Categoría: Estudios y tratados

Intolerancia religiosa

Esta sección de «Intolerancia Religiosa» está a cargo del Hno. José Donato Rodriguez Romero. 

barra

NIGERIA: Nigerianos dicen Mantendrán su fe en Jesús tras la quema de sus iglesias

int rel.-Nigerians

Por el momento las iglesias se reunirán en edificios temporales. “La reconstrucción de la iglesia físicamente demostrará al mundo que nos aferramos a nuestra fe y que seguimos siendo cristianos”, dijo Mahamadou.

 PERSECUCIONES     25 AGO 2015    6870  

NIGERIA: Más de 70 iglesias fueron destruidas en Nigeria en sólo dos días. De acuerdo con el Christian Examiner, 60 iglesias fueron quemadas en tan sólo cuatro horas en Niamey, capital de Níger. Las quemas se están ligadas a los disparos ocurridos en las oficinas de Charlie Hebdo en París en enero de este año.

Musulmanes planearon la manifestación contra las iglesias nigerianas para asustar a los cristianos. Los informes estiman que alrededor del 94 por ciento del país es musulmán.

“Pensaron que no vamos a volver a los servicios”, dijo Mahamadou Koche, un pastor de una de las iglesias.

“Pero incluso si se queman las iglesias, no pueden quemar lo que ya tenemos dentro de nosotros”, dijo en referencia a su fe y amor por Jesús.

Por el momento las iglesias se reunirán en edificios temporales. “La reconstrucción de la iglesia físicamente demostrará al mundo que nos aferramos a nuestra fe y que seguimos siendo cristianos”, dijo Mahamadou.

En la iglesia de Issa Elhadjkouldjami en Zinder, la congregación se reúne en una ubicación temporal mientras se reconstruye su iglesia, que fue quemada a principios de este año.

Los cristianos nigerianos esperan que su perdón traiga a otros a conocer de Cristo.

“No vamos a parar. Vamos a seguir con todo lo que tenemos en nuestro corazón”, dijo Issa en una historia publicada en línea en el sitio web de Bolsa del Samaritano. Mientras que otras iglesias también están tratando de llegar a los musulmanes.

barra

PAQUISTÁN: Renuncia a tu fe, y te ayudaremos

Más de 60 familias cristianas no han recibido las ayudas que necesitaban tras las inundaciones, solo porque no renuncian a su fe.

int rel.pakistan

FUENTES Evangelical Focus, Christian Today AUTOR Redacción P+D

PAQUISTÁN 29 DE AGOSTO DE 2015 15:30 h Una familia es rescatada tras las inundaciones provcadas por monzones torrenciales / Reuters Los cristianos en Paquistán están siendo obligados a renunciar a Jesucristo y convertirse al Islam, o de lo contrario, convertirse en esclavos, para poder recibir la ayuda humanitaria que necesitan, tras las inundaciones torrenciales, que acabaron con sus casas y sus pertenencias este mes de agosto. Más de 60 familias de la región de Kasur, al oeste de Paquistán, han sido abandonas a su suerte, sin comida, agua, ni medicinas, semanas después de la catástrofe natural que trajo consigo más de 200 muertos.

Pero la situación es aún más vergonzosa, ya que  a estas familias, se les ha negado la posibilidad de alojarse en albergues, o tener acceso a agua potable y comida, que es la ayuda que el gobierno de Paquistán y las ONG musulmanas están brindando a los musulmanes. Wilson Chowdhry, presidente de la Asociación de cristianos británicos y paquistaníes, ha confirmado que a algunos se les ha dado la posibilidad de abandonar su fe, a cambio de recibir asistencia. “Sabemos que a miembros de nuestra comunidad, se les ha ofrecido, por parte de organizaciones musulmanas, ayuda si se convertían, pero ellos nunca han aceptado”, ha explicado Chowdhry. “Estas familias literalmente han sufrido el no tener nada de comida.

Algunas iglesias han abierto sus puertas, pero no han podido ofrecer mucha ayuda, porque tampoco reciben esas ayudas. Estamos hablando de una zona muy rural de Paquistán”, ha añadido. Chowdhry comentaba que algunas familias víctimas de las inundaciones, incluso han firmado contratos abusivos, aceptando trabajar como esclavos, para poder ver cubiertas sus necesidades básicas.  

Familias cristianas son obligadas a convertirse al Islam si quieren recibir ayuda / Reuters “Hemos llegado demasiado tarde, primero fuimos a Layyah y Gilgit, pero si hubiéramos llegado una semana antes a Kasur, quizás hubiéramos podido salvar a más gente de la lacra de la esclavitud”. A pesar de todo, estos cristianos se aferran a su fe en Jesucristo, incluso en medio de tantas dificultades. “Están firmes en su fe, creen que Dios proveerá”, ha comentado  Chowdhry.  

PERSECUCIÓN EN BURMA

Los cristianos que han sido víctimas de inundaciones en Burma, están pasando por la misma situación, en un país que es de mayoría budista. Naw, un cristiano del país, contaba que, cada vez que ha intentado solicitar una ayuda, le han dicho que no hay recursos. “Y más tarde, veía a mucha gente con bolsas llenas de materiales de primera necesidad que se llevaban a sus casas”, recuerda Naw. “Pensé que solo me pasaba a mi, hasta que, en un culto de oración, lo compartí, y prácticamente todos habíamos pasado por lo mismo”, añade. “Enseguida comprendimos por qué nos denegaban la ayuda, o nos daban menos que al resto. Las autoridades locales están en contra de que alabemos a Jesús, ya nos ha creado problemas antes, así que nonos sorprende”, concluye.

Leer más: [Protestante Digital – clic aqui]

Servir, Servir y Servir

servir2

“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45)

Una viuda anciana, limitada en sus actividades, tenía grandes deseos de servir a Cristo.  Después de orar acerca de ello, decidió que a pesar de no poder ser capaz de ir de casa en casa para distribuir tratados o testificar, todavía podía tocar el piano.  Al día siguiente colocó este pequeño anuncio en el Oakland Tribune: «Pianista tocará himnos por teléfono a diario a los que estén enfermos y desesperados – el servicio es gratis». El anuncio incluía el número de su teléfono.

Cuando la persona llamaba, ella preguntaba inmediatamente: «¿Que himno quisiera escuchar?»  Durante mucho tiempo tocó para varios cientos de personas deprimidas y solitarias.  Muchos de ellos abrieron sus corazones a ella, y ella pudo ayudarlos y alentarlos. Más tarde, ella dio este testimonio: «Este servicio llegó a ser la cosa más satisfactoria que jamás emprendí en mi vida». Cuando una persona tiene deseo de servir a Cristo Jesús, hay siempre puertas para entrar si buscamos con todo el corazón”.

CONTEXTO DEL TEXTO

Jacobo y Juan apetecían la más alta posición en el Reino de Jesús. Pero él les dijo que la verdadera grandeza estaba en servir a otros. Pedro, uno de los discípulos que oyó el mensaje, desarrolló este pensamiento en 1 Pedro 5:1-4. La mayoría de los negocios, organizaciones e instituciones en nuestro mundo miden la grandeza por los altos logros de la persona, eso es el capitalismo. En el Reino de Cristo, sin embargo, el servicio es la forma de tomar la delantera. El deseo de estar en la cima puede ser un estorbo y no una ayuda. En vez de buscar la satisfacción de sus necesidades, procure maneras de ministrar las necesidades de otros.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

  1. Que Jesús siendo Dios, bajó de su trono para servirme.
  2. Lo que tengo que hacer yo es seguir su ejemplo.
  3. Mi servicio no es para tener un puesto más alto donde me encuentro, sino para agradar a Dios y darle un lugar a la gente a quien sirvo.

ORACIÓN

Señor Jesús, gracias por enseñarme a vivir la vida cristiana, que es sinónimo de servicio. Reconozco que soy un siervo inútil porque lo que debí hacer, sólo eso hice, tal vez por eso el mundo vive en soberbia, egoísmo, corrupción y pecado, porque no he sido un buen siervo, fiel y prudente. Perdóname, pero te agradezco que me ayudes a reconocerlo, ayúdame para servirte mejor y enseñar al mundo que no te conoce que así es la vida cristiana que tú ofreces. En el nombre de tu Hijo, Amén.

juan_pluma

Intolerancia religiosa

Esta Sección sobre la Intolerancia Religiosa está a cargo del Hno. J. Donato Rodríguez Romero.


