Sexualidad Humana – un Camino a Seguir

sexualidad humanaPropuesta del Concilio de Obispos de la IMU para

“Buscando una solución a la crisis”


Los siguientes dos documentos nos fueron proporcionados por el C. P. Josué Gilberto Peña Martínez, uno de nuestros dos delegados fraternales de la IMMAR ante la Conferencia General de la Iglesia Metodista Unida. El primer documento fue la propuesta del Colegio de Obispos ante el debate inconcluso sobre la sexualidad humana, y el otro es una respuesta de un líder miembro de la IMU.




Gálatas 3:25-29 (RVA60) “25. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, 26. pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27. porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.”

Sus Obispos nos sentimos honrados de recibir la petición de la Conferencia General para ayudar a guiar hacia adelante a nuestra Iglesia Metodista Unida durante este tiempo tanto de crisis como de oportunidad. Porque hemos descubierto, que esta es la primera vez que una Conferencia General ha hecho una petición como esta al Colegio de Obispos, y aceptamos esta petición con humildad.

Compartimos con ustedes un profundo compromiso en la unidad de la Iglesia de Cristo nuestro Señor. Ayer, nuestro Presidente compartía el profundo dolor que sentimos. Hemos orado por meses y seguimos orando. Buscamos, en este momento (kairós), un camino hacia adelante para la profunda unidad en el tema de la sexualidad humana y otras cuestiones. Esta unidad permite una variedad de expresiones para coexistir en la misma Iglesia. En la Iglesia, somos llamados a trabajar y orar por una unidad como la de Cristo unos con otros, en lugar de una separación de unos a otros. Esta es la oración de Jesús en Juan 17:21-23.

UNIDAD. Creemos que nuestra unidad se funda en Jesucristo; no es algo que alcanzamos sino que recibimos de Dios. Entendemos que nuestro papel como Obispos es liderar a la Iglesia a nuevos comportamientos, a una nueva forma de ser y nuevas estructuras y formas que permitan una unidad de nuestra misión “hacer discípulos de Jesucristo para transformar el mundo” mientras permitimos diferentes expresiones como Iglesia global. Desarrollar estas nuevas formas requiere un esfuerzo concertado de todos, y nosotros sus Obispos nos comprometemos a guiar este esfuerzo. Les pedimos, como Conferencia General, afirmar su propio compromiso para mantener y fortalecer la unidad de la Iglesia. Coordinaremos este trabajo con los diversos esfuerzos que ya están en marcha para desarrollar estructuras globales y un nuevo Libro General de Disciplina para nuestra Iglesia. Fortaleciendo la unidad es una responsabilidad de todos nosotros.

ORACIÓN. Aceptamos nuestro papel como líderes espirituales para guiar a la IMU en un “tiempo de oración” – para alejarnos un poco de los trabajos legislativos y buscar intencionalmente la voluntad de Dios para el futuro. Como Colegio de Obispos, guiaremos a la Iglesia en cada parte del mundo en tiempos de alabanza, estudio, discernimiento, confesión y oración para la dirección de Dios. Les pedimos, como Conferencia General, unírsenos en este esfuerzo, empezando esta semana. Nos conmovió ver a los delegados orando alrededor de la mesa y esperamos continúen con estos esfuerzos. Como sus Obispos estamos listos para unirnos con ustedes y guiarlos en estos tiempos de oración.

PROCESOS. Hemos discutido en profundidad los procesos que podrían ayudar a nuestra Iglesia a sanar y movernos adelante – hacia e incluyendo la posibilidad de llamar a una Conferencia General en el 2018 o 2019. No hemos terminado nuestros planes para esos procesos, pero seguiremos trabajando en opciones que hemos oído de ustedes, y seguiremos reportando a esta Conferencia General y a toda la Iglesia.

