Entrevista a Alma Michelle Sánchez Arizmendi

4. Entrevista a Alma Michelle Sánchez ArizmendiEntrevista a Alma Michelle Sánchez Arizmendi

Por Lic. María Elena Silva de Fuentes,

Monterrey, N. L.

María Elena: Estamos aquí en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, el día lunes 8 de enero de 2018 y tenemos con nosotros a nuestra hermana Alma Michelle Sánchez Arizmendi. Alma: ¿nos puedes decir cuál es tu profesión y  en qué te desempeñas actualmente?

Alma Michelle: Yo soy licenciada en psicología clínica y actualmente trabajo en el nivel preescolar como maestra de música. Y de igual manera trabajo en otra escuela que es específicamente de música, y allí soy maestra de canto, de percusión y violín. Básicamente me dedico a la enseñanza  musical, desde niños, adolescentes y adultos.

María Elena: ¿Cómo entraste tú en contacto con la música? Te estoy preguntando esto porque acaba de pasar el Encuentro Nacional de Pastores Metodistas, que hubo aquí en la ciudad de Monterrey en el mes de noviembre; y a ti te tocó dirigir el coro que estuvo participando en los cultos y que tuvo una presentación, a mi modo de ver, muy relevante, muy bonita, nos gustó bastante a quienes la escuchamos; y fue de mucho impacto, porque no sólo vinieron personas metodistas sino gente  de otras denominaciones a escuchar la participación. Y yo, que te conozco desde que eras una niña, me pregunto: Bueno, ¿cómo empezó todo esto? ¿Cómo empezó Michelle en la música, y cómo llegó hasta el hecho de dirigir un coro?

Alma Michelle: Yo creo que una parte fundamental fueron mis papás: estando yo muy pequeña ellos tuvieron esta inquietud de que yo me formara en la música. Recuerdo que la primera escuela en la que estuve fue Formus, pues me llevaron como a la edad de tres o cuatro años, a clases de iniciación musical. Y analizando un poquito la historia familiar, por ejemplo, me doy cuenta de que mis abuelos son  muy musicales, toda la vida cantaron en el coro de la Iglesia Metodista San Pablo, en Torreón, Coahuila; y mi papá también estuvo allí en algún momento….

María Elena: ¿Nos puedes decir el nombre de tus abuelitos y el de tus papás?

Alma Michelle: Claro que sí: mi abuelito es Eligio Sánchez Aguilar, y mi abuelita es Arelia Garza. Ellos actualmente se siguen congregando en esa iglesia; la hermana de mi papá también, mi tía Olinda Sánchez, con sus hijas y su esposo han participado; pues sí, como que el coro ha estado presente en la familia.

María Elena: ¿Y tus papás? ¿Cómo se llaman tus papás?

Alma Michelle: Mi papá es el Pbro. Mario Sánchez Garza y mi mamá es Alma Arizmendi Jaime. Posteriormente a Formus me inscribieron en otra escuela, que en ese momento se llamaba Orquestas, Coros y Bandas Juveniles de Nuevo León; y allí inicié mis estudios de violín a los cinco años, empecé a tocar el violín. Y ya que estaba un poquito más grande me metieron a la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey,  donde me metí oficialmente a estudios de violín. Pero también el coro siempre estuvo presente: desde Orquestas, Coros y Bandas yo ya participaba en coros infantiles, en ciertas participaciones como Navidad, y en ciertos conciertos, también me tocaba cantar en el coro.

María Elena: ¿Y cómo empezaste a trabajar en la iglesia, la parte musical?

Alma Michelle: Sí, la parte musical yo creo que se remonta más o menos a la edad de 15 ó 16 años, y mi primer contacto fue por medio del grupo de alabanza. Fue una época en la que había necesidad de ministros; y pues por ayudar a mi papá, para ayudar al pastor, decidimos apoyarle. Entonces empezamos cantando, tocando un poquito de teclado, y en lo que hiciera falta; y desde entonces no he dejado de participar en el grupo de alabanza. Ya tengo cerca de 12 años ininterrumpidos que he estado participando en los grupos de alabanza, cantando y tocando el violín.

