Categoría: Reflexiones

El Morir es Ganancia

4. El Morir Es GananciaEl Morir Es Ganancia

Pablo, bajo inspiración del Espíritu Santo, escribió: Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte; porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Más si el vivir en la carne resulta para mí, en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor.

Dr. Ernesto Contreras Pulido

drernestocontreras@hotmail.com

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios; y si hijos,  también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

Será entonces que la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descenderá del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido, y Dios mismo (Jesucristo), estará con ellos como su Dios. Y ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas habrán pasado.

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Nuevos Comienzos

7. Nuevos comienzosNuevos comienzos

“Toda historia tiene un final. Pero en la vida, todo final anuncia un nuevo comienzo (Robert Bobin).

ESCUCHA

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad (…) porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido” (Isaías 43:18-20).        

PIENSA

Dios nos creó para necesitar nuevos comienzos, lugares donde poder liberar nuestra fe y decir: “Este es un lugar de nuevos comienzos para mí, un lugar para empezar de nuevo”. El amanecer de un nuevo día será siempre la mejor oportunidad para establecer ese nuevo comienzo.

Puedes experimentar la vida abundante que Jesús dijo que puedes tener, pero eso requiere que tomas la decisión de soltar el pasado. A menos de que te niegues a seguir en el camino en el cual has estado, no llegará ningún cambio. Dios quiere cambiar las cosas para ti, pero bajo tu total cooperación.

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Generosidad en Familia

5. Generosidad en familiaGenerosidad en familia

¿Qué hacer para que los hijos aprendan a ser generosos, para que rompan el cerco del egoísmo, para que sepan vivir sinceramente interesados por los demás?

Fernando Pascual, L.C.

Marta está llorando en un sofá. Pasa las hojas de un libro, con la mirada perdida y con los ojos hinchados. Frente a ella, Juan sonríe mientras tiene en su poder el Nintendo, todo para él y sólo para él.

Cuando los padres entran en el salón de estar y se encuentran con una escena como la anterior, sienten que algo debe cambiar en sus hijos. ¿Cómo lograr que sean más generosos, cómo ayudarles para que aprendan el arte de compartir y de disfrutar al ver a otros felices?

La generosidad es una de las virtudes humanas más hermosas. El generoso vive su relación con las cosas desde una perspectiva de condivisión, de apertura a los demás. No se encierra en sus intereses, no agota su existencia en la búsqueda del propio placer, en el acapararlo todo para sí. El generoso descubre las necesidades del otro, ve las cosas materiales como medios para servir, para dar, para establecer lazos de amistad.

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De la Corrupción de las Costumbres a la Corrupción de las Ideas

2. De la corrupción de las costumbres a la corrupción de las ideasDe la corrupción de las costumbres a la corrupción de las ideas

Lo que comienza siendo solamente pecado, si se justifica, se termina convirtiendo en doctrina.

Wenceslao Calvo

Una de las características que se aprecian en las últimas cartas del Nuevo Testamento son las solemnes advertencias dirigidas a los cristianos, en vista de la proliferación de falsos maestros que estaba teniendo lugar. No es que el fenómeno fuera nuevo del todo, porque ya la falsa enseñanza, procedente especialmente de los judaizantes, había sido un quebradero de cabeza para el apóstol Pablo, desde los mismos inicios de su ministerio. Pero la diferencia que se nota décadas después es que el peligro ya no solamente procede de los judaizantes y no sólo lo detecta Pablo, sino que tanto Juan como Pedro y Judas advierten a sus lectores sobre las consecuencias de prestar oídos a lo que algunos estaban enseñando. Concretamente Pedro, en su segunda carta, describe la conducta y doctrina de los falsos maestros y al efecto es aleccionador ver cómo hay una relación recíproca entre conducta y enseñanza, de manera que lo que comienza siendo solamente conducta, acaba convirtiéndose en enseñanza.

También es importante captar que la falsa enseñanza procede tanto de personas que están dentro de la iglesia como de personas que no pertenecen a ella. Los primeros, los que están dentro de la iglesia, son descritos en el capítulo 2 de la carta, de los que se dice que estuvieron en el camino recto, escaparon de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de Jesucristo y conocieron el camino de justicia. Así que estamos ante personas que en un tiempo dado fueron cristianas. Sin embargo, al enredarse de nuevo en los viejos caminos y perseverar en ellos, volvieron atrás, no siendo la suya una caída circunstancial o momentánea.

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Yo Tengo un Sueño

3. Yo tengo un sueño«Yo tengo un sueño»

Discurso del Dr. Martin Luther King Jr. el 28 de agosto de 1963 en los escalones del monumento a Lincoln en Washington, E.U.A.

“Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.           

Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.

Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después, el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

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Ser Cristiano es (Entre Otras Cosas) Vocación Política

4. Ser cristiano es -entre otras cosas- vocación políticaSer cristiano es (entre otras cosas) vocación política

Muy al contrario del divorcio que se suele hacer entre lo espiritual y lo político, el Apocalipsis los relaciona en todo momento.

Juan Stam

Es muy significativo que la carta a Tiatira (2.26-28) y la de Laodicea (3.21) terminan en forma muy parecida.  A los vencedores de Tiatira Cristo les promete autoridad sobre las naciones; a los de Laodicea, subir al trono con él.

Es más significativo porque este septenario, como es típico de Juan, se subdivide en cuatro y tres (cf los sellos, cap 6).  Así la promesa al vencedor de Tiatira concluye el primer bloque, y la de Laodicea concluye el septenario completo. Y ambos concluyen con una promesa de carácter claramente político.

Este lenguaje no debe espiritualizarse ni despolitizarse.  Muy al contrario del divorcio que se suele hacer entre lo espiritual y lo político, el Apocalipsis los relaciona en todo momento. [2] 

Nadie puede ser más cristiano o cristiana de lo que es en la vida política de su comunidad civil. 

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¿Reforma Eclesiástica? ¡Reforma Religiosa!

13. Reforma Eclesiástica-Reforma Religiosa¿Reforma Eclesiástica? ¡Reforma Religiosa!1

Pbro. Emmanuel Vargas Alavez

Durante muchos años hemos creído –y yo me encontraba entre ellos– que al reformarnos eclesiásticamente (es decir, que al renovar, revisar, modificar, cambiar, etc., nuestro libro de la Disciplina), con ello estaríamos logrando un cambio en nuestra manera de experimentar la religión o de vivir la fe. Esta es una creencia por demás falsa.

La reforma eclesiástica –la reforma de los estatutos de administración, organización y gobierno– no implica una reforma religiosa (es decir: una reforma de la vida espiritual). Tal vez esa sea la expectativa, pero esto no ocurre de manera automática ni por decreto. Y especialmente esto es verdad en esta época cuando se ha introducido toda una corriente “secular” de administración dentro de la Iglesia.

Me explico. La corriente “secular” de administración que ahora parece regir en nuestra iglesia, nos dice que existen jerarquías, que existen cadenas de mando que son inalterables, y que por ello es “piramidal”. Es decir, que una vez que las autoridades están en ese nivel, ya casi sería un “atentado” o “blasfemia” cuestionar o dudar de las decisiones que toman o de las declaraciones que se hacen ante la sociedad y la iglesia; y que la única tarea de las bases es sostener esa superestructura. Aunque se trate de negar verbalmente, en la práctica es una realidad.

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