opinaba hace unos días que en caso de aprobarse la ley se pondría “una espada de Damocles sobre la cabeza de cada persona en este país que se vulnerable padeciendo una enfermedad terminal”.

De su propia experiencia como padre, el líder de la Iglesia de Inglaterra explicaba: “He estado sentado al lado de la cama de uno de mis propios hijos, teniendo que aceptar que se terminara su tratamiento. Aun en medio de una agonía así, haría una súplica a que las profundas peticiones personales en una situación así no nos cieguen a las necesidades más amplias que tienen otros”.

 También el obispo anglicano de Worchester, John Inge, hablaba de su experiencia personal, tras perder este año a su esposa de 51 años por cáncer. Explicaba que no basaba su posición contra la eutanasia en argumentos religiosos, sino en el peligro de poner presión sobre “los más débiles y vulnerables de nuestra sociedad”. Inge explicaba que si la ley ya hubiera sido aprobada entonces, habría sido una tentación muy grande “poner punto y final a todo”, pero que le habría robado “los preciosos meses juntos al final de su vida, cuando los efectos más debilitadores del proceso desaparecieron”.

Autores: Joel ForsterFuentes: The Guardian, The Telegraph, Church Times, The ObserverEditado por: Protestante Digital 2014

 

Encuesta en EEUU

 

Espectadores piden que películas bíblicas sean más rigurosas

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Imagen de una escena de «Éxodo: Dios y Reyes». / 20th Century Fox.

 

Un 46% considera que Hollywood suele dar imagen negativa de los cristianos.

18 DE JULIO DE 2014, LOS ANGELES

Una encuesta realizada por el Christian News Service entre 1200 personas en EEUU ha llegado a la conclusión que el 79% de cristianos y el 71% de no creyentes consideran que “la fidelidad histórica y bíblica” de una película es un elemento importante a la hora de escoger si ver o no una película que esté basada en la Biblia.

Preguntados concretamente por la  película “Éxodo: Dioses y Reyes”  de Ridley Scott, que se estrenará en diciembre, el 80% de los entrevistados de fe cristiana respondieron que tendrían interés en verla si supieran que el guión se mantendrá fiel al texto bíblico. En cambio, un 68% explicaba que sería “totalmente improbable” que la vieran si la película no es fiel a la Biblia.

Preguntados sobre si en general, Hollywood suele “retratar de forma equilibrada” a los cristianos, el 43% de los encuestados opinó que no. Un 46%, además, consideraba que las grandes productoras de cine suele dar “una imagen negativa” de los cristianos. El 40% de los encuestados no creyentes llegaban a la misma conclusión.

Russ Jones, presidente de Christian News Service, concluyó sobre el estudio que “esto debería dar una advertencia de que es crucial usar datos históricos y temáticas bíblicas con toda la fidelidad posible”.

“Mientras algunos en Hollywood sólo ven a la comunidad cristiana como un público económicamente lucrativo, muchos creyentes llegan a la conclusión de que Hollywood no les representa de forma justa”, añadió.

¿DEBE ARTE RECREAR EXACTAMENTE LAS HISTORIAS?

Pero no todos los cristianos creen que sea inaceptable que una película con trasfondo bíblico no se ajuste al texto. Entre ellos, la columnista  Cole Smith, que explica su posición en un artículo publicado por la revista Relevant.

“Si hay algo que hemos aprendido con toda la controversia alrededor de la película ‘Noé’ no es que Hollywood sea mala o tenga algún tipo de agenda secreta para destruir el cristianismo. Lo que hemos aprendido es que muchos de nosotros tenemos miedo al arte”, cree Smith.

Fuentes: Relevant, Christian News Service

Editado por: Protestante Digital 2014

 

Israel invade por vía terrestre

la Franja de Gaza

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Un blindado israelí en la frontera de la Franja de Gaza / REUTERS, Ronen Zvulun

Israel ha iniciado una incursión terrestre en la zona norte de la Franja de Gaza.

17 DE JULIO DE 2014, TEL AVIV

Israel ha iniciado esta noche una operación terrestre en el norte de la Franja de Gaza «para golpear tuneles de terror que buscan penetrar y atentar en territorio israelí», en palabras del primer minisitro Benjamin Netanyahu. «En uno de estos túneles penetró la pasada madrugada terroristas de Hamas en Israel para cometer un atentado masivo contra los ciudadanos israelíes».

 El ataque ocurrió poco después de que el Ejército israelí y las milicias palestinas reanudaran esta tarde las hostilidades tras una alto el fuego humanitario de seis horas solicitado por ONU y aceptado tanto por Israel como por el movimiento islamista Hamas.

 Las cinco horas de tregua humanitaria-rotas sólo por tras proyectiles palestinos- de esta mañana son un sueño lejano en la noche del jueves. Tras un centenar de proyectiles disparados esta tarde contra el centro y sur de su país, Israel ha bombardeado por aire, tierra y mar varias zonas del norte de la Franja de Gaza como previa a la incursión terrestre.

El grupo islamista ha respondido con una salva de cohetes contra Tel Aviv siendo interceptados en lo que es recrudecimiento de una escalada que no parece no tener fin.

La operación terrestre israelí será coordinada por el Comando del Sur, e incluirá unidades de infantería, artillería blindada, artillería, zapadores y unidades de inteligencia coordinadas con la Marina de guerra y la Aviación.

Son ya 235 los palestinos fallecidos en los diez días de ofensiva israelí sobre Gaza, 48 de ellos niños y menores de edad. Según datos del ministerio de Sanidad de Gaza, entre las víctimas mortales también hay 24 mujeres y una decena de hombres de avanzada edad, mientras que el número de heridos supera ya ampliamente los 1.500.

UNA OPERACIÓN DE TIEMPO INDEFINIDO

El Ejército israelí ha anunciado que movilizará a otros 18.000 reservistas para hacer frente a sus necesidades de seguridad por todo el país mientras tiene a las fuerzas regulares en la franja de Gaza. El alistamiento inmediato de estas fuerzas de reserva se suma a la cuota de 48.000 efectivos autorizados por el Gobierno de Benjamín Netanyahu en los últimos días. En total Israel ha autorizado la incorporación a filas de 66.000 reservistas, la cuota más alta desde la guerra con Hizbulá, en Líbano, el verano de 2006.

El teniente coronel Peter Lerner, portavoz de medios extranjeros del Ejército, adelantó esta noche en una conversación con periodistas que la operación «no está limitada en tiempo», lo que hace necesario un mayor número de reservistas para ocuparse de las misiones de rutina del Ejército.

Fuentes: Efe, CADENA SEREditado por: Protestante Digital 2014

 

Reino Unido

 

Alianza Evangélica inglesa ‘celebra’ obispas anglicanas

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Según estudio, un 73% de los evangélicos británicos están a favor de que mujeres lideren iglesias.

 

16 DE JULIO DE 2014, LONDRES

La Alianza Evangélica del Reino Unido (EAUK), de la cual forman parte muchos evangélicos anglicanos, ha dado su “bienvenida” a la decisión de la Iglesia de Inglaterra de aceptar el acceso de mujeres al obispado. El secretario general Steve Clifford considera que una amplia mayoría de evangélicos está a favor de la decisión. Se une así a otras reacciones favorables en el entorno mediático y político del Reino Unido.