María Elena: ¿Y el coro? ¿Cómo empezaste a participar o cómo fue que se dio el hecho de que tú empezaras a dirigir? Porque la verdad a mí me parece que lo haces muy bien; y no lo digo yo nada más, lo dicen más personas….

Alma Michelle: Gracias a Dios, muchas gracias. Sí, lo del coro fue a raíz de que nosotros llegamos a otra iglesia. Como mi papá es presbítero, hay cambio de iglesia, nos cambian a Príncipe de Paz, en San Pedro Garza García. Y resulta que cuando llegamos nos comentan que la iglesia tiene un coro; y eso a mí me impactó, me sorprendió, porque hay muy pocas iglesias actualmente que tienen coro, es algo que no es muy común ver en las iglesias. De las iglesias en las que anteriormente habíamos estado, nunca había estado en una metodista donde hubiera un coro; sí sabía de algunas, como la iglesia de mis abuelitos, pero a mí no me había tocado ser feligrés de una iglesia donde hubiera un coro.  Entonces, cuando llegamos a Príncipe de Paz, nos dicen: “es que hay coro”, y eso luego, luego me llamó la atención, porque a mí siempre me ha gustado mucho la música, siempre me han gustado los coros, y dije: “¡Wow, en esta iglesia hay un coro! ¿Qué tal?”.

Entonces mi primer acercamiento con el  coro fue allí en la Iglesia Príncipe de Paz, y yo solicito formar parte del coro. Ingresé al Coro Príncipe de Paz en el año 2012, bajo la dirección de la maestra Loida Garza Ornelas, y con la maestra Loida Ornelas que la apoyaba también; y me tocó participar en varias cantatas bajo su dirección, del  año 2012  hasta el 2014. En el 2014 la maestra Loida Garza, por diversos motivos, ya no puede continuar al frente con la dirección del Coro Príncipe de Paz y ella me delega la dirección, la responsabilidad del coro. Entonces con este coro ya estoy cumpliendo cuatro años de estarlo dirigiendo. Y pues así empecé…  (risas). Claro que en un primer momento fue así como decir: “Pues me gusta cantar; pero ya dirigir, pues es muy diferente, ¿verdad?”. Pero, bueno,  gracias a Dios, el Señor me ha ido capacitando y me ha estado poniendo a personas que han sido muy importantes en este camino del coro, de todo este trabajo; porque te das cuenta de que sí requiere mucha dedicación, requiere conocimiento técnico vocal enfocado al coro. La técnica grupal es diferente en ciertos aspectos a una técnica individual; fue volver a tomar conceptos teóricos, como un “refresh” de música, ¿verdad?. Esto que ella me comentó es en septiembre de 2014; y la primera participación que yo tuve ya dirigiendo fue en diciembre de 2014, la primera cantata navideña, que fue allá en Príncipe de Paz.

María Elena: ¿Y de cuántas personas consta el coro?

Alma Michelle: El Coro Príncipe de Paz tiene entre 20 y 25 personas, la mayoría pertenecientes a la iglesia local.

María Elena: Yo me acuerdo que en el  2015 se organizó allí la Conferencia Anual número 25, de la Conferencia Anual Oriental; y ustedes también tuvieron una participación muy impactante para nosotros…

Alma Michelle: Sí, exacto. Entonces pasa esto de lo del coro, y por esos meses nos notifica el Pastor que como iglesia nos toca recibir la Conferencia Anual Oriental en el 2015. Y bueno, pues haciendo énfasis en el 25° aniversario, tuvimos la idea de que, por el aniversario,  valía la pena hacer algo diferente en cuanto al culto, la alabanza. Y por eso empezamos a tener estas ideas de lo del coro. Dije: “Bueno, pues si ya lo hicimos en Navidad, pues hagamos ese evento para junio”. Pero en esta ocasión se pensó en un proyecto más grande: había pláticas de que probablemente iba a ser en el Auditorio San Pedro,  se estaba buscando un espacio más grande, tener un impacto, un alcance; y estas ideas de hacer un culto abierto, que se predicara un mensaje a través de la música. Y si la CAO iba a servir como camino, como canal, pues dijimos, qué mejor, ¿verdad?

