Categoría: Reflexiones

Persecuciones Contra Protestantes en México – Siglo XIX

3. Persecuciones contra protestantes en México - siglo 19Persecuciones contra protestantes en México:

siglo XIX

Carlos Martínez García 

Ningún otro país de América Latina tuvo tantos casos de persecuciones contra protestantes en el siglo XIX como México. Esto lo afirma el historiador Hans-Jürgen Prien, en su voluminosa obra Historia del cristianismo en América Latina (Ediciones Sígueme, Salamanca, 1985, p. 775). Desde que leí su afirmación me propuse investigar el tema y, tras dedicarle algún tiempo, el resultado verá la luz como libro en dos o tres meses.

Prien concluyó que a lo largo del siglo XIX el número de mártires protestantes se eleva a 59, entre los que vale la pena advertir sólo un extranjero. Se trata, pues, de protestantes mexicanos, victimados por católicos mexicanos. En efecto, el peso fuerte de la labor misionera evangélica descansaba desde fechas tempranas sobre los hombros de los mexicanos, de manera que en 1892, del total de 689 colaboradores que trabajaban en México, 512 eran mexicanos. Por su parte El Evangelista Mexicano (26/6/1890), reportaba que “sesenta y cinco protestantes han sido asesinados por los romanistas en los muchos motines que la Iglesia romana ha levantado contra el evangelio en México […]”. En la última década de la centuria que nos ocupa, habría más víctimas evangélicas que por mucho superaron el centenar.

Para Hans-Jügen Prien el único protestante extranjero (estadunidense) víctima mortal de la intolerancia fue el misionero John L. Stephens, de la Iglesia congregacional. El hecho tuvo lugar en Ahualulco, Jalisco, el 2 de marzo de 1874. Junto con él cayó abatido por la turba de linchadores Jesús Islas. Por lo menos hubo otros dos estadunidenses protestantes asesinados, uno de oficio zapatero, ultimado en agosto de 1824. Se ocupó del caso José Joaquín Fernández de Lizardi en un escrito de abril de 1825, titulado Todos los buenos cristianos toleran a sus hermanos: decimotercia conversación del Payo y el Sacristán. El tercer extranjero inmolado fue Henri Morris, a consecuencia del ataque sufrido por la congregación evangélica de Acapulco el 26 de enero de 1875.

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Los Evangélicos Empezamos a Asustar

4. Los evangélicos empezamos a asustarLos evangélicos empezamos a asustar

Que nadie nos imponga dogmáticamente qué es progresista y qué retrógrado, ni que nadie decida por nosotros lo que debemos creer; ni nosotros ni nuestros hijos

Xesús Manuel Suárez

Estaba hoy escribiéndole a un querido hermano para pedirle que participase con una ponencia en el próximo Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia; buscaba cómo explicarle muy brevemente quiénes somos en esta organización, y eché mano de una buena carta de presentación: este artículo de un medio argentino:

Leer que somos “uno de los espacios de lobby político evangélico más poderoso de América Latina” es, sin duda, muy estimulador, teniendo en cuenta que tenemos sólo tres años de vida. Pero además todo el artículo aporta datos interesantes que nos permiten entender algo más sobre cómo nos ven a los evangélicos en general en Iberoamérica.

Desde luego, hay un reconocimiento explícito de la irrupción de los evangélicos en la vida social y política y hay algo que nos sorprende porque no es lo que buscamos: en algunos entornos empezamos a despertar temor. Pero lo que sí buscamos es capacidad de influencia desde la libre confrontación de propuestas y la persuasión, y ahí estamos llegando: se reconoce que estamos pisando con fuerza en la arena pública.

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Sobre la Oración

5. Sobre la oracionSobre La Oración

Ernesto Contreras Pulido

drernestocontreras@hotmail.com

Que bendición tan grande es ser cristianos, creyentes en el único Dios verdadero que atento a nuestras oraciones, es el único Dios que realmente se comunica con nosotros, nos escucha con amor, misericordia, e interés genuino, y siempre responde a nuestras peticiones.

No menos de mil millones de personas en la India, junto con mil millones más en la China, y otros mil millones en los países musulmanes, jamás han oído de Jesucristo, el único Dios verdadero, y a pesar de su sinceridad, su pasión, y hasta sacrificios, penitencias, y complicadas ceremonias religiosas, no logran hacer que el sol, la luna, los astros, las piedras, el agua, los vientos, la naturaleza, y cientos de ídolos inánimes, sordos y mudos; de yeso, tela, piedra, metal, o palos, se compadezcan de ellos, o siquiera atiendan a sus largas e inútiles oraciones, aunque a veces prolonguen su doliente clamor sin ningún provecho, por días, meses, y hasta decenas de años.

Pero la Biblia dice: Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias. Cercano está nuestro Dios a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu. Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó a Él, le oyó. (Sa 34: 15-18; 22:24).

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Verdaderamente Libres

2. Verdaderamente libresVerdaderamente libres

 “…y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres…”

“…si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres…”

Tomas Castaño Marulanda

Para el tiempo en que Jesús llegó con sus buenas noticias, todos de alguna manera estaban buscando liberarse de algo y todos lo intentaban basados en su idea de verdad.

Los zelotas, campesinos alzados en armas y con estrategias de milicia subversiva, en busca de liberar al pueblo de las opresiones del imperio romano (y de sus secuaces), que con sus estructuras económicas había hecho de los aldeanos unos miserables en busca del pan diario de supervivencia. Ellos descansaban en las promesas y las ilusiones del rey legendario, ungido de Dios que castigaría a los enemigos de Jacob y les daría a los judíos el dominio sobre todas las naciones.

