Campamento Conferencial Intermedios, CAO

2) Campamento Conferenial de Intermedios, CAOCAMPAMENTO CONFERENCIAL DE INTERMEDIOS

C.A.O 2018, “NAVEGANDO”

Un joven llamado Mario Franco López de la iglesia El Mesías ubicada en la cuidad de Allende Coahuila, asistió los pasados días 2, 3 y 4 de febrero de 2018 a su primer campamento conferencial CAO de jóvenes intermedios REVOLUCION ’18 “Navegando” en la ciudad de Allende, Nuevo León, en el Instituto La Nueva Esperanza, la frase que se propuso Mario para el campamento fue “Disfrutar el campamento al máximo, aprovecharlo al 100% cada momento, ya que es mi primer campamento y la verdad quiero que sea inolvidable”.

Se llegó el día de la aventura, cuando Mario llego al campamento él solamente conocía a los chavos de su Liga y a sus consejeros que lo acompañaban, nada más. Conforme pasaban las actividades del campamento todos veían el gran entusiasmo y energía que traía para disfrutar el campamento, y gracias a eso se fue dando a conocer sin que él se diera cuenta hasta llegar a un punto que  todos sabían quién era o por lo menos en su mayoría  sabían identificarlo, se llagaron los momentos de encuentro con Dios, Mario jamás se imaginó la gran cantidad de preguntas y dudas que Dios le contestaría en tan solo un fin de semana, los temas fueron más que perfectos ya que abarcaban problemas que tiene Mario en el diario vivir.

Por parte del conferencista, el Arquitecto Elimelec, aprendió que cuando el mundo te dice NO, debe ser para un Si, siempre y cuando sea para bien y no para mal. Que nadie nos imponga nuestros límites, ya que jamás sabrás hasta dónde eres capaz de llegar si aceptas las limitaciones de los demás al momento de decirte No, y “Si Dios es por mí, ¿Quién contra mí?”. Por parte del pastor Efraín, ayudo a Mario enormemente a reflexionar sobre las situaciones de su vida en que no sabía qué estaba haciendo mal todo el tiempo, y también guio y dirigió a Mario a renovarse con Dios.

En los momento de cada una de las alabanzas Mario se llenaba con un gozo con el que jamás se imaginó que se llenaría, con un gozo inmenso que al momento que finalizaban las alabanzas él quería que siguieran y no terminaran. Mario se enamoró demasiado del campamento, tanto que no se quería regresar; conforme se llegaba la hora de retirarse, Mario se ponía triste por saber que no podría quedarse más tiempo. De regreso a casa no se le borraba una gran sonrisa del rostro, por todas las personas que conoció, porque pudo disfrutar el campamento al máximo como se lo había propuesto, y lo más importante, tuvo un encuentro maravilloso con Dios.

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Escrito por:

Mario Franco López