Dieciséis pescadores cristianos fueron asesinados en Nigeria

int rel.nigeria

Wednesday, 12 August 2015 font size decrease font size increase font size Print Email – inShare

El terrorismo contra los cristianos no se detiene, y se eleva el número de víctimas asesinadas a manos del estado islámico. El pasado Lunes el grupo Boko Haram decapitó a más de una docena de cristianos que trabajaban en la pesca.

Los pescadores trabajaban cerca del lago Chad, ubicado en Borno, Nigeria; según Abubakar Gamandi, jefe del sindicato de los pescadores de la zona, la arremetida ocurrió en tres aldeas; Bundaram, Fishdam y Dwatar Malí.

“Los atacantes no usaron sus armas usuales para que nadie se diera cuenta del ataque”, afirmó Gamandi a los medios. “Así que usaron cuchillos y navajas para asesinar a nuestra gente”.

Boko Haram ha destruido todo los medios de comunicación de los habitantes en las aldeas, con el fin de evitar llamados de auxilio o ayuda frente a las amenazas. Este grupo secuestró el pasado años a decenas de menores en la aldea cristiana Chibok y es el responsable de miles de asesinatos contra musulmanes cristianos en el país. Sus actos de venganza son a causa de la intervención del gobierno en los territorios ocupados por el Islam.

Fuente: Mundo Cristiano.

donato_rdz

Intolerancia religiosa

Botón de intolerancia religiosa

en San Juan Chamula

Carlos Martínez García

chamula-1-a-72

Los años más violentos de intolerancia religiosa en el municipio chiapaneco de San Juan Chamula han quedado atrás. Sin embargo, el flagelo reaparece de vez en vez y nos recuerda que la defensa de los derechos humanos nunca puede bajar la guardia.

La Coordinación de Organizaciones Cristianas (COC), con sede en San Cristóbal de las Casas, ha dado seguimiento informativo y de asesoría a las personas afectadas por algunos tradicionalistas en el ejido Tzeteltón (a veces lo menciona como Seteltón), quienes encarcelaron el 7 de julio a cuatro mujeres y un hombre por convertirse al cristianismo evangélico. Tres son mujeres menores de edad, por lo cual estuvieron poco tiempo retenidas. Los dos adultos, Andrés y Virginia López, debieron permanecer en la cárcel varios días.

La COC reporta que a los evangélicos detenidos les están cobrando un importe de 9 mil 500 pesos, 5 mil de multa al hombre por convertirse al evangelio, 2 mil 500 de multa a la mujer por la misma causa pero menor cantidad por ser viuda y 2 mil pesos de gastos por el traslado que tuvieron que hacer las autoridades del ejido a la cabecera municipal en San Juan Chamula. En Tzeteltón está vigente un acuerdo comunitario por el cual los ejidatarios son multados económicamente y deben salir del poblado en caso de optar por otra creencia religiosa que no sea la católica.

El presidente del organismo que ha tomado el asunto de Tzeteltón, Luis Antonio Herrera, contabilizó hace dos meses 19 casos de intolerancia religiosa contra los indígenas protestantes chiapanecos, en lugares como Chilil, Yashtinín, Los Llanos, San Gregorio, La Florecilla, Rosario Bahuitz, La Piedad, Boquerón, Cuauhtémoc Cárdenas, Mariano Matamoros, Unión Juárez, José María Morelos, Guadalupe Victoria, La Esperanza, San Miguel Chiptic, Altamirano, El Arenal, La Libertad y Lindavista. Han sido varias las familias desplazadas y un número mayor a mil evangélicos afectados, incluyendo a los niños.

Tres días después de haber sido encarcelados Andrés y Virginia López, el 10 de julio, él y ella llegaron a un acuerdo con las autoridades ejidales en presencia de funcionarios de San Juan Chamula y del gobierno estatal. Fueron liberados, les perdonaron el pago de la multa, no les quitaron los servicios de agua y luz, pueden ejercer su creencia religiosa, quedando únicamente como condición, que sus hijos deberán de cambiarlos a la escuela de la comunidad cercana por ser un servicio que el Comité de Educación [de Tzeteltón], que es el que mantiene el control en esa comunidad, no aceptó que siguieran estudiando en ese lugar.

Los funcionarios municipales de Chamula y los del gobierno estatal presentes, así como defensores de quienes iban a ser liberados mediante la firma del acuerdo antes resumido, abogaron por que no fuesen afectados los derechos de los niños y niñas a seguir estudiando en la escuela de la comunidad. Solamente quedaron en el documento plasmadas las firmas de las autoridades de Tzeteltón y los padres que aceptaron cambiar de escuela a sus hijo(a)s para poder residir en el ejido.

Si se compara lo de Tzeteltón con cientos de casos de persecución/intolerancia padecidos por indígenas evangélicos de los Altos de Chiapas en el periodo 1960-2000, podría concluirse que la forma de solucionar los problemas ha cambiado. Es cierto que mientras antes las autoridades municipales de San Juan Chamula encabezaban y/o estimulaban las persecuciones contra los protestantes, con heridos y muertos de por medio, ahora tratan de mediar entre las partes e incluso recomiendan que se respeten íntegramente los derechos de los hostigados por cambiar de creencias. Pero todavía falta que los gobiernos municipal y estatal hagan valer el conjunto de leyes que impiden sea pactada una renuncia a derechos garantizados por la Constitución mexicana y los compromisos legales internacionales adoptados por nuestro país.

Hay que ir más allá de exhortar a quienes continúan vulnerando derechos e imponen penas aparentemente menores –en el caso de Tzeteltón nada más obligar a que los infantes evangélicos se cambien a una escuela de otro ejido– y destituir o sancionar a los que se obstinan en regatear garantías que todo ciudadano(a) tiene por el mero hecho de ser mexicano(a).

La diversificación avanza en la nación mexicana; sus ritmos son distintos en cada espacio geográfico, social, cultural y político. Avanza también en los espacios más tradicionales y que muchos quisieran inmutables. En el terreno religioso, San Juan Chamula ha tenido transformaciones resultado de la propia voluntad de sus habitantes. El ciclo de expulsiones masivas de disidentes que resultó en la conformación de infinidad de nuevas colonias de indígenas evangélicos que circundan San Cristóbal de Las Casas ya no tiene la intensidad de antaño. Hoy en la misma cabecera municipal de San Juan Chamula hay grupos protestantes que organizan sus actividades sin ser molestados por las fuerzas caciquiles que en las décadas pasadas desarraigaron, a golpes y sangre, a miles de chamulas evangélicos. Pero todavía subsisten botones de muestra de intolerancia como el acontecido en Tzeteltón.

 

El Precio de la Gracia (parte 17)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.

Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ←  parte 15, o puede ir al inicio de la serie.

II  LA IGLESIA DE JESUCRISTO Y EL SEGUIMIENTO

1 Cuestiones preliminares

Jesús estaba corporalmente presente, con su palabra, ante sus primeros discípulos. Pero este Jesús murió y resucitó. ¿Cómo llega hoy a nosotros su llamada al seguimiento? Jesús no pasa ya corporal mente ante nosotros, como pasó ante Leví, el publicano, para decirnos: «¡Sígueme!». Aunque en mi corazón esté dispuesto a oír, a abandonarlo todo y seguirle, ¿qué me da derecho a ello? Lo que para aquellos hombres resultaba tan inequívoco constituye para mí una decisión sumamente dudosa e incontrolable.

Por ejemplo, ¿cómo podría aplicarme la llamada dirigida al publicano? ¿No habló Jesús de forma completamente diferente a otros hombres en otras ocasiones? ¿Amó menos que a sus discípulos al paralítico al que perdonó los pecados y sanó, o a Lázaro, al que resucitó? Sin embargo, no les llamó a abandonar su profesión para seguirle; los dejó en su lugar, en su familia, en su trabajo. ¿Quién soy yo para ofrecerme a realizar algo desacostumbrado, extraordinario? ¿Quién me dice, y quién dice a los otros, que no actúo por propia autoridad, por propio fanatismo? Y esto no sería precisamente seguimiento.

Todas estas preguntas son falsas; al proponerlas, lo único que hacemos es situarnos fuera de la presencia viva de Cristo. Estas preguntas no cuentan con el hecho de que Jesucristo no está muerto, sino que vive hoy y continúa hablándonos por el testimonio de la Escritura. Él sigue presente hoy entre nosotros, corporalmente y con su palabra.

