Pensamientos Episcopales

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Los siguientes mensajes breves no fueron redactados para su publicación en este órgano informativo, sino localizados y rescatados de diferentes comunicados que el Obispo Fuentes envió mediante las redes sociales a su área episcopal. Es iniciativa de este periódico su publicación, ya que su contenido tiene un valor pastoral aprovechable para todos nosotros.


UNA NAVIDAD SIN CRISTO,

Es como un día sin sol, como una noche sin estrellas, como un barco sin mar, un instrumento sin músico, como una melodía sin tono, un alimento sin sal, es como un camino sin destino, un cuerpo sin corazón, ojos sin vista, tacto sin sensibilidad, oídos sin escuchar, es un cumpleaños sin cumpleañero, es un río sin agua, es una tierra sin fauna, es forma sin esencia.

Navidad es Cristo, todo lo demás es misceláneo, es ganancia, es añadidura. Navidad es Cristo, Cristo es navidad. Regalemos porque él fue el MAYOR REGALO; pongamos pino, en representación de que EL ES EL ÁRBOL DE LA VIDA que nunca se seca; cenemos y convivamos, porque EL ES EL PAN DE VIDA y a través de él nos JUNTAMOS, nos vemos y nos RECONCILIAMOS; quiebre piñatas de siete picos, como un acto profético de que quiere destruir los siete pecados llamados capitales y que menciona San Pablo.

No deje de celebrar NAVIDAD, celebre a CRISTO. Su corazón es el mejor mesón donde él quiere nacer y estar.


DA VOCES.

Voz que decía: Da Voces. Y Yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Isaías 40:6a.

  • Que hay nuevas de gran gozo para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy en la ciudad de David, un salvador que es Cristo el Señor (Lucas 2:10 y 11).
  • Que llamarás su nombre Jesús porque el salvará a su pueblo de sus pecados. (Mateo 1:21)
  • «Que un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz (Isaías 9:6). «Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.» Mateo 1:25b.
  • «Que se postren y le adoren y abran tesoros, regalos, presentes: Oro, Incienso, y Mirra» (Mateo 2:11). «Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres» (Lucas 2:14).

En esta natividad, en este recuerdo del nacimiento de Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador, Da Voces, él es la razón de nuestra celebración. Él es el origen, causa de todo y de todos, él es la esencia detrás de la forma, él es la imagen del Dios invisible, es el mismo Dios encarnado.

Oh, sorpresa tras sorpresa, él nos hizo a imagen y semejanza de él, pero más glorioso es que EL SE HAYA HECHO A NUESTRA IMAGEN para volvernos a la casa del Padre. ¿Qué tengo que decir en Navidad? Que él es el Señor, nuestro Salvador, Emanuel, Dios con nosotros.


UNIDAD

Tenemos que buscar la UNIDAD, aunque no todos estén de acuerdo con nosotros y tengamos algunas veces que confrontar; tenemos que AMAR a todos, aunque a veces sea difícil comprender y entender a todos, tenemos que PERDONAR, aunque creamos que no todos lo merecen, pues no es por merecimiento, es por mandamiento; tenemos que dar GRACIAS a Dios en todo, porque todas las cosas ayudan a bien a los que le amamos, aunque no todas las cosas sean buenas; debemos PREDICAR a Cristo, a tiempo y fuera de tiempo, aunque sepamos que no todos serán salvos; tenemos que HACER EL BIEN siempre, aunque tengamos por excusa que todos hacen el mal; debemos VIVIR PARA ALABANZA de la Gloria del nombre de Dios, que todo en nosotros refleje su gloria.


VINO NUEVO EN ODRES NUEVOS, VINO VIEJO EN ODRES VIEJOS.

Leí este pasaje hoy, que está en Mateo 9:17, el cual dice a pie juntillas: «Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente». A mi entender, por la discusión de los discípulos de Cristo con los de Juan acerca del ayuno, el énfasis crucial es ¿Cómo hacer que un sistema o práctica religiosa se acople o entrelace con otra diferente? ¿Cómo pueden coexistir las dos formas sin dañarse la una a la otra?

Estamos en tiempos de cambios, de renovación, de cosas nuevas y esto afecta sin duda a la familia, a la Iglesia, a la política, a la cultura, etc. Pero específicamente en la iglesia hay cambios GENERACIONALES que nos están rebasando. Es el tiempo de entender que no estamos para discriminar, sino para incluir; no es tiempo de destruir, sino de construir más a partir de lo que tenemos; no es tiempo de desaparecer grupos, sino mantener a ésos y crear nuevos para crecer. Esto lo platicaba en una iglesia donde estamos tratando de iniciar un servicio de tipo conservador, donde se canten puros himnos a la usanza antigua, pues hay gente para quien esa fue su formación y cultura, y no tiene nada de malo, pero debemos encontrar espacios para todos, como dijera el Dr. Enrique Cepeda: «Para los históricos y los histéricos».

El pasaje es claro: de preferencia no hay que mezclarlos; si lo hemos logrado, gloria a Dios; pero si no, UNOS Y OTROS SE CONSERVAN JUNTAMENTE. Vino nuevo en odres nuevos, vino viejo en odres viejos. Jesús jamás habló de ignorar, desaparecer. En filosofía, Dusseldorf habla de INTERCULTURIDAD, entrelazar, enriquecer la cultura latinoamericana a partir de la Europea y Occidental. En mi visita a Peoria, Illinois, con el Pbro. Adrián García y el Pbro. Miguel Ríos, me enriquecí. Ellos tienen cuatro servicios: dos conservadores para los anglos, un servicio contemporáneo para otros anglos, y uno más para los latinos donde asisten mexicanos, hondureños, salvadoreños, nicaragüenses, argentinos, etc., y me dije: Si ellos pueden, nosotros también, llevamos la misma marca, la misma formación, somos de Cristo, y nuestra Alma Mater fue Wesley.

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Pagina Invitada: Las noticias mas relevantes del IMM

Te presentamos un vistazo de las noticias mas relevantes del Instituto Mexicano Madero; solo haz clic en la imagen para navegar en el sitio web del IMM.

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UMAD: Alumnos de Arquitectura inician jornada de trabajo

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En Universidad Madero campus Papaloapan, la mañana del primero de Diciembre dio inicio el Taller sobre “El papel del Arquitecto en el Desarrollo moderno de las Ciudades sustentables”, el cual se extenderá durante los meses de Febrero, Marzo y Abril, concluyendo con la participación en el Congreso de Arquitectura UMAD 2016.

En este importante evento, contamos con la visita del reconocido Arquitecto Pablo Pardo Cué, quien ha sido reconocido internacionalmente por su trabajo a favor del desarrollo de ciudades sustentables y quien a través de su experiencia y ejemplo profesional apoyará a los alumnos de la carrera en Arquitectura y Diseño de interiores durante el desarrollo de los Proyecto finales que serán presentados durante el cierre de esta jornada.

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En UMAD campus Papaloapan sabemos que promover la participación y la creatividad es muy importante para la formación de Profesionistas de éxito.

UMAD celebra su XXXI Graduación de Licenciaturas y Posgrados

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Se graduaron 209 estudiantes de los diferentes programas académicos con que cuenta la Universidad Madero.

