Mujeres Metodistas Unidas Instan a Cambiar el Mundo con Audacia

6. Mujeres metodistas unidas urgen a cambuar el mundo con audaciaMujeres Metodistas Unidas instan a cambiar el mundo con audacia

Por Kathy L. Gilbert* / Traducción y adaptación: Rev. Gustavo Vasquez**

23 de mayo de 2018

COLUMBUS, Ohio | UMNS

“Hermanas, somos la energía y la audacia de Dios”, dijo Harriett Jane Olson a más de 6.000 Mujeres Metodistas Unidas que habían pasado tres días escuchando y aprendiendo sobre el poder inspirado en la audacia. Olson, máxima alto ejecutiva del movimiento de Mujeres Metodistas Unidas (UMW), habló en la sesión final de su asamblea 2018, la cual se llevó cabo entre el 18 al 20 de mayo en la ciudad de Columbus, estado de Ohio. “El poder de la Audacia” (The Power of Bold) fue el tema de la reunión.

“Creo que el movimiento de las Mujeres Metodistas Unidas es tan necesario y vigente hoy, como lo fue en su fundación (hace 150 años). Estamos en condiciones de hacer un cambio; estamos en todas partes; y estamos conectadas”, dijo Olson”.

La asamblea se enfocó en cuatro temas principales de justicia social en los que las Mujeres Metodistas Unidas están concentrando su trabajo: desigualdad económica, justicia climática, salud materno-infantil y encarcelamiento masivo, con énfasis en detener el conducto que lleva a muchos de la infancia a la cárcel.

Olson hizo una pausa y dijo: “Añadiría una quinta: igualdad de género”. Ella se refería a dos enmiendas a la constitución de la denominación que no fueron aprobadas por las conferencias anuales en las recientes votaciones. Ambas enmiendas trataban sobre la igualdad de género. Sin embargo, una de estas propuestas se reevaluará, después de que determinara que el documento que contenía el texto y que fue enviado a las distintas conferencias anuales, contenía errores en su redacción.

Dawn Wiggins Hare, máxima ejecutiva de la Comisión sobre el Estatus y el Rol de la Mujer, se unió a Olson en el escenario el 18 de mayo, para hablar sobre su desilusión y determinación de seguir trabajando: “Esto no es lo que nosotras entendemos, sobre lo que es y hace La Iglesia Metodista Unida”, dijo Olson mientras ambas se dirigían visiblemente conmovidas, a la plenaria de la asamblea.

“Cuando volvamos a reconsiderar esto, y lo volveremos a hacer, seremos más fuertes para trabajar unidas”, dijeron al unísono. Olson se unió a la Obispa del área de Louisiana, Cynthia Fierro Harvey, en una conferencia de prensa antes de la sesión plenaria final. La sesión incluyó a nueve obispas y al Obispo Gregory Palmer, líder episcopal anfitrión de la Conferencia Anual de West Ohio”.

“Necesitamos contar las historias de nuestro trabajo. Ninguna mujer debería escuchar, ‘Ese fue un sermón bastante bueno para una niña'”, dijo la Obispa Fierro. Por su parte Olson dijo que se “se hace necesario seguir trabajando muy duro para construir una base cada vez mas fuerte –en apoyo a la igualdad de género-. Los avances que pensamos se habían alcanzado, quedaron en evidencia que no ha sido así”.

Talleres, exhibiciones, manifestaciones públicas, presentaciones, conferencias y charlas llenaron los tres días de la asamblea. Entre todas las actividades, las mujeres hablaron y establecieron nuevas relaciones y celebraron el encuentro y la amistad. “Esto es muy emocionante. Me siento inspirada a ser valiente y hablar claro”, dijo Liwliwa Robledo, una diaconisa jubilada de la Conferencia Anual de Rocky Mountains, quien además destacó la diversidad de la reunión en la que había una vocación común: “amar la justicia y el servicio a Cristo”.

Mujeres valientes como la ganadora del Premio Nobel de la Paz Leymah Gbowee, la científica especializada en asuntos climáticos Katharine Hayhoe, la galardonada autora Michelle Alexander y la fundadora del Fondo de Defensa Infantil, Marian Wright Edelman, participaron en el programa. Entre las oradoras también se encontraban Tamika D. Mallory, reconocida activista de derechos civiles a nivel nacional y la Revda. Hannah Adair Bonner, pastora metodista unida dedicada a promover las voces de las mujeres jóvenes, hablaron sobre el precio costo de ser audaz.

Gbowee, oriunda de Liberia, ganó el Premio Nobel de la Paz por su papel en la dirección de un movimiento de mujeres por la paz que puso fin a la Segunda Guerra Civil liberiana en 2003. Compartió el premio con la ex presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, una metodista unida y el nativo de Yemen Tawakkol Karman. “Con $10, siete de nosotras nos sentamos e hicimos un plan muy audaz y de manera no violenta, para que nuestro país volviera a la normalidad. Lo que me impulsó fue mi fe en Dios. Fui llamada por Dios y si puso ese llamado en mí lo perfeccionará. Soy una hija de Jesús glorioso”, dijo Gbowee.

Por su parte, Hayhoe quien es una científica cristiana, dijo que la gente piensa que es una combinación extraña, ella cree que es “esencial: “Si creemos que Dios creó este increíble planeta, entonces ¿qué es la ciencia sino la forma de tratar de descubrir qué estaba pensando Dios?”, se preguntó.