Si queremos escuchar su llamada al seguimiento debemos oírlo allí mismo donde él se encuentra. La llamada de Jesucristo resuena en la Iglesia por su palabra y los sacramentos. La predicación y el sacramento de la Iglesia son el lugar de la presencia de Jesucristo. Si quieres oír la llamada de Jesús al seguimiento no necesitas para ello una revelación especial. Escucha la predicación y recibe los sacramentos. Escucha el Evangelio del Señor crucificado y resucitado. En él se encuentra todo entero aquel que trató con los discípulos. Sí, se halla aquí como el transfigurado, el vencedor, el viviente. Nadie más que él puede llamar al seguimiento. Ahora bien, dado que en el seguimiento nunca se trata esencialmente de decidirse en favor o en contra de tal o cual acción, sino siempre y exclusivamente de decidirse en favor o en contra de Jesucristo, la situación no era más sencilla para el discípulo o el publicano, a los que él llamaba, que para nosotros hoy día.

La obediencia de estos primeros llamados era seguimiento porque ellos reconocían a Cristo en aquel que les llamaba. Pero tanto allí como aquí es el Cristo oculto quien llama. La llamada, en sí, es equívoca. Todo depende del que llama. Pero Cristo sólo es reconocido en la fe. Y esto es válido para los hombres de aquel tiempo igual que para nosotros. Ellos veían al rabino, al obrador de milagros y creían en Cristo. Nosotros oímos la palabra y creemos en Cristo.

Pero la ventaja de estos primeros discípulos ¿no consistía en que, una vez reconocido Cristo, recibían su mandamiento de forma inequívoca y aprendían de su boca lo que debían hacer, mientras nosotros estamos abandonados en este punto decisivo de la obediencia cristiana? ¿No nos habla el mismo Cristo de forma diferente a la que hablaba a aquellos hombres? Si esto fuera cierto, nos encontraríamos indudablemente en una situación desesperada. Pero no es verdad. Cristo no nos habla de forma diferente a la que habló en aquel tiempo. Las cosas no sucedieron a los primeros discípulos de Jesús de tal modo que primero reconocieron en él al Cristo y después recibieron sus mandamientos. Más bien, sólo le reconocieron por su palabra y su precepto. Creyeron en su palabra y en su mandamiento y reconocieron en él al Cristo. Para los discípulos no hubo conocimiento de Cristo fuera de su clara palabra.

A la inversa, había que mantener que el verdadero reconocimiento de Jesús como el Cristo englobaba simultáneamente el reconocimiento de su voluntad. El conocimiento de la persona de Jesucristo no quitaba al discípulo la certeza de su acción, sino que se la daba. No existe ninguna otra manera de conocer a Cristo.

Si Cristo es el Señor que reina sobre mi vida, al encontrarme con él conozco la palabra que me dirige, y esto es tan cierto como el hecho de que no puedo conocerlo realmente más que por su clara palabra y sus mandamientos. La objeción de que nuestra desgracia consiste en que ciertamente querríamos conocer a Cristo y creer en él, pero no podemos conocer su voluntad, se basa en un conocimiento vago y erróneo de Cristo. Conocer a Cristo significa reconocerle, a través de su palabra, como Señor y salvador de mi vida. Y esto implica el conocimiento de la palabra viva que me dirige.

Si decimos, por último, que el mandamiento era claro para los discípulos, mientras que nosotros debemos decidir cuál de sus palabras se nos dirige, nos equivocamos una vez más sobre la situación de los discípulos y sobre la nuestra. El mandamiento de Jesús siempre tiene por fin exigir la fe que proviene de un corazón indiviso, exigir el amor a Dios y al prójimo con todo el corazón y toda el alma. Sólo en esto era claro el mandamiento. Todo intento de poner en práctica el mandamiento de Jesús sin entenderlo de este modo constituiría de nuevo una falsa interpretación y un acto de desobediencia a la palabra de Jesús.

Mas, por otra parte, no se nos niega el conocimiento del precepto concreto. Al contrario, en toda palabra predicada, por medio de la cual escuchamos a Cristo, se nos dice claramente: Sabes que sólo puedes cumplirla mediante la fe en Jesucristo. Así pues, se nos ha conservado íntegramente el don de Jesús a sus discípulos; incluso podemos decir que ahora está más cerca de nosotros, por el hecho de la marcha de Jesús, porque conocemos su transfiguración y se nos ha enviado el Espíritu santo.

Con esto queda claro que no podemos utilizar la historia de la vocación de los discípulos en contra de otras narraciones. Nunca se pretende que nosotros nos identifiquemos con los discípulos o con otros personajes del Nuevo Testamento; se trata únicamente de identificarnos con Jesucristo y su llamada, entonces y ahora. Y su palabra es la misma, bien haya resonado en su vida terrenal o en nuestros días, bien se haya dirigido a los discípulos o al paralítico. Tanto aquí como allí se trata de la llamada de su gracia a entrar en su Reino, a situarnos bajo su soberanía. La pregunta de si debo compararme al discípulo o al paralítico está planteada de una forma peligrosamente falsa. No tengo que compararme en nada con ninguno de los dos. Lo que debo hacer es escuchar y cumplir la palabra y la voluntad de Cristo tal como las recibo en estos dos testimonios.

La Escritura no nos presenta una serie de tipos cristianos a los que habríamos de asimilarnos según nuestra propia elección, sino que en cada línea nos predica al único Jesucristo. Sólo debo escucharle a él. Él es en todas partes el mismo y el único.

A la pregunta sobre dónde podemos oír nosotros, los hombres de hoy, la llamada de Jesús al seguimiento, sólo puede respondérsele: ¡escucha la predicación, recibe los sacramentos, escúchale en ellos y oirás su llamada!

2 El bautismo

La noción de seguimiento, que en los sinópticos podía expresar casi todo el contenido y extensión de las relaciones del discípulo con Jesucristo, pasa claramente en Pablo a segundo plano. Pablo no nos anuncia ante todo la historia del Señor durante los días de su vida terrestre, sino la presencia del resucitado y glorificado, y su obra en nosotros. Para esto necesita una serie nueva y peculiar de conceptos, que brotan de lo que el objeto tiene de particular y tiende hacia lo que hay de común en la predicación del único Señor, que vivió, murió y resucitó. Al testimonio completo sobre Cristo corresponde un conjunto múltiple de conceptos. Y es necesario que la terminología de Pablo confirme la de los sinópticos, y viceversa. Ninguna de ellas tiene ventaja sobre la otra, porque no somos «ni de Pablo, ni de Apolo, ni de Cefas, ni de otro cristiano», sino que ponemos nuestra fe en la unidad del testimonio que la Escritura da sobre Cristo. Destruiríamos la unidad de la Escritura si dijéramos que Pablo anuncia al Cristo que aún está presente en nosotros, mientras que el testimonio de los sinópticos nos habla de una presencia de Cristo que ya no conocemos.

Tal modo de hablar aparece en amplios ambientes como expresión de un pensamiento histórico-reformado, pero en realidad es lo contrario: un ensueño extremadamente peligroso. ¿Quién nos dice que aún tenemos la presencia de Cristo tal como nos la anuncia Pablo? ¿Quién nos lo afirma sino la Escritura? ¿O deberíamos hablar aquí de una experiencia libre de la presencia y de la realidad de Cristo, experiencia que no estaría vinculada a la Escritura? Pero si la Escritura es la única que nos da testimonio de la presencia de Cristo, lo hace precisamente como un todo y, al mismo tiempo, como la misma Escritura que nos testimonia la presencia del Jesucristo sinóptico.

 

El Cristo de los sinópticos no está más cerca ni más lejos de nosotros que el Cristo paulino. El Cristo que está presente a nosotros es aquel del que da testimonio toda la Escritura. Es el encarnado, crucificado, resucitado y glorificado; sale a nuestro encuentro en su palabra. La terminología diferente con la que los sinópticos y Pablo transmiten este testimonio no perjudica en nada a la unidad del testimonio escriturario1.

En Pablo, la llamada al seguimiento y su puesta en práctica tienen su correspondencia en el bautismo.

El bautismo no es una oferta del hombre, sino un ofrecimiento de Jesucristo. Sólo se funda en la voluntad llena de gracia de Jesucristo, que nos llama. El bautismo consiste en ser bautizados, en recibir la llamada de Cristo. Por él, el hombre se convierte en propiedad de Cristo. El nombre de Jesucristo es pronunciado sobre el que se bautiza y, con ello, es hecho partícipe de este nombre, es bautizado «en Jesucristo» (έλε: Rom 6, 3; Gal 3, 27; Mt 28, 19).

