Ana Borunda
La reconstrucción de nuestras Iglesias será difícil, pero ¡Dios está con nosotros! Hay esperanza en ver el futuro y sonreír.
Meses atrás, cuando las Iglesias cerraron por primera vez, recuerdo la expectativa del regreso, «¿Qué hará el Señor? » ¿Llegará un avivamiento?» «¡es tiempo de revalorizar a la Iglesia!» «No podemos volver igual».
Hoy con tristeza veo que volver no es opción. Hay tanto pánico social que ya no emociona el regreso a nuestras comunidades de fe.
Cuando pienso en el momento que hayamos ganado la batalla. ¡Puertas abiertas!, imagino que el regreso será muy diferente a lo que soñábamos en un principio. Lo visualizo como cuando en las películas, los soldados vuelven a casa, después de la guerra; ya pasó lo peor; pero, los soldados llegan heridos, ya no son los mismos, infinidad de historias, dificultades físicas, otros. con pesadillas por las noches.
A veces imagino a algunos arrastrando los pies, como diría el poeta Romero, «cansados del camino», otros, con la tristeza y desilusión de ver sillas vacías por los que se fueron, e incluso otros, frente a una dolorosa vacante en el púlpito; su líder ya no está.
Seguir leyendo «Esto un Día Terminará»





