La disputa entre Lutero y Eck resumida en cinco argumentos.
Will Graham
Hace 500 años el campeón de la Reforma protestante Martín Lutero se encontraba en la ciudad alemana de Leipzig discutiendo públicamente con el profesor católico Johann Eck. Irónicamente, a nivel teológico la desconocida Disputa de Leipzig (1519) era mucho más importante que la publicación de las famosas Noventa y Cinco Tesis (1517).
¿Por qué? Contesto utilizando la analogía de un árbol. En las Tesis contra las indulgencias Lutero estaba simplemente cortando algunas ramas sueltas; pero en Leipzig Lutero fue a la verdadera raíz de su desacuerdo con el romanismo, esto es, el poder papal.
El Lutero de las Tesis seguía siendo profundamente papista; el Lutero de dos años más tarde no tanto. El debate en Leipzig, pues, fue más radical que la publicación de las Tesis.
Podemos resumir el debate en torno al poder papal y la superioridad de la Iglesia de Roma en los siguientes cinco argumentos de Eck.
Por Alan Sánchez Cruz, con motivo de la reciente publicación del libro “Nuestros himnos”
Octubre de 2019
“Cuando se reúnan, canten salmos, himnos y canciones espirituales. Alaben a Dios el Padre de todo corazón, y denle siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.
Efesios 5:19-20 TLA
Uno de los rasgos distintivos del metodista desde sus inicios fue el ser un pueblo cantor. Fieles a las instrucciones evangélicas, los creyentes en las filas de esta Iglesia -junto a nuestros hermanos en otras denominaciones históricas- hemos procurado ser diligentes en cuanto a las enseñanzas del divino Maestro, resumidas en amar a Dios y al prójimo como a uno mismo.
Leyendo la historia de la creación en un mundo agonizante
El poema de Génesis 1 nos invita a implementar cuidados paliativos para la Tierra.
Debra Dean Murphy *
A fines del verano, cuando el huracán Dorian estaba generando una catástrofe en las Bahamas, estaba leyendo Génesis 1 y 2 con estudiantes universitarios. Notamos lo habitual que suele sorprender o inquietar a los estudiantes: que hay dos relatos de creación de tradiciones distintas, que estos escritores antiguos no estaban haciendo ciencia por nosotros, que no sabían que estaban escribiendo algo llamado la Biblia. En conversaciones trascendentes, exploramos la idea de que las dos versiones juntas crean un imaginario social indicativo del tiempo de los escritores e instructivo para el nuestro.
¿Pero con qué fin? Una cosa es examinar estos textos por su importancia cultural. Es bueno saber, por ejemplo, que la palabra inglesa dominio (1:26, 28) no transmite las sutilezas del hebreo, con sus connotaciones de pastoreo, parentesco y poder comunal. Esa traducción y nuestras asociaciones de referencia con ella, palabras como dominación y subyugación, han suscrito la relación ruinosa con la tierra que gran parte del cristianismo ha permitido a sus seguidores.
También es bastante común y admirable encontrar en tales exploraciones, especialmente entre los jóvenes, un llamado de atención a las calamidades ecológicas del momento. Necesitamos hacer algo, por el amor de Dios. Necesitamos llamar la complicidad de la religión en la destrucción orquestada del mundo. Necesitamos movilizarnos. Sin embargo, otra cosa, y no siempre una cosa completamente separada, es leer estos textos como compañeros del dolor, como guías para vivir en un mundo agonizante.
Tenemos un compromiso con el medio ambiente: hoy podemos hacer algo por el México del mañana
Del Señor es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan. Participemos como un cuerpo en el sustento de la tierra para vivir y disfrutar el México del mañana.
Pbro. Eduardo Carrillo González Área Nacional de Testimonio Cristiano Comisión Nacional de Acción Social
CONCIENCIA BIBLICA Nuestra máxima norma de conducta en su primer versículo nos dice: “En el principio creo Dios los cielos y la tierra […] Y al término, nuestro Dios vio que era bueno en gran manera lo que él había creado”.