Desde entonces pertenece a Jesucristo. Es arrancado de la soberanía del mundo y se convierte en propiedad del Señor.

De este modo, el bautismo significa una ruptura. Cristo penetra en el interior del poderío satánico y pone su mano sobre los suyos, crea su comunidad. Así, pasado y futuro quedan separados uno del otro. Lo antiguo ha pasado, todo se ha hecho nuevo. La ruptura no se produce porque un hombre haga saltar sus cadenas en un deseo inextinguible de encontrar un orden nuevo y libre para su vida y para las cosas. Es el mismo Cristo, mucho antes de esto, quien ha realizado la ruptura. Por el bautismo, esta ruptura se realiza igualmente en mi vida. El carácter inmediato de mis relaciones con las realidades de este mundo queda anulado porque Cristo, el mediador y Señor, se ha interpuesto entre ellas y yo. Quien ha sido bautizado no pertenece ya al mundo, no le sirve, no le está sometido. Únicamente pertenece a Cristo y su comportamiento frente al mundo sólo está determinado por el Señor. Seguir leyendo «El Precio de la Gracia (parte 17)»

Intolerancia religiosa

donato0002La sección sobre intolerncia religiosa está a cargo del Hno. Donato Rodríguez Romero. Él es un periodista cristiano quien dirigió este periódico de 2010 a 2014. Vive con su esposa Margarita Velasco en la Ciudad de Puebla, y asisten a la IMMAR El Buen Pastor. Pertenece a la CASE.

México

Chamula, nuevamente en el escaparate.

Detienen a Chamulas Evangélicos.

int rel.chamulaMuy a pesar que muchos líderes y funcionarios se enseñorean que Chamula se ha convertido en un terreno en donde la libertad de credo es algo común, y más aún, que ellos fueron los que «hicieron» que la vida de los Evangélicos fuera sin problemas, el día de ayer 7 de julio de 2015 aproximadamente a las 3 de la tarde, fueron detenidas cinco personas (cuatro mujeres y un hombre) por el delito de convertirse al Evangelio.

Lo anterior se realizó en la Comunidad de Tzetelton, Mpio de San Juan Chamula, después que las autoridades manifestaron a los Evangélicos que en ese lugar hay un acuerdo firmado por los habitantes en los que cada persona que se convierta al Evangelio, deberá pagar una multa de Cinco Mil Pesos y, en caso de que no pueda o no quiera pagarla, deberá realizar trabajos forzados y deberá dejar la Comunidad.

Andrés López, Virginia López, son los dos adultos que actualmente siguen detenidos y trasladados a la cabecera Municipal en espera que las autoridades del Ejido Tzetelton y las de la cabecera de San Juan Chamula, definan cual será el resolutivo final mismo que se pretende realizar mañana jueves porque en el Ejido estarán ocupados con las clausuras escolares y los detenidos tendrán que esperar a pesar que la cárcel se encuentra a orilla de la calle sin protección alguna por el frio e inclemencias del tiempo.

Dentro de los cinco detenidos estaban tres mujeres menores de edad quienes, con el permiso de sus propios padres, fueron detenidas y trasladadas a la cárcel, por lo que posteriormente fueron dejadas en libertad en cuanto se dieron cuenta que son menores de edad y abandonadas por sus familiares.

A los evangélicos detenidos les están cobrando un importe de 9,500 pesos, 5,000 de multa al hombre por convertirse al Evangelio, 2,500 de multa a la mujer por la misma causa pero menor cantidad por ser viuda y 2,000 pesos de gastos por el traslado que tuvieron que hacer las autoridades del Ejido a la Cabecera Municipal en San Juan Chamula.

Los Evangélicos que pertenecen a la Iglesia Jesús es el Camino, esperan la intervención y atención de parte del Secretario General de Gobierno ya que los funcionarios locales manifiestan que ellos no pueden hacer nada al respecto, que esperan solo que la autoridad de San Juan Chamula defina qué hacer con los detenidos porque ellos toman las decisiones en ese Municipio.

Esto incrementa la cantidad de casos de persecución religiosa en la Entidad ya que en ese mismo Municipio se han reportado otros casos como el de Lindavista, en el que a los niños hijos de los Evangélicos, se les impide continuar con sus estudios escolares por motivos religiosos y se les ha pedido que busquen otra escuela, evangélicos que no han recibido la atención que merece esta violación de los derechos fundamentales. Se espera pronta atención como en los últimos días se está otorgando en los casos difíciles pendientes de resolver, a través de la Comisión recientemente establecida por el Secretario General de Gobierno para avanzar en este tema rezagado. -CoC.-

El Precio de la Gracia (parte 16)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.

Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ←  parte 15, o puede ir al inicio de la serie.

II  LA IGLESIA DE JESUCRISTO Y EL SEGUIMIENTO

1 Cuestiones preliminares

Jesús estaba corporalmente presente, con su palabra, ante sus primeros discípulos. Pero este Jesús murió y resucitó. ¿Cómo llega hoy a nosotros su llamada al seguimiento? Jesús no pasa ya corporal mente ante nosotros, como pasó ante Leví, el publicano, para decirnos: «¡Sígueme!». Aunque en mi corazón esté dispuesto a oír, a abandonarlo todo y seguirle, ¿qué me da derecho a ello? Lo que para aquellos hombres resultaba tan inequívoco constituye para mí una decisión sumamente dudosa e incontrolable.

Por ejemplo, ¿cómo podría aplicarme la llamada dirigida al publicano? ¿No habló Jesús de forma completamente diferente a otros hombres en otras ocasiones? ¿Amó menos que a sus discípulos al paralítico al que perdonó los pecados y sanó, o a Lázaro, al que resucitó? Sin embargo, no les llamó a abandonar su profesión para seguirle; los dejó en su lugar, en su familia, en su trabajo. ¿Quién soy yo para ofrecerme a realizar algo desacostumbrado, extraordinario? ¿Quién me dice, y quién dice a los otros, que no actúo por propia autoridad, por propio fanatismo? Y esto no sería precisamente seguimiento.

Todas estas preguntas son falsas; al proponerlas, lo único que hacemos es situarnos fuera de la presencia viva de Cristo. Estas preguntas no cuentan con el hecho de que Jesucristo no está muerto, sino que vive hoy y continúa hablándonos por el testimonio de la Escritura. Él sigue presente hoy entre nosotros, corporalmente y con su palabra.

Si queremos escuchar su llamada al seguimiento debemos oírlo allí mismo donde él se encuentra. La llamada de Jesucristo resuena en la Iglesia por su palabra y los sacramentos. La predicación y el sacramento de la Iglesia son el lugar de la presencia de Jesucristo. Si quieres oír la llamada de Jesús al seguimiento no necesitas para ello una revelación especial. Escucha la predicación y recibe los sacramentos. Escucha el Evangelio del Señor crucificado y resucitado. En él se encuentra todo entero aquel que trató con los discípulos. Sí, se halla aquí como el transfigurado, el vencedor, el viviente. Nadie más que él puede llamar al seguimiento. Ahora bien, dado que en el seguimiento nunca se trata esencialmente de decidirse en favor o en contra de tal o cual acción, sino siempre y exclusivamente de decidirse en favor o en contra de Jesucristo, la situación no era más sencilla para el discípulo o el publicano, a los que él llamaba, que para nosotros hoy día.

La obediencia de estos primeros llamados era seguimiento porque ellos reconocían a Cristo en aquel que les llamaba. Pero tanto allí como aquí es el Cristo oculto quien llama. La llamada, en sí, es equívoca. Todo depende del que llama. Pero Cristo sólo es reconocido en la fe. Y esto es válido para los hombres de aquel tiempo igual que para nosotros. Ellos veían al rabino, al obrador de milagros y creían en Cristo. Nosotros oímos la palabra y creemos en Cristo.

Pero la ventaja de estos primeros discípulos ¿no consistía en que, una vez reconocido Cristo, recibían su mandamiento de forma inequívoca y aprendían de su boca lo que debían hacer, mientras nosotros estamos abandonados en este punto decisivo de la obediencia cristiana? ¿No nos habla el mismo Cristo de forma diferente a la que hablaba a aquellos hombres? Si esto fuera cierto, nos encontraríamos indudablemente en una situación desesperada. Pero no es verdad. Cristo no nos habla de forma diferente a la que habló en aquel tiempo. Las cosas no sucedieron a los primeros discípulos de Jesús de tal modo que primero reconocieron en él al Cristo y después recibieron sus mandamientos. Más bien, sólo le reconocieron por su palabra y su precepto. Creyeron en su palabra y en su mandamiento y reconocieron en él al Cristo. Para los discípulos no hubo conocimiento de Cristo fuera de su clara palabra.

