Categoría: La Iglesia

Aniversario de la Reforma 2016

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Este año cobró relevancia la celebración del aniversario 499 de la Reforma Protestante, dentro de la IMMAR. En las conferencias del centro de la República se organizaron conciertos de magnífica calidad, mientras en las conferencias norteñas las iglesias se concentraron por distritos para esta celebración, el domingo 30 de octubre por la tarde. La Conferencia Anual Oriental cuenta con 12 distritos, y fue notorio el ánimo que movió a los metodistas al participar de cultos de gratitud, convocados por los superintendentes de estas 12 zonas. Un ejemplo fue el Distrito Victoria, con el Pbro. Jesús H. Rojas Cano como Superintendente, concentrado en la IMMAR El Mesías de la Ciudad de Saltillo, Coah. El templo se vio lleno con las aproximadamente 300 personas que llegaron con mucha expectación por reflexionar mediante la Biblia y la historia, fortaleciendo valores y principios conseguidos mediante la lucha doctrinal del siglo XVI, y haciendo votos para participar responsablemente como cristianos en el mundo actual.

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Grupos Celulares

grupos-celularesEn el período de sesiones de la CAO, de junio de 2016, en la Ciudad de Nuevo Laredo, se tomó la decisión de que todo un distrito de la Conferencia se convierta de manera experimental en un Distrito Celular. Además, el Pbro. Raúl García de Ochoa fue nombrado para dedicarse de tiempo completo a la tarea de celebrar talleres en las iglesias de la misma CAO, impartiendo orientación sobre la organización de grupos o células de discipulado. El plan es ir moviendo a toda la Conferencia hacia la implementación estratégica de grupos celulares como instrumento de crecimiento integral.

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Al Encuentro del Migrante

migrantesGuía Básica para el Encuentro de Migrantes en Apaxco, Edo. de México 

Pbro. I. Rafael G. Murillo Paniagua

«Ven con nosotros y te haremos bien» (Números 10:29)

Bienvenido al encuentro de migrantes, un ministerio urgente y con una problemática enorme, que nos permite extender la mano al extranjero, hambriento, sediento, y desnudo, recordamos las palabras de Jesús: «Lo que hagan a uno de estos, mis hermanos, a mí lo hiciste». (Mt. 25:40). Como elemento inicial Tomemos conciencia informándonos cuál es la situación real de estas personas que han sido forzadas a entrar a esta experiencia de tan alto riesgo y tan terrible de sobre llevar, jugándose la vida Recomendamos ver y analizar las películas «La Bestia» y «Sin nombre». La primera es un documental y la segunda es una trama imaginaria pero muy reveladora de la realidad que sufren los migrantes en busca del «sueño americano”.

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Liberación Oscar López Rivera

liberacion-oscarMETODISTAS SE MANIFIESTAN FRENTE A LA CASA BLANCA 

La Iglesia Metodista Unida y la Iglesia Metodista de Puerto Rico, abogan por la liberación de Oscar López Rivera, quien ha permanecido por más de 30 años en cárceles estadounidenses por razones políticas. La Conferencia General de la IMU, llevada a cabo en Portland en mayo de 2016, adoptó una resolución en la cual pide al presidente Barack Obama, la liberación de Oscar López Rivera. 

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Homologación Metodismo Antiguo y Moderno

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Esta es una idea original y espontánea lograda en una sesión de trabajo del Obispo Fernando Fuentes Amador y colaboradores. Fue compartida aún sin afinar detalladamente a los pastores y discípulos de la Conferencia Anual Oriental (CAO). Al encontrarla, nos pareció una buena propuesta para contextualizar la organización metodista original con la organización local de la IMMAR, y por eso la publicamos aquí.

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Dos pequeñas observaciones nos atrevemos a hacer: Primero, examinar la conveniencia del uso del sustantivo “solitud”, que es anticuado y ya inusual, para actualizarlo con la frase “Solitarios con Dios”, “En soledad con Dios” o “A solas con Dios”, o de alguna otra forma. Y segundo, reconsiderar si la palabra “superficial” describe con justicia los niveles de relación vertical y horizontal que ofrece una reunión de celebración o culto congregacional, para recurrir probablemente a un término con una connotación menos severa.

Por lo demás, como ya dijimos, es una ingeniosa adaptación de lo histórico con el presente que podría servirnos como referencia para un programa de Desarrollo Cristiano.

La Iglesia

Por qué las iglesias protestantes no tienen impacto en la sociedad.