Los esenios aseguraban que los servidores del templo se habían desviado y que el mundo era un lugar impuro y carente de dignidad. Por eso establecieron comunidades privadas en el desierto donde cumplían con rituales diarios de limpieza y celebraban el pan del banquete, mientras esperaban el cumplimiento de los tiempos y la cena escatológica cuando Dios al fin tomara el poder sobre la tierra y los gobiernos, y el templo al fin fuese purificado para partir y compartir el pan frente al “gran rey”. Ellos querían ser libres de la corrupción de las estructuras religiosas, y de la contaminación del mundo.

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El Rostro del Mundo Harto

5. El rostro del mundo hartoEl rostro del mundo harto

Llamo con urgencia para redefinir la misión de la Iglesia Cristiana en un mundo predominantemente pobre, despojado, empobrecido.

Juan Simarro

Muchos de nosotros, al igual que otros de entre los no creyentes, podemos ver en los rostros de las personas de las sociedades enriquecidas, hartas y ahítas, el hastío y el aburrimiento por la falta de compromisos y la no asunción de nuevos retos. También se aprecia en las caras de muchas otras gentes trabajadoras de clase media que les rodean.

Este fenómeno de hastío y aburrimiento se puede ver también en el seno de nuestras congregaciones. Es lo que nos apena y nos interesa destacar. Hay una especie de aburrimiento pasivo ante los fenómenos sociales, ante las problemáticas de los diferentes, de los pobres, de los excluidos.

Quizás, se da porque no encuentran, en sus cómodos recintos cúlticos, líneas retadoras para asumir nuevos compromisos, nuevos desafíos teológicos, nuevas ilusiones o dinámicas que eliminen esa especie de vacío interior que les lleva a ese aburrimiento ante las urgencias sociales a las que son llamados como prójimos. Eso lleva al hastío de la vida y de la práctica religiosa.

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La Libertad

6. La Libertad.pngLa Libertad

Dr. ErnestoContreras Pulido

drernestocontreras@hotmail.com

¿Por qué Dios permite que los humanos se autodestruyan y destruyan a los demás, a la naturaleza, y hasta el medio ambiente? Aunque parezca sencilla, la respuesta bíblica es la más razonable aunque implica responsabilidades tan tremendas, que muchos han pretendido eliminarlas a base de negar la existencia de Dios para no tener la necesidad de darle cuentas de nuestros actos; o inventar filosofías y escuelas de pensamiento como el conductismo con el que se pretende responsabilizar de nuestras conductas perjudiciales y antisociales, a todos los demás (menos yo), desde los padres, maestros, la cultura, las malas experiencias previas, y la sociedad.

La Biblia dice que a diferencia de los animales cuya conducta, desde su creación y formación, está determinada por la información específica (única para cada especie), contenida en su código genético (ADN), a base de lo que llamamos instintos, el humano fue creado a la imagen y semejanza de Dios.

Se ha interpretado que la imagen de Dios es que tenemos espíritu, por lo que a diferencia de las plantas y animales, y a semejanza de las demás criaturas espirituales, como los ángeles, somos inmortales; además fuimos creados a semejanza de Dios, o sea con libertad para escoger nuestra conducta, aun cuando fuera en contra de la voluntad de Dios. Esto es imposible para una vaca o una tortuga cuya conducta no necesita calificarse de adecuada, decente y productiva o no. Seguir leyendo «La Libertad»

Teología en Tiempos Globales

3. Teología en tiempos globalesFe y cosmopolitismo: hacer teología en tiempos globales

Nicolás Panotto

El modo en que se comprenden las relaciones multiculturales ha ido mutando considerablemente a lo largo de la historia, aunque en estas últimas décadas, con el fenómeno de la llamada “globalización”, ciertos procesos se han profundizado. Hay mucho que se puede decir al respecto, especialmente sobre los modos en que se evalúa dicha instancia. En este sentido, la noción de globalización se juega entre una noción positiva y otra negativa. Es decir, por un lado se comprende como un fenómeno que posibilita el enriquecimiento de procesos de conocimiento mutuo, a través de los intercambios y encuentros con la diversidad de sujetos y culturas que habitan nuestro mundo. Pero por otro, también representa un escenario de dinámicas de poder, donde los tipos de vinculación también son asimétricos entre grupos y países. De esta manera, la globalización representa un fenómeno tanto inclusivo como excluyente.

De aquí surgen dos elementos importantes. Por un lado, hablar de globalización implica una redefinición de cómo se comprenden la construcción de las identidades individuales y sociales. Tal como plantea Néstor García Canclini (2001), somos comunidades y sujetos híbridos. No existen esencialismos nacionalistas, ni culturales, ni políticos, ni sociales, inclusive religiosos. Somos seres y grupos que se construyen desde trayectorias históricas muy diversas, desde procesos interculturales entre geografías cruzadas, desde la conjunción de distintas matrices existenciales, tales como nuestra situación económica, el lugar dentro de las jerarquías sociales, las creencias, las ideologías, etc. La pluralidad que representa lo global no es sólo un elemento descriptivo de los elementos que la componen, sino una cosmovisión antropológica donde lo diverso, lo multi, lo plural, son instancias constitutivas de todos los agentes.

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