Política y Cristianismo
Por Juan Stam
Martín Lutero dijo una vez que preferiría ser gobernado por un turco competente que por un cristiano incompetente. Hoy podríamos decir que para gobernar, es mejor un ateo honesto que un protestante corrupto (los hay), mediocre o confundido (también los hay, y muchos). Ser «cristiano» y ser estadista y buen gobernante son cualidades que no siempre coinciden.
¿Qué significa ser «un diputado cristiano»? No basta con sólo ser miembro de una iglesia protestante, o hasta pastor. Un verdadero cristiano es un discípulo, un seguidor de Jesucristo hasta las últimas consecuencias. Ser realmente cristiano en el terreno político significa luchar a favor de la visión bíblica de justicia, igualdad, amor y vida digna para todos. Significa luchar contra el prejuicio, la corrupción y la violencia, en todas sus formas. ¿Habrá uno solo de nuestros políticos «evangélicos» que esté comprometido con ese proyecto cristiano? Por eso prefiero hablar de «partidos protestantes» en vez de cristianos o evangélicos. Por sus frutos los conoceréis, dijo Jesús, y no por su retórica ni su afiliación eclesiástica. En su comportamiento político estos partidos suelen estar muy lejos de poder llamarse cristianos o evangélicos.





Marcos entre lo sinópticos
Elevamos nuestras oraciones por la IMMAR El Divino Salvador, de Pachuca, Hgo., del centro, por el allanamiento y daño en propiedad del templo, que es un monumento histórico, propiedad de la nación. De acuerdo a la información del Obispo Juan Pluma Morales, el inmueble sufrió daños. Ante este lamentable hecho, exigimos a los responsables de la seguridad pública del gobierno de Omar Fayad, y de la presidente municipal, Yolanda Tellería, el esclarecimiento de los hechos y el castigo a los responsables.
MANOS JUNTAS
INTERDISTRITAL DE FRTERNIDADES DE HOMBRES METODISTAS