“La Alianza Evangélica del Reino Unido da la bienvenida a las noticias sobre la votación de la Iglesia de Inglaterra sobre el nombramiento de obispas, pero anima a la unidad en la iglesia pese a las diferencias”, dice un comunicado en su  página web .

Steve Clifford, secretario general de la Alianza Evangélica del Reino Unido (EAUK): “Yo, junto a la inmensa mayoría de los evangélicos cristianos, celebraremos la decisión que tomó el Sínodo por el cual se propondrán mujeres para el rol de obispas en la Iglesia de Inglaterra”.

 “El proceso ha sido largo y a veces doloroso, y aunque algunas personas seguirán teniendo preocupaciones, personalmente espero poder dar la bienvenida a la primera mujer que acceda al obispado en Inglaterra, siguiendo los pasos de Pat Storey, la que fuera miembro del comité de la Alianza Evangélica, y que fue elegida recientemente como obispa de Meath and Kildare en la Iglesia de Irlanda”.

“Una parte significativa de los miembros de la Alianza Evangélica del Reino Unido son anglicanos, y mientras que reconocemos que esto era un asunto totalmente interno de la Iglesia de Inglaterra, estamos junto a muchos miembros que han orado por este día y continuamos orando por unidad entre aquellos que puedan estar en desacuerdo con la decisión”

ESTUDIO: MAYORÍA DE EVANGÉLICOS APOYABAN DECISIÓN EN 2010

La EAUK recuerda también que, según sus propias estadísticas, un 73% de los evangélicos del Reino Unidose mostraron de acuerdo en que mujeres puedan tener posiciones de ‘liderazgo superior’. El estudio lo hizo la propia Alianza en 2010, preguntando a 17.000 evangélicos del país.

Las mismas estadísticas mostraban que el 36% de los miembros de equipos de liderazgo en las iglesias británicas son mujeres.

La EAUK recoge también en su  página web la reacción personal de cinco pastoras anglicanas que forman parte también de la Alianza Evangélica del Reino Unido (en inglés) .

La Alianza Evangélica del Reino Unido (EAUK) representa a 79 denominaciones evangélicas, 3.500 iglesias, 750 organizaciones y miles de creyentes a nivel personal.

Fuentes: EAUKEditado por: Protestante Digital 2014

 

Obispas ¿un ‘grave obstáculo ecuménico’?

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Da la impresión de que el gran problema del ecumenismo es el papel de la mujer, cuando es mucho más el papado y el papel de la Tradición y el Magisterio católicos.

15 DE JULIO DE 2014

 La Iglesia de Inglaterra acaba de aprobar la ordenación de mujeres al obispado . Algo que ya se producía en la Comunión anglicana en otros países, con lo que no es en absoluto una novedad (aunque sí un paso emblemático en la cuna del anglicanismo, Inglaterra).

Llama pues la atención que el Vaticano, que ha respondido con un potente silencio al voto del sínodo de la Iglesia de Inglaterra que permitirá la ordenación de mujeres obispo, a través del director del Osservatore Romano, Giovanni Maria Vian, ha declarado que es “un evento grave que complica el camino ecuménico». Una declaración que simplemente recuerda avisos previos a este hecho.

Es como si los cristianos evangélicos dijesen que el celibato clerical católico es un evento grave que complica el ecumenismo. Cuando por mucho que es un claro error que contradice el Nuevo Testamento y se agarra (lo ha dicho el propio Francisco) a la Tradición y el Magisterio católicos que lo impuso muchos años (siglos) después de la muerte y resurrección de Jesús.

En el seno del cristianismo evangélico no hay unanimidad en este punto de la mujer en puestos de responsabilidad en la iglesia, ni siquiera entre quienes son responsables de este diario (de hecho, publicamos dos series,  una a favor  y  otra en contra  del pastorado femenino en este medio).

Pero precisamente por eso sí podemos decir que hay consenso en que el auténtico ecumenismo cristiano -más allá de la mujer- es el que se produce en torno al Jesús de la Palabra (y que se refleja en la sola fe, sola gracia y sola Escritura).

No es que este punto del papel de la mujer en la Iglesia deje de ser importante, porque para cada cual es una cuestión que defiende en su propia postura. Y el debate no está exento de polémica y tensiones. Como cuando se aborda la predestinación y el libre albedrío, o las diversas teologías relacionadas con el relato de Apocalipsis. Cuestiones importantes, pero que no obstaculizan (salvo excepciones) la relación fraternal de los cristianos evangélicos.

Por eso llama la atención este acento y énfasis del catolicismo romano en el obstáculo que se levanta porque una parte de la Comunión anglicana de un paso que ya se daba en otras regiones.

Da la impresión de que el gran problema del ecumenismo es el papel de la mujer, cuando lo son mucho más el papado y el papel de la Tradición y el Magisterio católicos (antes mencionados) por encima de la propia Biblia. Pero eso, claro, no le importa al Vaticano.

Editado por: Protestante Digital 2014

 

Mundial de Fútbol

 

‘Ratzinger venció a Bergoglio’:

Alemania, campeona

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Götze marca el gol de la victoria alemana en la prórroga / Marca

 

Les contamos diez curiosidades de la final Alemania-Argentina del mundial de Brasil 2014.

13 DE JULIO DE 2014

Alemania se proclamó campeona del mundo después de ganar a Argentina en la prórroga (1-0) en el estadio Maracaná en Brasil 2014.

Un centro de Schurrle en el minuto 113 lo controló Götze con el pecho y, sin dejar caer el balón, sacó un zurdazo para batir a Romero. La selección germana es, por méritos própios, digno campeón de este Mundial de Brasil y con este triundo levanta su cuarta Copa del Mundo de la historia.

Argentina, que hizo un buen partido, sobre todo en la segunda parte, dispuso de varias ocasiones claras de gol (especialmente una del Pipita Higuaín en la primera parte, solo ante el portero alemán) pero no supo aprovecharlas. Destacó sobre todos Mascherano.

DIEZ CURIOSIDADES DEL ALEMANIA – ARGENTINA

1.- Es la primera final de un Mundial que se celebra con dos Papas vivos, y cada uno de ellos es de la nacionalidad de uno de los finalistas (Bergoglio argentino y Ratzinger alemán). Al final Benedicto XVI le «ganó» a Francisco.

2.- Alemania ha hecho historia este domingo al vencer a Argentina en el estadio Maracaná al convertirse en el primer equipo europeo en ganar un Mundial en América.

3.- Es el primer Mundial en el que los Presidentes de Gobierno de los finalistas y el país anfitrión son mujeres: Ángela Merkel (Alemania), Cristina Kirchner (Argentina, que no asistió por motivos de salud) y Dilma Rousseff (Brasil).

4.- Ambos países son rivales conocidos en la Copa Mundial, esta fue su tercera final, la que más se ha reeditado en la historia. El equipo sudamericano se coronó campeón al derrotar 3-2 a los germanos en México 1986. Mientras los alemanes vencieron 1-0 en Italia 1990.

5.- Tanto Alemania como Argentina llegaron a la final con idéntica trayectoria en Brasil 2014: 5 victorias, 1 empate y cero derrotas.

6.- Alemania acaba como el equipo que más goles ha anotado: 18 tantos, 7 de ellos ante Brasil. Mientras Argentina solo ha anotado ocho.

