Miércoles de Ceniza

miercoles-cenizaMIÉRCOLES DE CENIZA, LA CUARESMA Y LA TRADICIÓN CRISTIANA 

Por Rev. Paulo Dias Nogueira *

12 de febrero de 2015.

 Muchas personas asocian estas palabras a la tradición católica, sin saber cuáles son los momentos litúrgicos que son parte de la historia del cristianismo mucho antes de la aparición de la Reforma protestante. Reverendo Paulo Dias Nogueira, Presidente de la Junta de FaTeo (Facultad de Teología de la Iglesia Metodista), escribe en su blog personal una breve reseña histórica de estas fechas:

 La propuesta de preparar mejor para la celebración de la fiesta mayor de la cristiandad, Pascua, es algo muy antiguo, antes de cualquier división entre el catolicismo y el protestantismo. Esto era común entre las primeras comunidades cristianas, que celebraron una reunión en el primer día de cada semana (el domingo – el día del Señor) para celebrar la memoria de Jesucristo (Santa Comunión). Hay que recordar que el culto cristiano nació en torno a la “Pascua semanal”.

 En el siglo II, influenciados por el judaísmo, los cristianos comenzaron a celebrar la Pascua todos los años. En el siglo III se inició la tradición de revivir la última semana de Jesús (Semana Santa), antes de celebrar la Pascua. Pero fue en el siglo IV cuando la iglesia preparó un período más largo de preparación para esta fiesta (Pascua). Inspirado por el valor simbólico del número cuarenta (40 años de Israel en el desierto, 40 días de Moisés en el Monte Sinaí, 40 días del deambular de Elías en el monte de Dios, 40 días en que Jesús ayunó en el desierto), la Iglesia tomó los cuarenta días anteriores, incluida la Semana Santa, como un tiempo especial de preparación para la Pascua de Resurrección, tiempo oportuno para la reflexión, la confesión y el ayuno.

 Por desgracia, desde el siglo XI había algunos libertinajes durante los días anteriores al Miércoles de Ceniza, con el objetivo de promover los placeres de la carne, como para compensar el tiempo largo de ayuno y abstinencia como preparación para la Pascua. Por lo tanto, la palabra “carnaval” que tiene como raíz el vocablo “carnis” (carne) describe ese tiempo de libertinaje que muchas personas comenzaron a practicar. Es importante señalar que no fueron el Miércoles de Ceniza y la Cuaresma los que surgieron debido a la feria del carnaval, sino que fue el carnaval el que ha surgido como una desviación de la propuesta litúrgica del pueblo de Dios.

 Los cuarenta días de preparación (Cuaresma), a pesar de que se dedican a un tiempo de introspección, no deben ser transformados en un período de contemplación alienante. También se debe tener cuidado de no hacer de este momento una experiencia de arrepentimiento superficial, del modo en que muchos simplemente no comen carne o no se cortan el pelo. Esto debe ser ante todo un periodo radical de experiencia profunda con el Señor.

 A la luz de las palabras del profeta Miqueas, podemos entender mejor el significado de la Cuaresma. Miqueas habla a la gente para restaurar el tono de la alianza. Él carga actitudes prácticas en las personas, y niega la posibilidad de que estas actitudes sean solamente ritualistas. Lo que Dios quiere de su pueblo es que cambien las actitudes de la vida. “Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno; y qué pide Jehová de ti, y es el hacer justicia, y amar misericordia, y el caminar humildemente con tu Dios” (Miqueas 6:8).

 La Cuaresma es el periodo en el calendario cristiano en el que el pueblo de Dios busca arrepentirse de sus faltas y pecados, pero sin olvidar lo que el Señor nos manda -que nuestra espiritualidad vaya más allá de la mera contemplación y desemboque en las actitudes prácticas en la promoción de la vida. Varios otros profetas bíblicos y escritores, así como el Señor Jesucristo han mostrado advertencias de esta manera: “Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” (Mt. 5:20).

 Mientras nos preparamos para una gran fiesta, más que si se tratara de un cumpleaños o una boda, se nos invita a pasar 40 para prepararnos físicamente, emocionalmente y espiritualmente para celebrar la resurrección de nuestro Señor. La Cuaresma no es una propiedad del catolicismo, sino que pertenece a todos los cristianos y que nos fue transmitida de la tradición cristiana de los primeros siglos, por lo que es necesario superar todos los prejuicios y dedicarnos a orar, ayunar y prepararnos para la Pascua de Resurrección. Nuestra Cuaresma no es porque pecamos al celebrar el Carnaval (placeres de la carne), sino porque reconocemos nuestras limitaciones y males y queremos santificarnos en Cristo Jesús, que se levantó de entre los muertos.

* Reverendo Paulo Dias Nogueira, es Presidente de la Junta de FaTeo (Facultad de Teología de la Iglesia Metodista de Brazil).

Fuente: http://paulodiasnogueira.blogspot.com

  • Tomado de

La Iglesia Metodista Unida/ Comunicaciones Hispano-Latinas

@IMULatina

3 comentarios sobre “Miércoles de Ceniza

    1. Es cierto, Hno. Gerardo, incluso, no solamente perdemos tradiciones bíblicas, edificantes y racionales, sino que adquirimos nuevas tradiciones sin sentido, como la de emplear un ritual para la presentación de los niños con el fin de sustituir el bautismo infantil, entre muchas más..

      Me gusta

Los comentarios están cerrados.