El Tiempo de Espledor ha Llegado

9) El tiempo de esplendor ha llegado, Navidad 2017EL TIEMPO DE ESPLENDOR HA LLEGADO

Navidad 2017

Por Moisés Morales Granados, Pbro.

INTRODUCCIÓN

En un mundo necesitado… El esplendor de la gloria de Dios no envuelve…

I.- VIVIMOS EN EL ENGAÑO DE UN MUNDO CAIDO

¿Quién es el enemigo, quien es el adversario?, ¿quién es el león rugiente que quita la paz en nuestros corazones?

Es común que cada día veamos las noticias en el televisor, la mayor carga de ansiedad y frustración proviene de lo que llega a nuestros pensamientos en los primeros momentos de la mañana; el problema no está en ver imágenes de violencia que si bien son reales en un alto porcentaje, nos dejan desarmados al no estar preparados para enfrentar un mundo caído en donde la oración y la reflexión de la Palabra de Dios no inician nuestra práctica diaria, siendo presas fáciles de comportarnos como quienes no conocen al Señor..

La tentación, quien camina como león rugiente en nuestras vidas, nos hace creer que estamos solos, que Dios no puede arreglar las dificultades de este mundo, nos desanima porque el primer pensamiento que llega a menudo a nuestra mente es la derrota… no hay dinero, no hay trabajo, no se tiene casa, hay enfermedad incurable, no hay paz en las calles… las familias viven aterradas pensando si sus hijas podrán estar de vuelta a casa, problemas como la trata de personas se vuelve un  virus social, la dignidad humana se ve rebajada al punto de ser únicamente objetos de compra venta. Éstas son evidencias que el pecado ha permeado a la familia y diluye cada uno de los principios que rigen la sociedad… El temor se encuentra en el viento en una realidad física, pero si nos faltara algo más, también hay temor en la realidad virtual, en el mundo en el que sucumben nuestros hijos al no tener nuestra atención y encontrando en las redes sociales un maravillado escenario que los atrapa y les hace alejarse muchas veces del hogar y de lo sagrado de la vida.

Hace dos mil años, como ahora, poco significaba la vida:

1.-Había esclavitud.

2.- La condición de la mujer era humillante.

3.-Se manifestaba el desprecio por la vida en las exhibiciones gladiatorias con cuadros vivos de crueldad y horror.

4.- El infanticidio, común en episodios como la matanza de niños menores de dos años por Herodes o como el despeñadero desde la cima del Léucidas de niños defectuosos en Esparta.

II.- LA ESPERANZA QUE TRIUNFA SOBRE EL TEMOR Y LA DESEPERANZA

Cristo vino hace muchos años a dar esperanza a la humanidad, misma que sucumbía en los temores que enfrentamos actualmente, el pecado, era la fuente de quebranto de los hombres y continua siendo un verdugo para aquellos que dejando la vista lejos de Dios afrontan con desesperanza las situaciones actuales, ahí es donde radica la diferencia, la esperanza que a veces no queremos encontrar y recuperar porque creemos más en la mentira del tentador;  como cristianos vivimos una batalla diaria contra el engaño, llámese éste del prójimo, del político, del delincuente; situación de la que el tentador (satanás) se aprovecha para poner en nosotros la duda e ir por el pensamiento más sencillo y apetitoso. Y entonces la negatividad se coloca como un nicho en donde dejamos crecer nuestras limitantes, sin pensar o sin recordar que no existen limitantes cuando Dios está acompañando y va tomando nuestra mano. Dios en Cristo vino precisamente a esto; a devolvernos la esperanza de un mundo nuevo y a creer que hay solución en medio de la penumbra que nos envuelve, donde la gloria de Dios se manifiesta en salvación, restauración, sanidad, poder y sobre todo justicia y paz.

La venida de Cristo cambió las cosas hace mucho tiempo y lo hace ahora.

1.-Honró a la mujer y a los niños (Mt 19:14)

2.-No condenó a la mujer adúltera.

3.-No pasó por alto a un publicano.

4.-Apreció la vida humana (Jn 10:10), etc.

