El Pastor Bivocacional

El Pastor Bivocacional

  La modernidad y los constantes avances tecnológicos han provocado una serie de adaptaciones y cambios no sólo en materia de dispositivos y servicios, sino también en nuestra manera de interactuar con ellos. Vivimos en un mundo de cambios constantes: las empresas que ofrecían cassetes de audio o video cayeron en desuso; en cambio vimos cómo nacieron las plataformas de streaming; lo mismo está sucediendo con las compras en tiendas físicas que están dando lugar a las compras en línea y al delivering (entrega a domicilio).

  ¿Como podemos los Pastores responder a los cambios y necesidades actuales en nuestras congregaciones y nuestras familias, sin perder de vista el llamado que se nos ha encomendado?  

El Pastor bivocacional

  Un Pastor bivocacional es aquel que tiene un llamado a servir en el pastorado, pero que también dedica parte de su tiempo a un oficio para sostener a su familia mientras carga con la responsabilidad de su ministerio.   

  El pastorado bivocacional se está volviendo cada vez más común, ya sea porque Dios los ha llamado mientras estaban activos en un trabajo, o porque para cubrir los compromisos del hogar consiguen un trabajo formal o se autoemplean. Pareciera que se ha vuelto necesario ser multifuncionales hoy en día. 

  … La mies a la verdad es mucha, más los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.Luc 10:2

  El pastor bivocacional tiene una participación muy activa frente a esta necesidad. Tiene un llamado a servir, una pasión por Cristo y una responsabilidad familiar muy definida.

  El concepto de «Pastor bivocacional» pareciera algo nuevo para aquellos que están acostumbrados a que el pastor se dedique exclusivamente a la iglesia. En algunas denominaciones, trabajar secularmente es mal visto o hasta considerado pecado por interpretarlo como falta de fe y de consagración.

  El ministerio bivocacional no es un modelo nuevo. Si bien es cierto que podemos responder al llamado como lo hizo el Profeta Eliseo, dejando el arado, hay quienes han adoptado el modelo del Apóstol Pablo, quien se sostenía financieramente haciendo tiendas. Esto no significa que el Señor no reconozca que el obrero es digno de su salario, o que los que anuncian el evangelio, vivan del evangelio.

  Aun así, el Apóstol Pablo prefirió renunciar a su derecho de no trabajar en lo material, y nunca consideró que el trabajo secular fuera degradante para el ministro de la Palabra, sino una práctica digna de imitar. 

Los pastores bivocacionales tienen las mismas responsabilidades que un pastor de tiempo completo, la bivocacionalidad no le excluye de atender su ministerio pastoral de manera efectiva. No importa si la iglesia es pequeña o grande, tienen que preparar el sermón, material de estudio, dar consejería y ayuda espiritual, discipular, visitar a la feligresía, navegar con los conflictos de la grey, liderar juntas administrativas, atender las actividades propias de la vida de la iglesia.

Dice un viejo superintendente: no se puede evaluar el desempeño del cargo pastoral como medio tiempo, ya que las necesidades de la iglesia no deben ser medio atendidas, ni cambian en relación con el tipo de pastor que tengan

Algunas ventajas de ser un Pastor bivocacional

  1. Provee de los recursos materiales para su hogar y familia.
  2. Puede usar el fruto de su trabajo para apoyar las actividades y gastos de su iglesia local. 
  3. Al ejercer un trabajo que le guste, es bueno para la salud mental
  4. Adquiere habilidades, herramientas y principios administrativos que pueden ser empleados en el ministerio.

Beneficios de tener un Pastor bivocacional 

  1. Cuando una iglesia es bendecida con un pastor bivocacional, se ve más comprometida a desarrollar e incrementar el liderazgo local.
  2. Debido a que el pastor está relacionado con la iglesia y con el área laboral, tiene un mejor entendimiento de las ocupaciones de la gente a la que está ministrando, ya que a él también le toca lidiar con el trabajo, familia y otras actividades; al trabajar con los servidores locales, esto le ayuda a no pedir más allá de lo que pueden hacer.
  3. Envía el mensaje de que todos podemos ser parte de la vida de la iglesia y servir al Señor a pesar de nuestras ocupaciones y que es posible priorizar al Señor, sobre todo.
  4. La congregación se siente identificada con su pastor y valora aún más su esfuerzo y trabajo.   
  5. Alígera la carga financiera de la iglesia, ya que muchas de sus necesidades y prestaciones las obtiene de su trabajo secular.

Los retos de ser un Pastor bivocacional, se pueden clasificar en tres grupos principales:

  1. Disponibilidad de tiempo. El tiempo es el desafío número uno. Los Pastores bivocacionales invierten muchas horas a su trabajo, lo que hace que la disponibilidad de tiempo para el ministerio esté limitada, las horas que un ministro dedique a su trabajo, serán horas no disponibles para el propósito ministerial; la realidad de muchos pastores bivocacionales es: mucho trabajo y poco descanso. 
  2. Identidad ministerial. Pastores bivocacionales sienten que no dedican el suficiente tiempo a su preparación teológica y cuidado de la iglesia, y pueden llegar a cuestionarse si están atendiendo a la congregación adecuadamente.
  3. Apoyo proveído. La carga de trabajo se vuelve pesada; y en el esfuerzo para atender las encomiendas del pastorado y mantener la iglesia activa, muchos de ellos muy a menudo carecen de apoyo.

