Noticias Internacionales

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José Donato Rodríguez Romero (compilador)

La justicia fiscal puede renovar los pactos bíblicos

FUENTE: CMI. Ginebra, Suiza. Septiembre 16, 2020. La justicia fiscal –incluyendo reformar los actuales sistemas impositivos, poner en práctica el jubileo y pagar reparaciones– fue el tema central del segundo seminario público en línea de la Escuela Ecuménica de Gobernanza, Economía y Gestión (GEM, por sus siglas en inglés) en 2020, que se celebró el 14 de septiembre. 

Se presentó a estudiantes e invitados la Campaña tributaria de Zaqueo (#ZacTax), que insta a “una transformación del sistema económico mundial que, como Zaqueo, devolvería al menos una parte del dinero adeudado” por las empresas multinacionales y los sumamente ricos, dijo Justin Thacker, director de Church Action for Justice (Reino Unido). “Más que nunca queremos un mundo más equitativo, un mundo más justo, un mundo más igualitario, un mundo donde los ricos y poderosos dejen de explotar a los pobres, y de robarles”.

“La historia de Zaqueo desenmaraña la delincuencia del sistema tributario mundial en su forma actual. Es opresivo y pecaminoso. El mundo necesita escuchar esta historia, no solo porque es una historia cristiana, sino porque se enfrenta al poder con la verdad”, dijo Suzanne Matale, miembro de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional. 

“Vivimos en un mundo en el que grandes desigualdades alimentan una mayor desigualdad. El 1% de los más ricos del mundo tienen más del doble de riqueza que 6900 millones de personas”, dijo Manuel “Butch” Montez, de la Sociedad Internacional para el Desarrollo. 

“Las reparaciones son un proceso para recordar, reparar, restaurar, reintegrar, reponer, enderezar, enmendar y reconciliar”, dijo Iva Carruthers, secretaria general de la Samuel DeWitt Proctor Conference. “Las reparaciones nunca pueden reducirse únicamente a términos monetarios. Hacer eso es una burla del verdadero significado de las reparaciones como el final de un proceso de justicia distributiva, expiación humana y redención”.

Considerando el concepto del jubileo, James Bhagwan, secretario general de la Conferencia de Iglesias del Pacífico, señaló que el jubileo bíblico incluye “liberar al pueblo y liberar la tierra. Hemos visto en todo el mundo el respiro que supusieron los confinamientos para las tierras, los océanos y el aire en los primeros tiempos de la COVID-19”. 

Con respecto al papel de las iglesias en la Campaña tributaria de Zaqueo, Carruthers dijo: “Debemos avanzar hacia el compromiso y el pacto de luchar con la verdad. Eso requiere asimismo liderazgo profético y coraje, para decir la verdad y ayudar a las personas a comprender que su disposición para participar en esta difícil tarea serviría a su propio sentido de humanidad”.

El próximo seminario público en línea de la Escuela Ecuménica de Gobernanza, Economía y Gestión tendrá lugar el 2 de octubre.


El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) ofrece saludos de Rosh Hashaná a las comunidades judías de todo el mundo

FUENTE: Observatorio Eclesial. Ginebra, Suiza. Septiembre 18, 2020. El secretario general interino del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el Rev. Prof. Dr. Ioan Sauca, envió saludos llenos de alegría a los amigos y colegas judíos de todo el mundo con motivo de Rosh Hashaná y las próximas fiestas religiosas. 

“Que este sea un momento de bendición, alegría y paz para ustedes”, escribe Sauca. “Ciertamente, este último año ha traído consigo una época de desafíos extraordinarios para todos nosotros”.

Sauca pidió oraciones para que las naciones del mundo trabajen juntas de manera efectiva para establecer tanto soluciones médicas como patrones de coexistencia más sabios para permitir que todas las personas compartan las bondades del mundo de Dios en mutua independencia, justicia y respeto.

“El conflicto entre Israel y Palestina aparece naturalmente a menudo en nuetras discusiones y todos somos conscientes de la complejidad de los problemas involucrados”, escribe Sauca. “Como comunidad mundial de iglesias, el CMI busca solidarizarse fielmente con los cristianos de Oriente Medio y dar a conocer ampliamente sus preocupaciones y perspectivas”.