“La deforestación y destrucción de montañas, el fracking (técnica de perforación de rocas con agbua y aditivos químicos para extraer gas de las rocas de esquisto) y la contaminación del aire están matando al planeta y a la gente. Y las personas más pobres son las más perjudicadas”, dijo.

Hayhoe aplaudió la campaña de envío de cartas que promueve el movimiento de Mujeres Metodistas Unidas, dirigidas a Mike Wirth, el nuevo Director Ejecutivo de Chevron. La campaña exige que esta compañía tome medidas importantes para solucionar las filtraciones en sus instalaciones, detener nuevos proyectos de gas natural e invertir en energía renovable.

Ella les dijo a las mujeres que una de las mejores maneras en que pueden ayudar es hablar sobre la justicia climática en sus iglesias y comunidades.

Alexander y Edelman abordaron la criminalización masiva y el conducto que lleva a muchos de la infancia a la cárcel: “Dos millones de personas están tras las rejas y, entre 30 y 70 millones, son tildados de delincuentes y privados de sus derechos legales, incluido el voto. Y no olviden a millones que están siendo deportados”, dijo Alexander.

Por su parte, Edelman dijo que la niñez no debería ser el grupo más pobre del mundo: “Todos/as los/as niños/as necesitan educación temprana y un buen comienzo. Las mujeres metodistas unidas podrían acabar con la pobreza. Todas ustedes son más grandes que la ANR (Asociación Nacional del Rifle) para detener la violencia armada. Terminemos este trabajo por la paz que inició el Dr. Martin Luther King Jr.”, dijo.

En una manifestación pública, Clara Ester, diaconisa metodista unida, también se hizo eco del llamado a continuar con el legado del Dr. Luther King. Ester, que luchó contra la segregación en las escuelas, dijo que el país ha vuelto al esquema de escuelas blancas, escuelas negras y escuelas mestizas, por lo que instó a la iglesia a luchar contra esto:”Las iglesias están fallando en nuestras escuelas. Necesitamos abrazar el pueblo, tenemos que abrazar a todos/as los/as hijos/as de Dios”.

Nyonnah Attoh, miembro de la Iglesia Metodista Unida George Patten en Liberia, dijo que los oradores la inspiraron a ser audaz: “Los discursos me capacitaron para tener el coraje de hablar, no importa qué, no importa de dónde soy. Siempre me pregunto a mí mismo, ‘¿Qué debo hacer para hacer una diferencia?'”

Jeanne Long, presidenta del movimiento de Mujeres Metodistas Unidas de la Conferencia Anual del Oeste de Ohio, dijo que el testimonio de Clara Ester la hizo llorar: “La manifestación del jueves por un salario digno fue poderosa y fue fantástico ver al Obispo (Gregory) Palmer en la consagración de diaconisas y misioneras”, agregó Long.

Las Mujeres Metodistas Unidas celebraron su 150mo aniversario con un pastel, canciones y la consagración de 24 diaconisas y misioneras de toda la conexión metodista unida. Estas son laicas llamadas por Dios para estar en una relación, de por vida con La Iglesia Metodista Unida, en una relación de compromiso vocacional a tiempo completo en los ministerios de amor, justicia y servicio.

A lo largo de la asamblea, Summer Dawn Reyes, intérprete de la palabra hablada, así como Alexander Bradley y Dolores Sánchez, bailarinas de tap, llevaron la historia de María, la madre de Jesús, al escenario. “Me encantó la música, las diferentes manifestaciones de audacia que aprendimos a través de las oradoras y las bailarinas, fueron muy inspiradoras”, dijo Delores Carhee, de la Conferencia Anual del Norte de Georgia.

Entre los participantes de la asamblea se encontraban el grupo metodista unido de mujeres jóvenes “Limitless Teens (Adolescentes Sin Límites)”.  Ainise Isama’u, Valerie Hungalu y Soana Fieeiki, de la Conferencia Anual de California-Pacífico, dijeron que “Limitless Teens” está acortando la brecha entre las mujeres mayores y las más jóvenes en la iglesia. “Las adultas mayores traen una base y una experiencia muy amplia, la cual encausando en favor de tomar acciones con audacia”, dijo Isama’u.

Olson les dijo a las mujeres que las relaciones son importantes, pero advirtió que los vínculos estrechos tienen un inconveniente: “Es difícil permitir el ingreso de nuevas hermanas, necesitamos ampliar el círculo”.

Ella pidió a los participantes que hicieran tres cosas:

  • Comprender que las Mujeres Metodistas Unidas son líderes y “hacen más que traer las galletas”.
  • Invitar a la participación de nuevas voces.
  • Volver a comprometerse a la movilización por la justicia.

“Debemos abogar por, al menos, uno de los problemas de justicia de los que hemos hablado. Ahora no es el momento de descansar, debemos usar nuestra propia audacia para escuchar el llamado y decirle sí a Dios”.

La próxima Asamblea de Mujeres Metodistas Unidas será del 20 al 22 de mayo de 2022 en Orlando, Florida.

* Gilbert es reportero multimedia del United Methodist News Service. Contáctela al 615-742-5470 o newsdesk@umcom.o

** El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Noticias Hispano-Latinas del Servicio Metodista Unido de Noticias. Puede contactarle al (615) 742-5111 o por el gvasquez@umcom.org.

  • Tomado de: La Iglesia Metodista Unida/ Servicio Metodista Unido de Noticias

@IMULatina