Si lo creado por Dios recibió su aprobación como “bueno en gran manera” nos debemos preguntar qué está pasando con nuestro hábitat, qué estamos haciendo en él. Sin lugar a dudas, nuestra actitud hacia lo que pertenece a Dios (Ex. 9:29, Lev. 25:23) no ha sido la correcta de un mayordomo responsable.
La Iglesia Metodista de México, como pueblo de Dios que reconoce que las bendiciones de Dios y su misericordia han sido llevadas sobre esta tierra (Sal. 104:24, 119:64), para bien de nosotros y para que las disfrutemos, estamos llamados a dar una expresión de nuestra fe y favor de la creación. Debemos tomar, cada uno de nosotros, nuestra responsabilidad. Probablemente es demasiado el daño que ha vivido nuestro planeta, mas un poquito que cada uno de nosotros rescatemos, sin lugar a dudas, el medio ambiente recibirá un beneficio. Ahí donde está nuestra casa, donde está nuestro templo, siempre habrá algo que hacer. “Vosotros sois la sal de la tierra”. Es la naturaleza y la función que nuestro Dios asignó, involucrémonos en este espacio que Dios nos brindó y trabajemos por nuestra entidad, por México, por la Tierra.
COSAS PEQUEÑAS, PERO GRANDES, QUE DEBO HACER
No deje que se acumule basura en el templo o afuera de su casa. Si tiene automóvil procure respetar las reglas de afinación, no contamine. En cuanto sea posible, realice campañas de mejoramiento de parques o lugares públicos.
Área Nacional de Testimonio Cristiano Comisión Nacional de Acción Social
EL HOGAR, FUENTE FORMATIVA DEL INDIVIDUO
Por muchas razones algunas de ellas hasta justificadas, hoy en día estamos viendo como la educación, la transmisión de los valores y principios, los padres de familia hemos estado delegando esta responsabilidad a terceras personas. Es triste ver como hoy en día no nos podemos dar tiempo para ver cómo van nuestros hijos en la escuela, o a lo mejor ni nos hemos enterado si ya aprendieron a leer, sumar, o que es un verbo. Son los padres los que nos ganamos los primeros gestos de confianza y de satisfacción de nuestros hijos. Por lo tanto son los padres, el modelo a seguir por los hijos. No demos a otras personas el privilegio de contribuir en la formación de nuestros hijos. Estemos con ellos en sus primeras planas de caligrafía, en su primera suma, en su reto por aprender cálculo, álgebra y sin lugar a dudas estaremos con ellos y recibiremos de ellos el primer apretón de manos de todo un profesionista. Se ha comprobado que los primeros años del individuo son factor clave para su formación, más todo padre de familia sabe que nunca se dejará de ser Padre – Maestro; nuestro papel de maestros es vigente desde que nace nuestro primer hijo y nunca más terminará.
DOCE PRINCIPIOS PARA CONTRIBUIR EN LA EDUCACIÓN ESCOLAR FORMATIVA EN LOS HIJOS
Aparte cada día un tiempo para revisar el cuaderno de tareas, ¿qué es lo que realizó en la escuela? Siempre tenga una palabra de motivación conforme va revisando los cuadernos.
Ayude orientando a su hijo para que haga la tarea, pero no la haga usted, contribuya a crear el hábito de la responsabilidad y el de sobreponerse a querer abandonar las cosas, cada tarea es un reto para su hijo.
No cambie métodos o procedimientos de la enseñanza del maestro para no confundirlo. Juntamente con su hijo aprenda el único sistema de enseñanza.
El contexto histórico-teológico de las cinco solas de la Reforma
Las solas tienen que ver con ciertos puntos importantes con respecto a cómo conocer y apropiar los beneficios que Dios nos ofrece en el evangelio.
Andrés Messmer
Durante los últimos años, he notado que muchos pastores y teólogos del mundo de habla hispana han afirmado que las cinco solas de la Reforma —sola Escritura, solo Cristo, solo por gracia, solo por fe y solo a Dios la gloria— forman el centro de la fe cristiana. Hace pensar que en su conjunto dichas solas resumen de manera suficiente las enseñanzas básicas de la Biblia y de nuestra salvación.
