-Conferencia Anual del Noreste: Felipe de Jesús Ruiz Aguilar
-Conferencia Anual Norcentral: Ana Borunda Magallanes
-Conferencia Anual Oriental: Agustín Valdez Rojas
-Conferencia Anual Septentrional: Noé Mora
-Conferencia Anual de México: Ernestina Gutiérrez Flores
-Conferencia Anual del Sureste: Cruz Hernández Vargas
Autor: Evangelista Mexicano
EDITORIAL
Joven en Misión
Las personas tenemos la inquietud de conocer la respuesta a tres preguntas existenciales: quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. En particular los jóvenes tienen estas preguntas en su mente; y seguirán a quien les guíe en la búsqueda de la respuesta a estas preguntas.
Por eso vemos a tantos muchachos unirse a grupos que les permitan tener un sentido de pertenencia y encontrar respuesta a estas preguntas. Como creyentes, sabemos que en Jesús están todas estas respuestas y en él tenemos un sentido de pertenencia, pero es urgente que podamos transmitir esta convicción a las nuevas generaciones. Como iglesia no tenemos que preocuparnos tanto por la liturgia, sino por tener una experiencia con el Espíritu Santo (”separados de mí, nada podéis hacer”, nos dice el Señor Jesús) y animar a nuestros jóvenes a que nos imiten en esta búsqueda de relación con el Creador..
La gente -en particular los jóvenes- y sin importar el tamaño de la congregación donde se reúnan -si es pequeña, mediana o grande- debe sentirse parte de algo más grande, entender que las comunidades de fe a las que pertenecen son células del mismo Cuerpo cuya cabeza es Cristo. Se ha dicho que las personas que alcanzan grandes metas es porque encontraron una causa más grande que ellas mismas y se “perdieron” en esa causa. Y cuando un joven encuentra la respuesta a las tres preguntas a las que nos referíamos al principio – quién es, de dónde viene y hacia dónde va-, repetimos, seguirá a quien le lleve a encontrar esas respuestas.
Seguir leyendo «EDITORIAL»XXXV Asamblea de la Conferencia Anual del Noroeste
Semblanza fotográfica.
Del pasado jueves 10 al domingo 13 de julio tuvo lugar en Tijuana, B.C. N. el XXXV período de sesiones de la Conferencia Anual del Noroeste, en el Rancho El Cielo. La reunión fue presidida por su Obispo, el Pbro. Manuel de Jesús Ruelas López.
A reserva de una crónica futura de las actividades de esta asamblea, compartimos una serie de imágenes que dan idea de la participación de pastores y líderes a esta trigésimoquinta convocatoria. Las fotos fueron tomadas de su página oficial de Facebook https://www.facebook.com/canoIMMAR.
Dios siga guardando y llenando de vida a esta hermosa Conferencia Anual del Noroeste, y confirme cada uno de los acuerdos que se tomaron en su asamblea.
Seguir leyendo «XXXV Asamblea de la Conferencia Anual del Noroeste»La herencia de Nicea en el metodismo
Hablar del Concilio de Nicea es volver a una de las raíces más profundas de nuestra fe. Como metodistas, no vivimos aislados del pasado, sino arraigados en una historia viva, nutrida por el testimonio de la Iglesia universal y encarnada en contextos concretos de lucha, esperanza y transformación. En el año 325, convocado por el emperador Constantino, el primer gran concilio ecuménico se reunió para responder a una crisis doctrinal que tocaba el centro del evangelio: la divinidad de Jesucristo. Frente al arrianismo —que presentaba a Cristo como un ser subordinado—, la Iglesia levantó su voz para afirmar que el Hijo es “engendrado, no creado, de la misma sustancia que el Padre”. En otras palabras, en Jesús no vemos un mensajero cualquiera, sino al Dios encarnado que ha venido a liberarnos del pecado, de la muerte y de todas las formas de opresión. Y decirlo en este 2025, cuando conmemoramos los 1700 años de aquel concilio, nos invita no sólo a mirar atrás con gratitud, sino también a discernir cómo esa confesión de fe sigue desafiándonos hoy.
