«Vosotros también como piedras vivas sed edificados como casa espiritual»
(1 Pedro 2:5).
Un aniversario que une generaciones
El domingo 13 de septiembre de 2026, en el hermoso Templo Metodista “San Pablo”, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Torreón, Coahuila, nos dimos cita miembros de la congregación e invitados para celebrar el 119.º aniversario de nuestra amada iglesia. La fecha adquirió un significado especial, pues coincide con el día y el mes de su consagración, ocurrida en aquel lejano año de 1907.
Al mismo tiempo que fue una celebración, también fue un encuentro intergeneracional, en el que pasado, presente y futuro de San Pablo se entrelazaron para recordar la fidelidad de Dios y renovar el compromiso de continuar escribiendo su historia.

Un culto para celebrar y recordar
El culto de aniversario inició a las 12:00 p. m., con una liturgia emotiva que contempló tiempos de adoración personal y congregacional, lecturas bíblicas, oración, cantos de alabanza y adoración e himnos. El programa incluyó también un video conmemorativo, una reseña histórica de la iglesia y el momento de ofertorio. Posteriormente, se presentó el mensaje de la Palabra de Dios, seguido de un memorial dedicado a los fundadores y de un himno de afirmación. La celebración concluyó con la bendición apostólica y la despedida.
El templo lució bellamente adornado con flores naturales y, en la entrada, amables ujieres daban la bienvenida a los feligreses, invitados y visitantes.

La Hna. Beatriz Elena García Armendáriz, responsable de la dirección del culto, dio inicio a la celebración con una cálida bienvenida a los asistentes y expresó su gratitud a Dios por su fidelidad durante estos 119 años de servicio. Asimismo, elevó la petición de que el Señor permita a la congregación continuar construyendo juntos la historia de este templo por muchos años más.
Durante la oración de invocación, el pastor local, Pbro. Juan Carlos Rubio Salazar, agradeció que San Pablo haya sido edificado para ser “luz y sal de la ciudad”. Dio gracias al Señor por su presencia constante, por su paciencia, bondad y fidelidad, y puso en sus manos la celebración, pidiendo que todo lo preparado fuera para la honra, la gloria, la alabanza y la majestad de su Santo Nombre.

La Palabra que recuerda con regocijo
Las lecturas bíblicas, acertadamente seleccionadas para la ocasión, fueron una invitación a reconocer la presencia y fidelidad de Dios a lo largo de la historia de la congregación. El salmista, en el Salmo 84, expresa su amor a Dios y a su santuario. Así debe ser el lugar de reunión de la iglesia: un espacio de gozo y comunión, donde anhelamos estar en la presencia del Señor.
Por su parte, el Salmo 100 invita a celebrar con alegría y regocijo, destacando el canto gozoso que caracteriza la adoración genuina a Dios y llamando también a la acción de gracias por todo lo que Él ha hecho.
Una historia que continúa
La reseña histórica estuvo a cargo de la Hna. Brenda S. Romero Grimaldi, quien recordó que:
“El Templo Metodista San Pablo de Torreón celebra 119 años de historia, desde su inauguración en 1907, como fruto de la labor misionera metodista. A lo largo del tiempo, ha sido una comunidad de fe, educación, servicio y transformación, enfrentando acontecimientos históricos y momentos difíciles sin perder su identidad cristiana. Sus innumerables historias muestran cómo Dios ha usado este lugar para transformar vidas y formar generaciones. Hoy, la congregación agradece a quienes la precedieron y reconoce que la historia continúa escribiéndose, con el compromiso de seguir sirviendo, amando, enseñando y haciendo discípulos, confiando en que «Hasta aquí nos ayudó Jehová» (1 Samuel 7:12).”
Estas palabras enlazaron la memoria de quienes construyeron la historia de San Pablo con el compromiso de quienes hoy tienen la responsabilidad de continuarla.

Voces de adoración y gratitud
Los himnos tradicionales y las alabanzas contemporáneas, ministradas por los grupos Shekina y Fénix, junto con la participación de toda la congregación, crearon un ambiente de profunda adoración. Con el corazón lleno de gratitud y de la presencia del Espíritu Santo, los cantos resonaron entre los muros de San Pablo, convirtiendo el templo en un espacio de celebración y comunión.