María Elena: Querían hacer algo diferente…..

Alma  Michelle: Sí. Nos pareció buena idea lo del coro, porque también de alguna manera queríamos, -como cada iglesia tiene un estilo diferente de alabar a Dios- sí pensamos que era buena idea plasmar algo de la esencia de nuestra iglesia Príncipe de Paz: pues el coro, retomar himnos tradicionales, alabanza contemporánea. Así que nos pareció una muy buena oportunidad. Pensamos en unir esfuerzos de otras iglesias hermanas: en su momento tratamos de contactar a las iglesias grandes de la zona metropolitana. Y hubo muy buena respuesta: tan buena respuesta que fuimos aproximadamente 60 personas en el coro en esa ocasión, más el grupo de alabanza.

¿Cuántas iglesias habrán estado representadas?

Alma Michelle: Bueno, yo creo que aproximadamente unas 10 iglesias representadas para la CAO del 2015, con el grupo de alabanza base de Príncipe de Paz.  Los músicos eran de esa iglesia. La idea era dirigir toda la alabanza, para integrar todos estos elementos. Decíamos: ¿Cómo podemos traer un balance entre la  alabanza contemporánea y la alabanza un poco más conservadora? Nos dimos cuenta de que realmente ambas son edificantes, siempre que haya un balance, pues ningún extremo es bueno. Y nos gustó mucho la combinación. Hubo muy buenos comentarios y supimos días después de la Conferencia que el auditorio estuvo lleno, que hubo cerca de mil  asistentes. Y por testimonios del coro, de gente que tuvieron de invitados, fue gente inconversa y  se fueron impactados por el mensaje musical, por la palabra que se predicó, por el culto. Y es donde dices: “esto tiene un propósito”. El Señor nos usa a pesar de nuestras imperfecciones, y creo que fue de mucha bendición.

Entonces yo pensé que el coro unido allí iba a quedar, y yo seguiría con el coro local. Pero ese mismo años, a finales de 2015 surgen ya algunas invitaciones, como la del Encuentro Nacional de Pastores….

María Elena: Te quería preguntar, ¿Cómo fue que empezaste a preparar todo para esa actividad?

Alma Michelle: Bueno, a mí me contacta el Pbro. Eduardo Martínez Calderón para invitarnos como coro unido. Y sí fue a finales del año 2016,  como con un año de anticipación, y me empieza a transmitir la idea: que es  un evento nacional de pastores, que van a venir de todas las conferencias del país, que el énfasis es Martín Lutero, que sería bueno incluir música de él, etcétera. 

Pensando ya en este año que pasó, 2017, empecé a pensar qué podíamos hacer como coro en el aspecto musical  que fuera agradable, que no fuera tan pesado, que sí fuera una participación sólida y obviamente remitiéndonos a música de la época de la Reforma Protestante. Empiezo a pensar que no me quiero conformar con cantar “Castillo Fuerte es nuestro Dios” -un himno hermosísimo, por cierto- yo quiero que vayamos más  allá, que realmente  cantemos himnos de Martín Lutero. Y empiezo toda una labor de investigar, pues, de leer más acerca de Martin Lutero y de la Reforma Protestante.

