MODELO DEL MINISTERIO DE JESÚS Y SUS APÓSTOLES
Regresamos a nuestras capsulas de discipulado en donde estamos compartiendo el “Porque” del discipulado bíblico. El éxito de discipular al nuevo creyente dependerá de su compromiso con Cristo, para proclamar el Evangelio y la obediencia al mandato de Id y haced discípulos a todas las naciones. El plan de Dios funciona si asumimos nuestra responsabilidad, como discipuladores, invirtiendo el tiempo suficiente y necesario para producir fruto, luego multiplicar ese fruto, para luego llenar la tierra. El propósito principal del “Ministerio de Jesús y sus Apóstoles”, es el de establecer al nuevo discípulo en la misión de la iglesia y esto se logra alcanzando cuatro metas del discipulado bíblico:
- Establecerle en la Palabra de Dios: produce conocimiento
- Estableciéndole en el compañerismo con otros creyentes: creciendo en la gracia y el amor.
- Establecerle en la estructura de la iglesia local: produciendo identidad y responsabilidad
- Establecerle en el ministerio de Jesús y sus Apóstoles: produciendo compromiso con la Gran Comisión.
ESTABLECER AL DISCÍPULO EN LA PALABRA DE DIOS:
Debemos dirigir y guiar, a través del discipulado al nuevo creyente, a través del ministerio de enseñanza por medio de la Palabra de Dios. Capacitarlo para compartir con el mundo perdido la Palabra de Reconciliación. El compartir el Evangelio de Cristo es la clave del fruto que permanece; (Romanos 1:16). Todo el material de discipulado debe tener la intención de guiar al creyente en Cristo a una vida estable, equilibrada, estableciéndole en la Palabra de Dios. Juan 8:31,32 “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
ESTABLECER AL DISCÍPULO EN EL COMPAÑERISMO CON OTROS CREYENTES:
Debemos establecer al nuevo discípulo en el ministerio de nutrición, creciendo en la gracia y el amor, estableciéndole en el compañerismo con otros creyentes. El único instrumento para medir nuestra condición de discípulos es el amor mutuo. Cuidemos ese amor con temor y temblor. Juan 13:34,35 “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”
ESTABLECER AL DISCÍPULO EN LA ESTRUCTURA DE LA IGLESIA LOCAL: Debemos establecer al nuevo discípulo, en la estructura de la iglesia local, porque, necesita un ambiente correcto, una familia de Dios que le demuestre su amor. La Iglesia o congregación es esencial para el crecimiento espiritual así como el hogar es necesario para que una criatura crezca. Lo que un buen hogar y una buena familia son para cualquier criatura, la congregación lo es para el nuevo discípulo. El pueblo de Dios, la Iglesia, es su nueva familia. Se regocijarán en el hecho de su nuevo nacimiento. Le aceptarán y amarán. Le animarán y darán apoyo. Le enseñaran y capacitarán para su diario vivir. Adorarán a Dios con usted. Es necesaria su identidad estableciéndole en la estructura de la iglesia local. Mateo 16:18 “Y yo también te digo; que tu eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y la puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”
En realidad a Jesús no le interesa lo que digan quienes no son discípulos suyos, porque lo dicen después de elaborar en su mente pensamientos totalmente humanos. Lo que si le interesa, y mucho, es lo que dicen sus discípulos, por que en última instancia es lo que define al verdadero discípulo. Mateo 16:16 “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”
ESTABLECER AL DISCÍPULO EN EL MINISTERIO DE JESÚS Y SUS APÓSTOLES:
Debemos establecer al discípulo en el ministerio de Jesús y sus Apóstoles. La evangelización debe nacer de la pasión creada en el discípulo por la pasión que Jesús ha manifestado antes por él. Para Jesús no hay nadie pequeño e insignificante. Jesús tiene un plan para todos, pues Dios nos hizo a cada uno de nosotros a su imagen y semejanza. Para el discípulo tampoco debe existir los prejuicios: no debe haber nadie pequeño, lejano, ni despreciable. No hay un solo discípulo verdadero de Cristo en el cual Dios no haya hecho maravillas. El discípulo debe ser esponsable y reproducir, en otros, la nueva vida que tiene en Cristo y rendirle cuentas al Señor de su compromiso con la Gran Comisión.
Vale la pena ser un verdadero discípulo de Jesús, para discipular a otros y formarlos como discípulos espirituales, reproductores y colaboradores de Dios. Todos tenemos el llamado a discipular a las naciones, labor que comienza con la obra de evangelización, la predicación del evangelio de Jesús, por testimonio. Romanos 10:14,15 “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y como creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y como oirán sin haber quien les predique? ¿Y como predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuan hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas.” Una vez conocida la buena noticia que es la persona, el amor y la obra de Jesucristo, sentimos la necesidad y la urgencia de comunicarla, de propagar el Reino de Dios. Por lo tanto, es natural el deseo de difundir las buenas nuevas de salvación y formar discípulos espirituales, sobre todo en un mundo tan repleto de malas noticias y en crisis de valores.
Conforme el discipulado va tomando forma, estas cuatro metas del discipulado bíblico, deben ser intercaladas continuamente, enfatizándolas y estableciéndolas en la vida del discípulo, hasta que estas sean alcanzadas y lleguen a ser un estilo de vida diferente en el discípulo y colabore con su Dios y Señor para extender el Reino de Dios en este mundo.
FE EN ACCIÓN:
Somos llamados a servir a nuestro Dios y Señor en el ministerio de Jesús y sus Apóstoles, basado en el modelo de Cristo y sus discípulos, en la cual el discipulador, reproduce en el discípulo la plenitud de vida que él tiene en Cristo, en tal forma que el discípulo espiritual, se capacita para reproducir en otros el modelo de Jesús y sus Apóstoles. Principio bíblico de reproducción: 2 Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”
EL DISCIPULADO BÍBLICO ES UN PROCESO DE TODA LA VIDA.
EL PLAN DE CRISTO CONSISTE EN QUE LOS DISCÍPULOS SE REPRODUZCAN EN OTROS PARA EVANGELIZAR AL MUNDO.
SI NO HAY REPRODUCCIÓN NO ES UN VERDADERO DISCIPULADO BÍBLICO.
- Comparto mi experiencia personal con mi Dios y Señor, en el
“Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de Dios nuestro Señor”.
Hno. Cuau.