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de J.Ferrer en Cristianismo

1) El 90% del ministerio cristiano es dentro de las cuatro paredes de una iglesia. Reunión de varones, reunión de mujeres, teatro para niños, comidas de fraternidad, clases bíblicas, reunión de oración, conferencias… Hay mil y una actividades pero todas ellas dentro de las cuatro paredes de un local. Es muy difícil que gente de fuera de la iglesia sienta interés por unirse a lo que parece un club social. Paradójicamente, el 90% del ministerio de Jesucristo era en la calle.

2) Se destinan muchos fondos y recursos al mantenimiento del templo y, comparativamente hablando, pocos a la obra social. Las iglesias que he conocido que han crecido y causado un impacto social en la comunidad se han destacado por hacer una impresionante obra social con los necesitados. Pero muchos pastores viven obsesionados por tener un templo que parezca un palacio y olvidan que la auténtica iglesia no es el local sino las personas que se reúnen en  él.

3) Piensan que la caridad es la solución a la pobreza, cuando en realidad es la justicia. Está muy bien ayudar al hambriento con comida y abrigo, pero eso es sólo un parche. La solución es atacar de raíz las causas de la pobreza (corrupción, injusticia, desigualdad social…) pues éstas son pecado. Escandaliza mucho el sexo pero poco que un banco que recibe dinero público desahucie a una familia de su casa y aun así le obligue a seguir pagando la hipoteca.

4) No pretenden influir en la vida política. No es cuestión de convertir una iglesia en un partido político porque no es ésa su función ni nuestro reino de este mundo pero no estaría de más tratar de participar en la vida pública. Si los ateos, los ecologistas, las feministas, los abortistas, los gays, la banca, los sindicatos o los empresarios influyen al gobierno a la hora de redactar leyes que nos afectan a todos, no entiendo por qué los cristianos deberíamos renunciar a hacer esto mismo.

5) Las iglesias protestantes no se unen ni colaboran entre sí. A veces en una pequeña ciudad hay tan sólo tres iglesias (por ejemplo una pentecostal, una bautista y una Filadelfia) y, tristemente, son incapaces de juntarse ni tan siquiera una vez al año para hacer algo todos juntos.  Como mucho se juntan con las de su mismo grupo o denominación. Parecen llaneros solitarios haciendo la lucha por su cuenta. Olvidan que iglesia sólo hay una aunque se reúna en distintos lugares.

6) No colaboran con otras iglesias, como la Católica, en aquellas cosas que nos unen (que son la mayoría). Los inquisidores de uno y otro lado se apresurarán a condenar a las “sectas protestantes” y a la “gran ramera” y tildarán de “maldito ecuménico condenado a arder en las llamas del infierno” a todo aquel que pretenda un frente común contra el aborto o a favor de la familia tradicional. La colaboración es inexistente incluso en aquellos temas en que estamos de acuerdo.

7) Evangelizan pero no discipulan. Jesús nos llamó a hacer discípulos. Esto implica que los líderes de la iglesia, los más maduros espiritualmente hablando, deben ayudar a crecer a los neófitos para que éstos no se limiten a ser simples calientasillas sino cristianos comprometidos. Para ello hay que crear muchas células pequeñas que se reúnan en los hogares para que los miembros aprendan a conocerse y a apoyarse mutuamente y donde los más veteranos instruyan a los nuevos.

Iglesias Enfermas

art.iglesias disfuncionalesSeis síntomas de una iglesia disfuncional

 Una iglesia disfuncional o enferma es una congregación que ya no lleva a cabo los propósitos bíblicos fundamentales. En otras palabras, no funciona correctamente según el propósito de Dios o ni siquiera funciona.

 13 DE JULIO DE 2014, WASHINGTON

Thom S. Rainer, colaborador habitual del Christian Post, ha publicado un análisis para conocer si una iglesia se puede considerar realmente enferma.

En primer lugar, la definición de una iglesia disfuncional o enferma, dice, se refiere a una congregación que ya no lleva a cabo los propósitos bíblicos fundamentales y esenciales. En otras palabras, la iglesia no funciona correctamente; por lo que se le puede aplicar el término de disfuncional.

Explica que “por desgracia” no tuvo que buscar mucho para encontrar más de 20 ejemplos actuales de iglesias claramente disfuncionales. “En mi búsqueda, encontré seis temas recurrentes en todas ellas”. En concreto, en cada una de esas veinte congregaciones, en la iglesia se manifestaban claramente como mínimo tres de estos seis síntomas.

