Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico

TESTIFICAR AL MUNDO: HAY QUE CONFIAR EN CRISTO

C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama

TESTIMONIO DEL HERMANO CUAU

A medida que el Espíritu Santo obra a través de mí (Cuau), comencé a testificar con mayor eficacia y a llevar mucho fruto, salvando almas y teniendo trofeos de la gracia salvadora de mi Dios y Señor. Dios usa las seis disciplinas de la “Cruz del discípulo” para cumplir sus propósitos. Debido a que seguí confiando en Cristo como mi fuente de poder y autoridad, en lugar de depender de mis propias fuerzas, Dios me ha dado el conocimiento y experiencia para proclamar su santo evangelio.

Quizás usted crea que testificar es sólo para personas que tienen personalidades expresivas. Si no tiene facilidad para conversar o no tiene tiempo para testificar, puede que piense que no está obligado a hacerlo. Lea Juan 15:1-4, dice que las personas que permanecen en Cristo fructifican. No dice que solamente algunos creyentes fructifican. Se espera que todos los creyentes fructifiquen. Mediante su Palabra, Cristo lo ha limpiado a usted para que pueda llevar mucho fruto.

Pero no podrá fructificar separado de Cristo. Como aprendí yo en mis intentos inútiles para testificar al mundo con mis propias fuerzas. Cuando confié en Cristo como mi fuente de poder, autoridad y como discípulo de Jesús di testimonio de obediencia a Él para toda la vida, mi testimonio se volvió más eficiente. Jesús, a través del pasaje bíblico de Juan 15:1-4, me enseñó que:

  1. Para todo creyente, fructificar no es una opción.
  2. Cristo limpia a todo creyente, por medio de su Palabra, para que pueda llevar mucho fruto.
  3. Fructificar depende de que todo creyente permanezca en Cristo.
    En Juan 15:8 (recomiendo leerlo y memorizarlo) no dice nada de poner excusas para no dar testimonio, sino que declara que para glorificar a Dios todo discípulo de Jesús debe llevar mucho fruto. El discípulo de Cristo dará fruto espiritual. Si quiero ser discípulo de Jesús, no hay excusa válida para no testificar al mundo.
    La memorización de la Escritura es muy útil en momentos de tentación, de prueba y testimonio, lo animo a memorizar los siguientes pasajes bíblicos de la cruz del discípulo:
    • Lucas 9:23. Entender las demandas del discipulado.
    • Juan 15:5. Permanecer en Cristo, sin Cristo no soy nada.
    • Juan 8:31-32. Permanecer en su Palabra, ser libre al conocer la verdad.
    • Juan 15:7. Orar con fe.
    • Juan 13:34-35. Amar a mis semejantes.
    • Juan 15:8. Para glorificar a mi Dios y Señor, llevar mucho fruto y ser discípulo de Jesús.

GUÍA DE COMUNIÓN CON EL MAESTRO: ¿QUÉ ME DIJO DIOS?

Lea Hechos 8:26-40. Permita que Dios le hable a través de este pasaje, acerca del testimonio de Felipe al etíope. El Hno. Cuau comparte cómo le habló Dios a través de este pasaje bíblico:
• Versículo 26. La obediencia de Felipe prueba que los caminos del Señor son rectos. Los discípulos de Jesús para testificar, deben tener la dirección del Señor.
• Versículos 30 y 31. El eunuco pidió a Felipe le explicara las Escrituras.
• Versículos 29 al 35. Felipe compartió el evangelio de Jesús a partir de lo que estaba leyendo el eunuco (Isaías 53) y le explica el texto, dependiendo de la dirección del Espíritu Santo.
• Versículo 35. Felipe guía al eunuco a la fe en Jesucristo a través del Antiguo Testamento.
• Versículo 38. En su bautismo no hubo testigos, lo importante era que el eunuco pusiera su fe en Jesús y se bautizara. El eunuco declaró: Jesús es el Hijo de Dios.
• Versículos 39 y 40. Esta señal milagrosa mostro la urgencia de llevar a los gentiles a creer en Cristo.

¿QUÉ LE DIJE YO A DIOS?

Confiaré en mi Dios y Señor, y le pediré me dé sabiduría e inteligencia, para presentar las buenas nuevas de salvación al mundo y alcanzar a otros con mí testimonio, para Cristo. Como discípulo de Jesús seguiré meditando y estudiando la Palabra de Dios, para conocer más a mi Dios y Señor, aprender de Él y llegar a ser como Él.

FE EN ACCIÓN

Querido hermano, para proclamar el evangelio debes seguir confiando en Cristo, permanecer en Él y dar tu testimonio a toda criatura para su salvación y con ello glorificar al Padre. Y así, serás un verdadero discípulo. Recuerda, Cristo cuenta contigo.

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré” (Números 6:24-27). Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno Cuau.

Tomado y adaptado del libro “Vida Discipular”.