30 de noviembre de 2015

San Andrés Cholula, Puebla.- La Universidad Madero celebró este fin de semana su XXXI Graduación de Licenciaturas y Posgrados en una fiesta donde la alegría y emoción fueron los ingredientes principales.

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139 alumnos de 16 Licenciaturas, 65 alumnos de Maestrías y 5 alumnos de Doctorado, vivieron un momento inolvidable al celebrar la culminación de su esfuerzo acompañados de familiares, amigos y sus propios maestros.

Los felices graduados recibieron sus respectivos diplomas de manos de las autoridades, quienes los conminaron a continuar preparándose y a desempeñarse de manera eficiente en el campo laboral tanto dentro como fuera de México.

Del mismo modo se hizo mención de los proyectos y logros obtenidos durante el ciclo escolar 2014-2015, además de la entrega especial de reconocimientos a destacados alumnos por su lealtad institucional, excelencia académica, mérito deportivo y mérito artístico.

El evento inició con la toma de foto oficial, continuando con un programa en el que hubo palabras de agradecimiento, motivación y satisfacción por parte del rector Mtro. Job César Romero Reyes y de los propios egresados.

En su mensaje a los graduados, el rector señaló que la Universidad Madero ha estado trabajando para lograr su Visión 2025 que abarca la calidad académica y tecnológica global, poniendo como eje central a los alumnos.

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“Nuestros egresados son privilegiados pues según la UNESCO, solo el 5.7% de la fuerza laboral de México tiene estudios de educación superior, pero el ser universitario conlleva una responsabilidad global. Un universitario debe utilizar el conocimiento para abordar con ética, responsabilidad social y ambiental los múltiples retos del desarrollo del país, pero además proteger y consolidar los valores de la sociedad como la democracia, justicia, igualdad y derechos humanos”.

En este sentido, el Rector abordó el tema de las candidaturas ciudadanas al puntualizar que las instituciones se deben al servicio de la sociedad y no a los intereses de un grupo, por lo que confió en que el Congreso realice los cambios pertinentes a la ley, a fin de que exista la apertura para el registro de candidatos independientes.

Finalmente el Mtro. Romero dio tres recomendaciones a los hoy profesionistas: 1. Adaptabilidad para asumir de forma inteligente riesgos razonables y saber encarar los fracasos de forma positiva. 2. Innovar, pues consideró que quienes aportan nuevas soluciones, procesos y productos pueden crear nuevos mercados. 3. Dejar una huella o una marca personal, lo que se traduce en ser una persona con credibilidad y reputación.

La Generación XXXI de la Universidad Madero llevó por nombre Mtro. Luis Ricardo Navarro López, por haber sido el docente mejor evaluado durante el ciclo escolar 2014-2015. De esta forma la UMAD lo reconoció por su labor de más de 20 años al servicio de la educación.

A la ceremonia también asistió la Mtra. Martha Tame Tostado, supervisora de la Secretaría de Educación Pública de la zona 002.

Venid Pastorcillos

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“Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre” (Lucas 2:16)           

Se atribuye la autoría del himno con este título a Francisco Martínez de la Rosa. Político y escritor español (Granada, 1787 – Madrid, 1862). Este catedrático de Filosofía Moral de la Universidad de Granada (1808) se sumó a las filas de los revolucionarios liberales durante la Guerra de la Independencia (1808-14) y fue diputado en las Cortes de Cádiz que aprobaron la Constitución de 1812. Por ello, fue encarcelado tras el regreso de Fernando VII y el restablecimiento del absolutismo.

En lo que respecta a su trabajo de escritor, cabe mencionar que colaboró con importantes periódicos de la época, como lo eran «El Español» y «El Diario de Granada». Además, escribió obras de teatro y poesía. Algunos títulos de su autoría son «Aben Humeya o la rebelión de los moriscos«, «La boda y el duelo» y «La viuda de Padilla«.

Además, fue creador de dos novelas históricas que se intitulan «Isabel de Solís» y «Hernán Pérez del Pulgar, el de las hazañas» y de numerosas poesías, algunas de las cuales aparecen en una antología llamada «Poesías«. En esta web podrás encontrar tres de ellas: «La niña descolorida», «La tormenta» y «Reloj de arena«. “Historia de Himnos Cristianos”.

HIMNO

Venid, pastorcillos, venid a adorar,
Al Rey de los cielos que nace en Judá.
Sin ricas ofrendas podemos llegar,

Que el niño prefiere la fe y la bondad.


 Un rústico techo abrigo le da;

Por cuna un pesebre, por templo un portal;

En lecho de pajas incógnito está,

Quien quiso a los astros su gloria prestar.


 Hermoso lucero le vino a anunciar,

Y magos de Oriente buscándole van;

Delante se postran del Rey de Judá,

De incienso, oro y mirra tributo le dan.


 

Con fe y con gozo vayamos a él,

Que el Niño es humilde y nos ama muy fiel.

Los brazos nos tiende con grato ademán:

«Venid», nos repite su voz celestial.

CONTEXTO DEL TEXTO

Dios continúa revelando a su Hijo, pero no a los que esperaríamos. Lucas narra que el nacimiento de Jesús se les anunció a los pastores de la región. Estos quizás eran los abastecedores de ovejas para los sacrificios en el templo, ofrecidos para el perdón de los pecados. Los ángeles invitaron a estos pastores a recibir al Cordero de Dios (Juan 1:36) que quitaría los pecados de todo el mundo para siempre.

ENSEÑANZA

  1. El nacimiento de Jesús, de acuerdo a la Biblia, causó muchas sorpresas entre los pastores, entre los magos, incluso en Herodes; desde su nacimiento fue extraordinario.
  2. Dios mostró a los más sencillos su plan y les reveló su esplendor.
  3. Los pastores, al ver el nacimiento de Jesús, fueron y lo publicaron. No sabemos si les creyeron, pero cumplieron su misión.

ORACIÓN

Señor Jesús, gracias porque no te quedaste aferrado a tu trono, a tu silla de poder y esplendor, sino que te despojaste de él y viniste a esta tierra para hacerte hombre, y además humilde y extraordinariamente, y diste tu vida por amor para conquistar a la humanidad, no por violencia, sino por amor. Gracias porque nos has conquistado, sigue, Señor, conquistando a este mundo, a esta sociedad, y danos el gozo y la alegría de seguir colaborando en la extensión de tu Reino. Perdona porque no lo hemos hecho como debiéramos. Sigue inspirándonos y exigiéndonos para hacerlo. En el nombre de tu Hijo, Amén.

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El mantel

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Historia Navideña real del Pastor Bob Reid

El joven y nuevo pastor con su esposa, llegaron recién asignados a su primer ministerio, teniendo como tarea volver a abrir una iglesia en el barrio sub urbano de Brooklyn, N. Y.

Llegaron a comienzos de octubre, emocionados por la oportunidad que tenían por delante, y aunque el templo estaba muy deteriorado, y necesitaba mucho trabajo, ambos se propusieron terminar de restaurarlo para tener su primer culto el día anterior a la Navidad.

Trabajaron duro reparando bancas, enyesando muros, pintando paredes, etc., y para el l8 de diciembre, antes del tiempo planeado, ya estaba todo prácticamente listo. Pero el 19 de diciembre una terrible tempestad con lluvias torrenciales, azotaron el área durante dos días.