Rainer reconoce que este artículo se queda “cojo” al referirse sólo al estado negativo de muchas congregaciones, pero adelanta que también está preparando otro con las respuestas que obtuvo de un análisis en busca de posibles soluciones. En cuanto se publique, lo difundiremos.

Y ahora, los seis síntomas de una iglesia disfuncional

  1. ERRORES TEOLÓGICOS GRAVES OMNIPRESENTES EN LA IGLESIA.

No se refiere, explica, a diferencias sobre cuestiones de los tiempos de la escatología. “Estos errores a los que me refiero eran la negación de las verdades esenciales de la fe cristiana. En algunos casos, el liderazgo ya no predica la exclusividad de la salvación por medio de Cristo”.

  1. LA IGLESIA ES CONOCIDA COMO «DEVORADORA DE PASTORES»

La congregación a menudo termina con la labor pastoral de una manera abrupta y de forma habitual. Quizás no siempre son formalmente expulsados, o cesados en su cargo, pero sí claramente presionados para que se vayan. Por este motivo, se trata de un tipo de iglesias en las que el tiempo de labor pastoral de una misma persona es siempre corto como norma.

  1. LA CONGREGACIÓN VIVE UN CONFLICTO GRAVE.

Cualquier grupo social finalmente siempre va a tener que afrontar algún tipo de conflicto a diferentes niveles: las familias, los compañeros de trabajo, los grupos de estudiantes, y las iglesias. Por lo tanto esto en sí mismo no es ningún síntoma negativo. Pero las iglesias disfuncionales tienen conflictos a un mayor nivel, que a menudo se refleja en frecuentes explosiones emocionales entre miembros y líderes.

  1. CASI NADIE EN LA ZONA SABE QUE EXISTE ESA IGLESIA.

Dice Rainer que uno de los sencillos pasos que ha hecho en su estudio es visitar las empresas que se encuentran dentro de un radio de un kilómetro alrededor de la iglesia. En esa visita, simplemente les pregunta cómo llegar a esa iglesia concreta. “Si nadie ha oído hablar de la iglesia en ese círculo próximo, sé que algo está mal”, afirma.

  1. LA IGLESIA DISMINUYE, MIENTRAS LA COMUNIDAD CRECE.

Un simple ejemplo es la mejor forma de explicar esto. Supongamos que una iglesia ha disminuido en cuanto a la asistencia al culto en un 3% en los últimos dos años. Ahora, supongamos también que la comunidad en la que se encuentra esa iglesia ha crecido un 4% en los últimos dos años. “El contraste entre las dos tasas de crecimiento es llamativa y un claro síntoma de una iglesia disfuncional”, dice Rainer.

  1. LA IGLESIA ES «PROPIEDAD FAMILIAR Y DE GESTIÓN FAMILIAR»

Una familia en particular, incluso aunque se trate de una familia muy extensa, es la que realmente toma todas las decisiones importantes en la iglesia. Nada se hace sin su visto bueno, y generalmente esto incluye el del patriarca o la matriarca de la familia. Si esto ocurre, en definitiva, “la iglesia existe en gran medida para satisfacer las necesidades de una familia”.

Fuentes: The Christian PostEditado por: Protestante Digital 2014

Sobre la iglesia – parte 2

La Evangelización

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Por: Dr. Ernesto Contreras P.

EL EVANGELIO. Se le llama evangelio a las buenas nuevas de salvación por gracia (gratuitamente), y por los méritos del sacrificio de Jesucristo. Que Dios ofrece perdón de pecados y salvación de la condenación eterna, a todo aquel que con corazón sincero delante de Dios, decide creer, aceptar, recibir, y confesar a Jesucristo como su único y suficiente Salvador.

Dice la Biblia: Ahora se ha manifestado la justicia de Dios, por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en Él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación (sacrificio suficiente, y agradable delante de Dios, por los pecados de todo el mundo) por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús (Ro. 3:21-26).

LA GRAN COMISION. Jesús dijo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y predicad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado, y he aquí yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mr 16:15-16; Mt 28:18-20). A esto se le llama la Gran Comisión de Jesucristo para la iglesia, o sea, para todos los salvos e hijos de Dios.

Además, Jesucristo le dijo a Pablo: Levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados (Hch. 26:16-18).

Así, la misión y propósito primordial de la iglesia terrenal es ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, dice el evangelio, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado y no por lo terrible, inmenso, o abundante de sus pecados, sino simplemente porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios, y esta es su condenación (Mr 16: 15,16; Jn 3:16-19).

