Entrevista a José Alberto Rojas Cortés

Entrevista a José Alberto Rojas Cortés

Juan Francisco Elías Cordero

¿Cuál es su nombre?

  • José Alberto Rojas Cortés.

¿A qué Iglesia pertenece y cuál es su ciudad?

  • Camino de Paz, Apodaca, NL.

¿Cómo participa en su iglesia local?

  • Estoy participando en la escuela dominical de jóvenes y en el grupo de alabanza.

¿Cuál fue el motivo por el que decidió asistir al retiro?

  • Fue una oportunidad que me dio el Señor para viajar, conocer la organización de los varones de la Confederación de Hombres Metodistas de Latinoamérica y Del Caribe (CHMLAC).

1. ¿Cómo surgió la oportunidad de viajar a El Salvador para participar en este retiro de varones?

Como formo parte del Gabinete Nacional de FHM de México, en una junta se nos invitó a participar en este encuentro.

2. ¿Qué expectativas tenía antes de salir de México?

Conocer el trabajo que se hace en aquellos países.

3. ¿Cómo fue su llegada y la recepción por parte de los hermanos salvadoreños?

Gracias al Señor que nos bendijo en el viaje, recibimos especial atención por parte del obispo de ese país, con una gran logística.

4. ¿Cómo describiría el ambiente del retiro?

Fraternal en todo tiempo.

5. ¿Qué actividades fueron las que más le llamaron la atención?

El ministerio del hermano John Wesley Jones (Recaudación de fondos) y el testimonio que compartió.

6. ¿Hubo algún momento durante el retiro que haya marcado especialmente su vida?

Cuando un pastor de Costa Rica hizo una gran énfasis en hacer discípulos.

7. ¿Hubo alguna predicación, enseñanza o testimonio que recuerde particularmente?

Sobre el tema del marco del hombre de Dios, en tener relación, formación, transformación y misión.

8. ¿Qué aprendió acerca de su relación con Dios?

Que el Señor en su Escritura me confronta, el tener identidad en Jesucristo, cambiar hábitos y seguir siendo transformado.

9. ¿Hubo algún aspecto de su vida como hombre, esposo, padre, hermano o líder cristiano que Dios le haya hecho reflexionar?

Sí: que todo hombre debe ser dependiente de Cristo, cumpliendo su voluntad

10. ¿Qué significa para usted participar en un espacio específicamente dirigido a varones cristianos?

Que por medio de temas expositivos de la Palabra de Dios, se nos habla directamente del deber de cumplir a nuestro Dios en su voluntad, por medio de nuestro liderazgo, compromiso y responsabilidad.

11. ¿Qué diferencias o similitudes encontró entre los hermanos metodistas de El Salvador y los de México?

Hay diferentes estrategias, más trabajamos para un mismo Señor y Dios, cada quien desde su trinchera. El objetivo principal es compartir el evangelio.

12. ¿Qué fue lo que más le sorprendió de la manera en que viven su fe?

Realmente no tuve un acercamiento personal con los diferentes fraternos [varones metodistas]; mas el hecho de asistir de diferentes ciudades de Latinoamérica y escuchar cada reporte de actividades, para mí significa una forma de vivir la fe en el Señor Jesucristo.

13. ¿Qué aprendió de ellos que considera podría ser útil para nuestra iglesia en México?

Básicamente es lo mismo, con diferentes estrategias; más en si, es la capacitación, liderazgo, comunión fraternal en la iglesia, hogar y en lo social.

14. Después de regresar a México, ¿qué cambió en su manera de entender su fe?

Comprender que la fe debe ser activa, y cumplir con la visión de Dios, siendo instrumento en misión de los no alcanzados.

15. ¿Hay algo que haya decidido comenzar, cambiar o fortalecer a partir de esta experiencia?

Cambiar hábitos de lectura, seguir en crecimiento espiritual, cimentar el propósito de Dios a la vida que me dio.

16. ¿Qué mensaje daría a otros varones de la Iglesia Metodista de México que estén considerando participar en un retiro de este tipo?

Atender las convocatorias no sólo de este tipo de eventos internacionales, sino a cualquier reunión de fraternos que se haga para buscar la unidad; y no sólo estar presentes, sino creciendo en fe en la obra para el Señor.

17. Si tuviera que resumir lo que Dios hizo en su vida durante este viaje en una sola frase, ¿qué diría?

Una primera gran experiencia en viajar, saber que hay un gran movimiento de varones al servicio del Señor. Y la santa presencia del Eterno con su cuidado.

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