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José Donato Rodríguez Romero (compilador)

Ven Espíritu de vida y aliento sobre nosotros

Mensaje de pascua de Rev. Dr. J.C. Park, presidente del Consejo Metodista Mundial

¡Que la paz de Jesús resucitado esté con ustedes, mis hermanas y hermanos en Cristo!

En momentos como este, cuando tenemos que enfrentar el distanciamiento social y las iglesias vacías, ¿cómo podemos predicar a los bancos vacíos el mensaje de la tumba vacía? Esta pregunta me lleva de vuelta al texto de Juan 20. Comienza con la historia de la tumba vacía. María Magdalena descubrió la tumba vacía por primera vez y se lo informó a SimónPedro, quien también fue a la tumba vacía con Juan. Pero ellos no entendieron “la escritura, que él debe resucitar de los muertos” (Juan 20: 9).

Jesús se le apareció a María primero, y más tarde, en la noche de Pascua, se acercó a sus discípulos que se vieron obligados a “distancia social” detrás de las puertas cerradas de la casa por temor a los judíos. Jesús se paró entre ellos y dijo: “La paz sea con vosotros” (Juan 20:19). Jesús “Shalom!” en la tarde de Pascua resuena con sus últimas palabras en la cruz: “Está terminado” (Juan 19:30). Así, la paz de la reconciliación y la vida se cumple en la victoria de Jesús sobre el pecado y la muerte. Jesús “Shalom!” no es tanto un saludo de la vida cotidiana sino la invitación más misericordiosa y consoladora para quienes padecen la enfermedad hasta la muerte. Somos ‘los pacientes’ que debemos reconocer voluntariamente nuestra enfermedad / pecado y recibir con alegría la curación / salvación de aquel que seguramente “tomó nuestras enfermedades y cargó nuestras penas”, y el castigo sobre él “nos trajo paz y por sus heridas somos sanados” (Isaías 53: 4-5).

Recordamos que el segundo ‘Shalom’ de Jesús porque sus discípulos fueron cuando él les dijo: “Como el Padre me envió, así yo los envío a ustedes” (Juan 20:21). Este es más bien un llamado aterrador del Señor para que sus sirvientes abandonen el espacio privado de hermosas quietudes y enfrenten nuevamente la esfera pública derribada por el imperio de Mammon. Sin embargo, antes de ser llamados a ser ‘los agentes’ del Reino de Dios, es decir, los pacificadores o los embajadores de Cristo para la reconciliación, deben ser cubiertos por el poder del Espíritu Santo.

Cuando Jesús envió a sus discípulos “sopló sobre ellos y les dijo: ‘Reciban el Espíritu Santo’ (Juan 20:22). Jesús respira en cada uno de nosotros el aliento de vida para convertirse en una nueva criatura. Al mismo tiempo, Jesús respira en todos nosotros, como si fuéramos los asesinados en Ezequiel 37. Como el pueblo judío en el exilio cuyas tierras se habían convertido en tumbas, regresó a las suyas por el despertar del Espíritu, somos llamados por La autoridad del Espíritu Santo para ser la Iglesia, el cuerpo de Cristo en la esfera pública de nuestros tiempos.

Seguramente, no soy el único que se ha sorprendido por una foto reciente del interior de un camión refrigerado lleno de las bolsas de los estadounidenses muertos. De hecho, ahora estamos pasando por el oscuro valle de la muerte en estos tiempos difíciles. Al recordar la trágica imagen de los cadáveres en mi mente, escucho la desafiante pregunta de Dios: “Hijo del hombre, ¿pueden vivir estos huesos” (Ezequiel 37: 3a)? La respuesta del profeta: “Oh Señor Soberano, solo tú lo sabes”. (Ezequiel 37: 3b), me lleva a una profunda comprensión de que la esperanza de la resurrección del cuerpo y la vida eterna no es la posibilidad interior del mundo del proceso evolutivo, sino únicamente la gracia escatológica de la soberanía de Dios y su amor eternamente fiel. Por lo tanto, Pablo proclama audazmente: “Si el Espíritu del que levantó a Jesús de la muerte habita en ti, el que resucitó a Cristo de la muerte dará vida a tus cuerpos mortales también a través de su Espíritu que habita en ti” (Romanos 8:11)

¡Queridos hermanos y hermanas en Cristo! No tengas miedo de enfrentarte al mundo rebelde alejado del origen de la vida, nuestro Dios trino el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Primero, y ante todo, necesitamos recuperar el sentido fundamental de temor de Dios en forma de “vigilancia pública” sobre la idolatría del dinero en nombre del libre mercado que ha puesto nuestro sistema de salud en ruinas. “Pongamos a los enfermos en los mercados” donde está presente el Cristo viviente (Marcos 6:56). Deberíamos ser parte de ‘un gran reinicio’ después de que haya pasado la tormenta de la pandemia para celebrar la Pascua en la esfera pública de nuestra vida.