7.- El alemán Thomas Müller no anotó el gol que necesitaba para igualar la marca de James Rodríguez, quien ha sido el mayor goleador de Brasil 2014 con 6 anotaciones, mientras que el jugador del Bayern Munich ha anotado 5.

8.- Müller, la estrella alemana, nunca ha perdido un partido oficial ante Messi, su contraparte argentina.

9.- Alemania no ha tenido que llegar a los penaltis para vencer a ningún equipo en Brasil 2014; Argentina lo tuvo que hacer para vencer a Holanda.

10.- El alemán Miroslav Klose llega a la final como el máximo goleador en la historia de los Mundiales al haber anotado 16 tantos en cuatro ediciones. El récord lo alcanzó al anotar un gol ante Brasil en semifinales.

Editado por: Protestante Digital 2014

 

110 años de su nacimiento

 

Diez frases de Pablo Neruda

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En el 110 aniversario de su nacimiento, el 12 julio de 1904, rendimos homenaje al gran poeta con algunas de sus mejores frases.

 

12 DE JULIO DE 2014, SANTIAGO DE CHILE

Descrito por Gabriel García Márquez como «el poeta más importante del siglo XX en cualquier idioma», el chileno Pablo Neruda (de nombre real Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto) fue, además de escritor, un destacado activista político, diplomático y militante comunista, que vivió un tiempo en el exilio.

En 1971 obtuvo el Premio Nobel de Literatura.

Este año se cumple el 110 aniversario de su nacimiento (el 12 de julio de 1904, en Parral), y en estos días se cumplen los 41 años de su muerte.

Le rendimos homenaje con algunas de sus mejores frases.

DIEZ FRASES DE NERUDA

«Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera».

“Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.”

«Los poetas odiamos el odio y hacemos guerra a la guerra».

«Quien descubre el quién soy descubrirá el quién eres».

«¡Es tan corto el amor y tan largo el olvido!».

“¿Sufre más aquél que espera siempre, o aquél que nunca esperó a nadie?”

«Amo tus pies porque anduvieron sobre la tierra y sobre el viento y sobre el agua, hasta que me encontraron».

«Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco conoce».

«El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta».

«Sucede que me canso de ser hombre».

Fuentes: WikipediaEditado por: Protestante Digital 2014

Artículos

LUPA PROTESTANTE – LUIS RIVERA-PAGÁN(*) · 22/07/2014

 

Entre el terror y la esperanza:

Religión, guerra, justicia y paz

 

“Los pobres han marcado el verdadero caminar de la Iglesia. Una Iglesia que no se une a los pobres para denunciar desde los pobres las injusticias que con ellos se cometen no es verdadera Iglesia de Jesucristo… Y por eso la Iglesia sufre el destino de los pobres: la persecución. Se gloría nuestra Iglesia de haber mezclado su sangre de sacerdotes, de catequistas y de comunidades con las masacres del pueblo, y haber llevado siempre la marca de la persecución.” (Homilía de 17 de febrero de 1980, Arzobispo Óscar Arnulfo Romero)

 

El siglo guerrero[1]

art.lupaprotEn ocasión de celebrarse el primer centenario del premio Nobel de la Paz, en diciembre de 2001, en Oslo, Noruega, el eminente historiador británico Eric Hobsbawm dictó una conferencia bajo el título “Guerra y paz en el siglo veinte”.[2] A partir de sus observaciones, podemos llegar a las siguientes conclusiones:

Las guerras del siglo veinte han sido las más mortíferas en la historia de la humanidad. Causaron, directa o indirectamente, aproximadamente 187 millones de muertes. Proliferaron las guerras de todo tipo y los impresionantes adelantos en la tecnología militar multiplicaron geométricamente sus consecuencias fatales.

Se erosionó, en ese siglo veinte, la distinción, fundamental para las doctrinas clásicas de la guerra justa, entre combatientes y civiles. La guerra dejó de visualizarse como conflicto entre ejércitos y se convirtió en confrontación entre naciones. De Guernica a Hiroshima hay una fatal y trágica continuidad lógica, la cual prosigue en los bombardeos contra Bagdad y Belgrado, y culmina en las represiones masivas que los ejércitos centroamericanos ejecutaron contra indefensos poblados civiles en El Salvador y Guatemala. Si los cálculos de bajas civiles fueron de aproximadamente 5 por ciento en la primera guerra mundial, éstos se elevaron a 66 por ciento en la segunda. Hoy se estima que 80 a 90 por ciento de los afectados seriamente por ataques bélicos son civiles. La ciudad, eje de la vida social, pierde su inmunidad y se convierte en blanco privilegiado del bombardeo, laberinto del terror bélico, metáfora del infierno. Guernica, Dresden, Tokio, Hiroshima, Nagasaki son parábolas horrendas de un hades dantesco.

A pesar de intensos esfuerzos por establecer un sistema de estructuras internacionales capaz de resolver conflictos políticos mediante procesos multilaterales de negociación, al final del siglo veinte la guerra persistió como recurso privilegiado para proseguir, como diría Clausewitz, la política por otros medios. El tratado Kellogg-Briand proclamó, en 1928, el fin de las guerras. Pronto valdría menos que el papel en que se redactó. El sombrío dilema, al culminar el segundo milenio, era: un sistema multilateral de consensos, relativamente inadecuado, o el unilateralismo de una súper potencia, querellante, fiscal y juez de conflictos mundiales. Estados Unidos ha utilizado la tragedia del 11 de septiembre de 2001 como catapulta para proclamar, como doctrina de seguridad nacional, la guerra preventiva del fuerte contra el débil. No le costó mucho esfuerzo al gobierno estadounidense desmantelar las frágiles estructuras internacionales de conciliación y asumir el rol tejano de sheriff autodesignado de gruesos asuntos que competen a toda la humanidad. Es una postura que en ocasiones, como en la invasión de Irak, hace caso omiso del derecho internacional.

Hobsbawm no destaca, sin embargo, tres elementos de ese mortífero siglo veinte que son cruciales para entender su obsesión bélica: la concentración de las guerras en las áreas más afligidas socialmente de la humanidad, la insensibilidad ante el dolor del “otro” y la pasión ideológica.

art.entre el terror.guerras menoresHubo, en el siglo veinte, una sucesión trágica de guerras menores, en ocasiones catalogadas de “baja intensidad”, pero de enorme costo humano y social para los pueblos involucrados. La llamada “guerra fría” se acompañó de innumerables conflictos bélicos que ensombrecieron buena parte del planeta. Corea, Vietnam, Camboya, Laos, Angola, Mozambique, Israel, Palestina, Jordania, El Líbano, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Colombia, Ruanda, Sierra Leona, Argelia, Liberia, Etiopía, Eritrea, Irak, Irán, Afganistán, India-Pakistán-Bangladesh, entre otros países, fueron escenarios de confrontaciones armadas que causaron graves daños a su población. El escalofriante escudo nuclear parecía preservar la paz únicamente para las naciones euroatlánticas incorporadas a los dos grandes pactos político-militares que a la sazón se repartían el dominio mundial. El resto de la humanidad, aquella que ya sufría el flagelo de la miseria social y económica, quedó libre para incontables guerras, incitadas por causas endógenas y exógenas, y alimentadas por una feroz competencia en la venta de armamentos. Tras el descalabro del bloque soviético y el pacto de Varsovia, la paz no prevaleció. Los empeños guerreros asumieron otros perfiles: las exclusiones nacionales, étnicas, culturales y religiosas. En Ruanda, Croacia, Bosnia, Kosovo, Armenia, Azerbaiyán, Georgia y Palestina las diferencias étnicas y culturales resucitaron rencores ancestrales. Los odios no amainaron, sólo mutaron sus matrices y disfraces.