Consejos para Sobrevivir, Prosperar, y Deleitarse en el Ministerio bivocacional

  Disfrute de su labor bivocacional, al estudiar y predicar, encontrará que refresca su alma. Valore lo laboral como su vocación ministerial, encontrar el equilibrio requiere compromiso y confianza en Dios

  1. Siempre tenga presente su llamado. No pierda la visión sobre su llamado, tenga siempre la seguridad de cuál es su objetivo en Dios.
  2. Establezca Prioridades. Sea selectivo, decida qué hacer y hágalo, decida que no hacer y no lo haga. Priorice las cosas más importantes, y deje aquellas que no puede atender, esas actividades pueden ser delegadas o pospuestas; si no, podría estar usando el tiempo de las actividades que son esenciales o robará el tiempo que es de su familia. 

Muchos pastores consideran estar casados con la iglesia, pero ¡La iglesia es la esposa del Cordero, no la suya! Tenga paz con las cosas que no puede hacer, recuerde que Dios tiene cuidado de todas las cosas. Confíe en Él. 

  1. Esfuércese por mantener el Balance. Organice su tiempo, para ser eficiente. Agende sus actividades y asigne el tiempo en relación con el Señor (estudio, devocional, oración), familia, iglesia, amigos, trabajo, etc. Muchas veces caemos en activismo. Aprenda a decir “No”, quite o modifique los distractores: Redes sociales, Tv, etc. que pueden robar horas valiosas e irrecuperables.
  2. Prepare e instruya a otros. Dedique tiempo a desarrollar y preparar hombres y mujeres para el ministerio. Hay gente en la iglesia que puede ejercer como líderes de grupos pequeños, maestros, predicadores, y otros ministerios, Dios ha dado dones a la congregación 
  3. Aprenda a Delegar. En su momento los apóstoles consideraron necesario hacerlo para dedicarse ellos a las actividades propias de su ministerio; también fue el consejo del suegro de Moisés. Saber delegar es reconocer y tener la confianza que Dios ha capacitado a su iglesia. No haga todo usted solo. Establezca expectativas claras para determinar qué tareas debe hacer el pastor y qué otras pueden asumir los laicos.
  4. Busque apoyo de un Mentor. El pastorado no debe ser una labor aislada. Busque la sabiduría de otros quienes han comisionado sus vidas a este especial llamado y han cosechado experiencias en su ministerio. Reconozca sus recursos, capacidades y limitaciones y aprenda a trabajar con lo que Dios le ha dado. Pero no sea víctima del orgullo ministerial, pocos pastores reconocen sus limitaciones, y piden ayuda, ya sea a otro pastor, a sus superiores, u otros miembros de la iglesia. 
  5. Haga su trabajo con Excelencia. Su trabajo debe representar a quien sirve y será un ejemplo para la iglesia de cómo servir a Dios.
  6. Prepárese. Un estudio reportó que 1 de cada 4 pastores se prepara de manera disciplinada, dedican tiempo a su vida espiritual y devocional, a la vez que realizan su preparación teológica.
  7. Dedique tiempo a su relación con Dios. No esté demasiado ocupado para Dios, dedique tiempo a la oración. Dice un pensamiento: “Estamos tan ocupados de la obra del Señor que nos olvidamos del Señor de la obra”. El pastorado es un llamado, y dependemos del Espíritu Santo; no descuide su vida de oración bajo la excusa del cansancio o el quehacer.
  8. No descuide su Familia. Al tener responsabilidades laborales y servir a la iglesia, se corre el riesgo de descuidar a la familia. Un pastor con o sin rol bivocacional, debe ser alguien que gobierne bien su casa; si no, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios? Asegúrese de tomar tiempo para su familia; dedicar demasiado tiempo al trabajo o ministerio causa tensión en el matrimonio. Cuide el corazón de su cónyuge e hijos, procure que no sean viudas y huérfanos ministeriales. nunca olvide que su familia es su primer ministerio. 
  9. Administre bien sus finanzas. Algunos pastores se ven obligados a trabajar porque sus finanzas se han visto afectadas o tienen deudas. No pretenda vivir a un nivel más alto de su realidad. Controle sus finanzas, haga un presupuesto; como pastores, debemos ser ejemplo de mayordomía; elimine sus deudas y controle la manera en que gasta el dinero.
  10. Practique el Reposo: Por causa del hombre, Dios modeló un ciclo de trabajo y descanso. Esta es una de las mejores cosas que usted puede hacer por su ministerio; este ciclo muestra que no somos lo suficientemente fuertes para trabajar de continuo. Practicar el reposo es una forma de adoración y provee un testimonio visible de que Dios es el centro de su vida.

Conclusión 

  El ministerio pastoral es un llamado de Dios, quien nos apartó, por medio de su Espíritu Santo. Nuestro llamado no depende de la opinión de otros o de su aprobación, Dios lo ha hecho

  ¿Que tienes en tu mano?, fue la pregunta que Dios le hizo a Moisés- Lo que eres y lo que tienes, tus talentos y tu profesión, son parte de la preparación que Dios te ha dado para la obra que tiene para ti. 

  Los que trabajan en el ministerio de tiempo completo, como los que tienen trabajo secular, ambos sirven a Dios, Martin Lutero dijo: “todo trabajo, por cuanto es moralmente legítimo, es sagrado. El sacerdote y el campesino, la monja y el ama de casa, el teólogo y el obrero, todos andan por fe delante de Dios”.

  El trabajo, sea secular o ministerial, es un trabajo espiritual. En el Señor existimos, nos movemos y somos (Hechos 17.28); somos llamados a glorificar a Dios en todo lo que hagamos. “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Col 3:17).