Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
APLICACIÓN DE LA PERSONALIDAD DEL DISCÍPULO (Santiago 4:1-8)

Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo el “cómo” del discipulado bíblico, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.

Para finalizar la presentación de la personalidad del discípulo, compartiremos con ustedes dos aplicaciones para observar las acciones que los cristianos deben realizar para relacionarse con el Espíritu Santo y observar las acciones que los cristianos deben realizar para relacionarla con la carne (principio bíblico de Gálatas 5:16-25), presentadas en la capsula anterior. En la segunda aplicación veremos lo que Dios nos ordena a través de su Palabra: “El mundo y Dios” y “La amistad con el mundo” (principios bíblicos sustentados en Santiago 4:1-8).

Texto bíblico: SOMETEOS A DIOS
“¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: el Espíritu que Él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Someteos, pues, a Dios, resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.

El hno. Cuau comparte lo que Dios le revelo a través de su Palabra, cuando estudié el pasaje bíblico de Santiago 4:1-8, para enseñarlo a los grupos discipulares.

CONTEXTO

  • En Juan 17:14, Jesús dijo que Él y sus seguidores no son del mundo.
  • En el versículo 4, Santiago enseña que ser amigo del mundo es ser enemigo de Dios (Romanos 8:7 y 1 Juan 2:15,16).
  • En el versículo 1 dice que “…las guerras y los pleitos…” contrastan con la paz de Dios o con aquellos que hacen la paz (Mateo 5:9). Santiago no pensó en guerras entre naciones sino en peleas y disensiones entre cristianos. La fuente de las guerras y los pleitos, se halla en sus pasiones (placeres) que combaten en sus miembros.
  • En el versículo 2, Santiago no describe la condición de ninguna comunidad específica, sino que analiza las consecuencias de preferir los placeres a Dios. La razón de no poder conseguir lo que deseaban, era que no pedían a Dios, que es el único que puede colmar a plenitud los deseos humanos. ¿Cuáles son las fuentes de nuestras luchas? Nuestros apetitos carnales. Nuestros deseos.
  • En el versículo 3, una segunda razón se halla en los motivos inaceptables de los que si piden “para gastar en vuestros deleites”. La condición esencial de toda oración se halla en 1 Juan 5:14: “si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.”
  • El versículo 4 dice “¡Oh almas adúlteras!”. En el AT el adulterio es usado como figura que describe la infidelidad del pueblo para con Dios (prueba sólida de que tanto el autor como los lectores eran judíos). Mantener la “amistad del mundo” es estar en buenas relaciones con personas, fuerzas y cosas que son por lo menos indiferentes en cuanto a Dios o abiertamente hostiles a Dios., y por ello equivale a estar en enemistad con Dios.
  • En el versículo 5, la Escritura dice: ¿El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Dios es un Dios celoso. El texto griego también puede traducirse como “Es con pasión que Dios ama el espíritu que puso en nosotros” y por ello no tolerará una dedicación parcial. Dios está interesado en nuestra victoria.
  • En el versículo 6 dice que son muchas las dificultades de vivir totalmente para Dios en un mundo malo, pero Él da mayor gracia (ayuda gratuita). Esta ayuda Dios la pone a disposición, como afirma Proverbios 3:34 (leerlo), no de los soberbios de los que creen que se bastan así mismos, sino de los humildes.
  • El versículo 7 dice “someternos a Dios / resistir al diablo / el diablo huirá de nosotros”. A la promesa de gracia para el humilde le sigue lógicamente el llamamiento de someterse a Dios. Calvino dice: “la sumisión es más que obediencia e implica humildad”. Al diablo, al enemigo de Dios, hay que resistirle, y si así se hace, huirá de vosotros (Mt 4:1-11). Ambas medidas son importantes para evitar el pecado de un espíritu mundano. Este es el orden bíblico correcto (creemos, como discípulos, en un Dios de orden): si resistimos a Satanás con nuestras propias fuerzas, perderemos. Pero si primero me someto al Señor podré resistir a Satanás y él huirá de mí. Cuando Satanás toque a su puerta y vea a Cristo en su persona, Satanás dirá:” disculpe creo que me equivoque de casa”.
  • El versículo 8 dice “Acercaos a Dios: Pecadores limpiad las manos y vosotros los de doble ánimo purificad vuestros corazones”. Los imperativos continúan con acercaos a Dios. La unión íntima con Dios garantiza su amistad (y él se acercará a vosotros), y lo aparta a uno del mundo. Los imperativos que siguen describen en forma gráfica que el espíritu mundano es pecado: limpiad las manos, referencia a la conducta exterior; purificad vuestros corazones, referencia a los motivos íntimos. El hombre de doble ánimo es el que es fiel sólo en parte.

