UMAD Puebla

UMAD pueblaRECORDANDO A GONZALO BÁEZ CAMARGO.

Por Pbro. Isaías Ramos Corona

Coordinador de Licenciatura en Teología y Consejería.

UMAD Puebla

Nuestro querido hermano y exalumno del Instituto Madero, Don Gonzalo Báez Camargo tan recordado, hizo un aporte muy valioso a finales del siglo pasado, cuando sacó a la luz  un documento que tituló “El Reto de Juan Wesley a los Metodistas de Hoy”. (CUPSA 1985)

Este aporte del investigador metodista, puso el énfasis en la educación, como educador y exégeta que también era.

Además de marcar como fundamental el avivamiento evangélico caracterizado por un entusiasmo racional, compromiso del ministerio laico y una apasionada disciplina democrática, resaltó también lo que él, interpretando a Wesley llamó “Espiritualidad Ilustrada”.

Permítanme transcribir algunos de sus aportes:

“El movimiento metodista fue la irrupción de una nueva y honda espiritualidad. Pero (de) una espiritualidad ilustrada. Una espiritualidad que desde los comienzos procuró difundir y emplear la educación y la lectura de buenos libros” (p. 15 ibid).

“Por eso el avivamiento metodista fue no solo un resurgimiento de la espiritualidad,

sino un verdadero renacimiento de la cultura y la educación popular. La santidad que Wesley predicaba no era… la “santa ignorancia” del oscurantismo. Era un fulgor de luz en el corazón, que llegaba a la inteligencia. Quería que sus predicadores fuesen piadosos,…pero a la vez ilustrados, estudiosos, lectores asiduos, e infatigables diseminadores de la educación y la cultura” (p.17 ibid).

En estas pocas líneas quiero traer a su memoria y desafío aquello que hizo que el metodismo fuese algo diferente a la época y a la religiosidad, entonces tan perdida de su razón de misión y ser luz en la sociedad. Para dejar de sobresaltar un denominacionalismo repetido, frío y sin poder, y en cambio una mejor Calidad de Vida (Misión de la UMAD) personal y de sociedad.

La educación es punto clave para no dejarnos atraer por movimientos entusiastas, emocionales que no trascienden más allá del círculo religioso que lo promueve o encerrarnos en nuestra propia experiencia creyendo ser la única y más valiosa ante cualquier movimiento que nos demuestra su crecimiento no sólo en número, sino en un impacto social que transforma vidas y poblaciones en un mejor estilo de vida.

El reto del Señor a nosotros hoy, es mantener esa espiritualidad ilustrada y experiencia devota renovada a través de nuevos conocimientos y ahondamiento en las corrientes de nuestro tiempo, teniendo como centro la Palabra de Dios, lo que debe traducirse en buenas costumbres y buen trato, ahora, ya no sólo para el ser humano sino a todo ser vivo.

Un testimonio real de Jesucristo viviendo en nosotros es buscar ese equilibrio no fácil, ya por las tentaciones de la emoción, de la corriente, del intelectualismo mismo y aún del poder. Pero con Jesucristo a nuestro lado y en nosotros, proveerá un amor inteligente de bien para mi hermano.

“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento” (Fil. 1:9).