Hace dos números de este órgano informativo publicamos la opinión del Lic. Iram Pérez Cano sobre la viabilidad o no de la renuncia del Presidente Enrique Peña Nieto a su cargo como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, debido a la ramificada crisis social que sufre la nación. Esa publicación suscitó algunos comentarios a favor y otros en contra del escrito. Principalmente, originó una respuesta bien razonada y extensa del Pastor Edgar F. Solís, la cual tuvo su contra-respuesta del Lic. Pérez. Estamos ahora colocando aquí por iniciativa nuestra, sin petición de nadie, la respuesta final del Pastor Edgar.
Nuestra intención es, por un lado, tomar conciencia de la variedad en los puntos de vista entre los metodistas, ya que no somos iguales todos; y por otro lado, fortalecer nuestras posturas o modificarlas a través del manejo de datos y razonamientos de nuestros hermanos contendientes. Por nuestra parte, el tema lo consideramos suficientemente discutido, por lo que ya no exhibiremos más réplicas ni contra-réplicas. Cada quien puede compartir sus buenas ideas en la sección de comentarios debajo de cada artículo.
Por otro lado el documento presentado en esa ocasión es extenso y su manejo poco práctico para nuestra presentación digital, por lo que presentamos a continuación las primeras líneas del escrito, si desea continuar su lectura de click en el vínculo que encontrará al pie del articulo, el documento completo se abrirá en una nueva ventana para que usted pueda continuar su lectura o descargar el archivo PDF con el documento completo.
El pastor Edgar E. Solís fue pastor en la IMMAR, egresado del Seminario Metodista Juan Wesley.
En la actualidad vive en Muscatine, en el Estado de Iowa, E. U. A. Es miembro de la Iowa Annual Conference. Estudia la Maestría en Divinidades en el Garrett-Evangelical Thelogical Seminary en Chicago, Ill.
Respuesta a la réplica de Iram Pérez publicada en “El Evangelista Mexicano” con el título “Cambio de presidente 3”
Nota: Los números corresponden a los artículos y réplicas de “Cambio de presidente” Lo que sería el artículo denominado como “1” de Iram Pérez aparece en el numero anterior en “El Evangelista Mexicano”
2. Iram Pérez- Como el hermano Edgar Solís hizo alusión directa a mi persona, aquí está mi réplica a sus comentarios. Trataré de contestar punto por punto, en la medida de lo posible, así que señalaré qué es lo que él escribió, y cuál es mi respuesta:
2. Edgar F. Solís- La referencia a tu persona era obvia pues tu autorizaste a “El Evangelista Mexicano” la publicación de tu artículo con nombre y apellido, por lo tanto mi escrito y reacción a tu publicación debía incluir el nombre del autor.
1. Edgar Solís: Su opinión me parece valiosa, sin embargo me gustaría precisar algunos puntos importantes y entablar un dialogo respetoso pero contrastante con usted. De entrada le digo que en mi opinión usted pareciera apoyar las casusa legitimas que provocan la indignación del pueblo mexicano, pero por otro lado pareciera que ese apoyo es más bien solo un asentamiento condescendiente, mas no comprometido a la transformación y el verdadero cambio que necesita nuestra nación. También le pregunto: ¿Es sensato pronunciarse del lado de las causas de indignación y por otro lado expresarse a favor del “status quo” y del aparente orden de cosas?
2. Iram Pérez: Para cubrir varias de tus preguntas y posiciones, te adelanto que yo me considero institucional. No creo, de ninguna manera, que nuestras instituciones políticas y de gobierno sean perfectas, pero tampoco creo que destruirlas sea la solución. Se les debe respetar, obedecer y, por supuesto, reformar. Sólo hay una cosa peor que instituciones que funcionan mal, y esto es que no haya instituciones, pues caeríamos en la anarquía. De ahí salen mis posturas y afirmaciones.