¿Cómo puedo acercarme a Dios? Santiago nos da cinco maneras:

  1. Someterme a Dios. Rendirme a su autoridad y voluntad, entregarle mi vida para que la controle y seguir los pasos de Jesús.
  2. Resistir al diablo. No permitir que Satanás me seduzca y tiente.
  3. Limpiar mis manos, purificar mi corazón (llevar una vida pura –de santidad). Limpiarme del pecado: sustituir mis deseos de pecar por los deseos de experimentar la pureza de Dios.
  4. Afligíos, lamentad y llorar con sincero pesar por mis pecados (Santiago 4:9). No tener temor de expresar profunda tristeza de corazón por lo que he hecho.
  5. Humillarme delante del Señor y Él me pondrá en alto (Santiago 4:10; 1 Pedro 5:6).

De una manera objetiva en la siguiente gráfica mostramos el pasaje bíblico comentado:

FE EN ACCIÓN: Querido hermano/a, lo invito a meditar en las siguientes declaraciones que deben formar parte de la vida de todo discípulo: El espíritu mundano consiste especialmente en una fidelidad dividida. “La pureza de corazón es querer una sola cosa”.

Versículos 1 al 3. Siempre son dañinos los conflictos y las disputas entre los creyentes. Santiago dice que esas rencillas son producto de los malos deseos que luchan en nuestro interior: queremos más bienes, más dinero, mejor nivel social, más reconocimiento.

FE EN ACCIÓN: Debo someterme a Dios, pedirle que me ayude a deshacer mis deseos egoístas y a confiar en que ÉL me dará lo que verdaderamente necesito.

Santiago menciona los problemas más comunes en la oración: no pedir, pedir las cosas erróneas y pedir por razones equivocadas.

FE EN ACCIÓN: Mis oraciones llegarán a tener poder cuando permita que Dios cambie mis deseos, para que mí voluntad corresponda perfectamente con la voluntad de mi Dios y Señor. (1 Juan 3:21, 22).

No hay nada malo en querer una vida placentera. Dios nos da buenos dones para que los disfrutemos (Santiago 1:17; Efesios 4:7; 1 Timoteo 4:4, 5). Pero tener amistad con el mundo implica buscar placer a expensas de los demás.

FE EN ACCIÓN: El placer que impide que agrademos a Dios es pecado; el placer que procede de la abundante generosidad de Dios es bueno.

La cura para los malos deseos es la humildad (Proverbios 16:18,19; 1Pedro 5:5,6 – leerlos). El orgullo nos hace egocéntricos y nos lleva a pensar que tenemos derecho a todo lo que podemos ver, tocar o imaginar. Crea apetitos codiciosos de obtener más de lo que necesitamos.

FE EN ACCIÓN: puedo ser libre de mis deseos egocéntricos, al humillarme delante de Dios, tomando conciencia de lo único que necesito es su aprobación. Cuando soy lleno del Espíritu Santo, me abre los ojos para darme cuenta de que las atracciones seductoras del mundo son solo sustitutos baratos en comparación con lo que Dios me ofrece.

Aunque Dios y Satanás están en guerra, no tenemos que esperar hasta el final para ver quién ganará. Dios ya venció a Satanás (Apocalipsis 12:10-12 leerlo), y cuando Cristo vuelva, Satanás y todos sus aliados serán eliminados para siempre (Apocalipsis 20:10-15 leerlo). Sin embargo, Satanás está aquí ahora y procura convertirnos a su maligna causa, con sus mentiras pues la Biblia lo señala como “El padre de mentiras”.

Acercaos a Dios: Pecadores limpiad las manos y vosotros los de doble ánimo purificad vuestros corazones.

FE EN ACCIÓN: con el poder del Espíritu Santo en mi vida, puedo resistir a Satanás, y él huirá de mí.

La Palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

Tomado y adaptado del libro” El Plan Maestro para el Discipulado Cristiano” y de compartir mi experiencia con Dios.