III.- NAVIDAD ESPLENDOR DEL AMOR QUE DIGNIFICA LA VIDA

La obra de salvación inicio en un pesebre, el adviento anuncia la tensión entre la salvación ya cumplida en Cristo y el todavía de la manifestación plena de la salvación, la cual no se obtiene porque tú y yo no decidimos mirar y creer en el poder de Dios. Decimos creer y confiar, pero en medio de la adversidad no lo hacemos; cuando hay quebranto, lágrimas y el mundo cae sobre nuestras almas solo dudamos.

DIOS vino a este mundo a dar esperanza porque en ningún otro hay salvación. Y no hay otro nombre en el que podamos ser salvos. Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Trabajamos por un mundo nuevo, este es el carácter misionero de la iglesia, celebrar la primera venida y aguardar la segunda, y mientras aguarda la segunda venida trabaja para que en el aquí y en el ahora el reino de Dios siga permeando la nueva creación, en el entendido que para Dios no hay imposibles.

El temor tiene la fuerza para paralizarte, la fe tiene la fuerza para trascender, el temor y la fe ambos se sienten a partir de lo que no se ve, la decisión es simple, tú eliges temer o vivir con fe; La vida del creyente depende a donde mira… dime a donde miras y te diré como vives…tú decides ver la nube o el sol que está tras la sombra.

Por esto se enciende la vela en navidad, porque creemos que mucho más allá de un pensamiento de derrota, sabemos que la luz de Dios vino a establecerse a este mundo, no a pasar la temporada, sino a permanecer entre nosotros enseñándonos a vivir en justicia y paz.

Te preguntas ¿dónde está Dios cuando sucumbes en tus miedos? Él está aguardando a que voltees la vista y te des cuenta que Él está sosteniéndote, esa tierra frágil que observas no es más que un terreno que no has trabajado y que necesitas cultivar en amor para poder cosechar redención, la esperanza de una nueva navidad inicia en el anhelo y el trabajo del creyente, porque solo a través de esto somos testigos de que el cielo besa la tierra en un acto sublime de la encarnación, haciendo Dios uno entre nosotros para enseñarnos a vivir conforme a su buena voluntad. el que no escatimo a su propio hijo, cómo no ha de darnos todas las cosas… si Cristo murió por ti y por mí, entonces tiene el poder del amor para transformar un mundo caído y darnos la victoria.

CONCLUSIÓN

Por ello;

“Afirmamos nuestra fe en un Dios que invita y unge para seguir la misión de anunciar buenas nuevas a un mundo mejor.”

“Afirmamos nuestra fe en un Dios fiel a sus promesas, que no abandona y permanece para siempre.”

“Afirmamos nuestra fe en un Dios caminante, cercano y solidario, quien es la plenitud del amor encarnado.”

“Afirmamos nuestra fe en Jesús que afirma la justicia, la libertad, la sanidad y equidad para todo ser humano.”

“Afirmamos que él vino para dar gracia a los humildes y levantar del polvo al desvalido y dar vida a la estéril.”

“Afirmamos nuestra fe en aquel Jesús que inauguró un kairós de la gracia, un nuevo sendero hacia la vida abundante.”

“Afirmamos nuestra fe en ese Jesús cuya muerte trajo la ruptura de sistemas de poder para instalar el reino de la gracia.”

“Afirmamos nuestra fe en el Jesús que vive y reina en el pasado, en el presente y transforma el futuro.”

“Afirmamos nuestra fe en el Espíritu que busca hombres y mujeres valientes para ir a las comunidades anunciando nuevas posibilidades”.

Gerardo Oberman,  Sólo por tu gracia

APLICACIÓN

Por eso oramos diciendo: Señor; porque el tiempo de esplendor siempre está llegando, haz que hoy aquí, la historia de la encarnación y salvación a través de palabras gastadas de tanto contarlas, cumplan su propósito y podamos reconocerte como Emmanuel: Dios con nosotros.

Por eso: Que no se nos caiga la esperanza, que no se nos vaya la alegría, que no se nos pierda la paz y la justicia.

¡Gloria por siempre a Cristo! ¡Feliz Navidad!