El Hogar, Fundamento de la Educación

El hogar, fundamento incambiable de la educación

Área Nacional de Testimonio Cristiano
Comisión Nacional de Acción Social

EL HOGAR, FUENTE FORMATIVA DEL INDIVIDUO

Por muchas razones algunas de ellas hasta justificadas, hoy en día estamos viendo como la educación, la transmisión de los valores y principios, los padres de familia hemos estado delegando esta responsabilidad a terceras personas. Es triste ver como hoy en día no nos podemos dar tiempo para ver cómo van nuestros hijos en la escuela, o a lo mejor ni nos hemos enterado si ya aprendieron a leer, sumar, o que es un verbo. Son los padres los que nos ganamos los primeros gestos de confianza y de satisfacción de nuestros hijos. Por lo tanto son los padres, el modelo a seguir por los hijos. No demos a otras personas el privilegio de contribuir en la formación de nuestros hijos. Estemos con ellos en sus primeras planas de caligrafía, en su primera suma, en su reto por aprender cálculo, álgebra y sin lugar a dudas estaremos con ellos y recibiremos de ellos el primer apretón de manos de todo un profesionista. Se ha comprobado que los primeros años del individuo son factor clave para su formación, más todo padre de familia sabe que nunca se dejará de ser Padre – Maestro; nuestro papel de maestros es vigente desde que nace nuestro primer hijo y nunca más terminará.

DOCE PRINCIPIOS PARA CONTRIBUIR EN LA EDUCACIÓN ESCOLAR FORMATIVA EN LOS HIJOS

  • Aparte cada día un tiempo para revisar el cuaderno de tareas, ¿qué es lo que realizó en la escuela? Siempre tenga una palabra de motivación conforme va revisando los cuadernos.
  • Ayude orientando a su hijo para que haga la tarea, pero no la haga usted, contribuya a crear el hábito de la responsabilidad y el de sobreponerse a querer abandonar las cosas, cada tarea es un reto para su hijo.
  • No cambie métodos o procedimientos de la enseñanza del maestro para no confundirlo. Juntamente con su hijo aprenda el único sistema de enseñanza.
  • Procure tener el espacio necesario para que su hijo haga la tarea de cada día, (sin distracciones) que él sienta que tiene su espacio para trabajar.
  • Establezca un horario fijo para realizar las tareas y ayude a su hijo a no cambiarlo, esto le creará disciplina. Usted no lo ocupe en este horario.
  • Si su hijo no está saliendo bien en sus tareas, no sabe hacerlas, o no está saliendo ben en sus promedios, conserve la calma, trate de ayudarlo y acuda con el maestro. Enojarse o renegar puede perder la confianza de su hijo.
  • Siga al pie de la letra las instrucciones del maestro y en lo mayor posible, no desacredite al maestro de su hijo, esto ayudará a mejorar el aprendizaje de su hijo.
  • El crear un campo de confianza entre su hijo y usted. Esto le facilitará que su hijo pueda acercarse a consultarle cuando tenga un problema.
  • Que su hijo sepa que usted es la autoridad y que él está sujeto a usted. No negocie su autoridad por ningún motivo.
  • No ceda ante las peticiones de su hijo de no hacer la tarea o de faltar sin motivo justificado a la escuela, si usted acepta, estará en sus manos y le estará formando hábitos de irresponsabilidad y/o mentira. Los hijos deben enterarse que su único trabajo durante su periodo de formación es estudiar.
  • Los padres debemos ser justos en el trato con los hijos, no mostrando favoritismos ni haciendo comparaciones. Esto lastimará a nuestros hijos y podremos crear falta de carácter o personalidad.
  • Tenga bien establecida la regla de la comprensión y motivación en cada uno de sus hijos.

BASES BÍBLICAS PARA LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR

  • Como padres de familia estamos llamados a enseñar a nuestros hijos (Éxodo 10:2, Deuteronomio 4:9).
  • No cansarse de repetir las enseñanzas de sus hijos (Deuteronomio 6:6-9).
  • Los padres somos los llamados a corregir a nuestros hijos. (Prov. 13:24, 19:18 y 23:13,14).
  • Los padres deben ser sensibles a las necesidades y sentimientos de sus hijos. (Salmos 103:13, Mateo 18:6-10).
  • El mostrar favoritismo o comparar a los hermanos trae envidia entre ellos. (Prov. 18:19, 1 Timoteo 5:21).
  • No provocar a ira a nuestros hijos por medio de palabras reprobadas o actitudes despreciativas (Efesios 6:4).
  • Su hijo puede tener la actitud de seguir su ejemplo, por lo tanto procure dar buena enseñanza (Prov. 4:1-2).

EL VALOR DEL HOGAR

Existen una diversidad de libros que nos hablan del hogar y sus valores. Edith Shaeffer nos define al hogar como:

“Un móvil de vida cambiante donde nace la creatividad. Un centro de formación, un refugio en tiempo de tormenta, un perpetuo relevo de la verdad, un museo de recuerdos”.

Sin lugar a dudas, la familia es la base para una excelente humanidad saludable, muchos de nuestros problemas sociales se deben a que la familia se ha hecho vulnerable a los ataques negativos de la sociedad, y hemos querido confrontarlos con normar o ideas fuera de la Palabra de Dios.

Es tiempo que “salvemos a la familia”, fortaleciendo su núcleo a la luz de las Escrituras, “Si Jehová no edificare la casa”. Hagamos de cada una de nuestras Congregaciones ejemplos de valor familiar. Así como nos tomamos tiempo para arreglar el carro, hacer fila en el banco, y tiempo para arreglar el cabello en la sala de belleza, “Que cada Metodista nos demos tiempo para nuestra familia”. De las joyas más preciosas que pueden adornar un Culto Dominical, es la familia reunida adorando a Dios.

Autor: Pbro. Eduardo Carrillo

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