Al examinar la imagen que del “enemigo” se configura para incitar a la muerte masiva, se descubre, soterrado bajo el discurso de intereses vitales y seguridad nacional, un hondo desprecio hacia el dolor y la aflicción de quienes se distinguen por su raza, color, lengua o cultura. Al menospreciar las marcas visibles de su ser, se facilita su subyugación o su exterminio. Sólo así puede explicarse la atroz crueldad que seres humanos comunes perpetran contra quienes reconocen no como prójimos, sino como enemigos, por la diferencia en la pigmentación de su piel, sus formas de rezar, su idioma, su memoria nacional o sus tradiciones. Serbios, croatas y bosnios, hutus y tutsis, georgianos y abjasianos, judíos y palestinos, ladinos y mayas, irlandeses católicos y calvinistas, sudaneses cristianos e islámicos, turcos y curdos, rusos y chechenos, ladinos contra comunidades autóctonas en Centroamérica, la lista es interminable, se sumergen en un abismo de hostilidad que parece capturar sus corazones y mentes y que sirve de pretexto para acciones de inmensa crueldad. El Shoah es quizá su expresión mayor, pero no necesariamente la única, en la historia del siglo veinte o de la humanidad.[3]

La pasión ideológica, en ese trágico siglo, fue todo un carnaval de convicciones homicidas. En nombre de la pureza racial y la supremacía nacional, de la igualdad social y la abolición de las clases, del control del partido o del proletariado, de la liberación nacional o de la hegemonía global del libre mercado y el capital, de la democracia y los derechos humanos y, finalmente, en honor de los dioses celosos y airados, pueblos y naciones se lanzaron con fervor y pasión a la tétrica empresa de matarse entre sí. El siglo de grandes adelantos científicos y técnicos fue también época de intensas pasiones homicidas. Sólo dos siglos después que la Ilustración europea proclamase el triunfo de la racionalidad ecuánime y serena y que Immanuel Kant pronosticase la paz cosmopolita y la conversión de la religiosidad en ética solidaria,[4] pasiones de sangre y suelo, dioses y cultos ensangrentaron la faz de la humanidad.

Ese sangriento siglo veinte, marcado por la memoria de Auschwitz, Hiroshima, el Gulag, dos guerras globales y centenares de sangrientos conflictos regionales puede resumirse, al fin de cuentas, en el famoso poema de W. B. Yeats, tan preñado de resonancias religiosas y apocalípticas, “The Second Coming”:

“Things fall apart; the centre cannot hold;

Mere anarchy is loosed upon the world,

The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere

The ceremony of innocence is drowned;

The best lack all convictions, while the worst

Are full of passionate intensity.”[5]

El terror en la mente de Dios

art.entre el... guerra ruso-japoneLo curioso es que en ese siglo veinte se hizo innumerables veces la guerra con la pretensión de terminar con la guerra. Las declaraciones y acciones de guerra se acompañaban, indefectiblemente, con devotas proclamas de concordia universal. Desde la guerra ruso-japonesa de 1904 hasta la invasión a Irak, la masacre humana ha invocado sacrílegamente los ideales de la paz. Es la sisífica paradoja: hacer la guerra en aras de la paz.

Cada adelanto científico y tecnológico militar se justificó de esa manera, como un nuevo sacramento de la paz mundial, hasta culminar en el espeluznante sistema de destrucción nuclear de la civilización humana, erigido paradójicamente para protegerla. La amenaza de destrucción universal, se dijo, sería la garantía de la seguridad global. Una bipolaridad estratégica espantosa que, curiosamente, parodiaba el mito religioso según el cual el horror al infierno conduce al umbral del cielo. Potencial guerra absoluta como rito bautismal de la paz universal.[6]

Parecía inicialmente el siglo de la guerra secular, en el cual la pasión ideológica proclamaría la aurora de los dioses profanos: la supremacía de la nación, la sociedad igualitaria, la apocalíptica lucha de clases, la liberación nacional, la globalización del mercado, el reino del sufragio universal y secreto. Era la devoción profana a los altares irreverentes y heterodoxos de la secularización. Las tribulaciones religiosas parecían restringirse a los rincones íntimos del alma devota o a la quietud de los templos.

Sin embargo, los celosos e implacables dioses de antaño preparaban su retorno en espectaculares teomaquías. A fines de siglo, piadosos adoradores de Yahvé, Jesucristo y Alá proclamaron la cólera divina mediante la declaración de guerras santas, que desdicen las sosegadas normas intersubjetivas de la Ilustración y la modernidad. Se revivió el volcán de las pasiones religiosas, con nuevas generaciones de fundamentalismos.[7] Quienes creían que con la Paz de Westfalia (1648) nos habíamos librado de las guerras religiosas se muestran perplejos ante el retoñar de la belicosidad sagrada.

Muchos teóricos del secularismo y la modernidad se sorprenden por el resurgir de la pasión religiosa beligerante, el “desquite de Dios” como lo ha descrito un islamista francés.[8] Quienes estudiaban el auge, a mediados del siglo pasado, del nacionalismo árabe secular y socializante, quedan perplejos por el fuerte desafío que el integrismo islámico le presenta en la batalla por los espíritus. La yihad retoma sus matices más sombríos y avasalladores.[9] Algo similar acontece en el sionismo. Muchos abandonan su herencia socialista, democrática y plural y se adhieren a posturas dogmáticas sobre la promesa divina, inscrita en la Tanakh, de un Israel ampliado.[10] En el subcontinente indio, se revive la violencia entre hindúes y musulmanes, conmoviendo el paradigma nacionalista de Gandhi y Nehru de una sociedad tolerante y pluralista. En Sri Lanka, la guerra civil de dos décadas entre sinaleses y tamiles tiene como fondo ideológico no sólo sus diferencias étnicas y culturales, sino también el que los primeros son mayoritariamente budistas y los segundos hindúes.[11]

Aún el pacífico budismo puede convertirse en fuente de inspiración para el terror sagrado, como lo demostró el ataque con sustancias químicas al subterráneo de Tokio protagonizado por la secta japonesa Aum Shinrikyo, en 1995. En la fragmentada Yugoslavia, la fe de los ortodoxos serbios y macedonios, de los católicos croatas y de los musulmanes bosnios y albanos ha funcionado como criterio de exclusión y antagonismo.[12] El fundamentalismo estadounidense conjuga la idolatría de la letra sagrada, arcaicos milenarismos, la tradición nacional del “destino manifiesto” y la represión de la alteridad. A pesar de la opulencia económica y el poderío militar de su nación, la derecha fundamentalista norteamericana imagina con pavor diabólicos ejes de maldad cósmica. Es la paradoja de la violencia religiosa: la simultaneidad de la piedad y la crueldad, de la comunión entre los fieles y la hostilidad contra los infieles.[13] Como escribiese José Saramago en ocasión de los ataques del 11 de septiembre de 2001:

“Siempre tendremos que morir de algo, pero ya se ha perdido la cuenta de los seres humanos muertos de las peores maneras que los humanos han sido capaces de inventar. Una de ellas, la más criminal, la más absurda, la que más ofende a la simple razón, es aquella que, desde el principio de los tiempos y de las civilizaciones, manda matar en nombre de Dios.”[14]

En la época que algunos tildan de posmoderna, uno de cuyos pilares parecía ser la proclama nietzscheana de la “muerte de Dios”, renace por todas latitudes la pasión religiosa. La religión importa,[15] y de tal manera que muchos adeptos están dispuestos a matar y a morir por su fe. Como ha escrito el español Juan José Tamayo Acosta:

“El retorno de la religión se traduce con frecuencia en manifestaciones irracionales e intolerantes: dogmatismo e integrismo, fundamentalismo y fanatismo, rigorismo moral y disciplinar, discriminaciones de género, limpiezas étnico-religiosas, práctica del terrorismo en nombre de Dios, procesos inquisitoriales contra los creyentes heterodoxos…”[16]

Es asunto que ha sido estudiado por algunos autores. Mencionemos algunos de los más destacados.

