XXVII Período de Sesiones de la CANCEN

CRÓNICA DE LA XXVII CONFERENCIA ANUAL

SEDE: TEMPLO “EL DIVINO REDENTOR”

DURANGO, DGO.

 Empezaba amanecer, los rayos del sol aparecían detrás de las torres del hermoso templo “El Divino Redentor”, con sus características propias del estilo Déco, donde sus decoraciones y bellas artes mostraban su funcionalidad y un estatus de creación única. Era el día 15 de junio, los delegados ministeriales y los laicos llegaban desde Ciudad Juárez, de Sombrerete, de La Laguna, de Juan Aldama y de las poblaciones circunvecinas y de toda la jurisdicción de la CANCEN a la bella y colonial ciudad de Durango.

La mesa de inscripciones empezó a registrar los nombres de los participantes, dándose el tiempo y el espacio para saludarse y charlar, ante la algarabía que hacían, se les invitó a pasar al salón de descanso, donde gustosamente estuvieron conversando y el grupo se hacía cada vez más grande.

Esta Vigésima Séptima Conferencia Anual, que fue presidida por el Obispo David Ibarra Álvarez se caracterizó por el ambiente fraterno, de respeto y participación de los delegados en cada una de las sesiones de trabajo, las cuales fueron: La de organización, De Informes, Dictamen de Informes y las Preguntas Disciplinarias.

El Pbro. Rodolfo Rivera de la Rosa, como presidente de la Comisión Conferencial de Programa, nos mostró unos datos con base en los pastores con que cuenta la CANCEN: pastores entre los 20 y los 40 años, contamos con 13; de 41 a 59 años, tenemos 31; y de 60 años en adelante, tenemos 10.  Además se nos compartió que las principales enfermedades que padecen los pastores es la diabetes, el tener los triglicéridos altos, el sobrepeso, problemas cardiacos, estrés y la depresión; mucho de esto, a causa de vivir una vida sedentaria y una mala alimentación.

La hermana María Eugenia Rodríguez como coordinadora del medio ambiente, no hizo una presentación de la importancia de poder cuidar la creación que Dios ha puesto bajo nuestras manos, y con algunos ejemplos prácticos nos enseñó algunas de las cosas que todos podemos hacer para ejercer una buena mayordomía ambiental.

La Asamblea tuvo la oportunidad de dialogar y expresar su opinión sobre 4 proyectos de Ley, tres de ellos fueron presentados por nuestro pastor Baltazar González y uno más, por el pastor Rubén Pedro Rivera; al final, fueron aprobados y apoyados.

Una de las características de ésta Conferencia Anual, es que era electiva, es decir, deberíamos de elegir a nuestros delegados a la próxima Conferencia General, misma que se habrá de llevar a cabo en la ciudad de Querétaro el próximo año, así pues los delegados a la misma serán: por la parte ministerial 1) Pbro. Rubén Pedro Rivera, 2) Pbro. Carlos Samuel Flores, 3) Pbro. Rodolfo Rivera, 4) Pbro. Eduardo Carrillo, 5) Pbro. Baltazar González, 6) Pbro. Cenovio Villagrán, 7) Pbro. Víctor Cossío y 8) Pbro. Regino Salas. Por lo que toca a la elección de los laicos: 1) Hna. Rita Alvarado, 2) Hno. Mario de la Rocha, 3) Hno. Javier Rascón, 4) Hno. Carlos Muro, 5) Hna. María Eugenia Rodríguez, 6) Hno. Simón Chairez, 7) Hna. Elizabeth Rivera y 8) Hno. Pablo Obregón.

Este año tuvimos el privilegio de poder participar de la ordenación de siete Presbíteros Locales, de los cuales cinco eran damas y dos varones. Además, se ordenó a la pastora Ana Borunda como Pbra. Itinerante. Pudimos recibir al pastor Jesús Mizael Vázquez Macías como Probando en Plena Conexión de nuestra Conferencia, así que este fue un tiempo de mucho gozo y gratitud a nuestro Dios.

Pero también, hubo momentos de tristeza y agradecimiento al poder recordar a los pastores que fueron llamados a la presencia de nuestro Redentor, Cristo Jesús. La memoria y ejemplo de los Pbros. Miguel Martínez Guzmán y del Pbro. Armando Valles fueron un motivo de nuestra gratitud a Dios.

Con cierta nostalgia, participamos de la jubilación de los Pbros. Ariel Estrada e Ismael Pacheco, quienes en un acto emotivo y presididos por los Pbros. Jubilados Rubén Pedro Rivera y Samuel Díaz, les dieron la bienvenida a ésta honrosa categoría ministerial dentro de nuestra iglesia.

En esta XXVII Conferencia Anual tuvimos la oportunidad de agradecer a Dios por la vida y ministerio de nuestro hno. Josué Alba Mireles, quien había fungido como tesorero del fondo para jubilados y que, por cuestiones de salud, en éste día estaba entregando la estafeta a un nuevo tesorero. Con la emoción propia del acto, la asamblea mostró su afecto y agradecimiento a nuestro hermano Josué.

Los cultos vespertinos se caracterizaron por la alegría y la solemnidad. Se inició siempre con la participación del coro de la iglesia local, cantaban  himnos de Carlos Wesley, todos ellos alegres que nos llevaban a la reflexión y nos introducían a la presencia misma del Creador. Posteriormente, cantábamos cantos modernos y finalmente, venía la reflexión bíblica la cual fue edificante para los congregantes, estas predicaciones fueron llevadas a cabo por los hermanos Carlos Muro y Gabriel Enderi.

Durante el culto de clausura se dieron los nombramientos para el próximo año Conferencial y con el himno El Eco de Mil Voces, se dio por terminados los trabajos de nuestra XXVII Conferencia Anual.

Una vez pasado el tiempo de la incertidumbre, pasamos como de costumbre a degustar los sabrosos y exquisitos alimentos que la congregación preparaba para los delegados. Era un tiempo de compañerismo, donde conversábamos, reíamos y donde las bromas no faltaban.

Los delegados agradecieron al pastor Gerardo Rodarte, al presidente del comité de esta Conferencia Anual nuestro hermano Luis Sida y a todo su equipo de trabajo por  su hospitalidad, su servicio, lo responsables que habían sido, el cuidado para con todos nosotros así como el amor mostrado por ésta hermosa congregación, cada uno de los delegados emprendieron el camino de regreso a su ciudad de origen con la esperanza de volver a vernos si Dios así lo permite el próximo año en la ciudad de Delicias, Chihuahua. 

Cronista, Pbro. Víctor N. Cossío

Junio del 2017.