Pero el CMI también busca escuchar con atención a sus socios judíos, señala Sauca. “También creemos que es importante que, como parte de nuestro diálogo, elevemos juntos la mirada por encima de los desafíos específicos de las relaciones judeo-cristiana para considerar cómo, como judíos y cristianos, podemos trabajar juntos en solidaridad por el bien del mundo en general”, escribe.

“Por eso, me complace mencionar una nueva publicación conjunta del CMI y el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso: Al servicio de un mundo herido en solidaridad interreligiosa: un llamado cristiano a la reflexión y la acción durante el COVID-19 y más allá”.

La publicación expresa el compromiso del CMI de trabajar juntos a través de todas las diferencias religiosas para la curaciónde un mundo herido, continúa Sauca. “Esperamos que el próximo año podamos trabajar juntos con amigos y colegas judíos de muchas maneras hacia el cumplimiento de esta visión”.


Los líderes religiosos mundiales instan a poner fin al “deterioro de la situación de la migración europea”

Una docena de organizaciones religiosas mundiales y regionales han publicado una declaración sobre la promoción de derechos en relación con la situación de los migrantes y refugiados en Europa que define su vocación como cristianos de “acoger al extranjero” e insta a la creación de un mundo en el que “nos hagamos humanos juntos”.

Campo de refugiados de Moria, isla de Lesbos (Grecia), septiembre de 2020.
Fotografías: Lampros Demertzis/CMI

FUENTE: CMI: Ginebra, Suiza. Septiembre 25, 2020. “La solidaridad debería ser el principio rector de la migración y, en particular, de la recepción de refugiados”, afirma la declaración. “Esperamos que la UE rechace el discurso y la política del miedo y la obstrucción, y que adopte una posición basada en principios y una práctica compasiva basada en los valores fundamentales de la UE”.

Las organizaciones emitieron la declaración antes de que la Comisión de la UE presentase su nuevo Pacto sobre migración el 23 de septiembre.

“Nuestras organizaciones representan a las iglesias de toda Europa y del mundo, así como a los organismos eclesiásticos que se ocupan especialmente de los migrantes, los refugiados y los solicitantes de asilo”, afirma la declaración. “Como organizaciones cristianas, estamos profundamente comprometidas con la dignidad inviolable del ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, así como con los conceptos de bien común, de solidaridad mundial y de promoción de una sociedad que acoja a los extranjeros, atienda a los que huyen del peligro y proteja a los vulnerables”.

La declaración hace referencia al reciente incendio en el campo de Moria, que dejó a 13 000 migrantes sin hogar.

“Los acontecimientos de la noche del 8 de septiembre de 2020 en el campo de Moria y durante los días siguientes han puesto de manifiesto una vez más el estado fundamentalmente deficiente de la política europea de migración y asilo y el sufrimiento que ha creado”, afirma la declaración, señalando “la desesperación de las personas que buscan protección y que a menudo se han visto obligadas a vivir durante años en condiciones inhumanas, así como la cólera y la frustración de los habitantes locales, que sienten que Europa los ha dejado solos con el desafío de la acogida y la atención a los refugiados”. También apuntan al hecho de que la respuesta actual ha abordado los síntomas de un problema mayor, pero no la causa real, y a una reacción de la UE que expresa empatía, pero muestra una profunda falta de responsabilidad y ningún compromiso real de ayudar a los que necesitan protección, así como al Estado griego y a la población local que los acoge.

La COVID-19 ha exacerbado las ya inhumanas condiciones de vida de los migrantes, señala la declaración. “La COVID-19 y sus consecuencias han hecho que en muchos lugares la ya difícil situación de estos países y de las poblaciones desplazadas que acogen sea aún más precaria: ya sea por la falta de higiene en las instalaciones o por los dramáticos recortes de las raciones de alimentos y otras ayudas a su disposición”, prosigue. “Las restricciones generalizadas de los desplazamientos internos y transfronterizos a raíz de la pandemia han reducido aún más el acceso de las personas a un entorno protegido. Además, la supervivencia económica de muchas personas en situación de desplazamiento, así como la de sus anfitriones, se ha visto amenazada por las medidas de confinamiento y otras medidas relacionadas, que han afectado especialmente a las personas empleadas en el sector informal y han tenido un efecto desproporcionado en las mujeres y sus medios de subsistencia”.