A la inversa, había que mantener que el verdadero reconocimiento de Jesús como el Cristo englobaba simultáneamente el reconocimiento de su voluntad. El conocimiento de la persona de Jesucristo no quitaba al discípulo la certeza de su acción, sino que se la daba. No existe ninguna otra manera de conocer a Cristo.

Si Cristo es el Señor que reina sobre mi vida, al encontrarme con él conozco la palabra que me dirige, y esto es tan cierto como el hecho de que no puedo conocerlo realmente más que por su clara palabra y sus mandamientos. La objeción de que nuestra desgracia consiste en que ciertamente querríamos conocer a Cristo y creer en él, pero no podemos conocer su voluntad, se basa en un conocimiento vago y erróneo de Cristo. Conocer a Cristo significa reconocerle, a través de su palabra, como Señor y salvador de mi vida. Y esto implica el conocimiento de la palabra viva que me dirige.

Si decimos, por último, que el mandamiento era claro para los discípulos, mientras que nosotros debemos decidir cuál de sus palabras se nos dirige, nos equivocamos una vez más sobre la situación de los discípulos y sobre la nuestra. El mandamiento de Jesús siempre tiene por fin exigir la fe que proviene de un corazón indiviso, exigir el amor a Dios y al prójimo con todo el corazón y toda el alma. Sólo en esto era claro el mandamiento. Todo intento de poner en práctica el mandamiento de Jesús sin entenderlo de este modo constituiría de nuevo una falsa interpretación y un acto de desobediencia a la palabra de Jesús.

Mas, por otra parte, no se nos niega el conocimiento del precepto concreto. Al contrario, en toda palabra predicada, por medio de la cual escuchamos a Cristo, se nos dice claramente: Sabes que sólo puedes cumplirla mediante la fe en Jesucristo. Así pues, se nos ha conservado íntegramente el don de Jesús a sus discípulos; incluso podemos decir que ahora está más cerca de nosotros, por el hecho de la marcha de Jesús, porque conocemos su transfiguración y se nos ha enviado el Espíritu santo.

Con esto queda claro que no podemos utilizar la historia de la vocación de los discípulos en contra de otras narraciones. Nunca se pretende que nosotros nos identifiquemos con los discípulos o con otros personajes del Nuevo Testamento; se trata únicamente de identificarnos con Jesucristo y su llamada, entonces y ahora. Y su palabra es la misma, bien haya resonado en su vida terrenal o en nuestros días, bien se haya dirigido a los discípulos o al paralítico. Tanto aquí como allí se trata de la llamada de su gracia a entrar en su Reino, a situarnos bajo su soberanía. La pregunta de si debo compararme al discípulo o al paralítico está planteada de una forma peligrosamente falsa. No tengo que compararme en nada con ninguno de los dos. Lo que debo hacer es escuchar y cumplir la palabra y la voluntad de Cristo tal como las recibo en estos dos testimonios.

La Escritura no nos presenta una serie de tipos cristianos a los que habríamos de asimilarnos según nuestra propia elección, sino que en cada línea nos predica al único Jesucristo. Sólo debo escucharle a él. Él es en todas partes el mismo y el único.

A la pregunta sobre dónde podemos oír nosotros, los hombres de hoy, la llamada de Jesús al seguimiento, sólo puede respondérsele: ¡escucha la predicación, recibe los sacramentos, escúchale en ellos y oirás su llamada!

2 El bautismo

La noción de seguimiento, que en los sinópticos podía expresar casi todo el contenido y extensión de las relaciones del discípulo con Jesucristo, pasa claramente en Pablo a segundo plano. Pablo no nos anuncia ante todo la historia del Señor durante los días de su vida terrestre, sino la presencia del resucitado y glorificado, y su obra en nosotros. Para esto necesita una serie nueva y peculiar de conceptos, que brotan de lo que el objeto tiene de particular y tiende hacia lo que hay de común en la predicación del único Señor, que vivió, murió y resucitó. Al testimonio completo sobre Cristo corresponde un conjunto múltiple de conceptos. Y es necesario que la terminología de Pablo confirme la de los sinópticos, y viceversa. Ninguna de ellas tiene ventaja sobre la otra, porque no somos «ni de Pablo, ni de Apolo, ni de Cefas, ni de otro cristiano», sino que ponemos nuestra fe en la unidad del testimonio que la Escritura da sobre Cristo. Destruiríamos la unidad de la Escritura si dijéramos que Pablo anuncia al Cristo que aún está presente en nosotros, mientras que el testimonio de los sinópticos nos habla de una presencia de Cristo que ya no conocemos.

Tal modo de hablar aparece en amplios ambientes como expresión de un pensamiento histórico-reformado, pero en realidad es lo contrario: un ensueño extremadamente peligroso. ¿Quién nos dice que aún tenemos la presencia de Cristo tal como nos la anuncia Pablo? ¿Quién nos lo afirma sino la Escritura? ¿O deberíamos hablar aquí de una experiencia libre de la presencia y de la realidad de Cristo, experiencia que no estaría vinculada a la Escritura? Pero si la Escritura es la única que nos da testimonio de la presencia de Cristo, lo hace precisamente como un todo y, al mismo tiempo, como la misma Escritura que nos testimonia la presencia del Jesucristo sinóptico.

 

El Cristo de los sinópticos no está más cerca ni más lejos de nosotros que el Cristo paulino. El Cristo que está presente a nosotros es aquel del que da testimonio toda la Escritura. Es el encarnado, crucificado, resucitado y glorificado; sale a nuestro encuentro en su palabra. La terminología diferente con la que los sinópticos y Pablo transmiten este testimonio no perjudica en nada a la unidad del testimonio escriturario1.

En Pablo, la llamada al seguimiento y su puesta en práctica tienen su correspondencia en el bautismo.

El bautismo no es una oferta del hombre, sino un ofrecimiento de Jesucristo. Sólo se funda en la voluntad llena de gracia de Jesucristo, que nos llama. El bautismo consiste en ser bautizados, en recibir la llamada de Cristo. Por él, el hombre se convierte en propiedad de Cristo. El nombre de Jesucristo es pronunciado sobre el que se bautiza y, con ello, es hecho partícipe de este nombre, es bautizado «en Jesucristo» (έλε: Rom 6, 3; Gal 3, 27; Mt 28, 19).

Desde entonces pertenece a Jesucristo. Es arrancado de la soberanía del mundo y se convierte en propiedad del Señor.

De este modo, el bautismo significa una ruptura. Cristo penetra en el interior del poderío satánico y pone su mano sobre los suyos, crea su comunidad. Así, pasado y futuro quedan separados uno del otro. Lo antiguo ha pasado, todo se ha hecho nuevo. La ruptura no se produce porque un hombre haga saltar sus cadenas en un deseo inextinguible de encontrar un orden nuevo y libre para su vida y para las cosas. Es el mismo Cristo, mucho antes de esto, quien ha realizado la ruptura. Por el bautismo, esta ruptura se realiza igualmente en mi vida. El carácter inmediato de mis relaciones con las realidades de este mundo queda anulado porque Cristo, el mediador y Señor, se ha interpuesto entre ellas y yo. Quien ha sido bautizado no pertenece ya al mundo, no le sirve, no le está sometido. Únicamente pertenece a Cristo y su comportamiento frente al mundo sólo está determinado por el Señor. Seguir leyendo «El Precio de la Gracia (parte 16)»

Intolerancia religiosa

donato0002Esta Sección sobre Intolerancia Religiosa está a cargo del Hno. Donato Rodríguez Romero. Él es un periodista cristiano quien dirigió este periódico de 2010 a 2014. Vive con su esposa Margarita Velasco en la Ciudad de Puebla, y asisten a la IMMAR El Buen Pastor. Pertenece a la CASE.

MEXICO  

Evangélicos denuncian ataques a la libertad religiosa en Chiapas

Unas 30 familias evangélicas se han quedado sin servicio de abastecimiento de agua, tras serles retirado por los líderes ejidales.

FUENTES Prensa Libre, CSW AUTOR Redacción P+D

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS 16 DE JUNIO DE 2015 12:57 h

int rel.méxico

Un grupo de hombres cortan el agua en los hogares de los evangélicos. / Prensa Libre Chiapas

Los líderes del pueblo de Mariano Matamoros, en Chiapas, cortaron los servicios de agua potable y drenaje este domingo a varias familias evangélicas. A través de un comunicado, los denunciantes señalan que esta situación la vienen sufriendo desde el año 2012, solo por el hecho de ser evangélicos; por profesar una fe diferente a la mayoría de los habitantes del Ejido Mariano Matamoros.