Irónicamente, el distanciamiento social humano ha permitido que las aves prosperen y unió a las personas en el amor, aunque aplaudiendo, cantando y bailando por separado. Arrepintámonos de nuestros pecados de interés propio, privatizando todos los rincones de la vida y los servicios públicos, así como destruyendo el precioso hábitat de los animales salvajes que podría haber causado la propagación de virus nunca vistos. Resista la xenofobia fría y el racismo candente culpando a los inocentes por la pandemia. En cambio, seamos solidarios y permanezcamos con un cálido vínculo humano al asumir la responsabilidad ética global para detener el círculo vicioso de la pandemia que se extiende desde el Norte global al Sur global y nuevamente al Norte global, y así sucesivamente.

Finalmente, las personas llamadas metodistas de todas partes, no olviden la amonestadora advertencia de Cristo resucitado: “Reciba el Espíritu Santo. Si perdonas los pecados de cualquiera, se los perdona; si retienes los pecados de alguno, ellos son retenidos” (Juan 20: 22b-23). Si crees que la resurrección de Jesús restaura la vida de una persona muerta, toma el pecado en serio y comprométete al ministerio evangélico del perdón con todo tu corazón y poder para “una persona muerta solo puede ser resucitada, resucitada, y el pecado grave puede solo ser perdonado “. (Karl Barth) Alabamos a Dios “porque como un hombre vino a la muerte, por un hombre también vino la resurrección de los muertos. Porque como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15: 21-22).

Por lo tanto, le pido solemnemente en nombre del Dios todopoderoso que resucitó a Jesús de entre los muertos para dar testimonio a todas las personas con miedo y temblor: “Vengan de los cuatro vientos, espíritu de vida, y respiren sobre estos muertos para que cobren vida”. de nuevo” (Ezequiel 37: 9). Que vuelvan a la vida y se pongan de pie, un poderoso anfitrión.

Jesús ha resucitado! ¡Felices Pascuas!


Mesa redonda mundial sobre el COVID-19 entre dirigentes eclesiales y la OMS

Fotografía: Albin Hillert – Valter Hugo Muniz/CMI

FUENTE: CMI. Ginebra, Suiza. Abril 2, 2020. Durante la crisis del COVID-19, la iglesia atiende las necesidades espirituales y sociales de las víctimas de la pandemia que afecta al mundo; un papel que la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó como fundamental.

El 31 de marzo, un grupo de experimentados dirigentes de iglesias y de expertos médicos se reunieron para abordar el desafío mundial de la pandemia del COVID-19 desde una perspectiva médica, moral y espiritual.

El secretario general saliente del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el Rev. Dr. OlavFykse Tveit, moderó la reunión televisada que duró una hora. Esta fue una de sus últimas tareas como secretario general.

“Agradecemos asimismo las señales concretas de colaboración entre iglesias, gobiernos y organizaciones internacionales, especialmente la OMS, en este momento de peligro”, dijo Tveit en la apertura de la discusión.

Afirmó que alrededor del mundo, el nuevo coronavirus COVID-19 pone a prueba los sistemas de gobernanza y de salud pública, el liderazgo y la solidaridad.

Fuente de toda existencia

“Como creyentes, estamos junto al Dios de la vida, fuente de toda existencia, vida y salud. Y nos comprometemos a hacer todo lo que esté de nuestra mano para proteger y salvaguardar la vida, promover la salud y mejorar las perspectivas de los enfermos, de las personas vulnerables, de las marginadas, y de los ancianos. Eso es lo que somos, eso es lo que hacemos, por eso estamos aquí”.

Además de los líderes eclesiales, la mesa redonda contó con la participación de la Dra. Sarah Hess, Red de Información de la OMS para las Epidemias (EPI-WIN), Programa de emergencias sanitarias.

El Rev. Tveit dijo: “Estamos agradecidos de poder convocar hoy a personas de la iglesia de diferentes partes del mundo para hablar sobre la pandemia y aprender de nuestros asociados de la Organización Mundial de la Salud”.

Hess destacó el creciente número de casos, que ese día había superado ya los 700 000, con más de 35 000 muertes a nivel mundial.

Todos afectados de alguna manera 

“Y podemos decir que todas las personas, en todas partes, se ven afectadas de alguna manera, incluso en el tiempo que ha transcurrido entre la preparación de estas diapositivas y su presentación aquí. Las cifras cambian rápidamente”, dijo.