En la declaración también se aborda el discurso público en el que “los migrantes y los refugiados suelen ser objeto de los discursos de incitación al odio en las redes sociales, así como de las representaciones distorsionadas y deshumanizantes en los medios de comunicación”, y se pide a los medios de comunicación que “respeten la dignidad humana de los migrantes y los refugiados, garanticen una cobertura equilibrada de sus historias, se comprometan con los migrantes y los refugiados y les permitan contar sus propias historias, y eviten las expresiones estereotipadas y negativas, así como la victimización y la simplificación excesiva”.

La declaración está firmada conjuntamente por ACT Alianza, la Comunión Anglicana, la Comisión de las Iglesias para los Migrantes en Europa, la Conferencia de Iglesias Europeas, la Iglesia Evangélica Griega, el Centro de Integración de los Trabajadores Migrantes – Programa Ecuménico de Refugiados, organización sin fines de lucro de la Iglesia de Grecia, la Federación Luterana Mundial, el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, la Asociación Mundial de Comunicación Cristiana, la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (Región de Europa), el Consejo Mundial de Iglesias y el Consejo Mundial Metodista.


Organizaciones cristianas que representan a 2 mil millones de personas piden a la Unión Europea una política de migración más compasiva

Un voluntario griego saluda a un barco de refugiados en el mar Egeo, dirigiéndolo a un lugar seguro para tomar tierra en una playa de la isla griega de Lesbos.
Fotografía: Paul Jeffrey, 2015

FUENTE: CMI. Ginebra, Suiza. Septiembre 24, 2020. Organizaciones cristianas que representan a 2000 millones de personas –aproximadamente un tercio de la población mundial– han hecho pública una declaración sobre la grave situación de los migrantes y los refugiados en Europa, y exigen un enfoque más compasivo.

“La solidaridad debe ser el principio rector que oriente la migración y particularmente la acogida de refugiados”, recoge la declaración. “Esperamos que la Unión Europea rechace el discurso y la política del miedo y la disuasión, y adopte una posición de principios y una práctica compasiva basadas en los valores fundamentales en los que se basa la UE”.

Las organizaciones publicaron la declaración con antelación a la presentación del nuevo Pacto sobre Migración de la Comisión Europea el 23 de septiembre.

“Solo tenemos una preciosa familia humana en la que se nos encarga que cuidemos los unos de los otros”, dijo el secretario general interino del Consejo Mundial de Iglesias, P. Prof. Dr. Ioan Sauca. “Las políticas de asilo de cada país deben reflejar este sentido de cuidado y confianza como un camino compartido, una responsabilidad solemne y un testimonio común. Tenemos grandes expectativas con respecto a la presentación por parte de la Comisión Europea de su nuevo Pacto sobre Migración y Asilo el 23 de septiembre”.

Rudelmar Bueno de Faria, secretario general de ACT Alianza, señaló que el trágico incendio en Moria “lamentablemente nos recordó las consecuencias totalmente predecibles y evitables de la política de migración y asilo de la UE, que pone la integridad de las fronteras por encima de la de las vidas humanas, y favorece al populismo en detrimento de la dignidad y la humanidad. Esperamos algo mejor de Europa y sus dirigentes. Es hora de cambiar de rumbo”.

El Dr. Jørgen Skov Sørensen, secretario general de la Conferencia de las Iglesias Europeas, declaró: “Las iglesias y las comunidades cristianas de toda Europa son testigos de la alarmante situación de los migrantes y los refugiados en la región, sobre todo después de lo acontecido recientemente en el campo de Moria. Las consecuencias humanas de la situación nos causan una profunda preocupación”.

“Exhortamos a todas nuestras iglesias miembros y, de hecho, a todas las personas de fe a que se comprometan a orar, asumiendo nuestro papel como mensajeros de coraje y esperanza. Debemos proseguir y reforzar de todas las maneras posibles nuestros esfuerzos conjuntos para dar esperanza a los vulnerables que están en una situación desesperada”, dijo.

