El Taj Majal

06refl correo equivocadoPor el Obispo Juan Pluma Morales, de la Conferencia Anual Septentrional (CAS)

 

“…Ni estimo mi vida preciosa para mí mismo…”

(Hechos 20:24)

 

Cuando su esposa favorita murió al dar a luz a su catorceavo hijo, en 1630, el sultán de los mongoles ordenó que se erigiese un blanco mausoleo de alabastro. Veinte mil obreros trabajaron durante 19 años para levantar la más hermosa y costosa tumba.  Era, pues, un derroche de amor, pero su esposa muerta para nada podría aprovecharla.

 

Existen personas en el mundo que invierten la mayor parte de su tiempo y dinero en cosas inútiles o que no tienen ningún provecho.  Es importante que ayudemos al mundo a ver que hay cosas más valiosas de las que ellos ven o perciben.  Considero que los cristianos tenemos el desafío de que cada persona reciba un testimonio acerca de Cristo, lo más querido de nosotros, hasta el punto de invertir todos los años de nuestra vida en su causa.

CONTEXTO DEL TEXTO

Un alboroto en Éfeso obligó al apóstol Pablo a ir a Troas, pasando por Macedonia y Acaya, donde visitó Corinto para hablar con la iglesia y tratar algunos problemas de los que leemos en sus cartas; luego viajó a Asón, Mitilene y Samos, para llegar a Mileto, aquí fue donde dio su discurso.

 

A menudo sentimos que la vida es un fracaso a menos que saquemos provecho de ella: reconocimiento, diversión, dinero, triunfos. Pero Pablo pensó que la vida no tenía valor, a menos que se use para la obra de Dios. Que lo que invirtió en la vida era más importante que lo que pudiera conseguir de ella. ¿Qué es más importante para usted, lo que ha conseguido de la vida o lo que ha invertido en ella?

 

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

  1. Que mi vida tiene valor, porque Jesús dio su valiosa vida por ella.
  2. Que, además, mi vida vale al ser usada para bendecir a Dios y a la gente que me rodea y necesita de esa bendición de Dios.
  3. Que mi vida no sirve si no sirvo a mis semejantes, pues así de sencilla es la vida cristiana. Eso mismo dice aquella frase famosa “El que no vive para servir, no sirve para vivir”.

ORACIÓN

Señor Dios, gracias por tu triple bendición para mí: me creaste, me diste forma, pero cuando me aparté, Señor Jesús, diste tu vida por mí, y hoy, a través de tu Espíritu, diriges mi vida para que ésta sea útil y de bendición, eso le ha dado valor a mi vida. Señor, pero si mi vida no ha sido útil por mi negligencia, hazla útil ahora porque mi país te necesita urgentemente, y mi vida vale en cuanto que se invierte en otros por amor, justicia y paz; ayúdame a gastar mi vida así, en tu obra, por el nombre de tu Hijo. Amén.