El día 21 el pastor fue a revisar el templo, y su corazón desfalleció al ver que el techo del edificio no pudo contener tanta lluvia, produciéndose una gotera y la caída de un gran pedazo de yeso en un área de aproximadamente un metro por dos, en la pared delantera del santuario, justo detrás del púlpito. El pastor limpió el suelo, y no sabiendo qué más hacer, aparte de posponer el servicio de Navidad, se fue a su casa.

En el camino se encontró con que un negocio local, habían instalado una venta de banqueta con fines caritativos, y él decidió entrar. Uno de los artículos en venta, era un hermoso mantel color marfil, hecho y tejido a mano con un diseño exquisito, colores finos y con una cruz bordada en el centro. Además, tenía justo el tamaño necesario para cubrir el hoyo de la pared, por lo que decidió comprarlo y regresar al Templo, sin que tuviera idea de lo que iba a suceder después.

Para entonces, ya había comenzado a nevar, y una señora mayor, corría por la acera de enfrente tratando de alcanzar el autobús, pero sin éxito. Al verla, el pastor la invitó a guarecerse y esperar dentro del templo, que tenía calefacción, hasta que pasara el siguiente autobús, 45 minutos más tarde.

La mujer aceptó y se sentó en una de las bancas traseras del templo, mientras veía al pastor conseguir una escalera y los materiales necesarios para colgar el mantel a manera de un tapiz, para cubrir el agujero de la pared. El pastor apenas podía creer lo hermoso que se veía el mantel y lo bien que cubría el defecto.

Fue entonces que vio a la mujer acercarse mientras caminaba lentamente por el pasillo central. Su cara estaba blanca como el papel; y luego pregunto: «Pastor, ¿dónde consiguió ese mantel?” El pastor le contó la historia, y la mujer entonces le pidió que revisara la esquina inferior derecha del mantel, para ver si estaban ahí bordadas las iniciales EBG. ¡Y ahí estaban! ¡Esas eran las iniciales de esa mujer! Pues ella había tejido ese mantel en Austria, hacía ya 35 años.

Apenas podía creer lo que el pastor le contó acerca de cómo lo acababa de comprar. La mujer entonces, le contó al pastor que antes de la Segunda Guerra Mundial, ella y su marido habían sido gente rica en Austria; pero que a la llegada de los nazis se vieron forzados a dejar el país. Ella se fue primero, esperando que su esposo la siguiera a la semana siguiente. Pero la capturaron los nazis, la enviaron a prisión, y nunca más volvió a ver a su esposo, ni pudo regresar a su pueblo natal.

Fue entonces que el pastor quiso regresarle el mantel, pero ella insistió en que lo dejara para decorar el templo. El pastor se ofreció a llevarla a su casa pensando que era lo menos que podía hacer. Ella vivía al otro lado de Staten Island, Nueva York, y la razón por la que había ido sólo por ese día a Brooklyn, fue que había ido a trabajar en una casa, haciendo labores de limpieza.

Por fin, el culto en la víspera de navidad se llevó a cabo y fue maravilloso. El templo estaba casi lleno; y la música y el ambiente fueron fantásticos. Al finalizar el culto, el pastor y su esposa saludaron y despidieron a cada uno de los asistentes en la puerta, y muchos le aseguraron que regresarían a congregarse ahí.

Pero un hombre mayor, al que el pastor había visto en el vecindario, continuaba sentado en una de las primeras bancas de la iglesia con la mirada fija, el pastor se preguntaba por qué no se marchaba, y fue entonces que el hombre le preguntó dónde había conseguido el mantel que estaba en la pared, ya que era idéntico al que su esposa había hecho hacía muchos años, cuando ambos vivían en Austria, antes de la guerra; y se preguntaba cómo es que era posible que hubiera dos manteles tan iguales.

Luego, también le relató al pastor cómo fue que los nazis llegaron y obligaron a su esposa a huir por su propia seguridad; mientras que él, aunque se suponía que en una semana la iba a seguir, fue detenido y puesto en prisión, razón por la cual nunca volvió a ver a su esposa, ni pudo regresar a su casa en los 35 años que ya habían pasado desde entonces.

El pastor le preguntó si le permitía llevarlo a un pequeño paseo, y él accedió. Se dirigieron a Staten Island, hasta la misma casa donde el pastor había llevado a la mujer tres días antes. Luego le ayudó a subir los tres pisos de escaleras, hasta llegar al departamento de la mujer. Tocó la puerta y presenció el más hermoso encuentro navideño que pudiera haberse imaginado. Gracias a eso, fue que estos esposos se reunieron después de 35 años de separación.

Esto nos enseña que a veces lo que nos parece un desastre o una desgracia, o algo desechado, Dios lo puede usar y transformar para que sea toda una bendición. Que tenga usted una muy Feliz Navidad, y un año nuevo lleno de todo tipo de bendiciones del cielo, tanto para usted como para los que viven a su lado. AMEN.

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Homologación Metodismo Antiguo y Moderno

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Esta es una idea original y espontánea lograda en una sesión de trabajo del Obispo Fernando Fuentes Amador y colaboradores. Fue compartida aún sin afinar detalladamente a los pastores y discípulos de la Conferencia Anual Oriental (CAO). Al encontrarla, nos pareció una buena propuesta para contextualizar la organización metodista original con la organización local de la IMMAR, y por eso la publicamos aquí.

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Dos pequeñas observaciones nos atrevemos a hacer: Primero, examinar la conveniencia del uso del sustantivo “solitud”, que es anticuado y ya inusual, para actualizarlo con la frase “Solitarios con Dios”, “En soledad con Dios” o “A solas con Dios”, o de alguna otra forma. Y segundo, reconsiderar si la palabra “superficial” describe con justicia los niveles de relación vertical y horizontal que ofrece una reunión de celebración o culto congregacional, para recurrir probablemente a un término con una connotación menos severa.

Por lo demás, como ya dijimos, es una ingeniosa adaptación de lo histórico con el presente que podría servirnos como referencia para un programa de Desarrollo Cristiano.

XII Conferencia Distrito Pacífico CANO

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Del 13 al 15 de noviembre del presente año, se llevaron a cabo los trabajos de la XII Conferencia del Distrito Pacífico en las instalaciones del templo MARANATHA en Ciudad Obregón, Sonora; presidida por la superintendente de distrito Pbra. I. Martha Alicia Canseco Cabrera.

A las 15:00 hrs. del día viernes 13 y previo a la primera sesión plenaria se llevó a cabo el culto de Santa Comunión, el cual dirigió la Pbra. I. Isela Oppenheimer, predicando el pastor David Paz con el tema “Caminando con Jesús”, e impartiendo la Santa Cena el Probando de la conferencia, Jonathán Quintero y el pastor David Paz.

La declaratoria de apertura de trabajos corrió por parte de la superintendente Pbra. I. Martha Canseco, siendo las 16:20 hrs. Continuamos con el pase de lista, siendo 43 los asistentes.

