Rompiendo el Silencio IMU

rompiendo silencioROMPIENDO EL SILENCIO EN BÚSQUEDA DE APOYO

Linda Bloom*/ Traducción y adaptación Michelle Maldonado**

9 de marzo de 2017 | NUEVA YORK (UMNS)

“Si me dieran un dólar por cada vez que me han dicho que soy demasiado bonita para ser pastora, podría pagar la deuda de la iglesia”.

#HerTruth < Video Youtube en inglés

Casi suena como una broma. Pero esas palabras reflejan una dolorosa realidad para la clériga sin nombre citada en el video “#HerTruth: Las mujeres en el ministerio rompen su silencio” producido en la Comisión del Estatus y el Papel de las Mujeres en la Conferencia Anual de Alabama del Norte.

El hecho de que un hombre lea sus palabras en el video y reaccione, impacta. 

La Revda. Stephanie York Arnold, pastora asociada de la Primera Iglesia Metodista Unida en Birmingham, quien dirigió el proyecto de este video y sirve como narradora, dice que ella reunió a algunos hombres para ayudar a todos – no sólo a las mujeres – a escuchar su mensaje.

Más de 60 años después de recibir los derechos de ser consagradas al ministerio ordenado de la iglesia, las clérigas de la Iglesia Metodista Unida todavía luchan con la discriminación relacionada con los nombramientos, el salario y la apariencia.

Arnold, de 38 años, se enteró de esas luchas de primera mano. “Comenzó para mí con mis propias experiencias, encontrando los términos apropiados para nombrar lo que había experimentado con el tiempo en el ministerio”, dijo.

Eso la llevó a revisar la página web sobre ética sexual de la Comisión Metodista Unida sobre el Estatus y el Papel de la Mujer. Allí encontró asistencia a través de la agencia y más tarde fue invitada a hablar en el desayuno de la Comisión sobre el Estatus y el Papel de las Mujeres durante la reunión anual de la Conferencia Anual del Norte de Alabama en 2016. Después de que la gente empezó a pedir copias de su discurso, la comisión de la conferencia preguntó sobre cómo hacer un video.

Arnold estuvo de acuerdo y se reunió con dos jóvenes conocidos que tenían experiencia en videografía. Como señala en #HerTruth (#SuVerdad), cuando se le pidió a las mujeres en la Conferencia Anual del Norte de Alabama que compartieran confidencialmente historias de acoso, abuso y discriminación, “recibimos mucho más de lo que podríamos compartir con ustedes en este video”.

Las historias son difíciles de escuchar, pero aún más difícil para quienes las experimentan, dice en el video. “Puedo decirte por experiencia personal que puede dejarte vulnerable, aislada y avergonzada. Incluso puedes empezar a cuestionar tu propia identidad”.

La madre de Arnold, quien trabajaba en el campo de la electrónica, también se encontró con la discriminación. “Recuerdo que ella me decía, a los tiempos apropiados para su edad, historias de cosas que tenía que vivir”, dijo. Lo que siente que puede hacer por su propia hija de 12 años y su hijo de 10 años, agregó, es asegurarse de que “su viaje es un poco más fácil de navegar cuando se hace en condiciones de igualdad”.

#HerTruth cita el apoyo a la igualdad de las mujeres en el Libro de Disciplina de la IMU, pero Arnold también ofrece un mensaje pastoral sobre los papeles bíblicos de las mujeres y su prominencia “dentro de los encuentros y sanaciones de Jesús”. A pesar de una cultura opresiva en el primer siglo, ella dice: “Jesús elevaba el papel de las mujeres e invitaba a los discípulos y a la iglesia a hacer lo mismo”.

Estadísticamente, las mujeres tienen menos opciones de carrera pastoral que sus homólogos masculinos, particularmente en posiciones de alto nivel jerárquico, como pastores principales en iglesias de membresía grande. Sólo el 2,2 por ciento de los/as pastores/es en esa categoría son mujeres.

Algunos de los comentarios que Arnold recibió de pastoras trataron con un tema común: “Las mujeres son realmente, muy a menudo, mal pagadas en comparación con sus homólogos masculinos.” En la Conferencia Anual del Norte de Alabama, en promedio, las presbíteras ganan un 28 por ciento menos que los hombres presbíteros.

