Ecumenismo y músicos cristianos

09“Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”.  Juan 17:21.

Otra vez escribiendo sobre el tema del ecumenismo. Hace unos días me preguntaron sobre mi pensamiento en cuanto a la participación de Alex Campos en el Vaticano.

La verdad hasta ese momento no había pensado nada en concreto, sólo vi la noticia y no me interesó mucho. Veo que ha causado mucho aspaviento. Tenemos gente de posición radical mandando al infierno a este cantante cristiano, y otra gente que se considera a sí misma muy “culta”, abierta, inteligente o tan cristiana, que no es vulnerable a ningún tipo de culto, aunque éste no sea de gloria a Dios; tales cultos como permitir que los danzantes a la guadalupana entren a un recinto evangélico y no pase nada.

En fin, no me preocupa ni pienso que sea una señal escatológica. Pero ya que algunas personas a quien estimo, y a otras que amo con todo mi corazón, me preguntan sobre este evento, para esas personas va este artículo y contestaré lo siguiente:

I. Adrián Romero, Marcos Witt, Alex Campos y quién sabe cuántos músicos más, hablando de ecumenismo, teologías, historia, celebrando cultos inter confesionales y no sé cuánta cosa más. Creo que “ellos están haciendo eso” porque los que “deberíamos” hacerlo, “hemos abandonado esa área”.

¿Pero qué está diciendo David Almanza? ¿Es ecuménico? Ja, ja, ja, no lo soy, ustedes ya han leído algunos otros artículos sobre lo que pienso de esto, pero sí quiero replantear el tema. Así que, vámonos por partes.

  1. “Ellos están haciendo eso”.

Es sabido de todos que no es la primera ocasión en que los cantantes que ya mencioné, han participado en cultos inter confesionales. Ya sea en encuentros católicos o en reuniones ecuménicas. ¿Pero por qué lo hacen? Algunos pudiéramos pensar que es por vender discos pero creo que eso ya lo hacen, quizá porque les gusta la fama, pero ya son famosos (al menos Adrián Romero y Marcos Witt), o porque realmente sienten que Dios los está llevando ahí.

El asunto es que ahí están, y no sólo se limitan a cantar en eventos católicos sino que aun hacen declaraciones sobre el tema del ecumenismo, sin ser los más “apropiados” para esas declaraciones. No me mal interpreten, no digo que no puedan hacerlo, pues lo hacen; pero lo que digo es que esa no es su área fuerte.

Es como yo, cuando canto. ¿Puedo cantar? Sí… claro que puedo, y lo hago, pero ¿es mi ministerio la cantada? No lo es… Eso lo dejo para mí con el Señor, y si acaso en alguna que otra célula donde me toleran, y allá una vez cada año bisiesto dirijo la alabanza en la iglesia donde pastoreo, cuando Gil (líder de la alabanza) me deja morir. Pero en realidad no es mi ministerio, no estoy capacitado ni vocalmente, ni musicalmente para hacerlo; soy pues, un aficionado.

Así mismo, pienso que estos músicos habrán leído alguno que otro compendio de teología y quizá también algunos buenos libros de historia, etc., pero de eso a que sean teólogos, pues no, porque no lo son, no es su ministerio, no es su área fuerte; es por eso que sus declaraciones son endebles o carentes de argumentos bíblicos e históricos, o teológicos. Dice el dicho popular y mundano: “zapatero, a tus zapatos” (sé otros que aplican, pero éste está bien).

Pienso que jamás me atrevería a grabar un disco y lanzarme al “estrellato cristiano”, con mi cara en la portada de un CD. “David Almanza: Alabanza y adoración en vivo”. Porque más bien parecería “Vive de la Alabanza y la adoración: David Almanza”.

Escuché en una entrevista a Adrián Romero, donde se le preguntó sobre los musulmanes y los católicos romanos, y, bueno, se enredó tanto que dio pena ajena, pero es que esa no es su área, no es su fuerte, no es su “ministerio”.

  1. Los que “deberíamos” hacerlo, hemos “abandonado” esa área.

¿Entonces quién está “capacitado” para hablar sobre ecumenismo, etc? En teoría, cualquier cristiano, pero en la práctica NO. Ahora, no me juzguen inmediatamente, no estoy haciendo una diferencia entre el clero y los laicos. Pero sí hay que tener en el bagaje un buen acervo de información histórica y teológica para saber qué estamos diciendo, en dónde estamos parados y qué repercusiones puede tener lo que yo diga. Pero los que debiéramos hacerlo, no lo hacemos…

Y, ¿qué pasa? Que ahí tenemos a Michael Jordan queriendo jugar béisbol, o a “Juanito” de jefe delegacional en el D.F., o al nefasto del Ché Guevara como libertador… y más contextualmente, a Adrián Romero queriendo dar una clase de teología.

Y los que deberíamos, aquí estamos criticando. Y es que, hemos abandonado esos medios, esas oportunidades, esa área de la iglesia, que si bien es una línea muy delgada para caer en el frente de la batalla contra el mismo pueblo evangélico, aun así se tiene que hacer.