PRÓXIMOS PASOS. Recomendamos que la Conferencia General difiera todos los votos sobre sexualidad humana y refiera el asunto a una comisión especial, nombrada por el Colegio de Obispos, para desarrollar un examen completo y una posible revisión de cada párrafo en el libro de Disciplina que refiera a la sexualidad humana. Seguimos escuchando de muchas personas sobre el debate de la sexualidad que nuestro actual libro de disciplina tiene lenguaje que es contradictorio, e innecesariamente ofensivo, e inadecuado para una variedad de contextos locales, regionales y globales.  Nombraremos esa Comisión para incluir personas de cada región de la IMU, e incluiremos una representación de cada perspectiva del debate. Nos comprometemos a mantener un dialogo con esta Comisión mientras hacen su trabajo, incluyendo objetivos claros y resultados. Si ellos concluyen su trabajo en el tiempo para llamar a la Conferencia General, entonces se convocara a una reunión de dos a tres días antes de la Conferencia General del 2020. (Consultaremos con la GCFA[1] los costos más efectivos para tener esta reunión).

CONTINUIDAD EN LAS DISCUSIONES. Continuaremos explorando opciones para ayudar a la Iglesia a vivir en la gracia unos con otros – incluyendo formas de evitar futuras quejas, juicios y heridas mientras confirmamos la Disciplina. Continuaremos nuestra conversación en este tema y reportaremos nuestro progreso a ustedes y a toda la Iglesia.

Hoy como un comienzo para encontrar un camino a seguir, sugerimos que en lugar del tiempo asignado para trabajos legislativos pasemos 1 o 2 horas del tiempo de plenarias en oración, confesión y exploración de una opción creativa para continuar adelante. Los Obispos están preparados para proveer preguntas que guíen sus conversaciones. Sus conversaciones serán el primer paso a seguir adelante.



LOS OBISPOS DE LA IMU OFRECEN UN “CAMINO A SEGUIR”… EN EL OLVIDO

La reunión cuadrienal de los Estados Metodista conocida como la Conferencia General concluyó recientemente (20 de mayo) en Portland, Oregón. El Órgano legislativo de la denominación optó, por darle la autoridad al Concilio de Obispos para prevenir que el cuerpo legislativo tome  decisiones “sobre cuestiones de sexualidad”  con el fin de tener “un tipo diferente de conversación global que permita a todas las voces sean escuchadas.” Lo que es “interesante”, es que los obispos dicen continuamente a todos que solo la Conferencia General habla oficialmente por la Iglesia Metodista Unida.

Es bastante claro para cualquier persona que prestó atención a la reciente Conferencia General que las decisiones se van a hacer “sobre cuestiones de sexualidad” implicarían romper la tendencia cultural, tanto fuera y dentro de la denominación. En consecuencia, cuando se les da la oportunidad (en una votación de 428 a 405), los obispos aceptaron con gusto la invitación a retrasar aún más el debate sobre la homosexualidad de proponer una comisión para “estudiar los reglamentos de la iglesia” (Como si no se hubiera hecho antes).

Los Obispos, como de rayo, propusieron juntos un documento para mostrar dos cosas, su propia confusión[2] sobre el tema y un plan a futuro titulado “Una propuesta para un camino a seguir”. No es necesario decir que, estoy consternado y conmocionado al encontrar lo que en este documento se intenta justificar con lenguaje “bíblico” y referencias.

Empezando con la referencia escritural hecha en el prefacio del documento ellos citan Gálatas 3:25-29. Esencialmente, este pasaje afirma que a través de la fe de Cristo todos somos iguales. Sin embargo, lo que nuestros obispos han hecho es lo que el Dr. Ben Witherington[3] describe así: “un texto sin contexto es solo un pretexto para lo que sea que se quiera decir”. ¿No estarán los Obispos conscientes de que el capítulo tercero de Gálatas empieza diciendo “¡Oh! gálatas insensatos, ¿quién los fascinó para no obedecer a la verdad?…”? Los versos 13 – 14 hablan de la redención de la maldición (de la ley que nos encuentra culpables de pecado) por la horrible muerte de Cristo en la cruz. ¡Los obispos piensan usar la conclusión del capítulo que habla de la igualdad en Cristo como fundamento para aceptar a aquellos que abrazan el pecado que puso a Cristo en la cruz.

