Misión a los Kakataibos

mision-kakataibosLa Hna. Militza es amiga de la Lic. M. Elena Silva de Fuentes, esposa del Obispo Fernando Fuentes Amador, y fue por recomendación de ella que Militza nos escribió este breve relato sobre la obra cristiana entre los kakataibos de Perú. 


Sin duda cada inicio de año hacemos planes y propósitos para los siguientes 12 meses por venir. Pero, ¿en cuántos de nuestros planes o propósitos estamos incluyendo llevar el mensaje de la Cruz hasta lo último de la tierra?

Mi nombre es Militsa de Gyves. Sirvo a nuestro buen Dios como misionera desde hace ya 15 años, y pertenezco a la CAO de la Iglesia Metodista de México, Asociación Religiosa (IMMAR). Gracias a Dios por lo oportunidad de ser parte del gran reto de hacer discípulos en el campo transcultural. Ya hace tres años que Dios me permite estar trabajando con un grupo llamado Kakataibos, que se ubica en la parte norte del Perú, en la Amazonia. Es un grupo que tiene 12 comunidades distribuidas en tres vertientes del río Amazonas. Ellos se dedican a la agricultura -el principal producto que tienen es el plátano bellaco, o macho, como nosotros lo conocemos- así como a la pesca y la caza.

En este tiempo el trabajo ha sido arduo. Dios me ha dado la oportunidad de compartir su Palabra a través de historias bíblicas, pero también he podido trabajar en la tarea de traducir un himnario al idioma Kakataibo

Quiero compartir con ustedes un poco del trabajo que he realizado en el último tiempo:

Tuve la oportunidad de estar en esta tierra de octubre a diciembre de 2016, y pude visitar siete de las 12 comunidades, junto con el Misionero Leonardo Alicea, de Puerto Rico. Estuvimos teniendo reuniones con hermanos de esas comunidades para enseñar sobre diferentes temas, como la segunda venida de Cristo, el diezmo y algunas otras inquietudes que tenían los ya creyentes en esas comunidades.

Viajamos como 800 kilómetros, la mayor parte de ellos en terracería; y también viajamos en bote, a siete diferentes comunidades de este grupo étnico de los Kakataibos. En el equipo de visita iba Leonardo, un hermano Kakataibo llamado Ángel Simón, el pequeño Elías Daniel, a quien los Kakataibos han dado el nombre de Ispon (estrella muy brillante); claro, yo también iba con ellos.

Parte de nuestro trabajo también es el discipulado; y como las comunidades están alejadas unas de las otras, entonces hacemos actividades en nuestra base misionera, por lo que este año tuvimos un discipulado llamado EMLIKA (Encuentro Ministerial de Líderes Kakataibos), al cual llegaron 34 hermanos de diferentes comunidades donde la iglesia está creciendo. Tuvimos clases todas las mañanas para enseñar en diferentes niveles la Palabra de Dios, desde los rudimentos de la fe hasta la organización de la iglesia.

A mí me tocó trabajar con un grupo de hermanas que bendijeron grandemente mi vida, pues tenían mucha hambre de la Palabra y cada día traían muchas preguntas sobre cómo vivir la vida cristiana.

Somos un equipo pequeño. Ellos, un matrimonio puertorriqueño (Leo y Emmaura), sus dos pequeños y yo, quienes estamos invirtiendo esta parte de nuestra vida en que los Kakataibos conozcan de Cristo y sean enseñados en la sana doctrina, para que, como dice Mateo 28:19-20:

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén

Le invito a que nos acompañe en este reto con sus oraciones, pues la mies es mucha y los obreros pocos. Que Dios provea para nuestro ministerio y nos dé sabiduría para aprender el idioma, así como una buena memoria para poder seguir enseñando con el método de historias cronológicas de la Biblia.

Sirviendo con fe al Rey

Militsa de Gyves