“Un grupo aproximado de 400 personas entre hombres y mujeres, comenzaron los cortes de agua y drenaje aproximadamente a las 11.30 de la mañana del domingo en la casa de Inocente García, siendo hasta la tarde de ayer un total de ocho viviendas afectadas con el corte de estos servicios”, aseveran. Mencionan que a pesar de haber solicitado las medidas precautorias ante las autoridades un día antes, las familias evangélicas no recibieron el apoyo como corresponde ya que ninguna autoridad pudo hacer algo para evitar estos atropellos.

Narran que las autoridades bloquearon las entradas y las salidas de la comunidad con piedras y palos para llevar a cabo los cortes. Finalmente manifiestan su preocupación ante estos actos de persecución religiosa y discriminación sin solución a pesar de tener años denunciándolo.  

UNA SITUACIÓN QUE SE REPITE

Luis Herrera, director de la Coordinación de Organizaciones cristianas en el estado de Chiapas, explicó a Christian Solidarity Worldwide (CSW) que los líderes de la aldea han indicado que el próximo paso será la confiscación de tierras, e hizo una convocatoria pública de su derecho a ser protegidos.

Los evangélicos en el pueblo pertenecen a tres denominaciones diferentes. Las hostilidades contra ellos se iniciaron en mayo de 2012 e incluyen ataques físicos, la confiscación ilegal de sus propiedades e intentos de convertirlos al catolicismo.

En enero el gobierno del estado negoció y firmó un acuerdo con las víctimas que incluían garantías de libertad religiosa y una promesa de que todas las tierras confiscadas arbitrariamente serían devueltas a sus legítimos propietarios.

Sin embargo, el gobierno del estado no tomó ninguna medida para cumplir con sus compromisos y en marzo las autoridades del pueblo emitieron un nuevo decreto que prohibía a todos los evangélicos comprar o vender en el pueblo. A pesar de las promesas gubernamentales sólo una comunidad de desplazados, del pueblo de Buenavista Bahuitz, ha podido regresar a sus hogares. Otra comunidad, un grupo de familias desplazadas de la localidad de Los Llanos en 2011, inició una sentada la semana pasada en la plaza central de San Cristóbal de las Casas para protestar por la inacción y el fracaso del gobierno del estado para cumplir con su promesa de reubicarlos antes de junio.

Leer más: http://protestantedigital.com/internacional/36503/evangelicos_denuncian_violaciones_a_la_libertad_religiosa_en_chiapas

Defensa de evangélicos perseguidos en Chiapas:

entrevista con L. A. Herrera

int rel.chiapas1

Acompañamiento de DDHH para un posible retorno de Buena Vista Bahuitz.

Estamos ante una violación no solo de las leyes mexicanas, sino también,

de tratados internacionales, lo que ninguna autoridad u organismos de derechos humanos han hecho público formalmente.

KAIRóS Y CRONOS AUTOR Carlos Martínez García 16 DE MAYO DE 2015 23:05 h

Pregunta: ¿Cómo y por qué te interesaste en el tema de la intolerancia y persecución contra los evangélicos?

Respuesta: La necesidad estuvo presente desde los hechos más conocidos, que fueron en diversas comunidades de Chamula en los años 80’s. En esos años como parte de la Alianza Juvenil fundada en los Altos de Chiapas en el año 1985, colaboramos dando asistencia a los desplazados y afectados que pasaron a refugiarse en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. La necesidad de alimentos, ropa, vivienda entre otros, estábamos organizados los jóvenes para ayudar en lo que estuviera a nuestro alcance. Desde esa fecha pudimos convivir con el dolor, la frustración de la falta de atención de las autoridades, la necesidad espiritual y la incertidumbre de lo que pudiera pasar con los afectados en el futuro. Esa necesidad no es diferente en estos tiempos actuales, han cambiado las regiones en Chiapas, las formas de persecución religiosa, pero las necesidades de alimentos, ropa, vivienda así como de la atención espiritual, sigue siendo la misma. Fue de esa manera que iniciamos, y continuamos, con el caminar cercano a los perseguidos y buscando la forma de apoyarles.  

P ¿En la actualidad con cuál organización estás trabajando?

R. La organización en la cual trabajo es la Coordinación de Organizaciones Cristianas y La Voz de Los Mártires; la primera en el tema de la gestión y acompañamiento en la búsqueda de la solución o atención en el conflicto por la persecución religiosa. La segunda en los temas de atención inmediata en el momento del conflicto, espirituales, sociales y proyectos que permitan “rehacer” la vida y continuar independientemente del grado de afectación que hayan sufrido.

¿Cuántos casos de intolerancia/persecución hay contra los evangélicos en Chiapas?

Actualmente podemos contar 19 casos documentados (Chilil, Yashtinin, Los Llanos, San Gregorio, La Florecilla, Rosario Bahuitz, La Piedad, Boquerón, Cuauhtémoc Cárdenas, Mariano Matamoros, Unión Juárez, Jose Ma Morelos, Guadalupe Victoria, La Esperanza, San Miguel Chiptic, Altamirano, el Arenal, La Libertad, Linda Vista), aunque los reportes han sido más, acerca de los cuales estamos en proceso de investigación. Hay Varias familias desplazadas y un número mayor a 1,000 evangélicos afectados incluyendo a los niños. Entrega de despensas en Mariano Matamoros.

P ¿Cuáles son los señalamientos contra los evangélicos por parte de sus hostigadores/perseguidores?

El principal señalamiento es que son “rebeldes” debido a que, según señalan las autoridades ejidales, no acatan las decisiones de la Asamblea. Sin embargo las asambleas lo que hacen es imponer cargas económicas y en algunos casos, participación en las celebraciones religiosas católicas-tradicionales, que algunos las han convertido como “eventos cívico culturales” para dar justificación a las multas o sanciones a los evangélicos por oponerse a las “decisiones de la Asamblea”. Sin embargo, las autoridades ejidales han contado con el apoyo de autoridades gubernamentales para “asesorarlos” y justificar las sanciones en base a desobediencia de la Asamblea, intentando quitarle el motivo religioso que a todas luces vemos escudados en los llamados “usos y costumbres”.

¿Qué casos consideras los más trágicos y por qué?

El más trágico es el caso de Mariano Matamoros, municipio de Venustiano Carranza. A las 31 familias que han sido afectadas inicialmente les quitaron todas sus tierras de cultivo en 2012, les robaron los alambrados, los postes y los pocos animales que tenían en esos terrenos. Después de varios intentos de solución, cortaron el agua a tres familias por “rebeldía” y supuestamente por no haber pagado los servicios, situación que se ha comprobado que no ha sido como esos acusadores señalan. Actualmente cuando el tema es abordado por autoridades superiores buscando un arreglo, los ejidatarios escudados en decisiones de la Asamblea, emiten un documento en el que todas las tiendas de la comunidad y los vendedores que llegan de comunidades vecinas, no tienen permitido venderles ni comprarles a los evangélicos, de los contrario serán multados con 5 mil pesos [aproximadamente 330 dólares], esto incluye el uso de transporte público. Los evangélicos siguen viviendo en la comunidad, sin embargo no tienen derechos y están amenazados actualmente de que a finales de mayo serán expulsados y destruidas sus viviendas. Ellos batallan con tener acceso a la educación, a la salud y los beneficios gubernamentales (Programa Procampo, canasta básica, entre otros) están suspendidos para ellos.

¿Cómo evalúas el accionar de las autoridades municipales, estatales y federales en los casos de intolerancia en los que has sido defensor?

El Estado laico no ha sido una realidad, los funcionarios manifiestan tres motivos para decidir sobre hacer justicia o promover la impunidad por los delitos cometidos:

1) Siempre orientan sus decisiones y buscan convencer a los afectados, que la mayoría tiene el derecho de decidir y que se debe respetar lo que esa mayoría diga y decida. La cuestión es que los derechos humanos no son cuestión de mayorías, sino derechos que deben ser reconocidos y respetados por todos.

2) Que no son imparciales, siempre se evidencia su creencia católica lo que orienta sus decisiones que muy poco o nada abonará a la atención justa de los afectados, y

3) Que la aplicación de la justicia está sujeta a decisiones políticas, si los funcionarios deciden que se culmine un proceso legal se hace, o de lo contrario, se detiene.  

int rel.chiapas3Niños de Zitim, recibiendo una caja de regalos.

