La Templanza
1 de Pedro 3:10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; 3:11 Apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala. Esta cita nos lleva a reflexionar el tema Viviendo la Templanza.
Del latín temperantia, la templanza está relacionada con la sobriedad o moderación de carácter. Una persona con templanza reacciona de manera equilibrada ya que goza de un considerable control sobre sus emociones y es capaz de dominar sus impulsos.
Dentro del fruto del Espíritu Santo en el cristiano está la Templanza. Gálatas 5:22 dice: Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, y la templanza tiene que ver con disciplina, obediencia y orden.
La templanza entonces es entregarle a Dios nuestros impulsos y malos deseos para poner su nombre en alto, es pedirle a Dios ser vasos de honra y no de vergüenza.



Bondad