José Casanova, en su texto Public Religions in the Modern World,[17] ha radiografiado con mucha pericia esta irrupción vigorosa de la mentalidad religiosa en el ámbito público. Lo cataloga como la “desprivatización” de la religión; el rechazo del reclamo secular a restringir el credo religioso a la interioridad de las almas y los templos. En nombre de Dios, las instituciones religiosas entran con vigor en la palestra pública y pugnan por configurar los perfiles de la moralidad y la legalidad. Se niegan a acatar el paradigma secular de la modernidad. Teologías radicales de liberación, integrismos reaccionarios o teologías públicas reformistas: a pesar de sus hondas diferencias, se hermanan en su pretensión común de protagonismo político y social.

Casanova se percata de los riesgos de esa incursión en el debate político, pero también percibe en ella la crítica profética a los esfuerzos por estructurar la sociedad priorizando criterios de cálculos de beneficio económico establecidos por un mercado financiero que pretende excluir las consideraciones éticas de su horizonte conceptual. Restringe, sin embargo, su análisis a países con relativa estabilidad social. Además, su estudio se limita a iglesias y organizaciones cristianas, dejando fuera las versiones remozadas de las cruzadas contra los infieles. Quedan fuera de su mirada crítica los conflictos globales que provocan los “guerreros de Dios”. Las dimensiones potencialmente siniestras de la resacralización de la vida pública permanecen al margen de su horizonte analítico.

Regina Schwartz publicó, en 1997, una aguda crítica, hermosamente escrita, a las dimensiones posesivas y excluyentes del monoteísmo de las tres grandes religiones originarias del cercano oriente: el cristianismo, el judaísmo y el islamismo. Su libro – The Curse of Cain: The Violent Legacy of Monotheism – desvela el lado siniestro de la afirmación “mi dios es el único dios verdadero”.[18] La mirada irónica de Schwartz, cargada de densidad ética, analiza los riesgos que esa metafísica, de unidad y totalidad, con fundamentos teológicos en el monoteísmo semita, representa para quienes sustentan perspectivas religiosas diferentes a la esbozada en el shemá bíblico (Deuteronomio 6, 4: “Oye Israel, Yahvé nuestro Dios, uno es”). Es un cuestionamiento sugestivamente heterodoxo de las dimensiones potencialmente totalitarias y homicidas del monoteísmo semita, en el cual se inscribe la mayoría de los habitantes del planeta.

The Battle for God, de Karen Armstrong,[19] es un análisis muy sugestivo de los integrismos actuales de las tres grandes religiones monoteístas nacidas en el cercano oriente. La beligerancia de integristas cristianos, judíos o musulmanes, según Armstrong, procede de su percepción apocalíptica de encontrarse en un momento decisivo de la historia: la confrontación final entre las huestes de la luz y las fuerzas de las tinieblas. Se reacciona contra diversos enemigos: los seculares que creen que las leyes dependen de consensos sociales y no de los textos sagrados; los correligionarios que promueven algún tipo de acomodo reformista que restrinja la piedad religiosa a la esfera subjetiva y privada; y, finalmente, los infieles, los devotos de las otras religiones, tildadas de parodias satánicas. Se trata, por consiguiente, de una dramática batalla por Dios, al borde, constantemente, de pasar de la hostilidad verbal a la guerra santa. También, añadamos de paso, se incrementa, invocando la sharia, la tora o las epístolas neotestamentarias, la represión de las mujeres y de quienes optan por estilos alternos de conducta sexual, como bien ha percibido la escritora egipcia Nawal El Saadawi.[20] Hay continuidad discursiva entre los integrismos dogmáticos, el enclaustramiento patriarcal de la mujer y la homofobia.

Terror in the Mind of God: The Global Rise of Religious Violence, del profesor norteamericano Mark Juergensmeyer,[21] estudia los mecanismos mentales e ideológicos de esa transición a la guerra santa y su conversión en terrorismo religioso. Se da cuenta el autor que es un proceso que no se limita a los tres grandes monoteísmos que el imaginario mediterráneo ha privilegiado, sino que también se manifiesta en algunas religiones orientales, como el hinduismo y el budismo. Juergensmeyer ha viajado y entrevistado líderes de sectas militantes en distintos países – Estados Unidos, Israel, Palestina, India – y acumulado información clave sobre la universalidad de la violencia y el terrorismo religioso. Ilumina tres áreas claves de este proceso.

La recuperación, en contextos de profundas crisis sociales y humillación comunitaria, de las imágenes y símbolos de violencia sagrada que se encuentran en muchas tradiciones religiosas: la cólera divina, la confrontación entre los hijos del bien y los del mal, la ejecución de los transgresores de la ley divina, la exclusión de infieles, idólatras, herejes, gentiles e impuros. La piedad, alimentada por los sagrados “textos de terror”,[22] se torna crueldad implacable contra los enemigos de la fe. Es la resurrección del sustrato tenebroso de la exclusividad religiosa. Los “guerreros de Dios” militarizan la fe. Los conflictos seculares sobre la posesión de la tierra se sacralizan; el enemigo es ahora agente satánico, a quien se debe no sólo derrotar, sino también exterminar.

La acción contra los enemigos de la fe se transmuta en teatro del terror: en un performance dramático simbólico de una guerra cósmica trascendente. La violencia divina tiene sus rituales teatrales que se perciben como preludio detonador del pavoroso juicio final. Las imágenes míticas del Apocalipsis, y sus equivalentes en otros textos sagrados, se reviven en conflictos históricos concretos. Los sucesos del 11 de septiembre de 2001 son paradigmáticos, potenciada su resonancia, claro está, por la enorme capacidad de reproducción de los medios de comunicación y la inmensa retribución militar de los Estados Unidos. Es el símbolo dramático, de espeluznante teatralidad, de atacar, en nombre de la ira divina, los iconos económicos, militares y políticos de la infidelidad occidental. Esta teatralidad del terror religioso es lo definitorio de los eventos del 11 de septiembre, no la imputada intención de matar civiles.