Se presentaron los informes de actividades de las comisiones y organizaciones, iniciando con el de nuestra superintendente, continuando el de la comisión de Desarrollo Cristiano por parte de la pastora Melba Valencia, el de la comisión de Evangelismo y Discipulado a cargo de la Pbra.I. María Alma Félix. El siguiente de la hermana Mónica Moreno encargada de la Comisión Distrital de Acción Social, el de las Ligas Metodistas de Jóvenes e Intermedios fue proporcionado por nuestro hermano Armando Jáuregui Pérez en ausencia de la presidenta distrital; el siguiente correspondió a nuestra hermana María de Lourdes Barreras, presidenta de la Sociedad Misionera Femenil, terminando con un reporte de promesas distritales a la Sociedad Misionera Mexicana por parte del pastor David Paz.

Esa noche fuimos agasajados con una rica cena consistente en quesadillas, frijol y ensalada, sin faltar el sabroso café y pan elaborado por las hermanas de la congregación.

A las 19:00 hrs. dio inicio el Culto de Apertura, dirigiendo la Pbra. I. Isela Oppenheimer Aguilar, la alabanza fue dirigida por el grupo de alabanza de la iglesia anfitriona y predicó nuestro Obispo Pbro. Felipe Ruiz, con el tema ”Se reconoce cuando caminamos con Jesús”.

El día sábado 14, a partir de las 8 de la mañana, fuimos bendecidos con un rico desayuno integrado por fruta fresca, jugo de naranja, avena, huevos revueltos con jamón y frijol; con ese completo menú tuvimos las energías suficientes para iniciar labores a las 9:00 hrs. con un hermoso tiempo de oración.

A las 9:00 hrs. la hermana Obdulia Soto encargada de Desarrollo Cristiano Conferencial impartió un taller acerca del Plan Rector Nacional y presentación del material de la Escuela Cristiana de Vacaciones 2016.

Continuando con las actividades, el pastor de jóvenes Marco Antonio Bautista López y su esposa la pastora Cristina Alejandra Méndez desarrollaron el tema “QUIERO TRABAJAR CON JÓVENES, ¿Y AHORA QUE HAGO?, el cual fue de gran bendición para todos.

La fotografía oficial corrió por parte de la iglesia local, y posteriormente el hermano Mario García Rodríguez nos proporcionó el informe de estadística.

Se realizaron votaciones para elegir encargado de la Comisión Distrital de Evangelización y Discipulado, siendo electa la pastora Olga Olivia Duarte, y de la misma manera fue elegida la congregación San Pablo en Guaymas, Sonora como sede de la próxima Conferencia de Distrito 2016.

Fueron tratados los asuntos generales por parte de nuestro Obispo Felipe Ruiz, declarándose terminada la sesión a las 17:00 hrs.

Posteriormente fue impartido el tema “SIETE CARACTERISTICAS DE UN LIDER CRISTIANO”, por parte de nuestro hermano Enrique Valencia, encargado del Área de Finanzas, concluyendo con el siempre importante tema de finanzas.

Fuimos agasajados con una rica cena y posteriormente recibimos gran bendición al tomar parte del culto dirigido por el pastor Manuel Ruelas y la participación del grupo de alabanza de la iglesia local.

El domingo 15 de noviembre, después de un rico desayuno, fuimos bendecidos con la participación de nuestra hermana Irma Figueroa con el tema “Cómo se conoce que caminas con Jesús”.

El culto de clausura fue dirigido por el gabinete distrital participando la pastora Isela Oppenheimer, la pastora Rosalinda López, la pastora María de los Ángeles Villicaña, el pastor David Paz y predicando nuestra superintendente distrital Pbra. I. Martha Canseco; al final siendo las 13:30 horas la superintendente declaró clausurados los trabajos de la XII Conferencia del Distrito Pacífico 2015.

Cada uno de los asistentes a esta conferencia distrital fuimos grandemente bendecidos por los serviciales y atentos miembros de la congregación del templo Maranatha, su pastor Jonathan Quintero y su querida esposa Miriam, a quienes seguramente nuestro Señor seguirá colmándolos de bendiciones.

Organismo Rector: Equipo de Trabajo

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Muy Apreciables Hermanos:

Me es grato dirigirme a Ustedes nuevamente, en esta ocasión para presentar al equipo de trabajo que conformamos a Nivel Nacional el Organismo Rector. Cabe mencionar que cada uno de los vocales depende de su Conferencia Anual, de acuerdo como lo marcan los Artículos 65 y 666 de nuestra Disciplina de la IMM, AR 2014 – 2018:

  • Hno. Jorge Chávez Leyva / Conferencia del Sureste / Presidente
  • Hno. Carlos Suárez Ruiz /  Conferencia de México / Secretario
  • Hno. Javier Elías Cantú / Conferencia Oriental / Vocal
  • Hno. Ricardo Ibaven Méndez / Conferencia Norcentral / Vocal
  • Hno. Ariel Villaverde / Conferencia Septentrional / Vocal
  • Hno. Iván H. Lozano /  Conferencia del Noroeste / Vocal
  • Obispo Cruz Hernández Vargas / Conferencia del Sureste / Representante del Gabinete General

En vísperas de celebrar una vez más la Navidad, recordemos que el mensaje de ésta es que Cristo ha nacido para darnos salvación y vida eterna habiéndonos liberado de la ley del pecado y de la muerte y que ese es el motivo de nuestro gozo y por ello cumplimos su voluntad sirviendo y amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos, manifestándolo en obras de amor, principio fundamental de nuestra Obra Social y a través de esto damos testimonio de nuestra fe, honramos y glorificamos su nombre. Mantengámonos en oración por nuestra obra social en cada conferencia. Participemos activamente de ella con nuestra presencia y ofrendas y que la voluntad del Señor sea manifestada en el desarrollo cada vez más influyente en las comunidades en que actuamos y la “Luz que resplandece en las tinieblas” haga su obra transformadora para que en el mundo haya paz y buena voluntad para con los hombres.

Con un abrazo fraternal desde el Organismo Rector:

Hno. Jorge Chávez Leyva
Presidente Nacional

Editorial

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“Concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande” (Lc. 1:31,32)

Mucha razón hay en el enfoque de la teología latinoamericana sobre “la opción preferencial por los pobres y excluidos”. Esta frase, totalmente aplicada, revoluciona los conceptos históricos acerca de la naturaleza de la iglesia y su misión evangelizadora. Reclama que la iglesia tome una opción por los pobres y desposeídos no sólo por la situación apremiante e injusta de ellos, sino principalmente porque Dios ya tomó esa opción primero (*). Llevamos cincuenta años discutiendo los pro y contra de esta dirección teológica-sociológica-antropológica, sin lograr ponernos de acuerdo en vista de los sacrificios que sufren algunos principios doctrinales evangélicos planteados en el Nuevo Testamento, tanto si se elige una postura como si se elige la contraria.

Es indudable la identificación de Jesús con la gente pobre de su época, dado que él mismo presenta como una señal de su mesianismo el que “a los pobres les es anunciado el evangelio” (Mt. 11:5). Esta auto-revelación de nuestro Señor no es discutible, ni se puede debilitar con la “salida por la tangente” de que se refería a los pobres de espíritu. La Navidad muestra a un Dios que escogió a gente pobre y condiciones sencillas para traer a su Hijo al mundo, y no escogió a los ricos y poderosos ni a sus palacios. Esta fue innegablemente una opción preferencial que Dios tomó, y María lo entiende así según las expresiones de su canto: “Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos” (Lc. 1:51,52). Pero también debemos decir que no escogió a los pobres exclusivamente, rechazando a los otros, y menos que escogió a los pobres contra los no pobres.