2. Edgar F. Solís: En ningún momento se señaló o siquiera se sugirió la destrucción de instituciones, pues estoy de acuerdo en que para que un país funcione con orden y bajo la ley, es necesario la creación y el funcionamiento correcto de instituciones. El problema en México, como es bien sabido, muchas de las instituciones sencillamente no funcionan, por varias razones; están secuestradas por intereses mezquinos personales o de grupo. Son usadas para el pago de cuotas de poder y corrupción, o simplemente son ineficaces. Entonces la validación de las instituciones por su sola o propia existencia sin la participación reguladora y vigilante de la sociedad y sin la crítica puntual de sus deficiencia no tiene sentido. No solo debe haber instituciones, sino que estas deben ser moralmente solventes y capaces de rendir cuentas a los organismos ciudadanos a los que se deben.
2. Iram Pérez- ¿Esto me hace parcial, sesgado? Puede ser. Sin embargo, tú estás en la misma situación, pues partes de supuestos diferentes a los míos, y de ahí interpretas los problemas que tiene el país. ¿Es esto malo? En ningún modo. Es normal, pues cada quién tiene una forma de entender lo que pasa a su alrededor. No obstante, debemos partir de aceptar que no existe algo como una “hermenéutica imparcial”, o una interpretación completamente objetiva. El entendimiento y las posturas a las que lleguemos, tanto de cuestiones bíblicas, cuanto de los problemas presentes en nuestra nación, dependerá de nuestra formación académica, de nuestro estudio bíblico, etc.
2. Edgar F. Solís- En el primer párrafo de tu respuesta te autodefines como “Institucional” y yo te pregunto; ¿A qué institución exactamente te refieres o perteneces? ¿A una institución gubernamental? ¿O a un partido institucional? ¿Cuál es ese partido o cuál es esa institución? Creo que cualquiera que sea tu opinión o reacción será inclinada hacia esa o esas instituciones, porque tu así te defines y eso mismo ya te pone en una posición bastante parcial, todo lo que digas estará fundamentado sobre un sistema y un funcionamiento orgánico que te hará posicionarte en la defensa de esa plataforma, por lo tanto mi critica (o la de cualquiera) al sistema puede considerarse como un ataque o amenaza a tus propios intereses “institucionales” y cualquier cosa que puedas opinar será necesariamente imparcial.
Yo en cambio no tengo afiliación partidista y me considero un ciudadano “de a pie” con una fe arraigada en el protestantismo Metodista, tengo criterio propio, y no trato de proteger alguna institución o sesgo partidista, mi postura es más bien de enfoque teológico y no político, critico al sistema corrupto mexicano desde mi convicción teológica de la justicia social, claro que parto de una crítica aguda, no al gobierno en su conjunto, (pues reconozco que hay buenas y heroicas excepciones) si no a las instituciones que no funcionan por los criterios arriba mencionados.
Ahora bien si te refieres a la iglesia como institución humana, pues te recomiendo partir de la definición de la misma como entidad espiritual y no solo como organismo social. Para definir a la iglesia como institución de Dios en la tierra se debe partir de la definición teológica de la naturaleza de la iglesia y no desde la plataforma sociológica para definirla solo en términos humanos.
Aquí la definición de plataformas debe ser clara. Tu eres un ciudadano cristiano, (y creo Metodista) pero con un sesgo político bien definido que parte de tu propia ideología “institucional” (Cualquier cosa que eso signifique) y claro también de la protección de tu trinchera de privilegios. Tus recursos académicos son notables, pero creo que tu sesgo “Institucional” te descalifica para ser imparcial en cuanto a la opinión de la crítica hacia el sistema.
Yo en cambio intento partir de la teología para dar sentido y voz al rechazo generalizado de un sistema de gobierno ineficiente y corrupto, por obvias razones incursiono en el ámbito de la política, por que ésta tiene un impacto social contundente, aunque esa no sea mi área de especialización como es la tuya. Reconozcamos entonces las plataformas desde las cuales se da este intercambio de enfoques.