Nicea no sólo resolvió un conflicto teológico. Fue también un acto profético de discernimiento comunitario que marcó la posibilidad de una Iglesia que, en medio de tensiones y poderes contradictorios, puede ponerse de pie para afirmar la verdad liberadora del evangelio. La unidad que brotó de aquel concilio no fue uniformidad impuesta, sino comunión fundada en la confesión de un Dios que se revela en Jesucristo como salvación real para la humanidad entera.
Aunque el metodismo surgió más tarde, en el siglo XVIII, no lo hizo como un rechazo de la tradición, sino como una renovación desde dentro. John Wesley, nuestro fundador, no cortó con la Iglesia antigua. Al contrario, asumió con naturalidad el credo de Nicea, reconociendo que las verdades confesadas allí —leídas desde el corazón y puestas en práctica— siguen siendo camino de vida para quienes buscan a Dios. Wesley enseñó que la fe no es mera doctrina, sino una experiencia transformadora. Y esa transformación no es sólo personal: es espiritual y social, individual y colectiva. Nace del amor del Padre, la gracia del Hijo y la acción vivificadora del Espíritu, que nos libera del egoísmo y nos lanza al servicio del prójimo.
Seguir leyendo «La herencia de Nicea en el metodismo»MARCAS DEL TIEMPO
Marcas del tiempo:
La lentitud del paso
La blancura del cabello
La debilidad del brazo.
Menos luz en los ojos
Más dolores del cuerpo
Menos prontitud al odio.
Más recato en acciones
Más prudencia en palabras
Más limpieza en canciones
Menos apego a las cosas
Más conciencia del fin
Más memorias hermosas.
Más búsqueda de Dios
Más confianza en Jesús
Más descanso en su amor.
Entrega de nuestra cruz
Recepción de la corona
El gozo al ver La Luz.
El Primer Kindergarten en Pachuca.
Oswaldo Ramirez González.
SEHIMM
Introducción.
Históricamente hablando, la educación fue uno de los elementos que acompañó y reforzó la obra misionera metodista, pues sirvió como un puente y acercamiento a la comunidad; al mismo tiempo como un factor no solo que contribuyó con recursos monetarios sino con la expansión del mensaje protestante. La llegada de los misioneros estadounidenses a principios de la década de 1870, marcó un hito en el establecimiento de los protestantes históricos (metodistas, presbiterianos, bautistas, amigos y congregacionales) en nuestro país. Aprovechando las condiciones sociopolíticas y los antecedentes, diversos grupos se abrieron paso desde la ciudad de México hacia el interior de la república.
En el estado de Hidalgo, la marca del protestantismo tenía como antecedentes y contexto el desarrollo del México y el reimpulso socioeconómico independiente del país. Muestra de ello, fue el ingreso de mineros ingleses en la comarca minera desde mediados de la década de 1820 (Real del Monte), los cuales además de tener por objetivo reactivar el desarrollo minero, indudablemente dejaron marcas culturales, culinarias y religiosas. El protestantismo, específicamente el metodismo inglés, dejó una estela en las prácticas cotidianas de aquella sociedad hidalguense, las cuales fueron aprovechadas por los misioneros estadounidenses décadas posteriores. Mejor aún, cuando el entonces joven estado de Hidalgo separado del Estado de México el 15 de enero de 1869, como nueva entidad, cuya capital sería hasta ahora la ciudad minera de Pachuca, lugar que por las condiciones geográficas estuvo desde entonces en el radar religioso y cultural inglés (cornish).
Por tanto, el presente texto es una remembranza histórica incompleta que refiere a un aspecto en específico de aquel glorioso pasado metodista de finales de siglo XIX y principios del XX. Particularmente en uno de sus elementos; el aspecto educativo, cuyo impacto no solo dio testimonio y prosperidad al metodismo pachuqueño de antaño, sino un papel excepcional en la sociedad que sin ser devota de dicha fe, adopto con respeto como parte de su andar cotidiano.