Piedras que recuerdan, piedras que edifican
Uno de los momentos centrales de la celebración fue la presentación de la Palabra de Dios, a cargo del Obispo de la CANCEN, Pbro. Víctor Nataniel Cossío Corona, quien compartió el mensaje titulado “Piedras que recuerdan, piedras que edifican”, basado en Josué 4:6-7, Salmo 100, 1 Pedro 2:5 y Efesios 2:19-20.
En su mensaje expresó:
“Al celebrar los 119 años del templo San Pablo, debemos unir dos grandes verdades: la gratitud por la historia que hemos recibido y el compromiso de continuar escribiendo la historia que Dios tiene delante de este lugar y de esta ciudad.
En Josué 4, Israel acaba de cruzar el Río Jordán. Dios había abierto camino donde aparentemente no había. Josué ordena tomar doce piedras del Jordán y colocarlas como memorial, y entonces aparece una pregunta extraordinaria: «¿Qué significan estas piedras?» (Josué 4:6-7). Las piedras fueron colocadas para las siguientes generaciones, para aquellos que van a preguntar a sus mayores, y nosotros podemos decir: «Dios estuvo aquí, Dios nos sostuvo, Dios ha sido fiel».
Una generación le cuenta a la siguiente lo que Dios ha hecho entre ellos.
Por eso hoy podemos decir: No comenzamos nosotros la obra; somos parte de una cadena donde alguien creyó, oró, trabajó, sufrió y sembró antes que nosotros. Hoy nosotros estamos disfrutando de una cosecha que muchos trabajaron tiempo atrás.
Pero las piedras del edificio no son la iglesia. «Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual» (1 Pedro 2:5). En Josué tenemos piedras que sirven para recordar; en Pedro tenemos piedras vivas que sirven para edificar. Las primeras recuerdan lo que Dios hizo; las segundas muestran lo que Dios sigue haciendo entre nosotros. Las piedras del edificio guardan memoria; las piedras vivas tienen una misión.
Por eso debemos preguntarnos: «¿Qué iglesia estamos entregando a la siguiente generación?» No queremos solamente conservar paredes; queremos conservar la fe. No queremos solamente celebrar lo que otros hicieron; debemos preguntarnos: «¿Qué puedo yo hacer para que la historia de San Pablo continúe?»
Las piedras de ayer nos recuerdan la fidelidad de Dios, pero estas piedras vivas somos nosotros, comprometidos a seguir edificando la iglesia de Jesucristo».
El mensaje llevó a la congregación de la memoria a la responsabilidad: recordar lo que Dios ha hecho, reconocer a quienes precedieron y asumir el compromiso de continuar edificando una iglesia viva para las nuevas generaciones.
Al concluir, el Obispo elevó una oración de gratitud.

Honrando a quienes hicieron historia
Por su parte, el Pbro. Juan Carlos Rubio Salazar invitó a la congregación a recordar y honrar la memoria de aquellos primeros hombres que dejaron casas, familias y hogares para llegar a esta ciudad y que, desde entonces, han dejado parte de su vida en la historia de San Pablo.
Como parte de este memorial, se proyectaron los nombres de quienes han estado al frente de la congregación a lo largo de más de 119 años, desde sus primeros pastores hasta el día de hoy. El momento concluyó con una oración de gratitud por sus vidas y por la huella que dejaron en esta comunidad de fe.
La bendición apostólica fue dirigida por el Obispo Víctor Nataniel Cossío Corona.
Una celebración que continúa en comunidad
Al finalizar el culto, la congregación salió del templo con un profundo sentimiento de gratitud, alabando al que vive y reina por siempre y abrazándose unos a otros, gozosos de haber sido testigos de un momento tan significativo en la vida de nuestra amada iglesia.
Con este mismo sentir, nos dirigimos al salón social para compartir los alimentos preparados con esmero y cariño para esta celebración, prolongando así la alegría del encuentro y la comunión fraterna.

Que el Señor bendiga al Templo San Pablo, a sus líderes y a sus familias; que continúe guiando sus pasos y permitiendo que esta comunidad de fe siga siendo luz y sal en la ciudad. Y que, sostenidos por su gracia, podamos celebrar muchos aniversarios más en koinonía.

Cronista:
M.A. María Eugenia Rodríguez Pardo.
1 La transmisión del culto la pueden encontrar en la página de Facebook “San Pablo Torreón”, publicada el día
13 de septiembre del 2026.
