Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
LA VICTORIA DEL DISCÍPULO (Cuarta parte).

Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo el cómo del discipulado bíblico, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.

Nuestro Dios y Señor proporciona un recurso espiritual para entrar en la batalla espiritual y la manera de vencer a las huestes espirituales de maldad y es mediante el uso de la “Armadura Espiritual” mencionada en el pasaje bíblico Efesios 6:10-20: la verdad, la justicia, el cinturón de la verdad, el evangelio de la paz, la fe, la salvación y la Palabra de Dios.

Permítame explicar las tres armas ofensivas que Dios le proporciona y cómo se colocan simbólicamente, en oración, cada parte de la “Armadura Espiritual”. Las pondré en orden para que pueda recordarlas fácilmente:

LOS PIES CALZADOS CON EL APRESTO DEL EVANGELIO DE LA PAZ: Piense mentalmente en las sandalias tachonadas de un soldado romano, en sus pies. El apresto del Evangelio de la Paz significa que el discípulo está preparado y listo para la batalla espiritual. Que este Evangelio de la Paz, le haga recordar que debe:

  1. Estar preparado. Que debe prepararse antes de que comience la batalla espiritual. Pida que Dios lo prepare para cualquier eventualidad.
  2. Comparta el Evangelio. Para compartir la Palabra de Dios, el discípulo debe prepararse del Evangelio de la Paz, y significa estar listo para proclamar el Evangelio de Jesús. Pedir a Dios que le fortalezca y lo capacite para dar testimonio de Él.Interceda por los inconversos. Usted debe estar preparado para atacar al enemigo por medio de la oración y el testimonio. Pablo tenía éxito cuando testificaba, porque él oraba por los perdidos (Romanos 10:1 – leerlo). Pida por sus familiares y amistades inconversas. Piense en los países del mundo con sus millones de personas perdidas y ore por ellas.

La Biblia dice: “Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:1, 3, 4 – léalo y cítelo de memoria).

LA ESPADA DEL ESPÍRITU: Piense mentalmente en la Espada del Espíritu, la Palabra de Dios, puesta en su mano derecha. La Palabra aquí significa “una declaración de Dios”, y alude a que Dios le habla el día de hoy, en situaciones definidas. Que la Espada del Espíritu, le recuerde que debe:
Empuñar la Palabra. La Palabra de Dios es un arma agresiva y “…es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12 – memorícelo). Use la Palabra de Dios cuando ataca al enemigo, aunque no la reconozca como tal.

Que el Espíritu use la Palabra. Es su espada.
Ore basándose en la Palabra. El Espíritu Santo usará la Palabra para revelarle la voluntad de Dios y ayudarle a saber cómo orar (Juan 16:13-15 – leerlo y aprenderlo de memoria), y como ponerla en práctica.
La Biblia dice que Jesús oró y ayunó cuarenta días; pero cuando Jesús fue tentado, la Palabra de Dios ahuyentó a Satanás (Mateo 4:1-10 – leerlo).

EL ESCUDO DE LA FE: Sobre todo, haga un cuadro mental de su persona sosteniendo el escudo de la fe en su mano izquierda. El escudo romano era largo, ovalado y de madera. Cuando las flechas encendidas del enemigo le pegaban, se incrustaban en la madera y eran extinguidas. De igual manera, cuando las flechas de maldad están dirigidas hacia uno, puede avanzar con el escudo de la fe y apagar los dardos encendidos del maligno. Que el escudo de la fe le ayude a:

  1. Declarar la victoria. La fe es la victoria que vence al mundo (1 Juan 5:4 – leerlo).
  2. Avanzar con fe. La fe sin obras es muerta (Santiago 2:20 – leerlo); debemos respaldar nuestras oraciones con acciones concretas, es decir orar con fe.
  3. Apagar todos los dardos encendidos del maligno.

La Biblia dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24 – leerlo y citarlo de memoria).

FE EN ACCIÓN
Querido/a hermano/a, medite y ore al Señor en las siguientes declaraciones:

  • El discípulo de Jesús saldrá victorioso, cuando tenga fe en que Dios le ha manifestado la verdad.
  • Como discípulo de Cristo, su mayor anhelo es descubrir y cumplir la voluntad de Dios.
  • Reconozca que Dios puede obrar en su batalla espiritual, para el bien suyo y la gloria de Él.

Pero, sobre todo, haga un compromiso con su Dios y Señor, para colocarse mentalmente, diariamente, antes de salir a sus batallas espirituales diarias y dar testimonio de ÉL. Recuerde las batallas espirituales empiezan de rodillas y terminan con la victoria de rodillas.

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

Tomado y adaptado del libro “El Plan Maestro para el Discipulado Cristiano” y de compartir mi experiencia con Dios.