Luego la carta habla de lo “honrados” que se sienten de que la Conferencia les pida que hagan avanzar a la denominación. Claro ocultando el hecho de que la votación a favor solo 428 votos contra 405. Están “honrados” de que solo cerca de la mitad de los delegados de la Conferencia General votaron “no” a la moción de delegarles este poder legislativo sin precedentes? ¿Es esto lo que un liderazgo efectivo hace cuando un tema tan contencioso es decidido por una pequeña minoría? Suena como a políticos que  en una elección reñida desvarían, y luego vienen a presumir los “mandatos” recién recibidos. Huele a deshonestidad. ¿Es lo que deberíamos esperar de los líderes religiosos?

El documento continúa, “buscamos, en este momento (kairós), un camino a seguir de profunda unidad en la sexualidad humana y otras cuestiones. Esta unidad profunda permite que coexistan en una misma iglesia. En la Iglesia, estamos llamados a trabajar y orar por una mayor unidad como la de Cristo[4] con el prójimo en lugar de una separación de unos y otros”. Si el tema no fuera tan serio esta declaración sería jocosa. ¿Recuerdan la cita de la epístola a los Gálatas que usaron como fundamento para su carta? De acuerdo con su lógica, ¿No debía Pablo haberse detenido a encontrar una forma de mantener la unidad con aquellos que insistían en guardar las leyes levíticas en la Iglesia cristiana? Además, ¿No están los Obispos dejando salir sus intenciones cuando utilizan la expresión “variedad de expresiones” coexistiendo en la denominación?

Aparentemente, pretenden plenamente tener una denominación que abrace la práctica de la homosexualidad mientras dan lugar a aquellos que insisten que es pecado. Eso no se puede hacer Obispos. La segunda epístola a los Corintios 6:14 dice: “¿qué comunión tiene la justicia con la injusticia?” Con independencia de la forma en que se crea sobre la homosexualidad dentro de la Iglesia, no se puede esperar que ambas posiciones coexistan entre sí. Si usted cree que la homosexualidad es aprobada por Dios como modo de expresión sexual, no puede coexistir con aquellos que creen que es un acto de injusticia y rebelión ante Dios. Tampoco se puede esperar que aquellos que creen que la homosexualidad está claramente revelada en la Biblia como una abominación ante Dios coexistan con aquellos que la han aceptado. Si el plan es encontrar una forma de que suceda esa coexistencia bajo el mismo techo denominacional, el liderazgo episcopal obviamente no ha leído Apocalipsis 2:18-29 en que Jesús reprueba la Iglesia de Tiatira por coexistir con aquellos que practican la inmoralidad sexual. O para ponerlo en términos más entendibles, no hay un “camino a seguir” para permitir una “variedad de expresiones (sexuales) en la misma iglesia” desde una perspectiva bíblica y teológica.

Bajo el subtítulo de “UNIDAD” los Obispos escriben algo que es realmente espeluznante. “Nosotros entendemos que nuestro rol como obispos es liderar a la Iglesia a nuevos comportamientos, una nueva forma de ser y nuevas formas y estructuras…” Esta declaración es para anonadar. ¿De dónde exactamente  el episcopado saco la idea de que su tarea es “liderar a la Iglesia a nuevos comportamientos, una nueva forma de ser”? ¿De dónde por favor díganme, puede la autoridad determinar “nuevos comportamientos” por venir? Y ¿una “nueva forma de ser”? No es solo alienante y atroz, pero además es blasfemo también. ¿Así es como piensan los obispos de la Iglesia Metodista Unida?

En su ceremonia de consagración, a los obispos se les recordó “está llamado a guardar la fe, buscar la unidad, y ejercitar la disciplina de toda la Iglesia…” El episcopado parece haberse enfocado solamente en la parte de la unidad. ¿Qué hay sobre “guardar la fe”? ¡No veo nada en la ceremonia que les dé el derecho de ordenar nuevos comportamientos o decidir nuevas formas de ser! Y que sobre la admonición en el servicio acerca de “recibir las Sagradas Escrituras, alimentar el rebaño de Cristo, defender la verdad de Cristo, y ser fiel a la palabra y los sacramentos de Cristo”? Los Obispos están para recibir, alimentar, y defender las Escrituras; no para encontrar maneras de justificar sus propias enseñanzas ni para ordenar nuevos comportamientos y maneras de ser.

