El Día del Maestro

dia maestroEL DÍA DEL MAESTRO 

Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” (Daniel 12:).

El 15 de mayo se celebra en México el día del maestro, de una manera tradicional. El espíritu de la efeméride es honrar a los educadores, que de manera desinteresada y cumpliendo un verdadero apostolado, se encargan de disipar las nubes de la ignorancia, paradigma romántico concebido por la mente de Vasconcelos, que desafortunadamente va naufragando y extinguiéndose en el proceloso mar del burocratismo actual. Honremos a los maestros que cumplen puntualmente con la altura de miras de su labor. El maestro cumple una labor capital como transmisor del conocimiento

Siendo presidente de la República Don Venustiano Carranza, firmó un decreto que declara el 15 de mayo como día del maestro. En 1917 dos diputados al Congreso de la Unión, el coronel Benito Ramírez García y el doctor Enrique Viesca Lobatón, promovieron la instauración del día del maestro, presentando ante el Congreso de la Unión una iniciativa para que fuera instituido, proponiendo que esta efeméride se verificara el día 15 de mayo, fecha conmemorativa de la toma de Querétaro. Esta propuesta fue aprobada el 27 de septiembre del mismo año. La primera conmemoración del Día del Maestro en México fue el 15 de mayo de 1918.

Ser maestro no es un trabajo fácil, se necesita mucho esfuerzo, paciencia, dedicación, compromiso y responsabilidad para poder educar, formar y orientar, y para lograrlo se necesita además la ayuda de los papás y de los mismos estudiantes. El aula no es el único espacio físico que permite al maestro volcar en el alma y en la mente de niños y jóvenes, conocimientos, enseñanzas y valores.

La labor del maestro propicia el desarrollo de las capacidades, habilidades y aptitudes del educando que inciden en la formación del ciudadano mexicano. El maestro también es formador de conciencias, es promotor social, es actor que con su ejemplo invita a la superación personal y a la solidaridad. Lucha contra la ignorancia y aporta elementos que disminuyen el rezago educativo de nuestro país. Cada maestro, urbano o rural; de enseñanza básica o media o superior, enfrenta con humanismo la tarea que a sí mismo se ha impuesto y que la nación le ha encomendado.

SER MAESTRO, SER NIÑO

El verdadero maestro es aquel que acepta correcciones,

Que conoce verdaderamente la palabra educación…

Es aquel que ayuda y da consejos cuando alguien lo necesita,

Y por sobre todas las cosas corrige sus errores…

Cuando un niño te dice algo, escúchalo, está diciendo la verdad…

No ocultes las verdaderas emociones delante de un niño,

Pues él es sabio y te delata más de una vez…

Cuando tengas a un niño delante de ti, sonríele,

Así le demuestras tu sinceridad y tu verdadera vocación

Como maestra… no olvides que fuiste un niño.

Sí recuerdas algún problema cuando eras pequeña,

Evita que así pase con ese niño que tienes a tu responsabilidad,

Pues los sentimientos frustrados tienden a perseguirte por no sacarlos de tu vida…

Un maestro es un héroe que ha enviado Dios a nuestro mundo

Para salvar al ser humano de la ignorancia…

Sé feliz, ama, enseña todo lo que sabes y lo que no sabes también.

Tienes bajo tu responsabilidad a un sin fin de esponjitas que esperan por ti…

Esponjitas porque todo lo que tú les digas para ellos es cierto…

Delante de un grupo de niños sé tú también un niño

Y verás la verdadera paz de sentirte, después de tanto tiempo, niño otra vez.

De Ana Carolina Delgado