Dejando de lado la discusión teológica que hemos referido, volteemos a ver que Dios mostró su amor al mundo aquella noche usando instrumentos débiles y marginados, para traernos un niño quien también fue empobrecido al grado de nacer en un establo y dormir en un pesebre. Fue un nacimiento anunciado primero a los pobres en las colinas de Belén, quienes se constituyeron en los primeros testigos. Pero los destinatarios de la Navidad no fueron exclusivamente ellos, puesto que eran solamente los medios escogidos para hacer llegar a Emanuel para toda la humanidad, sin distinción de raza, de sexo o de estrato social/cultural.

En medio de las circunstancias modestas que enmarcaron la primera Navidad, estaba el hecho contrastante de que aquel recién nacido, de acuerdo al ángel de la anunciación, sería grande. Desde aquello que era pequeño surgiría algo que sería conocido y llamado grande.

La grandeza de la Navidad no radica en su duración, a pesar de ser una de las fiestas más grandes del mundo, empezando con el Primer Domingo de Adviento y culminando con la Epifanía del Señor (6 de enero). Es una fiesta grande porque nos habla del amor más grande, el de Dios, Creador y Sustentador del universo; del regalo más grande que jamás se haya dado, Cristo el Unigénito del Padre, consumador de nuestra fe, ofrenda perfecta para propiciar la salvación del pecado, mediador sacerdotal y confiable entre el Creador y la creación; del beneficio más grande, tener acceso a la vida eterna, que es la misma vida de Dios en Cristo, vida de la más alta calidad; del más grande número de personas beneficiarias de un regalo, la humanidad completa, de todos los lugares, de todos los tiempos, de todas las condiciones; y esto para rescatar a todo aquel que cree del más grande mal, la enajenación del pecado que conduce a una pérdida eterna. Así que el Jesucristo de a Navidad, efectivamente, llegó a ser alguien grande.

Pbro. Bernabé Rendón M.

(*) Gutiérrez, Gustavo, La Verdad os Hará Libres, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1990, pág. 207.

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Página invitada

Escribe nuestro corresponsal en los EU, Rev. Horacio Rios:

En esta ocasión el interés de ponerme en contacto con ustedes es sobre un evento metodista, que con el paso del tiempo, muchos de los metodistas aun aquí en EE UU han olvidado, o ignoran; pero que en mi opinión es de interés para nosotros, y para metodistas de otros países.

Se trata del discurso que la presente candidata a la Presidencia de este país, la Sra. Hillary Rodham Clinton, dio en la Conferencia General de la Iglesia Metodista Unida que se reunió en la ciudad Denver, Colorado en 1996. 

Tal vez se pueda incluir en los artículos de El Evangelista Mexicano por su relevancia en vista a los comicios del 2016, ya que contiene fragmentos de su testimonio como creyente activa de la iglesia metodista.

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HILLARY RODHAM CLINTON

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Discurso ante la Conferencia General de la Iglesia Metodista Unida

Denver, Colorado, 1996.

JOHN THOMAS (Sur de Indiana): Ha llegado un momento muy importante. En la comisión que consideraba quién tendría el privilegio de hacer la presentación, se sugirieron varias personas y varias personas pidieron ese privilegio. Considero que fue una decisión sabia de la comisión escoger a su obispo para presentar a la invitada. Del estado de Arkansas, la región episcopal de Arkansas, el Obispo Richard Wilke hará la presentación.

OBISPO RICHARD B. WILKE: Es un placer presentar a una amiga cariñosa y gentil. Tengo que decirle, Señora Clinton, que tiene amigos cariñosos y gentiles aquí para recibirla. El honor es recibir a la primera dama de los Estados Unidos de América, y en muchos sentidos, la primera dama del mundo. Hace doce años, cuando Julie y yo nos mudamos a Little Rock, Arkansas, Julie se había unido a la Primera Iglesia Metodista Unida de Little Rock, y yo entré a mis oficinas en el mismo edificio. Pronto descubrimos que Hillary Clinton era una parte vibrante y vital de la vida de aquella congregación, donde servía como maestra de Escuela Dominical, trabajadora con los jóvenes y una fiel adoradora en la iglesia. Tuvimos el privilegio de adorar con la Sra. Clinton y Chelsea. De hecho estuvimos presentes la mañana en que Chelsea fue confirmada en la iglesia allí y tanto el gobernador Clinton y la Sra. Clinton estuvieron presentes. Una de las noches divertidas fue una noche en que la Sra. Clinton invitó a una clase de Escuela Dominical para adultos a hacer un día de campo en el jardín trasero de la mansión del gobernador. ¡Eso sí que es la manera de tener un día de campo de Escuela Dominical!

   Así que no fue sorpresa para mí ver en el periódico pocos domingos después de la inauguración, a los Clinton caminando arduamente por la nieve hacia la Iglesia Metodista Unida Foundry en Washington, D.C.

   No teníamos ningún abogado ni canciller de la Iglesia Metodista Unida en Arkansas, pero no habíamos necesitado ninguno hasta entonces. Así que un día invité a almorzar a varios metodistas que eran profesionistas importantes, líderes en los negocios y en la iglesia. Les dije que necesitábamos a una persona laica con mucha dedicación, que amaba al Señor, que conocía y amaba a la Iglesia Metodista Unida, y necesitábamos a un abogado con una estatura excelente para que cualquier abogado o representante legal del estado de Arkansas les tuviera respeto. Comieron el almuerzo gratis. Luego dijeron con una voz: Estás buscando a Hillary Rodham Clinton, la mejor abogada que se puede encontrar. Y me encantó que fungiera como el abogado y canciller de mi iglesia hasta que se eligió a su esposo como presidente.

   Sus grandes preocupaciones han estado presentes toda su vida. Su preocupación por los niños se remonta hasta la inmunización de los niños en Arkansas, hasta ser presidente del Fondo de Defensa para los Niños. Cada año ella y el gobernador honraban a voluntarios de Camp Alders Gate, nuestro trabajo de los metodistas unidos con niños que tengan enfermedades o condiciones de discapacidad. No me sorprendió cuando habló con tanta fuerza en China, rogando por los niños, las mujeres y los derechos humanos. La Sra. Clinton también acostumbra unir a personas de todas las razas y todas las estructuras sociales. Los que la conocemos hemos visto cómo se mueve fácilmente y trabaja cuidadosamente con personas de todo tipo de trasfondo. En su libro reciente, It Takes a Village, continúa con su súplica por los niños del mundo. Sra. Clinton, hoy usé una corbata de Save the Children (Salva a los niños) en su honor. Ella está a la delantera a favor de la educación por los niños, siempre. Ella está a la delantera a favor de la salud y la seguridad de los niños, siempre. Ella está a la delantera a favor de la formación y educación espiritual de los niños, siempre. Así es mi gran honor y privilegio presentar a una abogada brillante, una defensora de asuntos importantes para la Iglesia Metodista Unida, una madre y esposa amorosa, una persona cariñosa y gentil que camina con la misma facilidad entre los grandes del mundo como en la sala de niños de un hospital o en el salón de un jardín de niños, a mi amiga Hillary Rodham Clinton.