Y la verdad es que cada vez que leía de lo que hizo Martín Lutero, de su pensamiento, su obra, sus tesis, la verdad es que me sorprendió bastante: aprendí muchas cosas que, la verdad, yo no sabía; no sólo del protestantismo, sino también de la música, y cómo la música de la Reforma Protestante fue tan importante para estilos musicales posteriores, como el barroco. Todo el movimiento de la Reforma Protestante –y no sólo Martín Lutero, sino otros músicos también- sentaron las pautas para autores posteriores, como Bach, que se considera un compositor evangélico, a pesar de que hizo obras para la iglesia católica (y pues me pongo a pensar, pues al fin de eso vivía). Pero, bueno: Bach, siendo protestante,  tengo entendido que se crió en la misma iglesia donde había ido Martín Lutero; en el himnario venían himnos de Martín Lutero probablemente, y estamos hablando de una diferencia de 200 años; y cómo la música de Martín Lutero influyó en Bach, un referente  actual de la música barroca…. Meterme  a todo eso fue para mí muy enriquecedor, y obviamente transmitiéndole  todo eso al coro; porque  si el coro no canta con ese entendimiento…. Hice toda esta labor de leer,  luego me  puse a investigar qué himnos había; incluso contacté a varias personas conocidas y pudimos conseguir, por ejemplo,  un himnario luterano, buscar en internet, estudiando la música, qué tan difícil era, de qué hablaba el himno….así fue como llegamos a armar un repertorio.

Cantamos un total de cinco himnos de Martín Lutero y uno de Bach. Y esos cinco himnos se escogieron en base a esto que le comento: dificultad, letra. Entonces, como es música de himnario, la desventaja hasta cierto punto es que, por ejemplo, la música de Martin Lutero,  el “canto llano”, era todavía característico de la Edad Media: cuando cantaban personas a manera de coro no solían llevar un acompañamiento, era el famoso canto gregoriano. Realmente la música de Martín Lutero no tenía un acompañamiento orquestal, lo cual es un poco más reciente; entonces de la partitura del himnario se sacaban las voces para el coro, la letra, pero las cuerdas no pueden tocar con eso. Entonces, se tuvieron que mandar hacer arreglos musicales, partituras para las cuerdas; allí hubieron dos personas clave: una se llama Oscar Márquez y la otra es Alan López –quien va “Chapul”*; él estudió composición en la Escuela Superior de Música y Danza; yo creo que ellos pudieron crear algo que no fuera totalmente medieval, pero tampoco “deshacer” el  himno, buscar un balance que se escuchara sofisticado, conservador, clásico, pero quitándole lo “llano”.

Fue toda esta labor de investigación de mandar hacer partituras, de empezarle a enseñar esto al coro. Y así fue como empezamos a montar el programa. Empezamos a ensayar aproximadamente en agosto, porque también participamos en la CAO del 2017, muy parecido a lo del 2015; pero  en la CAO del 2017 cantamos dos himnos de Martín Lutero,  una participación pequeña: se cantó “Castillo Fuerte”, y otro que se llama “Padre Nuestro en lo Celestial”, basado precisamente en el Padrenuestro de la palabra. …y ya, porque  nada más nos dio tiempo para eso. Y  aparte, pues como ya sabemos cómo son los cultos de la CAO, algo extensos, no nos podíamos extender.

Y acá en el  Encuentro Nacional el Pastor Eduardo nos dio la oportunidad de participar dos días, pues pudimos dividir muy bien la participación: acomodamos tres himnos el jueves y tres himnos el viernes. Particularmente el jueves participamos dirigiendo la alabanza –himnos y alabanza contemporánea- y aparte la participación especial de la música de la Reforma.

María Elena: ¿En total cuántas personas habrán participado en este ensamble, se puede decir, que se hizo para el Encuentro Nacional de Pastores?

Michelle: Seríamos: 55 del coro, más 11 cuerdas, más como 10 del grupo de alabanza. Estamos hablando de unas 76 personas.

María Elena: ¿Y con qué frecuencia ensayaban?

Michelle: Los ensayos al principio, en agosto, eran  una vez por semana; en septiembre empezamos a        ensayar dos frecuencias por semana; y en octubre ya ensayábamos dos o tres veces por semana. Sí hubo muchos ensayos, como tres meses intensos; pero aparte ya había un trabajo previo desde la Conferencia, ya habíamos avanzado dos himnos: “Castillo Fuerte” y “Padre Nuestro”. Como quiera sí los repasamos, pero  en agosto la prioridad  fue sacar otros  himnos.  

