<strong>La libertad del Espíritu</strong>

La libertad del Espíritu

El mes de septiembre nos encuentra con sus tiempos para festejar nuestra identidad y el tener una patria a la cual llamar México. Este año especialmente, los festejos van aparejados con la alegría de volver a tener reuniones presenciales; y para los creyentes en  Jesús, siempre es una oportunidad para recordarnos y recordar a otros que la más significativa libertad nos la ha dado Cristo, en el corazón de cada uno de nosotros.

En un material de Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo se decía: “Plantemos a Jesucristo en el corazón de cada mexicano. Traigamos la primavera del Espíritu a nuestra patria”. Esa es la libertad que más apreciamos y que queremos exaltar en nuestras reuniones. Sí, el júbilo de poder reencontrarnos y de gritar “Viva México”, de manifestar los rasgos más coloridos de nuestra cultura mexicana, estarán presentes en cada reunión que celebremos este mes. Pero el motivo central de nuestras reuniones siempre será usar el festejo para resaltar la maravillosa libertad que gozamos al tener una relación personal con Dios por medio de Jesucristo.

Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad, dice 2 Corintios 3:17. Ese Espíritu, es el que da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios y que inspiró a Zacarías a decir : 

Para hacer misericordia con nuestros padres,
Y acordarse de su santo pacto;
Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre,
Que nos había de conceder
Que, librados de nuestros enemigos,
Sin temor le serviríamos
En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.

Libertad, ¿para qué? No para hacer lo que nos venga en gana, sino para servirle a Él y servir a otros. 

La maravillosa libertad en Cristo nos lleva a querer compartir con otros la oportunidad de obtenerla, porque nuestra ciudadanía está en los cielos, sí; pero somos ciudadanos mexicanos y fomentamos el respeto a nuestros símbolos patrios y deberes ciudadanos. En este número encontraremos, entre otros escritos, un artículo sobre “Los metodistas y el mes patrio”, que nos habla de ello. 

Iniciamos una sección sobre los seminarios metodistas, con un interesante escrito sobre el Seminario Gonzalo Báez Camargo. Asimismo, nos alegramos con la graduación de alumnos de estudios teológicos por sistema de extensión, de lo cual tenemos una crónica en este número. Nuestras instituciones teológicas han sido creadas para servir. 

La libertad en Cristo se convierte en una búsqueda de mantener esta relación con él y profundizarla cada vez más. Nuestros jóvenes nos muestran esta inquietud y la tienen como uno de sus retos, así lo vemos en el escrito “Retos de la juventud metodista”.

La libertad que los mexicanos festejamos en septiembre, para los creyentes en Jesús, y en particular para los metodistas, es una condición bajo la cual podemos accionar para extender el reino de Dios en cada rincón de nuestra patria. Una celebración de la libertad que nos da la presencia del Espíritu Santo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s