El Dr. Torsten Moritz, secretario general de la Comisión de las Iglesias para los Migrantes en Europa, reflexionó que, en los últimos años y, de manera más trágica, desde hace dos semanas con el incendio en el campo de Moria, hemos sido testigos de las horribles consecuencias de la actual política de migración de la UE. “Una política que intenta mantener a los refugiados y los migrantes en la frontera, empujarlos de vuelta allí o devolverlos a cualquier precio”, dijo Moritz. “El nuevo pacto sobre asilo y migración no puede ser más de lo mismo”.

Moritz añadió que la Unión Europea necesita un nuevo comienzo honesto y valiente, con el que acepte su propia responsabilidad en vez de negarla. “Eso hace necesario crear corredores seguros, ofrecer una recepción decente y una sociedad acogedora, y examinar cómo Europa sigue creando razones para el desplazamiento”, dijo. “Las iglesias siguen estando preparadas para apoyar a la UE y sus Estados miembros si está realmente dispuesta a empezar de nuevo”.

El Rev. Dr. Chris Ferguson, secretario general de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, dijo que la situación de quienes buscan refugio y asilo en Grecia y otros lugares es sintomática de las causas más profundas del colonialismo y el imperialismo que han explotado a las personas y los recursos para obtener beneficios. “Como personas de fe, nos ponemos al lado del migrante, del refugiado, de los solicitantes de asilo, y pedimos hospitalidad y acogida”, dijo. “Creemos que estamos llamados a trabajar permanentemente por la justicia para todos los oprimidos”.

La Iglesia Evangélica Griega ha respondido activamente a la situación de los refugiados desde sus inicios y sigue apoyando a los refugiados de múltiples maneras. Ellos “instan a la iglesia ecuménica y a la comunidad internacional a que actúen con decisión ofreciendo ayuda y refuerzos a Grecia, para atender mejor las necesidades tanto de los ‘refugiados de Moria’ como de la población local de Lesbos, aceptando y alojando a muchos de los refugiados a los que ya se les ha concedido asilo en sus países”, dijo el Rev. Dimitris Boukis, secretario del Comité Ejecutivo del Sínodo General de la Iglesia Evangélica Griega.

Martina Wasserloos, presidenta de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas en Europa, manifestó su alegría por esta iniciativa común de instar a las autoridades europeas a que, por fin, asuman su responsabilidad por la vida y la dignidad humana.

“Como Comunión Mundial de Iglesias Reformadas en Europa, hacemos frente al sufrimiento de los migrantes”, dijo. “Estamos convencidos de que en el rostro de los refugiados vemos la imagen de Dios, y así lo confesamos. Como iglesias, ofrecemos ayuda para superar esta crisis de múltiples maneras, pero esperamos también soluciones benevolentes y humanitarias de quienes tienen que adoptar decisiones políticas”.

En la Comunión Anglicana, los fieles están llamados, de conformidad con las Cinco Marcas de la Misión, a “responder a la necesidad humana mediante un servicio de amor, […] transformar las estructuras injustas de la sociedad, enfrentar la violencia de toda índole, y buscar la paz y la reconciliación”, señaló el arzobispo Dr. Josiah Idowu-Fearon, secretario general de la Comunión Anglicana. “En todo el mundo, millones de mujeres, hombres y niños necesitan sentir esta fe en acción en sus vidas mientras huyen del conflicto y la violencia, y tratan de escapar de las consecuencias devastadoras de la pobreza y el clima”, dijo. “Esto requiere una respuesta colectiva más intencional en la que las iglesias y otras comunidades de fe –incluida la Comunión Anglicana– estén dispuestas a ocupar su lugar”.

El Consejo Metodista Mundial ha identificado la hospitalidad radical y la promoción en nombre del “forastero” como el tema central de los años 2016-2021, reflexionó el obispo Ivan Abrahams, su secretario general. “Seguimos colaborando con todos en todas partes al acompañar a los migrantes, los refugiados y los solicitantes de asilo compartiendo sus lágrimas, esperanzas y sueños de una vida y medios de subsistencia sostenibles”, dijo.


El arzobispo de Atenas y toda Grecia recuerda que “acoger a los forasteros es parte integrante de la herencia cristiana”

FUENTE: CMI. AUTORES: Claus Grue y Xanthi Morfi. Atenas, Grecia. Septiembre 23, 2020. El arzobispo Ieronymos de Atenas y toda Grecia ofrece sus reflexiones, desde una perspectiva ortodoxa, sobre la difícil situación que viven los refugiados, en Grecia y en el resto del mundo, y sobre la manera en que las iglesias pueden contribuir tanto a prestarles ayuda como a su bienestar en el largo plazo.