  1. ¿Qué debe suceder para que ya no existan casos de persecución en Chiapas?
  2. Estado laico, independencia del sistema de aplicación de justicia y la promoción de la tolerancia entre los funcionarios que son responsables de atender estos casos con la intención de evitar que la impunidad siga avanzando. Cuando un caso no es atendido de manera adecuada y justa, los casos de intolerancia seguirán surgiendo tanto en el mismo lugar como en otros lugares cercanos, por la idea de que las actitudes injustas no son castigadas.

 

 

P Algo más que quieras agregar.

Si bien es cierto que cuando pensamos en persecución religiosa en México volteamos a ver a Chiapas, existen 14 estados de la República mexicana en la que encontramos condiciones similares. Persecución de diversos tipos y muestras que el Estado laico no es una realidad todavía, funcionarios con altares religiosos en sus oficinas que intimidan a los que buscan justicia bajo un esquema religioso diferente. Tenemos que tomar conciencia. En la medida que la Iglesia evangélica de México y del mundo tome en serio este tipo de problemática, tendremos mayor respaldo para los afectados y se promoverán los cambios necesarios para garantizar la justicia, equidad, respeto y sana convivencia en nuestro país, para tener una vida en paz. A los perseguidos en algunos casos se les ha privado del agua, luz, drenaje, vivienda, beneficios de programas sociales, educación, salud, gestión, etc. Estamos ante una violación no solo de las leyes mexicanas, sino también, de tratados internacionales, lo que ninguna autoridad u organismos de derechos humanos han hecho público formalmente.

Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/36214/la_defensa_de_los_evangelicos_perseguidos_en_chiapas_entrevista_luis_antonio_herrera

 

El Precio de la Gracia (parte 15)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.

Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ← decimocuarta parte, o puede ir al inicio de la serie.

4. Mt 9, 35-10, 42: Los mensajeros

a) La mies

Y Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la buena nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver la muchedumbre, sintió com­pasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a los discípulos: La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies (Mt 9, 35-38).

La mirada del salvador se posa compasivamente sobre su pue­blo, sobre el pueblo de Dios. No podía bastarle el que unos pocos hubiesen oído su llamada y le hubiesen seguido. No podía pensar en apartarse aristocráticamente con sus discípulos y, a la manera de los grandes fundadores de religiones, transmitirles la doctrina del conocimiento supremo y de la vida perfecta. Jesús vino, trabajó y sufrió por todo su pueblo. Y los discípulos, que quieren poseerlo en exclusiva, que desean evitarle todas las molestias provocadas por los niños que le presentan y por los pobres suplicantes que encuen­tran a lo largo del camino (Mc 10, 48), deben reconocer que Jesús no se deja limitar por ellos en su actitud de servicio. Su Evangelio del reino de Dios y su poder curativo pertenecían a los pobres y en­fermos, en cualquier parte donde se encontrasen.

La vista de la multitud, que en los discípulos quizás provocaba repugnancia, ira o desprecio, llenó el corazón de Jesús de profunda misericordia y compasión. Ningún reproche, ninguna acusación. El amado pueblo de Dios yace maltratado, y la culpa de esto la tienen los que debían preocuparse del servicio divino. No han sido los ro­manos los causantes de esta situación, sino el abuso de la palabra de Dios cometido por los ministros de dicha palabra. Ya no había pastores. Jesús encontró a su pueblo como un rebaño que no es conducido a frescas aguas, cuya sed sigue insatisfecha, como ove­jas que no son protegidas del lobo por ningún pastor, sino que se arrastran por el suelo, vejadas y heridas, llenas de temor y de an­gustia bajo el duro bastón de sus pastores.

Había muchas preguntas, pero ninguna respuesta; necesidad, pero ninguna ayuda; angustia de conciencia, pero ninguna libera­ción; lágrimas, y ningún consuelo; pecados, y ninguna remisión. ¿Dónde estaba el buen pastor que necesitaba este pueblo? ¿De qué le servía el que hubiese escribas que obligaban duramente al pue­blo a asistir a las escuelas, que los celosos de la ley condenasen con energía a los pecadores sin ayudarles, que existiesen predicadores e intérpretes de la palabra de Dios, si no estaban llenos de miseri­cordia y compasión por este pueblo vejado y abatido? ¿Qué son los escribas, los piadosos de la ley, los predicadores, cuando a la co­munidad le faltan pastores? El rebaño necesita pastores, buenos pastores. «Apacienta mis corderos», es el último encargo de Jesús a Pedro. El buen pastor lucha por su rebaño contra el lobo; no hu­ye, sino que da su vida por las ovejas. Las conoce a todas por su nombre y las ama. Sabe sus necesidades, su debilidad. Cura a la que está herida, da de beber a la sedienta, levanta a la que cae. Las apacienta amablemente, no con dureza. Las dirige por el buen ca­mino. Busca a la oveja perdida y la devuelve al rebaño. Los malos pastores, por el contrario, abusan de su poder, olvidan al rebaño y buscan sus propios intereses. Jesús busca buenos pastores, y he aquí que no los encuentra.

Esto le llega al corazón. Su divina misericordia se extiende a to­do el rebaño olvidado, a la multitud del pueblo que le rodea. Desde un punto de vista humano constituye un cuadro desprovisto de espe­ranza. Más no para Jesús. En el pueblo maltratado, miserable y su­friente, descubre la mies madura de Dios. «La mies es mucha». Es­tá madura para ser llevada a los graneros. Ha llegado la hora de que los pobres y miserables sean introducidos en el reino de Dios. Jesús ve que la promesa de Dios irrumpe sobre la masa del pueblo. Los escribas y los celosos de la ley sólo ven en ellos un terreno árido, calcinado, destrozado. Jesús ve el campo maduro y ondulante del reino de Dios. La mies es mucha. Sólo su misericordia lo observa.

No hay que perder tiempo. El trabajo de la siega no admite di­laciones. «Pero los obreros son pocos». ¿No resulta admirable que sean tan pocos los que poseen esta mirada misericordiosa de Jesús? ¿Quién puede dedicarse a esta labor, sino el que participa de los sentimientos del corazón de Jesús, el que ha recibido la capacidad de contemplar las cosas como él las ve?

Jesús busca ayuda. No puede realizar solo la tarea. ¿Quiénes son los colaboradores que le ayudarán? Sólo Dios los conoce, y él se los entregará a su Hijo. ¿Quién podría ofrecerse por sí mismo para ayudar a Jesús? Ni siquiera los discípulos pueden hacerlo. Ellos deben pedir al Señor de la mies que envíe obreros en el mo­mento oportuno; porque ha llegado la hora.

b) Los apóstoles

Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce apóstoles son: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó (Mt 10, 1-4).

La oración ha sido escuchada. El Padre ha revelado al Hijo su voluntad. Jesucristo llama a sus doce discípulos y los envía a la mies. Los convierte en «apóstoles», en sus mensajeros y colabora­dores. «Y les dio poder». En la práctica, lo importante es el poder. Los apóstoles no reciben sólo una palabra, una doctrina, sino un poder activo. ¿Cómo podrían realizar su trabajo sin este poder? De­be tratarse de un poder que supere al que domina en la tierra, el de­monio. Los discípulos saben que el demonio es poderoso, aunque su mayor deseo es negar su fuerza y sugerir a los hombres que no existe. Lo que hay que tener más en cuenta es precisamente este peligrosísimo ejercicio de su poder. El demonio debe ser puesto en evidencia y ha de ser vencido con la fuerza de Cristo. Por eso los discípulos se acercan al Señor. Deben ayudarle en su obra, y Jesús no les niega para esta tarea el mayor de sus dones; la participación en su poder sobre los espíritus inmundos, sobre el demonio que se ha apoderado de los hombres. En esta misión los apóstoles son ase­mejados a Cristo. Realizan su obra.

Los nombres de estos primeros mensajeros se conservarán en el mundo hasta el último día. Doce tribus contaba el pueblo de Dios. Doce mensajeros son los que realizarán la obra de Cristo. Doce tro­nos les estarán preparados en el reino de Dios para que juzguen a Israel (Mt 19, 28). Doce puertas tendrá la Jerusalén celestial en la que entrará el pueblo santo, y sobre las cuales podrán leerse los nombres de las tribus. Sobre doce piedras se asentará la muralla de la ciudad, y en ellas estarán escritos los nombres de los apóstoles (Ap 21, 12.14).