Pero pocos pastores, gente que son referencia para las iglesias, como obispos (en el caso de los metodistas), superintendentes, presidentes de denominaciones evangélicas, etc. le quieren entrar al asunto. Y los que sí le entran, lo hacen con un afán desmedido, yo no sé por qué; un afán de aceptación o reconocimiento de la ICAR (Iglesia Católica Apostólica y Romana), cayendo en tanto “relajamiento” que imitan las posturas y tradiciones romanas, que dicho sea de paso, no todo está mal, pero en nuestro contexto latino, no es bien visto. He conocido a algunos pastores o teólogos, que nada más les falta colgarse una medallita bendecida para que los cuide.

II. Entonces, ¿cuál debería ser nuestra postura?

Como ya lo he dicho en otros documentos, no soy ecuménico. Pero quisiera ser un poco más condescendiente, y hablar de nuestra postura social. Y va la pregunta del millón: ¿Si un católico, o judío, o musulmán me invitan a participar en una mesa redonda (y digo redonda para que no haya jerarquías) sobre cómo solicitar al gobierno mayor atención a los grupos vulnerables, aceptaría ir?  Mi respuesta es: ¡Sí!

Sin embargo tengo que ser muy claro antes que me linchen mis amigos, que no estoy siendo ambiguo, pues sigo sosteniendo que iría a esa mesa de diálogo, pero en el momento en que alguno de los participantes invite a la oración, me pondría de pie en ese momento y me retiraría pues, NO estoy tratando de unir la fe en ningún sentido, pues NO participo en cultos inter confesionales. Y ahí está el detalle (diría mi comediante favorito), pues jamás seré ecuménico en cuestiones de fe. NO participaré de un mismo culto, ni tomaré la copa y el pan, ni las oraciones con un ministro romano.

Así que ir al Vaticano a cantarle a Jesús, por mucho que defiendas ese punto, implícitamente estas validando la adoración de esa religión. Adoración politeísta, pues atribuye poderes exclusivos de Dios, a sus ídolos.

III. Ecumenismo social, no religioso.

Los seminarios, institutos bíblicos, líderes de denominaciones y pastores, nos hemos equivocado al irnos a los extremos (quizá no todos), de enseñar que todo ecumenismo es del diablo y hay que rechazarlo y señalarlo, o bien el otro extremo, que la unidad de las iglesias es de Dios o mínimo es cultura.

Sin embargo, creo que el ecumenismo social, será un reto para la iglesia de hoy. ¿Por qué un reto? Un reto pues debemos ser firmes en participar sin temor a irnos al infierno, pero también firmes en no caer en las oraciones unidas y cultos inter confesionales.

No estamos llamados a orar juntos, pues no tenemos una fe común. El Jesús que nosotros predicamos, podrá ser el mismo de ellos en la historia, pero NO en la fe. Pues el Jesús de la Biblia es Santo, suficiente, Eterno y amor. El Jesús de ellos es vulnerable, insuficiente, creado y castigador, por eso flaqueó, hubo quién “lo creó”, quién le ayudo en la redención, y quien interceda por ellos porque está enojado. Ese NO es mi Jesús, y no puedo orar con ellos y decir “amén”.

Pero como ciudadano de un mismo planeta, país, estado, ciudad o barrio, puedo ponerme de acuerdo con mi vecino, para hacer algo en favor de nuestra sociedad; sin tener que unir nuestra fe. ¿No hacemos eso al votar? O ¿al pagar los impuestos? Y si a esa sinergia le agregas que mi vecino representa a una iglesia, y esto significa miles de personas detrás de él, y yo presento a otra iglesia, también con miles de personas detrás mío; pues creo que será escuchada nuestra voz con más cautela, porque hay hegemonías respaldándonos y con la vista puesta en la meta en común. Al final de todo, es mi simple opinión, y quizá ustedes tengan una mejor.

Por lo pronto, ya no compraré música de Alex Campos… ja, ja, ja, es broma. La verdad, creo que sólo hay una canción de él que me gusta, la de “me robaste el corazón”. A ver si ahora que es ecuménico, los metodistas que detestan la alabanza contemporánea, pero aman el ecumenismo, pueden abrirse un poco más a la alabanza con instrumentos. Pues el mismo Papa lo aceptó, ustedes también metodistas simpatizantes con la ICAR, o ¿eso no les gustó?
Ya mejor dejo de escribir, pues tengo 3 días cuidando a mi papá de noche, y ya estoy escribiendo de más… “En cuanto a todas las opiniones, que no lesionen la raíz del cristianismo, pensamos y dejamos pensar, en lo fundamental tengamos unidad, y en lo secundario libertad, pero en todo reine el amor”. Y el atribuirle poderes que sólo Dios tiene a otras “cosas”, lesiona la raíz del cristianismo.

Pbro. David Almanza,
Pastor Titular de la IMMAR El Buen Pastor, en la CAO,
Vive en Monterrey, N. L. con su familia.

2 comentarios sobre “Ecumenismo y músicos cristianos

  1. Solo falto Bernabe el autor del artículo que es el Pbro. David Almanza, miembro de la CAO. Dios te bendiga. y Excelente artículo.

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