El seminario web contó asimismo con la participación del arzobispo Job de Telmesos, representante permanente del Patriarcado Ecuménico ante el CMI; la Rev. Ebun James, secretaria general del Consejo Nacional de Iglesias de Sierra Leona; la Dra. Olivia Wilkinson, de Joint Learning Initiative on Faith and Local Communities; la Dra. Katherine Marshall, investigadora principal de la Walsh School of Foreign Service y directoraejecutiva de la organización World Faiths Development Dialogue del Berkley Center for Religion, Peace, and World Affairs; y el Dr. Mwai Makoka, secretario ejecutivo del programa del CMI sobre salud y sanación.


“Transmitamos de corazón a corazón la luz de la esperanza”, dice el arzobispo Anastasios

Foto: Xanthi Morfi/CMI

Entrevista al arzobispo de Albania, antiguo presidente del CMI
Por Marianne Ejdersten, directora de comunicación del CMI

FUENTE: CMI. Marzo 28, 2020. En esta entrevista en línea, el arzobispo Anastasios de Tirana, Durrës y toda Albania comparte su perspectiva sobre la manera en que las iglesias se están adaptando a la pandemia del COVID-19, tanto en Albania como en el resto del mundo. Mientras oramos por los investigadores que tratan de encontrar un tratamiento, las iglesias pueden hacer hincapié en nuestro deber de quedarnos en casa, al mismo tiempo que nos liberan del miedo y la ansiedad. Mientras nos preparamos para la Pascua, debemos encontrar maneras de asistir a los enfermos directa o indirectamente, y abrir nuestros corazones a la luz de la esperanza.

¿De qué maneras ve Su Beatitud a las iglesias adaptarse a la vida en medio del brote del coronavirus, en Albania y en el resto del mundo?

Arzobispo Anastasios: Cuando se nos informó de la propagación de la pandemia del COVID-19 en Albania, nos dirigimos a nuestro pueblo (el 12 de marzo y el 17 de marzo de 2020) insistiendo en que debemos evitar el pánico, la depresión y la desesperación. Señalamos que se exige de nosotros compostura, sobriedad, preocupación cautelosa y disciplina constante con respecto a las instrucciones y las directivas en materia de salud de los gobiernos responsables. Anunciamos que estábamos cancelando todos los servicios en nuestras iglesias, y aconsejamos a las personas que evitaran los tradicionales abrazos, besar los objetos sagrados en la iglesia, besar las manos y cualquier otro contacto físico. Los domingos y las grandes fiestas, celebramos la Divina Liturgia en la capilla del Centro Sinodal a puerta cerrada. Estos servicios son transmitidos por la emisora de radio de la Iglesia y también en línea. Los servicios eclesiásticos seguirán celebrándose del mismo modo en las otras diócesis en capillas pequeñas a puerta cerrada. Aconsejamos a los más vulnerables, las personas mayores y los niños que se quedaran en casa durante un tiempo. Las iglesias permanecerán abiertas durante el día para la oración personal. La fe y el amor son las armas defensivas más poderosas contra el ataque de este virus invisible. Sé que muchas otras iglesias también han dirigido mensajes similares a sus fieles.


Mensaje de Pascua 2020, del Consejo Mundial de Iglesias

9 de abril de 2020

Queridos hermanos y hermanas en el Señor crucificado y resucitado:

Ahora que se acerca la celebración de la Pascua, nos gustaría transmitirles el tradicional saludo cristiano, que afirma la resurrección de Jesucristo de entre los muertos y su poderoso mensaje liberador, que trae alegría y esperanza al mundo, superando el miedo y la incertidumbre:

¡Cristo ha resucitado! ¡En verdad ha resucitado!

Este año, celebramos la Pascua en un contexto difícil en medio de situaciones dolorosas. La pandemia del COVID-19, que ha afectado al mundo entero, también está afectando a la manera de celebrar la Pascua. Para proteger nuestras propias vidas y las de los demás, no podemos llenar las calles de procesiones, ni tampoco resonarán por las iglesias los himnos y las liturgias que expresen y compartan nuestra alegría pascual con los demás. En lugar de eso, compartiremos el misterio de la Pascua y encontraremos al Señor resucitado en nuestros hogares, detrás de puertas cerradas. Mucha de nuestra gente tiene miedo e incertidumbre, o sufre traumas, separación, aislamiento, pérdida de miembros o incluso la muerte en sus familias o en las comunidades de sus iglesias.

Sin embargo, a pesar de estas situaciones traumáticas y dolorosas, el mensaje de la Pascua sigue siendo un mensaje alegre de valentía y esperanza.