Estas sectas integristas religiosas reactivan a su modo la tradición del martirio redentor. La lucha contra el secularismo, la infidelidad y la herejía exige la disposición al sacrificio supremo: el de la vida propia. La sangre de los mártires es la matriz de la renovación escatológica de la creación. Timothy McVeigh, en los Estados Unidos, los militantes de Hamas, en Palestina, los sionistas ultra ortodoxos, en Israel, los guardaespaldas sijs que asesinaron a Indira Gandhi, en India, los jóvenes que estrellaron los aviones contra las torres gemelas neoyorquinas y los insurgentes que hoy hacen pagar cara la invasión de Irak asumen su muerte como un ritual de sacrificio, una consagración excelsa a la ira divina contra quienes contaminan la creación. Es el retorno del sacrificio humano, revestido del prestigio del martirio, que al engarzarse en imágenes de guerra santa se convierte en atroz suicidio homicida. No es el sacrificio tradicional que, de acuerdo a la teoría de la violencia sagrada de René Girard,[23] pretende restaurar el orden social y la armonía cósmica, sino aquel que desencadena el cataclismo universal final. Es, más bien, un testimonio/martirio de sangre que purifica el escenario cósmico para la hecatombe postrera.

En momentos en que la nación a la cual se entrega la lealtad patriótica se involucra en guerra, se disuelve la superficial fachada secular y en altares y púlpitos renacen las súplicas de victoria al “Dios de los ejércitos”, como con tan brillante ironía satirizase Mark Twain en su clásica Oración de guerra.[24] Por diversos lados, invocando distintas y opuestas deidades, se entonan variantes del lúgubre himno de la muerte y la desolación escatológica, el tétrico canto litúrgico del oficio de tinieblas:

Dies irae, dies illa

solvet saeclum in favilla…

Quantus tremor est futurus,

quando judex est venturus,

cuncta stricte discussurus.

Entre el terror y la esperanza

Lo central, decisivo y definitorio, en las grandes tradiciones religiosas, es la reverencia ante lo sagrado, la afirmación de la vida humana en todas sus manifestaciones y la preservación de la naturaleza como creación divina y hogar humano. La genuina religiosidad tiende a re-ligar a los seres humanos con sus prójimos, los cercanos y los lejanos, que trazan su particular peregrinaje en la existencia, en busca esperanzada de un significado que les confiera dignidad perdurable a pesar de su ineludible fragilidad.

De ahí la simpatía recíproca tan natural entre almas profundamente espirituales como Isaías, el Jesús de los evangelios, Mahoma, Thomas Merton, Martin Luther King, Jr., Mahatma Gandhi, Óscar Alnulfo Romero, Desmond Tutu y el Dalai Lama, a pesar de sus grandes diferencias doctrinales y culturales. Convergen en ellas la ternura restauradora y la pasión profética. Si se mira con detenimiento estamos ante una sorprendente paradoja: Isaías, Jesús, Merton, Luther King, Jr. Gandhi, Tutu y el Dalai Lama, encarnan el afecto divino y reconciliador por la humanidad, con todas sus máculas y defectos, y, sin embargo, en ocasiones exclaman saturados de incontenible indignación profética:

“¡Ay de los que dictan leyes injustas

y prescriben tiranía,

para apartar del juicio a los pobres

y para privar de su derecho

a los afligidos de mi pueblo…!

¿Y qué haréis en el día del castigo?…

¿En dónde dejaréis vuestras riquezas?”

(Isaías 10: 1-3)

Se puede, sin duda, encontrar en las escrituras canónicas de las diversas religiones imágenes tenebrosas de repudio y violencia contra quienes contaminan la integridad de la identidad cúltica. Las guerras santas israelitas, las cruzadas cristianas, los yihad islámicos, las servidumbres opresivas, las jerarquías despóticas y las intolerancias de toda índole se han justificado aludiendo a textos sagrados. Así la Inquisición avaló la restricción a la libertad de culto, el patriarcado la subordinación de la mujer, los europeos el avasallamiento de tantos pueblos nativos, los blancos la esclavización de tantas comunidades africanas, y los fundamentalistas modernos sus prejuicios homofóbicos. La “palabra de Dios” se ha usado demasiadas veces para devastar solidaridades, conciencias y esperanzas. Pero, esos “textos del terror” no son los decisivos ni predominantes en las tradiciones religiosas que la humanidad ha forjado a lo largo de su historia, aunque en ocasiones cofradías represivas y excluyentes pretendan trasladarlas de las capillas periféricas al altar mayor.

El genuino pensamiento religioso, al reflexionar sobre el destino de la historia humana, nunca destaca los símbolos tenebrosos del armagedón y sus jinetes del terror, sino la esperanza de liberación y reconciliación universales.[26] Ciertamente, escritores de tenebrosa mentalidad apocalíptica, comoTim LaHaye y Jerry B. Jenkins, han explotado, la veta del terror eterno en una serie de novelas muy populares entre evangélicos fundamentalistas.[27] La mediocridad de esos artefactos pseudoteológicos y pseudoliterarios en nada compara, dicho sea de paso, con la sublime manera en que James Joyce describe el pavor ante las imágenes tradicionales del infierno eterno, en su clásico A Portrait of the Artist as a Young Man (1916). Lo que en el gran escritor irlandés es tragedia sublime, se reduce en los apocalipcistas estadounidenses a superficial farsa.

Lo central, en las imágenes transhistóricas de nuestras escrituras sagradas, no es el terror ni la violencia del Dios celoso y excluyente. Es más bien la visión de un “cielo nuevo y una tierra nueva” (Isaías 65 y Apocalipsis 21), donde los seres humanos puedan sembrar trigo y comer su pan en paz, cosechar uvas y tomar su vino con regocijo compartido, edificar casas y dormir con tranquilidad. La visión de una nueva era, un mundo inédito, en el que “el efecto de la justicia será la paz” (Isaías 32: 17), cuando se “convertirán las espadas en rejas de arado y las lanzas en hoces; y no alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2: 4). Es una esperanza escatológica de reconciliación universal, que anuncia la llegada de un mesías “cabalgando sobre un asno… (que) proclamará la paz a las naciones” (Zacarías 9: 9-10).

Responde esa aspiración universal de paz y solidaridad a lo más genuino de la imaginación creadora religiosa. Es, ciertamente, una visión ardua de plasmar históricamente. Pero, es una expresión del diálogo perpetuo entre la razón y el corazón humanos, empeñados en forjar aproximaciones terrenales del mito genésico del paraíso y la aspiración apocalíptica de la nueva Jerusalén. En nuestras utopías terrenales e históricas palpitan, como bien apuntó el filósofo alemán Ernst Bloch,[28] las imágenes escatológicas escriturarias de la reconciliación final entre la divinidad, la humanidad y la naturaleza.