HILLARY RODHAM CLINTON:

Gracias, muchas gracias. Muchas gracias, Obispo Wile, por su amable presentación. Vamos a extrañar al obispo y a la Sra. Wilke en Arkansas, pero me da gusto especial haber sabido al entrar que ambos estarán trabajando con el Estudio Bíblico para Discípulos en sus esfuerzos en curso.

   Tengo que confesarles que no he estado tan nerviosa, con 150 obispos, según me dicen, detrás de mí, desde que leí mi ensayo para la confirmación sobre qué significa Jesús para mí en mi iglesia madre. Y logré sobrevivir esa experiencia. Espero poder comunicar con ustedes mi gran sentir de honor y placer al estar aquí.

 cruz.metodista  Esta Convención General cuatrienal es importante para todos los que somos metodistas. Y el metodismo ha sido importante para mí desde que yo recuerde. Mi padre provenía de una larga línea de metodistas que habían inmigrado de Inglaterra y Gales. Y ellos tomaban muy en serio su iglesia. Cuando mis hermanos y yo nacimos, a pesar de que vivíamos en Chicago en aquel entonces, mis padres nos llevaron hasta la Iglesia Metodista Court Street en Scranton, Pennsylvania para ser bautizados en frente de mi abuelo y otros parientes. Recientemente llevamos a mi sobrino para que tuviera la misma experiencia en esa iglesia.

   Mis padres pertenecían a una congregación muy grande y activa en Park Ridge, Illinois, la Primera Iglesia Metodista Unida. Era el centro no solo para la adoración del domingo por la mañana, sino también para los grupos juveniles del domingo por la tarde y a menudo durante la semana para otras actividades. Mi madre enseñaba la Escuela Dominical y mis hermanos y yo estábamos allí tan pronto como abrían las puertas de iglesia, en ocasiones, aunque mi mamá confesó que una de las razones por las que enseñaba la Escuela Dominical era para echarles un ojo a mis hermanos, para saber que realmente asistían y se quedaban después de que los dejaran.

   La iglesia fue una parte crucial de mi crianza, y al prepararme para este evento, era casi imposible enlistar todas las maneras en que me influyó y me ayudó en mi desarrollo como persona, no solo en mi propio viaje de fe sino también con un sentir de las obligaciones con los demás.

    Me enseñó lecciones prácticas también: por ejemplo, cómo recuperarme de la pena de desmayarme en un santuario sobrecalentado cuando hice el papel de ángel durante la obra navideña. Esa lección en particular me ha servido en muchas ocasiones en mi vida como adulto. Pero de forma más importante, aprendí de los ministros allí, y los líderes laicos allí, los hombres y mujeres como ustedes que dirigían la vida de la iglesia, acerca de la conexión entre mi vida personal y las obligaciones que enfrentaba como cristiana, tanto con otros individuos como con la sociedad.

   Estoy particularmente endeudada con las muchas personas que enseñaron Escuela Dominical y la Escuela Bíblica de Vacaciones. Puedo recordar las lección allí, a veces más vívidamente que lo que haya leído o visto la semana pasada. Cuántas veces canté la canción “Cristo ama a los niñitos del mundo, rojos y amarillos, negros y blancos, son preciosos en sus ojos”. Esas palabras han permanecido conmigo más personalmente y más tiempo que las conferencias más sinceras sobre las relaciones entre las razas. Hasta este día, me pregunto cómo alguien que haya cantado esas palabras pueda tener prejuicio en contra de cualquier grupo.

   Cuando me gradué al grupo de Compañerismo Juvenil Metodista, tuve la fortuna de tener un ministro joven que organizó para los que vivíamos en nuestro suburbio cómodo de Chicago, de clase media y raza blanca, oportunidades de ir a los barrios pobres de la ciudad, para tener intercambios con grupos de iglesias con jóvenes negros e hispanos, para cuidar a los niños de obreros migrantes. Para los que no crecieron por Chicago en los años 50 y solo pueden imaginar entrar al aeropuerto O’Hare donde todo se ve muy desarrollado, podría ser difícil creer cuántos obreros agrícolas teníamos, y nuestra iglesia tomó parte de la responsabilidad de ayudar.

   Visitamos a los residentes de hogares para ancianos; íbamos a eventos públicos con discursos por personas de las cuales apenas sabíamos, como el Dr. Martín Luther King, Jr. Discutíamos lo que significaba nuestra fe en el mundo, y estoy tan agradecida por aquellas lecciones y aquellas oportunidades.

   De la misma manera estoy agradecida de que mi hija haya recibido lo mismo, tanto en su iglesia de Little Rock, como ahora en su iglesia de Washington. Sus maestros de Escuela Dominical allí le han ayudado a ella y sus compañeros a explorar y expresar ideas y temores. Una vez apenas este año pasado, Bill y yo fuimos a una reunión del grupo de Escuela Dominical de jóvenes, donde los jóvenes hablaron de lo que les molestaba acerca de sus relaciones con sus padres. Y ayudó que otro chico dijera lo que tu propio chico no te quería decir directamente. Fue una de las muchas experiencias que hemos tenido gracias a los adultos cariñosos y fieles que cuidan a los jóvenes en la iglesia metodista.

hillary 3   Espero que una de las lecciones que todos tomemos de nuestra propia experiencia, y uno de los mensajes que salga de esta convención, es que a pesar de todos los encabezados y los problemas que enfrentamos al ayudar a nuestros niños y jóvenes, tenemos tantos jóvenes. Hace unos pocos días, recibí una carta de un joven que es delegado aquí de Arkansas. Van a pensar que entre el Obispo y yo ¡hacemos promoción a Arkansas!

   Me escribió acerca de todas las cosas buenas que ocurrían en su iglesia y su conferencia, y me dijo: “Nuestra iglesia y nuestro mundo deben saber que los jóvenes no solo están involucrados en bandas, drogas y violencia; también están involucrados en programas juveniles, misiones y la vida de nuestra iglesia”.

   Espero que cada uno de nosotros—y ciertamente por mi trasfondo con la deuda que tengo a tantos que me han ayudado—entienda que en el mundo de hoy las iglesias son de los pocos lugares en la sociedad donde los jóvenes pueden bajar la guardia, desahogarse y ser parte de una hermandad que les ofrece la oportunidad de expresarse de forma religiosa y espiritual, y hacer obras humanitarias. Y si vemos el lado positivo de lo que podemos ofrecer a los jóvenes, entonces sabemos que al centro de esa experiencia está nuestra fe y nuestra misión como metodistas y como cristianos.

   Esa fe ciertamente ha significado mucho para mí a través de los años, pero sé que hoy, aquí en esta convención y por todo el mundo, nos enfrentan muchos nuevos retos y oportunidades que nos ponen a prueba, que nos preguntan cómo vamos a poner en acción lo que creemos. Sabemos que tenemos que fortalecer el contexto espiritual y moral de nuestras vidas, y sabemos que necesitamos un nuevo sentir de cuidarnos los unos a los otros en el cual cada segmento de la sociedad, cada institución cumple con su responsabilidad para con la comunidad más grande, y particularmente para con las familias y los niños.

