Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación transformación discipulado bíblico
LA PERSONALIDAD DEL DISCÍPULO: LA PERSONA NATURAL

C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo “El cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el “ministerio de formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor”.

La personalidad del discípulo constituye el punto central en su formación espiritual como discípulo de Jesús para entender cómo piensa, siente y actúa, de la manera como cada uno lo hace. Y explica cómo ser más como Cristo en carácter y conducta. Ponga atención en la enseñanza bíblica sobre “La Persona Natural”.

LA PERSONA NATURAL

Cuando la creación de Dios terminó, se presentó otro ser espiritual que ingresó en la creación del ser humano: Satanás. La humanidad se entregó a la tentación de Satanás y desobedeció a Dios. Hubo un aspecto diferente en la naturaleza espiritual que ingresó en la personalidad humana: la carne. La Biblia usa de dos maneras la palabra carne. El significado general es el cuerpo, refiriéndose al cuerpo físico. El otro significado es simbólico y se refiere a la naturaleza pecaminosa, significando la capacidad humana para pecar y seguir a Satanás en lugar de a Dios.

Observe que la ilustración tiene dos puertas. La puerta superior, o sea la puerta del espíritu, le permite relacionarse con Dios. La puerta inferior o sea la puerta de la carne, le permite relacionarse con Satanás. Al crear a los seres humanos, Dios les dio el libre albedrio.

Observe que la voluntad se ubica entre la puerta del espíritu y la puerta de la carne; observe también que los picaportes están del lado de adentro de cada puerta. Desafortunadamente, cuando Satanás tentó a los primeros seres humanos Adán y Eva, ellos escogieron darle la espalda a Dios y seguir la orientación de Satanás. En ese momento, la naturaleza pecaminosa o el “yo” del ser humano se hizo cargo de la situación

La puerta del espíritu se cerró y la humanidad murió espiritualmente. La puerta de la carne quedó abierta y la naturaleza pecaminosa se integró como parte de la personalidad humana. Los resultados fueron terribles. La carne cobró vida degenerándose la mente, voluntad y las emociones. La personalidad completa: cuerpo alma y espíritu, fue infiltrada con maldad y muerte.

A través de la tentación de Satanás la humanidad desobedeció los mandamientos de Dios y cayó de su estado de inocencia original. En consecuencia, los descendientes de los primeros humanos pecadores heredaron una naturaleza y un ambiente inclinados al pecado.

FE EN ACCIÓN
Querido hermano, reflexione en las verdades espirituales que Dios nos revela de la “Persona Natural”. Con esta información bíblica, usted habrá entendido las verdades que Dios nos revela a través de Su Palabra para ser un mejor discípulo de Jesús y ser transformado a la imagen y semejanza de Cristo, en personalidad y carácter. Recuerde que la Palabra de Dios dice en Romanos 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Adicionalmente, en Romanos 6:23 dice “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

La Palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

Tomado y adaptado del libro “Vida Discipular” y de compartir mi experiencia con Dios.