La primera experiencia de los discípulos con el Señor resucitado se produjo en circunstancias similares. Por miedo y para proteger sus vidas, los discípulos de Jesús se reunieron en una sala, con las puertas cerradas. Y allí, Cristo resucitado se puso en medio de ellos, trayéndoles su paz. Cuando ellos se espantaron y se atemorizaron, “Jesús les dijo: ‘¿Por qué se asustan? […] ¡Soy yo!” (Lucas 24:37-39).

Para quienes puedan sentirse tentados a explicar la presente situación como una expresión del castigo y la ira de Dios, el mensaje de la Pascua transmite que nuestro Dios es un Dios que ama, la fuente de la vida, no de la muerte, el Dios de vida y de amor: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17).

Queridos hermanos y hermanas, a lo largo de los siglos, el saludo de la Pascua “¡Cristo ha resucitado!” ha infundido siempre a los cristianos el poder y la valentía para hacer frente a la muerte, la destrucción, la opresión y la esclavitud, el miedo, la duda y la incertidumbre. Ahora que nos enfrentamos a los desafíos del COVID-19, les aseguramos que en estos días estamos unidos a ustedes en sus oraciones y al afirmar juntos nuestra fe y esperanza común en el Señor resucitado: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ¡Pero gracias sean dadas a Dios, de que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!” (1 Co 15:55,57).

Fielmente suyos,

Los dirigentes del Comité Central del CMI


Urge proteger a los niños durante la pandemia del COVID-19

Marcelo Schneider/WCC

FUENTE: CMI. Ginebra, Suiza. Abril 9, 2020. Una declaración conjunta firmada por la junta de la Alianza mundial para erradicar la violencia contra la infancia insta a la protección urgente de la infancia durante la pandemia del COVID-19.

“Los esfuerzos para contener el coronavirus son vitales para la salud de la población mundial, pero también exponen a los niños a un mayor riesgo de violencia, en particular ante el maltrato, la violencia de género y la explotación sexual”, dice el comunicado. “Como dirigentes de organizaciones dedicadas a erradicar la violencia contra los niños, nos unimos en solidaridad para compartir nuestra profunda preocupación, hacer un llamado a la acción y comprometernos a contribuir a la protección de los niños ante la violencia y a reducir los efectos del COVID-19 sobre la infancia en todos los países y comunidades del mundo”.

Más de 1.500 millones niños ya no están escolarizados. “Las restricciones al movimiento, la pérdida de ingresos, el aislamiento, el hacinamiento y los altos niveles de estrés y de ansiedad incrementan la probabilidad de que los niños sean víctimas o testigos de maltratos físicos y psicológicos, y de abusos sexuales en el hogar, especialmente los niños que ya viven en situaciones familiares violentas o disfuncionales”, dice el texto. “Y, si bien, para muchos niños, las comunidades virtuales se han vuelto fundamentales para mantener el aprendizaje, la prestación de apoyo, y el juego, también aumentan su exposición al acoso cibernético, a comportamientos de riesgo en Internet y a la explotación sexual”.

La situación se ve agravada por la falta de acceso de los niños a sus amigos y maestros, a los trabajadores sociales y al espacio seguro y los servicios que proporcionan las escuelas, señala el comunicado.

“Preocupa especialmente la situación de los niños más vulnerables, en particular los refugiados, migrantes y desplazados internos; los que están privados de libertad, los que viven sin el cuidado de sus padres, los que están en la calle y en barrios marginales, los que tienen una discapacidad y los que se encuentran en zonas afectadas por conflictos”, afirma el comunicado. “En muchos casos, la creciente vulnerabilidad económica aumentará la amenaza del trabajo infantil, el matrimonio infantil y la trata de niños”.

La declaración hace un llamado a los gobiernos, a la comunidad internacional y a los dirigentes de todos los sectores para que respondan urgentemente con un esfuerzo conjunto para proteger a los niños del mayor riesgo de padecer violencia y maltrato.


El Consejo de Iglesias de Oriente Medio recalca la importancia de “vivir este tiempo en gran solidaridad espiritual”

La Dra. Souraya Bechealany. Foto: Albin Hilbert/CMI, 2018

FUENTE: CMI. Ginebra, Suiza. Abril 9, 2020. El 26 de marzo, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y las organizaciones ecuménicas regionales emitieron una histórica declaración pastoral en la que afirmaban la urgencia de unirse para proteger la vida ante la pandemia de COVID-19. 

Desde entonces, el CMI ha ido recopilando los puntos de vista de las diversas regiones sobre la importancia de cuidar de nuestra familia humana, que es una sola.