   Aquí, en los Estados Unidos, y sin duda en los otros países representados aquí, vemos a demasiados niños y personas que permanecen en los márgenes de la sociedad. Vemos niños a los cuales les falta amor, alimento, salud y escuela. Vemos mujeres y personas de color que están marginadas porque se les niegan las oportunidades que merecen para ser participantes plenos en la sociedad actual. Estos son los desafíos actuales, y sin embargo ahora sabemos mucho más acerca de lo que podemos hacer juntos para enfrentarnos a aquellos desafíos.

   A pesar de los problemas de la pobreza, el analfabetismo y la violencia, están surgiendo soluciones, están surgiendo en iglesias y comunidades alrededor del mundo. El obispo mencionó un libro que he escrito, It Takes A Village, que realmente, para mí, expresa mi creencia fundamental que todos tenemos una obligación de estrechar la mano y ayudarnos los unos a los otros, y que todos debemos estar dispuestos a trabajar para alcanzar soluciones a nuestros problemas. Es fácil quejarse acerca de los problemas que enfrentamos. Es más difícil pero mucho más gratificante arremangarnos las mangas y trabajar juntos para resolverlos.

hillary 2   Me animó, por lo tanto, leer un texto del discurso episcopal de este año, ver que el Consejo de Obispos ha renovado su llamado de hacer del bienestar de los niños una prioridad principal. Yo elogio al Consejo por adoptar la Iniciativa episcopal sobre los niños y la pobreza, que amplificará la discusión de este tema tan importante a nivel mundial. Los niños nos necesitan. No son individuos robustos. Dependen, en primer lugar, de sus padres que llevan la responsabilidad primaria de su crianza. Sin embargo, como madre sé que la vida de mi hija ha sido influenciada y afectada por innumerables personas más, algunas de las cuales conozco; a muchas, muchas más nunca las conoceré. Piensa en ello: la policía que patrulla nuestras calles para mantener a salvo a nuestros hijos; los oficiales de gobierno que monitorean la calidad del aire y del agua y de la comida; los líderes empresariales que dan empleo a los padres y hacen decisiones acerca de qué tipo de ingresos y prestaciones recibirán; los ejecutivos que producen los programas que nuestros hijos ven en la televisión.

   Como adultos tenemos que empezar a pensar y creer que realmente no existe tal cosa como el hijo de alguien más. Mi hijo, tu hijo, todos los niños en todos lados, tienen que vivir y hacer su camino en la sociedad, y ahora, en el mundo actual cada vez más pequeño en el que vivimos, y en el mundo global también.

   Por esa razón, no podemos permitir que el debate político o ideológico subvierta el debate acerca de los niños y las familias. Existen sentimientos fuertes acerca de lo que se debe o no se debe hacer, pero también creo que existen importantes áreas de acuerdo donde las personas deben ir más allá de sus áreas de desacuerdo para trabajar juntos. No debe haber desacuerdo acerca del hecho de que la estructura familiar está en problemas no solo aquí, sino en muchas partes del mundo. No debe haber debate en cuanto a la necesidad que tienen los niños de educación y cuidado, que puede proveer una familia estable. Y no debe haber debate en cuanto a una verdad del sentido común– que los niños son el resultado de ambas cosas, los valores de sus padres y los valores de las sociedades en las que habitan.

   Ahora bien, si vemos honestamente los problemas que tenemos como lo está haciendo la Iniciativa Episcopal, entonces debemos estar preguntándonos: ¿Qué áreas de acuerdo común tenemos que nos puedan dirigir como individuos, como iglesia, como comunidad y como sociedad para trabajar juntos a favor de nuestros niños? Conocemos las amonestaciones bíblicas acerca de tener cuidado los unos de los otros. Sabemos tambien lo que dijo Jesús a sus discípulos en Marcos, al sostener a un pequeño niño en sus brazos, que quien da la bienvenida a un niño como este en mi nombre, me recibe a mí, y no me recibe a mí sino a aquel que me envía. Si solo pudiéramos mantener eso en mente, y ver en el rostro de cada niño esa fe y esa esperanza.

   Toma la imagen que tenemos de Jesús: Recuerdo tan claramente cómo subí las escaleras tantas veces a mi clase de escuela dominical, y veía ese cuadro que está en tantas iglesias metodistas de Jesús como Pastor.

   Toma ese rostro y transponlo en el rostro de cada niño que vemos. Entonces nos preguntaríamos: ¿Negaría yo a ese niño los cuidados de salud que necesita? ¿Diría yo que no hay ayuda para ese niño por quien es, o por quienes son sus padres? No. Respiraríamos profundo al enfrentar el desánimo en nuestros esfuerzos de ayudar, y seguiríamos esforzándonos.

   Para mí, los principios sociales de la iglesia metodista han sido no solo una descripción de nuestra historia sino también un aliciente para mis acciones futuras. Podemos encontrar dirección, si vemos el llamado de la iglesia a fortalecer familias y renovar nuestras escuelas y motivar políticas que permitan que cada niño tenga la oportunidad de cumplir con su potencial dado por Dios.

   Ahora bien, no es fácil hacerlo. No creo que lo haya sido, nunca. Creo que si uno ve hacia atrás, no solo en la Biblia, sino también en la historia desde entonces, y lee las historias de Juan y Carlos Wesley y mira hacia otros líderes eclesiásticos en el último siglo, sabemos que actuar impulsado por la fe nunca es fácil. Y a menudo es una prueba de nuestra resolución, tanto como cualquier otra cosa. Pienso en las historias que escuchaba aun como niña de Juan Wesley predicando a personas que no querían escucharlo. Había una historia memorable donde le estaban aventando botellas de whiskey. Y pienso, ¿Cuántos de nosotros, yo incluida, iríamos a lugares hoy en día donde es probable que seamos el blanco de botellas de whiskey aventadas? No muchos de nosotros. En parte lo que tenemos que enfrentar es nuestra disponibilidad de tomar las bendiciones que tenemos y llevarlas a un mundo que es complejo, que muchas veces da la espalda y aun puede ser hostil. Pero nada más miren la tradición de la que provenimos.

   Seguimos en esta iglesia para contestar al llamado de Juan Wesley de proveer por las necesidades educativas, de salud y espirituales de los niños. Podemos estar orgullosos de que nuestra iglesia haya sido un líder en la lucha para mejorar la calidad de la educación, de promover la responsabilidad parental, de reducir el fumar entre jóvenes, expandir los cuidados de salud completos, fortalecer matrimonios y ayudar a personas de todo tipo de trasfondo.

   Me alienta el trabajo que hace la Iniciativa Shalom en las comunidades, donde las iglesias locales e iglesias en unión buscan transformar solo cuatro manzanas de su ciudad, por ejemplo. Pero tomar esa responsabilidad, estando allí uno a uno con personas diferentes de nosotros, a menudo no es fácil. Dejar a las personas que escuchen el mensaje del evangelio además del ejemplo de nuestras obras. Haremos más para cambiar las vidas que cualquier programa que pudiera legislar cualquier cuerpo legislativo.

   Al ver esta gran concurrencia, veo la reflexión de las palabras de Juan Wesley, que el mundo es mi parroquia, y si ese es el caso, entonces soy optimista. A pesar de los encabezados en la actualidad, y todas las dificultades que sabemos que acechan afuera en la ciudad donde nos encontramos, y en todas las demás. Soy optimista porque veo crecimiento espiritual y acción basadas en aquello, que empiezan a manifestarse de tantas maneras diferentes.