¿Cómo evalúa usted la crisis actual de refugiados desde una perspectiva cristiana?

Arzobispo Ieronymos: Reconociendo que acoger a los forasteros es parte integrante de la herencia cristiana y griega, la Iglesia de Grecia ha venido observando con profunda preocupación la evolución de la crisis de refugiados. Guiados por las enseñanzas evangélicas y por los pasos que marcó Jesucristo, otorgamos gran valor a la dignidad de todas las personas y no olvidamos nuestra responsabilidad para con los necesitados.

Para nosotros esta es, en realidad, una crisis de valores y principios que pone en tela de juicio el respeto del marco institucional de los derechos humanos y, desde el punto de vista teológico, el respeto de la persona.

En lugar de aplicar la solidaridad –un principio esencial de la Unión Europea (UE)– como eje de la gestión de la migración y de la recepción de refugiados, la distribución desigual de las responsabilidades entre los Estados Miembros de la Unión ha dejado que Grecia y el resto de los países de entrada afronten la situación de una manera que, de ningún modo, puede llevar al cumplimiento de los ideales que supuestamente defiende Europa en materia de protección de los derechos humanos.

Las políticas represivas aplicadas por la UE han provocado que miles de solicitantes de protección internacional hayan tenido que soportar un largo confinamiento en el hacinamiento de los centros más concurridos de las islas del Egeo, viviendo en condiciones indecentes, con un acceso insuficiente a bienes o servicios fundamentales. En este contexto, el reciente incendio en Moria ha sido, sin duda, una tragedia anunciada.

Jesús nos dice que nuestra respuesta ante los forasteros es una respuesta al mismo Jesús (Mateo 25:40).

Sin desestimar los desafíos y problemas que conlleva la situación, la Iglesia de Grecia se identifica con los vulnerables y pide un espíritu de tolerancia y buena voluntad, así como la adquisición de un compromiso constructivo.

¿Cómo pueden la iglesia que usted representa y las comunidades religiosas en general incidir sobre la situación de los refugiados en Lesbos y en otros lugares, aquí y ahora?

Arzobispo Ieronymos: La Iglesia Ortodoxa, sabiendo que el ser humano fue creado a imagen de Dios y que la sociedad humana guarda una relación de amor fraternal de aceptación y respeto por el otro, no se ha quedado de brazos cruzados durante la crisis de los refugiados.

Inspirada por la antigua tradición griega y ortodoxa del “magnífico espíritu de la hospitalidad” y en aplicación del llamado evangélico a ayudar al hermano necesitado independientemente de su color, religión u origen, la Iglesia de Grecia ha prestado atención y apoyo a los migrantes y refugiados desde la década de 1990.

En las circunstancias actuales, las contribuciones para atender las necesidades urgentes de los refugiados pueden medirse principalmente en el terreno de acción. Y, sin duda, siento que la Iglesia de Grecia ha logrado marcar la diferencia a través de sus organizaciones, como el Centro de Integración para Trabajadores Migrantes del Programa Ecuménico para Refugiados, así como de sus miles de parroquias que han prestado auxilio inmediato y apoyo.

Actualmente, gestionamos cinco centros para menores no acompañados y estamos listos para abrir otros cuatro en cuanto dispongamos de los fondos necesarios. También damos refugio a adultos y prestamos asistencia jurídica.


Consulta y Taller en Comunicación Misional en América Latina y el Caribe: Fase II, Global Ministries, IMU

AUTOR: DRR (compilador38@gmail.com). Desde el 21 y hasta el 1 de octubre se está llevando a cabo esta Consulta y Taller, online vía Zoom, con la participación de cerca de 75 comunicadores de esta región. Analizan la comunicación y visión en América Latina y el Caribe, compartiendo experiencias, necesidades y planes en comunicación; se presenta la Plataforma Regional de Comunicación Metodista en Red y los resultados del cuestionario sobre comunicación metodista en América Latina y Caribe. Participan por México varias personas, entre ellas, Martín Larios Osorio, director de El Evangelista Mexicano, órgano oficial de nuestra Iglesia.