Sin embargo, dicha afirmación no puede ser correcta por varios motivos. Por ejemplo, ¿dónde está el Espíritu Santo? ¿dónde está la creación y la consumación? ¿dónde está la Trinidad? etc. También, si las cinco solas constituyen el centro de la fe cristiana, ¿por qué no las encontramos bien desarrolladas en la Iglesia primitiva? ¿o medieval? ¿o reformada? Sí, los lectores lo han leído bien: las cinco solas no fueron agrupadas como tal hasta después de la Reforma protestante y ni los reformadores mismos afirmaban que las cinco solasformaban el meollo de la fe cristiana. Es verdad que tres solas—sola gracia, sola fide y sola Escritura— fueron más o menos agrupadas durante el s. XVI, pero es incorrecto afirmar que las cincosolastal cual forman el centro de la fe cristiana. Lo que sí encontramos en la Iglesia primitiva, medieval y reformada es una gran preocupación por entender los grandes credos, y sobre todo el credo niceno constantinopolitano, porque los cristianos los veían como guías fieles a la interpretación correcta de la Biblia.
Más bien, las cinco solas nacieron en un contexto histórico-teológico muy concreto y así reflejan algunas preocupaciones importantes de la Iglesia protestante a partir del s. XVI. En este artículo, me gustaría explicar el trasfondo histórico-teológico de las solasde la Reforma y así ayudar a los lectores a situarlas en su contexto [1]. En resumen, el centro de la fe cristiana es la persona y obra de Dios, y las solas tienen que ver con ciertos puntos importantes, con respecto a cómo conocer y apropiar los beneficios que Dios nos ofrece en el evangelio.
Puede parecer un enorme contrasentido decir que la Santa Biblia, para los cristianos la Palabra revelada de Dios y elemento básico en el establecimiento de nuestra fe, llegue a convertirse en una maldición. Suena casi a blasfemia. Pero lo cierto es que, si bien para la Iglesia universal de Cristo las Sagradas Escrituras constituyen una evidente bendición, por otros derroteros va el asunto en lo que se refiere al mundo de las sectas fundamentalistas, en las que lecturas impropias, manipuladas y manipulables, de la Biblia han generado unas corriente de pensamiento que solo contribuye al desprestigio de las Escrituras en sí mismas y, lo que es peor, del mensaje del evangelio y hasta del propio Dios.
Nos proponemos con esta reflexión, nacida de una experiencia de muchos años de ministerio pastoral y docencia de las Sagradas Letras —y de una preocupación muchas veces expresada acerca de este tema—, llamar la atención al grave peligro que representa el dejar la Santa Biblia al arbitrio de gentes fanatizadas e ignorantes, que desconocen por completo la obra de Cristo, y han llegado a reducir su vivencia religiosa a la adoración literal de un ídolo de papel, con las consecuencias trágicas que de ello se derivan en las vidas de denominaciones, congregaciones, familias e individuos. Dios ayude a estas personas, y a todos nosotros.
Indicamos a continuación una serie de postulados, muy difundidos en las filas de las sectas fundamentalistas, que contienen en sí mismos la génesis de este proceso de descrédito de la Biblia y su mensaje. Helos aquí:
Desde que amanecemos y abrimos los ojos, tenemos que hacer decisiones. Unas sencillas, triviales y no trascendentales, otras rutinarias y que no cuestan mayor esfuerzo; pero de una u otra manera, constantemente nos enfrentamos ante la necesidad de hacer decisiones importantes y trascendentales. Hace unos días, en el hospital, un cirujano de corazón, tuvo que hacer la decisión de darse por vencido, cuando después de múltiples intentos, sofisticadas tecnologías y maravillosos medicamentos, no pudo hacer que el corazón de un varón de menos de cuarenta años, con esposa y diez hijos todos menores de 15 años, siguiera palpitando.
Muy probablemente usted no es un cirujano de corazón y no se enfrenta a estos monumentales retos habitualmente, pero no por eso se deben considerar menos demandantes los retos que 24 horas al día enfrenta una mamita linda con un hijo súper inquieto, de dos años de edad como uno de mis nietos que, a veces hasta cada 20 minutos, se golpea o pone en peligro su integridad.