   En mi libro, escribí un pequeño capítulo llamado “Los niños nacen creyendo” porque siento enfáticamente que debemos a los niños una oportunidad de tener una vida espiritual, de ser parte de una iglesia, y no es solamente algo que hacemos por ellos. Lo hacemos por nosotros, y sabemos que las consecuencias pueden ser positivas de maneras que no podríamos predecir.

   Una encuesta reciente de jóvenes y el uso de drogas encontró que los niños y jóvenes que estaban involucrados en y asistían a una iglesia o sinagoga de forma regular, tenían mucha menos probabilidad de participar en comportamientos auto destructivos como usar drogas. Así lo hacemos porque creemos y lo hacemos porque confiamos que llevará a nuestra juventud a una mejor vida para ellos.

   Apenas este mes pasado, asistí al funeral de un joven que encarnaba el espíritu metodista de la compasión y caridad. Era nieto, hijo y sobrino de ministros metodistas. Se llamaba Adam Darling. Asistía a la Iglesia Foundry en Washington, así como mi esposo, mi hija y yo. Había acompañado al Secretario de Ron Brown en su viaje a Bosnia, y estaba entre los hombres y mujeres que murieron en la ladera de esa montaña en Croacia. Solo tenía 29 años de edad. Pero en los cuatro años que teníamos el presidente y yo de conocerlo, habíamos visto a un hombre joven que no solo floreció en lo profesional, sino que estaba comprometido con la reconstrucción de ciudades y comunidades. Vivía en uno de los barrios más rudos de Washington, procuraba conocer a sus vecinos, cuidaba a sus hijos cuando tenía tiempo, echaba una pelota con ellos en la calle. Porque entendía por la manera en que se crio, que la fama y el éxito eran fugaces, pero que un compromiso al espíritu y a involucrarse con el trabajo de su iglesia le daba satisfacción y construía un legado del que podían aprovecharse otros.

   Menciono su nombre porque uno contrasta lo que significaba su vida corta y joven con lo que procuraba reconstruir, me da una gran energía y optimismo acerca de todo lo que pueden lograr los jóvenes si se les da la oportunidad.

   Sé que en la sociedad tenemos desacuerdos. Hasta en la iglesia tenemos desacuerdos. Creo que una de las razones por las que soy metodista es porque creo que los desacuerdos son una parte de la vida. Creo que son parte de cómo crecemos juntos.

   Y creo que todos nosotros sabemos que a pesar de los desacuerdos, como dice nuestro Libro de Disciplina, estamos involucrados en una tarea para articular nuestra visión de una manera que nos va a unirnos como un pueblo con una misión. En el hombre de Jesucristo, somos llamados a trabajar dentro de nuestra diversidad, a la vez de ejercer la paciencia y tolerancia los unos con los otros.

   Tal paciencia no procede de la indiferencia hacia la verdad, ni de una tolerancia indulgente del error, sino de una conciencia de que solamente “en parte conocemos” y que ninguno de nosotros puede sondear los misterios de Dios, excepto por el espíritu de Dios. Ese llamado a la humildad y la tolerancia y la paciencia no solo es importante para el trabajo de la iglesia dentro de la iglesia, sino que es crucial para nuestro trabajo fuera de ella. Nos llama a esforzarnos vez tras vez a alcanzar las vidas de aquellos que han quedado fuera.

   También nos empuja a buscar maneras de trabajar juntos para ayudar a nuestros hijos. Si pudiéramos, aun dentro de nuestra propia iglesia, en cada congregación representada aquí, ayudar a cada mamá y papá a ser los mejores padres posibles, habríamos hecho un gran trabajo. Si podemos persuadir a cada padre que es importante hablar con un bebé, ser afirmativo hacia un niño, envolver a ese niño en el amor, la atención y disciplina que cada niño necesita, entonces para cuando esos niños llegaran a nuestras escuelas, podríamos persuadir a nuestros maestros a que miren a cada uno y vean esperanza, que vean posibilidad. Y podríamos renovar y reformar nuestras escuelas para que involucraran y aun dieran la bienvenida a los padres nuevos por medio de abrir las puertas a la comunidad, y estuvieran determinados a no dejar atrás a ningún niño. 

   También podríamos pedir a la comunidad de empresarios que piensen acerca de las decisiones que hacen, no solo en términos de su responsabilidad primordial de tener ganancias, sino también en cuanto a las comunidades donde sirven y trabajan. Que pregunten cómo ellos también puedan ser una parte de fortalecer a las familias. Aun las cosas sencillas como darles tiempo a los padres para que vayan a las reuniones de padres y maestros en las escuelas, comunicaría un mensaje maravilloso acerca de lo que es importante. Si pudiéramos persuadir a todos los que tienen algún control de lo que aparece en nuestros televisores y lo que escuchamos en la radio, que piensen en sus propios hijos… ¿quisieran ellos que sus propios hijos vieran y escucharan lo que entra en nuestros hogares de forma diaria? ¿O preferirían que no… y por lo tanto cambiarían lo que producen? Y pediríamos a todos los que somos miembros de iglesias y sinagogas y mezquitas que pusieran el ejemplo de amor y respeto. Pediríamos a todos que, cualquiera sea la forma en que aparece en nuestros escritos sagrados, que sigamos lo que llamamos “La regla de oro”. Pediríamos que todos actuáramos fuera de la iglesia de la manera en que tratamos de actuar dentro, y que abramos de par en par las puertas de nuestras iglesias y demos la bienvenida a aquellos a quienes buscaba Juan Wesley. Y abrir esas puertas después de la escuela, los fines de semana, especialmente en algunos de nuestros barrios más rudos, para que los niños tengan lugares seguros adonde puedan ir.

   Hay tanto que podemos hacer para enfrentar estos desafíos y tantas oportunidades para nosotros como metodistas, de captarlas y ser parte de cumplirlas.

   Estoy agradecida por mi crianza metodista. Estoy agradecida por esta iglesia. Observo con gran interés y aprecio a aquellos de ustedes que luchan por hacer las decisiones que nos gobernarán por los próximos cuatro años. Y aprecio el hecho de que procuran luchar con asuntos difíciles, están dispuestos a debatir y discutir lo que tiene que hacerse. Esperaría que muchos de nosotros, no solo los miembros de esta iglesia, sino que todas las personas de fe, digamos que tenemos tanto en común que lo podemos hacer, y que reunamos la energía a favor de nuestros hijos, en primer lugar. Si pudiéramos hacer eso, sé que veríamos cambios ante nuestros propios ojos. Y que la iglesia a la que sirven y que nos ha servido, siga creciendo porque ha servido al mundo, ha encarnado el evangelio y se ha hecho siervo de aquellos que necesitan escuchar ese mensaje.

   Con todo esto en mente, les doy las gracias por mantener vivas las tradiciones y enseñanzas metodistas; por ayudar a despertar y fortalecer el espíritu y la fe de hombres, mujeres y niños; y por ayudar a todos nosotros a tener valor ante el cambios, estar dispuestos a seguir luchando y hacer lo que podemos como individuos, y compartir una causa común con otros que creen que somos llamados, tanto a la salvación personal como al trabajo que tenemos que hacer en este mundo. –Muchas, muchas gracias.