El jueves abrimos la  participación con un himno que se llama “Creemos en un solo Dios”, que fue una adaptación que hizo Martín Lutero del Credo Niceno; luego cantamos un himno que se llama “De lo Profundo Clamo a Ti”, muy bonito, basado en el Salmo 130; y también “Padre Nuestro en lo Celestial”, basado en Mateo 6: 9-10. Y el viernes cantamos un himno también de Lutero , que se llama “Los medios de gracia, la Palabra”, luego un himno de Bach, que es “Eres tú Jesús, Dios mío”, y terminamos con “Castillo Fuerte”, y con esto concluimos. Ese fue el repertorio que cantamos.

María Elena: Luego supe que tuvieron una participación en un evento, pero este ya no propiamente de la Iglesia Metodista, el 31 de octubre, en unión con otros coros…

Alma Michelle: Así es: tuvimos el honor de haber sido invitados a participar en una celebración de los 500 años de la Reforma en el Auditorio Pabellón M, pero fue un esfuerzo conjunto de diferentes denominaciones de la ciudad. Como Iglesia Metodista fuimos invitados a través del coro unido. Nos contactaron para ver si nosotros podíamos ir representando a la Iglesia Metodista. Este evento fue de la Alianza Ministerial de Pastores; quienes nos invitaron fueron los hermanos Rafael y Acacia Medellín, Y estuvimos ensayando y participando con himnos de Martín Lutero y algunos himnos tradicionales también. Fue un evento  de mucha bendición, muy lleno; y fue muy bonito convivir con hermanos de otras denominaciones: había de la Iglesia Presbiteriana, Bautistas, Asambleas de Dios, estábamos nosotros representando a la Iglesia Metodista… y sí, fue para nosotros un gusto y una responsabilidad muy grande estar ahí representando a nuestra iglesia. Al final Acacia me dijo que estaba impactada de cómo éramos tan disciplinados. Porque, la verdad, yo así los traigo: soy muy sistemática, muy ordenada. Yo hablaba con ellos, porque hubo ensayos empalmados de ambos eventos y les pedí que si no iban a poder, me lo dijeran desde el principio. “Yo creo que podemos”, les dije, “porque he visto el potencial. Pero si van a llegar tarde, si se sienten  cansados o presionados…”, ¿verdad?… Éramos los primeros en llegar, y yo les dije: “Va a pasar que a lo mejor vamos a llegar temprano y nos vamos a tener que esperar  40 minutos; pero yo no quiero que andemos en boca de otros, que digan: Ah, es que los metodistas llegan tarde, se van cuando quieren”… Creo yo que dimos un buen testimonio, porque me lo dijeron. Ellos, como Alianza, se quedaron muy  contentos y muy impactados.

María Elena: ¿Y qué sigue para el Coro Unido?

Alma Michelle: Estamos en espera … Tenemos planes de seguirnos juntando para seguir trabajando con nuestros lazos de unidad, de hermandad, el aspecto técnico, musical; espiritual, claro, también: tenemos allí el plan de tener una serie de estudios bíblicos, una serie de talleres de técnica de canto. En el momento todavía no hay un evento en puerta para el Coro Unido; así, oficial, aún no. Sí hubieron algunas invitaciones, pero no están aún concretadas, así que de momento estamos en periodo de receso; pero pronto vamos a retomar esta preparación, por si llega a surgir algo.

María Elena: Esperamos escuchar pronto del Coro Unido y te felicitamos, Michelle. Te conocemos como directora del coro, hemos visto tu trabajo; pero te conocemos también como persona y te admiramos, y esperamos que el Señor te siga utilizando. Dios te bendiga.

*Nombre familiar con el que se conoce a la Iglesia Metodista El Divino Redentor, en la Colonia Chapultepec, en San Nicolás de los Garza, N.L.

elena silva fuentes