Un Ministerio que Hace Feliz a la Gente

3) Manos JuntasMANOS JUNTAS

UN MINISTERIO QUE HACE FELIZ A LA GENTE

El pasado mes de junio de 2017 tuvimos el privilegio de ser atendidos en las instalaciones del Centro de Retiro Larry Akton por un grupo de damas con un gran espíritu de servicio. Este Centro de Retiro atiende al pueblo de Dios que viene a servir en el área social en la ciudad de Río Bravo, Tamaulipas y es administrado por un ministerio de la Iglesia Metodista, llamado Manos Juntas, cuyo presidente es el hermano Guillermo Berman. Este ministerio incluye además una clínica.

Decidimos entrevistarlas y no habíamos transcrito hasta ahora esta entrevista, que esperamos sea de inspiración para quienes estén pensando en tener un servicio similar en sus iglesias.

Estamos aquí en Río Bravo (Tamaulipas), el martes 13 de junio de 2017 en las instalaciones del ministerio Manos Juntas, en el centro de Retiro Larry Akton. Y estamos compartiendo con las hermanas que están encargadas del área de cocina. Voy a pedirles que nos den sus nombres completos:

-Mi nombre es Laura Leticia Rodríguez Becerril y trabajo aquí desde hace cuatro años.

-Mi nombre es Marisa Prieto Cruz y trabajo aquí desde hace un año.

– Mi nombre es Alicia Enríquez Cruz y trabajo aquí desde hace cuatro años.

¿Cómo empezó este trabajo de la cocina? ¿Cómo fue que empezaron a laborar?

Laura Leticia: Bueno, yo llegué hace cuatro años a la Iglesia Metodista Roca Eterna. Había una oportunidad de trabajo en la cocina, se me dio esa oportunidad y desde entonces estoy aquí.

¿Y usted cómo llegó, hermana Marisa?

Marisa: Yo, por parte de ella, de Laura, que es mi comadre. Me comentó del trabajo, y por ella estoy aquí.

¿Y usted, hermana Alicia?

Alicia: Pues yo, mire, andaba buscando trabajo porque estaba muy necesitada, y me dijeron que aquí podían estar ocupando una persona para la limpieza. Y pues llegué y hablé con la recepcionista; y le dije: “Me dijeron que viniera aquí a las ocho, que están contratando una persona para la limpieza”. Ella me dijo: “Si quiere esperarse un poquito, al ratito llega la contadora”. Luego llegó la contadora, me pasaron con ella y pues me anduvieron enseñando todo lo que iba a hacer y me preguntaron: “¿Se le hace mucho?”. “Pues sí”, les digo, “pero voy a intentar, a ver si puedo”. Y pues no, gracias a Dios: un tiempo estuve con la Clínica[i] y todo aquí; y pues sí me las miraba un poco apurada; pero gracias a Dios lo sacaba adelante. Y ahorita nada más es este edificio, del Centro de Retiro.

¿Y qué hacen? Bueno, ya la señora Alicia nos explicó lo que hace, toda la cuestión de limpieza. ¿Toda el área, los dos pisos? (el Centro de Retiro Larry Akton consta de dos pisos)

Alicia: Sí.

 ¿Cuántas camas tienen aquí?

Alicia: treinta y dos.

¿Y arriba?

Alicia: Ay, es que me acaban de aumentar. Eran 28, parece, pero ahora es un cuarto más, ahorita son 32.

Pero arriba son departamentos….

Alicia: Son departamentos.

¿Y aquí son cuartos?

Alicia: Aquí son cuartos.

¿Para cuántas personas es cada cuarto más o menos?

Alicia: ¿Aquí? Para cuatro personas. Y hay dos para tres personas.

Ok. ¿Y usted, hermana Laura, qué es lo que hace aquí?

Laura Leticia: Yo estoy encargada del área de la cocina. Soy la que me toca preparar los guisos a los grupos de americanos que vienen. Lo hago con mucho amor a ellos, y amor a Dios especialmente; y pues ya tengo cuatro años aquí.

¡Cuatro años! ¿Y usted, hermana Marisa? ¿Cuál es su trabajo?

Marisa: Pues yo soy la que ayudo a picar toda la verdura –el chile, tomate, cebolla-, a poner tortillas en la mesa, salsa, servilletas, a lavar vasijas… a todo ayudamos, a traer tortillas, a la fruta…

¿Y para ustedes, qué es lo que significa estar aquí, en este ministerio? ¿Cuál creen que sea su papel aquí, la importancia de la labor que ustedes están realizando? No tienen que contestar todas….

Laura Leticia: Yo creo que si llegamos aquí y todo lo hacemos en el nombre de Cristo, vamos a ser de gran bendición para las personas que vienen, a las cuales nosotras estamos sirviendo.  Este es un  ministerio muy bonito y de gran bendición en nuestras vidas.

¿Ustedes, a cuántas personas atienden más o menos por semana, o por mes, o cómo le harían para calcular? Porque varía, ¿verdad?

Laura Leticia: No siempre tenemos el empleo, es temporal. Ahorita es una temporada fuerte, donde hemos atendido hasta a 94 personas. Hay otros meses en donde la temporada es más baja y nada más hay un grupo, o dos grupos, y a veces los grupos varían de 6 personas, 15, 20, hasta 60. Nosotras, para mañana vamos a tener 63 personas; ahorita tenemos 37, pero mañana vamos a tener 63.

¡Guau! ¿Llegan más hoy en la tarde?

Laura Leticia: Llegan más mañana en la tarde. Nuestra función pues es tenerlos felices y contentos  (sonríe).

Bueno ¿Y si alguien en otro lugar quisiera hacer algo como lo que hacen ustedes, en otra ciudad, de atender, así, grupos, qué se necesita?

Laura: ¿Qué se necesita?

¿Qué piensan que sea lo más importante, las características que una persona que está trabajando en esta área necesita tener?

Laura Leticia: ¿Las características? Yo creo que debe de haber el amor al prójimo, el amor a Dios y la disponibilidad…. Pues muchas ganas (se oyen risas de todas las entrevistadas). Sí, porque en estas temporadas altas nosotras llegamos aquí desde las 4:30 ó 5 de la mañana y nos vamos a las 9 de la noche. O sea, muchísimas horas. Aun y cuando es temporal, es bastante cansado. Entonces sí hay que tener muchas ganas de trabajar, hacerlo todo con el corazón.

Bueno, muchas gracias por sus palabras, por sus conceptos. Yo soy muy bendecida de conocerlas, y pues que Dios las bendiga y las siga utilizando.

[i] La Clínica Manos Juntas, situada al lado del Centro de Retiro Larry Akton, que brinda servicios médicos a la comunidad a muy bajo costo.

3) Manos Juntas

En la foto aparecen, de izquierda a derecha: Alicia Enríquez Cruz, Laura Leticia Rodríguez Becerril y Marisa Prieto Cruz, quienes colaboran en el Centro de Retiro Larry Akton, en Río Bravo, Tamaulipas.

  • Entrevista y reportaje de la Lic. Ma. Elena Silva de Fuentes.

elena silva fuentes