La Dra. Souraya Bechealany es secretaria general del Consejo de Iglesias de Oriente Medio. 

¿Por qué pensó que era importante apoyar la declaración histórica de las organizaciones ecuménicas regionales sobre la respuesta a la COVID-19?

Dra. Bechealany: En estos momentos en que la crisis de COVID-19 desafía y cuestiona a toda la humanidad, es importante que las iglesias, juntas en el cuerpo de Cristo, hablen alto y claro para dar testimonio de nuestra fe y nuestra esperanza en Jesucristo resucitado, y osen la palabra profética que nos ha sido confiada.

En su opinión, ¿cuál es el principal mérito del mensaje?

Dra. Bechealany: Es un llamado a proteger nuestras vidas y nuestra salud, y la salud de los demás, como máxima expresión del amor a Dios y a nuestro prójimo; a vivir este tiempo en gran solidaridad espiritual con uno mismo y con la humanidad. También es un llamado a considerar este período como un tiempo bendito que nos permite reflexionar profundamente sobre el bien común, la buena gobernanza y los valores éticos arraigados en nuestra tradición…


En África, los evangélicos afrontan la expansión del coronavirus con “la tarea de dar esperanza”

Las iglesias no olvidan que el continente es una de las regiones menos preparadas a nivel sanitario y mantienen una actitud de oración y servicio mientras colaboran con las autoridades.

Una mujer senegalesa camina con su bebé frente a un grafiti que explica la necesidad de cubrirse la boca y la nariz al estornudar. / Twitter @Sinelo1968, Alaattin Dogru,

FUENTE: Protestante Digital. AUTOR: Jonatán Soriano. Barcelona, España. Marzo 27, 2020. Si hay una región del planeta en la que se puede temer más el impacto de la epidemia del coronavirus sobre la población es África. No solamente por la falta de recursos médicos para hacer frente a la enfermedad, o la dificultad de establecer mecanismos de control fronterizos, sino porque, de entrada, es un continente en el que en muchos de sus países ni siquiera se tiene garantizado el acceso a servicios de higiene seguros. Así lo demuestran los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de febrero de 2019, y según los cuales, mientras que en España la media de muertes por exposición a medidas de higiene inseguras (como el agua contaminada) es de 0,2 personas por cada 100.000, en países como Níger o Mali se superan los 70 muertos, y en Chad el centenar.

Desde que el 14 de febrero se detectase el primer caso de Covid-19 en Egipto, el virus se ha expandido por todo el continente a excepción de Botsuana y Sudán del Sur. De hecho, toda la región supera ya los 2.800 casos diagnosticados (a fecha del 27 de marzo). “El mejor consejo para África es que se prepare para lo peor”, señalaba hace unos días el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que también recordaba que “probablemente hay casos no detectados” en la zona. “África debe despertar. Tenemos que hacer las pruebas, la localización de los contactos y el aislamiento”, añadía.


El 41% de los alemanes piensa más en el significado de la vida desde el coronavirus

Una encuesta muestra que las mujeres tienen más preguntas existenciales que los hombres. Los protestantes y los católicos son los que más piensan en ello.

Foto: Helen Cook. Unsplash (CC0).,Foto: Helen Cook. Unsplash (CC0).

FUENTES: Evangelical Focus, Protestante Digital. Berlín, Alemania. Abril 4, 2020. En medio de la crisis del coronavirus, ha habido muchos artículos, publicaciones en redes sociales y conversaciones sobre posibles soluciones, miedos y esperanzas.

Parece que muchas personas ya no creen en la oración ni ponen su fe en Dios. En cambio, ponen toda su esperanza en la ciencia, esperando que se encuentre una vacuna, o en medidas económicas para que no se pierda ningún trabajo, como explican los políticos.

Pero encontrar una vacuna puede llevar meses, y miles de pequeños y grandes empresarios de todo el mundo no están completamente convencidos de las promesas hechas por sus políticos.

En medio de todo esto, las personas tienen mucho tiempo para pensar más profundamente y hacerse preguntas.

EL SIGNIFICADO DE LA VIDA

Una encuesta realizada por el Instituto de investigación de mercado INSA-Consulere(Erfurt) en nombre del sitio web de noticias alemán Idea, muestra que el 41% de los alemanes dicen que están “pensando más en el significado de la vida” debido a la pandemia.

No piensan así el 46% de los encuestados, el 8% no sabía y el cuatro por ciento no proporcionó ninguna información. Además, las mujeres tienen más preguntas existenciales (45%) que los hombres (38%), mientras que los jóvenes que se plantean esas cuestiones son significativamente menos que las personas mayores (30 frente a 45%).