Por lo que escribes percibo que tú eres un político tratando de hacer un discurso teológico. Yo soy un estudiante de teología tratando de dar voz y razón a los inconformes de la realidad política en México, no de hacer política. Tú estás de lado de las Instituciones y tratarás de proteger el sistema, yo me declaro del lado de los agraviados con un sistema que permite por ineficiencia o por maldad la corrupción, el robo, la represión y el asesinato, insisto ya sea por maldad o por ineficiencia el resultado es el mismo.
Mis cuestionamientos que son comentados, mas no contestados por ti, parten de una simple premisa; La congruencia de la ética cristiana con respecto a la posición de muchos (aclaro, NO TODOS) cristianos metodistas de México. Su posición y su voz frente a los problemas sociales de violencia, injusticia, impunidad y corrupción que imperan en el sistema político mexicano que nos gobierna. Mis “supuestos” como tú los llamas parten de eso, no de la defensa de ningún partido o institución humana.
En cuanto a que no existe una “Hermenéutica imparcial”, disiento contigo. Es obvio que la hermenéutica puede ser usada para varios campos de estudio, el tuyo es la política y es obvio que en política los sesgos de interés y de ideología van a predominar en cualquier esfuerzo de interpretación de cualquier documento, ¡incluso hasta de la misma Biblia! por que conviene a sus intereses.
Supongo que tú, como buen político tratas de inclinar la balanza para “ganar” y desacreditar al que piensa diferente, a mí no me interesa ganar esta discusión contigo, mi primer interés es que no solo sea escuchada la voz de la “institución”, porque ésta siempre protegerá sus intereses. No me sorprende, ya que ésta es una práctica común de aquellos que detentan el poder y lo quieren perpetuar para su beneficio.
Cuando hablamos especialmente de la hermenéutica Bíblica, (Área en la que quisiste incursionar y cuyo método utilizado nunca definiste. Yo te lo puedo decir, pero prefiero que aprendas a identificarlo ) esta debe ser imparcial porque su interpretación y la aplicación de sus principios pueden partir te contextos particulares y definidos pero se extenderán a un entendimiento de carácter universal, que en los mejores de los casos deben ser contextualizados, de otro modo al interpretarla con sesgos o intereses particulares (En este caso el posicionamiento a favor de un sistema político) corremos el riesgo de un tipo de interpretación equivocada. (Más adelante voy a hablar un poco más de interpretación Bíblica.)
Tener posiciones bien definidas con respecto a la interpretación Bíblica es saludable para un claro entendimiento y discusión. La tarea de interpretación Bíblica para aspectos cruciales puede llevarnos años y aun siglos de trabajo interpretativo. En la edad media hubo debates de interpretación Bíblica y filosófica y estos fueron álgidos y propiciaron sismas en la iglesia.
Los grandes debates doctrinales terminaron después de muchos procesos difíciles de interpretación, de descalificación, y de acusaciones mutuas entre quienes defendían sus diferentes posiciones doctrinales. Pero aquí no se discute una doctrina, sino un posicionamiento político a partir de una interpretación Bíblica, la cual pienso yo, puede ser riesgosa porque tiende a la manipulación.
Tenemos muchos ejemplos históricos. Los esclavistas europeos y americanos “cristianos” usaban pasajes y referencias de la Biblia para someter, denigrar a las personas, principalmente de raza negra haciéndolos sus esclavos y perpetuar así un sistema económico rentable, pero totalmente inhumano, opresor y anticristiano, se pueden tener más referencias y datos en muchos textos y compendios históricos. Te recomiendo buscar más al respecto en “Christianity, a social and cultural history” de Howard Clarck Kee, Emily Albu, Carter Lindberg, W. Frost y Dana L. Robert. Además si viste la película “12 años de esclavo” basada en un hecho real, recordarás como los hacendados blancos creían casi ciegamente que ellos tenían el privilegio divino de poseer esclavos y usaban textos enteros de la Biblia para legitimar su horrendo crimen. Con esto queda más que confirmado que el mal uso y la mala interpretación bíblica puede ser usada por quienes ostentan el poder político, económico y social, para someter y abusar de pueblos enteros.
Si usted desea seguir leyendo este artículo de click aqui: Acerca de la renuncia del Presidente (4)
