Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
MINISTRAR A OTROS: LAS EXIGENCIAS DE CRISTO (SEGUNDA PARTE)

C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo “el cómo del Discipulado Bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor.

¿QUE SIGNIFICA SER UN DISCÍPULO DE JESÚS?
El Maestro de maestros, Jesús, demanda en la vida del discípulo tres cosas que caracterizarán a los verdaderos discípulos, cuando Cristo viva en el discípulo y el discípulo viva en Él: amor, obediencia y fruto.
a) Juan 13:34-35. El amor produce obediencia.
b) Lucas 6:46. La obediencia produce fruto.
c) Juan 15:8. Al llevar mucho fruto estamos glorificando al Padre.
Recordemos el “Plan de Discipulado” (Cruz del discípulo). Un discípulo de Cristo tiene:

  1. Señor como primera prioridad en su vida. El centro de la cruz del discípulo destaca el tiempo dedicado al Maestro y significa que Cristo tiene el control de la vida de todo discípulo.
  2. Relaciones:
    • El listón vertical de la cruz representa su relación con Dios.
    • El listón horizontal de la cruz representa su relación con los demás.
  3. Compromisos:
    • Negarse a usted mismo.
    • Tomar su cruz.
    • Seguir a Cristo.
  4. Recursos para que Cristo sea el centro de su vida:
    • La Palabra.
    • Oración.
    • Comunión.
    • Testimonio.
  5. Que se desarrollan a partir de los cuatro recursos:
    • Enseñanza / Predicación.
    • Adoración / Intercesión.
    • Cuidados.
    • Evangelismo.
    • Servicio.
  6. Disciplinas de un discípulo:
    • Dedicar tiempo al Maestro.
    • Vivir en la Palabra.
    • Orar con fe.
    • Tener comunión con los creyentes.
    • Testificar al mundo.
    • Ministrar a otros.

GUÍA DE COMUNIÓN CON EL MAESTRO
Lea en el evangelio según Juan capítulo 15 “Jesús, la vid verdadera”, la metáfora de la viña y los pámpanos nos recuerda que nuestra vida espiritual depende enteramente de la gracia de Dios.

¿QUÉ ME DIJO DIOS?
• Versículos 5 al 9. Debo permanecer en Cristo y en su amor para llevar fruto. Jesús es la Vid verdadera.
• Versículo 10. Debido a que Jesús guardó perfectamente los mandamientos de su Padre, permaneció en el amor de Dios, y si yo obedezco sus mandamientos permaneceré en el amor de Jesús, y me ayuda a entender cuan completo es su amor.
• Versículo 14. Jesús es mi amigo.
• Versículo 16. dar testimonio cristiano.
• Versículo 17. Amar a Dios y amar a mi prójimo.
• Versículo 18. El mundo me aborrecerá por causa de Cristo.

DOS PROMESAS
• Juan 15:7.
Pedir en el nombre de Jesús (Mateo 21:22) “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
• Juan 15:26. La promesa del Espíritu Santo.

¿QUÉ LE DIJE YO A DIOS?
“Toma el control de mi vida y úsala con el poder del Espíritu Santo”. Seguir manteniendo:
• Mi relación personal contigo, real y verdadera, y llena de amor diariamente.
• Mantener una relación llena del amor de Dios con los demás.
• Ser un verdadero discípulo de Jesús.
• Seguir utilizando los cuatro recursos que me das, para tener una vida cristo-céntrica.
• Participar en la obra del ministerio con los dones espirituales que me has dado.
• Seguir creciendo en la gracia de mi Señor Jesucristo, manteniendo como un estilo de vida diferente que te agrade a ti, las seis disciplinas de un discípulo.
He decidido ser un cristiano bíblico completo. ¿Quién me quiere seguir?

FE EN ACCIÓN
Querido hermano, tu Dios y Señor te pregunta: ¿Ha marcado una diferencia en su vida su tiempo devocional con el Maestro? ¿Ha requerido un compromiso de tiempo? Espero que al mejorar el uso del tiempo que Dios le da (los cristianos debemos ser sabios en el uso de nuestro tiempo), haya encontrado tiempo para comprometerse con el Maestro de maestros, en el propósito que Dios tiene para su vida discipular. Seguir a Cristo no es fácil, pero no imposible. Recuerde las palabras de Jesús: Al que cree todo le es posible.

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

Tomado y adaptado del libro “Vida Discipular”, además de compartir mi experiencia con Dios.