“Mi iglesia me ofreció un aumento significativo cuando me nombraron la pastora principal, pero el obispo en aquel momento hizo que la iglesia redujera mi salario por $5.000. El obispo me dijo que podía ser malo para la autoestima de mi esposo si yo ganaba más dinero ya que mi esposo era clérigo también, y que podría ser difícil para nuestro matrimonio”.

Aunque puede ser difícil para las pastoras abogar por un salario más alto, ella dice que no valorar a las mujeres también deja que la discriminación en la iglesia se salga con la suya. “No puedo estar bendiciendo a otros/as con lo que no me dan. Siempre debería defender mi valor y entonces debo ser generosa con lo que obtengo”, señala.

Arnold también señala el valor del apoyo que la Comisión sobre el Estatus y el Papel de la Mujer proveen y usa el video como un agradecimiento a todas las mujeres que han forjado un camino para sus hermanas en la iglesia. “Nuestro trabajo es seguir juntas/os, preparando el camino para que cada una de nosotras se sienta empoderada para seguir nuestro llamado dado por Dios”.

*Bloom es reportera del Servicio Metodista Unido de Noticias y tiene su sede en Nueva York. Póngase en contacto con ella al 615-742-5470 o newsdesk@umcom.org.

Para leer el artículo original en inglés, visite el enlace:

http://www.umc.org/news-and-media/breaking-the-silence-to-build-support

**Michelle Maldonado es la Directora Asociada de Comunicaciones Hispano/Latinas de la Iglesia Metodista Unida.

Puede contactarle al (615)742-5775 o por mmaldonado@umcom.org.

La Iglesia Metodista Unida/ Comunicaciones Hispano-Latinas.

8 comentarios sobre “Rompiendo el Silencio IMU

  1. Gracias a Dios por las mujeres que han abierto camino, por los hombres que han luchado a nuestro lado para experimentar un renovado ministerio pastoral femenino. Ha sido difícil para todas las pastoras metodistas mexicanas, pero el llamado sigue vigente y la respuesta de muchas mujeres para servir a Dios con pasión aumenta.

    Me gusta

    1. Pastora Egla, desafortunadamente es así, hay tradiciones y mentalidades que la Palabra del Evangelio no logra vencer. Pero cada día nos acercamos más a nuestra liberación de prejuicios. Donde abunda el pecado, debe sobreabundar la gracia. Adelante, sin vacilar.

      Me gusta

  2. Excelente artículo. Las mujeres debemos estar seguras de quienes somos en Cristo y de nuestro llamado para poder servir a Dios y a la iglesia. Todavía en muchas congregaciones existe una resistencia a ser pastoreados por una mujer, pero eso no nos debe de quitar la oportunidad de hacerlo. Yo agradezco a Dios por algunos de mis compañeros en el ministerio que siempre me han apoyado, pero si existe una forma “velada” de discriminacion en algunas personas.

    Me gusta

    1. Pastora Mary, seguiremos trabajando para derribar esa discriminación injustificada. Por lo pronto, el hecho de que tú seas la primera Superintendente de Distrito dentro de la CAO, ya es en sí mismo un paso más hacia el día de una aceptación completa del ministerio pastoral de la mujer. Vamos a seguir insistiendo, “derribando argumentos y toda altivez”, hasta que seamos más como Cristo y menos como los dictados de nuestra cultura.

      Me gusta

  3. Considero que, como mujeres, debemos tener conciencia de nuestra propia identidad, valorar al sexo complementario, y no sentirnos victimas, pues eso es caer en la autocompasion, la cual no es de Dios. El ‘pobretearnos’ a nosotras mismas solo nos llevara a lamernos las heridas y no tomar acciones bajo la dirección del Espíritu Santo, para cambiar nuestra realidad.

    Me gusta

    1. Es correcto, Hna. Ma. Elena, se trata de equilibrar en búsqueda de una igualdad real. En el camino, ni es correcto que el varón menosprecie a la mujer, pero tampoco que la mujer se menosprecie a sí misma. Dignidad, dignidad…

      Me gusta

Los comentarios están cerrados.