Conmemoramos, no Celebramos

Conmemoramos, no Celebramos

Para reflexionar: en el Día Internacional de la Mujer conmemoramos, no celebramos. 

Pastora Prob. Málenny Cruz

Marzo 8, 2021.

Resulta sumamente trascendente la forma que tenemos para mirar aspectos de la vida y de la muerte en la cotidianeidad, sobre todo cuando se trata de mujeres. La invisibilización de la violencia (en cualquiera de sus formas: física, laboral, psicológica, simbólica, etc.) es el punto de partida para la reflexión de esta noche, misma que nos ha influido en la interpretación bíblica.

¿Recuerdas el acontecimiento que llevó la destrucción de Sodoma? Referimos lo malvados que eran estos hombres queriendo ver a los ángeles y a Lot protegiéndolos, pero invisibilizamos que Lot ofreció a sus dos hijas vírgenes para que hicieran con ellas lo que quisieran (Gen. 18:8).

¿Y a la mujer que dio sus dos blancas? (Mr.12:41-44). Resaltamos la ofrenda de la mujer, pero difícilmente hablamos de la desigualdad social.

¿Qué tal Salomón? (1 Reyes). Recordado y ensalzado por pedir sabiduría a Dios para gobernar a su pueblo, pero teniendo alrededor de 1000 mujeres como objetos de posesión. 

¿O sobre María Magdalena? (Lc. 8:2, Mc.16:9). Recordada mayormente por ser ‘prostituta’ o la de los ‘demonios’ pero difícilmente la reconocemos como la primera en anunciar la resurrección o una apóstol. 

¿Te has preguntado por qué los 12 son sólo hombres y no hay mujeres, aun cuando hubo varias que también lo siguieron? 

Sucede de manera similar cada día en la vida de las mujeres y aun de formas todavía peores, y todas estamos expuestas. Muchos de estos patrones de comportamiento se han dado de manera tan sutil y de forma un tanto inconsciente que olvidamos cuestionarnos sobre el papel que desempeñamos desde donde estamos parados. Pero tomar conciencia de ello nos hará más solidarios y solidarias con todas y todos. 

Mujeres marchando, pintando, gritando, cantando; todas exigiendo justicia, igualdad de derechos, equidad; de distintas formas expresan dolor, rabia, impotencia. 

¿Han minimizado tu trabajo por tu género? ¿Han socavado tu autoridad por usar un pantalón? ¿Han cuestionado tus capacidades por tu sexo? ¿Acosado al caminar por las calles? ¿Violado? ¿Has presentado una denuncia por violencia de algún tipo y ten han revictimizado, burlado e ignorado? ¿Te han matado a tu hija, madre, hermana, amiga, por el simple hecho de ser mujer? 

Seguramente tu respuesta es no, y gracias a Dios por ello, pero difícilmente entenderás a quienes sí, por lo que ser empáticos y empáticas es lo menos que podemos hacer, no desacreditar una lucha que busca frenar todas estas desigualdades a las menos favorecidas. 

Tal vez pienses ‘esas no son las formas’, pero si te adentras a mirar estadísticas de todas las posibles vías que según tu juicio puedan tomar, te sorprenderás de lo que hallarás. Si no empatizamos y solidarizamos con los/las más vulnerables, es muy probable que no estemos entendiendo el evangelio y estaríamos constituyéndonos en parte de problema. Ser neutrales nos hace cómplices. 

Hoy te invito a reflexionar y si no te es posible la introspección personal, tienes dudas o algo no comprendes, entonces pide de Dios sabiduría para la deconstrucción, para la -renovación tu/vuestro entendimiento- (Rom. 12:2), indaga, investiga, infórmate y empatiza con las realidades de las mujeres en todo el mundo.

Dejémonos guiar por Dios, renovemos nuestro entendimiento para seguir enseñando los principios de amor al prójimo-prójima, recordemos que ante Dios ya no hay distinción porque todos somos uno, a la par, siendo como iguales ante Él (Ga. 3:28).

Hoy conmemoramos, pero también luchamos. Sumémonos pues a la causa en solidaridad, no necesitas conocer o ser cercano a alguien que ha vivido algo así, se trata de ser cristiano/a aun cuando, en mejor de los casos, lo único que conozcas sean sus nombres. El Señor nos enseñó que el Reino de los cielos es justicia (Rom. 14:17) en la incidencia y manifestación de Dios en el aquí y el ahora. 

Que la divina presencia de Dios nos acompañe, nos dote de su guía y sabiduría para hacer la parte que nos corresponde.

“Y retiemble en sus centros la tierra al sororo rugir del amor”.

Un comentario sobre “Conmemoramos, no Celebramos

  1. Saludos Hermana Malenny, es muy cierto lo que usted menciona en su texto de introducción, “sumamente trascendente la forma en que mira los aspectos de la cotidianeidad …” porque percibo que su escrito ha sido influenciado por la filosofías y corrientes de este mundo para su interpretación Bíblica, no es una Perspectiva Bíblica el lente desde donde usted esta mirando este mundo. El feminismo es un movimiento que trae adjunto un paquete y ese parece que usted lo invisibiliza. Usted nos invita a apoyar y a sumarnos la “causa de las mujeres”, cuales?. Marchar, pintarrajear, destruir la propiedad ajena, desnudarse, golpear a quien se pare enfrente ese día, comportar con violencia irracional, portar pañuelos verdes para apoyar el aborto y que sea gratuito y seguro.. esa es la invitación? En eso debemos ser empáticos? Usted habla de patrones de comportamiento, y siempre es así, estamos rechazando unos y nos compartamos igual. Hablamos de patriarcado y estamos ahora en el matriarcado. Quede claro que rechazo todo tipo y expresión de violencia, de hombre o de mujer, de sometimiento y abuso.

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