Seguir leyendo «El Primer Kindergarten en Pachuca.»Tecnofobia y tecnofilia: dos perspectivas teológicas opuestas acerca del avance y desarrollo tecnológico (segunda parte)
LIC. JESÚS JAVIER PRADA
- Marco teórico
- Teologías tecnófobas
Quizá el más prominente análisis estructurado, filosófico y universalista del asunto, ha sido la del sociólogo y teólogo reformado francés Jackes Ellul (1912-1994). Ellul fue catalogado por Mitchan, junto a L. Munford, J. Ortega y Gaset y M. Heidegger, como uno de los representantes más influyentes de la filosofía de la tecnología hermenéutica (Mitchan, 1989, p. 51). Ellul consideró que analizar la técnica era muy necesario puesto que es un tema desconocido y “ningún hecho social, humano o espiritual, tiene tanta importancia en el mundo moderno como el hecho técnico” (2003, p. 7). En sus obras (13), muestra las preocupaciones por los conflictos éticos y sociales que ha traído consigo el desarrollo tecnológico. Las reflexiones de Ellul sobre la técnica son muy amplias y profundas, de modo que aquí solamente se ofrece una síntesis de los aspectos más esenciales de su pensamiento teológico al respecto.
Ellul arguye que, aunque la técnica se desarrolló en el contexto occidental de tradición cristiana, no fue por el mero concepto, cultura e influencia del cristianismo tradicional que tuvo su auge, sino debido a otros factores que irrumpieron en ese contexto. Argumenta que el cristianismo occidental, que dominó fuertemente entre los siglos IV y XIV, no originó interés real por lo técnico en ninguna de las áreas de la vida humana. Incluso, en los siglos siguientes, cuando Europa se fragmentó desde la Reforma Protestante, los avances técnicos fueron pocos. De modo que la Reforma, aunque rompió barreras, tampoco dio un impulso decisivo a la técnica. Aún más, el desarrollo técnico moderno, tal como lo conocemos, comenzó en una época donde el cristianismo perdía mucha influencia; el impulso provino de la aparición y esparcimiento del movimiento renacentista, el humanismo y el Estado autoritario unido al influjo de Oriente. (Ellul, 2003, pp. 37-41, 44).
Con esto, según Ellul, el cristianismo no tiene una idea intrínseca de que el ser humano deba desarrollar la técnica. De hecho, hasta cierto punto, el cristianismo se opone a la técnica por su desprecio a las riquezas mundanas en favor de las riquezas celestiales, por el contraste entre esta vida pasajera y la eterna venidera, por su idea de un mundo caído que desaparecerá pronto por lo que no vale desarrollar el presente y su preocupación por lo espiritual y lo escatológico. Aunado a esto, la creencia en un juicio final que implica la pregunta constante por lo justo o no de cada posible cambio en los medios de producción o de organización de grupos sociales. (Ellul, 2003, pp. 42, 43).
Seguir leyendo «Tecnofobia y tecnofilia: dos perspectivas teológicas opuestas acerca del avance y desarrollo tecnológico (segunda parte)»Pastoreando el rebaño con los ojos de Jesús
Por Ralph Neighbour
La guía del pastor
Cuando Jesús habló de su rebaño, se refirió tanto a los corderos como a las ovejas, lo que indica claramente que no todos los miembros del rebaño tienen el mismo nivel de madurez. Un pastor sabio reconoce esto. El rebaño no es una multitud anónima, sino un conjunto de individuos únicos, cada uno con sus propias necesidades, heridas y potencial dado por Dios.
Jesús nunca se centró en lo que podía obtener de su rebaño, en cuánta “lana” o “carne” podía recolectar. Lo que le consumía era cómo podía servirles. Esa misma actitud debería definir nuestro liderazgo. Tu recompensa no es el aplauso ni los resultados, sino las palabras de Cristo: “Bien hecho, siervo bueno y fiel”. Eso es más que suficiente.
Lamentablemente, muchas comunidades cristianas dan prioridad a las personalidades orientadas a las tareas, reclutando a personas hábiles, refinadas y capaces. Al hacerlo, a menudo pasan por alto a otros. Pero este no es el patrón del Reino. Todos los creyentes, sin excepción, han recibido el don del Espíritu Santo y están llamados a contribuir al cuerpo. No hay jerarquía espiritual, ni clase élite de cristianos. Y sí, eso incluye incluso a los niños de tu grupo.
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