Las tres mujeres

06refl correo equivocadoPor el Obispo Juan Pluma Morales, de la Conferencia Anual Septentrional (CAS)

¿CUÁL DE LAS TRES ERES?

En esto consiste el amor…en que Él nos amó primero” (I Juan 4:10)

Una hermosa historia cuenta de una cristiana que soñó con tres mujeres que estaban en oración. Mientras permanecían de rodillas, el Maestro se les acercó, y fue hacia la primera, se inclinó hacia ella con gracia y ternura, con una sonrisa llena de radiante amor y le habló con voz pura, dulce y musical. Apartándose de ella, se acercó a la segunda, pero solamente le puso la mano sobre la cabeza inclinada, y le dio una mirada de aprobación. Pasó junto a la tercera en forma casi abrupta; no se detuvo a hablarle, ni a mirarla.

La mujer, en su sueño, pensó: ¡Qué grande debe ser su amor por la primera! A la segunda le dio su aprobación sin las demostraciones de amor que le hizo a la primera; la tercera debe haberla ofendido profundamente, porque no le dirigió una sola palabra y ni siquiera una mirada al pasar. ¿Qué habrá hecho, y por qué hizo tanta diferencia entre ellas?

Mientras trataba de explicarse la acción del Señor, Él mismo se le acercó y le dijo:
“— Mujer, ¡qué mal me has interpretado! La primera mujer necesita todo el peso de mi ternura y cuidado para poder afirmar el pie en el camino angosto. Ella necesita mi amor, mi interés y ayuda todo el día. Sin él, fallaría y caería. La segunda tiene una fe más fuerte y un amor más profundo, y puedo estar tranquilo porque confía en mí, no importa lo que haga la gente. La tercera, que según tú no noté y aún descuidé, tiene una fe y un amor de la más fina calidad. A ella la preparo por medio de un proceso rápido y drástico para un servicio sublime y santo. Ella me conoce tan íntimamente, y confía en mí hasta tal punto, que no depende de palabras ni de miradas ni de ninguna demostración externa de mi aprobación. No desmaya ni se desalienta ante ninguna de las circunstancias por las que la hago pasar. Confía en mí aun cuando el sentido, la razón y los instintos más finos del corazón natural se rebelarían. Sabe que estoy trabajando en ella para la eternidad, y aunque lo que hago no se lo explica ahora, sabe que lo entenderá después. Callo en mi amor, porque amo más que lo que las palabras pueden expresar, o el corazón humano puede entender. Callo por amor a ti, para que aprendas a amarme y a confiar en mí en respuesta espontánea y espiritual a mi amor, sin que ningún estímulo externo pida tal respuesta.

CONTEXTO DEL TEXTO

Primera de Juan la escribió el apóstol Juan, uno de los doce discípulos de Jesús. Es el “discípulo a quien amaba Jesús” (Juan 21:20) y que, junto con Pedro y Jacobo, llegó a tener una relación especial con Jesús. Se escribió esta carta entre los años 85-90 d. C. desde Éfeso, antes que Juan estuviera exiliado en la isla de Patmos. Jerusalén había sido destruida en el 70 d.C., y los cristianos fueron esparcidos por todo el imperio. En el tiempo en que Juan escribió esta carta, el cristianismo ya existía por más de una generación. Había enfrentado y sobrevivido persecuciones severas. El problema principal que enfrentaba la iglesia en ese momento era la pérdida de consagración. Muchos creyentes se conformaban a las normas de este mundo, no se mantenían firmes por Cristo y transigían en su fe. Los falsos maestros eran numerosos y aceleraron el debilitamiento de la iglesia, alejándola así de la fe cristiana, el amor de muchos se enfriaba.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

  1. Que antes que yo amara a Dios, Él me amó primero
  2. Que si Dios me ama, en correspondencia yo debo amarlo.
  3. Que el amor de Dios no se queda en mí, que eso sería egoísmo, y por eso tiene que circular; entonces, ese amor me impulsa a amar a mi prójimo o próximo. Así lo decía Juan Wesley: Dios al amarme, inicia la santidad personal, pero después se concreta y proyecta en una santidad social.

ORACIÓN

Señor, gracias por haberme amado, gracias porque al amarme iniciaste en mí una profunda revolución que me proyecta a amar a mis semejantes. Señor, no siempre lo he hecho, perdóname, y ayúdame a cumplir tu propósito en mí. Amar a quien me ama, amar a quien es indiferente, amar a mi enemigo, porque sé que así te estoy amando a ti. Esta sociedad necesita de este tipo de amor, tu amor, ayúdame a proyectarlo, y a continuar esta revolución, la del amor, en el nombre de tu Hijo. Amén.

 

2 comentarios sobre “Las tres mujeres

  1. Hermosa reflexiòn. Hace tiempo había escuchado a alguien contar esta historia, pero nunca la había visto por escrito.

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