Cápsulas de Discipulado

Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
LA MISION DEL DISCÍPULO: MAESTRO CONSTRUCTOR Y EL MODELO DE CRECIMIENTO (Segunda parte)

Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo “el cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.

Esta gráfica representa el desarrollo de una persona desde su conversión a Cristo hasta que se desarrolle como un verdadero colaborador comprometido en la obra del ministerio.

En la diagonal ondulante, hay una ligera curva hacia arriba al comienzo de cada etapa. El progreso de cada persona varía, a veces, uno experimenta una época de crecimiento notable a la cual le sigue una de estancamiento, muchos que inician el proceso de formación de discípulos espirituales, se desaniman y abandonan el grupo de discipulado, esta ha sido mi experiencia, pero con el tiempo con uno que termine su formación de discípulo de Jesús, hay alegría en el cielo.

El estancamiento puede ocurrir en cualquier punto de desarrollo de formación de un discípulo, podrá darse cuenta de que personas a quienes conoce se han detenido en algunas de las varias etapas o han retrocedido.

Mi recomendación es que el facilitador debe hablar con la persona desanimada e inducirla a continuar su formación de discípulo, mediante enseñanza de persona a persona para actualizarla en sus conocimientos con el grupo de discipulado y luego reintegrarse a su grupo discipular.

Usted como líder del grupo de formación de discípulos, tiene la responsabilizar de animar a las personas a quienes está discipulando e inducirlas a seguir creciendo en la gracia de nuestro Señor Jesucristo (leer 1 Tesalonicenses 4:1).

PRIMERA ETAPA: La tarea es evangelizar y la función del que hace discípulos, es ser testigo de la conversión del inconverso. Las personas están espiritualmente muertas en sus pecados y no conocen a Cristo. Los inconversos no pueden responder a Cristo; si el Espíritu Santo no los atrae y los convence de pecado. Cuando las personas aceptan a Jesús como su Señor y Salvador, se arrepienten de sus pecados, invocan al Señor, Dios les da la potestad de ser llamadas hijos de Dios y son salvas (la responsabilidad al 100% es del discipulador).

SEGUNDA ETAPA: La tarea es conservar los resultados, la función del líder es de actuar como “Padre Espiritual”, estará trabajando con criaturas espirituales. Las criaturas espirituales tienen muchas de las características que tienen los niños (la responsabilidad del discipulador es de un 70% y de la criatura espiritual de un 30%).

TERCERA ETAPA: La tarea es formar discípulos espirituales, la función del facilitador es la de un líder siervo. A medida que los nuevos creyentes se desarrollan se convierten en discípulos espirituales (la responsabilidad del discipulador es de un 40% y del discípulo es del 60%).

CUARTA ETAPA: La tarea es capacitar líderes que se reproducen, la función del líder es actuar como mayordomo de Dios. Cuando los discípulos maduran se convierten en discípulos multiplicadores, ayudando a otros en el mismo proceso de crecimiento (la responsabilidad del discipulador es de un 20% y del discípulo reproductor de 80%).

QUINTA ETAPA: En la última etapa la tarea es de forma un colaborador de Dios, dando el apoyo que el discípulo necesita, la función del líder es de estimular al discípulo a ser útil al Señor en la obra del ministerio. Cuando los discípulos multiplicadores siguen desarrollándose, se convierten en discípulos colaboradores, junto con otros discípulos, que continúan alcanzando a los perdidos y formando discípulos (en esta etapa la responsabilidad es del 100%, tanto del discipulador como del discípulo colaborador).

La misión es desarrollar discípulos como lo hizo Jesús. Para que a su vez hagan otros discípulos.

RECOMENDACIÓN DEL HNO. CUAU: Al considerar este proceso de crecimiento, determine la etapa en que se encuentra su desarrollo espiritual. Involucrarse y decida cómo ayudar a otros en este modelo de crecimiento, hasta que lleguen a ser unos verdaderos colaboradores de Dios. 

FE EN ACCIÓN: Querido/a hermano/a, medita en esta semana, en el modelo de crecimiento de Jesús, que es bíblico, y que debe tener una persona que se convierte al cristianismo, después ayúdela a recorrer la senda del “Maestro Constructor”, para que llegue a ser un colaborador de Dios, comprometido con su Dios y Señor para extender el Reino de Dios en este mundo. Recuerda Cristo cuenta contigo.

  • El discipulado bíblico consiste en invertir la vida en la de otros: un verdadero apostolado.
  • El verdadero discipulado es adoptar un estilo de vida diferente que le agrade a Dios.
  • Para ser un discípulo bíblico y un verdadero discípulo, las enseñanzas de Jesús deben producir en el discípulo transformación y multiplicación.
  • El plan de Cristo consiste en que los discípulos se reproduzcan en otros para evangelizar al mundo.
  • Cualquier discípulo que no se reproduce en otro; que no evangeliza y que no sirve, no es bíblico.

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.


Tomado de mis estudios sobre Discipulado Bíblico y de compartir mi experiencia con Dios, como discípulo de Jesús.