Conjugar la denuncia profética y el reclamo de reconciliación entre pueblos enemistados es tarea compleja, pero necesaria y posible, como han demostrado, en el entorno eclesiástico, los arzobispos Desmond Tutu y Óscar Arnulfo Romero, y, en el literario secular, la escritora india Arundhati Roy y la feminista egipcia Nawal El Saadawi.[29] No se comienza, afortunadamente, en cero. Hay un acopio considerable de reflexiones teóricas y estrategias de acción que vinculan la denuncia profética y la resistencia civil no violenta, que puede asumirse desde distintas ópticas políticas, filosóficas y teológicas.[30]

La tesis del “conflicto de civilizaciones”, de la hostilidad ineludible entre el occidente cristiano y el oriente musulmán, tan de boga en ciertos círculos noratlánticos tras su articulada exposición por Samuel Huntington[31] es una variante del anacrónico recelo contra el islam. Aunque percibe correctamente la importancia de las diferencias religiosas para los conflictos internacionales en la era posterior a la guerra fría, no logra deshacerse del prejuicio de la superioridad de la civilización occidental.[32] Intelectual y políticamente estéril, la tesis del conflicto entre el occidente cristiano y el mundo islámico no es sino el reverso del amargo antioccidentalismo de Osama bin Laden y Al Qaeda. Es irónico que, en ocasiones, el liderato político estadounidense, con sus alusiones constantes a la guerra total contra quienes tilda como encarnaciones de la maldad absoluta, reproduce la retórica cósmica maniquea de su enemigo. Tal confrontación se asemeja más bien a un “conflicto de fundamentalismos”, como sagazmente ha sugerido Tariq Ali.[33]

Tampoco pequemos de ingenuos. Ya Erasmo mostró con mucha agudeza, en el siglo dieciséis, que tras las proclamas piadosas de la guerra contra otomanos musulmanes, tildados de “enemigos de Cristo”, prevalecía en muchas ocasiones el afán de riquezas.[34] Por esos mismos años, Hernán Cortés revistió su saqueo de Tenochtitlán, la gran urbe azteca, de cruzada piadosa contra la idolatría.

“Cuánta solicitud… los naturales de esta parte tienen en la cultura y veneración de sus ídolos, de que a Dios Nuestro Señor se hace gran deservicio y el demonio, por la ceguedad y engaño en que los trae es de ellos muy venerado; y en los apartar de tanto error e idolatría, y en los reducir al conocimiento de nuestra santa fe católica… exhorto y ruego a todos los españoles que en mi compañía fueren a esta guerras… que su principal motivo e intención sea apartar y desarraigar de las dichas idolatrías a todos los naturales destas partes… y que sean reducidos al conocimiento de Dios y de su santa fe…”[35

Quienes hoy hacen de la guerra preventiva un eje fundamental de la política exterior del país más poderoso del orbe utilizan en sus declaraciones públicas un lenguaje que tiende a identificar a los enemigos de la nación como adversarios de Dios.[36] De esa manera, conflictos muy terrenales adquieren dimensiones cósmicas: la perpetua confrontación entre los hijos de la luz y los de las tinieblas. Las épocas varían, pero la ambición de poder, prestigio y peculio sigue escudándose en la devoción religiosa.[37]

A pesar de tales persistentes signos ominosos y aunque algunos jerarcas cristianos, rabinos sionistas y e imanes islámicos no se hayan percatado, las cruzadas, las guerras santas y los yihads han perdido vigencia histórica. Los pueblos de tradición cristiana, en vez de acentuar la apología contra el islam, deben, por el contrario, diseñar instancias de comunicación, comprensión y diálogo. Sobre todo si tomamos en cuenta que aunque diversos líderes misioneros proclamaron, a inicios del siglo veinte, la mundialización del cristianismo, a su final el resultado fue un aumento mayor, absoluto y proporcional, del islam.[38] La compleja diversidad interna del islam contradice la caricaturesca imagen del enemigo musulmán que intentan proyectar ciertos apologistas de nuevas cruzadas.[39] Además, en sus tradiciones canónicas centrales, el islam comparte perspectivas éticas no muy diferentes a las de los seguidores de los evangelios o del talmud

Despistada me parece también la tesis, esbozada recientemente por algunos autores cristianos, de que la diferencia notable entre el cristianismo y el islam radica en la ausencia de una lengua “sagrada” en el primero, mientras que los textos canónicos del segundo están indefectiblemente ligados al árabe.[40] De esa distinción deducen una diferencia esencial entre el cristianismo y el islam, atribuyendo a este último rigidez e inflexibilidad respecto a la diversidad cultural. Son subterfugios sofisticados que preservan la postura hostil hacia el islamismo que atraviesa fatalmente toda la historia del Occidente cristiano. Olvidan, además, estos apologistas la excesiva frecuencia con que, en el cristianismo y el judaísmo, la idolatría de la letra sagrada se ha tornado abominable para quienes no la comparten, algo que ya en el siglo diecisiete señaló atinadamente Baruch Spinoza,[41] el espléndido heterodoxo judío, estigmatizado por la iglesia y la sinagoga, de quien Jorge Luis Borges, con mucha admiración, escribiese:

“Alguien construye a Dios en la penumbra…

Es un judío

De tristes ojos y piel cetrina….

Desde su enfermedad, desde su nada,

Sigue erigiendo a Dios con la palabra.”[42]

La idolatría de la letra sagrada llevó, en ocasiones, en el cristianismo, a la ejecución de las mujeres consideradas hechiceras (Éxodo 22: 18: “A la hechicera no la dejarás con vida”)[43] o a las desposadas no vírgenes (Deuteronomio 22: 20-21). Hombres con poder social y almas violentas leyeron esos textos, con profunda devoción hacia ellos, antes de proceder a cegar atribuladas vidas femeninas. Hoy muchos creyentes dogmáticos se apoyan en textos canónicos para justificar el discrimen contra los homosexuales, con una lógica discursiva muy similar a la que sus antecesores esgrimieron contra la abolición de la esclavitud o la emancipación femenina.[44] Esa idolatría de la letra sagrada ha sido la inspiración de frecuentes guerras santas, cruzadas, yihads y pogromos. Incontables han sido los seres humanos sacrificados en el altar de dioses celosos, excluyentes e implacables.

Erróneas me parecen la posturas intolerantes como la que se manifiestan en Dominus Iesus (2000),[45] la declaración del Vaticano sobre la exclusividad soteriológica del cristianismo. Es un intento de atajar actitudes dialógicas en las fronteras de encuentro entre el cristianismo y las grandes religiosidades orientales, como las propuestas por algunos teólogos católicos como Jacques Dupuis, Raimon Panikkar, Aloysius Pieris y Michael Amaladoss,[46] las cuales podrían conducir a identidades híbridas, curtidas en el diálogo interreligioso e intercultural. En tiempos de incertidumbres, los centinelas de la pureza sienten pavor ante el cruce de fronteras. Como era de esperarse en un entorno global tan repleto de paradojas, Dominus Iesus fue aplaudida por los tradicionales adversarios de Roma: los evangelicals conservadores y fundamentalistas. En honor a la verdad, sin embargo, debe reconocerse la respetable y escéptica distancia que el Vaticano ha mantenido respecto a la política belicista del gobierno estadounidense y a las tendencias antiislámicas que la nutren.

