Cápsulas de Discipulado

Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico

LA MISION DEL DISCÌPULO – MAESTRO CONSTRUCTOR – EL MODELO DE CRECIMIENTO – SEGUNDA ETAPA – CONSERVACIÓN DE RESULTADOS (Cuarta parte)

Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo el cómo del discipulado bíblico, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.

La segunda etapa empieza cuando el inconverso nace de nuevo. Es una criatura espiritual; si no recibe ayuda, lo más probable es que se quede como criatura espiritual durante toda su vida. El énfasis en esta etapa es la de nutrir y usamos un biberón para recordarnos que a la criatura espiritual debemos nutrirla con leche espiritual. Hay que alimentarla cuando lo necesite y no forzar su crecimiento; antes bien, ámele y concéntrese en su desarrollo como persona.

En 1 Corintios 3 (leerlo), declara tres analogías del proceso de crecimiento. Pablo dijo: que somos como criaturas que necesitan crecer, como un campo sembrado y como un fundamento para un templo sagrado. Debemos asegurarnos que el nuevo creyente ha nacido de nuevo, que tiene la semilla de la Palabra en su mente y corazón y está edificando su vida sobre el fundamento que es Cristo. Al final de esta etapa la criatura espiritual debe estar caminando en los caminos del Señor y, como la semilla, debe estar germinando y brotando, y el edificio estará tomando forma. 

Conservación de los recién convertidos

Jesús quería que el recién convertido se iniciara en forma inmediata en el proceso de discipulado. Esto requiere un evangelismo con integridad. La tarea de la iglesia no termina hasta que el convertido haya sido preparado para ser bautizado. Preparado para su profesión de fe. Ser enseñado y adiestrado para realizar la obra del ministerio de: ganar, enseñar y adiestrar a otros. Si como iglesia no desarrollamos un ministerio de evangelismo / discipulado con integridad, tendremos una congregación con: miembros no regenerados. Es decir, miembros que son como ovejas sin marca. Miembros sin compromiso con su iglesia local o denominación específica. Creyentes desocupados, no adiestrados para poder continuar la obra del Señor. El evangelismo es más que ganar almas para Cristo. No termina con la conversión, de la misma manera que una vida plena no termina con el nacimiento. ES SOLAMENTE EL COMIENZO.

Presentación de la criatura espiritual

Comentario del Hno. Cuau: Como discípulo de Jesús y mi experiencia con Dios en el “Ministerio de Hacer Discípulos”, que me comprometí a llevar a cabo desde hace más de treinta años, mi compromiso con mi Dios y Señor, es que seguiré compartiendo las enseñanzas de Jesús, hasta el momento que Dios me llame a su presencia. 

Les recomiendo los siguientes pasos con un creyente nuevo, inmediatamente después de su conversión, los cuales le ayudarán a tener la seguridad de su salvación y a comprender como crecer en su vida cristiana. 

Cuando una persona nace de nuevo, debemos saludar a la nueva criatura y decirle: ¡BIENVENIDO A LA FAMILIA DE DIOS! (Romanos 8:16 dice “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios”). La Biblia declara quiénes son hijos de Dios (Juan 1:12 dice: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad se ser hechos hijos de Dios”). Debe decirle: “usted entró a formar parte de la familia de Dios por medio de un nacimiento espiritual” (Juan 3:6,7 dice: “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”). Puede estar seguro de tener vida eterna (1 Juan 5: 11-13). Como criatura de Dios, usted debe crecer y madurar (Colosenses 2:6,7). Aunque tiene la vida eterna, apenas acaba de empezar esta vida. Tiene la necesidad de darse cuenta que es una criatura espiritual; sin importar la edad física que tenga. La criatura necesita muchas cosas para sobrevivir.

PRIMER PASO: ALIMENTARSE DIARIAMENTE DE LA PALABRA DE DIOS. La Palabra de Dios es indispensable para el crecimiento espiritual, así como el alimento es necesario para el desarrollo físico. 1 Pedro 2:2,3 dice: “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor”. Le ayudará a crecer LEALA DIARIAMENTE; le guiará en la vida diaria; ESCUCHELA CUANDO SE ENSEÑA Y PREDICA LA PALABRA DE DIOS; le protegerá del mal, MEMORICELA Y EMPIECE A OBEDECERLA; le enseñará cómo vivir la Palabra, ESTUDIELA; le inspirará MEDITE EN ELLA; es práctica, OBEDEZCALA Y PRACTIQUELA; para tener un estilo de vida diferente que le agrade a Dios.

SEGUNDO PASO: ORAR CON REGULARIDAD. La oración es esencial para el crecimiento espiritual igual que la respiración es para el crecimiento físico. Debe mantener su comunión diaria continuamente con Dios, por medio de la cual le hablamos y le escuchamos. Es como exhalar y respirar el oxígeno para la vida. Necesita saber cómo confesar sus pecados para tener un corazón puro y limpio de toda mancha y maldad. Tendrá la seguridad que Dios escucha a un corazón contrito al orar y Dios le guiará a vivir correctamente.

TERCER PASO: UNIRSE A SU NUEVA FAMILIA EN LA IGLESIA CADA DOMINGO. La criatura espiritual necesita un ambiente correcto, una familia que le demuestre su amor. La Iglesia o congregación es esencial para el crecimiento espiritual, así como el hogar es necesario para que una criatura crezca. Lo que un buen hogar y una buena familia son para cualquier criatura, la congregación lo es para el nuevo creyente. El pueblo de Dios, la Iglesia, es su nueva familia. Se regocijarán en el hecho de su nuevo nacimiento. Le aceptarán y amarán. Le animarán y darán apoyo. Le enseñarán y capacitarán para su diario vivir. Adorarán a Dios con usted. Se declara nuestra aceptación de Cristo y de nuestra nueva familia, siendo bautizados (Hechos 2:41,47). El bautismo es un testimonio simbólico de su fe en la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo. No salva, pero muestra su obediencia al ejemplo y a las enseñanzas de Cristo. El bautismo es el primer acto físico que usted podrá hacer para mostrar su agradecimiento y obediencia al Señor.  

CUARTO PASO: COMPARTIR SU FE PRONTO. La comunicación de su fe a otros es tan importante como lo es que una criatura aprenda a comunicarse con otros. Cuando una criatura hace el esfuerzo para comunicarse con otros, aprende y crece; usted también aprenderá y crecerá espiritualmente al compartir con otros su nueva vida en Cristo.

FE EN ACCIÓN

Querido/a hermano/a, decídase a instruir al nuevo creyente en estos cuatro pasos y dígale a la nueva criatura espiritual: “Si lleva a cabo estas cuatro cosas, tendrá una vida victoriosa en Cristo”. Anímelo y guíelo: a que invierta tiempo en la Palabra de Dios todos los días; ore todos los días; sea bautizado, sea instruido para su profesión de fe y se reciba en nuestra querida Iglesia Metodista como miembro en plena comunión y forme parte activa de su Iglesia, y hable con otros acerca de Jesús. Enséñele el principio de vida de dar sus diezmos y ofrendas: “Mas bienaventurado es dar que recibir”. En 2 Corintios 9:7 dice: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”. El Hno. Cuau da testimonio de todo lo anterior, bajo la autoridad de la Palabra profética más segura y declaro que la vida del recién convertido, será enriquecida y bendecida.

“La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna”.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.


Tomado de mis estudios sobre Discipulado Bíblico y de compartir mi experiencia con Dios, como discípulo de Jesús.