Por la lectura y estudio de las Sagradas Escrituras, nosotros entendemos que la voluntad de Dios es que todos los que, por la gracia de Dios hemos creído, aceptado, recibido y confesado sinceramente, a Jesucristo como nuestro único y suficiente Salvador, seamos no sólo buenos hijos de Dios, sino también excelentes siervos de Jesucristo e instrumentos útiles y sumamente productivos en sus manos para honra y gloria de Dios, para edificación de su iglesia y para bendición de este mundo perdido que vaga sin Dios, sin luz y sin esperanza. Irremediablemente hacia el juicio apocalíptico y la sustitución de este planeta por cielos nuevos y tierra nueva.
“Yo no debería estar aquí, sino en la escuela al otro lado del océano. Sin embargo, ustedes acuden a nosotros, los jóvenes, en busca de esperanza. ¿Cómo se atreven? Me han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías. Pero yo soy de los afortunados. La gente está sufriendo, la gente está muriendo. Ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva, y de lo único que ustedes pueden hablar es de dinero y de cuentos de hadas de crecimiento económico eterno. ¿Cómo se atreven?”.
Greta Thunberg, 16 años, activista sueca, discurso en Cumbre sobre Acción Climática de la ONU, 23 de septiembre de 2019.
Las riquezas siempre han estado presentes en los grandes conflictos de la humanidad: desde las grandes conflagraciones políticas y militares, hasta los “grandes” conflictos espirituales del individuo. Nuestro Señor Jesucristo es muy claro cuando crítica a escribas y fariseos (a los de los tiempos bíblicos y a los de hoy), porque “diezman la menta y el eneldo y el comino, y dejan lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe”. Y sentencia: “Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mt. 23:23).
Los principios de la mayordomía cristiana son la justicia, la misericordia y la fe. Nunca las ganancias. Por algo, aquel joven rico sin nombre es de los únicos que acuden a Jesús en busca de respuestas y se va más triste de lo que llegó. La triste y pobre “espiritualidad” que le proporcionaban sus riquezas es mayor que la promesa trascendente de la espiritualidad que comparte Jesús.
Pero el mal de aquel joven, muchas veces es nuestro mal. Debemos comprender y asumir que somos mayordomos del Reino. Y esa mayordomía conlleva la responsabilidad del servicio al prójimo para generar, no “ganancias”, sino justicia y misericordia. Más claro, ni el agua:
“Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.
Lc. 16:13.
La Iglesia Metodista de México proclama, en el primero de sus principios sociales, que el mundo visible es creación de Dios y nos ha encargado su cuidado. Somos mayordomos de la creación, no sus dueños. Por lo tanto, cualquier interés o práctica que perjudique el medio ambiente, la naturaleza, la vida salvaje y la dignidad humana, es un atentado contra la creación del Señor, y debe ser prevenida, detenida y combatida.
Jesús experimentó la lucha de poder entre los suyos
Estamos llamados a discernir por el Espíritu y a la luz de la Palabra cuales son los aspectos y los puntos de manera específicas, dentro de los espacios que controlamos, que nosotros hemos convertido en espacios de poder.
Tomás Gómez Bueno
En su ministerio Jesús enfrentó en diferentes ocasiones los aspectos más sobresalientes y complejos de la naturaleza humana. Unas veces velados y otras con desenfado y sin sonrojo, personajes de diversos talantes manifestaron ante el Maestro su condición interior, sus valores, sus conceptos, su forma de ver la vida y asumirla. Así, Jesús tuvo que discernir aspectos profundos del ser humano como la ambición, la incredulidad, la avaricia, la corrupción, la sed de dominio, la envidia, la falsedad y la hipocresía.
En todas estas situaciones que se les fueron presentando en su ministerio, el Maestro dio ejemplo de sus excepcionales y supremos atributos para establecer principios que hoy nos sirven de guía para orientarnos en la mejor manera de vivir.
El nepotismo, que es la práctica que busca aprovecharse de bienes y posiciones públicas y de influencia con fines avariciosos y ególatras, colocando bajo su control a familiares o personas muy cercanas a nosotros, fue una de las presiones a que fue sometido Jesús. Es la madre de dos de sus discípulos (Santiago y Juan) que le pide al Señor que coloque en su reino a sus dos hijos, uno a la derecha y otro a la izquierda.