En el párrafo conclusivo, bajo el subtítulo “CONTINUAR LAS DISCUSIONES” los Obispos tienen un extraño comportamiento, homólogo con sus pares en el campo de la política. Escribe: “continuaremos explorando opciones para ayudar a la Iglesia para vivir en la gracia unos con otros – incluyendo maneras de evitar futuras quejas, juicios y heridas mientras se confirma la Disciplina.” ¡Ese es discurso político! Que ya he escuchado. Esencialmente están diciendo que encontrarán la manera de no confirmar la Disciplina mientras confirman la Disciplina. Aún cuando la Disciplina explícitamente establece que la práctica de la homosexualidad de realizar uniones homosexuales/bodas son faltas disciplinarias (¶ 2702.1. (a) y (b))[5] ellos “evitarán futuras quejas… mientras confirman la Disciplina”. Es absolutamente embarazoso y excesivo que un colegio de clérigos entrenados escriba una declaración como esta y espere que sea aceptada.

Este tema, ha estado plagando a la Iglesia Metodista Unida por más de cuatro décadas, y visto como si finalmente pudiera resolverse este año en la Conferencia General. En décadas anteriores se trató de complacer ambos lados y parecía finalmente llegarse a una resolución. A algunos no les ha parecido y se preparan para dejar la denominación. Sin embargo, en vez de dejar que fuera oficial, el liderazgo denominacional pasó a dejar la posibilidad de intervenir y decidir para mejor no decidir. Aparentemente, es una pérdida en el liderazgo episcopal que coincide el temor a las grandes pérdidas de miembros que han sufrido otras denominaciones que luchan contra la homosexualidad. En otras palabras, los libros de membrecía han estado decidiendo durante un largo tiempo. “El camino a seguir” de los Obispos es, un camino a seguir en el olvido.

Es muy desalentador que nuestros líderes episcopales hayan ignorado la advertencia de Juan Wesley: “No temo que la gente llamada Metodista cese de existir en Europa o en América. Pero temo que existan como una secta muerta, teniendo las formas de la religión sin el poder.” Y sin duda ese será el caso, a menos que mantengan siempre la doctrina, espíritu y disciplina que tenían desde el principio.

El “camino a seguir” no es acomodarse, capitular o huir. En vez de ello, es “Estad. Pues, firmes, ceñidos los lomos con la verdad…” (Efesios 6:14). Juan Wesley nunca dejó su amada Iglesia Anglicana. Yo vine a Cristo a través de la fe, en un pequeño pueblo de Mississippi en la Iglesia Metodista Unida, bajo el ministerio de un pastor que creía y predicaba la Biblia. Tampoco la dejaré. Se tiene que hacer algo respecto de nuestro liderazgo y oro diariamente que Dios dé a los fieles un plan para recuperar lo que un día fue una poderosa herramienta en manos del Todopoderoso para salvar las almas.

(A menos que se indique lo contrario, las opiniones expresadas son las del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de American Family Association o de American Family Radio. Así mismo, ningún comentario será aprobado sin dirigirse al moderador)

Recuperado de:

http://www.afa.net/the-stand/church/2016/06/um-bishops-offer-way-forwardinto-oblivion/

Propuesta original de los Obispos de la UMC:

 http://s3.amazonaws.com/Website_Properties/generalconference/2016/documents/council-bishops-statement-offering-way-forward-may-18-gc2016.pdf

[1]  GCFA General Council on Finance Administration. (Consejo General de Administración Financiera).

[2]  Esta palabra también se puede traducir como: Alboroto, tumulto, o barahúnda.

[3]  Profesor de Asbury en la clase doctoral de Nuevo Testamento.

[4] Christ – like esa frase es adjetiva e implica una cualidad en la persona de Cristo.

[5] De la disciplina de la Iglesia Metodista Unida en Estados unidos de Norte América.