El Himno Cotidiano

6. El himno cotidianoEl Himno Cotidiano

Gabriela Mistral

En este nuevo y bello día que me concedes, oh Señor,

dame mi parte de alegría, y haz que consiga ser mejor.

Dame Tú el don de la salud, la fe, el ardor, la intrepidez,

séquito de la juventud; y la cosecha de verdad,

de reflexión, de sensatez, séquito de la ancianidad.

Dichosa yo si al fin del día un odio menos llevo en mí,

si una luz más mis pasos guía, y si un error más yo extinguí.

Que dé la suma de bondad, de abnegaciones y de amor

que a cada ser Tú mandas dar: suma de esencias a la flor,

y de albas nubes a la mar.

Y que al fin, mi siglo engreído en su grandeza material,

no me deslumbre hasta el olvido que soy barro y que soy mortal.

Que ame a los seres este día, y me alumbre tu santa luz;

y ame mi gozo y mi alegría, ¡Y ame el acíbar de mi cruz!

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