LA COMPASION POR LOS PERDIDOS. Para tener el deseo sincero y perseverante por predicar el evangelio a los perdidos, es necesario pedirle a Dios que nos llene de la compasión de Cristo por los pecadores. La Biblia dice: Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies (Mt 9:35-38).

LA RESPONSABILIDAD DE PROCLAMAR. La responsabilidad de la iglesia en esta divina y trascendental tarea, es sembrar fielmente y con los más efectivos métodos de comunicación disponibles, la semilla del evangelio y la bendita palabra de Dios, tanto en las mentes como en los corazones de las personas, confiando en que a Dios le toca el milagro que se necesita para que tal semilla permanezca, crezca y de fruto.

Nosotros sólo somos colaboradores de Dios, labranza de Dios y edificio de Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor (1ª Co 3:6 al 9).

Usando como metáfora a la red, Jesucristo ilustra cómo es que con solo obedecer, Dios honra al evangelista con una pesca abundante y milagrosa de personas salvas. Jesús dijo a Simón: “Boga mar adentro, y echen sus redes para pescar.” Respondiendo Simón, le dijo: “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaremos la red.” Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces y su red se rompía (Lc 5:4-6).

EL PODER DEL PREDICADOR. Jesucristo, antes de ascender, dijo a la iglesia: Recibirán poder, cuando haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo (único que puede convencer al mundo de pecado). Y me serán testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Así, la única forma en que la  predicación del evangelio por medio de la iglesia, puede llegar a convencer y convertir al pecador, es cuando está ungida (capacitada sobrenaturalmente) por el Espíritu Santo. Lo único que se necesita para recibir el poder del Espíritu Santo, es ser cristiano sincero, y antes de ministrar, pedirle a Dios que nos unja. Dice la Biblia : Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más nuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Hch. 1:8; Jn. 16:8; Lc. 11:13).

EL EJEMPLO APOSTOLICO. Los primeros que en la naciente iglesia, fueron enseñados, capacitados, y enviados para predicar el evangelio, fueron los apóstoles. Todos ellos testificaron diciendo: Él nos mandó que predicáramos al pueblo, y testificáramos que Él (Jesucristo) es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en Él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

El resto de la iglesia, debe aprender de los apóstoles, que constantemente y en todas las circunstancias, hablaban no sus propias filosofías o creencias, sino que, con denuedo, hablaban la palabra de Dios ( la Biblia ).

Por ejemplo, Pablo, como acostumbraba, discutía con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos, y que Jesús, a quien yo les anuncio, decía él, es el Cristo.

La Biblia dice que todos los días, en el templo y por las casas, los apóstoles no cesaban de enseñar al pueblo y predicar a Jesucristo. Pedro les dijo: Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibirán el don del Espíritu Santo; porque para nosotros es la promesa, y para nuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras les testificaba y exhortaba diciendo: ¡Sed salvos de esta perversa generación! Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados y se añadieron aquel día como tres mil personas; y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; y también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. También, al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardaran. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe y aumentaban en número cada día (Hch 2:38-41, 4:2, 5:42, 6:7, 10:42,43, 16:4,5, 17:2,3).

QUE PREDIQUES LA PALABRA. La Biblia dice: La fe viene por oir la Palabra de Dios (la Biblia). Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Por eso es que la recomendación del Espíritu Santo para todos y cada uno de los miembros de la iglesia, es: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la Palabra ( la Biblia ), que instes a tiempo y fuera de tiempo; convence, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio (Ro 10:17; He 4:12; 2ª Ti 4: 1-5).

CON PALABRA, CONDUCTA, TESTIMONIO Y OBRAS. Nuestros hechos hablan mucho mas fuerte que nuestras palabras, por lo que si nuestro lenguaje y nuestra conducta no corresponden a las de un embajador de Jesucristo, son muy pocas las posibilidades de que nuestra predicación sea usada poderosamente por Dios para salvar, sanar y restaurar a los oyentes, transformándolos milagrosamente, en hijos de Dios.

Pablo decía: Así que (los miembros de la iglesia), somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros, les rogamos a todos en nombre de Cristo, que se reconcilien con Dios. Hermanos, sean imitadores de mí, y observen a los que así se conducen según el ejemplo que tienen en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales ya les dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.

Que ninguno tenga en poco su juventud; pero se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. No descuides el don que hay en ti y ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza (de la Biblia); permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren (2ª Co 5:20; Fil 3: 17-19; 1ª Ti 4: 12-16).

Que Dios nos conceda y ayude, como miembros de la iglesia, a cumplir con la Gran Comisión de ir y predicar el evangelio a todos los que Él nos dé la oportunidad de hacerlo. AMEN.