Sólo el llamamiento de Jesús ha reunido a los doce. Simón, la roca; Mateo, el publicano; Simón el zelote, el defensor del derecho y de la ley contra la opresión de los paganos; Juan, al que amaba Jesús y se apoyó en su pecho, y los otros, de los que sólo conser-‘ vamos los nombres. Finalmente, Judas Iscariote, el que le traicio­nó. Nada en el mundo podría haber reunido a estos hombres para la misma obra sino el llamamiento de Jesús; toda la anterior desunión quedó superada, formándose una comunidad nueva y firme en Cristo. El que también Judas marchase a realizar la obra de Jesús sigue siendo un oscuro enigma y una advertencia terrible.

c) El trabajo

A estos doce envió Jesús después de haberles dado estas instruccio­nes: No toméis el camino de los gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigios más bien a las ovejas perdidas de la casa de Is­rael (Mt 10, 5.6).

Los discípulos, como colaboradores de Jesús, dependen en su actividad de las claras órdenes del Señor. No se les deja libres pa­ra concebir y realizar su tarea. La obra de Cristo, que han de poner en práctica, obliga totalmente a los mensajeros a seguir la voluntad de Jesús. Sobre todo a ellos, que tienen por misión este mandato y están libres de propios cálculos y pareceres.

Ya la primera palabra impone a los mensajeros una limitación en su trabajo, que debió resultarles extraña y dura. No pueden ele­gir por sí mismos el campo de operaciones. Lo importante no es el sitio adonde les impulsa su corazón, sino el lugar adonde son en­viados. Con esto queda totalmente claro que la obra que han de realizar no es la suya propia, sino la de Dios. ¿No resultaría más se­ductor acercarse a los paganos y a los samaritanos, ya que estaban especialmente necesitados de la buena nueva? Aunque fuese cierto, no es ésta la misión. Y la obra de Dios no puede realizarse sin una misión; de lo contrario, la harían sin promesa. Pero ¿no es válida en todas partes la promesa y la misión para predicar el Evangelio? Ambas cosas sólo tienen valor allí donde Dios ha encargado que se haga. ¿No es el amor de Cristo el que nos impulsa a proclamar ili­mitadamente el mensaje? Sí, pero el amor de Cristo se distingue de la pasión y del celo del propio corazón en que se somete a la tarea impuesta.

No es por amor a nuestros hermanos o a los paganos de países extranjeros por lo que les llevamos la salvación del Evangelio, sino por amor a la misión que el Señor nos ha impuesto. Sólo la misión nos muestra el lugar en que se encuentra la promesa. Si Cristo no quiere que yo predique aquí o allá el Evangelio, debo abandonarlo todo y aferrarme a la voluntad y a la palabra del Señor. De este mo­do, los apóstoles quedan ligados a la palabra, a la misión. Única­mente deben encontrarse allí donde les indica la palabra y la mi­sión de Cristo. «No toméis el camino de los gentiles ni entréis en ciudades de samaritanos; más bien dirigíos a las ovejas perdidas de la casa de Israel». Seguir leyendo «El Precio de la Gracia (parte 15)»

Intolerancia religiosa

donato0002Esta Sección sobre Intolerancia Religiosa está a cargo del Hno. Donato Rodríguez Romero. Él es un periodista cristiano quien dirigió este periódico de 2010 a 2014. Vive con su esposa Margarita Velasco en la Ciudad de Puebla, y asisten a la IMMAR El Buen Pastor. Pertenece a la CASE.


Intolerancia en Puebla

La Magdalena Tlatlauquitepec.

 

¿Quién creen ustedes que puso este "aviso"?
¿Quién creen ustedes que puso este «aviso»?

Por: Oscar Moha

3-junio-2015

El más pequeño de los 216 municipios de la Entidad, donde unos 400 habitantes están sumidos en la pobreza, el ex alcalde Pascual Jiménez Torres y el actual, Teódulo Castillo Solís, han comenzado una campaña de hostigamiento en contra de cristianos de la Iglesia del Evangelio Cuádruple, amenazándolos de muerte y de quitarles los servicios básicos.

Hace 2 años, estos personajes solicitaron el voto corporativo a los más de 60 integrantes de esta congregación prometiéndoles que habría libertad de culto pleno en este poblado de raíces católicas, sin embargo, al llegar al poder, hoy los amenazan con expulsarlos y despojarlos de sus bienes.

Los integrantes de la Iglesia Evangélica temen por sus vidas, ya que las autoridades, incluyendo al ex Síndico Municipal, Luis Miranda Román, en contubernio con los representantes comunales, intentan despojarlos de los terrenos que ellos poseen en la localidad.

El pastor Fernando Santos Miranda mencionó que están temerosos por la actitud violenta que cada día se manifiesta por parte de autoridades y algunos pobladores, ya que 8 familias han sido amenazadas de muerte.

“Tenemos miedo porque los niños y jóvenes de nuestra congregación no tienen la culpa de estas arbitrariedades y nos han dicho que nos van a quemar por el simple hecho de no ser católicos. Nos piden cuotas de más de 2 mil pesos para hacer sus fiestas patronales, y como nos negamos a cooperar, ahora amenazan con cortarnos los servicios básicos, por eso exigimos la intervención del Gobernador Rafael Moreno Valle y del Secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong”, dijo el ministro de culto.

El mes pasado varios pobladores de esta comunidad destruyeron la cerca donde se iniciaría la construcción de un campamento para jóvenes, con la presencia y consentimiento de las autoridades locales y de representantes comunales, agregó el pastor.

Los dirigentes de esta congregación han interpuesto denuncias ante las autoridades correspondientes para evitar que, por usos y costumbres, sean despojados de sus tierras, pero algunos pobladores han impedido el acceso de servidores públicos que verificarían los linderos de los predios, por instrucciones de Pascual Jiménez y sus seguidores.

En Puebla, se han incrementado las denuncias por casos de intolerancia y discriminación religiosa en los últimos 5 años, en contra de congregaciones cristinas evangélicas, sin que hasta el momento las autoridades locales y federales hayan llevado a cabo acciones para garantizar el respeto a la libertad de culto. Hasta el momento LIBERTAD Y DIGNIDAD A.C. tiene registrados 6 asuntos de este tipo en Puebla, que no han sido resueltos.

INTOLERANCIA EN PAKISTÁN  

Destrozan iglesia y golpean cristianos por predicar el Evangelio

int rel.pakistan

Fundamentalistas islámicos armados destrozan una iglesia cristiana en Punjab, golpeando a su pastor y a los fieles, por hacer «proselitismo».

FUENTES Fides Punjab 29 DE MAYO DE 2015 23:00 h

Manifestación de cristianos en Pakistán Hombres armados, incitados por un imán, entraron en el templo protestante de la ciudad de Chakwa, donde agredieron al pastor, Suhail Masih, y a los cinco fieles que estaban en la iglesia. El grupo de hombres armados fueron incitados por un imán, dejaron destrozado el templo tras golpear a los cristianos.

El episodio ocurrió ayer en la ciudad de Chakwal en la provincia de Punjab, a unos 300 km al sur de Lahore. El pastor Suhail Masih y los cinco miembros de la iglesia estaban dentro del templo cuando los agresores entraron y cComenzaron a devastar todo y golpeando a los presentes, y escapando antes de que llegase la Policía.

Dos personas fueron detenidas y luego puestas en libertad. Los agredidos fueron llevados al hospital, sin que tuviesen heridas que hiciesn peligrar su vida.  Hace unos días, declaró el pastor Suhail Masih ante le Policía, tanto él como sus hermasnos en la fe fueron acusados por los musulmanes de la zona de estar cometiendo “proselitismo y conversiones de musulmanes”, según las acusaciones que divulgó Tariq Bhatti, un influyente musulmán de la ciudad. 

La comunidad cristiana en Chakwal ha realizado una manifestación de protesta exigiendo la detención de los culpables y el registro de una denuncia oficial. Además se invita al Gobierno a reforzar la seguridad de las iglesias y a castigar a aquellos que fomentan el odio y la violencia contra los cristianos en Pakistán.

El ataque se produce a pocos días de la violencia masiva registrada en el barrio de Sanda, en Lahore, donde una turba musulmana intentó quemar una iglesia y destruir las casas de los cristianos, después de una falsa acusación de blasfemia.

Leer más: http://protestantedigital.com/internacional/36341/Destrozan_iglesia_y_golpean_cristianos_por_predicar_el_Evangelio