Se impone como necesidad vital para la paz y el bienestar de la humanidad, promover el diálogo intercultural e interreligioso y silenciar las confrontaciones estridentes y degradantes. De no seguirse esa perspectiva dialógica intercultural e interreligiosa corremos el peligro de promover y sacralizar la globalización de la violencia sagrada. Es necesario forjar senderos de diálogo, reconocimiento mutuo y respeto recíproco y, sobre todo, de vínculos de solidaridad y misericordia, entre las distintas religiosidades históricas. No es cuestión de irenismo superficial y cortés, de salón. Nada menos que el futuro de la humanidad está en juego. De otra manera, como con su habitual gracia escribe Leonardo Boff, los humanos “podemos sufrir el destino de los dinosaurios”.[47]

Especial importancia tiene hoy propiciar el diálogo creador entre las tres grandes religiones monoteístas originadas en el cercano oriente y que consideran a la ciudad de Jerusalén como urbe sagrada. ¿Es demasiado utópico soñar que algún día Jerusalén, con su historia tan trágica y sangrienta, sea símbolo de convivencia en paz y armonía entre adoradores de distintas encarnaciones de lo sagrado? ¿Es viable imaginar que no lejos del muro de las lamentaciones se erija un día no muy lejano un monumento a la concordia entre cristianos, judíos e islámicos, que celebre el fin de las guerras santas, cruzadas, pogromos, y yihads? ¿Es acaso iluso pensar un futuro en el que finalmente Jerusalén, la ciudad sagrada que durante milenios ha presenciado tanta violencia y agresión, haga honor a la etimología de su nombre, “ciudad de paz”?[48]

Es el tiempo de forjar aquello que el teólogo católico Johann Baptist Metz catalogó de “ekumene de la compasión”, un proyecto inclusivo de solidaridad con el sufrimiento humano que trascienda las fronteras de la cristiandad.[49] Por compasión, aclaremos, se entiende aquí no la paternal indulgencia, sino el “padecer con”, la identificación y solidaridad con quienes sufren el pavoroso “misterio de la iniquidad” (II Tesalonicenses 2: 7). El vínculo de la urgencia profética por la justicia y la compasión por el dolor humano que se expresa intensamente en seres tan dispares y sin embargo tan hermanados como Isaías, Jesús, Mahoma y Gautama Buda constituye un sacramento de esperanza para un mundo atribulado todavía por la violencia, el despotismo, el discrimen nacional, étnico y cultural, el patriarcado androcéntrico y la homofobia. Este ecumenismo de la compasión puede nutrirse del viraje hacia la aflicción humana que se manifestó en variadas sensibilidades religiosas de fines del siglo veinte y que a la larga puede servir de contrapeso a la pasión homicida de los “guerreros de Dios”.[50] Se trata del mismo sentir y pensar que anidaba en el corazón y la mente del arzobispo mártir Óscar Arnulfo Romero cuando en una de sus más emotivas homilías proclamó,

“¡Ay de los poderosos… cuando se trata de torturar, de matar, de masacrar, para que se subyuguen los hombres al poder! ¡Qué tremenda idolatría que le están ofreciendo al dios poder, al dios dinero, tantas vidas, tantas sangres que Dios, el verdadero Dios… se lo va a cobrar bien caro a esos idólatras del poder!”[51]

Respecto a las diversas tradiciones culturales y religiosas, el desafío es superar la mera tolerancia y aprender a estimar y apreciar la “dignidad de la diferencia” , como la llama el rabino judío Jonathan Sacks.[52] La raíz latina del vocablo tolerancia sugiere que su alcance semántico se limita a soportar o sufrir la diversidad. De lo que hoy se trata es de valorarla y disfrutarla. Es la única manera de enterrar en el cementerio de las pesadillas al racismo moderno, cuya expresión más nefasta fue la célebre frase de Carl Schmitt, filósofo político e ideólogo del antisemitismo nazi: “No todos los que tienen rostro humano son seres humanos.”[53] Expresión de encomiable humildad y de reconocimiento sincero y genuino hacia quienes nos acompañan, de manera diversa y diferente pero no opuesta ni conflictiva, en la esperanza militante del reino de Dios de paz y justicia, es la siguiente confesión de Óscar Arnulfo Romero: “Hermanos, ¡cuánta bondad, cuánta verdad, cuánto bien hay más allá de las fronteras cristianas!”[54]

¿Qué tal ecumenismo de la compasión es un sueño, una utopía? Ciertamente, pero el ser humano se constituye por la nobleza y el arrojo de sus sueños, de sus aspiraciones utópicas. Por eso, siempre he preferido Utopía, de Tomás Moro, a El príncipe, de Nicolás Maquiavelo, escritos ambos textos en el nacimiento de la modernidad occidental. Ante el pragmatismo mortífero de los realistas forjados en Maquiavelo, Hobbes y Clausewitz, por un lado, y las atrocidades apocalípticas de los fundamentalismos belicosos, por el otro, ¿no es acaso preferible soñar con el instante apasionadamente erótico en el que “la justicia y la paz se besen”, como reza el salmo bíblico (Salmo 86: 10)? Ya lo dijo el gran Lezama Lima, “sólo lo difícil es estimulante”.[55]

Quienes aspiran a ser cristianos, no deben olvidar que el Jesús de los evangelios nunca hizo de la adhesión a dogmas, jerarquías eclesiásticas o prescripciones rituales lo decisivo de su mensaje. Jesús fue siempre muy heterodoxo en sus predilecciones: prefería al solidario y compasivo samaritano sobre el piadoso levita o el devoto sacerdote (Lucas 10: 29-37). Su desafío radical conduce más bien a asumir plenamente la solidaridad y la compasión con quienes Franz Fanon llamó “los condenados de la tierra”.

Cuando un líder religioso proclama la guerra santa contra quienes tilda de “adversarios de Dios”, debemos recordar la sensata advertencia de John Locke: “quisiera saber cómo hemos de distinguir entre los engaños de Satanás y las inspiraciones del Espíritu Santo”.[56] En asuntos de diferencias doctrinales, es válida la norma que establece Umberto Eco en su ejemplar diálogo/debate con el cardenal Carlo Maria Martini: “en los conflictos de fe deberán prevalecer la Caridad y la Prudencia”.[57] Sólo así pueden los hombres y mujeres de fe poner límites a la voracidad de quienes pretenden continuar el legado de muerte y destrucción de la pasada centuria. Sólo así quienes viven entre el terror y la esperanza pueden entonar el tierno himno bíblico a la paz:“¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz!”(Isaías 52: 7ª).

La paz abrazada con la justicia, aquella que brotó como esperanza contra toda esperanza de los labios del arzobispo mártir Óscar Arnulfo Romero segundos antes que una bala asesina canonizara prematuramente su apostolado, cuando se aprestaba a consagrar el sacramento más excelso de la tradición cristiana…

“Que este Cuerpo inmolado y esta Sangre sacrificada por los hombres, nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí, sino para dar conceptos de justicia y de paz a nuestro pueblo.”[58]

¿El martirio como posible fuente de la esperanza de una patria gravemente herida y cruelmente lacerada? Esa misteriosa esperanza, como misteriosos son siempre los senderos inéditos de la divinidad, fue la que afirmó el arzobispo Romero pocas semanas antes de ser asesinado, y con esas sus palabras, teñidas de dolida esperanza, concluyo,

“Estoy seguro de que tanta sangre derramada y tanto dolor causado… no será en vano. Es sangre y dolor que regará y fecundará nuevas y cada vez más numerosas semillas de salvadoreños que tomarán conciencia de la responsabilidad que tienen de construir una sociedad más justa y humana, y que fructificará en la realización de las reformas estructurales audaces, urgentes y radicales que necesita nuestra patria.”[59]

 

(*)Luis Rivera-Pagán

art.luis rivera pagánProfesor emérito del Seminario Teológico de Princeton. Es autor de varios libros, entre ellos, Evangelización y violencia: La conquista de América (1992), Entre el oro y la fe: El dilema de América (1995), Mito exilio y demonios: literatura y teología en América Latina (1996)…